CHAPTER EIGHT
Yo continuaba observando a Julian en la incubadora. Si, ese es el nombre que Rosalie había escogido para él. No me cansaba de mirar a ese pequeño ser, luchando por su vida.
Él es mi hijo. Es tan increíble ver algo que salió de uno, frente a frente. Todo parecía tan... irreal.
Era muy fácil perderme en mis propios pensamientos cuando me encontraba frente a aquel pequeño guerrero. Estaba ahí, perdido en mis pensamientos, cuando vi a Jasper pasar cabizbajo en dirección a la capilla. Parecía que lloraba.
De pronto, un nudo tomo cuenta de mi corazón. ¿Rosalie se encontraba bien? ¿Había ocurrido algo con ella? Me daba miedo el que ella no sobreviviese. O que algo muy malo pasase. Yo quiero ver sus hermosos ojos azules brillando de nuevo, sus rojos labios curvándose en una sonrisa, sus sedosos cabellos sueltos en el viento. Yo quiero poder verla llena de vida nuevamente.
Salí corriendo tras él, y lo encontré sentado en la última fila de bancos de la pequeña capilla. Esta estaba iluminada solo por la luz de las velas, no conseguí ver el rostro de Jasper a lo lejos.
- ¿Jasper? ¿Está todo bien? – hable con la voz baja aproximándome.
Él me encaro, y pude ver sus ojos llenos de lágrimas. Con los ojos rojos, hinchados. Ojos de quien lloró por alguien a quien se ama mucho.
- ¡No Emmett, no está todo bien! – dije bastante irritado, sacudiendo la cabeza. – ¡Mi hermana está en coma! ¿Sabes lo que es eso? ¡Los médicos no tienen idea de cuándo podría despertar, pero tiene que ser en tres meses Emmett, tres meses! – Habló llorando enojado. No sé si conmigo, con el mismo o con los médicos que no podían hacer nada por nuestra princesa.
Mi mundo se detuvo. Giró, y paró nuevamente. Todo comenzó a desmoronarse en pedazos. Así como el día en que me entere de su embarazo, así como en el instante en que yo vi ese carro golpearla. Todo se movía demasiado rápido para mis lentos reflejos. Todo cayéndose a pedazos, frente a mis ojos y no había nada que yo pudiese hacer. Tristeza, era todo lo que mi corazón sentía ahora.
Parece que o tempo simplemente paró, en el momento en que Jasper dijo que Rosalie podía nunca más despertar. Yo no aceptaría aquello. Yo dormiría para siempre junto a ella. No tenía sentido existir sin ella. No sé cómo había sobrevivido tanto tiempo sin ella.
Casi tres meses han pasado desde el accidente, y Rosalie todavía no despertaba. Los gastos de Jasper aumentaron mucho, y él ya no podía seguir viviendo solo. Por lo que hicimos un trato: él viviría conmigo hasta que Rosalie se recuperara. Eso si ella se recuperaba, aun cuando los médicos no creían que eso llegara a suceder.
Era bueno tener a Jasper cerca, por lo menos así no me perdí ninguno de los días de Julian. Si, Jasper no había permitido que el viniese a vivir conmigo, pues dijo que la decisión cabía solamente a Rosalie, y ya que ella no podía responder por una nueva decisión ahora, él seguiría la ultima que ella había tomado. Y yo no pelearía con él, pues sabía que perdería.
Sus padres estaban llegando a la ciudad recién ahora. No parecía que les diera mucha importancia el estado en que su hija se encontraba.
Lunes, día de visitar a Rosalie.
Terminé de arregalrme, agarre las llaves de la casa y fui a encontrarme con Jasper en el hospital. Pasé por Central Park, local de nuestra primera cita, y decidí parar.
Todavía faltaba una hora para iniciar el horario de visitas, yo tenía tiempo. Aparque el coche en el estacionamiento, y fui en dirección al gran bosque. Me senté en una banca, bajo un gran árbol, frente al lago. Ahí cerca quedaba el carrito de Hot-dogs que habíamos visitado en nuestro primer encuentro.
Cerré los ojos, y pude sentir la brisa de aquella mágica noche, en que comimos perritos calientes ahí. Si yo me concentrase bien, podría incluso oír las palabras de Rosalie y el sonido de su mágica risa. Me quede así, oyendo a las personas caminar, conversar, a los pájaros cantar...
Creo que demore demasiado, pues fue mi celular el que me hizo despertar.
- ¿Emmett? – llamó una voz muy asustada y trémula. Una voz muy familiar también.
- ¿Jazz? ¿Eres tú? – pregunte asustado también. Cada vez que él se aproximaba mi corazón se apretaba, como si en cualquier momento el fuese a darme una noticia terrible.
- Emmett, corre al hospital, ¡AHORA! – dijo y cortó la llamada en seguida. Me quedé perplejo.
Cerré la tapa del teléfono y corrí en dirección al carro. ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué tenía que correr? ¿Rosalie estaba bien? ¿Ella había despertado? ¿Ella había llamado por mí?
Mi corazón estaba a mil por hora en lo que yo conducía por la vía rápida.
Enserio estoy muy triste porque la historia está decayendo mucho...
Bien, como ven este ya es casi el final, solo falta el ULTIMO CAPITULO.
Y dos temporadas más, pero claro asi como a decaído esta temporada, no se qué esperanzas tengan las otras…
Volví de mis vacaciones por Chile... por lo que ahora estoy pasando por una ENORME depresión, y el poco éxito que están teniendo las historias no me están ayudando mucho.
Por favor, dejen reviews no les cuesta NADA!, también acepto anónimos :)
Vaa! no sean malitas, no les cuesta nada pueden poner solo : yo sigo la historia, bye , o lo que sea…
Ok, besos las adoro
RosalieHaledeCullen
xoxo
