Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Jayeliwood, yo solo hago la traducción

Capitulo 18

"Verde." Bella suspiro, inspiro profundamente por la nariz y exhalo por la boca. Una de sus pequeñas manos fue hacia su estomago sujetándolo con fuerza.

Carlisle rió por lo bajo. Y le sonrió de forma tranquilizadora. "Eso no me sorprende. Solamente voy a checar algunas cosas. ¿Te parece bien?"

Se sentó a su lado en el sillón y empezó a examinarla. Yo sabia que más que nada aparentaba para hacerla sentirse cómoda. Estaba acostumbrado a lidiar de esta forma con los humanos. El podía decir que le pasaba a ella incluso a cinco metros de distancia, sin siquiera acercarse. El latido de corazón de Bella estaba normal al igual el del bebe. No tenía fiebre y la presión sanguínea estaba solamente un poco alta por el estrés, lo que no era anormal. No tenia ningún dolor, aparte del pequeño sobresalto de su estomago.

Cuando el termino hubo un ligero golpe en la puerta. Rose estaba en la puerta con un vaso de agua. "¿Puedo pasar?"

Bella asintió y se acomodo en su lugar para poder ver a mi hermana. Rose se sentó a su lado y le entrego el vaso. "Pienso que te sentirás mejor si tomas algo."

"Gracias Rosalie, es muy amable de tu parte." Le sonreí. Esperaba que ella pudiera ver que realmente estaba muy agradecido. No era muy seguido poder ver que Rosalie no se comportaba de forma egoísta y yo estaba feliz que de alguna manera cada vez las ocasiones se presentaban más.

Bella se tomo el agua con grandes tragos. Carlisle le quito el vaso de la mano y lo puso sobre el escritorio.

"Se lo voy a decir. ¿Te molesta darnos algo de privacidad?" Rose me vio fijamente, en sus ojos ámbar me lo rogaron.

"¿Decirle que?" Pregunte en voz alta, pero después me maldije internamente. "Oh, por supuesto. Bella voy por algo para que te puedas limpiar la cara. Carlisle ¿Podría hablar un momento contigo?"

Bella me vio confundida, pero asintió con la cabeza, sin mover los labios, que estaban formando una línea recta. La expresión de Carlisle no demostraba nada, pero en su mente había mucha curiosidad. "Rose y Bella necesitan hablar." Le susurre tan bajo que solo los vampiros de la habitación escucharían. El instantáneamente entendió y se puso de pie.

Me pare afuera del despacho y escuche a Rose empezar su triste historia. "Bella se como te sientes."

"¿A que te refieres?" Mi dulce novia pregunto inocentemente. Ella no tenia ni idea de que era lo que venia, pero yo si.

"Bueno…" Me aleje antes de que empezara a platicarle toda la historia. Yo ya la sabia y demasiado bien. Era algo en lo que ella pensaba muy seguido, pero nunca decía nada en voz alta. De hecho yo fui el que la ayudo a vengarse. Fui al baño del otro piso y moje una toalla. Carlisle estuvo atrás de mí todo el tiempo.

"¿Ya hablaste con ella de la escuela de verano?" Me pregunto.

"Todavía no, honestamente estaba muy ocupado."

"¿Fajando?" Incluso en su mente tenia una sonrisa sarcástica.

"Vimos una película, muchas gracias." Me defendí. Ahora actuaba como un adolescente. El puso los ojos en blanco.

"Mentiroso… mentiroso…" Su sonrisa se hizo más grande y sus ojos brillaban de diversión.

"Cállate." Resople al hombre que era mi amigo y mi padre. Sabía que solamente estaba tratando de hacerme sonreír de forma casual.

"Yo pienso que necesitas sacar el tema y proponérselo. Si quieres yo puedo sacar el tema. Como su doctor por supuesto." Me miro mientras yo seguía mojando la toalla, tratando de dejarla perfecta para Bella. Carlisle disfrutaba este lado tierno de mí.

"En realidad, pienso que seria buena idea. Seria muy amable de tu parte. Gracias." No lo mire. Sabía que tenía razón en todo. Si venia del 'doctor' entonces Charlie no discutiría mucho. Tal vez no estaría feliz de que yo también asistiría, pero lo superaría.

Caminamos de regreso al estudio. Podía escuchar a Bella llorar y a Rosalie consolarla suavemente. Entre y me sorprendió ver a Bella sobre el regazo de Rosalie y ella meciéndola suavemente.

"Tuve que decirle sobre mi transformación. Tuve que hacerlo. Lo lamento. Se que no querías que se lo dijera. Le dije todo." Me miro pidiéndome mi perdón. Estaba molesto, pero sabia que Bella se enteraría algún día. Solo desearía que no hubiera pasado, o al menos que fuera yo quien se lo dijera. Me preguntaba cual era la razón por la que Bella lloraba.

"¿Qué sucede mi amor?" Me arrodille frente a ella, frotando suavemente sus rodillas.

"Pobre Rose. Lo lamento." Abrazo con fuerza a Rosalie. Para mi sorpresa ella también la abrazo. Rosalie me vio fijamente.

"Puede que ella me guste, pero no quiere decir que me guste que sea humana. Transfórmala Edward. Haznos la vida más fácil a todos." Su expresión era fuerte y un poco molesta. Negué con la cabeza y ella gruño suavemente. "No seas idiota. Morirías si algo le sucede a ella."

"No la convertiré en un monstruo." Declare tan suavemente que solo ella escucharía.

"Esa es su decisión." Dijo en voz alta, lo suficientemente alta para que Bella la escuchara. Bella nos miro a los dos confundida. Rose froto la espalda de Bella y se puso de pie. "Bella si necesitas cualquier cosa avísame. ¿De acuerdo? Emmett regresara pronto" Y con eso Rosalie salio del estudio.

"Edward, ella tiene razón." Carlisle me dijo en su mente. Le gruñí, pero esta vez llame la atención de Bella.

"¿Qué?" Me cuestiono. Ya no se veía tan verde como hacia rato, lo que era una buena noticia.

"Nada mi amor. Solo desearía que Emmett se apresurara." Frote la toalla sobre su cuello. Ella sonrió con mí acción y su mano toco la mía.

"Muy bien Bella, así están las cosas: No hay mucho que podamos hacer contra las nauseas matutinas. Normalmente desaparecen al final del primer trimestre, pero hasta ese momento hay algunas cosas que te pueden ayudar." Carlisle se sentó junto a Bella, sonriéndole para calmarla, tratando de hacerla sentirse más cómoda. "Primero; mucho descanso. Tu cuerpo esta creando una nueva vida, que es mucho trabajo. También bebe mucha agua. Si te deshidratas no nos va a ayudar en nada, lo haría peor, mucho peor. Come más. Pequeños refrigerios durante todo el día serán útiles. Trata de que sean saludables, la comida chatarra solo lo empeorara. Trata de evitar las cosas fritas y condimentadas. Ahora hay algunas cosas que te ayudaran un poco cuando tengas nauseas, Jengibre. Té de jengibre, dulces de jengibre y Ginger Ale. Pero también trata de no tomar tanto Ginger Ale, tienen demasiada azúcar. La hierbabuena también ayuda. También sugiero que siempre tengas a la mano galletas saladas. Ayudaran que las nauseas no sean tan malas. Evita los caramelos y el chicle, por que cuando produces más saliva más nauseas tendrás." El divagaba una y otra vez.

"Uh, ¿Papa? Estoy casi seguro que ella no recordara todo eso." Me senté al otro lado de Bella, que se veía como un ciervo que había deslumbrado los faros de un auto.

"Oh, si me imagino que es demasiado para decirlo de una vez. Por eso lo tengo anotado en una receta para que se la lleve a casa. Si te sintieras peor o si llegaras a sentir cualquier dolor de estomago, lo que sea, por favor ven enseguida. Mas vale prevenir que lamentar." Carlisle le dio una palmadita en la mano antes de levantarse y dejarnos solos.

La puse gentilmente sobre mi regazo, teniendo cuidado con su vientre. "¿Escuchaste algo de lo que te dijo?"

"Todo lo que escuche fue: comida frita, comida condimentada y caramelos. Creo que me perdí de algo." Resoplo y se recargo contra mí.

"¿Como puedes tener hambre?" Le cuestione y levante la ceja. Podía imaginarme que haberle traído la cena hubiera calmado sus ansias de comer más. La sola idea de los ácidos estomacales y como parecían veneno, hicieron que mi propio estomago se revolviera.

"Escuchaste a Carlisle. Estoy creando una nueva vida. Es un trabajo difícil." Bella sonrió juguetonamente. Obviamente se sentía mejor.

Finalmente Emmett llego, cargando varias bolsas. La boca de Bella se abrió de sorpresa. Ella ya había visto a mi hermano, pero nunca había hablado con el. "Hola chica humana."

"Hola… chico vampiro." Sonrió de lado con su saludo y puso los ojos en blanco.

Las carcajadas de Emmett hicieron eco en la habitación. "Ella me gusta, es valiente."

"Por cierto soy Emmett. Ya conociste a mi esposa Rosie." El le sonrió con su encanto natural.

"Por supuesto. Me encanta Rose." Ella también le sonrió.

La sonrisa de Emmett se hizo más grande. No era muy común que a la gente le gustara su esposa. Puso las bolsas que sostenía en sus enormes brazos sobre el escritorio de Carlisle. "Muy bien, creo que exagere un poco." Señalo hacia las bolsas.

Me acerque al escritorio y empecé a sacar lo que contenían. Habían muchas de las cosas que Carlisle había mencionada hace rato y otras más como: un cepillo de dientes, enjuague bucal, hilo dental. Bella se acerco lentamente, todavía un poco inestable.

"Cielos… ¿Acaso es de todos los Cullen el exagerar?" Bella levanto la ceja hacia Emmett.

"O todo o nada." Emmett sonrió de oreja a oreja. El no estaba tratando de ser encantador pero de alguna forma lo era. Yo también podía ser encantador cuando así me proponía, pero el lo era naturalmente y me imagino que cuando era humano también lo fue.

"Gracias Emmett." Bella se acerco para abrazarlo, pero se tropezó con sus propios pies. Antes de que tocara el suelo mi hermano y yo la sujetamos. Emmett se carcajeo mientras la poníamos de pie. Tenía una de sus enormes manos sobre su hombro mientras la mía estaba alrededor de su cintura.

"Eres graciosa. Mantenla cerca Edward." Me dio unos golpes fuertes en el hombro y salio del despacho.

"Gracias por pensar que el lastimarme sea algo digno de diversión." Bella grito cuando el salio, en su cara había una sonrisa sarcástica. Pude escuchar a Emmett carcajearse desde el pasillo.

"Edward, cariño, tare a Bella abajo. Tengo algo de comer para ella." La mente de Esme me dijo dulcemente. Podía decir que ella estaba feliz de usar sus habilidades maternas en alguien nuevo. No que a los demás no nos gustaran. Pero por alguna razón para ella, Bella era muy diferente.

"¿Tienes hambre?" Le pregunte a Bella. Ella asintió tímidamente y se ruborizo un poco. "Bien. Esme esta a punto de alimentarte. Y estoy seguro de que no tienes otra alternativa." Bromee.

"Si tiene alternativa." Esme me riño en su mente. No pude evitar sonreír. Sabia que Esme me estaba bromeando, al igual que yo lo estaba haciendo con ella. Era agradable poder bromear con mi familia, algo que no hacia muy seguido.

La lleve a bajo, a nuestro comedor que nunca usábamos. Sobre la mesa había mucha comida, probablemente lo suficiente para alimentar al menos a tres personas. Un gran tazón con alguna clase de sopa, una ensalada verde, ensalada de fruta y un gran vaso de leche. Al menos todo era saludable. Bella se desprendió de mí y corrió hacia Esme.

"¡Te quiero Esme! ¡Gracias!" Se alejo de ella tan rápido como se había acercado. Se acerco a la mesa y sonrió de oreja a oreja.

"No tienes nada que agradecer. Es un placer." Esme sonrió alegremente. Ella estaba muy feliz. En ese momento se sentía como una verdadera madre. Aunque a mis ojos ella siempre seria una madre.

"¿Cuándo compraron todo esto?" Bella pregunto mientras apuñalaba un pedazo de lechuga. Nunca creí tener lastima por los vegetales, pero Bella me hacia cambiar rápidamente de opinión.

"Emmett los compro cuando salio. Alice vio que estarías hambrienta. Y no había nada de comida en la casa." Esme se sentó a su lado y le entrego una servilleta.

"¡GRACIAS EMMETT Y ALICE!" Hablo fuerte después de tragar un poco de sopa.

"¡De nada!" Los dos dijeron al unísono de diferentes partes de la casa. Ambos estaban orgullosos de si mismo.

Era extraño como Bella se había convertido en parte de mi y mi familia casi al instante. Lo amaba. Ella encajaba perfectamente en nuestras vidas. La quería que fuera parte de mi universo para siempre. Parecía que ella era la pieza faltante que a todos nos faltaba para ser completamente felices.

"Bella quiero hablarte sobre algo más" Carlisle llego de repente a mi lado, sorprendiéndome incluso a mí. Estaba tan ensimismado en mis pensamientos sobre Bella que no me di cuenta que llego a nuestro lado. Espero que ella asintiera con la cabeza para sentarse a su lado.

"Pienso que lo mejor para ti seria clases de verano. Por lo que tengo entendido necesitas muy pocas materias para graduarte. Puedo arreglar para que ya no vayas a clases de educación física. Tu fecha para el parto es para finales de noviembre, de todas formas perderías muchas clases y reprobarías. Y tu eres una chica muy inteligente para que eso pase."

Los ojos de Bella buscaron los míos y por un segundo en su mirada había pánico. Me pare y me puse tras de ella, gentilmente frote sus hombros. "Por supuesto que yo voy a ir contigo."

"¿Harías eso por mí?" Me vio fijamente a los ojos, sonriendo un poco.

"En cualquier momento." Le sonreí y ella también lo hizo todavía más. Presione mis labios en su frente.

"Muy bien. Pienso que es una muy buena idea, pero ¿Y que con Charlie?" Le pregunto a mi padre.

"Hablare con el." Carlisle declaro. En su mente no había ni una duda de no persuadir a Charlie para que viera las ventajas. Yo sabia que tenia razón, sabia que Charlie respetaba a Carlisle y eso lo haría mucho más fácil.

Bella asintió y continúo comiendo. Le sonrió a mis padres y de repente se ruborizo un poco por algo que pensó. Desearía saber que estaba pensando, me sentía frustrado de no poder saberlo. "Son tan perfectos. ¿Cómo pueden tolerarme, estar cerca de ustedes?" Pregunto de repente.

"¡Oh cariño! ¿Cómo puedes decir eso? ¡Me encanta tenerte aquí! Quiero que vengas mas seguido." Esme dijo instantáneamente y se acerco a Bella para abrazarla con fuerza.

"De hecho, esta planeando ir al supermercado para asegurarse que así sea. Te va a sobrealimentar." Me reí por lo bajo exponiendo los planes de Esme. Mi madre sonrió de lado y levanto la ceja.

"¡Por supuesto que lo voy a hacer, ahora tienes que venir! Quiero aprender a cocinar." Esme frotaba las pequeñas manos de Bella y le sonrió de la forma que solo las madres pueden hacer.

"No tienes que hacer eso por mí." Miro hacia su regazo ruborizándose.

"Tienes razón. No tengo que hacerlo. Quiero hacerlo, ahora eres parte de nuestra familia." Beso la frente de Bella y se puso de pie. "Vamos Carlisle. Se supone que esta noche están en una cita." Esme me guiño el ojo y se llevo tomado de la mano a mi padre hacia las escaleras.

"Quiero a tu mama." Bella me sonrió y mordió un pedazo de su fruta.

"Ella también te quiere. En realidad todos te quieren. Y creo que te quieren más a ti que a mí." La bromee y la levante para acomodarla sobre mi regazo. Ella ya casi terminaba de cenar y ya casi eran las nueve de la noche. Tristemente ya no nos quedaba mucho tiempo juntos, al menos de esta forma.

"Te ves hermosa." Le susurre en el oído y pase un mecho de cabello de su cuello.

"No, no es cierto." Se ruborizo y vio hacia otro lado. Podía oler la sangre arremolinándose en sus mejillas, pero no me molestaba. Solamente me recordaba de su belleza.

"Yo no miento." Dije firmemente. Ella regreso su mirada a la mía, ladeo un poco su cara, como si me examinara.

"Gracias." Susurro, su mano recorriendo mi quijada. La más pequeña caricia de Bella se sentía como el paraíso.

"¿Por qué?" Pregunte, estaba flotando en mi propio mundo con sus caricias.

"Por todo." Bella presiono sus labios en mi quijada y luego en mi mejilla. Se puso lentamente de pie, asegurándose de mantener el equilibrio. Era algo que me di cuenta que hacia muy seguido, era algo muy característico de ella. "Ahora me voy a ir a cepillar los diente. ¿Nos podemos quedar en tu habitación hasta que tenga que ir a casa?"

"Por supuesto. ¿Quieres que te ayude?" Le pregunte seriamente.

Ella empezó a caminar alejándose de mí, sus caderas se movían lentamente. Miro sobre su hombro y una sensual sonrisa apareció en sus labios. "No, gracias. Yo sola puedo cepillarme los dientes."

"Me refiero a subir las escaleras chica lista." Sonreí de lado. Ella rió por lo bajo y me lanzo un beso. Sabia que ella estaba coqueteando conmigo y a mí me encantaba.

Cuando me asegure que había subido las escaleras a salvo, fui hacia mí habitación. Me senté en el sillón para esperarla. Cerré mis ojos y empece a imaginar el futuro. Estaba inseguro de muchas cosas, pero Bella siempre estaba en todos mis pensamientos y fantasías.

Marido y mujer. Madre y padre. Vampiro y humano. ¿Seria posible todo al mismo tiempo? Rose tenia razón, en el momento que ella muriera también lo haría yo. Pero me aseguraría de alcanzarla lo más pronto posible. No podría ni querría vivir sin ella.

"Edward…" Ella susurro mi nombre desde la puerta. Estaba descalza, pero seguía con su hermoso vestido. Se había recogido el cabello con alguna especie de clip. Hacia que su cuello se viera mucho más largo y más tentador. No para mis dientes, para mis labios.

"¿Si mi amor?" Abrí mis brazos para ella.

Se sentó lentamente, se veía nerviosa por alguna razón y se mordía el labio inferior. Algo que también era mucho de ella. "¿Qué es en lo que piensas?"

"Como seria mi vida sin ti." Le dije honestamente.

"¿Más fácil? Resoplo.

"Solitaria, triste, desesperada. No me había dado cuenta que me faltaba algo hasta que te encontré. El estar sin ti seria imposible." Acaricie su cuello con mis dedos, sintiendo el torrente sanguíneo bajo mis dedos.

"Me siento de la misma forma." Mire que sus manos estaban inconcientemente sobre su estomago. Sabia que estaba pensando sobre el bebe, pero no quería presionarla. Ella hablaría cuando estuviera lista.

"Debería llevarte a tu casa. Mañana será un día muy largo." Bese suavemente sus labios antes de ponerme de pie y cargarla en vilo. Cuando llegue a la puerta tome sus zapatos que había dejado ahí.

"Sabes, me haces sentir como una princesa cuando me cargas de esta forma." Pensó juguetonamente y jalaba suavemente mi cabello.

"Bien, por que te mereces que te traten como de la monarquía." Le conteste y la lleve hacia el auto.

"¿Eso te haría mi príncipe azul?" Me bromeo en su cara había una brillante sonrisa.

"Yo me considero mas como el gran y malvado lobo, pero si así lo deseas tu." Capture sus labios por unos instantes. "Haré el papel que tu desees."

"Edward, si tu eres el malvado y gran lobo, entonces todas las historias son mentiras." Cerro los ojos y descanso su cabeza contra mi pecho.

En ese momento llegamos al Volvo. La metí suavemente al auto, siempre con cuidado de su estomago y deje sus zapatos en el suelo. Me di cuenta que me había olvidado de todas las cosas que Emmett le había comprado. Me gire para regresar adentro de la casa por ellas, pero un pequeño vistazo de unas bolsas de plástico llamaron mi atención. Todas las bolsas ya estaban en el asiento trasero.

"Gracias Alice." Dije sabiendo automáticamente quien había hecho esto.

"Cuando quieras." La podía escuchar sonreír incluso en su mente.

Me senté tras el volante. Mire hacia Bella para decirle algo, pero me detuve. Ella estaba dormida en su asiento. "Puede que tu no pienses que no soy el gran y malvado lobo, pero tu eres mi bella durmiente." Susurre. Encendí el auto suavemente para asegurarme de no despertar al ángel durmiente que estaba mi lado.

Continuara…

Ale Snape Li :)