Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Jayeliwood, yo solo hago la traducción

Capitulo 14

Bella se había puesto uno de los conjuntos que Alice le había comprado hacia unas semanas. Era una camisa de manga larga que le ayudaba a esconder sus rasguños de los brazos. Sus piernas estaban cubiertas por una falda de mezclilla azul. Traía unas botas negras de piel con un tacón bajo. Su cabello estaba recogido y unos rizos se acomodaban en sus hombros. Se veía asombrosa y no creo que lo intentara hacer a propósito.

En eso me di cuenta de algo; esta era la primera vez que la llevaba algún lado como primera cita. Una cita normal con una comida. Incluso aunque después fuéramos al supermercado, era mas de lo que habíamos hecho afuera de la escuela. Me sentía como un novio terrible. Debería de llenarla de regalos y llevarla a donde ella se le ocurriera. Solamente que no quería compartirla con el mundo, todavía no.

Tome su mano y la acerque a mi cuando termino de bajar las escaleras. Recorrí su mejilla con mis dedos, sintiendo su sedosa piel. "Por mucho tu eres la criatura mas maravillosa que he visto en toda mi vida."

Antes de que pudiera responderme capture sus labios en un beso apasionado. No me importaba que Charlie estuviera en la otra habitación. La acerque más a mí, con mis manos recorría su espalda y explorando sus labios. Sus brazos sujetaron mi cuello, se puso de puntitas para poderme besar. Sentía su corazón contra mi pecho y el del bebe contra mi estomago. La aleje sorprendido.

"¿Qué sucede?" Me pregunto un poco dolida por mi reacción.

"Puedo sentir…" Recorrí su estomago con mis dedos, no estaba listo para decir la palabra todavía. "Nunca había estado cerca de alguien… tu sabes. Me refiero, aprendí sobre el embarazo cuando fui a la facultad de medicina. No sabía que podría sentir o escuchar su corazón, hasta que el embarazo estuviera más adelantado. Su corazón debió de empezar a latir ayer o anteayer cuando yo me fui. El corazón empieza a desarrollarse alrededor de la semana cuatro y empieza a latir aproximadamente en la semana cinco, pero los humanos no pueden escucharlo hasta todavía mas adelante."

Puso su mano sobre mi boca, deteniendo mis divagaciones. "¿Fuiste a la facultad de medicina?"

Asentí, y hable incluso con sus dedos presionando mis labios. "Dos veces."

"Eres demasiado bueno para mí." Suspiro y fijo su vista en el suelo después de quitar sus dedos de mis labios.

"Te equivocas es al revés." Levante su mentón, obligándola a verme a los ojos. Se veía triste y lo odiaba.

"Yo pienso-" La calle rápidamente, besándola apasionadamente, pero esta vez la levante un poco de suelo, mis brazos solo un poco mas abajo de su trasero.

"Yo pienso que es hora de alimentarte." Bese su oreja suavemente, sin soltarla ni por un segundo. Ella se estremeció, sus brazos rodeándome.

"¡Adiós Charlie!" Dijo mientras atravesábamos la puerta. No pude evitar reír por lo bajo con su entusiasmo. Yo la seguía cargando cuando nos acercamos al auto.

"Me siento como una muñeca." Se rió suavemente y sus piernas colgaban.

"Entonces, ¿eso te haría MI muñeca?" Le sonreí juguetonamente y la senté sobre al cofre del auto. Ella se recargo sobre sus manos y se hizo hacia atrás y pretendía estar pensando, cerró los ojos frunció la nariz y después se encogió de hombros.

"¿Quieres que sea tu muñeca?" Balanceo sus piernas tratando de parecer inocente. Pestañeo rápidamente y una sonrisa apareció en su cara.

"Eso es una pregunta tonta." Me recline para acercarme más a ella, tratando de mantener mi expresión seria. Sabía que no lo estaba logrando pero no me importaba. Esto era lo más relajado que había estado en horas.

Ella se vio aturdida por un minuto, después miro hacia sus piernas. Un rubor se apodero de sus mejillas. "Edward…" Suspiro mi nombre. Para mi desilusión, puedo decir que de repente se puso seria.

"¿Si Bella?" Me recline un poco más cerca, fijándome en sus hermosos ojos chocolate.

"Aun me amas incluso si…" No podía decir la palabra. Volteo a ver sus rodillas. El latido de su corazón se acelero. ¿Cómo me podía preguntar algo así?

"Nada en este mundo va a hacer que yo te deje de amar. Nunca dudes de lo que siento por ti" Tome su cara entre mis manos y empecé a besarla por toda su cara. Acaricie con mi nariz su quijada, respirando profundamente su esencia.

"Edward…" Suspiro mi nombre, su mano en mi hombro agarrándolo con fuerza.

"¿Si, mi amor?

"Realmente tengo hambre." Se ruborizo, se veía avergonzada. Se mordió el labio inferior, se veía adorable.

No pude evitar carcajearme con su dulce expresión. La ayude a bajarse del cofre la puse de pie, asegurándome de que estuviera estable antes de soltarla. "Lo siento, tu me distraes a veces. Especialmente cuando te ves de esta forma."

"¿Como?" Confundida miro su ropa.

No pude evitar acercarla mas a mí, con un brazo la acerque a mi cuerpo. Recline mis labios cerca de su oreja y le susurre suavemente. "Como la mujer más hermosa del planeta."

"Edward, solo lo dices por que si." Débilmente trato de alejarme, pero yo no se lo permití. Especialmente por algo tan falso como eso.

"No lo digo por que si." Dije con voz firme. "Solo te voy a decir la verdad. Y la verdad es…" Le susurre en su oreja otra vez y use las misma palabras que ella me dijo. "Tu me deslumbras."

Ella se estremeció y suspiro con mis palabras. Finalmente la deje de pie. Caminamos hacia la puerta del copiloto, mi brazo alrededor de su cintura. Le abrí la puerta como un verdadero caballero haría, incluso aunque no estuviera actuando totalmente como uno. Me arrodille junto a la puerta una vez que ella estuvo adentro y gentilmente puse mi mano sobre su estomago. "Te amare, sin importar lo que suceda."

Ella asintió y se veía como si estuviera a punto de llorar. Suavemente bese su mejilla, permitiendo que mis labios se quedaran un poco mas en su dulce piel antes de subirme al auto.

Sostuve su mano todo el camino al pequeño restaurante. Ella no quería nada elegante y la deje salirse con la suya. De todas formas ella seria la única que comería. Nos sentamos, y un cómodo silencio nos acompañaba, solo disfrutando nuestra mutua compañía.

Platicamos un poco mientras ella comía lo que fuera que era esa comida. Honestamente en realidad no sabía que era. Aunque ella parecía que estaba disfrutando lo que comía. No sabía mucho sobre comida, al menos de comida humana. Esta tan desconectado de ese tipo de temas. Hice una nota mental sobre comprar algún libro de comida o ver algún programa de cocina. Tal vez podría alguna vez prepararle una cena a Bella.

Había ido a un supermercado tal vez unas diez veces en los últimos cien años, y no era precisamente para comprar comida. Si necesitábamos algo siempre íbamos a tiendas especializadas en ello. Simplemente evitaba ir a los supermercados por el olor que era asqueroso. Esta era una nueva experiencia para mí. En realidad estaba nervioso cuando íbamos camino al supermercado. Con suerte y Bella sabría lo que estaba haciendo.

Permití que Bella tomara el mando en la tienda. Jalo un carrito de metal y empezó a caminar por los pasillos. Parecía que ya tenía una rutina para hacerlo, en primer lugar frutas y verduras, latas de conserva, carne, lácteos, congelados. Si no la conociera mejor, pensaría que estaba lanzando las cosas al azar.

"Realmente deberías de comer más frutas y vegetales ahora que estas…" Me calle, todavía no estaba listo para decir la palabra. Ella simplemente asintió con la cabeza. Estaba ocupada leyendo el reverso de una caja, sus ojos vagaban por las palabras.

"¿En realidad sabe bueno?" Señale con mi mano e hice una mueca.

Ella se rió. "Si, algunas cosas. Sin embargo no todo es para mí. Charlie tiene diferentes gustos que los míos."

"¿Cuál es tu comida favorita?" La seguía por el pasillo mientras ella empujaba el carrito, parecía que había millones de diferentes tipos de encurtidos.

"¿Comida completa o solo un platillo?" En realidad no estaba prestando demasiada atención y seguía echando cosas al carrito y buscando algo en especifico. Se veía muy determinada a encontrar ese algo. Se veía muy tierna.

"Ambas." Tome la lata de arriba, que ella trataba de alcanzar, la lance al carrito. Ella siempre era demasiado terca para pedir ayuda, y a veces se me hacia un poco frustrante.

"Supongo que depende de mi estado de animo." Se encogió de hombros.

"¿Estas evitando mi pregunta?" Me reí por lo bajo. Me detuve tras de ella, presionando mi pecho contra su espalda y mis manos en su cadera.

"No… es que solamente se que no te gusta esta clase de comida." Se ruborizo y se reclino hacia mí. Me pregunto por que se ruborizo. Tendría que preguntarle más tarde.

"Quiero saberlo. Por favor dímelo." Bese su cuello. "Quiero saber todo sobre ti."

"Ummm… bien, si es un día para estar de flojos me gusta un sándwich de pan blanco con pavo y queso, con un poco de crema agria y papas fritas de cebolla. Si quiero algo más elaborado me gustan los filetes, muchísimo. Me encantaba cuando era más chica hacer parrilladas. El cocinar en el exterior justo al crepúsculo. Teníamos papas horneadas, elotes a la parrilla, y un poco de helado para el postre." Sonrió con sus recuerdos. "Cuando era una niña pequeña y algo me entristecía, me gustaba un pan blanco con mantequilla de maní y una vaso de leche de chocolate. No lo he hecho en algún tiempo… me pregunto donde esta la mantequilla de maní." Estaba perdida en sus pensamientos. No pude evitar reírme entre dientes de ella. En realidad estaba actuando como una hambrienta mujer embarazada.

"Voy a invitarte un día de estos a salir. Llevarte a una cita real. Algo agradable. Te voy a llevar a cenar y luego tal vez al cine. ¿Te gustaría?" Acaricie con mi nariz su cuello y respire su esencia.

"Me encanta todo lo que hacemos juntos. Lo único que importa es que este contigo." Se giro para estar frente a mí y me abrazo con fuerza por la cintura.

"Oh por Dios. Es Bella, cielos. ¿Que debo hacer? Y esta abrazando a Cullen. Eso es raro. Yo soy mejor que el. Ella se ve feliz. No puedo creer que ya la dieron de alta del hospital. Ayer realmente se puso histérica. Tal vez debería acercarme y disculparme. Espero que no se ponga histérica otra vez." Escuche los pensamientos de Newton que parecía que iban a un millón de kilómetros por hora, una vez que apareció en el mismo pasillo en el que nosotros estábamos. No me había dado cuenta que estaba en la misma tienda. Lentamente y con nerviosismo empezó a caminar hacia nosotros.

Abrace con más fuerza a Bella. "Alguien viene. ¿Quieres que lo aleje?" Le susurre e hice un movimiento con la cabeza hacia Mike. Ella giro su cara para ver y se ruborizo cuando lo vio.

"No. Necesito disculparme con el."

"De ninguna manera lo vas a hacer. El nunca debió de poner un dedo sobre ti. Tiene suerte de que no lo…" Me calle una vez que el llego a donde ya nos podía escuchar, trate de contenerme y no gruñirle como un animal.

"Cullen." Saludo secamente e inclinando su cabeza.

"Newton." Cruce mis brazos sobre mi pecho y lo fulmine con la mirada. Si las miradas mataran….

"Bella, solamente quiero disculparme por lo de ayer." Quito la atención de mí y la fijo sobre ella.

Bella miro hacia abajo y jugaba con sus uñas de las manos. "No, es mi culpa. Lo lamento. He pasado por muchas cosas últimamente. No debí de haberme puesto histérica. Lo entiendes ¿Cierto?"

Mike simplemente asintió, no sabia que decir. Se movía incomodo en el mismo lugar, movía la botella de refresco nervioso de una mano a otra. "Supongo que nos vemos en la escuela."

"Aja, que tengas un buen día." Bella se despidió antes de empujar el carrito. Podía decir que estaba aliviada de alejarse de el.

"El piensa que sufres un trastorno de múltiples personalidades." Gruñí y escuche sus pensamientos mientras se alejaba. "Imbécil."

"No es tan malo." Suspiro y acomodaba el carrito. Bella no me veía, y podría decir que estaba molesta con sus pensamientos. No podía creer que lo estuviera defendiendo.

"Tu no tienes que escuchar sus pensamientos todo el día en la escuela." Me estremecí por algunos recuerdos. El pensaba de hacerles cosas obscenas a la mayoría de las mujeres de la escuela, incluidas maestras. También lo había pensado de Bella, si antes no era mi persona favorita ahora estaba en mi lista negra. Mi lista de ansiados asesinatos.

"Solamente es un chico normal. ¿Qué tan malo puede ser?" Se encogió de hombros e hizo fila en la caja.

"Oh mi amor, eres tan ingenua. Los hombres, en especial los adolescentes son unos cerdos."

"¿Tu estas incluido en ese grupo?" Alzo la ceja y sonrió juguetonamente. Me detuve pensando por un momento en la respuesta.

Recline mi cara y acercándome a su oreja susurre. "Puedo no ser humano, pero sigo siendo un hombre."

Ella se rió y me empujo el hombro. El cajero nos veía con mucha curiosidad. Se preguntaba si éramos familiares o novios. Se preguntaba si ella estaba… disponible. Rodee su cintura con mi brazo y bese su cabeza, decidiendo detenerle rápidamente todos sus pensamientos y preguntas. El hizo una mueca con mi demostración. "Son setenta y dos dólares con treinta y dos centavos."

Antes de que Bella pudiera alcanzar su bolsillo le entregue al hombre un billete de cien dólares. Bella giro su cara hacia mí, me veía completamente… por falta de otra palabra: encabronada.

"No te invite para que me pagaras todo." Me dijo en un severo susurro, no quería hacerme una escena.

Recibí mi cambio y le sonreí al hombre. Empuje el carrito y me encamine hacia la salida y hacia el auto. "Y yo no vine, solamente para hacerte compañía."

"No tienes que hacer esto. Tengo el dinero." Trato de meter su mano al bolso otra vez, como si me fuera a obligar a aceptar el dinero. Eso jamás sucedería.

"Si no te detienes, voy a regresar y voy a comprar una cosa de cada articulo que tengan en la tienda." Declare mientras metía las bolsas en la cajuela del auto.

Esto afortunadamente la detuvo. Camino pisoteando con fuerza hacia la puerta de copiloto, se dejo caer en el asiento, refunfuñada y resoplando todo el camino. Se veía como una niña berrinchuda. Sus brazos cruzados sobre su pecho. No pude evitar sonreír con su enojo. Realmente era inocente y dulce. Bella tendría que aprender que no todas las veces te puedes salir con la tuya.

Cuando llegamos a su casa y cargue todas las bolsas eso la hizo hacer todavía más pucheros. Se sentó en la silla de la cocina, enojada como gato mojado. Charlie entro a la cocina y se fijo en Bella y luego en mí. Le sonreí triunfalmente. El estaba en completo shock. Negó con la cabeza y regreso a la sala. No quería estar en medio de esta pelea.

Acerque mis labios a su oreja, lo que en este día parecía ser mi cosa favorita para hacer. "¿Sabes? Con mas que haces eso, haces que tengas cada vez mas ganas de besar tus labios tan sensuales." Puse mi mano en su cuello y suavemente empecé a dejar ligeros besos en el otro lado del cuello.

Su corazón empezó a latir con más fuerza y su piel empezó a subir de temperatura bajo mis labios. Reclino su cabeza hacia un lado y su mano fue hacia atrás de mi cabeza. Suspiro y dejo de enfurruñarse. "¿Me ayudarías a guardar el mandado? Por favor." Me pregunto suavemente.

"Por supuesto." Le sonreí inocentemente mientras la ayudaba a ponerse de pie. Ella empezó a sacar las cosas de las bolsas, todavía un poco molesta. Estaba murmurando para si misma mientras acomodaba con fuerza las latas.

"Más te vale que me beses como hace rato. Eso es ruin. Haces trampa. Lo usas para tu propio beneficio. Estúpido vampiro." Caminaba con fuerza por toda la cocina, murmurando por lo bajo. Me pregunto si ella recuerda que yo puedo escucharla incluso si estuviera afuera de la casa.

Trate de no sonreír con su arranque. Para ser honestos era una de las cosas más tiernas que he visto. Yo sabia que realmente no estaba enojada, pero era tierno verla actuar tan… humana. Ella me recordaba un poco a mis hermanas cuando hacia eso.

"Mas tarde, te lo prometo que te besare de una forma que jamás podrás olvidar." Decidí picarla un poco más. Jale un poco la parte trasera de su camisa y recorrí con mis dedos su espalda descubierta.

"Edward todos tus besos son inolvidables." Susurro suavemente.

"¿En serio? Yo pensaba que tenia que mejorar muchísimo." Empecé a jugar con su cabello y quitándolo de su nuca. Se giro lentamente para encararme.

"No es justo. Tu tienes mucha mas experiencia que yo." Miro hacia el piso y por alguna razón se veía avergonzada, cosa que no debía ser así.

"¿Por que dices eso?" La cuestione.

"Estoy segura que has estado con docenas de mujeres. Yo nunca he tenido novio antes de ti." Se ruborizo con fuerza. Me había olvidado que todavía no habíamos platicado esa parte de mi vida. En ese sentido era tan sencilla y simple, que simplemente se me olvido decirle.

"¿Por que piensas que he estado con docenas de mujeres?" La presione. Me pregunto si daba esa impresión. Ella se encogió de hombros y se negaba a mirarme a la cara, así que yo continúe. "Bella, honestamente tu también eres mi primera novia. Nunca había salido con nadie."

Ella se veía completamente en shock. Desearía poder leer sus pensamientos en este momento. Era tan frustrante no saberlo, por que por lo que sea que estaba pasando por su cabeza, en ese momento se estaba ruborizando.

"Así que tu nunca… Seguro tu has…" Ella tartamudeo, y de alguna forma se ruborizo todavía más. No creí que eso fuera físicamente posible. Me tomo un largo momento para darme cuenta de lo que me estaba preguntando.

Si fuera un muchacho humano me habría ruborizado. Estaba sorprendido de que no me hubiera ruborizado de alguna forma. Que la sangre de los animales que comía de alguna forma no se asomara por mis mejillas. "No, no lo he hecho."

"Pero tu eres tan… viejo. Simplemente pensé… Bueno tu sabes." Tartamudeo y un poco sin aliento.

"Bella, hay algunas cosas que son muy importantes para mí. Puede que no tenga alma, pero si la tuviera quisiera asegurarme que puedo entrar al cielo algún día, así podría estar contigo, incluso aunque hubiera alguna oportunidad, la más pequeña de las oportunidades de hacerlo." Acaricie su mejilla y viéndola directamente a sus hermosos ojos.

"Edward por supuesto que tienes alma. ¿Cómo algo… alguien tan hermoso como tu, no podría tenerla?" Me cuestiono. Su seño fruncido, y molesta. Puedo decir que no le gustan mis creencias, pero no había nada que pudiera cambiar de ellas.

"Si soy hermoso, es por que es un disfraz para atrapar a mi presa." Mire hacia otro lado frustrado conmigo mismo.

"Edward, mírame." Me ordeno, su voz era fuerte. Lo hice lentamente. "Tu iras al cielo. Tú eres mi cielo. ¿Como no lo harías? Tú eres mi ángel."

"Bella ¿Como puedes decir eso?" En ese momento si pudiera estaría llorando. Si ella supiera todas las cosas que he hecho en mi vida. Todas horribles, terribles cosas…

"No seas idiota. ¡Ve lo que has hecho por mí!" Se estaba empezando a poner roja del coraje. "Edward, no te atrevas a hablar de esa forma de ti. ¡Eres sorprendente! Me mata que digas esas cosas sobre ti."

"Bella es como me siento." Susurre.

Aplasto sus labios contra los míos, callándome efectivamente, sus dedos enterrándose en mi nuca. Ella no se suavizo o disminuyo. El beso era apasionado y lleno de deseo. Podía sentir las lágrimas correr por sus mejillas y mojar las mías por nuestra piel conectada. Me solté lentamente. "Bella…"

"Tú te mereces mas que el cielo. Tú te mereces más que yo. Una muñeca… rota." Sus lágrimas recorrían su piel y dejaban una húmeda huella. La hice llorar y me odie por ello.

"Lo lamento…" Sentía la culpa golpear con fuerza mi pecho. Me aleje de ella, incapaz de mirarla.

Ella vino atrás de mí y rodeo mi cintura con sus brazos. Su mejilla calida presionaba contra mi espalda. "No tienes nada que lamentar."

"Si. Lo tengo. Te hice llorar." Baje mi cara y la cubrí con mis manos. Estaba haciendo todo mal con ella, y no sabia como arreglarlo.

"Tu no me hiciste llorar, llore por ti. No por que tú me lo hicieras. Quiero que seas feliz y se que no lo eres." Hablo con su cara enterrada en mi camisa, sus manos subieron a mi pecho.

Puse mis manos sobre las suyas, gire mi cabeza de lado para ver a mi amor. "Soy feliz, solamente estoy asustado."

"¿Asustado de que?" Sus ojos buscaron los míos, sus labios se fruncieron.

"Lastimarte. Perderte. No merecerte. De tantas cosas."

Continuara

Hola a todos: Bueno decidi darles una sorpresa y actualizar hoy en lugar de mañana. Lo que pasa es que acabo de terminar el capitulo y de una vez quise hacerlo. Estaba comparando esta edicion y la original y dejenme platicarles que la historia original el capitulo mas largo es de 3,759 palabras y en esta edicion el capitulo mas corto de lo que llevo es de 3,522 palabras. Asi que estoy muy orgullosa de que a pesar de que muchas ya la leyeron, me dan otra oportunidad y la vuelven a leer, y me apoyan y me dicen que hago un buen trabajo. Creanme que sus palabras hacen que las desveladas que a veces me doy para poderles cumplir con el fic y aun asi seguir con mi vida muggle valgan la pena.

Otra cosa que les quiero comentar o mas bien invitar, es que acabo de empezar con otra traduccion se llama "Arreglalo" y es de todos humanos espero que le den una oportunidad y les gsute.

Nos leemos el jueves y gracias por todo.

Ale Snape Li :)