Holaaaa! Porfa DISCULPEN la tardanza : (..! esk me ha ocurrido una serie de eventos desafortunados xp jaa no tanto... veran estoy en mi semana de examnes x.x por eso me tarde más de lo normal en terminar el capi, ademas de que en mi laptop me caduco el office u.u por lo que tuve que andar escribiendo el capi en la balckberry (que es un poco incomodo por cierto) y en la cual no tenia la valiosaa ayuda del corrector x.x y imaginense... para subir un capi con horrores, mejor se esperaban un rato más, no? jejeje

Buen, continuando.... GRACIAS a todos los que han agregado el fic a sus favoritos y alertas... y por supuesto tambien a los que dejan su RW ( como ROSMARLIN, que ha seguido el fic desde el comienzo... (: saludoss )

Bueno como les dije estoy en mi semana de exmnes asi que tal vez me tarde un poco tambn subiendo el proximo cap... ademas de algo IMPORTANTE que queria compartir con los que me leen... es que estoyy HAPPY porque ya tengo mi entrada para ir al estreno de NEW MOON aca en venezuela (que sera el 4)..! PD: no agunto más para ver la peli T.T

Bueno, ya basta xD. aqui les tengo el capi 4.. espero que lo disfruten... y ya saben me dejan su RW ; D

PD2: PERDON POR EL ERROR DE HACE RATO (a "Inmans" principalmente que me dejo un RW por este motivo. Aca esta el capi ; ) .

Es que se me habia colado sin querer x.x . Ademas de que trate de subirlo 2 veces y en ambas se corto la electricidad por mi zona -.-" bueno supongo que si estan leyendo esto, es por que ya dejaron de jugar con los cables electricos jejeje : ) nos leemos abajo!


Bella POV

Respire profundamente, tratando de mantener la calma antes de enfrentarlo. Sabía que no debía hacer ninguna estupidez… lo sabía.

-¿Qué quieres? –me voltee al fin hacia su rostro. ¡Bah! Tenía que admitirlo… Su perfecto rostro.

¡Vamos! Es que no es tan difícil darse cuenta. Por más irritante que fuera, estaba bastante… bueno. ¡Cálmate Bella! – Me reproche –De verdad que juntarme con Alice me estaba atrofiando el cerebro.

-Um, bueno… ¿Cómo estas? -¿Qué clase de pregunta es esa?

-Me encuentro perfectamente. ¿No tienes nada más que decir? –Respondí por el- No. Bueno si me disculpas, tengo que irme. –Trate de huir pero el volvió a interponerse; esta vez, cuidándose claramente de no tocarme.

-Vaya… aprendes más rápido de lo que creí. –Mencione.

-Bueno –se encogió de hombros-, no me molesta para nada admitir que tu… "detalle" de la otra noche, me dejo algo adolorido. Por lo que prefiero que no se repita.

-No tienes solo que tocarme, para conseguir que te de otro de mis… "detalles". –Le amenace levemente molesta.

Levanto sus manos a la altura de sus hombros, en señal de rendición. – ¡Vamos Bella! Dame un respiro. No fue para tanto lo de la otra noche; no tenías porque reaccionar así. No tenía intención de hacerte daño…

-Como si pudieras… -murmure y el sonrió torcidamente. Vaya sonrisita linda y sexy… ¡Bella, por dios… Basta! -Escucha, si no quieres que pase otra vez, entonces solo haz lo que te eh pedido desde que te conocí… ¡Aléjate de mí!

-Si, tal vez eso es lo que debería de hacer…

-¡Al fin! –suspire exasperada.

-… Pero no lo haré. –termino solemne. Lo mire incrédula.

-¿Qué diablos quieres, Edward Cullen? –Estaba empezando a irritarme. No entendía porque simplemente no podía dejarme en paz.

-¡Ya te lo dije… Isabella! Solo quiero ayudarte, solo eso. –hablaba de manera que no quedaran dudas; pero bien sabía yo, lo buenas que podían llegar a ser las personas en el arte de mentir.

-¿Ayudarme? ¿Porque querrías ayudarme? ¿A mí? ¡Las personas no ayudan a otras personas solo porque sí! –Él bufó.

-¡Pues mi familia si! Yo sí… ¿Olvidas que soy un benefactor? –termino, cruzándose de brazos con suficiencia, y con esa estúpida sonrisa sexy y arrogante modelada en su linda carita… ¡Ugh!

Iba a replicar pero fui interrumpida. -¡Bella, Edward! –Alice… obvio.

-Hola, Alice. –la saludo Edward, para luego absorber de su vaso de lo más tranquilo… ¡Espera…! ¿Estos se conocen? Le di una mirada interrogante a Alice, a lo cuál respondió sonriente:

-Edward y yo nos conocimos ayer. Es un tipo realmente genial. -me dijo significativamente y mirándome fijamente. Le rodé mis ojos.

-Lo aprecio. -Le dijo sonriendo, momentos antes de que se apareciera Zara desdé su espalda, y le abrazara por uno de sus brazos... ¿Y está que?

-Edward, ¿te estas divirtiendo? -Oí que le pregunto, mientras me zampaba un pasapalo.

-Eh, si... Estaba platicando con las chicas. -Lucía realmente incomodó; lo cuál a mi me encanto. Y si bien, ahora no podía vengarme como era debido; con algo pequeñito me conformaba...

-¡Oh, pero seguro que tendrás cosas mucho más importantes que atender con Zara... Alice, mejor acompáñame a buscar a la cumpleañera! -Le dedique mi propia sonrisita de suficiencia, mientras el me miraba con ojos suplicantes. Tome a Alice del brazo, y la arrastre hacía la mesita donde se hallaba el pastel.

-Pobre Edward, ese fue un movimiento muy vil de tu parte. -Alice me miraba con su típica cara de: "Bella, realmente eres un demonio". Me encogí de hombros y no le di mayor importancia; Estaba más que acostumbrada a que me mirara de esa manera.

-¡Bella, Alice! Muchas gracias por todo esto... Es genial. -Nos decía Ángela emocionada. Alice y ella se abrazaron dando saltitos, yo preferí retirarme discretamente para evitar toda esa exagerada efusividad.

-¿Bella? -me llamo Seht en un tono extraño. Lo mire interrogante. -Tengo ganas de ir al baño. -justo hay me di cuenta que se agarraba ahí abajo.

-Pensé que habías superado la etapa de: "miedo a ir al baño solo". -Le dije divertida. Frunció su ceñito ligeramente molesto.

-¡Ya lo hice, soy grande! -sonreí- Es que el baño esta ocupado, y en serio tengo muchas ganas de ir.

-¡Oh...! - Medité un segundo. Me agache y le susurre al oído- ¿Qué te parece si vamos allá atrás, para que riegues las plantas?

Me miro con ojos asustados. -¡Se supone que no debemos hacer eso, Bella! -rodé mis ojos.

-¡No seas Ángela, Seht! -luego susurre otra vez: -Será solo esta vez, te lo aseguro. Es una emergencia. -termine solemne, pero con una sonrisa traviesa. El asintió, aunque me pareció que realmente era más por la necesidad, que porque lo haya convencido.

Salimos al patio del hogar. Seht se ubico entre una maleza algo alejada, pero lo suficientemente cerca como para que pudiera verme... Para asegurarse de que estaba "a salvo y en compañía", me dijo.

Estaba distraída, así que me sorprendí un poco cuando me abrazo. -Gracias, Bella. Eres la mejor. -Me dijo. Me reí, le regrese el abrazo y le dí un besito encima de sus cabellos.

Hizo ademán para que regresáramos, pero me frené. -Anda tú, yo me quedare aquí un rato... Tranquilo. -Asintió con una sonrisa, y se alejo corriendo.

Me reí ligeramente viendo como se alejaba... ¡Ah, el pequeño Seht! Siempre tan bueno... -pensé.

Mire a mi al rededor... La noche estaba iluminada por la luna llena y una leve brisa pegaba en el prado. Todo esto le daba un aspecto encantador y pacífico. Si bien no era el lugar más destacable, seguía siendo para nosotros, nuestro jardín... Nuestro lugar de paz.

Saque un cigarrillo que tenía bien guardado dentro de mi zapato -desgastado, debo agregar-. Lo estaba encendiendo, cuando escuche su voz...

-¿Enseñándole "buenas" cosas a los niños, Bella? -Cuando me voltee, hay estaba él... Mi actual tormento.

-¿Estás espiándome ahora? -Le dije tranquila... No estaba de humor para discusiones. Se encogió de hombros.

-No. Solo los encontré por casualidad. Eh... supongo que, la Sra. Cope no permite algo como eso en el hogar... ¿O me equívoco? -Inquirió señalando el cigarrillo.

-No te equivocas... -sorbí y luego de un instante solté el humo- Pero, no tiene porque enterarse... ¿cierto? -Lo reté.

-Supongo que no. Pero, si resulta ser algo dañino para ti... Creo que es importante que lo sepa. -Me respondió como quien no quiere la cosa.

Sorbí y expulse de nuevo. -Piérdete, Edward. -Me giré, dándole la espalda. Esperaba que me hiciera caso y se alejara. Pero claro, no tuve tanta suerte...

Suspiro pesadamente y caminó poniéndose a mi nivel, y al igual que yo, observando el paisaje.

-Es bastante bonito cuando se le mira en una noche como está, ¿no crees? -Me sorprendió un poco su comentario, pero no lo hice notar y solo asentí una vez.

No tenía ganas de quedarme en su compañía, pero menos ánimos tenía aún de regresar a la celebración. Así, que solo me quede hay concentrada en mi cigarrillo y tratando de fingir que no estaba. Algo que se me estaba haciendo más difícil de lo normal...

-¡Edward, ¿estas por hay?!

-¡Mierda! -Inquirí mientras rápidamente lanzaba el cigarrillo al suelo y empezaba a mover mis manos en el aíre como una posesa, tratando de que no quedaran restos de humo u olor.

-¡Esto es realmente divertido de ver! -Me dijo el riquillo riéndose.

Se había ganado el que le marcara el otro lado de su carita, pero con Greta tan cerca... Definitivamente no era una buena idea.

-¡Oh, Edward aquí es...! -Se detuvo bruscamente al verme. -Uh... Estábamos buscándote. Por un segundo pensé que te habías aburrido.

-No, para nada. Es solo que necesitaba un poco de aíre fresco... Y bueno, aquí me encontré a Bella. -Asentí en acuerdo con él. Si quería taparme mis "mañas", entonces no me quejaría.

-Oh, pero será mejor que entres ya. Ven, acompañanos. -Lo llamaba con su mano; Edward pareció resignado cuando comenzó a andar hacía ella, pero igual compuso una grata sonrisa.

Greta espero a que él estuviera ligeramente más adelantado; Le colocó la mano en la espalda y volteo a mirarme con una expresión de reproche. Yo me encogí de mis hombros, haciéndome la desentendida.

Pasaron unos minutos más en los que solo estuve sentada en el suelo, tratando de no pensar en nada... Eso era más fácil que pensar en algo. Pero igual, al rato se apareció Alice animándome a que regresara al comedor... Me convenció cuando mencionó que Ángela se pondría triste, si no me veía por hay.

Estuve todo el rato atendiendo a los chicos. No sabía porque, pero me sentía distraída... ¡Vamos, Isabella! me reproché. Por supuesto que lo sabes. Se trataba del güerito; no lo veía por ningún lado, y no sabía porque pero, me sentía extrañamente ansiosa acerca de él. Casi como sí, en el momento en el que fuera a aparecer, me desmayaría de la impresión... Ridículo y sin sentido, lo sé. Pero no podía evitarlo.

Al final se apareció casi de la nada con Cope, cuando estábamos a punto de cantarle el cumpleaños a Ánge. Me fije en que traía una gran bolsa de regalo en una de sus manos. Claro... él era el "chico generoso" después de todo.

Ángela me arrastro para estar a su lado mientras del otro atrajo a Alice; grande fue mi satisfacción al ver el estúpido mohín de Jessica, por sentirse apartada.

Todo transcurría normal mientras cantábamos, hasta que me sentí observada. Levante la vista y me encontré con ese par de raras y preciosas esmeraldas; incluso parecían brillar resaltando entre la oscuridad. Solo la luz de la vela me permitió ver sus facciones, adornadas con una sonrisa, mientras seguía mirándome con ojos penetrantes.

Me sentí extrañada al percibir en mí, algo que pocas veces había sentido en mi vida: me hallaba cohibida. Por instantes sentí el impulso de retirar mi mirada, pero eso solo haría que el significado de el extraño rubor que aparecía en mis mejillas, fuera más obvio. Así, que continúe sosteniéndole la mirada con el ceño fruncido, mostrando mi irritación.

Cuando sonó el estruendo de los aplausos y encendieron las luces, fue cuando ambos retiramos al fin la mirada; como despertando de un trancé.

Empezaron a picar los trozos -relativamente chicos- de torta. Y -como no-, la vieja Greta me dio una bandeja para encargarme de repartirlos. En eso estaba, cuando se me acerco el güerito -que parecía no tener nada mejor que hacer que molestarme.

-Creo que tomaré... -me dijo juguetón mientras paseaba su mirada y una de sus manos por la bandeja, decidiendo que trozo agarrar... ¡Como si no fueran todos igual de pequeños, uff!

-Yo creo que, como buen benefactor, deberías ir a comer a uno de esos restaurantes para riquillos... En vez de quitarnos la poca comida que tenemos, a los pobres. -Le escupí, ya obstinada de sus constantes acechos.

-Tranquila, Bella -Me respondió serio esta vez. Tomó un trozo. -Creo entender lo que dices... Si te tranquiliza, puedo... No se, dárselo a alguno de los chicos... Como a Seht.

-¡¿De verdad, Sr. Edward?! -Inquirió el aludido detrás de él. No pude evitar reír al ver su cara de emoción. Aunque, en el fondo también me sentí triste, por no poder ofrecerle algo más que eso.

Edward me acompaño en mi risa... -¡Claro chico, ten...! -Le entregó el pedazo de pastel. Seht lo tomó y se retiro después de murmurar un "gracias".

Iba a escabullirme, pero -sorpresivamente- Edward me tomó por un brazo.

-¡Creí que habías aprendido la lección! -Solté en un siseo bajo, mientras me zafaba bruscamente de su agarre.

-¡Calmate, Bella! -Levanto las manos nuevamente como si se estuviera rindiendo. -Yo... Yo solo...

-¡Tú, ¿qué?! -Casi grite. Me tuve que recordar que estábamos en una sala rodeada de gente -a pesar de que estábamos bastante apartados-, para bajar mi voz. -¡¿qué?! -Repetí.

Suspiro. -No me obligues Bella... -Habló tan bajo que casi ni lo oí...

-¿Qué no te obligue a que? -Inquirí con el ceño fruncido y ahora confusa.

Respiro profundamente, soltando el aire con paciencia. -No me obligues a usar lo que sé de ti para que me escuches y me dejes ayudarte, Bella.

Me quedé estática y en shock. ¡No, él no lo haría! Claro que no... ¿Verdad?


Espero que les haya gustado el cap : ) esperen el proximo ; D mientras.... presionen el botoncito verde de haya abajo y me dicen que tal, eh? jejeje

Byeeeee :3