Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Jayeliwood, yo solo hago la traducción

Capitulo 33

Las semanas pasaron. Volaban con una paz increíble, que hasta me sorprendían. Bella se ponía más redondita con cada segundo que pasaba, incrementando así su torpeza. Nuevos cardenales, rasguños y golpes aparecían cada día, sin importar cuantas veces la salvara.

Nadia podía entender porque me había gustado que mi cumpleaños hubiera pasado sin que nadie lo notara; solo Bella me dio un detalle. No pude evitar reír cuando vi la carátula del CD, que decía: "Vampire Weekend"(1). Para mi sorpresa, me gustó el grupo. Pasamos la mayoría de la tarde escuchando música. Bella bailaba juguetonamente con la música, tratando de que yo sonriera; era difícil no hacerlo cuando estaba con ella.

El primer día soleado en semanas se acercaba. Alice nos lo advirtió un par de días antes, pero en realidad no habíamos hablado de eso hasta el día anterior; los dos evitábamos el tema.

"¡Yo quiero ir!" Bella discutió cuando le comenté que no estaría cómodo si ella fuera a clases sin mí.

"No. Por favor, entiende que es por tu propio bien." Me senté en su cama, poniendo mis manos en mis rodillas. Ella estaba unos cuantos centímetros alejada de mí; estaba furiosa, debo añadir.

"No estoy tan mal como antes, Edward. ¿No confías en mí?" No me miró al momento de hablar, en su lugar veía unas pinturas de rosas en blanco y negro, que estaban en la pared.

"Claro que lo hago, solo que no confío en los otros." Traté de tomar su mano, pero ella se apartó. "Bella, mi amor, por favor no seas tan terca."

"¿Tan terca como tú?" gruñó. Sus enfadados ojos se posaron en mí; sostuve su mirada, no iba a desistir.

"Quiero protegerte." Le dije firmemente.

"No me puedes impedir que vaya." Dijo mientras se dirigía a la puerta de su habitación.

"¿Estas segura?" Aparecí frente a la puerta casi al instante; mis manos detenían su paso.

"Edward, para ya." Me gruñó devolviéndose a su cama.

"¿Por qué no te puedes salir de clases, reprogramar la terapia y tomar un fin de semana largo? Tronaremos algunos cohetes. Te compraré cualquier comida que quieras; podemos nadar…" Le supliqué. Puso sus manos en sus caderas y me fulminó con la mirada. Todo lo que quería era pasar el cuatro de julio (2) con ella al sol. Quería estar seguro de que ella estaría bien; no podía hacerlo si ella estaba alejada de mí.

"Déjame hacerlo; déjame probarme a mi misma." Dijo suavemente.

"¿No haré que cambies de opinión, cierto?" Suspiré y me aparté de la puerta.

"No. Me iré yo sola a la terapia y te veré cuando llegue a la casa, en la tarde, ¿vale?" Caminó hacía mí y descansó sus manos es mis caderas. Me acercó un poco hacía ella, y yo la dejé acortar la distancia entre nosotros. Dejé un suave beso en su frente. Sabía que estaba haciendo pucheros, pero no lo podía evitar.

"¿Estás segura?" Respiré profundamente. Llené mis pulmones con su esencia. Sabía que me iba a hacer mucha falta, por lo que quería llenarme todo lo que me fuera posible de ella.

"No mucho, pero quiero hacerlo." Besó mi mejilla antes de hablar. "Podemos hacer todo lo que dijiste, lo prometo. Va a ser un largo fin de semana. Estaré contigo todo el tiempo que quieras, para recompensarte." Batió sus pestañas hacía mi juguetonamente. Obviamente estaba feliz por haber ganado.

"Como si tuvieras otra opción." La alcé en mis brazos e hice que giráramos en torno a la habitación. No me podía quejar si ella era feliz. Ella se reía y se agarraba fuertemente de mi cuello.

"¿Realmente quieres jugar con cohetes?" Preguntó, alzando una ceja.

"Emmett y Jasper tienden a exageran con ellos. Me gustan, pero no siento la necesidad de explotarlos por diez horas seguidas. Quemaron la mitad del pasto el año pasado. Esme tuvo un ataque; los puso a que arreglaran el jardín completo." Sonreí ante los recuerdos de las vacaciones pasadas; viéndolos se pasaba un buen rato. Este año también pasaría un buen tiempo, incluso mejor. Y, con suerte, no tendría que arreglar el pasto.

"Me lo puedo imaginar." Bella sonrió. Sus ojos volaron al reloj que estaba junto a su cama; marcaba las nueve y treinta.

"Es hora de que regrese a casa."

"Lo sé; pero quiero que te quedes." Le hice un puchero juguetonamente. Ella se inclinó y besó mis labios.

"Vendré mañana después de la terapia. Si no estoy aquí a las cuatro ¡puedes ir a buscarme!" Pasó sus dedos por su mejilla, para que luego yo la besara. "Me voy a quedar en casa; ve y caza hoy. Estaré bien."

"¿Estás segura?" Pregunté nuevamente. Estaba seguro que me estaba convirtiendo en un sobre protector.

"¡Lo estoy! Ahora, deja de preocuparte. Ve y busca algo que comer. Quiero ver esos hermosos ojos dorados para mañana, ¿Entendido?" Me picó en las costillas para después llevarme hasta la puerta.

Vi como se iba. Me preguntaba cuando se había vuelto tan fuerte, ¿Cuándo había vuelto la confianza de esa forma? Ya no me necesitaba, y eso me asustaba. Lógicamente, sabía que me quería y que no me dejaría, pero esa otra parte gritaba en mi cabeza.

Esperé media hora antes de correr hasta su casa, para asegurarme de que había llegado a salvo. Miré en su ventana y vi que estaba dormida. Abrazada el osito azul que le había regalado al principio del año. Sonreí para mi mismo; era una hermosa vista.

Corrí hacía el bosque y cacé. No quería defraudarla. Me alimenté de más, y quemé las evidencias. El sol empezaba a salir al este cuando terminé. Decidí ir al bosque que estaba a las afueras de la casa de Bella, para asegurarme que ella estaba bien. Vi cuando se iba sola a la escuela. No se veía ni nerviosa ni asustada, solo en su propio universo, acariciando su estómago.

Sonreí cuando trató de entrar ella sola en el trasto. No era tan fácil como lo era antes. Quería comprarle un nuevo auto, pero cuando lo discutí con ella, se salía por la tangente. Quizás ahora no discutiría tanto.

Fui a casa antes de que el sol empezara a brillar. Alice estaba sentada en el porche, con gafas de sol adornando su cara. "¡Hola, chico acosador!

"¡Cállate!" resoplé, sentándome al lado de ella.

"Es lindo, en serio." Rió por lo bajo. "Realmente pienso que es dulce."

"Estás en lo cierto, me estoy convirtiendo en un acosador." Me recosté en el piso de madera del porche.

"No, solo quieres amarla y protegerla; tienes todo el derecho a preocuparte. No veo que le pase nada hoy; estará bien. Ni siquiera va a llorar en la terapia, creo." Dio unos golpecitos a mi rodilla antes de levantarse. "Tengo que trabajar en algunas cosas de la boda."

"¡Todavía faltan dos meses!" Le reprendí.

"Bueno, ¡estas cosas toman tiempo!" Rió antes de entrar a la casa. Sacudí la cabeza a mi tonta hermana.

Me quedé recostado en el mismo lugar por horas, viendo el verde pasto. Ni siquiera quería moverme. Cerré los ojos dejando que mi mente imaginara el futuro.

Bella...

La boda…

El nacimiento…

Elizabeth…

Muerte…

Eternidad…

"¿En que estás pensando tan concentrado?" Preguntó Bella, parándose a mi lado. Salté y abrí mis ojos de repente.

"¿Cómo diablos le hiciste para sorprenderme?" Dije sin pensar antes de hablar. Bella rió con mi arranque.

"Pensé que soñabas despierto." Me sonrió feliz "¿Sobre que pensabas?"

Era momento de cambiar de tema "¿Qué tal tu día?"

"Bien, gracias. ¿En que pensabas?" Volvió a preguntar.

"Terca" murmuré por lo bajo. Ella me dio la mano para ayudarme a levantarme, ¡como si pudiera ser capaz de levantarme! De todas formas la tomé y me levanté ágilmente. "En ti, ya lo sabes."

Bella me miró con curiosidad por un momento, después se encogió delicadamente de hombros. Por fin iba a dejar ese tema. Suspiré en alivio; me incliné y besé sus labios. "Quiero ir a nadar." Dijo.

"Oh, ¿En serio? Eso es sorprendente. Recuerdo un comentario sobre una maldita ballena la última vez que quise nadar." Le dediqué una mueca juguetonamente. Golpeó suavemente mi brazo, no demasiado fuerte para que se lastimara; agradecía eso.

"Bueno, ya no puedo usar ese traje otra vez. Y ahora me veo como una ballena. Pero estoy incomoda y pensar en flotar en el agua me agrada." Frunció la nariz cuando dijo incomoda.

"Lo que tú quieras. Ve y alístate." Le sonreí. Podía escuchar los pensamientos de mis hermanas '¡Si! vamos a nadar' Reí para mi y ayudé a Bella a subir las escaleras.

"Adelántate, yo te alcanzo dentro de poco." Me sonrió, besándome en la mejilla.

Hice lo que me pidió, después de que me puse mi traje. Mi familia ya estaba afuera, brillando con el sol. Alice me lanzó un bloqueador solar. "Bella se quemara, aún si tu no lo haces" Asentí. Siempre se me olvidaba el bloqueador.

Emmett prendió el estéreo y conectó su I-Pod en él. Empezaron a sonar los Black Eyed Peas y puse mis ojos en blanco. "¿Qué? Tienen un buen ritmo" Me dijo antes de que yo le pudiera decir nada "Además, la chica tiene un buen…"

"¡Le voy a decir a Rosalie!" Le sonreí. Me fulminó con la mirada. Rose y Alice se carcajearon.

"Está bien, tiene un ligero enamoramiento de ella. No hay problema." Rose le quitó importancia. "Will. (3) tampoco está tan mal."

"¿De quien tiene un ligero enamoramiento?" Bella preguntó cuando se acercaba a la orilla. Traía un traje de dos piezas color azul marino. Se veía más cómoda con este traje que con el anterior. Estaba un poco flojo en su vientre y traía unos cómodos shorts. En su vientre solo había un ligero bulto; solo había subido seis kilos con el embarazo, pero aun así le molestaba.

"¡De ti, mamita sexy!" Emmett gritó, mientras agarraba a Bella y la lanzaba al agua. Ella gritó y sacudió sus piernas. Nadé a su lado para asegurarme que estuviera bien. Bella emergió del agua, su cabello estaba pegado a su cara. Gruñó fuerte pero en lugar de salirle intimidante, como estoy seguro que quería que le saliera, sonó extremadamente tierno. Emmett se carcajeó "Tu sabes que te quiero, mamita."

"Ugh, ¿ahora ese va a ser mi nuevo apodo?" Preguntó mientras se quitaba el cabello de la cara.

"Sí, y Eddie es papi-o."

Rodé mis ojos. "Dime Eddie una vez más, y mira lo que ocurrirá."

"Me gusta papi" Bella dijo, tratando de llamar mi atención lejos de mi molesto hermano. Sabía que no quería que iniciáramos una pelea esa noche. Sus manos se dirigieron a mis desnudos hombros, masajeándolos suavemente.

"A mi también me gusta" Puse mi mano en su espalda, acercándola mas a mi. Su estómago presionaba el mió. La bebe pateaba, fuertemente. Bella se encogió, cerrando sus ojos y mordiendo su labio.

"¡¡¡Quiero sentirlo!!!" Alice chilló del otro lado. Nado hasta nosotros, y puso sus manos en el vientre de Bella. Bella se veía confundida y un poco frustrada.

"Vio en una visión que la bebé iba a patear." Expliqué mientras me encogía de hombros.

"¡Oh Lizzy! ¡Te va a encantar el karate cuando seas mayor! No puedo creer que ya empieces a practicar." Alice empezó a hablarle al vientre de Bella, como si este le respondería de vuelta.

"¿Sabes?, dicen que los bebes pueden escuchar los tonos altos mejor, así cuando salen del vientre pueden reconocer a la voz de la madre. Con este tono Al, ella te va a reconocer a un kilómetro de distancia." Jasper sujetó a su emocionada esposa, tratando de calmarla con su don.

"Pero, ¡quiero sentirla!" Gimió con un puchero.

"Vas a tener veinte semanas más para poderlo hacer. Así que tienes mucho tiempo." Carlisle intervino desde la orilla; la diversión se escuchaba en su voz.

Bella se dejo caer su espalda en el agua. "Veinte… semanas… más… No estoy segura que mis piernas puedan soportarlo."

Puse mis manos en su espalda, por debajo del agua, para ayudarla a flotar. "Entonces yo te cargaré."

"Estaré tan gorda." Gimió. El bebé volvió a patear, haciendo que Bella se volviera a estremecer. "Hoy fue tan difícil."

"Y va a ser peor; lo siento." Acaricié con mi mano su vientre. La bebé pateó con la presión.

"Bella, ¿Puedo sentirla?" Rose se acercó lentamente para no asustarla. Bella asintió con la cabeza y Rosalie posó las dos manos en el vientre de Bella. Cuando el bebé pateó y golpeó sus manos, me miró con ojos tristes. "Quiero un bebé."

"Lo sé, Rose. Pero, piensa que de esta forma… serás una gran tía." Le sonreí tristemente. Ella simplemente se encogió de hombros. Se inclinó y besó el estómago de Bella.

"No podemos esperar para conocerte." Susurró al ombligo de Bella.

"Tendré que acostumbrarme a esto, ¿Cierto?" Bella preguntó, sus ojos viendo fijamente los míos.

"Si, tendrás que hacerlo. Los humanos y los vampiros se parecen."

"Genial." Dijo con una pequeña mueca. Cerró los ojos nuevamente, tomando respiraciones profundas.

"¡Vamos a alimentar a la mamá!" Dijo Alice, nadando hasta Bella una vez más. La tomó de la mano y la acercó a la orilla.

Bella miró hacía mi, suplicándome con los ojos. "Sálvame."

Reí. "Si pudiera lo haría. Disfruta la comida, mi amor."

Gimió y siguió a mi hermana. Cuando regresó traía un plato lleno de varias cosas, cosas que no tenían ningún sentido para mí. Se sentó en un camastro que Carlisle le había traído. Alice se sentó tras de ella y le ponía protector en los hombros mientras que ella comía.

Salí del agua y me senté en el pasto, al lado de ella. "¿Qué trajiste?" le pregunté juguetonamente, tratando de sacarle una sonrisa.

"Veamos… Tengo algo de pan francés, una rebanada de jamón frío, un poco de ensalada de papa, un pepinillo, algo de queso…" Ella señalaba todo con sus dedos. Sonrió de oreja a oreja cuando mencionó el pepinillo, No pude evitar reír por la impaciencia que tenía por comer. "¿Qué? ¡Deja mi comida en paz! Yo no me burlo de tu cena."

"Eso es porque mi cena trataría de comerte primero." Fruncí mi nariz ante el olor.

"Al parecer nunca te han lanzado una papa cruda a la cara." Dijo con una pequeña sonrisa.

"Eres tan extraña." Murmuré. Ella rió, recostándose contra Alice quien le masajeaba sus brazos.

"Ve y tráele a tu esposa un vaso de leche." Alice me dijo a través de sus pensamientos. Me levanté sin decir nada y fui a la cocina. Saqué el galón de leche y eché el contenido lentamente en el vaso de cristal.

"¿Realmente crees que seré una buena tía?" Me preguntó suavemente Rose, sorprendiéndome al escuchar la depresión es su voz. Se recargó contra la encimera de la cocina.

"Claro que si." Le sonreí de forma tranquilizadora.

"No lo creo; yo soy muy egoísta." Apartó la mirada avergonzada.

"Rosalie Lillian Hale, has sido muy amable con Bella. Pienso que estas creciendo como persona; No eres tan egoísta como lo crees." Puse una mano en su hombro, apretándolo suavemente.

"No te creo." Repitió en su mente.

"Pues yo si creo en ti. Te quiero, Rose." La abracé por un momento y besé su frente. "Cree en ti misma. Eres una buena persona."

"Tienes que decirlo, eres mi hermano." Me dijo cuando me dirigía a donde Bella.

"No, no es por eso. Lo digo porque eres mi amiga."

Continuara…

Hola aquí estoy de nuevo con otro capitulo. Mil gracias a Steph Midnight que me ayudo a traducirlo. Nos leemos el jueves

Vampire weekend es una banda de indie-rock con influencias africanas, originaria de Nueva York y fundada en febrero de 2006, que se hizo conocida por medio de varios blogs de internet.

El cuatro de Julio, como muchos saben, es el día de la independencia de los Estados unidos de América.

Will, es un integrante de los Black eyes pead. Emmett hablaba de Fergie, otra integrante del grupo.