CHAPTER TWO

– Flashback On –

Emmett caminó nervioso hasta los escalones frente a la casa de Rosalie. Sus manos estaban mojadas por causa del sudor helado de la ansiedad. Tocó la campanilla y oyó los ladridos de Sunny. También escuchó a alguien mandándola a estarse quieta y en segundos un muchacho rubio abrió la puerta.

- ¿Si? – Emmett se congeló de pies a cabeza. Rosalie le había dicho que estaba viviendo con su hermano por un tiempo, hasta encontrar una casa, e incluso preparado, Emmett seguía nervioso.

- Pla... Placer, Emmett Cullen. Vine a buscar a Rose. – habló cerrando las manos en puños intentando calmar los ánimos.

El chico en la puerta no era muy grande y tan fuerte como él. Era rubio, y muy parecido a Rosalie. Claro, eran gemelos! recordó.

- Ah si... – El rubio sonrió exhibiendo los dientes blancos y perfectos. – Por favor pasa, Rose está casi lista. – respondió simpático, dando espacio para que Emmett entrase.

-Casi no hermanito, ya estoy... – la chica apareció en la puerta vistiendo unos jeans claros, botas negras encima de estos, una blusa roja y un poco escotada, vistiendo un sobretodo. – Bien Jazz, no me esperes despierto... – sonrió a su hermano. – Buenas noches... – se despidió con un beso en la mejilla y bajó los escalones junto a Emmett, la puerta cerrándose tras ellos.

- ¿Tu hermano? – preguntó Emmett, fingiendo ignorancia.

- No, mi novio. – la chica rodó los ojos y rio divertida – Si, mi gemelo. – Rosalie respondió.

- Uhm, sabes, ustedes son muy diferentes... – Emmett dijo riendo.

- ¡Nunca me dijeron eso! – Respondió sonriendo, exhibiendo la misma línea recta de dientes perfectamente blancos. – Jazz siempre dice que si hubiesen sacado una fotocopia de él no quedaría tan parecida... – ella se carcajeo de una manera que encantó a Emmett

Emmett simplemente quedo hipnotizado con la risa de la muchacha. Hipnotizado, fue así como llegó al restaurante.

- Sushi! – la chica dijo con cierto desánimo en la voz, que pasó desapercibido por su acompañante.

- Si... – respondió alegre, tomando la mano Rosalie y adentrándose en el local.

Se sentaron en una buena mesa, un garzón fue a atenderlos. Emmett pidió su tan adorado sushi, entonces el garzón se volvió hacia Rosalie, esperando a que ella hiciera su pedido.

- Ah, uhm... ¿Tiene ensalada, cierto? – dijo sonriéndole amable al garzón, aunque no fuese una ensalada lo que ella quisiera comer.

El mesero sonrió en respuesta y se retiró.

Emmett suspiro. Pensó que Rosalie era diferente a las otras mujeres con las que estaba acostumbrado a salir. Pero se equivocó. ¿O será que no?

- ¿está todo bien? – la rubia preguntó acomodándose una mecha de cabello atrás de la oreja, percibiendo el rostro desilusionado de Emmett.

- Todo... Ah, quiero decir... Sabes, pensé que tú eras diferente... – dijo luego, esperando no ofender a la joven.

- ¿Diferente? ¿Diferente cómo? – preguntó un tanto irritada.

- Ah, no sé. Pensé que tu no eras de esas locas que salen para comer ensalada... – habló elocuente con una mirada espantada.

Emmett pensó que Rosalie iba a nombrarle la madre, gritar y salir del restaurante en ese mismo instante por haber sido llamada de loca. Pero todo lo que ella hizo fue reír.

- ¿de que estas riendo?

- Okey, ya que tú fuiste tan sincero y directo, yo lo seré también... – se aproximó a Emmett y dijo. En un susurro divertido, como una niña confesando una travesura a un amigo-, sabes, es que… ¡Es que yo odio el sushi!

Emmett se enrojeció y avergonzó. Nunca pensó que ella pudiese no gustar del sushi, después de todo el lo amaba.

- Disculpa, pero no como pescado crudo ni de ninguna manera. ¡Odio el pescado! –la joven dijo haciendo una mueca de asco.

- Oh, lo siento mucho. Esa posibilidad ni había cruzado mi mente. – se disculpó pasándose la mano por la cabeza y pensando a donde podría llevarla, al fin y al cabo, no podían continuar ahí.

- ¿Qué tal si comemos perritos calientes en el puesto, en Central Park? – preguntó Rosalie sonriendo amigablemente, la idea de acabar la cita no le hacía gracia alguna.

Emmett sonrió también y se levantó..

-Excelente idea. – habló extendiendo la mano hacia la chica, quien la tomó firmemente y lo siguió.

– Flashback Off –

Fue así que conocí a la verdadera Rosalie. A la Rosalie de la cual me enamore y que no había percibido hasta ahora. Ella era linda, Hacia propagando en la universidad de NY, vivía con su hermano, pero ya había encontrado un apartamento para ella. Era texana, y tenía un acento casi imperceptible. Fue así que conocí también sus problemas.

Rosalie no se daba muy bien con sus padres A pesar de ser la menor de los gemelos. Rosalie era quien tomaba las riendas de la situación. Amaba demasiado a su hermano, y siempre estaba ahí para protegerlo, con un instinto maternal que solo ella tenía. Ella lo defendió con uñas y dientes cuando él decidió que quería cursar artes en la facultad de New York, y Rose lo apoyó; Fue así que ella vino a parar aquí. Atrás del hermano, ya que quedarse con los padres sola en la hacienda no era su sueño.

Rosalie era responsable, cariñosa, alegre, encantadora. Se irritaba fácilmente, y no siempre era fácil de agradar, mas yo admiraba su determinación. Rosalie era la mujer perfecta.

Me levanté y camine hacia afuera del hospital. Me senté en una banca, y me quede mirando el cielo. Oscuro. Muy oscuro. Muchas estrellas brillaban en el. Un cielo lindo. A Rose le encantaría. El cielo era estrellado cuando la invite a vivir conmigo..


.

RosalieHaledeCullen (traductora):

Holly Rosslyn, The Sweetest Cullen muchas gracias por sus reviews, esto no solo me alegra a mi, también a la autora...

Gracias también a todas las otras que leyeron y no dejaron reviews... aunque les agradecería más si lo hicieran, es importante saber la opinión del público….

Continúen leyendo, les prometo muchas emociones, en el transcurso de la historia

besos, abrazos

xoxo