Capitulo 35

Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es Jayeliwood, yo solo hago la traducción.

"Auch…" Murmuró, sobándose la cadera. Se volteó, por lo que estaba sobre su espalda. Tomaba respiraciones lentas y constantes; me di cuenta que el golpe había sido fuerte ya que la dejó sin aliento.

"¿Estás bien? ¿Se te rompió algo? ¿Que sucedió?" Las preguntas salían de mi boca tan rápido que no le daba oportunidad de contestarlas. Levantó su mano hacia su mejilla y la frotó; estaba un poco roja, pero no creía que era un golpe serio. Fue una caída bastante lenta.

"Estoy bien, solo que mareada. No sé que me pasó. Un minuto estaba bien, y al otro me caía al suelo." Se trató de sentar, pero la detuve, haciendo que continuara acostada. Sorprendentemente, ella no replicó; una de sus manos se mantuvo en su estómago.

"¿Te duele algo?" Empecé a tocarla por sus costillas y sus caderas para ver si no se había hecho ningún daño. Sus brazos estaban aparentemente bien, y por lo que olía, no había sangre derramada; era una buena señal.

"Estoy bien. Me duele el trasero, pero nada más." Se trató de incorporar nuevamente, y esta vez si se lo permití. Se sentó por un minuto, sus piernas estiradas frente ella, y su vestido encogido hasta las caderas. Se frotó la cadera, tratando que con el masaje el dolor se fuera.

"Te llevaré al hospital." La cargué en vilo lo más suave que pude al momento que le hablaba. Se estaba convirtiendo en una extraña costumbre que pasara esto cada vez que veníamos al cine. Si siempre iba a pasar, no iba a permitir que saliera de casa.

"No, solo me caí, ¡lo hago todo el tiempo!" lloriqueó; lágrimas empezando a llenar sus ojos.

"No, te desmayaste; ahí está la diferencia. Algo está mal; no te caes sin ninguna razón. Tienes que ir a ver al doctor." Le dije firmemente.

"Entonces, llévame donde Carlisle, si él dice que algo está mal, iré al hospital." Las lágrimas habían empezado a caer por sus mejillas, dejando una estela salada por su carne. Realmente no quería ir al hospital; no la podía obligar a ir. Yo también estaría asustado por ir a ese lugar, considerando también el por qué de su antigua visita al hospital.

"Bien. Pero si él dice que un solo cabello está fuera de lugar, entonces iremos."Cedí. No pude evitarlo, era por las lágrimas; no soportaba las lágrimas.

Ella asintió, presionando su cara en mi pecho y tomando una profunda respiración. Besé lo alto de su cabeza mientras la introducía al carro cuidadosamente. La acomodé en el asiento, tratando de que sus brazos no presionaran muy fuerte su vientre, para no incomodar al bebé. Besé su vientre antes de cerrar la puerta y correr al otro lado.

Agradecía que no se hubiera dormido camino a casa. No habló, por lo que yo volteaba a cada rato para comprobar que se encontrara bien; la hubiera visto mucho más tiempo, si ella no me hubiera dicho que volteara para ver el camino. Aceleré cuando vi la luz del crepúsculo alrededor de nuestra casa; hubiera ido más rápido si ella me lo hubiese permitido.

Carlisle nos estaba esperando en el porche, como la última vez. Suspiré con gratitud al verlo ahí.

"Alice vio que se iba a caer." Abrió la puerta para Bella. Le quité el cinturón de seguridad, liberándola de la incomodidad. "¿Cómo te sientes?" preguntó mi padre, iniciando ya la evaluación en su mente.

"Un poco mareada y algo cansada." Dijo Bella mientras Carlisle le ayudaba a salir del auto. Tomó uno de sus brazos y la ayudó a subir las escaleras. La llevó a su estudio; luego la ayudó para que se sentara en el sofá.

Sin ninguna otra pregunta, empezó a examinarla. Miró su pulso y la presión sanguínea, que estaban normales. Examinó su estómago, tratando de encontrar alguna anomalía. No había ninguna. Esperé impacientemente en el pasillo, esperando a que el terminara. "¿Sientes algo que te duela?"

"No. Bueno… mi trasero me duele, pero eso no es nada del otro mundo." Sonrió un poco tratando de aligerar el momento.

"Si, todos sabemos como eres." Carlisle sonrió por su intento de tranquilizarlo. "¿Has comido hoy?"

"¡Oh, Dios mío! Soy un idiota…" murmuré para mi mismo, sobando mi frente cuando me di cuenta del problema.

"Nos olvidamos de alimentar al humano, ¿cierto?" Carlisle me miró de reojo, su cara reflejaba desaprobación.

"Me comí una manzana de desayuno, con un vaso de leche…" Bella empezó pero se detuvo.

"¿Has comido desde entonces?" Los ojos de Carlisle volvieron nuevamente a mí, su cara reflejaba —nuevamente— desaprobación.

"No. Se me olvidó." Bella miró hacía abajo, la cortina de su pelo cayó frente a su cara. "Lo siento."

"Está bien, Isabella. Pero quiero que empieces a comer con más regularidad. Las tres comidas al día, y dos refrigerios, ¿vale? Es lo mejor para ti y para el bebé." Tomó su mano y la acarició con la suya. "Tráele algo de comer ahora."

Fui hasta la cocina, pero Alice ya estaba ahí; colocando unas cosas en una bandeja. Un emparedado de pavo, papas fritas, un plátano, y un gran vaso de leche. Tomé la bandeja que me daba. "Gracias." Murmuré.

"No está enfadada contigo, Edward. Está algo enfadada con ella misma por no ser más cuidadosa, pero nada aparte de eso…" Alice me mostró una visión en la que Bella se estaba quejando con ella misma, después de salir del baño. Suspiré y me encogí de hombros; eso no importaba. Seguía siendo mi culpa. Tuve que haberla cuidado mejor; no podía creer mi irresponsabilidad.

"Tuve que ser más cuidadoso con ella." Salí de la cocina antes de que ella me pudiera contestar. Regresé al estudio de Carlisle, y puse la bandeja al lado de Bella. "¿Te gusta esto, mi amor? Si quieres otra cosa, solo házmelo saber. Te traeré lo que quieras…"

Bella puso una mano en mi boca y se inclinó, besando mi frente. "Está perfecto, gracias."

"Bella, si sientes algún dolor, necesitas ir al hospital. Es común para una mujer embarazada caerse o desmayarse, pero aún así tenemos que asegurarnos de que estés bien." Carlisle estaba sentado al lado de ella, aún sostenía su mano. "Pobre chica, está tan preocupada."

Su pequeña mano estaba temblando. No sabía si era porque estaba asustada, o porque no había comido. Tomé su mano de la de Carlisle y le entregué el emparedado. Lo tomó suavemente y se lo llevó a los labios. Honestamente, se veía algo verde; esperaba que su estómago recibiera la comida. No debía estar enferma por ahora.

Bella se comió todo lo que había en su plato, e incluso preguntó por más. Iría hasta China, por comida china, si ella me lo pidiera. Sentía que no era suficiente el bajar a la cocina por otro emparedado y un vaso de jugo. Me senté en el piso al frente de ella, viendo a mis pies. Me sentía como un mal novio. Era un novio terrible.

Iba a ser un padre terrible ¿Cómo pude pensar que sería posible? Me olvidaría de alimentar al bebé, se moriría de inanición. Era tan desconsiderado y descuidado. No debería estar alrededor de Bella o de su hija.

"¡Hola princesa! ¡Ahí estás!" Emmett entró en la habitación y se sentó al frente de ella, al lado mió.

"Hola Em…" Murmuró para después darle un mordisco al emparedado, que entró en su boca.

"Nunca conocí a alguien que se le olvidara comer." Bromeó, mientras una sonrisa se asomaba en su cara. Bella le pateó su pie, haciendo que Emmett se carcajeara.

"A veces soy un poco despistada. Iba a comprar algo en ese momento." Puso los ojos en blanco por su comentario.

"Bueno pues, necesitas tener cuidado, no puedo estar todo el tiempo a tu lado para salvarte" Dijo Emmett y ella volvió a patear su pie. No podía creer como podían bromear tan tranquilamente sobre todo esto.

Bella se terminó su emparedado y frotó sus manos. Suspiró y sonrió un poco, una expresión de serenidad apareció en su hermoso rostro. "Me siento mejor."

"Deberías, por que yo pienso que te comiste todo un Deli." Emmett bromeó. Bella rió y empujó su hombro juguetonamente con el pie. Emmett la sujetó del tobillo y la jaló a su regazo. Ella echó su cabeza hacia atrás de la risa y empujó los hombros de Emmett, pero esta vez con su mano.

"Por favor ten cuidado." Murmuré por lo bajo. Bella se giró hacia mí y su risa se detuvo. Emmett me miró confundido.

"Los errores pasan. Se te preocupas tanto por ellos, realmente no vas a vivir." Pensó, sosteniendo mi mirada por un minuto. Regresó su mirada a Bella y empezó a hacerle cosquillas. "¿Qué, hermano? ¿Preocupado por que yo le guste más?"

"¡Edward! ¡Sálvame!" Chilló, riendo. La quité rápidamente de su regazo y la puse sobre el mío. Escondí mi cara entre su cabello, respirando su suave esencia. Giró su cara hacia mí. "Estoy bien; por favor no actúes de esta forma."

"¿Actuar como?" Besé su hombro suavemente. Estaba tratando de esconder mi cara de ella. Nunca era bueno en eso, no cuando se trataba de Bella; ella me conocía muy bien.

"Como si alguien te hubiera robado tu perrito. Ella está bien. ¡Por favor! Bella se cae todo el tiempo; pensé que ya estabas acostumbrado." Emmett bromeó mientras se ponía de pie.

"Oh Em, se bueno." Bella besó mi frente. Era genial que mi novia humana, me protegiera de mi vampiro hermano.

"Bueno, si necesitas a un hombre de verdad, ya sabes donde estoy." Emmett bromeó, guiñándole juguetonamente a Bella. Se rió y le sonrío alegremente a él.

"Ajá, sobre todo el recibir un sermón de Rosalie sobre coquetear con humanos. No necesito ser Alice para ver que es lo que sucedería." La sonrisa de Bella era como una fogata que me daba calor. Recliné mi cabeza entre su cabello y tomé un fuerte respiro. Besé su oreja suavemente, saboreando cada parte de ella.

"Ugh, váyanse a un cuarto." Se rió en su cabeza antes de salir.

"Edward, ¿Me podrías llevar a mi habitación?"

"Si, mi amor" Le susurré antes de ponerme de pie. La cargué y la llevé hacía su habitación rápidamente. La recosté en el centro de su cama. Me senté en la orilla y cerré los ojos por un momento.

"Te ves cansado." Se puso tras de mi, de rodillas. Empezó a masajear mis hombros. Me recosté en ella, disfrutando la sensación de sus manos en mí, aún cuando no lo merecía.

"En cierta forma, sí. Estoy preocupado."

"Lo siento, no quería preocuparte." Se hizo para atrás y se sentó sobre sus rodillas.

"No es tu culpa; es mía. Me debí asegurar de que comieras y…"

"¡Edward Cullen, no soy un perro! Soy un humano. La culpa es mía porque se me olvidó comer." Levantó mi cara para que la pudiera ver. "No es tu culpa."

"Pero, debí asegurarme…"

"¿Soy tu mascota?" Preguntó con un tono de voz enfadado.

"Claro que no, Bella." Dije en voz baja antes de apartar la mirada. No podía sostenerle la mirada en ese momento.

"Entonces, déjame preocuparme a mi por mis cosas, ¿Por favor?" Se inclinó hacía mí y presionó su cara en mi cuello. Hizo un camino de besos hasta mi mandíbula; un fuego ardiente recorrió mis venas.

"Seré un mal padre…" murmuré bajo mi aliento. Entonces Bella hizo algo que me sorprendió. Me pegó en la parte de atrás de mi cabeza con toda la fuerza que fue capaz de reunir. Estaba seguro que si fuera humano el golpe me hubiera mandado al piso.

"Si VUELVES a decir algo así otra vez…" Su voz era firme y dura mientras me advertía.

"¡Por favor! ¿En serio crees que va a ser de otra forma? Soy un monstruo." Me levanté de la cama dándole la espalda.

Ella gritó terriblemente fuerte. Bella se levantó de la cama y caminó hacía la puerta. Alice la esperaba del otro lado.

"Alice…podrías…" Gruñó y ni siquiera me volteó a ver.

"¿Llevarte a casa? Claro." Alice tomó la mano de Bella y me lanzó una mirada de muerte. "La cagaste."

"Bella, lo siento. Espera, por favor." Corrí escaleras abajo y me paré frente a ella. Ella me empujó para pasar con la ayuda de Alice. Las seguí hasta afuera. Mis hermanos estaban jugando con cohetes nuevamente; los dos pararon para ver que estaba ocurriendo.

"¿Qué hiciste?" Preguntó Emmett en voz alta.

"Está enojadísima…" Jasper pensó para si mismo.

"¿Cuál de las dos?" Le grité, levantando las manos al aire.

"¡Las dos!" Respondió con una mueca.

Gruñí y las seguí a la cochera. Rosalie estaba ahí, trabajando en el BMW. Ella paró, mirando la escena frente a ella.

"¿Qué hiciste?" Se volteó a mí. La ignoré.

Me paré frente al jeep, de pie frente a la línea de vista de Bella. "Isabella… mírame…"

"¿Quieres ser un monstruo? ¡Bien! Se un monstruo. Yo haré el papel de damisela en peligro y ¡me alejaré de ti! ¡Obviamente es lo que quieres!" Me gritó. Su cara estaba morada y su corazón latía un millón de veces por minuto. Nunca la había visto tan furiosa antes. Me daba un poco de miedo para ser honesto.

"¡Eso no es lo que quiero!" Grité de vuelta. Se estremeció y giró su cara para no verme.

"Bueno… Pues, o eres un monstruo o mi prometido. No puedes ser las dos cosas." Cruzó las manos frente a su pecho, y su cadera estaba ladeada. "Elige una."

"Quiero estar contigo." Susurré avergonzado de mi mismo.

"Entonces deja de actual como la victima. Estas vivo cuando pudieses estar muerto desde hace mucho. Tienes una chica que te ama, que daría el mundo por estar a tu lado. Te ama tanto que su corazón le duele cuando no está a tu lado. Te ama tanto que quieres que seas el padre de su hija. Tienes una familia que te ama, deja todas estas estupideces en es pasado. ¡Deja de hacerte infeliz! Por que eso es lo que está pasando aquí. Te estás haciendo infeliz tu mismo. ¡El vaso no está medio vacío, Edward! (1)" Dijo en un rápido y duro tono, pero por eso no dejó de ser confiado. Sus ojos estaban llenos de pasión. Le creí en cada palabra.

"Amén, hermana." Rosalie y Alice dijeron al unísono. Tuvo que haber sido gracioso si no me encontrara en esta situación.

Le gruñí a las dos y Bella se impacientó por mi falta de respuesta. Se volteó y regresó a la casa. Emmett la tomó entre sus brazos.

"Bien, pequeña y enojada humana, cálmate antes de que te hieras a ti misma."

"¡Emmett, bájame! ¡Esto no me hará sentir mejor!" Sus piernas las movía violentamente en el aire, pero sus brazos seguían inmovilizados a su lado.

"¿Qué te hará hacer sentir mejor?" Preguntó completamente serio.

"Golpea a Edward de mi parte." Gruñó, lanzando una mirada furiosa a mi dirección. "No puedo darle duro en su cerebro."

"Bien." Dejó a Bella en el piso y vino hacía mí. "Más vale que te quedes quieto o esto va a ser muchísimo peor."

"¿¡Tu no me vas a pegar!?" Grité pero salió más como una pregunta. Miré hacía atrás, buscando una forma de escapar pero estaba en la esquina de la cochera. Como sea que terminara, esto no iba a ser lindo.

"Con un demonio, por supuesto que lo voy a hacer. Tu te lo buscaste." Se empezó a levantar las magas y a cerrar los puntos en un muy cliché de película barata. "¿Dónde quieres que le pegue, Bells? ¿En la nariz o en la quijada?"

"Quijada." Dijo con una mueca en su cara.

"Bella, tu realmente no quieres que me golpee, ¿cierto?" le pregunté. Esperaba que ella lo llamara para que se apartara de mí. Ella era la única capaz en este momento. Yo podía ser rápido, pero él era más fuerte. No tenía escapatoria.

"No. Estoy bastante seguro que quiere hacerlo." Jasper estaba a un lado de Bella. Pasó uno de sus brazos por su hombro. Se relajó un poco y se inclinó hasta él. Le estaba enviando olas de calma, pero ella aún seguía muy enfadada.

Mis ojos pasaron por la cara de mi familia. Oh Dios, la cagué. Al molestar a Bella los puse a todos en contra mío. Debí haberlo sabido.

"¡Lo siento! ¡Lo siento!" Grité cuando el puño de Emmett tomaba impulso para golpearme. "Bella, te amo. Quiero casarme contigo. Quiero ser el padre de este bebe. Prometo no volver a decirlo jamás. ¡LLAMA A EMMETT A TU LADO!" Grité la última parte.

"Em, por favor detente." Bella dijo suavemente. Me relajé levemente. Emmett se alejó, luciendo un poquito decepcionado.

"No molestes a mi hermanita ni a mi sobrina." Me gruñó. Lo empujé y fui hasta donde Bella.

"Lo siento tanto, por favor perdóname. Ha sido una noche difícil; ¿por favor?" Me dejé caer de rodillas frente a ella. Sabía que era dramático, pero no me importaba. Estaría siempre de rodillas si eso la ponía feliz.

"Edward, no te pongas de rodillas, vas a arruinar tus pantalones." Dijo tratando de no mirarme. Me levanté rápidamente, poniendo mis manos en sus hombros.

"Perdóname." Susurré.

"Sabes que lo haré; no puedo estar enfadada contigo para siempre. Solo quiero estar enfadada contigo un rato más, ¿vale?" Miro hacia sus pies, lo cual cada día se le estaba dificultando cada vez más.

Alice decidió que era el momento para volver a intervenir. Me empujó para quitarme de enfrente de Bella y tomó su mano. Rose vino también a su lado y la abrazo de la cintura. "Vamos cariño, vamos a comprarte un helado. Yo invito." Caminaron al BMW rojo sangre de Rosalie y la ayudaron a subirse.

"Regresaremos en sesenta y tres minutos ¡Ponte en acción!" Alice me fulminó con la mirada antes de deslizarse en el asiento. Rosalie esperaba en el asiento de al lado, viéndome de la misma forma que Alice. Antes de que pudiera decir algo, ya se habían ido, volando fuera del garaje.

Me voltee para hablar con mis hermanos, pero sentí un puño chocando contra mi mandíbula antes de que alguna palabra saliera de mi boca.

Continuara...

(1) Está expresión realmente es así: 'Is the glass is half empty or half full?' Que significa: ¿El vaso está medio vacío o medio lleno? Es una pregunta retórica, que indica optimismo (en el caso de medio lleno) o pesimismo (en el caso de medio vacío). Entonces, como Bella dice que el vaso no está medio vacío, le está diciendo indirectamente a Edward que deje de ser tan pesimista.

Hola a Todos: Primero que nada les quiero pedir una disculpa enorme por no actualizar como debía, pero he tenido muchisimo trabajo y sobre todo con las fechas que se aproximan se me va a cargar más. Pero voy a hacer lo posible para seguir actualizando. Y segundo mil gracias a Steph Midnigth por que me ayudo con este capitulo. Les mando un abrazo y hasta la próxima.

Ale Snape Li.