Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Jayeliwood, yo solo hago la traducción
Capitulo 44
Diciembre 31, 2008 Seattle Washington
Alejar a Bella de Elizabeth era como tratar de sacar una muela. Ella quería ir, los dos queríamos, pero los dos estábamos reacios a dejarla. Era tan pequeña y apenas tenia dos meses de nacida. Pero necesitábamos esto, necesitábamos un tiempo como marido y mujer. Además Esme moría por ser la abuela consentida y mimar a hasta hartarse a Lizz.
Pensaba en que fuéramos a Victoria, pero no pude convencer a Bella de ir tan lejos. A duras penas acepto ir a Seattle. Bella se había convertido igual de sobreprotectora que yo. La maternidad le había asentado a la perfección.
Nos hospedamos en la misma habitación que en nuestra luna de miel. Tan pronto como entramos al elevador sus brazos me rodearon. Sus labios encontraron los míos, los besaba frenéticamente. Me hubiera reído si yo no hubiera reaccionado de la misma forma. La cargue y ella rodeo mi cintura con sus piernas. La lleve cargando de esta forma hasta la puerta de la habitación, con una mano la sujetaba y con la otra trataba de abrir la puerta. Su espalda estaba presionando la puerta y besaba mi cuello.
"Bella esta haciendo esto muy duro" Gemí tratando de deslizar la tarjeta por la cerradura.
"Bien" Dijo respirando contra mi piel. Gemí y redoble el esfuerzo para abrir la puerta. Por fin logre abrirla, aunque si no lo hubiera logrado en ese momento, ya no me importaba y la hubiera tirado abajo sin pensarlo dos veces.
Cerré la puerta con el pie, mi esposa seguía envolviéndome con sus piernas. La lleve hasta la cama recostándola contra la colcha.
Me aleje para mirarla. Su cabello estaba abierto en forma de abanico sobre la cama y su piel estaba ruborizada por nuestra interacción. Respiraba fuertemente y mordía su labio mientras me veía a los ojos.
Habíamos hecho todo llegados a este punto, pero hacer el amor no, era cada vez más difícil soportarlo cada noche. Habíamos acordado esperarnos hasta nuestra pequeña luna de miel, pero cada vez era más y más difícil tolerarlo. Quería tener cada parte de ella, pero seguía nervioso. El temor de lastimarla era abrumador casi aplastante.
Ella noto mi indecisión y recorrió mis labios con sus dedos "Edward te deseo"
Lo dijo y fue como si fueran las palabras mágicas. Sus dedos se entrelazaron en mi cabello y acerco mi boca a la de ella. Yo codiciosamente acepte el beso, y chupe su labio inferior. Su corazón se aceleraba con cada beso. Deslice mis manos bajo su espalda y la acerque a mí.
Mis manos se deslizaron bajo su playera y la empecé a levantar. Ella casi sin separarnos del beso levanto los brazos. Le saque la playera por la cabeza y la avente al suelo. Me aleje para verla otra vez.
Se veía sorprendente. Había perdido ya todo el peso del embarazo, su estomago era esbelto y suave. Las únicas evidencias que le había dejado el embarazo eran sus caderas ligeramente redondas, su busto mas grande y una cicatriz rosada de la cesaría. Amaba cada centímetro de ella. La amaba tanto que hasta dolía.
Baje mis labios hacia su cuerpo, levemente besando su busto cubierto. Continué el tour por su cuerpo, besando y lamiendo su estomago. Ella se retorcía con mi toque, respiraba entrecortadamente. Sus manos sujetaban fuertemente mi cabello, su cabeza caía hacia atrás.
Con una mano desabroche sus pantalones y los baje por sus torneadas piernas. Su ropa interior negra contrastaba contra su pálida piel.
Bella se levanto y se sentó frente a mí. Desabrocho mi camisa, guiándola por mis hombros y mis brazos con sus pequeñas y calidas manos. Sus manos descansaron en mis muñecas por un momento y se inclino para besar mi pecho.
"Te amo tanto" Susurro contra mi pecho y sus dedos regresaron hasta mis hombros.
La abrace cerca de mi cuerpo escondiendo mi cara entre sus cabellos. Olí su deliciosa y dulce esencia. Cerré mis ojos disfrutando la sensación de ella jalando mis jeans de mis caderas.
"Bella si no estas lista, no tenemos que hacer esto" Susurre en su cabello avergonzado.
Con un ultimo jalón me sentí completamente desnudo, mis jeans y mis boxers estaban aventados en el suelo.
"¿Tu no quieres esto?" Me pregunto, sus dedos recorrían mis muslos.
"Nunca dije eso" Murmure, mi cara seguía enterrada en su cabello. Cerré mis ojos y tome un fuerte respiro. Me aleje y me sentí completamente tímido. No es como si ella no me hubiera visto desnudo antes. Pero por alguna razón ahora era diferente
Me hizo una señal para que me sentara bien en la cama, lo hice con mi espalda recargada contra la cabecera. Se paro frente a la cama y una pequeña sonrisa se asomaba por sus labios. Una de sus manos fue hacia su espalda y desabrocho el brasier negro de seda. Lo deslizo de por sus brazos y lo dejo caer en el suelo. Sonreí al darme cuenta que me estaba dando un show privado. Deslizo sus pantaletas con un poco de contoneo. Con una sonrisilla de suficiencia empezó a gatear hacia mí. Besaba suavemente mis piernas hasta llegar a mis caderas. La jale hasta que la senté en mi regazo. Podía sentir su calidez contra mí y mi estomago se apretara de expectación.
Nos besamos por varios largos y dulces minutos, alargándolo lo más posible. Podía oler su excitación, delicioso y calido.
"Edward, estoy lista…" Susurro en mi oído.
"Dime que es lo que quieres que haga" Dije contra su cuello probándola
Negó con la cabeza y por un momento me quede confundido. Sus manos guiaron las mías a sus caderas y se deslizo sobre mí.
Un gemido estrangulado salio de sus labios y la preocupación me golpeo "Bella ¿Estas bien? Oh Dios Mió… ¿Te lastime?"
"No, no, estoy bien. Solo dame un segundo" Se reclino sobre mí, su pecho contra el mió.
Ella por supuesto ya no era virgen, pero después de lo que había sufrido, aun era un poco doloroso para ella. La sostuve de las caderas con mis manos fuertemente.
Una vez que sentí que se relajo yo también lo hice, la sensación de sentirme llenándola me estaba abrumando. Era como lava fundida. Por primera vez en cien años sentí como fuego recorriendo mis venas. Nada se podría comparar a esto. Me podría quedar de esta forma por toda la eternidad.
Se levanto suavemente, usando sus manos para elevarse. Empezó a balancease contra mí, su calido cuerpo que se deslizaba fácilmente contra el mío. La vista de su piel ruborizada y su pecho moviéndose era demasiado para mí. Cerré mis ojos y recline mi cabeza hacia atrás.
"Bella no te detengas" Susurre suplicante.
Con mis palabras su cuerpo empezó a estremecerse alrededor de mí. Sus dedos agarraban fuertemente mis hombros, sus uñas se clavaban en mi piel.
"Edward te amo" Dijo entrecortadamente y el primer orgasmo de muchos en esa noche lleno su cuerpo.
El gemido que escapo de su boca era extremadamente sexy. Entreabrí mis ojos para verla. Esta completamente controlada en este momento, y por mas que lo disfrute quería darle el mismo placer que ella me había dado.
La levante y la recosté sobre su espalda, me puse sobre ella sin salir aun. Ella grito un poco con la sorpresa y me hizo reír un poco. Su cabello estaba completamente revuelto. Su piel estaba roja como si fuera un jitomate y pegajosa por el sudor. Era perfecta.
"¿Te parece bien?" Le pregunte suavemente. Bese su clavícula "Podemos detenernos si así lo quieres"
"Si te detienes buscare una estaca" Dijo un poco sin aliento pero con una enorme sonrisa. Se mordió el labio y me dio un vistazo rápido. Su inocente expresión alejo todos mis miedos.
"Dios no podía crear un mas hermoso ángel" Dije mientras le acariciaba la mejilla con mis dedos
Su reacción me sorprendió. Sus caderas se movieron rápido hacia mí, adentrándome más en ella. Un grito entrecortado se hizo en mi garganta "Edward hazme el amor"
"Lo que tu desees" Empecé a moverme suavemente, adelante y atrás. Esa clase de dulce tortura estaba sobrevolando todos mis sentidos.
Verla retorcerse debajo de mi era sorprendente. Amaba como podía hacerle esto a ella. Cada vez que hacia que ella tuviera un orgasmo con mi boca o con mis dedos me sorprendía. Era muy difícil no tocarla todo el día. Yo obtenía placer de darle placer a ella. Solamente quería hacerla feliz. Era mi adicción favorita.
Sus piernas se enroscaron en mi cintura, acercándonos. Se humedecía más, su estrecha entrada se contraía más. Su espalda se arqueaba en la cama y gemía mi nombre. "Edward, por favor Edward"
"¿Si mi amor?" Susurre en su oído. Recorrí con besos hasta su hombro antes de seguir hasta su hermosa cara.
"Quiero que tu…" Cerro los ojos mientras hablaba. "Quiero que termines conmigo. Quiero saber que te gusta esto tanto como a mí"
Si pensaba que su cara no se podía ruborizar mas antes, estaba equivocado ahora estaba de un color casi llegando a morado. Se veía tan avergonzada. Su corazón estaba frenético en su pecho. Quería quitar todos sus temores. Tenia que hacerlo.
Baje una mano a sus caderas, la sujete con fuerza. La levante un poco más de la cama, me deslice con más facilidad. Ella gimió otra vez, su boca abierta con un grito mudo. Sus ojos cerrados con fuerza escondiendo sus hermosos orbes chocolates de mí.
Me recline y capture sus labios con los míos. El beso no fue suave, estaba lleno de ansias y necesidad. Sus brazos rodeaban con fuerza mi cuello.
"Edward por favor, por favor" Suplicaba bajo mí. Era demasiado para mí. El hermosos sonido de su voz y el sentir su piel contra mi, me llevo al extremo. Su cuerpo vibrar alrededor de mí hizo que mi orgasmo fuera mucho mejor.
No me salí, pero deje de moverme. Sus ojos suavemente se abrieron y una hermosa sonrisa apareció en su rostro. Sus piernas suavemente se desenroscaron de mi cintura y las dejo caer en la cama.
"Te voy a hacer eso cada noche por el resto de los tiempos" Le sonreí a mi hermoso ángel.
Rió por lo bajo y puso su mano en mi mejilla. Gire mi cara hacia su mano y bese su pequeña palma. "Oh ¿Y no crees que te gustaría probar algo diferente?"
"¿Qué es en lo que piensas?" Levante mi ceja. Ella rió otra vez nerviosa.
"Tengo algunas ideas" Recorrió sus dedos por mis labios. Los bese, probando su deliciosa piel. Su sangre jamás se compararía con esto."Pero ¿Por qué no tomamos un baño primero?"
Solo para hacerla reír, corrí al baño abrí la llave y regrese todo en menos de un segundo. Me acosté otra vez a su lado.
Obtuve la reacción que buscaba, ella reía suavemente "¿Acaso estamos ansiosos?"
"Me gusta tenerte húmeda" La moleste.
Sus mejillas se ruborizaron y le guiñe un ojo. Ella golpeo mi brazo antes de levantarse de la cama "Eres un pervertido ¿Lo sabias anciano?"
"Podría ser jovencita, pero tú lo disfrutas" La seguí al baño y la agarre de la cintura, frote mi cara contra su cuello y chupe un punto que a ella le encantaba.
"Nunca dije que no lo hiciera" Reclino la cabeza hacia un lado para darme mejor acceso.
Una vez que la enorme bañera estuvo llena a tres cuartos, suavemente metí a Bella y me metí tras de ella. El agua estaba caliente y me preocupe de que fuera demasiado caliente para ella. Ella no dijo nada pero se relajo contra mí. Saco un pie de la bañera dejándolo en la orilla.
"¿Te acuerdas de la ultima vez que tomamos un baño asi?"
"Por supuesto. Después de nuestra boda. Tambien me acuerdo que me estabas torturando" Recorri el jabon suavemente por su brazo, asegurandome de cubrir cada centímetro.
"¿Torturándote? No tengo idea de que estas hablando" No podia esconder su risita. Volvió a meter su pierna en el agua. Me quito el jabón de mis manos y se giro para encararme.
"Oh ¿No recuerdas que fue lo que me susurraste al oído?" Levante la ceja.
Bajo su cara, sus labios apretados tratando de esconder una sonrisa. Empezó a lavar mi pecho, pompas de jabón empezaban a aparecer entre sus dedos. Se encogió de hombros como respuesta. Sus ojos no buscaron los míos.
"Entonces permíteme recordártelo" Le quite el jabón y lo puse a un lado. La rodee con mis brazos, mis labios tocaban su oreja mientras hablaba "Si recuerdo correctamente dijiste y te cito. 'Voy a besarte, lamerte, tocarte, chuparte y frotarte cada centímetro de tu cuerpo. Quiero demostrarte que tan bien me haces sentir cada segundo que estoy contigo. Estoy en tus brazos y puedes tenerme de cualquier forma que desees'"
Ella se estremeció entre mis brazos y yo me preocupe de que fuera por el contacto con mi piel, pero muy egoísta como para alejarme hasta que ella así me lo pidiera. Escondió su cara en mi pecho.
"Y lo decía en serio" Susurro "Puedes hacer lo que quieras conmigo. Soy completamente tuya"
"Isabella, yo siento exactamente lo mismo por ti"
Continuara…
Hola a todos: Espero que les guste mi regalo de Reyes, ya que ellos no me trajeron a mi Edward y ya estoy planeando como hacerlos pagar por eso....
Ya solo nos quedan dos capitulos. Mañana subo uno y el viernes termino el fic. Quiero agradecerles que se tomaron la molestia de acompañarme a lo largo de estos meses, y me apoyaron cuando me fue imposible escribir y me tuvieron toda la paciencia del mundo. Gracias por todos los mensaje que me enviaron a todos lo que me pusieron en favoritos y alertas, ya fuera de historia o de autor. O simplemente por que leyeron todo el fic. Gracias. Nos vemos mañana.
Ale Snape Li :)
