p class="MsoNormal"Me desperté la mañana del día siguiente con un objetivo claro en mente, ordenar la casa para la visita de las chicas: según Monika, ella y Sayori vendrían alrededor de las doce en punto, lo que es el tiempo suficiente para terminar mis quehaceres./p
p class="MsoNormal"Desayuné un plato bien frio de leche con cereal (si, fue lo primero que encontré en el refrigerador) y después de procrastinar más de lo que me gustaría admitir viendo la televisión, de mala gana me puse a barrer la sala, limpiar los muebles y ese tipo de cosas que debería haber hecho en la semana./p
p class="MsoNormal"Por eso de las once y media tras haber sudado la gota gorda me encontraba descansando en el sofá, esperando a que diera la hora justo cuando caigo en cuenta que ni siquiera me he arreglado y que todavía tengo el pijama puesto. A toda prisa me visto como siempre: una sudadera de color negro combinado con gris, jeans de color azul oscuro y zapatillas de deporte blancas./p
p class="MsoNormal""Bien, debes estar tranquilo" recite aquellas palabras al espejo dándome ánimos por lo que estaba por hacer. Hoy es el día en el que me confieso a mi mejor amiga, no hay presiones, ¿cierto? Quiero decir: solo está en juego una amistad de casi veinte años con la que recién reconecte./p
p class="MsoNormal"Recargue las manos sobre el lavabo, con una mano me atuse el pelo y me eche agua en la cara. Puedo hacer esto, incluso si no resulta nada bien, al menos me lo abre sacado del pecho./p
p class="MsoNormal"Mis pensamientos fueron interrumpidos por el timbre. Corro de inmediato a la puerta, pero en lugar de encontrar a las dos chicas solo esta Monika vistiendo su atuendo casual: una camiseta celeste y jeans de color. span style="mso-spacerun: yes;" /spanHaciendo de lado la ausencia de Sayori la salude invitándola a pasar./p
p class="MsoNormal"Sin perder más tiempo subimos a mi habitación, encendí la computadora y nos pusimos a trabajar en los panfletos. No disponía de más sillas así que ella tuvo que sentarse en la cama mientras yo tome mi respectivo lugar junto al pc ya que de todas formas yo era el que iba escribir todo./p
p class="MsoNormal"Mientras Monika me iba dando ideas yo las retroalimentaba y las escribía en el documento. Durante todo el proceso no pude evitar notar que ella parecía ensimismada pues desviaba su mirada de vez en cuando al techo./p
p class="MsoNormal"Le pregunté al respecto, pero ella solo evadió el tema por lo que no volví a insistir. En cualquier caso, en un santiamén ya me encontraba guardando el archivo en mi memoria USB. Aún quedaba una cosa más por hacer antes de dar por concluido nuestro trabajo y esa es imprimir unas cuantas copias. Como no tengo impresora ella sugirió un lugar./p
p class="MsoNormal"Caminar por las tranquilas calles de Hanamachi junto a una hermosa chica a mi lado suena como algo agradable o así sería si no fuera porque ella parece más bien un autómata mientras camina a paso apresurado y con el rostro inexpresivo a mi lado. No me dirige ni siquiera la mirada. De verdad, ¿Qué le sucede?/p
p class="MsoNormal"No haría más que empeorar cuando en vez de llevarnos a un café internet, ¿terminamos en una librería?/p
p class="MsoNormal"—Um, este no parece el lugar —comente confundido./p
p class="MsoNormal"Solo al oír mis palabras ella sale de su trance y frena en seco a la entrada de la librería "Hon no Shizen". Levanto las cejas al darse cuenta de esto y siguió avanzando, esta vez en dirección a la carretera./p
p class="MsoNormal"—Culpa mía, es del otro lado —dijo./p
p class="MsoNormal"La luz del semáforo brilla de un color amarillo parpadeante indicándonos que pronto va a cambiar. Espere paciente, sin embargo, Monika no presto atención y siguió su camino. "¡Monika detente!" grite, pero no me escucho. No lo pensé dos veces y arremetiendo hacia adelante la jalé con fuerza del brazo alejándola del paso peatonal. Segundos después un carro paso a toda velocidad haciendo sonar su molesta bocina./p
p class="MsoNormal"Esto provoco sin querer que terminara sosteniéndola entre mis brazos y aliviado de que estuviera a salvo la acerque más. Puedo ver como Monika se queda inmóvil en el lugar atónita de lo ocurrido y con un ligero rubor en su rostro./p
p class="MsoNormal"De la nada todo pareció quedarse en completo silencio e incluso los ruidos de la calle eran opacados por nuestras respiraciones agitadas. ¿Acaso ella podrá sentir como mi corazón late con demasiada fuerza al punto que parece que vaya a salirse de mi pecho?/p
p class="MsoNormal"Pasamos una eternidad así con ninguno de los dos siendo capaces de decir nada, solo disfrutando de la calidez del inesperado encuentro./p
p class="MsoNormal"Pero más tarde que temprano la realización de lo sucedido me da un golpe de realidad y rompiendo el abrazo la enfrento./p
p class="MsoNormal"—Has estado actuando raro desde que empezamos a trabajar, dime que pasa./p
p class="MsoNormal"—No es nada Daichi./p
p class="MsoNormal"—¡Casi haces que te atropellen! Es obvio que algo pasa./p
p class="MsoNormal"—En serio, no es nada —reitero./p
p class="MsoNormal"—¿Es por Sayori verdad?/p
p class="MsoNormal"Hubo silencio. Pero al cabo de un rato ella solo asintió ligeramente con la cabeza apenada al respecto. Parece muy arrepentida al respecto y no sé por qué./p
p class="MsoNormal"—Yo también estoy preocupado. Mira, vamos a verla./p
p class="MsoNormal"—Pero los panfletos —reitero./p
p class="MsoNormal"—Lo haremos después./p
p class="MsoNormal"—Bien —fue su única respuesta./p
p class="MsoNormal"Resulta que Sayori no vive muy lejos de aquí por lo que arribamos a nuestro destino en nada. Subimos los escalones de la entrada y a punto de tocar la puerta, ¿esta entreabierta? Un inmenso escalofrió recorrió mi espalda, volteo a ver a mi compañera quien comparte la misma expresión de confusión. "Esto me da mala espina", le dije. Sin saber muy bien que esperar nos adentramos al edifico, la llamamos, pero no hubo respuesta. Buscamos en toda la planta inferior sin ningún resultado y solo quedaba revisar el piso de arriba./p
p class="MsoNormal"No estoy de acuerdo con la idea de irrumpir en su cuarto, pero luego de revisar todo el sitio no había otra alternativa. Deje que Monika tomara la iniciativa de entrar no por cobardía sino por respeto a Sayori, ya que bueno ellas se conocen de más tiempo y además dudo que le parezca agradable ver a un chico colándose en su cuarto./p
p class="MsoNormal"Al entrar somos recibidos por una lúgubre escena: Hay un montón de ropa tirada por todos lados al igual que varios peluches y objetos, en resumen, un completo desastre. Acompañado de esta deprimente visión esta Sayori acostada en su cama. Bajo el cobijo de su edredón azul solo es visible su camiseta azul y su pelo rosa coral. Dios mío, ¿es así como ella vive todos los días? Espero que no./p
p class="MsoNormal"Cuando nos ve entrar solo nos saluda débilmente con la mano y con una mirada vacía y triste vuelve a mirar hacia la nada evitando el contacto visual./p
p class="MsoNormal"—¿Cómo es que entraron? —pregunto Sayori sin despegar la vista del armario que tenía al lado suyo./p
p class="MsoNormal"—Dejaste la puerta abierta —dije./p
p class="MsoNormal"—Oh, —alzo la cabeza para ver por encima de su cama—, lo olvide./p
p class="MsoNormal"—No pareces muy animada./p
p class="MsoNormal"—Estaré bien —se froto los ojos—, es solo algo con lo que tengo que lidiar cada año./p
p class="MsoNormal"—¿Puedo saber qué es?/p
p class="MsoNormal"—Daichi no creo ella quiera hablar —dijo Monika preocupada./p
p class="MsoNormal"—No, es justo que él también lo sepa —quitándose las cobijas de encima y con el cuerpo encorvado se sentó—, hace unos años, perdí a un buen amigo, él se…/p
p class="MsoNormal"Monika quien estaba sentada en la cama con ella, trato de tranquilizarla poniendo por un breve momento una mano sobre el hombro de su amiga./p
p class="MsoNormal"—Está bien si no puedes decirlo —susurro./p
p class="MsoNormal"—Dame un minuto—, suspiro—. Él se quitó la vida. Sabía que tenía depresión, pero creí que estando a su lado todo cambiaria…, fui una tonta./p
p class="MsoNormal"A este punto los ojos de Sayori se ensombrecen y sobrepasada por el sentimiento de tristeza cubre su rostro con las manos./p
p class="MsoNormal"—Sayori…, cuanto lamento escuchar eso./p
p class="MsoNormal"—No deberían estar aquí —su voz era apenas un tartamudeo—. ¡Soy una inútil! —grito a todo pulmón mientras se tumbaba de nuevo en la cama./p
p class="MsoNormal"—No digas eso —me rasque la nuca—, hiciste lo que pudiste, no puedes culparte por ello./p
p class="MsoNormal"—Si tan solo hubiera tenido más cuidado…, span style="mso-spacerun: yes;" /span/p
p class="MsoNormal"Mi falta de tacto ante este tipo de situaciones me está jugando una mala pasada, no sé qué decir. Busco con los ojos a Monika esperando su ayuda, pero ella solo se encoje de hombros ligeramente y sus labios esbozan una mueca de tristeza./p
p class="MsoNormal"—¡No eres una inútil! —asegure—, todos los días te esfuerzas por sacarle una risa a todos y aunque no lo creas a más de uno de nosotros has ayudado./p
p class="MsoNormal"Ella me devuelve la mirada con sus ojos azules aun llorosos intentando contener el llanto/p
p class="MsoNormal"—Mírame a mí —dije—, antes de unirme a tu club me la pasaba todo el tiempo en casa amargado, solo fue hasta que apareciste que tuve un propósito./p
p class="MsoNormal"—¡Pero apenas puedo mantener el club por mí misma!/p
p class="MsoNormal"—Eso lo podemos solucionar. Además, nadie estaría en el club si no confiaran en ti./p
p class="MsoNormal"Como una tormenta el silencio azoto la sala: Sayori parece pensar seriamente sobre algo en tanto Monika comienza a jugar con las manos (gesto que nunca la había visto hacer)/p
p class="MsoNormal"No estoy seguro de que mi discurso haya funcionado, pero tampoco tendría el suficiente tiempo de averiguarlo./p
p class="MsoNormal"—Daichi, ¿puedo hablar un momento con Monika a solas?/p
p class="MsoNormal"—Oh, claro —me rasque el brazo—, Supongo que saldré a caminar un rato en lo de mientras./p
p class="MsoNormal"Abandoné la habitación, cerrando la puerta a mi paso y con una sensación indescriptible en el estómago salí de la casa, al hacerlo un gélido viento me recibe al igual que la luz naranja de la puesta de sol./p
p class="MsoNormal"Sentándome en los escalones que dan a la puerta principal me puse a pensar sobre lo que paso. ¿Dije algo malo? Porque me dio la impresión de que fue así./p
p class="MsoNormal"Quien hubiera imaginado que quien en primera instancia se veía como la más feliz de todas sufriría en silencio. Nunca lo dijo, pero es obvio que ella está pasando por una situación similar a la de su amigo quiero decir: tan solo observa su habitación, eso es un problema acumulado de varios días no solo de ayer. Gracias a Monika, sé que ella suele llegar tarde al colegio lo cual solo significa que o se queda dormida o no tiene ganas de levantarse./p
p class="MsoNormal"De cualquier modo, lo mejor será no especular y solo prestarle un hombro solo el cual llorar. Me pongo de pie y camino en círculos hasta que una voz a la distancia me saca de mis pensamientos./p
p class="MsoNormal"—Fujiwara —exclamó con cierto asombro un joven rubio acercándose con la postura erguida—, no esperaba encontrarlo por aquí./p
p class="MsoNormal"—disculpa, ¿te conozco de algo?/p
p class="MsoNormal"—Soy Yiga Ishida —inclino su cuerpo en una reverencia—. Estuve en tu club hace un par de días discutiendo con la señorita Sato./p
p class="MsoNormal"—Asumo que estás buscando a Sayori./p
p class="MsoNormal"—No, no estoy aquí por eso —el hombre puso las manos detrás./p
p class="MsoNormal"—¿Y qué más podrías estar haciendo aquí a estas horas? —pregunte cruzándome de brazos./p
p class="MsoNormal"—Bueno yo solo —se acomodó ligeramente la corbata de su camisa—, estaba de camino a la casa de un compañero./p
p class="MsoNormal"—Si claro —entrecerré los ojos por un momento./p
p class="MsoNormal"Obviando la falta de confianza que me da este tipo, quizá pueda ayudar a Sayori con el tema del presupuesto de club ahora, con seguridad esto le aliviaría la carga./p
p class="MsoNormal"—Por cierto, ¿qué paso con el presupuesto del club?/p
p class="MsoNormal"—Lo estamos revisando —contesto secamente—, tu presidenta todavía tiene que entregarnos lo que le pedimos./p
p class="MsoNormal"—Ella necesita tiempo para recuperarse, Yiga./p
p class="MsoNormal"—Conozco la condición de la señorita Watanabe —negó con la cabeza—, pero no podemos seguir atrasándonos por lo que, si no nos lo entrega al término de esta semana…/p
p class="MsoNormal"—No será necesario —interrumpí provocando que Yiga levantará una ceja—, le echará una mano a Sayori para que lo tenga en cuanto antes./p
p class="MsoNormal"—Eso no será posible —afirmo con cierta molestia en su voz—, esta tarea concierne única y exclusivamente al presidente del club./p
p class="MsoNormal"—¿Por qué? —torcí la boca—. Hasta donde yo sé no hay reglamento que lo prohíba./p
p class="MsoNormal"—Créame que los hay —comento mirándome fijamente con esos ojos azules./p
p class="MsoNormal"—Tendría que verlo primero/p
p class="MsoNormal"Este último comentario molesto aquel rubio quien con los ojos muy abiertos y puños bien cerrados dio un paso hacia adelante lo que hizo que retrocedería en consecuencia./p
p class="MsoNormal"—¡Oye Tranquilo hombre! —dije alzando los brazos./p
p class="MsoNormal"—Tu preocupación por este tonto club tuyo me está sacando de quicio —dijo mordiéndose el labio inferior./p
p class="MsoNormal"—¿Te sorprende? —plante con dureza los pies sobre el asfalto—, este club también es mío, obvio que me preocupa,/p
p class="MsoNormal"—Y me pregunto por qué ¿Es por tu amistad —hizo comillas con las manos al decir eso —, con esa tal expresidenta llamada Monika?/p
p class="MsoNormal"Pase del enfado a la sorpresa en un segundo, tomándome unos segundos para asimilarlo. Esto no hizo más que hacer que Yiga esbozara una sonrisa de oreja claramente satisfecho por su pequeña victoria./p
p class="MsoNormal"—Ah, no lo sabes —negó con la cabeza y fingió una mueca de tristeza./p
p class="MsoNormal"—¡Pero Sayori dijo que ella siempre fue la presidenta!/p
p class="MsoNormal"—Hubo un club antes que el tuyo —el rubio puso ambas manos sobre su cintura y siguió explicando—. Te ahorrare los detalles todo salió mal y sus integrantes se separaron./p
p class="MsoNormal"—Debes estar mintiéndome ella me lo hubiera dicho/p
p class="MsoNormal"—Hay una razón por lo que no lo hizo —Yiga alzo la barbilla—, Al final cuatro de sus integrantes decidieron volver a intentarlo, pero Monika solo aceptaría si el puesto de presidente lo ocupara alguien más —hizo una pausa—, nadie quiera hacerlo hasta que Sayori se ofreció y a sabiendas de su condición aceptaron./p
p class="MsoNormal"No fui capaz de contestar nada, claramente sorprendido ante esta revelación./p
p class="MsoNormal"—Espero que no hayas creído que alguien tan torpe como Sayori se ofrecería a cargar con semejante responsabilidad en primer lugar—, curvo los labios en una sonrisa arrogante./p
p class="MsoNormal"—¡Oye! —le apunte con un dedo hacia arriba, ya que él era más alto que yo—, no hables así de ella/p
p class="MsoNormal"—Escúchame Fujiwara —dijo apartando mi dedo con su mano—, hazme un favor y abandona ese club tuyo, ¿quieres? Será más fácil para los dos./p
p class="MsoNormal"—¡No lo haría ni, aunque me lo pidieras! —grite./p
p class="MsoNormal"—Te estoy haciendo un favor —se meso el cabello con rabia para luego soltar aire y relajarse—, hay cosas que no estás listo para entender./p
p class="MsoNormal"—No me interesa./p
p class="MsoNormal"—Como quieras —contesto—, solo después no digas que no te lo advertí./p
p class="MsoNormal"¿Quién se cree este tipo, insultando a una amiga mía y vacilándome? ¡Agh! Me estaba comenzando a enfadar de verdad cuando Yiga empezó a caminar en la dirección contraria./p
p class="MsoNormal"—Nos vemos Daichi, espero que abras los ojos antes de que sea demasiado tarde./p
p class="MsoNormal"Y así como vino aquel rubio se fue, dejándome con un mar de dudas. ¿Por qué quiere que me vaya del club y más importante, ¿porque me querrá fuera de la ecuación? No hablara en serio cuando dijo lo del club y Monika, ¿no?/p
p class="MsoNormal"¡Da igual! Si lo que buscaba era hacer que me alejara de todo esto ha conseguido lo contario y ahora estoy deseoso por averiguar más sobre Yiga y sus intenciones. Debajo de esa fastidiosa fachada de arrogancia seguro hay trapos sucios que desenterrar./p
p class="MsoNormal"Volví a tomar mi lugar en los escalones de la puerta principal. No tardo mucho para que escuchara el rechinar de la puerta detrás de mí seguido de unas características pisadas. Monika tomo asiento al lado mío./p
p class="MsoNormal"—¿Qué tal fue? —pregunte./p
p class="MsoNormal"—Bueno, mejor de lo que esperaba —aparto la mirada—, hablamos un rato y luego ella se quedó dormida./p
p class="MsoNormal"—Es bueno oír eso. Oye, no dije nada malo hace rato, ¿o sí?/p
p class="MsoNormal"—¡No para nada! Estoy segura que ella agradece tus palabras de ánimo./p
p class="MsoNormal"—Gracias Monika, es justo lo que necesitaba escuchar./p
p class="MsoNormal"—Por cierto —ella se acercó más a mí—, sobre lo que paso hace rato en la carretera…/p
p class="MsoNormal"—Ni lo menciones —interrumpí—, solo me alegro que estés a salvo./p
p class="MsoNormal"Una vez más silencio, pero este no estaba provisto de incomodidad al contario, me sentía en paz. Nuestros hombros se encuentran muy cerca casi rozando el uno con el otro suficiente para sentir como se me ruboriza el rostro. Una parte de mi quiere agarrarla del hombro y acercarla... incluso inconscientemente levanté el brazo izquierdo para hacerlo, no lo hice./p
p class="MsoNormal"Si no es ahora no es nunca. Vamos, solo tienes que dejarlo soltar no es difícil. Abrí la boca para decir algo, pero justo veo como se levanta./p
p class="MsoNormal"—Tengo que irme Daichi. Se está haciendo algo tarde./p
p class="MsoNormal"—Oh que pena./p
p class="MsoNormal"—Esperaba poder pasar más tiempo contigo, pero ya sabes./p
p class="MsoNormal"—SI claro, no te preocupes, nos veremos luego./p
p class="MsoNormal"Monika se levantó y emprendió camino hacia la dirección contaría. Espera, ¿eso es todo? ¿vas dejarla ir así sin más?/p
p class="MsoNormal"—¡Monika espera! —corrí para alcanzarla./p
p class="MsoNormal"Ella voltea a verme ladeando la cabeza./p
p class="MsoNormal"—Antes de que te vayas quería decirte algo —suspire—, veras yo…/p
p class="MsoNormal"Aquí vamos de nuevo, mi respiración se agita y mis manos tiemblan. Solo relájate, puedes hacer esto./p
p class="MsoNormal"—Quería saber si quieres salir conmigo./p
p class="MsoNormal"—Oh, ¿te refieres al parque como la otra vez? —dijo llevándose una mano a la cadera./p
p class="MsoNormal"—¡SI! digo no —agite la cabeza—. No me refiero de esa forma./p
p class="MsoNormal"Monika se queda parada ahí mismo hasta que parece haberse percatado de mis intenciones un fuerte rubor torna su rostro de un rojo tomate./p
p class="MsoNormal"—No tenía idea de que tu…/p
p class="MsoNormal"—Solo piénsalo, ¿de acuerdo? No quisiera arruinar lo que tenemos solo por un tonto sentimiento mío./p
p class="MsoNormal"—No es un sentimiento tonto Daichi —jugo con su pelo castaño claro—. Yo también quiero salir contigo./p
p class="MsoNormal"—¿De verdad? —suspire aliviado—, Uff, No sabes lo mucho que eso significa para mí./p
p class="MsoNormal"Compartimos un rápido y cálido abrazo./p
p class="MsoNormal"—¿Entonces esto nos convierte en pareja?/p
p class="MsoNormal"—Eso parece./p
p class="MsoNormal"—Wow, yo no sé qué decir./p
p class="MsoNormal"—No hace falta que lo hagas —seguido de esto ella me dio un beso en la mejilla haciéndome sonrojar al instante, cosa que ella no tarda en notar—. Siempre pensé que te veías tan tierno cuando te pones así./p
p class="MsoNormal"—Oh ahora eres tú la que se está burlando./p
p class="MsoNormal"Monika soltó una pequeña risita/p
p class="MsoNormal"—Nos vemos Daichi. Ardo en deseos de ver que tienes planeado para la primera cita/p
p class="MsoNormal"—Tratare de no decepcionarte/p
p class="MsoNormal"Y con eso ella se marchó dejándome como bobo en el asfalto viendo cómo se iba a lo lejos. Bueno eso fue machismo mejor de lo que esperaba… Se siente bien./p
p class="MsoNormal"Supongo que las cosas serán diferentes a partir de ahora, ¿uh? Bueno tengo mucho en que pensar, pero ahora mismo lo que más quiero es dormir, suficientes emociones por hoy./p
p class="MsoNormal" /p
p class="MsoNormal"Desayuné un plato bien frio de leche con cereal (si, fue lo primero que encontré en el refrigerador) y después de procrastinar más de lo que me gustaría admitir viendo la televisión, de mala gana me puse a barrer la sala, limpiar los muebles y ese tipo de cosas que debería haber hecho en la semana./p
p class="MsoNormal"Por eso de las once y media tras haber sudado la gota gorda me encontraba descansando en el sofá, esperando a que diera la hora justo cuando caigo en cuenta que ni siquiera me he arreglado y que todavía tengo el pijama puesto. A toda prisa me visto como siempre: una sudadera de color negro combinado con gris, jeans de color azul oscuro y zapatillas de deporte blancas./p
p class="MsoNormal""Bien, debes estar tranquilo" recite aquellas palabras al espejo dándome ánimos por lo que estaba por hacer. Hoy es el día en el que me confieso a mi mejor amiga, no hay presiones, ¿cierto? Quiero decir: solo está en juego una amistad de casi veinte años con la que recién reconecte./p
p class="MsoNormal"Recargue las manos sobre el lavabo, con una mano me atuse el pelo y me eche agua en la cara. Puedo hacer esto, incluso si no resulta nada bien, al menos me lo abre sacado del pecho./p
p class="MsoNormal"Mis pensamientos fueron interrumpidos por el timbre. Corro de inmediato a la puerta, pero en lugar de encontrar a las dos chicas solo esta Monika vistiendo su atuendo casual: una camiseta celeste y jeans de color. span style="mso-spacerun: yes;" /spanHaciendo de lado la ausencia de Sayori la salude invitándola a pasar./p
p class="MsoNormal"Sin perder más tiempo subimos a mi habitación, encendí la computadora y nos pusimos a trabajar en los panfletos. No disponía de más sillas así que ella tuvo que sentarse en la cama mientras yo tome mi respectivo lugar junto al pc ya que de todas formas yo era el que iba escribir todo./p
p class="MsoNormal"Mientras Monika me iba dando ideas yo las retroalimentaba y las escribía en el documento. Durante todo el proceso no pude evitar notar que ella parecía ensimismada pues desviaba su mirada de vez en cuando al techo./p
p class="MsoNormal"Le pregunté al respecto, pero ella solo evadió el tema por lo que no volví a insistir. En cualquier caso, en un santiamén ya me encontraba guardando el archivo en mi memoria USB. Aún quedaba una cosa más por hacer antes de dar por concluido nuestro trabajo y esa es imprimir unas cuantas copias. Como no tengo impresora ella sugirió un lugar./p
p class="MsoNormal"Caminar por las tranquilas calles de Hanamachi junto a una hermosa chica a mi lado suena como algo agradable o así sería si no fuera porque ella parece más bien un autómata mientras camina a paso apresurado y con el rostro inexpresivo a mi lado. No me dirige ni siquiera la mirada. De verdad, ¿Qué le sucede?/p
p class="MsoNormal"No haría más que empeorar cuando en vez de llevarnos a un café internet, ¿terminamos en una librería?/p
p class="MsoNormal"—Um, este no parece el lugar —comente confundido./p
p class="MsoNormal"Solo al oír mis palabras ella sale de su trance y frena en seco a la entrada de la librería "Hon no Shizen". Levanto las cejas al darse cuenta de esto y siguió avanzando, esta vez en dirección a la carretera./p
p class="MsoNormal"—Culpa mía, es del otro lado —dijo./p
p class="MsoNormal"La luz del semáforo brilla de un color amarillo parpadeante indicándonos que pronto va a cambiar. Espere paciente, sin embargo, Monika no presto atención y siguió su camino. "¡Monika detente!" grite, pero no me escucho. No lo pensé dos veces y arremetiendo hacia adelante la jalé con fuerza del brazo alejándola del paso peatonal. Segundos después un carro paso a toda velocidad haciendo sonar su molesta bocina./p
p class="MsoNormal"Esto provoco sin querer que terminara sosteniéndola entre mis brazos y aliviado de que estuviera a salvo la acerque más. Puedo ver como Monika se queda inmóvil en el lugar atónita de lo ocurrido y con un ligero rubor en su rostro./p
p class="MsoNormal"De la nada todo pareció quedarse en completo silencio e incluso los ruidos de la calle eran opacados por nuestras respiraciones agitadas. ¿Acaso ella podrá sentir como mi corazón late con demasiada fuerza al punto que parece que vaya a salirse de mi pecho?/p
p class="MsoNormal"Pasamos una eternidad así con ninguno de los dos siendo capaces de decir nada, solo disfrutando de la calidez del inesperado encuentro./p
p class="MsoNormal"Pero más tarde que temprano la realización de lo sucedido me da un golpe de realidad y rompiendo el abrazo la enfrento./p
p class="MsoNormal"—Has estado actuando raro desde que empezamos a trabajar, dime que pasa./p
p class="MsoNormal"—No es nada Daichi./p
p class="MsoNormal"—¡Casi haces que te atropellen! Es obvio que algo pasa./p
p class="MsoNormal"—En serio, no es nada —reitero./p
p class="MsoNormal"—¿Es por Sayori verdad?/p
p class="MsoNormal"Hubo silencio. Pero al cabo de un rato ella solo asintió ligeramente con la cabeza apenada al respecto. Parece muy arrepentida al respecto y no sé por qué./p
p class="MsoNormal"—Yo también estoy preocupado. Mira, vamos a verla./p
p class="MsoNormal"—Pero los panfletos —reitero./p
p class="MsoNormal"—Lo haremos después./p
p class="MsoNormal"—Bien —fue su única respuesta./p
p class="MsoNormal"Resulta que Sayori no vive muy lejos de aquí por lo que arribamos a nuestro destino en nada. Subimos los escalones de la entrada y a punto de tocar la puerta, ¿esta entreabierta? Un inmenso escalofrió recorrió mi espalda, volteo a ver a mi compañera quien comparte la misma expresión de confusión. "Esto me da mala espina", le dije. Sin saber muy bien que esperar nos adentramos al edifico, la llamamos, pero no hubo respuesta. Buscamos en toda la planta inferior sin ningún resultado y solo quedaba revisar el piso de arriba./p
p class="MsoNormal"No estoy de acuerdo con la idea de irrumpir en su cuarto, pero luego de revisar todo el sitio no había otra alternativa. Deje que Monika tomara la iniciativa de entrar no por cobardía sino por respeto a Sayori, ya que bueno ellas se conocen de más tiempo y además dudo que le parezca agradable ver a un chico colándose en su cuarto./p
p class="MsoNormal"Al entrar somos recibidos por una lúgubre escena: Hay un montón de ropa tirada por todos lados al igual que varios peluches y objetos, en resumen, un completo desastre. Acompañado de esta deprimente visión esta Sayori acostada en su cama. Bajo el cobijo de su edredón azul solo es visible su camiseta azul y su pelo rosa coral. Dios mío, ¿es así como ella vive todos los días? Espero que no./p
p class="MsoNormal"Cuando nos ve entrar solo nos saluda débilmente con la mano y con una mirada vacía y triste vuelve a mirar hacia la nada evitando el contacto visual./p
p class="MsoNormal"—¿Cómo es que entraron? —pregunto Sayori sin despegar la vista del armario que tenía al lado suyo./p
p class="MsoNormal"—Dejaste la puerta abierta —dije./p
p class="MsoNormal"—Oh, —alzo la cabeza para ver por encima de su cama—, lo olvide./p
p class="MsoNormal"—No pareces muy animada./p
p class="MsoNormal"—Estaré bien —se froto los ojos—, es solo algo con lo que tengo que lidiar cada año./p
p class="MsoNormal"—¿Puedo saber qué es?/p
p class="MsoNormal"—Daichi no creo ella quiera hablar —dijo Monika preocupada./p
p class="MsoNormal"—No, es justo que él también lo sepa —quitándose las cobijas de encima y con el cuerpo encorvado se sentó—, hace unos años, perdí a un buen amigo, él se…/p
p class="MsoNormal"Monika quien estaba sentada en la cama con ella, trato de tranquilizarla poniendo por un breve momento una mano sobre el hombro de su amiga./p
p class="MsoNormal"—Está bien si no puedes decirlo —susurro./p
p class="MsoNormal"—Dame un minuto—, suspiro—. Él se quitó la vida. Sabía que tenía depresión, pero creí que estando a su lado todo cambiaria…, fui una tonta./p
p class="MsoNormal"A este punto los ojos de Sayori se ensombrecen y sobrepasada por el sentimiento de tristeza cubre su rostro con las manos./p
p class="MsoNormal"—Sayori…, cuanto lamento escuchar eso./p
p class="MsoNormal"—No deberían estar aquí —su voz era apenas un tartamudeo—. ¡Soy una inútil! —grito a todo pulmón mientras se tumbaba de nuevo en la cama./p
p class="MsoNormal"—No digas eso —me rasque la nuca—, hiciste lo que pudiste, no puedes culparte por ello./p
p class="MsoNormal"—Si tan solo hubiera tenido más cuidado…, span style="mso-spacerun: yes;" /span/p
p class="MsoNormal"Mi falta de tacto ante este tipo de situaciones me está jugando una mala pasada, no sé qué decir. Busco con los ojos a Monika esperando su ayuda, pero ella solo se encoje de hombros ligeramente y sus labios esbozan una mueca de tristeza./p
p class="MsoNormal"—¡No eres una inútil! —asegure—, todos los días te esfuerzas por sacarle una risa a todos y aunque no lo creas a más de uno de nosotros has ayudado./p
p class="MsoNormal"Ella me devuelve la mirada con sus ojos azules aun llorosos intentando contener el llanto/p
p class="MsoNormal"—Mírame a mí —dije—, antes de unirme a tu club me la pasaba todo el tiempo en casa amargado, solo fue hasta que apareciste que tuve un propósito./p
p class="MsoNormal"—¡Pero apenas puedo mantener el club por mí misma!/p
p class="MsoNormal"—Eso lo podemos solucionar. Además, nadie estaría en el club si no confiaran en ti./p
p class="MsoNormal"Como una tormenta el silencio azoto la sala: Sayori parece pensar seriamente sobre algo en tanto Monika comienza a jugar con las manos (gesto que nunca la había visto hacer)/p
p class="MsoNormal"No estoy seguro de que mi discurso haya funcionado, pero tampoco tendría el suficiente tiempo de averiguarlo./p
p class="MsoNormal"—Daichi, ¿puedo hablar un momento con Monika a solas?/p
p class="MsoNormal"—Oh, claro —me rasque el brazo—, Supongo que saldré a caminar un rato en lo de mientras./p
p class="MsoNormal"Abandoné la habitación, cerrando la puerta a mi paso y con una sensación indescriptible en el estómago salí de la casa, al hacerlo un gélido viento me recibe al igual que la luz naranja de la puesta de sol./p
p class="MsoNormal"Sentándome en los escalones que dan a la puerta principal me puse a pensar sobre lo que paso. ¿Dije algo malo? Porque me dio la impresión de que fue así./p
p class="MsoNormal"Quien hubiera imaginado que quien en primera instancia se veía como la más feliz de todas sufriría en silencio. Nunca lo dijo, pero es obvio que ella está pasando por una situación similar a la de su amigo quiero decir: tan solo observa su habitación, eso es un problema acumulado de varios días no solo de ayer. Gracias a Monika, sé que ella suele llegar tarde al colegio lo cual solo significa que o se queda dormida o no tiene ganas de levantarse./p
p class="MsoNormal"De cualquier modo, lo mejor será no especular y solo prestarle un hombro solo el cual llorar. Me pongo de pie y camino en círculos hasta que una voz a la distancia me saca de mis pensamientos./p
p class="MsoNormal"—Fujiwara —exclamó con cierto asombro un joven rubio acercándose con la postura erguida—, no esperaba encontrarlo por aquí./p
p class="MsoNormal"—disculpa, ¿te conozco de algo?/p
p class="MsoNormal"—Soy Yiga Ishida —inclino su cuerpo en una reverencia—. Estuve en tu club hace un par de días discutiendo con la señorita Sato./p
p class="MsoNormal"—Asumo que estás buscando a Sayori./p
p class="MsoNormal"—No, no estoy aquí por eso —el hombre puso las manos detrás./p
p class="MsoNormal"—¿Y qué más podrías estar haciendo aquí a estas horas? —pregunte cruzándome de brazos./p
p class="MsoNormal"—Bueno yo solo —se acomodó ligeramente la corbata de su camisa—, estaba de camino a la casa de un compañero./p
p class="MsoNormal"—Si claro —entrecerré los ojos por un momento./p
p class="MsoNormal"Obviando la falta de confianza que me da este tipo, quizá pueda ayudar a Sayori con el tema del presupuesto de club ahora, con seguridad esto le aliviaría la carga./p
p class="MsoNormal"—Por cierto, ¿qué paso con el presupuesto del club?/p
p class="MsoNormal"—Lo estamos revisando —contesto secamente—, tu presidenta todavía tiene que entregarnos lo que le pedimos./p
p class="MsoNormal"—Ella necesita tiempo para recuperarse, Yiga./p
p class="MsoNormal"—Conozco la condición de la señorita Watanabe —negó con la cabeza—, pero no podemos seguir atrasándonos por lo que, si no nos lo entrega al término de esta semana…/p
p class="MsoNormal"—No será necesario —interrumpí provocando que Yiga levantará una ceja—, le echará una mano a Sayori para que lo tenga en cuanto antes./p
p class="MsoNormal"—Eso no será posible —afirmo con cierta molestia en su voz—, esta tarea concierne única y exclusivamente al presidente del club./p
p class="MsoNormal"—¿Por qué? —torcí la boca—. Hasta donde yo sé no hay reglamento que lo prohíba./p
p class="MsoNormal"—Créame que los hay —comento mirándome fijamente con esos ojos azules./p
p class="MsoNormal"—Tendría que verlo primero/p
p class="MsoNormal"Este último comentario molesto aquel rubio quien con los ojos muy abiertos y puños bien cerrados dio un paso hacia adelante lo que hizo que retrocedería en consecuencia./p
p class="MsoNormal"—¡Oye Tranquilo hombre! —dije alzando los brazos./p
p class="MsoNormal"—Tu preocupación por este tonto club tuyo me está sacando de quicio —dijo mordiéndose el labio inferior./p
p class="MsoNormal"—¿Te sorprende? —plante con dureza los pies sobre el asfalto—, este club también es mío, obvio que me preocupa,/p
p class="MsoNormal"—Y me pregunto por qué ¿Es por tu amistad —hizo comillas con las manos al decir eso —, con esa tal expresidenta llamada Monika?/p
p class="MsoNormal"Pase del enfado a la sorpresa en un segundo, tomándome unos segundos para asimilarlo. Esto no hizo más que hacer que Yiga esbozara una sonrisa de oreja claramente satisfecho por su pequeña victoria./p
p class="MsoNormal"—Ah, no lo sabes —negó con la cabeza y fingió una mueca de tristeza./p
p class="MsoNormal"—¡Pero Sayori dijo que ella siempre fue la presidenta!/p
p class="MsoNormal"—Hubo un club antes que el tuyo —el rubio puso ambas manos sobre su cintura y siguió explicando—. Te ahorrare los detalles todo salió mal y sus integrantes se separaron./p
p class="MsoNormal"—Debes estar mintiéndome ella me lo hubiera dicho/p
p class="MsoNormal"—Hay una razón por lo que no lo hizo —Yiga alzo la barbilla—, Al final cuatro de sus integrantes decidieron volver a intentarlo, pero Monika solo aceptaría si el puesto de presidente lo ocupara alguien más —hizo una pausa—, nadie quiera hacerlo hasta que Sayori se ofreció y a sabiendas de su condición aceptaron./p
p class="MsoNormal"No fui capaz de contestar nada, claramente sorprendido ante esta revelación./p
p class="MsoNormal"—Espero que no hayas creído que alguien tan torpe como Sayori se ofrecería a cargar con semejante responsabilidad en primer lugar—, curvo los labios en una sonrisa arrogante./p
p class="MsoNormal"—¡Oye! —le apunte con un dedo hacia arriba, ya que él era más alto que yo—, no hables así de ella/p
p class="MsoNormal"—Escúchame Fujiwara —dijo apartando mi dedo con su mano—, hazme un favor y abandona ese club tuyo, ¿quieres? Será más fácil para los dos./p
p class="MsoNormal"—¡No lo haría ni, aunque me lo pidieras! —grite./p
p class="MsoNormal"—Te estoy haciendo un favor —se meso el cabello con rabia para luego soltar aire y relajarse—, hay cosas que no estás listo para entender./p
p class="MsoNormal"—No me interesa./p
p class="MsoNormal"—Como quieras —contesto—, solo después no digas que no te lo advertí./p
p class="MsoNormal"¿Quién se cree este tipo, insultando a una amiga mía y vacilándome? ¡Agh! Me estaba comenzando a enfadar de verdad cuando Yiga empezó a caminar en la dirección contraria./p
p class="MsoNormal"—Nos vemos Daichi, espero que abras los ojos antes de que sea demasiado tarde./p
p class="MsoNormal"Y así como vino aquel rubio se fue, dejándome con un mar de dudas. ¿Por qué quiere que me vaya del club y más importante, ¿porque me querrá fuera de la ecuación? No hablara en serio cuando dijo lo del club y Monika, ¿no?/p
p class="MsoNormal"¡Da igual! Si lo que buscaba era hacer que me alejara de todo esto ha conseguido lo contario y ahora estoy deseoso por averiguar más sobre Yiga y sus intenciones. Debajo de esa fastidiosa fachada de arrogancia seguro hay trapos sucios que desenterrar./p
p class="MsoNormal"Volví a tomar mi lugar en los escalones de la puerta principal. No tardo mucho para que escuchara el rechinar de la puerta detrás de mí seguido de unas características pisadas. Monika tomo asiento al lado mío./p
p class="MsoNormal"—¿Qué tal fue? —pregunte./p
p class="MsoNormal"—Bueno, mejor de lo que esperaba —aparto la mirada—, hablamos un rato y luego ella se quedó dormida./p
p class="MsoNormal"—Es bueno oír eso. Oye, no dije nada malo hace rato, ¿o sí?/p
p class="MsoNormal"—¡No para nada! Estoy segura que ella agradece tus palabras de ánimo./p
p class="MsoNormal"—Gracias Monika, es justo lo que necesitaba escuchar./p
p class="MsoNormal"—Por cierto —ella se acercó más a mí—, sobre lo que paso hace rato en la carretera…/p
p class="MsoNormal"—Ni lo menciones —interrumpí—, solo me alegro que estés a salvo./p
p class="MsoNormal"Una vez más silencio, pero este no estaba provisto de incomodidad al contario, me sentía en paz. Nuestros hombros se encuentran muy cerca casi rozando el uno con el otro suficiente para sentir como se me ruboriza el rostro. Una parte de mi quiere agarrarla del hombro y acercarla... incluso inconscientemente levanté el brazo izquierdo para hacerlo, no lo hice./p
p class="MsoNormal"Si no es ahora no es nunca. Vamos, solo tienes que dejarlo soltar no es difícil. Abrí la boca para decir algo, pero justo veo como se levanta./p
p class="MsoNormal"—Tengo que irme Daichi. Se está haciendo algo tarde./p
p class="MsoNormal"—Oh que pena./p
p class="MsoNormal"—Esperaba poder pasar más tiempo contigo, pero ya sabes./p
p class="MsoNormal"—SI claro, no te preocupes, nos veremos luego./p
p class="MsoNormal"Monika se levantó y emprendió camino hacia la dirección contaría. Espera, ¿eso es todo? ¿vas dejarla ir así sin más?/p
p class="MsoNormal"—¡Monika espera! —corrí para alcanzarla./p
p class="MsoNormal"Ella voltea a verme ladeando la cabeza./p
p class="MsoNormal"—Antes de que te vayas quería decirte algo —suspire—, veras yo…/p
p class="MsoNormal"Aquí vamos de nuevo, mi respiración se agita y mis manos tiemblan. Solo relájate, puedes hacer esto./p
p class="MsoNormal"—Quería saber si quieres salir conmigo./p
p class="MsoNormal"—Oh, ¿te refieres al parque como la otra vez? —dijo llevándose una mano a la cadera./p
p class="MsoNormal"—¡SI! digo no —agite la cabeza—. No me refiero de esa forma./p
p class="MsoNormal"Monika se queda parada ahí mismo hasta que parece haberse percatado de mis intenciones un fuerte rubor torna su rostro de un rojo tomate./p
p class="MsoNormal"—No tenía idea de que tu…/p
p class="MsoNormal"—Solo piénsalo, ¿de acuerdo? No quisiera arruinar lo que tenemos solo por un tonto sentimiento mío./p
p class="MsoNormal"—No es un sentimiento tonto Daichi —jugo con su pelo castaño claro—. Yo también quiero salir contigo./p
p class="MsoNormal"—¿De verdad? —suspire aliviado—, Uff, No sabes lo mucho que eso significa para mí./p
p class="MsoNormal"Compartimos un rápido y cálido abrazo./p
p class="MsoNormal"—¿Entonces esto nos convierte en pareja?/p
p class="MsoNormal"—Eso parece./p
p class="MsoNormal"—Wow, yo no sé qué decir./p
p class="MsoNormal"—No hace falta que lo hagas —seguido de esto ella me dio un beso en la mejilla haciéndome sonrojar al instante, cosa que ella no tarda en notar—. Siempre pensé que te veías tan tierno cuando te pones así./p
p class="MsoNormal"—Oh ahora eres tú la que se está burlando./p
p class="MsoNormal"Monika soltó una pequeña risita/p
p class="MsoNormal"—Nos vemos Daichi. Ardo en deseos de ver que tienes planeado para la primera cita/p
p class="MsoNormal"—Tratare de no decepcionarte/p
p class="MsoNormal"Y con eso ella se marchó dejándome como bobo en el asfalto viendo cómo se iba a lo lejos. Bueno eso fue machismo mejor de lo que esperaba… Se siente bien./p
p class="MsoNormal"Supongo que las cosas serán diferentes a partir de ahora, ¿uh? Bueno tengo mucho en que pensar, pero ahora mismo lo que más quiero es dormir, suficientes emociones por hoy./p
p class="MsoNormal" /p
