Holaaaa : D aki llegue. No estoy muertaa xP. jejeje ¿como estan? espero que bien ; )
Me gustaria recomendarles un one-shot que lei hoy y la verdad me encanto, me hizo llorar como nunca nada en mi vida (si no les gustan las historias tristes entonces no lean xP) ESO SI, es una historiia MUY bonita, aunque se vuelva tragica : ( bueno se llama "Imprevisto" y fue traducido por "jennde". ADVIERTO que es calificado M por un lemmon que trae principalmente y uno que otro lenguaje "fuerte". Asi que ya saben si les interesa se pasan. A mi personalmente me encanto... esta en mi favs. : )
Ahoraa... el cap 8 listoo.! personalmente me gusta mucho como quedo. Espero que me dejen sus RW con sus opiniones.
Saludoss : D
Bella POV
-Bella… Bella… -Risita. –Despierta ya, dormilona.
Podía sentir como me zarandeaban en un pobre intento de despertarme. Me sentía tan ida y tan cansada que parecía como si todo fuera un sueño; aunque muy dentro de mi cabeza sabía que estaba regresando a la cruel realidad.
No había tenido una noche muy placentera que digamos. En realidad, me parecía como si hubiera dormido un par de horas nada más. Y además, solo entrar en la inconsciencia más profunda me hacía adentrarme en extrañas y espeluznantes pesadillas confusas. Porque sí… ese parecía el "tema actual" de mi vida: la confusión.
Por más que le di vueltas al asunto –y probablemente eso fuera el causante de mis pesadillas-, seguía sin convencerme de qué camino tomar. Estuve casi decidida de ir y aceptar la… "ayuda" de Edward, pero luego pensaba en la forma en que me despedí de él la última vez que nos vimos. Probablemente se haya enojado mucho y ya no tuviera interés en ayudarme; bueno… no es como que lo fuera tratado de mejores maneras antes, pero nunca se sabe… tal vez esa fuera la gota que derramo su vaso. Decidí olvidarme de ese asunto y dejarlo un poco en segundo plano.
-Bella… –Más risitas. –Roncas como un oso. Ya párate.
Por otro lado estaba Jacob. No sabía si lo que había murmurado antes de irme del parque, fuera realmente lo que trataba de decir. De cierta manera me preocupaba que Jake tuviera ese grado de obsesión conmigo. Desde que lo conocí se había mostrado interesado en mí, pero jamás llego indicar que fuera algo más que una atracción física; así como tampoco sé veía abatido por mi evidente rechazo. Al final, trate de convencerme de que solo había dicho lo que dijo por la tensión del momento.
-¡Bella! –Gritaron más fuerte, despertándome de golpe.
-¡Basta. Déjame dormir, por favor. Me siento muerta! –Exclamé cubriéndome la cabeza con la fina sábana.
Risas otra vez. -¡Yo creía que estabas muerta, hasta que oí tus ronquidos atronadores!
Me levante de golpe fingiendo estar molesta. -¡Oye! ¡Yo no ronco! –Tome la almohada y le di suavemente a Seth por la cabeza. El solo río más.
-Lo sé; solo lo dije para ver si con eso al fin lograba despertarte. –Se sentó en la cama al estilo indio.
-Pues ya ves; estoy despierta. Y debería apalearte por eso. ¿Tienes alguna idea de lo soñolienta que me siento? –Bostece.
-Pues por la cara que traes si me hago una idea. –Me respondió con una sonrisita burlona. Luego de un segundo su expresión se torno seria. -¿Te duele mucho?
-¿Huh?
-El golpe. –Señalo con su dedito hacía mi cara.
-Ah… eh, no. No me duele nada, tranquilo. –Sonreí para calmarlo, pero la verdad ahora que lo mencionaba sí que me dolía bastante. –Bueno y, ¿a qué se debe tu "labor de despertador" el día de hoy? –Pregunte tratando de desviar el tema; Seth podía llegar a ser muy curioso.
Río. –Es que la vinagreta me mando. Alice trato de cubrirte para que descansaras un poco más, pero ya sabes cómo es "Gretita". Y hoy está peor que nunca –hizo una mueca.
-¿Por qué? –Le interrogue distraída mientras me paraba a buscar mi neceser para el baño.
-Bueno, es que hoy vienen los tipos estos de la Corp. Cullen Charity al hogar. –Se encogió de hombros mientras yo giraba bruscamente.
-¡¿Cómo?!
-Eh… si, los tipos "Cullen" vienen hoy. ¿No lo recordabas? Um, ¿porqué reaccionas así, Bella?
-No es nada. –Volví a sentarme en la cama tratando de digerir la información.
-La verdad no sé porque le toman tanta importancia. Quiero decir… es absurdo; mira: Alice y Greta –sobre todo Alice- están como locas tratando de arreglar todo para que luzca "perfecto" y no solo el hogar; a nosotros también nos traen como chiflados con lo del aseo personal y las ropas que nos pondremos. ¡Por Dios! Como si fuera realmente posible que nos viéramos "presentables". Y en todo caso: ¿No sería más conveniente que nos mostráramos incluso más pobres de lo que somos? Tal vez así se… apiaden un poco más de nosotros.
Lo voltee a ver incrédula: -Suenas como yo, ¿sabes?
-¿En serio? –Soltó emocionado como si fuera lo mejor del mundo.
-Sí, y créeme… no es algo bueno Seth. No deberías pensar así –Negaba con mi cabeza como tratando de reprenderlo.
Se encogió de hombros. –Como digas. –Se levanto. –Creo que ya mejor me voy a "asearme" antes de que la vinagreta se ponga más intensa… Tú deberías hacer lo mismo. –Dijo y termino de salir.
¿Cuándo Seth se convirtió en alguien así? ¿En alguien como yo? En serio que me volví alguien completamente negativa, ¿Cómo fue que paso? Me mortificaba pensar que Seth había tomado esa actitud siguiendo mi ejemplo.
Sacudí mi cabeza. Ese tema era importante, pero ahora tenía uno igual o más importante encima: La llegada oficial de la Corp. Cullen Charity al hogar.
Seth tenía razón: Alice y Greta estaban como maniáticas con la futura llegada del los Cullen. Incluso me insistieron en que me pusiera mi mejor prenda y además me prohibieron usar mi gorra. Que idiotez.
Cuando pude tomar un respiro de las actividades chifladas del día, me fui a una de las esquinas de la casona, me senté en un árbol que resultaba muy cómodo –ya lo había tomado como una costumbre para cuando quería estar sola-, y saque el único cigarrillo que sobrevivió a la revisión de Alice. Trate de relajarme de todo el estrés y más aún de no pensar en nada. Nada. Nada….
-¡Bella, despierta!
¿Huh? Cielos, estaba más cansada de lo que creía. Ni cuenta me di cuando me quede dormida.
-Vamos, levántate. La Sra. Cope esta algo enojada contigo, porque no estabas hay para recibir a los Cullen.
-¡¿Qué?! ¿Ya llegaron? –Le pregunte despabilándome de golpe.
-Sí, hace como media hora. Y se supone que todos deberíamos estar hay… vamos. –Me ayudo a levantarme.
-Eh… él… él esta hay, ¿no? –Asintió con una sonrisa. -¿Se veía…? No se…. ¿enojado?
-En realidad parecía más bien ansioso. Estoy segura de que te buscaba. –Agrego ensanchando aún más su sonrisa.
No le respondí y solo seguimos caminando hacia el frente de la casa. Se podría decir que yo sí me encontraba ansiosa; me preguntaba como reaccionaria cuando me viera.
Seguíamos caminando por el pasillo que daba hacía el comedor, cuando Cope nos intercepto: -Bella, ¿Se puede saber dónde estabas? Te dije que te quería aquí.
Suspire. –Solo me quede dormida; no pasa nada.
-Bueno vamos, vamos ya. Quiero que conozcas a los Cullen. –Me tomó de la muñeca y empezó a jalarme.
-¿Qué?
-Lo que oíste. –Entramos al comedor. –Compórtate. –Susurro firmemente.
Iba prácticamente remolcada por Cope tratando de entender lo que sucedía, hasta que lo vi. Estaba en un traje informal, con su cabello tan revuelto y hermosamente sexi como siempre. Estaba relativamente serio, hasta que sus ojos se fijaron en mí haciendo que las comisuras de sus labios se estiraran en una sonrisa irresistible. Eso me hizo sentir un poco más tranquila porque a lo mejor después de todo no estaba disgustado conmigo, como yo esperaba.
Cuando estuvimos más cerca pude apreciar a las personas que estaban con él; debían ser sus padres. El hombre que era tan guapo como él mismo Edward -solo que mayor obviamente-; tenía el pelo amarillo y aspecto de estrella de cine. La mujer por otro lado, tenía un color de cabello acaramelado, con un rostro amable y con forma de corazón. La típica familia ricachona y feliz.
-Bueno Sr y Sra. Cullen –comenzó Cope. –Aquí llego la… joya en bruto del hogar. –pude ver como Edward apretaba los labios tratando de no reírse ante el comentario de Cope. –Ella es Isabella Swan. Una chica muy dedicada al hogar, y que además los chicos adoran… bueno todos la adoramos. –Seguro… sobretodo la vinagreta, agregue mentalmente.
-¡Oh, querida! –Me dijo la Sra. Cullen. –Es un placer conocerte, Edward nos ha hablado un poco de ti. –Cuando dijo eso no pude evitar sorprenderme y abrir mucho mis ojos. Escuche como Edward tosía tratando de esconder su risa. –Un gusto –tendió su mano y yo la tomé -, por favor llámame Esme. –Realmente parecía alguien muy amable.
-El gusto es mío. –Le respondí algo cohibida de tener que actuar formal, y sobre todo con Edward cerca. –A mí llámame Bella… por favor. –Era tan raro decir eso.
-Bella, será entonces. –Me dijo el Sr. Cullen tomando mi mano. –A mi puedes llamarme Carlisle. –Terminó dándome un besito en el frente de la mano. Acción que hizo que terminara por sonrojarme más.
-¡Oh aquí viene la Srta. Rosali!
Escuche una centelleante risa y cuando me voltee para ver a la "Srta", linda sorpresa me lleve al verla colgarse del brazo de Edward. Claro, esa debía ser la novia de Edward. Y, ¿Cómo no? Si con tan solo verla mi autoestima quedaba abatida contra el suelo.
Era una de esas rubias esculturales, pero que no parecía para nada una descerebrada. Curvas peligrosas y encanto... Una combinación fatal.
-Los niños son tan sugestivos. -Dijo la barbie dejando al descubierto su centelleante dentadura. Luego de un segundo reparo en mí: -Hola encanto. También eres de aquí, ¿no es así?
No sabía si solo trataba de quedar bien; aunque su sonrisa se veía realmente cordial. Pero en todo caso no me agradaba.
-Si, por supuesto. -Trate de que mis palabras sonaran como si fueran lo más obvio del mundo, y plasme en mi cara una falsa sonrisa. La de ella trastabillo por un segundo, pero luego se recupero como si nada.
-Eh, Rosalie. Ella es Bella Swan...
-¡Oh! -Interrumpió a Cope. -¿Tu eres Bella? Que linda. En el poco tiempo que pase con los chicos me hablaron mucho de ti. Según vi, te quieren mucho aquí.
-Seguro. -Respondió Cope abrazándome por los hombros, antes de que pudiera decir nada.
-¿Y tú quien eres? -Le pregunte tratando de sacarle información.
-¡Que descuidada! -Se reprendió. Luego me tendió su mano. -Soy Rosalie Hale. Futura señora Cullen. -Termino sonriendo a sus... Suegros.
Tome su mano con pedicura fina, y se la estreche sintiendo un retortijón en mi estomago. Hasta me dieron nauseas con su noticia. Definitivamente era más información de la que necesitaba... O al menos de la que esperaba.
Comenzaron a hablar de temas del hogar, y yo logre escaparme como pude.
-Huy, pero que cara traes. -Me dijo Alice cuando al fin pude llegar hasta ella.
-No sé de qué me hablas...
-Como digas. Aunque opino que deberías estar radiante, después de todo acabas de conocer a tus futuros suegro.
-¡Alice! ¿Qué te dije de andar expresando tus ideas locas? -Le reñí irritada.
-No son ideas locas... Yo sé de lo que habló.
-Seguro... -Susurre. Ella frunció el ceño al escucharme.
-Sí, seguro. Porque te conozco. Y creo que también conozco al rey de Roma... ¡que se asoma!
-¿Huh? -Levante una ceja. Pero antes de que pudiera preguntar nada, se escurrió. Esta Alice y sus cosas...
-Hola, Bella... -¡Hug! Esa voz...
-Edward... -Ni siguiera me voltee a verlo. -¿Se te ofrece algo?
-Um... Ya que me ignoraste hace rato... Bueno, quise venir yo a saludarte. -Asentí tratando de que dejara el asunto. Y seguí fingiendo que le ponía real atención a los utensilios de cocina que revisaba.
-¿Cómo estás? –Pregunto luego de unos segundos, al notar mi poco interés.
-Perfectamente… -Murmure.
-Pues… no parece. -¿Cómo? Eso hizo que me volteara de golpe.
-¿Qué quieres decir?
-Bueno… eso. –Me indico con su dedo el golpe en mi cara.
-Ah… eh, no es nada. –Me encogí de hombros.
-Sí, es algo. No lo dijo con la intensión de insultarte –Elevo sus brazos y manos en esa pose de "me rindo". Fue casi chistoso. -, pero… se ve bastante mal.
-Ya te dije que no es nada. No me duele.
-¿Cómo te la hiciste? –Soltó de pronto.
-Me caí. ¡Dios, ¿Cuánto más van a preguntarme eso?!
-Pues si lo hacemos es porque nos preocupamos por ti. Y además… no te creo ese cuento de que te caíste. –Se cruzo de brazos.
-No me importa si me crees o no. Además no necesito que nadie se preocupe por mí, mucho menos tú; después de todo, tu ya tienes de quien preocuparte. –Le insinué. Me voltee y trate de alejarme, pero me tomo del brazo.
-¿Eso qué significa? –Su insistencia volvió a sacarme de quicio.
-¡Significa que me dejes en paz de una vez, y te ocupes de tu noviecita!
-¡¿Qué?! –Su cara era de una incredulidad total. -¡¿De qué hablas?!
-¡De la barbie esa que tenías guindada en el brazo, ¿Quién más?!
Primero se quedo de una pieza y luego estallo en una gran carcajada. Incluso se agarraba el estomagó.
-¡No es gracioso, idiota! –Le grite. Cerré mis puños fuerte mente a mis lados y camine alejándome de él a grandes zancadas, tratando de evitarme el cometer una imprudencia.
Escuche a mis espaldas como me llamo y trato de seguirme, pero aparentemente alguien lo freno. Su mamá tal vez, o su… novia.
Seguí andando hacia afuera; no soportaba durar un segundo más allí.
-¿A dónde crees que vas Isabella? –Chillo Greta desde la cocina al verme.
-¡A donde me lleva el viento y el diablo dejo la peluca! –Le grite de vuelta. Me las vería negras por esto después, pero ahora no me importaba para nada.
Salí afuera y vi el elegante Volvo que usaba el güerito. No pude evitar que mi lado travieso-malvado saliera a flote, por lo que tome una fruta medio podrida que encontré en el piso cerca de los árboles y la lancé con todas mis fuerzas hacía el auto. La fruta dio justo en el parabrisas y se esparció por prácticamente todo el vidrio.
-¡¿Qué estás haciendo?!
Mierda. Me vio.
Lo vi correr desde la puerta de entrada del hogar hacía su Volvo. Lo examino superficialmente y se llevo las manos a la cabeza, luciendo incrédulo y exasperado a la vez. -¡¿Por qué haces estas cosas Isabella?!
-¡Esto lo hice porque me dio la gana! –Le dije marcando cada palabra.
-¡¿Por qué te dio la gana?! ¡Te eh visto perder los estribos, y nunca me hiciste algo así! Yo sé perfectamente que hay algo más. –Termino más calmado.
-¡Hay por favor! Yo me largo… -Me voltee. Pero el corrió rápido y se puso frente a mí.
-¿Sabes? Yo sé muy bien lo que te pasa. –Alcé mis cejas. –Estas… celosa.
Resople tratando de que no notara mi nerviosismo. ¿Tan obvia era? ¿Cómo fue que se dio cuenta?... Tal vez al mismo tiempo que yo.
-Sabes que es así, Bella. –Susurro acercándose más a mí. -Admítelo.
No me di cuenta en qué momento me hizo retroceder tanto; pero ya me encontraba recostada a uno de los costados de otro auto. Vagamente me entere que seguro era el auto donde venia su familia.
Su rostro se fue acercando más al mío; podía sentir su cálido hálito. Coloco ambas manos a los lados de mi cabeza y apoyadas en el auto; atrapándome entre este y su cuerpo. –Admítelo. –Volvió a susurrar mientras inclinaba un poco su rostro y acercaba peligrosamente sus labios a los míos. Me sentía como una hojita pendiendo de su rama. Solo alcance a negar débilmente con la cabeza, en un pobre intento de convencerlo de que no era cierta su solución.
Mi mente no pensaba bien, no podía forjar algo meramente coherente. Solo podía concentrarme en esos ojazos verdes como la esmeralda que taladraban los míos marrones; y en esos labios rosados tan provocativos. Tan Edward.
Apoye mis manos en el auto para no caerme, en el momento en que sentí sus labios sobre los míos. Fue apenas un roce de principio, pero al cabo de un segundo se torno más intenso. Podía probar el sabor de sus suaves labios, tan dulces y adictivos.
Mi mente se quedo en blanco y me perdí. Solo me deje envolver por las sensaciones que estaban oprimiéndome en cuerpo y corazón. Sentía cosas que jamás había sentido con nadie y que, aunque me asustara, tenía el presentimiento de que solo él sería capaz de despertar en mí.
Buenoo y eso fuee.. el esperado besoo : D
Espero que me dejen sus RW para que me dijan que les va pareciendo la historia y además para que me pongan sus sugerencias ; D
Byee ...!
