Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Jayeliwood, yo solo hago la traducción

Capitulo 24

"¿Bella?" Me puse de pie, sorprendido de verla en mi habitación. Estaba sorprendido incluso por poder verla. ¿Por que no la había sentido antes? ¿Acaso estaba tan perdido pensando tanto en mi mismo que ni cuenta me di de ella?

Ella seguía vistiendo el hermoso vestido del baile. Se veía como si hubiera estado llorando, sus ojos y sus mejillas estaban un poco rojas. Mi corazón me dolió, me sentía como un desgraciado. "Lo siento."

Levanto la mano y sonrió un poco. Era una sonrisa extraña, al menos viniendo de Bella. "Espera un momento, hay algo que quiero hacer primero."

"¿Que?" La mire confundido.

Se quito uno de sus zapatos y me lo lanzo. "Esto es por dejarme en el baile." Y después me lanzo el otro con más fuerza. "Y este es por obligarme a regresarme con Emmett y Rosalie fajando en el asiento delantero. ¡Em estaba manejando! ¿Sabes que tan aterrador es eso?"

Agarre los dos zapatos con facilidad, uno en cada mano. Mire los pequeños zapatos entre mis manos y me di cuenta demasiado tarde que lo que ella quería era golpearme con ellos. La mire sorprendido. En su cara habia una sonrisa socarrona y su mano en su cadera.

"¿Te sientes mejor?" Le pregunte y señale sus zapatos.

"Me sentiría mejor si te hubiera golpeado." Dijo sarcásticamente.

"Te los puedo regresar y darte otra oportunidad." Trate de no sonreír.

Ella sonrió un poco y se acerco a mí. "Si pensara que me sentiría mejor, te diría que si."

Reí suavemente por sus palabras y me incline para besar su frente. Ella no se alejo pero puso sus manos sobre mis mejillas y me detuvo. Lance sus zapatos y rápidamente mis brazos rodearon su cuerpo, para acercarla a mí.

"¿Escucharas mis razones y mis ideas?" Susurro, su voz era suave y ligera.

"Si, pero no quiere decir que este de acuerdo con ellas." Le dije honestamente, ella simplemente asintió con la cabeza.

Ella me tomo con la mano izquierda y me llevo al sillón. Ahí fue cuando me di cuenta que el anillo seguía en su dedo, no me había dado cuenta antes. Y no sabía que significaba.

"Quiero quedarme con el bebe." Empezó sin rodeos.

"Eso no va a ser posible si te conviertes en vampiro." Discutí.

"Si, será posible."

Suspire, sintiéndome molesto. "Tu sabes que les sucede a los neófitos ¿Lo recuerdas?" Le pregunte, deseando que ella no supiera la respuesta. Pero no tuve tanta suerte.

"No pueden resistir el olor a sangre, lo se. Ya me dijeron." Bajo su vista a sus manos. Por supuesto que lo sabía. De seguro Alice le platico.

"¿Entonces que es lo que tu propones?" Quería ponerla sobre mi regazo y mantenerla callada con mis labios. Quería alejarla de toda esta plática de convertirla en monstruo, Pero sabia que no funcionaria.

"Un año después del que el bebe nazca, tu me transformas, Carlisle y Esme se harán cargo temporalmente del bebe. Cuando yo sea capaz, regresare. También podría quedarme con Alice, con Rose o contigo hasta que pueda hacerlo. Podemos estar en contacto con videos, emails, fotos o cámaras web. Se en lo que me estoy metiendo Edward." Su voz no vacilo en ningún momento. Por la forma en que hablaba ya había pensado en todo por algún tiempo.

"¿Y que sucederá cuando aparentes la misma edad que el bebe? Y no estoy seguro de que Carlisle y Esme estén de acuerdo con eso." Empecé a pensar en diferentes argumentos para disuadirla.

"Cuando el bebe tenga la edad suficiente, le explicaremos." Dijo susurrando, ella miraba hacia la ventana. "Tendríamos que hacerlo de todas formas."

"¿Y Carlisle y Esme?"

"Ya están de acuerdo." Si no fuera vampiro, no hubiera podido escuchar las palabras. No sabia que más decir. No sabía si estar enojado o sentirme traicionado. O orgulloso. Orgulloso de Bella por pensar detenidamente en todo esto.

"Vas a estar alejada un año, si no es que más." Me sentía que estaba peleando una batalla perdida. Ella ya había pensado en todo esto y si yo no la transformaba, alguien más de mi familia lo haría. Y tampoco quería eso.

"Videos, emails, cámaras web, fotos y teléfono. Hay formas Edward" Era completamente terca. Y en ese momento era más fuerte que yo. "Será difícil, pero estaremos bien."

"¿Y si no estoy de acuerdo con esto?" Le pregunte, pero ya sabia la respuesta.

"No puedo vivir sin ti. Pero buscare la forma." Sus ojos castaños estaban brillando con la determinación. Se quito el anillo del dedo y me lo entrego. "Te quiero por toda la eternidad. No me conformare con menos."

Jugué con el anillo entre mis dedos. Lo mire y pensé. Pensé en que debería de decirle para hacerla cambiar de parecer. Ella sabía exactamente que era lo que quería y yo sabía que era lo que ella quería. Estábamos en una encrucijada. Tendría que ser yo el que tomara la decisión. Ella accedió en lo que yo quería, ¿podría comprometerme en darle lo que ella quería?

Bella se puso de pie lentamente y camino hacia la puerta. Se giro y me sonrió tristemente. "Te amo Edward. Me voy a la cama. Sabes donde encontrarme si quieres hablar."

Cuando escuche la puerta cerrarse, decidi que necesitaba hablar con Esme. No estaba muy seguro de que seria lo que ella me diría. Saque el pequeño celular plateado de mi pantalón, marque el número. Ella contesto al segundo repique.

"Edward ¿Estas bien?" Sonaba ligeramente asustada.

"Estoy bien. Quiero preguntarte algo." Le dije tranquilamente.

"¿Sobre la petición de Bella?" No sonaba sorprendida. Ella lo esperaba. Lo que no me sorprendía. Alice debió de ver esto y la previno.

"Si. ¿Cuándo hablo sobre esto contigo?" Trate de mantenerme tranquilo. Ya no estaba enojado con nadie, solo con la situación. No me haría ningún bien gritarle a mi madre.

"Hablamos la semana pasada. ¿Por qué?" Fue cuidadosa con las palabras.

"Le propuse matrimonio y dijo que si." Dije con voz floja.

"¡Oh! ¡Eso es maravilloso!" Dijo emocionada.

La corte antes de que siguiera celebrando. "Pero dijo que con una condición."

"Ser transformada, lo se." Su voz sonaba pensativa. "¿No quieres pasar el resto de la eternidad a su lado?" Esme me pregunto con voz gentil.

"Tu sabes que si." Suspire pesadamente y cerré los ojos.

"Entonces, al menos considéralo. Ella te ama tanto como tu a ella. Tal vez no sea como tú quieres, pero será lo que ella necesita." Su voz era firme pero era amorosa. Era una verdadera madre. Y seria una mejor abuela.

"Gracias Esme." Le conteste en un susurro.

"¿Por que cariño?" Sonó confundida.

"Por ser tan amable con los dos. Con Bella y conmigo. Te quiero." Pase mi mano por mis cabellos, pensando en que hacer ahora.

"También te quiero, a los dos y al bebe." Y con eso termino la llamada, dejándome con mis pensamientos.

Me sentía como si estuviera cerca de la respuesta, pero el miedo estaba en mi pecho. Lo frote con fuerza, tratando de pensar y como si pudiera alejar el dolor. Todo se estaba volviendo mas tranquilo, hasta los pensamientos que llegaban a mi mente. Odiaba no saber la respuesta al instante.

Decidí ir a la habitación de mi hermana. Sabia que Bella no estaba muy enojada conmigo, pero eso no cambiaba el hecho de que Alice si lo estaba. Necesitaba arreglar esto con ella.

Antes de que pudiera golpear su puerta, escuche su chillido. "Te estas comportando como un idiota. Detente ya."

"Vamos Alice. Al menos déjame hablar contigo." Golpee mi cabeza contra la puerta. Maldito duendecillo, me estaba dando un dolor de cabeza.

"¡La dejaste en el baile! No me importa que tan molesto estabas." Hablo a través de la puerta. "Eso fue totalmente fuera de lugar."

"Estaba lastimado. Necesitaba pensar. Estaba aterrado, puedes entender eso. ¿Puedes hacerlo?" Le roge.

"Por supuesto que puedo. Pero tú la amas. Sabes que el hacer lo correcto." Suavemente abrió la puerta. "Tu sabes la respuesta, la tienes en tu corazón."

"No creo que sea la cosa correcta. Pero podría ser la cosa correcta para Bella." Me recargue contra al marco de la puerta.

"Desearía que te hubiera golpeado con los zapatos." Alice murmuro por lo bajo. "Piensas demasiado."

"Eso me han dicho." Suspire pesadamente. "Pero tienes razón. Pero es difícil no hacerlo cuando los pensamientos de otros están todo el tiempo en tu cabeza." Me aleje de la puerta.

"Edward, ¿Quieres casarte con ella?" Me pregunto con seriedad.

"Si." Jugué con el anillo en mi pantalón. "Por supuesto que si."

"Entonces, ¿Por que estas aquí hablando conmigo?" Mi hermana me pregunto y levanto la ceja.

"Buena pregunta." Dije mientras me giraba para regresar con Bella. Me sujeto de mi brazo rápidamente.

"Vas a necesitar helado." Me dijo con seriedad.

"¿Helado? ¿Para que voy a necesitar helado?" La mire confundido.

"Tienes a una mujer embarazada enfurecida." Señalo hacia las escaleras. "Le gusta el New York con trozos de Fudge de Ben y Jerry."

Me carcajee y levante la ceja. "¿Cómo puedes saber eso?"

"Ella ha estado considerando comprarse uno los últimos diez minutos." Se encogió de hombros. Puse los ojos en blanco y fui a la cocina dejando a mi hermana. Saque el helado del congelador, junto con una cuchara. Corrí tan rápido como pude a la habitación de Bella.

Llame a la puerta y lentamente la abrí. Bella estaba acostada de su lado de la cama. Me miro confundida, sorprendida de verme tan pronto. No estaba dormida o incluso ni tratando de dormirse. Simplemente estaba acostada sin arroparse.

"Vengo con regalos de paz." Moví el helado frente a ella. Bella sonrió y palmeo la cama a su lado.

Me senté y abrí el bote para ella. Tomo la cuchara y la hundió en el helado, sin decirme ni una sola palabra. Sabía que necesitaba ser yo el que empezara la conversación.

"He considerado lo que dijiste." Empecé, pero no sabía como continuar.

Ella asintió y me vio esperanzada, pero no dejaba de comer helado. "Y ¿Cuál fue tu decisión?"

"Que te amo."

Ella puso los ojos en blanco y se sentó. Cruzo las piernas y se enderezo. "¿Y exactamente que significa eso?"

"¿No puede simplemente significar que te amo?" Me recargue contra la cabecera imitando su posición.

"¿En este momento? No, no puede ser." Tomo el bote de helado y lo puso en el buró.

Me recline y bese sus labios suavemente. Sabía a chocolate y almendras. Era un adorable sabor en sus labios y enterré mis dedos en su cuello, acercándola a mí. Ella se inclino para el beso y lentamente movió sus rodillas, lo que era un esfuerzo ya que seguía con el vestido. Nuestro beso se profundizo, suavemente. Por primera vez su boca estaba tan fría como la mía, y me dio un vistazo de cómo seria el futuro Tal vez no seria tan malo.

Me aleje y saque el anillo de mi bolsillo. "Cásate conmigo."

"Si." Fue lo único que dijo antes de besarme otra vez. Deslice de nuevo el anillo por su dedo sin necesidad de ver. La acerque a mi cuerpo disfrutando la calidez del suyo. Su boca seguía estando fría del helado y del beso. Le jale suavemente el cabello, liberándolo del sujetador que traía. Masajeé su cabeza con mis dedos y ella siseo de placer. Ella lentamente tomo mi labio inferior entre los suyos, chupándolo suavemente antes de alejarse.

"Edward ¿Eso significa que me vas a transformar?" Sus ojos brillaban aun con la tenue luz de la habitación.

"Si, pero tengo una petición. Mi propia condición." Frote su espalda.

"¿Cuál es?"

"Dos años." Empecé a besar suavemente su cuello, deseando poder distraerla.

"Si tu eres un adolescente, entonces yo también lo seré. Un año y medio." Dijo seriamente. No estaba siendo seducida con mis besos, aunque puedo decir que lo estaba disfrutando por la forma en que su piel se ruborizaba.

"Veinte es casi un adolescente." Susurre seductoramente en su oído. Ella cerró los ojos.

"Año y medio es mi oferta final." Dijo firmemente, y se alejo un poco, así ya no podría besar más su oreja. Sonaba como si estuviera cerrando un negocio. Que de alguna forma era lo que estaba haciendo.

Moví el tirante de su vestido descubriendo su hombro y empecé a besar esa piel desnuda. "Bien." Murmure contra su piel. Ella se rió por lo bajo y acaricio con sus dedos mi cuello.

"¿Es tan malo?" Me pregunto y beso mi cabeza.

"Si. Pero soy muy egoísta como para vivir sin ti." Le conteste honestamente.

Lentamente se inclino y beso mi frente. "Tu eres la persona menos egoísta que conozco."

Resople y ella se vio molesta. "Quiero tenerte a mi lado para toda la eternidad."

"Bien, por que yo quiero exactamente lo mismo." Declaro. Me empujo hacia la cabecera y se giro. Tomo el bote de helado y se acostó a mi lado. No pude evitar reírme por lo bajo. "¿Qué?" Me pregunto. Sabia de que me estaba riendo.

"Pienso que te gusta mas el helado que yo." Le dije y frote sus hombros.

"Tienen mucho en común." Me bromeo. Yo pase el dedo por el bote y le embarre chocolate en su nariz. Ella se rió por lo bajo y trato de poner cara de enfado. Me saco la lengua. "No desperdicies un excelente helado."

"Muy bien." Gire su cara para que estuviera frente a mí. Tome su cabeza con mis manos y con mi lengua recorrí el puente de su nariz por donde había embarrado el chocolate. Ella frunció la nariz y sus ojos y su boca sonrieron. Su piel se ruborizo.

"Ew…" Se rió y limpio la nariz con su mano. Y después se limpio la mano en mi camisa.

Yo muy tranquilamente le quite el helado y la cuchara y lo puse en el buró. Suavemente la acosté en la cama y empecé a hacerle cosquillas. Ella se retorció y reía con fuerza. Era sencillo hacerle cosquillas con el vestido y ella no lucho mucho. Cuando se quedo completamente tranquila la mire. Ella se mordía el labio inferior y respiraba pesadamente. Me recline y la bese de lleno en los labios. Sus brazos rodearon mi cuello, sosteniéndome cerca de ella.

Alice salto dentro de la habitación. Aparentemente era más rápida que la velocidad de su mente, por que dejo sus pensamientos en su habitación. Ni siquiera llamo a la puerta. Estaba tan emocionada que ni siquiera le importaba. Una ráfaga de cosas de boda llego a mi mente.

"¡Oh! ¡Esto va a ser maravilloso! ¡Vas a ser una novia hermosa!" Chillo.

"Al, estamos en medio de algo." Dije enterrando mi cara en el cuello de Bella. Bella se rió, mi aliento le hacia cosquillas.

"¡Oh Bella! ¡Tenemos tanto de que hablar!" Alice por poco y me arrastro del lado de Bella. No es como si estuviéramos haciendo nada malo, simplemente nos besábamos. Gruñí por mi propia y muy obvia frustración y me deje caer en la cama.

"¿Acaso no puede esperar para después?" Gemí.

Aparentemente Bella se pudo zafar del malévolo agarre de Alice y recorrió sus dedos por mi espalda. La mire y vi su sonrisa. "Puedo con ella. Regresare pronto." Se reclino y beso mi mejilla.

Me di la vuelta, viéndola salir de la habitación con el duendecillo de mi hermana. Le sonreí a mi hermosa prometida.

Continuara…

Hola aqui me tienen con otro capitulo, sigo enyesada, pero el miercoles tengo cita con el doctor y espero que ya me puedabn quitar el yeso. Como sea nos vemos el domingo. Gracias por seguir leyendo y por sus mensajes. Y hasta la proxima.

Ale Snape Li