Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Jayeliwood, yo solo hago la traducción
Capitulo 19
Para mi sorpresa Bella se despertó en cuanto me estacione. Sus ojos se abrieron lentamente y una pequeña sonrisa apareció en sus labios. Empezó a estirar los brazos sobre su cabeza, dejándolos ahí por unos momentos para descansar. No pude evitar reclinarme un poco y besar sus labios. Ella gimió de placer e hizo que a mi cuerpo lo recorrieran escalofríos. Cada pedazo de mi cuerpo se estremecía de placer.
"Charlie se empieza a preguntar por ti. Será mejor que entres." Dije después de unos minutos de besarnos. Incluso empezábamos a empañar los vidrios del auto, un poco por la mezcla de nuestras extrañas temperaturas
"Todavía no son las diez." Dijo antes de volverme a besar con fuerza. Ella tenía razón. Eran cinco para las diez de la noche y Charlie ya se estaba poniendo ansioso. Había estado preocupado por Bella todo el día. Pero todo se evaporo de mi mente cuando sus dedos se enterraron en mis cabellos, su lengua recorriendo suavemente mi labio inferior. Fue mi turno para gemir.
Después de otro minuto besándonos, ella se alejo para mi desilusión. Se puso sus zapatos y salio del auto antes de que yo me pudiera tranquilizar. Rápidamente agarre todas las bolsas del asiento trasero y la alcance en la entrada. Charlie abrió la puerta incluso antes de que los dedos de Bella alcanzaran a sujetar el pomo de la puerta, la abrió con rapidez y dramáticamente si puedo decirlo de alguna forma.
"Hola papi." Le sonrió alegremente a Charlie. El se veía confundido con la ropa de ella y su sonrisa alegre.
"Hola hija, Edward." Me saludo con la cabeza. Tomo una de las bolsas que traía en las manos para ver que contenía.
Seguí a Bella hacia la cocina y deje las bolsas sobre la mesa. "¿Qué es todo esto?" Charlie saco una caja de té de jengibre y la veía extrañado como si fuera algo alienígena o algo parecido. Por su reacción podrías pensar que nunca había visto algo así en su vida.
"Bella tiene un poco de nauseas. Carlisle mando a mi hermano a comprar algunas cosas para que se sintiera mejor" Le conteste. El estaba sorprendido de que yo hablara tan francamente sobre su embarazo. Se preguntaba por que no estaba aterrado como un muchacho normal. Si el lo supiera… Yo no era ni de cerca normal y mucho menos un muchacho.
"Si, aparentemente Edward y Alice no son los únicos que tienden a exagerar." Bella me bromeo, su sonrisa era radiante y hermosa. Ella iluminaba mi mundo. Ella era mi mundo. "Incluso Esme me trajo algo para comer después de que vomite. Estuvo muy bueno. Sopa, ensalada, fruta y leche. Fue perfecto. Solo desearía no haber arruinado todo antes." Sonrió avergonzadamente y golpeando el suelo suavemente con el pie, había un pequeño rubor en sus mejillas.
"Por última vez, tu no arruinaste nada." Suspire y cruce mis brazos sobre mi pecho. "No lo hiciste adrede."
"¿Qué sucedió?" Charlie tenía curiosidad, que podría haber hecho Bella además de caerse. Tuve que detenerme de carcajearme por ese pensamiento suyo.
"Bueno, Edward me llevo a un restaurante hermoso y luego rento una sala privada en el cine ¡Solo para nosotros dos! Luego yo tuve que aventar toda la cena en el basurero." Murmuro la última parte y ruborizándose más.
"¡Oh!" Dijo suavemente, apenas en un susurro. No toleraba estar cerca de gente que vomitara. Tenia un estomago débil. Me preguntaba como podía manejar esa clase de situaciones cuando era policía. "¿Y ahora te encuentras bien?" Finalmente pregunto.
"Aja, gracias a Carlisle, Edward, Esme, Emmett y Alice." Ella se rió prácticamente había nombrado a toda mi familia, después giro su cara hacia mí. "¿Esta noche donde esta Jasper?"
"¿Sabes? No tengo ni idea. No me sorprendería que Alice lo mandara por algo. Algunas veces ese pobre hombre parece mas a una mula de carga. Le bromeé y empecé a sacar las cosas de las bolsas y a acomodarlas en la despensa para que ella no lo hiciera. Deje la caja de galletas saladas afuera para que ella las pusiera en su buró. También saque las instrucciones que Carlisle le había anotado en una hoja. Alice debió de meterla en la bolsa
"Lo hace por que la ama. Eso te lo puedo asegurar." Ella batió sus pestañas, se mordió el labio inferior y jugaba con la caja de galletas saladas. Los dos sabíamos que la noche estaba a punto de terminar. Esta parte al menos y a ninguno nos agradaba.
"Edward, agradece a tu familia de mi parte cuando llegues a casa. Por ser tan amables con Bella. Me refiero…" Charlie trataba no muy sutilmente de decirme que me fuera. Me odiaba y no sabia el por que. Yo si y la razón principal no era por que fuera vampiro. Era por que yo podía hacer feliz a Bella y cuando el no podía hacerlo.
Bella miro exasperadamente a Charlie y puso los ojos en blanco. Prácticamente ella bailo hacia mí, rodeo mi cuello con sus brazos. "Nos vemos después." Susurro suavemente y beso suavemente mis labios. Yo la sujetaba de la cintura y regrese su dulce beso. Recargue mi frente contra la suya, disfrutando el calor que emanaba. Hacia sentirme calido.
Charlie quería asesinarme pero no sabía como salir impune del asesinato. Sonreí y beses la mejilla de Bella. "Buenas noches." Susurre en su oreja.
"Buenas noches jefe Swan." Me despedí con la mano y salí a esconder mi auto. Mientras el me veía fijamente cuando caminaba hacia mi auto, se preguntaba cuanto se enojara Bela si me dispara en ese momento. Era muy difícil el no carcajearme en ese momento. Podía entender su sobreprotección y el hecho que me odiara. Pero se necesitaría más que una pistola y unas balas para mantenerme alejado de Bella.
El siguiente lunes fue más tranquilo de lo que pensaba. Nadie molesto a Bella. Todos se preguntaban que sucedía, estaban un poco nerviosos pero nadie dijo nada. Aunque había podido ser por mí. Me temían. Temían a su protector. Ángela estaba preocupada casi al borde de las lagrimas se sentía muy mal por Bella. Ella no sabia que hacer para poder hacer las cosas más fáciles para Bella, lo que era muy dulce de sus parte. Mike se mantenía a una distancia prudente todo el tiempo y nunca intento volver a hablar con ella otra vez. Ella lo había asustado lo suficiente y no necesitaba mi ayuda para hacerlo más.
Por supuesto Bella lloro durante la terapia. Siempre lo hacia y yo no estaba seguro si alguna vez se detendría. Odiaba tener que estar sentado en la sala de espera. Desearía que hubiera alguna forma de poder estar ahí con ella, pero sabía que si alguna vez llegar a sanar necesitaba hacer esto. Pero el deseo de hacerlo no pasaba, la necesidad de protegerla era tan fuerte que casi lastimaba.
El siguiente martes mi padre visito a Charlie en casa de Isabella. Explicándole los planes para la escuela de verano de Bella. Todo iba a la perfección hasta que escucho que yo también asistiría. El estaba deseando que esto me alejara de ella. Tras mucho explicarle, discutirlo y asegurarle que yo ya había planeado hacer esto incluso antes de que Bella decidiera unírseme, lo que era una completa mentira, Charlie estuvo de acuerdo.
Para finales de semana nos matriculamos para el programa de escuela de verano. Era especialmente diseñado para estudiantes que habían reprobado o que quería acelerar sus estudios. Washington quería mejorar sus estadísticas de graduados y yo no podía culparlos por eso. Como sea valía la pena intentarlo. Solo era medio día con cuatro clases. Había diferentes cursos y tú podías escoger. Nosotros escogimos los mismos, así que tendríamos las clases juntos. Literatura 4, Algebra avanzada, Química y Anatomía, que contaba por nuestra clase de Educación Física. Estaba muy contento de que mi padre hiciera eso. Odiaba tener que contenerme en el gimnasio y Bella simplemente odiaba esa clase.
Por las siguientes dos semanas nuestra rutina fue la misma. Lunes, miércoles y viernes llevaba a Bella a terapia después de la escuela y después la llevaba a casa para que pudiera prepararle la cena a Charlie. Los martes, jueves, sábado y domingo ella se quedaba conmigo y mi familia. No habíamos vuelto a salir, todavía no.
Las nauseas de Bella no eran tan terribles, pero algunos días parecían mejorar y al siguiente día se la pasaba en el suelo del baño. Se empezaba a frustrar por eso y yo no podía culparla. No podía entender el como se sentía. Yo estaría muy incomodo. Ningún hombre, humano o vampiro podría entender su incomodidad.
Cada día el corazón del bebe crecía fuerte y latía con mas fuerza. Eso me hacia pensar en el futuro cuando la sostenía entre mis brazos en la oscuridad de la noche. No habíamos discutido que haría ella con todo este asunto y yo no le había dicho que deseaba al bebe. Me sentía egoísta por solo pensarlo. Esperaría hasta que ella sacara el tema.
Un día soleado llego, un viernes. Bella no fue a clases y se quedo todo el día conmigo. Mi padre por supuesto nos hizo un justificante. La lleve a terapia completamente cubierto: con lentes de sol, una chamarra con capucha y guantes de piel. Odiaba esperarla en el auto, era peor que esperarla afuera del consultorio. Al menos ahí podía escuchar a Bella. Ahora lo único que podía escuchar era el constante zumbido de voces en mi cabeza.
Espere en la oscuridad del estacionamiento techado. Pensando otra vez en el matrimonio. Lo deseaba y eso me hacia sentir como si presionara mi pecho. Lo deseaba tanto que prácticamente podía saborearlo. Había esperado cien años por la mujer perfecta. No quería esperar más tiempo. Pero era egoísta. Estaba perdido en mis pensamientos cuando sentí que golpeaban la ventana.
"Entonces Clyde, ¿Cuando vas a asaltar la licorería?" Bella estaba de pie junto a mi puerta, una mano sobre su cadera cubierta de jeans azul marino. Y una sonrisa jugaba en sus labios rojos. Parecía que se había limpiado las lágrimas antes de venir a buscarme. Abrí la puerta del auto y la jale sobre mi regazo, estaba feliz de solamente sentirla junto a mi otra vez.
"¡Oh! ¿Estas diciendo que parezco criminal?" La bromee.
"El criminal mas sexy que he visto en mi vida." Rió por lo bajo y me quito los lentes que cubrían mis ojos y se los puso ella y levanto la ceja. "¿Cómo me veo?"
"El rehén mas hermoso que he visto en mi vida." Bese suavemente sus labios.
"¿Rehén? Bueno, si tu eres Clyde, yo soy Bonnie." Hizo juguetonamente un mohín.
"Bella, tu no quieres se como yo." Drásticamente mi humor cambio con sus palabras. Ella quería ser como yo. Eso era completamente obvio. A mi no me gustaba ni siquiera pensarlo. El que ella fuera un vampiro, no me gustaba nada, aunque la idea se filtraba todo el día en mi mente.
"Tus ojos están negros." Susurro tocando mis labios. Ella ignoro lo que le acababa de decir hacia unos momentos y me beso suavemente los labios. "Esta noche a cazar." Me ordeno.
Desde que Bella había estado en el hospital no había ido a cazar. Mi garganta me quemaba. No debí de permitir que mi hambre llegara a este punto, pero no podía evitarlo, no quería dejarla solo ni por un segundo. Le quité los lentes y me los volví a poner. La puse suavemente en el asiento del copiloto, encendí el auto y salí rápidamente del estacionamiento.
"Edward no me gusta el silencio. Háblame." Me pidió gentilmente. Parecía como si tuviera miedo de que explotara. Tal vez lo haría.
"No me gusta que hables tan tranquilamente sobre lo que soy y lo que hago." Mantuve mi vista en la carretera mientras hablaba.
"Amo lo que eres." Susurro.
"Bella por poco y te muerdo. Varias veces para ser sinceros. No es que quiera, es por que tu sangre huele muy dulce para mí. Si empiezo a beberla no podré detenerme y te matare. ¿Acaso quieres eso?" Por poco y gruñí las palabras.
"Quiero estar contigo para toda la eternidad." Dijo en un tono suave. Sabia que estaba jugando con sus dedos incluso sin verla. Siempre solía hacerlo cuando estaba nerviosa.
"Bella, te amare hasta el día que muera." Sujete el volante con más fuerza. Vi como mis nudillos se ponían blancos. Tendría que relajarme si no quería partir el volante en dos.
"¡Demonios Edward!" Grito y golpeo la puerta con el puño, sorprendiéndome. "Al menos considera la opción."
"No lo es." Dije secamente.
"Se lo pediré a Alice o Rosalie." Dijo bruscamente. "Una de ellas podría hacerlo."
"No se atreverían." Sisee, mi furia comenzaba a crecer.
"Rose lo hará. Me lo dijo esa noche. Cuando me dijo lo de su novio y sus amigos. Ella me dijo que no se lo deseaba a nadie pero entendía si yo lo quería hacer. Me dijo que ella creía que estaba destinada a ser un vampiro. Alice me dijo lo mismo." Hablo tranquilamente, pero sus manos estaban cerradas en puños y sus uñas se clavaban contra sus palmas. Sus nudillos estaban casi tan blancos como los míos.
"No debió de decirte eso." Murmure por lo bajo y mi pie apretó el acelerador. Me gire hacia ella. "¿Y que con el bebe? No quieres abortar pero me permites matarlo. ¿Eso es lo que quieres?" Sabía que mis palabras eran bruscas, pero quería hacerla entrar en razón.
"No dije cuando quiero ser transformada." Acaricio su estomago con sus dedos, su voz era distante.
"Bella, no puedo hacerte eso, o a este bebe." Dije sintiendo la tristeza crecer en mi pecho.
"¿Incluso si es lo que yo quiero?" Susurro. "Soy tan débil, quiero ser fuerte como tu Edward. Quiero ser capaz de poderme protegerme yo sola."
"Siempre estaré ahí para protegerte." Mire a través de la ventana.
"¡Oh! ¿Y que sucederá el síguente día soleado?"
"¿Prefieres esconderte como un criminal?" Le dije bruscamente.
"Mientras este a tu lado." Contesto rápidamente. Podía decir por la forma en que se movía en el asiento que estaba incomoda. El estrés no era bueno para ella.
"Bella, lo lamento. ¿Dónde quieres que te lleve?" La vi de reojo.
"Quiero ir a casa. A tu casa con tu familia. Mi familia." Susurro y sujeto su estomago con fuerza.
"Lo siento. Te estoy lastimando. No quería hacerlo. También me lastima a mí. El solo pensarlo. El solo pensar de lastimarte en cualquier forma." Sujete su mano entre la mía. Era suave y calida. La lleve a mis labios. "Te amo."
"Y yo también te amo." Suspiro y cerro los ojos. "Solo deseo la eternidad para demostrártelo."
"Se que me amas." Dije y me detuve frente a mi casa.
"No, no lo sabes." Salio del auto antes de que pudiera contestarle. Alice la esperaba en el porche de la casa.
"Vete Edward." Alice me ordeno.
"¿Disculpa?" La fulmine con la mirada, retándola a que continuara con ese tono de voz.
"Eres un idiota cuando tienes hambre. Si no te alimentas vas a arrepentirte." Vi la visión de Alice en su mente: Bella y yo peleando, ella llorando y yo gritando. No me gusto. "Rose y yo vamos a cuidar de Bella esta noche. Ya hable con Charlie para avisarle que se quedaría esta noche a dormir conmigo." Alice rodeo a Bella con un brazo.
Alice bloqueaba sus pensamientos lo que me enfurecía más. "¿Qué es lo que van a hacer?"
"Nada que te interese." Me saco la lengua.
"Con un demonio, que si me importa." Gruñí tan bajo que Bella no podría escucharlo.
"Vamos a ir a comprar sostenes, idiota. Los suyos le quedan chicos y la lastiman." Incluso en su mente me gruñía.
"¡Oh…! Me sentí completamente avergonzado. Nunca imagine que ese seria un problema. Ella todavía no se veía embarazada.
"Bella ¿Te parece bien si hoy vamos de compras?" Alice le sonrió radiantemente a Bella.
"Por que no vas y me escoges cosas como siempre lo haces." Bella suspiro. Odiaba ir de compras.
Alice se le acerco y le susurro en la oreja. Bella se giro y me miro. Se mordió el labio inferior, asintió y regreso su vista a Alice.
"Tan pronto como Bella este lista nos iremos. Será de noche para el momento en que regresemos. Mas te vale despedirte ahora." Alice se giro hacia a casa. "Mas te vale no hacer llorar a mi hermanita, si no te golpeare." No estoy seguro si estaba bromeando o no, pero no iba a arriesgarme. Alice y yo raramente discutíamos, pero incluso con su pequeño tamaño, era un aterrador adversario.
Camine hacia Bella, me detuve unos escalones mas debajo de ella. "Perdóname." Le suplique.
"Siempre." Bella me sonrió radiantemente. Salto hacia mis brazos, sus piernas rodearon mi cintura. Reí sorprendido, sosteniéndola cerca de mí.
"¿Estarás bien esta noche?" Le pregunte acariciando su cuello con mi nariz. Respire profundamente su dulce esencia. Era deliciosa.
"Si, pienso que si. Estaré con Alice y a Rose. Estaré bien. Ve a cazar con tus hermanos. Te quiero de mejor humor." Ella jugaba con mi cabello mientras hablaba.
A veces odiaba sus cambios de humor y otras veces eran una bendición. "Lo siento." Volví a decirle. Sujeto mi cara entre sus manos y me acerco para besarme dulcemente. Sus labios persistentes contra los míos, dejando su calidez en los míos.
"¿Te dijo lo que planeo para esta noche?" Me pregunto ligeramente ruborizada. Podía decir que ya sabía la respuesta.
"Lo hizo." Sonreí y escondí mi cara en su cabello. "Debiste de haberme dicho que estabas incomoda."
"¿Quieres ir a comprar sostenes conmigo?" Levanto la ceja y se ruborizo.
Me carcajeé. "Um ¿Quieres una respuesta honesta o la que debería de decir un caballero en este momento?" El adolescente en mí, estaba emergiendo y mis pensamientos eran un poco pervertidos.
Ella rió entre dientes. "Ambas." Se burlo.
"La de un caballero seria: Si siempre quiero que estés cómoda. Tu felicidad y tu comodidad siempre vienen primero. Y por supuesto es la verdad. Pero no fue lo primero que me vino a la mente."
"¿Y que fue lo primero que te vino a la mente?" Me presiono, una enorme sonrisa adornaba su cara.
"Solo si yo puedo verlos." Me reí y escondí mi cara en su cuello. Ella rió bajito y jugaba con mi cabello.
"Eso se puede arreglar." Susurro en mi oreja. Mi estomago se estremeció con sus roncas palabras. Escucharla hablarme de esa forma era… más que sensual. Tenia que detenerme de cargarla hacia la casa.
Alice regreso a nuestro lado. Una nueva visión se arremolinaba en su mente. Bella y yo recostados en brazos del otro, hablando y sonriendo. Esta me gustaba muchísimo más que la anterior. Alice me sonrió y me guiño el ojo.
"Edward deja de ser un pervertido. Además Em y Jasper están listos para irse." Alice trataba de sonar seria. Pero en su mente me estaba molestando y bromeando. La ignore.
Arrastre a Bella en un beso apasionado, permitiendo que su calor me llenara. "Te amo y nos vemos esta noche."
"También te amo." Susurro sin aliento antes de besar mis labios otra vez. La puse suavemente sobre sus pies asegurándome de que estuviera balanceada antes de soltarla. Alice se acerco a ella y la sujeto de la mano.
"¡Nos vamos a divertir tanto!" La escuche decir en voz cantarina, y luego escuche el cómico gruñido de Bella. Sonreí para mí. Juntas eran tan tiernas. Eso podía jurarlo.
Estacione mi Volvo en la cochera. Vi que Emmett ya estaba en su Jeep, esperándonos. Me deslice en el asiento del copiloto. Estaba feliz de verme, especialmente de buen humor. Había pasado algún tiempo desde que solo habíamos salido los hermanos juntos.
"¿Les parece bien si me uno?" Ya sabia la respuesta, pero de todas formas tenia que preguntar. No quería ser mal educado.
"Es bueno tenerte a ti solo hermano." Emmett dijo con una enorme sonrisa. Juntamos nuestros puños como saludo. Un segundo despues Jasper se deslizo en el asiento trasero.
"Vámonos antes de que a Alice decida que también necesitamos ir de compras." Jasper gimió y se frotaba la nuca.
"¿Cuál es la fijación de las mujeres con las compras?" Emmett pregunto, mientras salíamos de la cochera. Si éramos completamente honestos a el también le gustaba ir de compras. Solo que el disfrutaba comprar de otro tipo de cosas. A las chicas les gustaba comprar zapatos y a el… bueno le gustaba comprar… juguetes.
"Bella odia ir de compras." Dije con una sonrisa recordando su cómica protesta de hace un rato.
"Que afortunado." Jasper suspiro.
El tenía razón. Era extremadamente afortunado.
Continuara…
Hola me alegro que ls siga gustando la historia. A las nuevas lectoras bienvendas y espero que la disfrute. Nos leemos el domingo. Que tengun un excelente fin de semana.
Ale Snape Li :)
