Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Jayeliwood, yo solo hago la traducción
Capitulo 22
"¿El sexo del bebe? ¿En serio? ¿Puedes hacer eso?" Bella se veía muy tranquila con todo el asunto. Y eso me preocupaba más que cualquier otra cosa.
"¡Si! ¡Si puedo! ¿Quieres saberlo?" Alice sonreía de oreja a oreja, ella quería ser la primera en decirle. Y yo no sabía por cuanto tiempo más se podría contener. Ya se veía como si estuviera a punto de decirlo.
"No lo se." Dijo suavemente y se recargo contra la barra de la cocina.
"Deja de entrometerme." Casi le gruñí a Alice.
"No. Esta bien Edward. No estoy molesta. Solo que no se que hacer." Bella tomo mi mano y la apretó suavemente. Su calor relajo mi cuerpo y me tranquilizo un poco. No sabía por que me exalte tanto en primer lugar. Alice me hacia eso varias veces, solo que antes no tenia a Bella para tranquilizarme.
"Bueno, como sea que lo quieras, me avisas. Emmett esta a punto de perder el juego." Alice salio de la cocina dejándonos solos. Ella no quería provocarme más y quería darle tiempo a Bella para que tomara su decisión. Había visto que mientras estuviéramos distrayendo a Bella ella no podría tomar ninguna decisión.
"¿Te encuentras bien?" La abrace gentilmente, ignorando los pensamientos de mi hermana.
"Estoy bien. Solo que no se que hacer." Acaricio mi cuello con su nariz. Su calido aliento calentaba mi piel haciéndome estremecerme. Sentía como si estuviera en llamas. En una muy agradable especie de llamas.
"Solo quiero asegurarme de que no te molestara. No es bueno para ti ni para el bebe, mi amor." Frote su espalda mientras hablaba y respire profundamente.
"Estoy preocupada que si se el sexo del bebe me voy a encariñar." Dijo tranquilamente. Podía decir que estaba tratando de que sus emociones no se notaran en su tono de voz, pero no lo estaba logrando.
"Entonces ¿Decidiste darlo en adopción?" No la presione. Esto podría cambiar tantas cosas. Aunque si lo tenia que admitir, me sentía un poco decepcionado. Ella se alejo un poco para mirarme.
"No. Yo no dije eso. No he decidido si darlo en adopción." Ella jugaba con sus dedos.
"Bella ¿Qué es lo que quieres hacer?" Le pregunte gentilmente. Tome sus pequeñas manos entre las mías y las acerque a mis labios besándolas suavemente. Ella giro su cara al otro lado, sus ojos se veían deprimidos y se ruborizaba.
"Quiero quedármelo." Susurro, lagrimas empezaron a salir de sus hermosos ojos castaños.
"Bien." Fue lo único que dije. No sabia que más decir. Levante un poco su cara y suavemente la bese, permitiendo que mis labios se entretuvieran con su piel. Tenía su pequeña cara entre mis manos, tratando de demostrarle todo el amor que sentía por ella. Acaricie sus sienes con mis pulgares, y besando su frente.
"¿Bien? ¿A que te refieres con bien?" Frunció el seño y su cara estaba ruborizada por el beso. Se veía completamente confundida. Bella no esperaba que le yo le dijera eso.
"Lo decía en serio cuando dije mis ángeles. Me preocupo por los dos. Solo quiero que seas feliz." Deslice mis dedos por sus cabellos. La bese otra vez. Deseaba besarla una y otra vez. "Lo que sea que tu decidas esta bien para mí. Pero si quieres al bebe entonces yo también lo quiero.
"No quiero alterar más tu vida, más de lo que ya lo he hecho." Se trato de zafar de mis brazos, pero yo no se lo permití.
"Tu eres mi vida." Le susurre.
"Edward no deberías sentirte obligado conmigo." Más lágrimas caían por sus ojos. Estaba empezando a frústrame. Quería que creyera en mi y que creyera en si misma.
"Bella, detente. Las cosas que hago, las hago por amor no por obligación. Me lastima que digas eso. Realmente me preocupo por ti. Te amo. Y quiero pasar el resto de la eternidad abrazandote. Y amare a este bebe, simplemente por que es parte de ti." Acaricie con mis pulgares sus mejillas. Ella respiro entrecortadamente, en sus ojos todavía había un poco de tristeza.
"Te amo." Susurro y sus ojos se fijaron en otro punto cuando dijo las palabras.
Acerque otra vez mis labios a los suyos, besándola tiernamente. Sus brazos rodearon mi cintura, y se reclino sobre mí. La cargue y la senté sobre la barra de la cocina. Movió sus brazos a mi cuello y sus piernas rodearon mi cintura, manteniéndome cerca de ella.
"¿Me vas a seguir amando aun cuando este gorda?" Bella bromeo y jugaba con mi cabello. Puedo decir que estaba tratando de aligerar el humor.
"Tu no vas a estar gorda. Lo he visto. Estarás hermosa." Bese suavemente su cuello. "No es sorprendente, tu eres hermosa de cualquier forma…"
"¿A que te refieres a que lo has visto?" Me pregunto y ladeo la cabeza, dándome acceso a su piel.
"Puedo ver las visiones de Alice. Puedo leerlas en su mente al momento que ellas las esta teniendo." Realmente no me estaba prestando atención a lo que le decía mientras yo empezaba a hacer un camino de besos hasta su oreja. Parecía que le gustaba, su piel se sentía mas acalorada bajo mis labios.
"Entonces ¿Tu sabes el sexo del bebe?" Se alejo de mí. Se mordía el labio inferior nerviosamente.
"Si." Admití.
"Dímelo." Susurro.
Tome su cara entre mis manos. "¿Estas segura de que quieres saberlo?"
"Dímelo Edward." Repitió con firmeza.
Me recline, permitiendo que mis manos se deslizaran a sus hombros. Lleve mis labios a los suyos una vez más y me aleje un poco. "¿Qué piensas sobre el color rosa?"
"¿Es una niña?" Sus ojos se abrieron mientras hablaba.
"¡Ay, yo quería decirle!" Alice entro saltando. Si me hubiera tardado un poco más ella hubiera entrando corriendo y gritándolo a todo pulmón.
"¡Es una niña!" Bella dijo suavemente, como si no pudiera lograr entender las palabras. Se hizo hacia atrás y se recargo sobre sus manos. Sus ojos parecía que estaban a millones de kilómetros de aquí.
Jasper entro después de Alice. Estaba un poco molesto por el repentino abandono de Alice. Estaban en medio de algo y de repente ella se fue, dejándolo solo. Aunque no era algo muy inusual. Miro a Bella y levanto la ceja. "¿Por que esta tan feliz?"
Alice me empujo y abrazo a Bella. "¡Es una niña!" Alice rió por lo bajo. La boca de Jasper formo una O. Él no sabia que más decir y yo no lo podía culpar por eso.
"¿Estas feliz?" Jasper pensó para mí. Él ya sabía la respuesta. Yo simplemente asentí. Él me sonrió. "No lo pienses demasiado." Me volvió a decir, yo asentí otra vez.
Alice soltó su abrazo. Su mente era un remolino las visiones regresaron otra vez, pero esta vez con más detalles. Bella y la pequeña bebe. Yo en la habitación del hospital sosteniendo a la bebe. La habitación de la bebe en la casa. Alice salto hacia mí y me dio un fuerte abrazo.
"¿Y eso por que?" Dije, sus brazos me apretaban con demasiada fuerza. Casi me estaba lastimando.
"¡Tu también necesitas un abrazo!" Rió entre dientes. "¡Vas a ser muy buen papa! ¡Tía Alice! ¡Voy a ser tía Alice!" Su mente cantaba.
Simplemente negué con la cabeza con su excesivamente prometedor futuro. Alice se encogió de hombros y me soltó. Bella seguía en shock sobre la barra. Se mordía el labio y estaba perdida en sus pensamientos. "Bella, amor ¿te encuentras bien?"
"Aja, estoy bien." Su voz estaba muy lejos de aquí al igual que sus ojos. Me moví para acercarme a ella, pero Jasper me sujeto del hombro.
"Espera un segundo."
Me gire y lo vi de frente. "¿Qué?"
"Ella esta en shock, pero no esta triste. Dale un minuto. Ya esta saliendo del estupor." Señalo con su cabeza hacia Bella. Una de sus manos seguía en su estomago. Una pequeña sonrisa apareció en sus labios.
"¡Es una niña!" Declaro finalmente, una enorme sonrisa se formo en sus labios. Alice aplaudió, saltaba arriba y abajo. "¿Saben? Nunca había pensado en tener hijos. Siempre cuide a mi mama. Tenia que hacerme cargo de ella. Y de alguna forma también he cuidado de Charlie. Y ustedes llegan y me cuidan. Me siento tan segura y amada. Quiero hacer que mi hija se sienta de la misma forma. Si puedo darle un cuarto de todo el amor que ustedes me han dado, se que tendrá una vida muy feliz."
"¿Entonces, si piensas quedarte con la bebe?" Alice chillo. Jasper y yo nos encogimos por el grito que dio. Bella solamente se rió.
"Supongo que si." De repente su expresión se volvió triste. "¿Estoy loca por hacer esto?"
Fui a su lado. "De ninguna manera. Al final todo saldrá bien." La frase salio fácilmente de mis labios. Mucha gente me la había estado diciendo mucho últimamente. Tal vez realmente todo saldría bien.
Bella trato de contener un bostezo mientras se recargaba contra mí, pero no lo logro. Mire al reloj. Era casi la una de la mañana. La acune entre mis brazos y sin decir una palabra camine hacia las escaleras. Alice seguía en cocina, planeando todas la cosas que haría para la bebe. Jasper simplemente estaba tratando de calmarla. Pobre hombre…
"Edward esta bien. Sabes que puedo caminar ¿Cierto?" Se quejo.
"No quiero que camines por esas escaleras, de la misma forma que mi padre no quiere que te acerques a la clase de Educación Física. Eres peligrosa." Le dije honestamente, aunque tal vez un poco más franco de lo que debía.
Por un momento se vio lastimada, pero después suspiro. Asintió con la cabeza y sonrió de lado. Bella recostó su cabeza contra mi pecho y cerro los ojos mientras yo la cargaba. La lleve a su habitación y la acosté en medio de la cama. Jale las cobijas sobre su pequeño cuerpo y me acosté al lado de mi amor.
Se acurruco contra mí, sus pequeños dedos descansaron sobre mis caderas. Una pequeña sonrisa estaba en sus labios y al momento se quedo dormida profundamente. El embarazo la hacia estar cada vez mas cansada y soñolienta, no es como si pudiera culparla por eso. Su cuerpo estaba trabajando arduamente en estos momentos. Supongo que si yo fuera el que estuviera formando una nueva persona en mi cuerpo estaría cansado y malhumorado todo el tiempo.
Nunca entendí por que los hombres se pensaban mejores que las mujeres. A través de la historia los hombres las han delegado y menospreciado. Sus roles son igual de importantes. El hombre es el protector y el proveedor y la mujer es la creadora y la cuidadora. Cada uno fue creado para necesitarse y así ser exitosos. Cualquiera fallaría sin el otro
Mire a Bella dormir. La vi otra vez como madre, como en la visión. Hermosa y fuerte, su edad no cambiaba el amor que podía dar. Con su familia parecía que había estado practicando toda su vida.
Alice me seguía viendo a mí actuar como el padre. Sabía que amaba a Bella y quería intentarlo, ¿Pero seria un buen padre? ¿Podría hacer a un lado todos los sentimientos egoístas y poner todas sus necesidad y deseos sobre los míos?
Salí de la cama y fui hacia mi habitación. Sabía exactamente que era lo que estaba buscando. Y sabia exactamente donde estaba. Fui hacia mi closet y me agache. De fondo del closet saque un joyero de madera. Lo abrí y empecé a mover varias de las brillantes cosas que mi madre colecciono a través de los años. Fui directamente hacia la cajita de satín blanco que estaba medio escondida entre todas la joyas.
La saque y regrese el joyero al closet. Cerré el closet con mi pie y me senté en el sillón de piel. Abrí la caja examinando lo que guardaba en su interior.
El segundo anillo de compromiso de mi madre. Ella pensó que había perdido su primer anillo y mi padre le trajo uno nuevo después que regresó de un viaje de trabajo a Nueva York. Encontré el primero después, mientras limpiaba la casa de todas nuestras cosas, después de convertirme en vampiro. No recordaba muchas cosas de mi niñez pero recordaba ese día. Mi madre había estado distraída por una semana. Cuando mi padre regreso a casa se arrodillo ante ella y le propuso casarse con el otra vez. Ella lloro, yo tenia catorce años y pensaba que era un poco tonto. Ahora lo entendía. Si amas a alguien harías lo que fuera por hacerla feliz.
Examine el anillo Tiffany entre mis dedos. Era de solo un quilate, un diamante solo con el aro de platino. Era sencillo pero hermoso. Me trataba de ver a mi mismo proponiéndole matrimonio, pero la imagen no venia a mi cabeza. Honestamente por alguna razón me sentía nervioso.
Escuche a Bella susurrar dormida, lo que me saco de mis pensamientos. Puse de nuevo el anillo en la caja y lo puse sobre el closet, lo guardaría en el joyero después. Regrese con Bella y gatee a su lado en la cama. Ella estaba hablando dormida, la mayoría de las palabras, no tenían ningún sentido, pero escuche las palabras hielo y mi nombre. Le sonreí. Ella era sorprendentemente inocente.
Las siguientes dos semanas pasaron con rapidez. Todo pasaba rápidamente. Para su sorpresa Bella casi superaba las nauseas y era extremadamente feliz por ello. Yo no sabía si era por que habían desparecido o por que ella había logrado controlarlas mejor. Por la razón que fuera, yo estaba agradecido.
Bella no había llorado en terapia en una semana, algo más por lo que estar agradecido. Ella estaba poniendo una distancia con lo que había pasado y con lo que pasaría en el futuro. Lentamente pero estaba empezando a sanar completamente.
La escuela era un asunto a parte. Bella estaba extremadamente nerviosa sobre la escuela. Nadie se había enterado todavía de su embarazo, pero estaba preocupada sobre lo que dejaría. Ella confiaba en nosotros, pero no en si misma. Los otros estudiantes apenas y se daban cuenta sus carreras al baño, todos pensaban que era por su 'estado emocional' que había un poco de eso. Nos pegábamos a ella siempre que podíamos tratando de protegerla.
El alivio de Bella el último día de clases, según Jasper fue abrumador. Yo no podía estar más de acuerdo con ello. También estaba emocionado por el baile de fin de año. Bella se burlaba de mí, pero realmente a mi no me importaba. Haría esa noche especial, desde que ella me había dado el honor de acompañarla al baile. Ella merecía este momento en su vida. Las cosas cambiarían después de eso.
El sábado después del último día de clases parecía que pasaba arrastrándose. Alice y Rose me habían robado a Bella muy temprano por la mañana y la había llevado a algún lugar, que nunca escuche en sus pensamientos. Ellas querían que fuera una sorpresa. Yo odiaba las sorpresas. En eso era muy parecido a Bella.
La mayor parte de la tarde espere que Alice regresara con mi novia. Estaba sentado con mi esmoquin, viendo a mis hermanos jugar un partido de cartas. Los dos estaban haciendo trampa el uno al otro. Y al menos una vez se habían dado cuenta de las trampas de su oponente. En realidad era divertido verlos, por que ninguno diría en voz alta lo que pensaban. Los dos querían que yo interviniera, pero me negué por completo a hacerlo. Hasta ese momento eso había sido lo más interesante de mi día.
En el segundo que escuche el auto acercarse, corri hacia la puerta. Rose estaba ahí, pero ni señal de Alice y Bella. "¿Qué le hicieron a mi novia?" Pregunte francamente.
Rose me sonrió burlonamente. "¿Acaso no piensas actuar como un caballero e irla a recoger a su casa?"
"¿Ahí estuvieron todo el tiempo?" Pregunte anonadado. Me había imaginado que la llevarían a un Spa o a un hotel, o algo así. Nunca me imagine que la llevarían de regreso a su casa.
"¡Si! Ahora, tengo que ir a arreglarme." Paso a mi lado moviendo las caderas. "Hey Jasper, Alice dice que vendrá a casa en unos minutos."
Agarre el corsage que había comprado para Bella y fui a la cochera y encendí el Volvo, pero de repente me detuve. Mire mi pequeño Aston Martin. Me picaba la ansiedad de manejarlo y esta seria la perfecta noche para manejarlo, no me importaba si se vería bien o no. Esta noche era especial. Lance las flores al asiento del pasajero y me subí a mi hermoso auto. Me dirigí hacia delante tan rápido como pude, mi pie casi apretaba todo el acelerador. Encendí el radio dejando una ráfaga de ruido en el aire. La noche estaba nublada pero no llovería hasta la mañana, por lo que dijo Alice. Era el clima perfecto para nosotros.
La verdad es que me sentía extremadamente nervioso, mientras caminaba hacia la puerta. Nunca antes había ido con alguien al baile de fin de curso. Toque suavemente la puerta y por supuesto Charlie la abrió. Sus ojos se veían curiosos y me invito a pasar con la mano. Para mi sorpresa, esta noche no seria sarcástico. No quería enojar a Bella en su noche especial. Entre y jugaba con la caja de plástico entre mis manos.
Bella bajo las escaleras suavemente, sus zapatos hacían ruido contra el piso de madera. Estaba siendo extremadamente cuidadosa, mirando cada paso que daba. Se veía asombrosa en un vestido negro. El corpiño era ajustado pero se abría y caía desde el estomago hasta los pies. No se podía ver sus zapatos pero yo sabía que no traía tacón. Agradecía que Alice no la hubiera obligado a usar tacones.
Su cabello tenía unos rizos perfectos sujetados de ciertos puntos. Pequeños prendedores de diamantes estaban por sus cabellos. Un pequeño rubor cubría sus mejillas, visible incluso debajo del maquillaje que Alice la había obligado a usar. Sus labios estaban pintados de un color rojo brillante que los hacían verse mas besables de lo que ya eran. Yo no sabía que eso era posible.
"Ninguna mujer se ha visto mas hermosa." Le sonreí y le ofrecí mi mano.
Ni siquiera me di cuenta que Charlie estaba a mi lado. Sus pensamientos eran un embrollo y un poco tristes. La mayoría eran alrededor de: "Mi bebe esta creciendo." "Bells te vez hermosa." Por fin logro hablar sin ahogarse.
"Gracias papa." Le dio una sonrisa rápida, pero rápidamente su mirada regreso a mí.
"Te vez genial." Me susurro y toco mi mejilla. Sus dedos temblaban un poco.
Tome su mano entre la mía y la bese. Saque el corsage de la caja y lo puse en su pequeña muñeca. Acerque de nuevo su mano a mis labios y la bese gentilmente.
"Vámonos antes de que mi papa decida tomar fotos." Susurro un poco fuerte. Sabia que estaba bromeando con él.
Charlie sonrió sarcástico. "Alice me prometió que ella tomaría fotos." Nos despidió con gesto de la mano. Regreso a la sala a su partido de baseball. Bella puso los ojos en blanco y luego señalo la puerta con su mano y sonrió.
La guié afuera hacia mí auto. Su boca se abrió y giro hacia mí cuestionándome. "¿Qué es eso?"
"Mi auto." Le sonreí orgulloso.
"No, no recuerdo este auto." Puso su mano sobre su cadera. "Este no es tu auto."
"No lo manejo muy seguido." Le abrí la puerta. Ella se subió cuidadosamente, sus manos levantaron un poco el vestido para que se le hiciera más fácil subirse. "Mi familia tiene un gusto por los autos, por si no lo has notado."
"Si lo he notado." Bella dijo suspirando. No pude evitar sonreír mientras la veía negar con la cabeza. Me subí de mi lado y sujete su mano con la mía.
"Me hace sentirme como en una película de James Bond." Dijo por lo bajo, y me hizo reírme entre dientes.
"Buen, tu eres más hermosa que cualquier chica Bond que he visto." Le conteste juguetonamente. Apreté su mano y ella se ruborizo.
"Estas loco. ¿Lo sabias?" Me miro enarcando una ceja.
"¿Por qué dices eso?"
"Por que podrías tener a cualquier mujer de este mundo. Y escogiste a una dañada y embarazada. Buena decisión." Giro su cara hacia la ventana, su expresión era triste.
Me pare con fuerza sobre el freno y me detuve a la orilla del camino. "¡Isabella Marie! Nunca dudes de mis decisiones. Tu me escogiste tanto como yo te escogí. Tú decidiste escoger a un vampiro. ¿Te arrepientes de esa decisión?"
"No, por supuesto que no." Se giro hacia mí. Podía decir que estaba tratando de no llorar. Alice la mataría si arruinaba el maquillaje.
"Bien. Por que estas atrapada conmigo." Me recline y bese su cuello. Ella ladeo la cabeza para darme mejor acceso. Amaba cuando hacia eso. Ella no sabia cuanta confianza me demostraba cada vez que cabía eso.
"¡Demonios! ¿Por qué tienes que ser tan bueno en esto?" Murmuro y acarició mi nuca con sus dedos. Chupe su piel suavemente permitiendo que me acercara más, y mi nariz presionaba su cuello.
"No soy bueno en nada. Solo quiero que me dejes demostrarte cuanto te amo."
Continuara…
Hola a todos: por fin pude acabar este capitulo, no saben como me costo trabajo y llego el momento en que lo odie. Y me gusta el capitulo, pero tuve una semana muy pesada y creo que se me fundio un fusible en mi cerebro y me costo trabajo hacerlo... Asi que si encuentran algun error, lo siento, tengo que ir a arreglarme el cerebro (bueno aunque yo creo que ya no tengo gran remedio, al menos loca si estoy jejeje) y fui con mis papas para que me arreglaran con la garantia, pero me dijeron que despuesde los 20,000 kilometros ya no existe garantia... asi que les recomiendo chequen sus garantias con sus padres antes de que se les expiren....
Creo que ya estoy diciento muchas tonetrias, cuidense y nos vemos el jueves (si no me llevan al manicomio antes). Un abrazo y gracias por leer.
Ale Snape Li :)
