Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Jayeliwood, yo solo hago la traducción.
Capitulo 40
El día de hoy había sido muy largo y mañana lo seria todavía más. Los días empezaban a ser más fríos y la luz del día se acortaba, lo que siempre era bueno. Me refiero por que podía pasar más tiempo con Bella en sitios públicos. Durante el verano el tiempo era más limitado.
Bella se veía increíblemente hermosa en su camisa de manga larga negra con rojo y sus pantalones de mezclilla azules. Oficialmente ya no podía ver sus pies y traía puestos unos zapatos de metedera que combinaban con su atuendo. Atuendo que fue regalado por supuesto por parte de Alice, ella quería que todo estuviera perfecto para la madre de Bella.
Cuando su madre la vio en el aeropuerto grito. Yo sabia que no importaba lo que ella estuviera usando.
"¡Mi bebe se va a casar!" Grito haciendo que todos incluido su esposo sintieran vergüenza. Que se estremeció por el grito.
"Si mama, lo se" Bella abrazo mas fuerte a su madre. Aunque trata de poner una cara de valentía, yo sabía que estaba a punto de soltarse a llorar.
"¡En menos de dos días!" Dijo prácticamente saltando de arriba abajo. A veces se parecía mucho a un niño pequeño.
"Hola Renee. Usted debe de ser Phil. Un gusto en conocerlo" Los salude a los dos. Phil asintió y sonrió, pero Renee me sujeto de mi cuello y no me soltaba "También me da gusto verte"
"Mama antes de que mates a mi esposo, vámonos" Bella jalo a su madre, Renee me soltó y abrazo a Bella otra vez. Estaba demasiado emocionada como para tranquilizarse.
Todo el camino hacia Forks Renee no dejo de hablar. Estaba emocionada por ser abuela. Sus pensamientos eran felices con la idea. Ella quería ser una abuela 'in'. Y el que Bella se casara era solo la cereza del pastel. Sentía que la vida de Bella seria mucho mejor que la de ella. Ella veía el amor que nos teníamos y sabia que tendríamos un hogar feliz y un matrimonio exitoso.
Esa noche celebramos el cumpleaños de Bella con una cena, aunque Alice hubiera querido hacer algo más grande. Cuando en el restaurante le cantaron feliz cumpleaños yo pensé que se iba a acostar en mi regazo para esconderse. Presiono su cara en mi brazo, haciendo ruiditos estrangulados. Yo le acariciaba su espalda y le cante en su oído, tratando de calmarla. Alejo un poco su cara y presiono sus labios contra los míos. Cuando la vi a los ojos no vi otra cosa que amor en ellos. Bella me regalo la sonrisa mas hermosa y para mi el mundo fue mas brillante no importaba que fuera de noche.
"Vete. Lárgate de aquí" Alice seguía empujándome del hombro en el estacionamiento afuera de restaurante, después de la cena.
"Mira pequeño y malvado duendecillo. Estoy tratando de darle las buenas noches a mi esposa" La ignore y acerque mas a Bella a mi cuerpo, su estomago y pecho contra el mío. La bebe pateo quejándose sobre el acercamiento.
Todavía no es tu esposa" Alice se cruzo de brazos y empezó a zapatear con el pie. Los dos la ignoramos completamente. Me incline y bese la frente de mi prometida.
"En menos de veinticuatro horas seré completamente tuyo y tu serás mía" Susurre contra su piel y sonriendo con las palabras.
"Bueno yo siempre he sido tuya" Me contesto y beso mi mejilla, su calido y dulce aliento golpeo contra mi piel cuando hablo.
"Mas les vale apurarse a los dos" Alice grito estaba a un lado del Mercedes de Carlisle. Se estaba impacientando y quería que nos apresuráramos, y si no me apresuraba yo sabia que me echaría toda la culpa a mí.
"Te amo Edward" Bella ignoro a mi hermana y beso mi pecho donde debería de estar latiendo mi corazón
"Yo también te amo Isabella" Bese por ultima vez a mi novia en los labios, disfrutando el sabor.
"Mas te vale no estar de fisgón. Yo lo sabré." Alice se dio unos golpecitos en la cabeza con sus dedos.
"¡Confía un poco en mi! ¡Me voy a comportar!" Puse los ojos en blanco cuando abría la puerta del Volvo. Cuando Bella se estaba subiendo al auto de mi padre me mando un beso y se ruborizo. Yo sonreí con su tierna reacción, y me deje caer en el asiento del piloto.
Fue la noche mas larga de mi vida. Era la primera noche en meses que no tenía a Bella entre mis brazos la mayor parte de la noche. Cacé por algunas horas, bebí hasta que no pude soportar otra gota más. No me tomo todo el tiempo que yo hubiera querido, por desgracia. Me quede sentado solo en el bosque y respire el aire fresco de las montañas por algún tiempo, tratando de calmarme.
Cuando finalmente regrese a la casa era casi el amanecer. Me bañe para quitarme toda la suciedad de mi cacería. Quería estar lo más humanamente posible para mi novia, y el estar cubierto de sangre y tierra no lo era. Me cambie y peine mi cabello de forma que no me cayera sobre mi rostro. Por supuesto no lo logre y me rendí con el, no había forma de ganarle. Me senté en mi sillón y la lluvia que empezó a caer del cielo gris.
"Tu sabes que dicen que es de buena suerte" Carlisle dijo desde la puerta de mi habitación.
"¿Buena suerte?, ¿que? Pregunte mi mente estaba lejos de ahí, en casa de Bella para ser mas precisos.
"El que llueva el día de tu boda" Me sonrió y se sentó a mi lado "¿Cómo te sientes?"
"¿Seria muy irónico si digo 'asustado de muerte'?" Le pregunte con una sonrisilla socarrona en mi cara.
Se carcajeo y me dio una palmada en el hombro "Vas a estar bien hijo"
"Para ser honestos, estoy mas preocupado por la noche. No se que es lo que quiero que pase" Le dije sinceramente, mis ojos volvieron a la ventana. Me preguntaba si Bella pensaba en lo mismo.
"Deja que ella sea la que marque la pauta. Ella sabrá con que esta cómoda" Dijo calidamente, yo sabia que me estaba hablando como mi padre, no como doctor ni mucho menos como vampiro. "Todo va a salir bien"
"Lo se. Solo estoy preocupado" Suspire y cerré mis ojos, tratando de alejar mis miedos.
"No serias tú si no estuvieras preocupado" Palmeo mi rodilla y se levanto. "Solo cinco horas más"
Mire mi reloj y me di cuenta que me quede viendo a la nada por tres horas antes de que mi padre viniera y me interrumpiera de mis pensamientos. La lluvia se había detenido pero seguía nublado. Casi era medio día. Esperaba que Alice recordara darle algo de comer a Bella. Suspire y recosté mi cabeza contra el respaldo.
"Cinco horas más" Dije suavemente para mi. Desearía poder hacer que el tiempo pasara rápido, pero no podía.
¡Oh por Dios!
Eso era lo único que pude pensar mientras la veía caminar hacia mí. Estaba más que impresionante. Sabía que había gente a mí alrededor, mi familia, su familia incluso alguien tocando la guitarra mientras ella caminaba hacia mí, pero nadie me importaba. Lo único en el mundo que me importaba era la persona que estaba frente a mí. Me tomo todo mi autocontrol no correr hacia ella y tomarla entre mis brazos. En mi mente agradecí a todos los dioses el permitirme tenerla para mí.
Su vestido era perfecto, de gasa blanca transparente, que volaba con el viento. Su cabello estaba rizado y caía por su espalda, un velo cubría su cara del viento. Podía ver sus ojos brillar con lagrimas aun por debajo de el. Como deseaba poder quitar las lagrimas con mis labios. Podía decir que mi hermana la había maquillado, pero se veía perfecta. Con una sombra alrededor de los ojos que hacia que sus ojos chocolate se vieran todavía más. Sonreí cuando me di cuenta que iba descalza, ni siquiera Alice pudo convencerla de llevar tacones este día.
Bella sostenía un ramo de flores azules y blancas, que estaban sujetas con unos listones de satín. Su padre la llevaba por el pasillo, parecía que estaba a punto de desmayarse. Cuando finalmente llegaron al altar me entrego su mano.
"Si la lastimas, te mato" Me susurro antes de agacharse hacia Bella y besar su mejilla. Estaba muy contento que ella no lograra escucharlo. Se hubiera enojado y mucho, pero esto hacia que el momento para mi fuera todavía más real.
"No lo hubiera esperado de ninguna otra forma" Le sonreí radiante, tan feliz que no me preocupaba nada más.
Tome la calida mano de Bella entre mi fría mano. Ella se mordía el labio, su corazón estaba acelerado. Me preocupe de que fuera a desmayarse, pero la sujetaría si así lo fuera. Siempre estaría ahí para sujetarla entre mis brazos al menor peligro. Nos giramos hacia la juez de paz.
"El matrimonio es una enorme decisión que no debe de tomarse a la ligera. Un matrimonio exitoso, no es solamente continuar casados, es seguir enamorados. Puedo decir por la cara de enamorados de estos jóvenes, que tienen el suficiente amor para durar mil años" La mujer de mediana edad y cabello rojizo nos sonrió calidamente. Ella realmente creía lo que nos decía.
No sabía que tanta razón tenía.
Ella continuo hasta que llego a la parte en la que realmente estaba interesado "Tu Edward Anthony Cullen aceptas a Isabella Marie Swan por tu amada esposa para cuidarla y protegerla en salud y enfermedad, en pobreza y riqueza ¿Hasta que la muerte los separe?"
"Acepto" Suspire de satisfacción. Lagrimas recorrían las mejillas de Bella, pero sonreía. Estaba igual de feliz que yo en estos momentos.
"Tu Isabella Marie Swan aceptas a Edward Anthony Cullen por tu amado esposo para cuidarlo y protegerlo en salud y enfermedad, en pobreza y riqueza ¿Hasta que la muerte los separe?"
"Acepto. Ni siquiera la muerte me alejara de ti" Bella dijo con lágrimas, la pasión resplandecía en sus ojos. Otra vez me tomo toda mi autocontrol no sujetarla entre mis brazos y besarla.
La juez se giro hacia mí "¿Tienes el anillo?"
"Si" Saque la argolla plateada. Bella le entrego su ramo a Alice y me dio su mano izquierda. La lleve a mi boca y la bese suavemente, mis ojos jamás abandonaron los suyos.
"Bien. Ahora repite después de mí…"
Escuche lo que me dijo y lo repetí, pero la palabras no se registraron en mi mente. Estaba demasiado emocionado por deslizar el anillo en su dedo. Sus manos temblaban mientras la argolla llegaba a su lugar. Bella llevo su mano a mi mejilla y la acaricio antes de tomar mi mano izquierda.
"Te amare hasta el final de los tiempos" Me susurro mientras deslizaba el anillo en mi dedo.
"Puedes besar a la novia"
Levante el velo de su rostro con cuidado antes de acunarla en mis brazos y levantarla, sus piernas colgaban. Nuestros labios se juntaron y el mundo desapareció para mí. Cerré mis ojos y la sostuve lo más cerca posible de mí, sin lastimarla. La bebe pateo contra mi estomago y reí mientras nos separamos. Gire con ella en mis brazos, ella reía por lo bajo y sus brazos rodeaban mi cuello. Cuando finalmente la deje en el suelo, la bese otra vez y tome su mano.
"Permítanme presentarles al señor y la señora Cullen"
Sabía que mi familia y su familia reían y aplaudían, pero no podía escucharlos. Lo único que existía en este universo para mi era la hermosa mujer a mi lado. Mi esposa.
Mi esposa y nuestra hija.
Las siguientes horas volaron en un feliz borrón. Alice tuvo razón, Bella quiso pastel. Posamos para las fotos, cada uno con un pedazo de pastel entre nuestros dedos. Ella dio una pequeña mordida al pedazo que yo sujetaba, yo apenas y mis labios lo tocaron. Escuche que alguien frente a nosotros uno de mis hermanos gritando que yo quería más pastel. Bella alzo la ceja y una malvada sonrisa apareció en sus hermosos labios.
Me incline hacia ella y le susurre de forma que solo ella escucharía. "Si lo haces voy a embarrar este pastel en todo tu pecho"
"Haría lo limpiaras con la boca" Me contesto arrogante y satisfecha por su rápida respuesta.
"Pienso que puedo comer pastel si puedo hacer eso" Le dije y un rubor apareció en sus mejillas. Reí y tome el pastel de entre sus dedos y lo puse a un lado junto con el mió. Traje sus dedos a mi boca y los lamí quitando el betún de ellos. El betún no sabia bueno pero ella si. Ella respiro entrecortadamente mientras me veía, y su corazón se acelero.
Los aullidos y los gritos, no solo venían de Jasper y Emmett, si no de Alice y Rose también. Bella rió de nervios y escondió su cara en mi pecho. La sostuve más cerca de mí, bese su cabello y le sonreí.
Bella se quedo dormida en nuestro viaje al hotel para esa noche, todavía en su vestido de novia. No le permití a Alice que la obligara a cambiarse de ropa. Yo estaba ansioso de tenerla a solas entre mis brazos. Era lo único que estaba en mis pensamientos mientras aceleraba en mi Aston Martin.
Cuando llegamos al hotel y me detuve para que el valet recibiera mi auto, le encargue de que llevara nuestras maletas directamente a nuestra habitación. Abrí la puerta de Bella y me puse de rodillas. Empecé a besar su brazo. Lentamente se estiro y su cabeza giro hacia mí. Sus ojos lentamente se abrieron, en sus labios se formo una sonrisa. "¿Fue un sueño?"
"Si lo es, es el mejor sueño que jamás he tenido" Le dije mientras tomaba su mano entre la mía.
Cuando entramos al lobby Bella empezó a caminar hacia la recepción, pero la detuve. "Todo esta listo. Ya tengo la llave" Le susurre en su oído. Ella asintió y caminamos hacia el elevador. Ella seguía medio dormida. Presione el botón del último piso
Estaba agradecido con Carlisle que arreglo todo para nosotros. Hizo todo mucho más fácil, supongo que sabia lo impaciente que yo estaría.
Cuando el elevador se abrió en el vigésimo piso, cargue a Bella entre mis brazos. Camine hacia una de las dos únicas puertas que había en todo el piso. La que nos llevaría a nuestra suite privada. Después de abrir la puerta camine hacia el umbral con ella en mis brazos como la perfecta novia que era. Ella se tendría que acostumbrar a este tipo de cosas que ahora yo haría mas seguido.
Ella dio un grito ahogado cuando vio nuestro hogar temporal. Dos días completamente solo con Bella me sonaba como el paraíso. Le hubiera pedido que nos quedáramos mas tiempo si ella no tuviera cita con el doctor el lunes. Ya estábamos tan cerca del final que no se podía perder ninguna de las citas. La deje suavemente en el piso para que pudiera explorar la habitación.
"¡Oh Edward! ¡Esto es demasiado! ¡No tuviste que hacer esto por mí!" Giro alrededor, una enorme sonrisa adornaba su cara.
"¿Acaso piensas que llevare a la más especial mujer del mundo al un simple motel?" Camine hacia ella lentamente. Tome su mano entre la mía y la presione contra mis labios. Cuidadosamente comencé a besar su palma y el anillo que ahora adornaba su dedo.
"Edward ¿Me ayudas a desabrocharme mi vestido?" Me pregunto ruborizada. Se mordía su labio inferior, parecía que se lo iba a arrancar, necesitaba detenerla antes de que realmente se lastimara. Ahora se veía completamente despierta.
Lleve mis labios a los suyos y la bese suavemente. "No hay nada en este mundo que quiera hacer mas que eso"
No hicimos el amor esa noche, desde luego que no. Pero la toque en formas que nunca había hecho antes y ella hizo lo mismo conmigo. Nos mostramos nuestros afectos mutuos hasta que el sol salio en el horizonte. Bella dormía en mis brazos con su hermoso camisón blanco de gasa que Alice le había comprado para esa noche. Y la calefacción prendida al máximo para no enfriarla con mi tacto. Me quede acostado con ella entre mis brazos completamente en paz con el mundo.
A media mañana, despacio me aleje de ella y fui hacia el teléfono. Ordene servicio al cuarto para ella, escogiendo cosas del menú de desayuno que sabia que a ella le gustaba. Colgué el teléfono y me senté en la cama dándole la espalda a Bella. Mi vista hacia la ventana, viendo como caía la lluvia.
"Hola guapo" Ella susurro gateando hacia mi. Rodeo mis hombros con sus brazos y empezó a besar mi cuello, su perfecto pecho presionando mi espalda. Tuve que contener el deseo que estaba empezando a sentir. Sabia que estaba cansada y lo mas seguro también adolorida después de lo que sucedió anoche.
"Buenas tardes señora Cullen" Gire mi cara para besarla suavemente en la mejilla. Gire mi torso para poderla besar mas fácilmente en los labios. El beso fue largo y dulce. Ella suspiro e hizo un mohín cuando me aleje.
Fui al baño y tome una bata. Ella hizo un puchero cuando me la puse. "Por mi no tienes que vestirte. De hecho prefiero…"
"Bueno, a menos que quieras que abra la puerta con boxers…" Regrese sobre mis pasos cuando llamaron a la puerta. Bella puso los ojos en blanco y jalo la sabana para enrollarse en ella. Tome algo de dinero de mi cartera y fui a la puerta.
"Buenas tardes señor Cullen" La mujer me sonrió alegremente. Ella estaba pensando que estaba feliz que hoy la hubieran puesto en servició al cuarto y no en recepción, como normalmente haría. Empujo el carrito hacia adentro y destapo los platillos. Giro su vista por el cuarto y le sonrió a Bella, aunque con envidia. "¡Felicidades por su matrimonio!" Dijo antes de tomar el dinero que le di, guardándolo rápidamente en su pantalón no sin antes haberse fijado que fueron veinte dólares. Con un poco menos de cortesía la acompañe hasta la puerta y cerré.
"¿Te he dicho que eres el mejor esposo del mundo?" Dijo mientras veía la comida. Podía escuchar a su estomago quejarse. Tomo un pedazo de tocino y lo empezó a masticar, lamió sus labios de gusto.
"No, no lo has hecho todavía" Le acerque una silla. Ella se sentó agradecida.
"Bueno, pues lo eres" Lo dijo con una sonrisa engreída.
Cuando termino de comer, se arrastro de regreso a la cama, la sabana seguía alrededor de su cuerpo. Me quite la bata y me acosté a su lado. Ella jalo juguetonamente mis boxers. "¿Cómo fue que tuve tanta suerte?"
"Yo estaba pensando exactamente lo mismo" Le dije mientras jalaba la sabana de su cuerpo, para poder ver su hermoso cuerpo completamente. Cada vez que lo veía me deja sin aliento. La acerque más a mí, necesitaba sostenerla y tocarla.
Pasamos la mayor parte del día en la cama platicando, besándonos, abrazándonos, junto con otras cosas… Bella protesto cuando ordene mas comida para ella, pero dejo de discutir cuando mencione a la bebe. Ella suspiro y asintió, pero hizo un puchero para demostrar su desacuerdo. Odiaba cuando usaba a la bebe de pretexto. Pero era la mejor razón para convencerla en hacer algo.
"Puedo pensar en mejores formas que puedes utilizar tu boca" Le dije mientras acariciaba con mi dedo sus labios fruncidos. Ella jadeo con mis palabras y abrió un poco sus labios. Ella seguía aturdida y en silencio cuando me levante a abrir la puerta, estaba muy orgulloso de mi mismo por tener ese efecto en ella.
Aparentemente las camareras habían peleado para traer el carrito. Las dos mujeres sonrieron radiantes, una llevaba un florero repleto de flores que fácilmente entraba en el carrito de servicio. Había otra camarera afuera que desearía poder entrar pero no había encontrado la excusa para hacerlo.
"Un regalo del hotel para ustedes" La chica dijo y paso a mi lado para dejar el florero en el bar.
"Muchas gracias" Aclare mi garganta, un poco incomodo. Bella las fulminaba con la mirada y cuando hice el sonido con mi garganta ella volteo su mirada a otro lado, avergonzada de que la hubiera cachado. Fui a mi cartera y saque algo de dinero, no sin antes besar de lleno a Bella en los labios. "Espero que estés hambrienta" Le dije en un fuerte susurro. "Se que he hecho que se te abra el apetito"
Las dos mujeres abrieron la boca como si fueran un par de pescados fuera del agua. Les di el dinero y las lleve hacia la puerta, un poco más brusco de lo que había sido antes. Bella empezó a carcajearse y se sentó en una silla frente al carrito de servicio. "Eres cruel. No pueden evitar verte fijamente"
"¿Y por que me ven fijamente?" Le pregunte, sentándome en la silla frente a ella. Tome sus pies y los puse sobre mi regazo y empecé a masajearlos. Ella suspiro de placer y dejo su cabeza descansar contra el respaldo.
"Por que eres hermoso"
Me moví hasta estar cerca de ella "Quizá solo ven que tan feliz soy. Cuan feliz me haces"
Se ruborizo y sonrió para ella. Mantuvo su vista en la comida y la deje comer en paz. Cuando termino fui al baño y abrí los grifos del jacuzzi, asegurándome que no estuviera ni muy frió, ni muy caliente.
"Señora Cullen ¿Quiere tomar un baño conmigo?"
Continuara….
Hola: aqui estoy con otro capitulo, espero que la pasaran muy bien en las fiestas. Por fin fue la boda, ya solo quedan 6 capitulos. Uno de ellos es un final alternativo. Y cuantas de nosotras no quisiera ir a tomar un baño con Edward.... Bueno les mando un abrazo y nos leemos muy pronto. Y muchas gracias por seguir conmigo y por todos sus mensajes.
Ale Snape Li :)
