Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es Jayeliwood, yo solo hago la traducción.
Capitulo 36
"¡Ow! ¡Carajo Jasper! ¿Por que hiciste eso?" Masajeé mi quijada, que mi hermano había golpead. No dolía demasiado y en unos segundos abría desaparecido el golpe, pero aun así me sorprendió.
"¡Por que eres un idiota!" Me siseo furioso. "¡Nunca quiero volver a sentirla así! ¿Sabes que tan feliz estaba antes? ¿Sabes que es lo que se siente con cambios tan drásticos de humor? No es malditamente agradable. Ya es lo suficientemente difícil con los cambios de humor de una adolescente embarazada, sin que tu lo compliques más."
"Lo siento… yo solo…" Tartamudee tratando de buscar las palabras, pero nada salía de mi boca.
"¿Por qué me dices que lo sientes? No quiero oírlo. Mas te vale hacerla sentirse mejor" El acento de Jasper era muy marcado mientras hablaba. Su caballero sureño salía a la luz. "Por que si no su vida va a ser muy miserable y si eso sucede créeme que yo hare mas miserable tu vida."
"¿Qué es lo que tengo que hacer?" Suspire derrotado. "¿Cómo lo soluciono?"
"Ve a comprarle algo. Cómprale flores. Cómprale dulces. Ve a cómprale una tarjeta que diga 'Lo siento soy un asno'" Emmett se entrometió, y cruzo los brazos sobre su enorme pecho.
"Bella no es vana, para comprarla con regalos"" Me recargue contra mi Volvo, ignorando su crudo comentario.
"No, pero al menos ablándala un poco para que logres su perdón" Jasper dijo con su acento Tejano todavía muy marcado. "Ella es lo mejor que te ha pasado. Necesitas dejar de hacer estupideces. Más te vale rogar por su completo perdón."
"¿Tu crees que lo haga?" Pase mi mano por mis cabellos tratando de pensar claramente.
"Lo hará. Bella ya lo ha hecho, solo… Solo tráele algo que la pueda alegrar" Jasper miro su reloj. "Tienes 55 minutos así que mas te vale regresar antes que ella"
No dije nada mas, solamente me subía mi auto. Eran pasadas las nueve y solo había un lugar que abrían las 24 horas del día era una farmacia, sin mencionar que era el cuatro de Julio.
Camine por los pasillos de la tienda buscando algo que pudiera hacerla sentirse mejor y que me perdonara por ser un idiota. Y me sentía mas idiota por caminar en un farmacia buscando algo para la mujer que me hacia sentir vivo y amado. Ella merecía más que un regalo de una farmacia. Ella merecía el mundo.
Finalmente algo llamo mi atención. Me detuve y mire los artículos por un momento. Tome varias cosas y las puse en la canasta. También compre una bolsa grande y algunos pañuelos desechables. La dependienta me dio una mirada extrañada pero no dijo ni una palabra, bueno al menos en voz alta.
Me senté en mi habitación ordenando las compras en la bolsa. Escribí una pequeña nota, y la doble a la mitad. Fui a la habitación de Bella y puse el regalo en medio de la cama y puse la nota frente a la bolsa. Era sencillo y no era suficiente. En toda la hoja simplemente decía 'Te amo Bella y también te amo Elizabeth'
Espere en mi habitación a que regresara. Escuche a mi familia regresar, los escuche en diferentes partes de la casa. Escuche los dos latidos de corazón cuando se acercaban. Se detuvo frente a mi habitación y puso una mano en la puerta. No se quedo mucho tiempo y se fue hacia su habitación. Cerró la puerta suavemente tras de si.
Podía escuchar cuando desdoblo la nota y cuando usaba los pañuelos mientras sacaba mi regalo de la bolsa. Podía escuchar sus lágrimas recorrer sus mejillas, incluso con dos puertas entre nosotros.
"Edward…" Susurro mi nombre, pero hubiera podido escucharlo a un kilómetro de distancia. No sabia si quería que entrara o no. Estaba desgarrado. Me levante y fui a su puerta, escuchando y esperando por más.
Empezó a llorar más fuerte y decidí que no necesitaba escuchar más. Fui a su puerta y llame. "¿Puedo entrar?"
Ella corrió a la puerta, sus pies descalzos susurraban contra la alfombra. Ella abrió la puerta y rodeo mi cuello con sus brazos. La levante con mis brazos por su cintura. Presiono sus labios contra los míos, sus lágrimas seguían fluyendo. Sus pies no tocaban el suelo, pero a ella no parecía darse cuenta o importarle.
"Te amo. Gracias" Susurro contra mis labios. Sonreí y la bese otra vez.
Suavemente la puse en suelo otra vez. Ella tenia la variedad de artículos para bebes en toda la cama. Lociones corporales, shampoo, unos baberos rosas, un pequeño chupón morado, un set de pequeños biberones y un pequeño cepillo y peine plateado. Sabia que si le compraba un regalo la haría enojar más de lo que estaba, pero un regalo para su hija, nuestra hija seria muy diferente.
"Si algo no te gusta podemos regresarlo. No estaba seguro si estas cosas sirven…" Murmure pero rápidamente ella presiono su labios contra los míos.
"Gracias" Suspiro y recargo su mano sobre mi pecho.
"Lo siento tanto. No quise molestarte, nunca" Recorrí mis dedos por su espalda, manteniéndola cerca de mí.
"Esta bien. No debí de molestarme tanto. Solo que no me gusta que pienses esas cosas de ti" Sus brazos rodeaban mi cintura, uno de sus dedos recorría hacia arriba y hacia abajo mi espina, era agradable. Incline mi cara hacia su coronilla y la bese.
"Es difícil no hacerlo" Le dije francamente. "He cometido muchos errores"
"Solamente eres un humano" Dijo escondiendo su cara en mi pecho.
"Si solamente lo fuera"
"Eres mas humano que la mayoría de los humanos. No dudes de ti mismo" Levanto su mirada buscando la mía, la pasión brillaba en sus profundos ojos chocolate.
"Gracias" Le susurre y me incline para besar sus labios. Antes de poder tocarlos un golpe en la puerta me saco de mi cometido.
"¡Vengan! ¡Vamos a tronar algunos cohetes!" Emmett gritaba atrás de la puerta. Bella rió y me tomo de la mano.
"Vamos antes de que decida entrar por nosotros" Me sonrió y me jalo a la puerta.
"¡Pero no quiero!" Dije con un mohín y ella empezó a reír más fuerte. Amaba su risa, hacia que mi corazón se sintiera como si volviera a latir.
"Entonces ¿Emmett te golpeo después que me fui?" Bella se burlo y una pequeña sonrisa se asomaba por sus labios.
"No, quien lo hizo fue Jasper"
Bella hizo su cabeza hacia atrás y soltó una carcajada. Le quite un mechón de su cabello de la cara y ella rió más fuerte. La cargue en vilo y la lleve abajo con mi familia.
Mi familia, que hermoso pensamiento.
El resto del mes de Julio pasó volando. Bella casi tenía veinticuatro semanas, su estomago estaba completamente redondo. Parecía como si trajera un balón de foot ball debajo de su ropa. Por fin la terapia la habían reducido a una vez a la semana, los miércoles. Ahora siempre pasábamos los miércoles con Charlie. Todo pasaba como un borrón, entre la escuela, la boda y las citas con doctores. El pobre Charlie lo habíamos abandonado, por eso estábamos ese día con el.
"Ay estoy gorda. No puedo ver mis pies, los cuales están hinchados, mi estomago pica y estoy totalmente segura que ahora entrena para practicar Kick Box" Bella se quejaba cuando estábamos en la cocina y sus manos recorrían su espalda. Empezaba a estar en un momento en el que no se podía acomodar de ninguna manera no podía estar sentada mucho tiempo aunque ella así lo quisiera.
"No estas gorda, estas embarazada" Charlie le dijo con la boca llena de pizza. Habíamos aprendido muy rápidamente que Bella había perdido su capacidad de cocinar sin quemarse o sin tirar las cosas. Y yo no le iba a permitir que se quemara por preparar algo tan tonto como queso fundido.
"Yo pienso que te ves adorable" Le sonreí y ella me gruño.
"¿Te has dado cuenta que últimamente refunfuña cada vez mas?" Los ojos de Charlie me bromeaban. Teníamos una clase de acuerdo. Yo aun no le gustaba, pero no quería enojar a Bella. Además el pensaba que hacia muy buen trabajo al cuidarla como lo estaba haciendo. Apreté mis labios fuertemente, para evitar soltar una carcajada. Bella fulmino a su padre con la mirada.
"Bella mi amor. Lo siento. Se que estas incomoda. Si hay algo que pueda hacer para hacerte sentir cómoda" Me levante de mi asiento y la tome de las manos. Ella suspiro e hizo un puchero.
"Normalmente ella deja de patear cuando camino. No se por que no se calma un poquito" Se quejo.
Me arrodille frente a ella y levante un poco su playera azul marino. Bese suavemente su ahora sobresalido ombligo "Elizabeth deja de patear a tu madre" Le hable a su vientre. Bella rió, mi aliento le hacia cosquillas. Puse mis manos a los lados de su vientre expuesto, sintiendo las patadas de la bebe que siempre me sorprendían. Me encantaban. "Se una buena niña antes de que tu mama se ponga de malas"
Levante mi vista hacia Bella y ella me miraba sonriendo. Su latido de corazón antes un poco acelerado por la incomodidad, ahora empezaba a calmarse. Encontré su mirada me quede perdido en sus ojos color chocolate y una sonrisa se asomo por mi cara.
La visión. De golpe recordé. Esta fue la visión que Alice vio. Mi sonrisa se acrecentó, me incline y recargue mi frente en su vientre. Cerré los ojos y disfrute del ambos latidos de corazón y los ruidos de la bebe.
"El realmente quiere ser el padre" Escuche los pensamientos de Charlie atrás de mí. Eso me saco de mi burbuja, me levante y tome la mano de Bella entre la mía.
"Quizás ahora va a portarse bien" Me incline y bese su mejilla.
Esa noche Bella se quedo profundamente dormida en cuanto su cabeza toco la almohada. Me acosté a su lado y acerque mi cuerpo al de ella. Ella tenia problemas para dormir con el calor del verano, solamente estaba cómoda con su acondicionador personal a su lado… yo. Sonreí con el pensamiento y bese su cuello mientras dormía. Ella seguía necesitándome.
Apenas nos quedaba un mes de escuela. Mike no nos decía nada a ninguno de los dos. Se sentía incomodo alrededor de la 'pobre' Bella. No sabia que hacer. Nunca antes había estado cerca de una mujer embarazada.
Ese jueves por la tarde esperábamos a la doctora Vox, Bella estaba recostada en la mesa de exploración, sus manos acariciaban su vientre.
"¡PICA!" Gimió y rasco su vientre más fuerte. Me reí y levante su playera. Suavemente acaricie su piel sabiendo que mi frío tacto quitaría un poco la picazón.
Giro sus ojos y recostó su cabeza hacia atrás. No pude evitar reírme por lo bajo. "Pareces un gato al que le rascan la barriga"
"Veo que tienes problemas con la piel irritada" La doctora nos sonrió cuando entraba. "Es muy normal" Fue hacia una gabinete y saco una muestra de una clase de crema. "Esto te va a ayudar. Puedes comprarla en cualquier farmacia" Me la entrego.
"Gracias" Le sonreí agradecido de tener alguna clase de alivio para Bella.
"Hoy te vamos a hacer una prueba para checar que no seas diabética. Si lo eres, que no es anormal en los embarazos, es mejor saberlo. Podemos controlarlo, ya sea con pastillas, inyecciones y una dieta. Lo que necesitas es tomar esto" La doctora le entrego una botella con una especie de liquido anaranjado. Sirvió algo del líquido en un vaso. Olía a azúcar a un metro de distancia. Se lo entrego a Bella. "En una hora vamos a checar como están tus niveles de azúcar. Hasta ese momento vamos a hacer la revisión normal"
Bella se lo tomo e hizo una cara de asco. Tosió cuando se lo termino y empezó a mover una mano frente a ella. "Sabe a jugo de naranja al que le derritieron adentro dulces, si quería darme mucha azúcar me hubiera dado cinco donas rellenas y con eso me conformo."
No pude evitar reír. Voltee mi cara para que Bella no me viera, aunque ella estaba completamente seria. La doctora Vox sonrió y le dio a Bella un vaso de agua. "Aunque lo hubieras disfrutado mas, esto es mejor para ti"
"Hubiera preferido las donas" Bella murmuro por lo bajo.
La doctora checo el peso de Bella, para que tanto había subido. Bella gimió cuando se dio cuenta que llevaba 9 kilos. Yo sabia que estaba entre los parámetros normales. Midió su estomago, checo su presión sanguínea. Pero esta vez hizo algo que no había hecho antes. Puso un micrófono en el estomago de Bella y lo movió hasta que encontró lo que buscaba. El sonido del latido de corazón de Elizabeth hizo eco en la habitación.
"Es tan rápido…" Bella dijo suavemente
"Así se supone que debe de ser mi amor. Los corazones de los bebes siempre laten mas rápido que el de los adultos" La tranquilice y le acaricie el cabello.
"Es un buen latido de corazón" La doctora dijo con una sonrisa y quito el micrófono. "Muy bien, entonces te voy a checar en media hora. Quisiera que los dos se quedaran aquí. Si te mareas o algo así, por favor avísenme y estaré inmediatamente aquí"
Cuando estuvimos solos en la habitación. Escuche un débil jadeo a mi lado, al voltear vi lagrimas rodando por sus mejillas.
"¿Qué sucede?" Tome su mano.
"Voy a tener un bebe" Empezó a llorar mas fuerte.
"Si, así es mi amor. Yo pensé que a estas alturas ya te habías dado cuenta. Has visto los ultrasonidos… la has sentido patearte…" Me incline hacia ella y bese su frente.
"Pero, no se… ¡Estoy… estoy asustada!" Tomo un profundo respiro, tratando de calmarse.
"Eso es normal. No te preocupes. Aquí estoy contigo" La rodee con mis brazos y bese suavemente sus labios.
"¿Me lo prometes?" Pregunto con una voz muy débil.
"En menos de dos meses vas a ser mía para siempre. Te voy a amar a ti y a esta bebe, hasta el final de los tiempos" Le susurre. Levante su cara y la acerque a la mía y la bese profundamente.
No hablamos mucho después de eso. Bella se quedo acostada en silencio, sus dedos acariciaban su vientre y estaba sumergida en sus pensamientos. Sus labios presionados juntos, parecía que hacia un puchero.
La doctora toco la puerta antes de entrar. Cargaba varias cosas. Un pequeño bote azul lleno de agujas, algodón, gasas, cinta adhesiva y una pequeña maquina. "¿Cómo te sientes Bella?"
"Bien" Bella se sentó y enderezo su espalda. Fui a su lado y puse mi mano en su espalda. Yo sabia que en estos momentos para ella no era muy fácil sostenerse sola.
"Muy bien, lo que vamos a hacer es picarte en el dedo hasta que sangres. Voy a tomar una gota y la voy a poner en esta maquina. Nos dirá si tu azúcar esta alta o no"
Bella asintió y se veía un poco verde. Me incline hacia ella y le susurre tan suavemente que solo ella podría escuchar. "Esta bien. No te preocupes"
Se giro hacia mí y levanto la ceja incrédula. Me encogí de hombros. Podía simplemente olerla, ella sabia que lo decía en serio. Asintió con la cabeza, pero no aparto su vista de la mía. La doctora tomo su mano izquierda, le pico un dedo y soltó su mano.
Podía oler su sangre, caliente y deliciosa sobre su piel radiante. Inhale profundamente y mis fosas nasales se ensancharon con el asombroso olor. La ponzoña inundo mi boca, la trague. Tendría que ir esta noche a cazar. Los ojos de Bella jamás se alejaron de los míos. Se debería haber asustado, pero no lo hizo.
La doctora puso la gota de sangre en la pequeña tira y la metió en la maquina. Tomo menos de treinta segundos a que diera el resultado.
"¡107! ¡Perfecto! ¡Es donde quería que estuviera! Esa es una buena señal. Si no eres diabética hasta este momento, es muy difícil que lo seas en lo que queda del embarazo, pero aun así para estar seguros te voy a seguir haciendo las pruebas en el futuro" La doctora le sonrió y le entrego a Bella una pequeña gasa y un trozo de cinta. "Muy bien, nos vemos en un mes"
Bella sujetaba la gasa en de dedo, sin mirarlo cuando caminábamos hacia el auto. Una vez que estuvimos en el auto tome su mano izquierda y empecé a besarla.
"Edward ¿Qué estas haciendo?" Pregunto suavemente. Su latido de corazón se acelero.
"Estoy comprobando algo por mi mismo" Murmure contra su palma. La bese suavemente. Acerque cada uno de sus dedos hacia mis labios con cuidado, hasta que llegue al dedo pinchado. Había dejado de sangrar, pero aun había sangre en el. Lo acerque suavemente a mis labios, probando su sangre. Había ponzoña, pero no había ningún monstruo. Moví mis labios a su pulgar, besando su delicada piel hasta girar su mano para besar el dorso de la mano.
"¿Que tal estuvo tu experimento?" Dijo con una mueca y mirándome fijamente.
"Delicioso. ¿Tienes idea de lo bien que sabes?" Sonreí antes de inclinarme y besar su cuello. Ella suspiro y lo inclino más para darme más acceso.
"Eso pudo ser peligroso" Susurro y cerro los ojos mientras mis labios bajan a sus hombros.
"Estaba en perfecto control" Le conteste y le bese la mejilla una ultima vez antes de alejarme.
"Entonces ¿Por qué tus ojos están del color del carbón?" Me pregunto y se inclino hacia mí. Sus ojos buscaron los míos y yo me incline para besar profundamente su boca. "Esta noche a cazar" Dijo cuanto se alejo de mí.
Asentí y encendí el auto. De repente necesitaba una ducha fría. La mezcla de sus besos, su piel y su sangre se arremolinaban en mi mente, causándome que la deseara en muchas maneras. Quizás el monstruo después de todo no estaba completamente en control.
Continuara…
Hola a Todos: aqui les traigo otro capitulo, espero que les guste. Muchas gracias por seguir leyendo y a los nuevos lectores, bienvenidos. Nos vemos la proxima y cuidense mucho.
Ale Snape Li :)
