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Capítulo VII: Harry.
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Marzo, 2005.
El Auror Asistente de Investigación, Dennis Creevey, es joven; pero listo como un zorro y el Jefe de Aurores, Harry Potter, depende de su habilidad para ver las conexiones que otra gente a menudo no ve.
Creevey diría algo como: "Gracioso, ¿No es cierto? Que ambos, el cuerpo que hallamos cerca de Stepney y el otro en los jardines Bethal Green estuvieran usando esos calcetines a rayas hechos de lana de alpaca".
Nadie más se había dado cuenta de eso, y cuando resultó que ambas víctimas estaban relacionadas con una joven mujer que trabajaba en un servicio de ventas de medias, no pasó mucho tiempo para que tuvieran una sentencia.
Ahora, a la primera hora de la mañana del miércoles, Dennis está esparciendo una pila de pergaminos en el escritorio de Harry. "Esto probablemente no sea nada", dice –él siempre dice eso–, "pero noté algunas similitudes".
Harry lee algunos de los pergaminos, mira las fotografías, regresa a la primera página y se queda mirando fijo.
"Oh, mierda", dice, empuja sus anteojos sobre su nariz y recorre su cabello con la mano. "Trae a Oliver y a Susan".
Garabatea una nota a Hermione: ¿Puedes darnos descripciones específicas de las heridas físicas de Pansy?, con fotos si se puede. Es posible que haya encontrado un caso similar sin resolver y necesite la información para comparar.
Envía la nota por lechuza, completamente consciente de que Hermione va a estar furiosa cuando descubra que el caso tan similar al de Pansy es de hace seis años
Mira de nuevo al papeleo que trajo Dennis:
Caso abierto 17 de mayo,1998; mujer no identificada (en adelante referida como Kate Wandless), edad aproximada de 16 a 21, cabello marrón, ojos marrones, sin tatuajes o marcas distintivas, estatura aproximada 1.60 metros, peso aproximado 30 kilos –¡30 kilos, Merlín!–, evidencia de abuso físico y sexual, fracturas de costillas curadas aproximadamente hace un año, radio y cúbito fracturados y parcialmente curados. Brazo izquierdo, tres dedos rotos; mano derecha, cicatrices de quemaduras en varios estados de sanación. Falta el incisivo delantero derecho. Uñas desiguales y sangrantes, cabello irregular, costras y cicatrices en el cuero cabelludo – alguien, maldita sea, le había arrancado el cabello de raíz–, posibles mordeduras de roedores...
... y lo más condenable de todo:
Abrasiones y moretones en muñecas y tobillos, casi con certeza, producto de restricciones de metal.
Fue de antes de su tiempo como Auror, se dijo a sí mismo. A sólo un par de semanas después del final de la Batalla de Hogwarts, así que, tal vez no llamó tanta atención como debió. El cuerpo de la mujer fue encontrado en las afueras de una villa mágica y la autopsia detectó una débil firma mágica, así que ella era, sin duda, una bruja. Sin embargo, la comunidad mágica es mucho más pequeña que la muggle, y él no puede entender por qué nadie reportó a esa joven bruja como perdida. No hay ninguna persona desaparecida en los registros que siquiera se le acerque.
Hermione aparece como una hora después con una portafolio lleno de pergaminos y fotografías y una furia apenas contenida con la que Harry de verdad no quiere lidiar. Para ahora, la Auror de Investigación, Susan Bones, está revisando el reporte de Kate Wandless línea por línea, mientras que el joven Creevey y el Auror de Investigación, Oliver Wood, están buscando similitudes en los últimos diez años de casos sin resolver. Harry tiene el poco envidiable trabajo de hacer un reporte para el Ministro de Magia, para decirle que, posiblemente, hay algún tipo de depredador sádico que ha estado operando en el Mundo Mágico por los últimos seis o siete años y quien, hasta ahora, ha escapado de la atención del Departamento de Seguridad Mágica.
Él mira fijo al pergamino y tacha varias palabras. Mira hacia arriba.
"Hermione, hola, gracias por venir, pudiste enviar eso por lechuza, ¿Sabes?…".
Hermione no va a tolerar nada de eso. "¿Otra más?", espeta, "¿Crees que hay otra mujer que ha sido torturada como lo fue Pansy, y que el Departamento de Seguridad Mágica no detuvo al monstruo la primera vez?".
Harry levanta su mano. "Tal vez", dice, tan calmado como puede, "Dennis apenas encontró el caso sin cerrar esta mañana…".
"¿De cuándo es?".
"1998".
"¿De hace siete años? ¡Merlín y Morgana, Harry!, ¿Cómo es que…?".
Harry la interrumpe. "No lo sé. No estaba aquí en ese entonces, ni siquiera había empezado mi entrenamiento. Estamos en eso ahora".
Ella asiente, reprimiendo su ira, tratando de no pensar en el rostro que tenía Neville la noche pasada.
"¿Tienes tiempo para echar un vistazo al archivo?", pregunta Harry, "¿El informe médico?".
"Sí, por supuesto". Ella hará el tiempo.
Toma el pergamino de la mano de Harry y lo lee lentamente hasta el final, luego retrocede y lo lee otra vez y lo pone sobre el el escritorio. Junto a este, coloca su informe sobre la admisión de Pansy en San Mungo y le enseña a Harry que ambos coinciden línea por línea. "Son prácticamente idénticos", le dice.
"Mierda", murmura Harry.
"De alguna manera, Pansy sobrevivió", dice Hermione, "Esta pobre chica no".
"Lo sé. Vamos a hacer todo lo que podamos para resolverlo".
"Déjame ayudar. Si puedo revisar el informe de la autopsia y…".
"Gracias".
No hay mejor mente en ningún lado como la de Hermione. Si hay alguna información útil por encontrar en la descripción médica del caso Kate Wandless, ella la encontrará.
Harry conjura un rápido hechizo duplicador y le entrega las copias del archivo que ella mete en el portafolios.
"Al menos", dice Hermione, "tienes un poco más de información que cuando ella fue encontrada. Eso podría significar algo".
"Sí, eso espero. Ojalá supiéramos quién era Kate Wandless cuando estaba viva".
Hermione detesta que las víctimas no identificadas sean apodadas Wandless (sin varita), con nombres relacionados al año. En 1998 todos los nombres asignados empezaban con K. Sí, el sistema es conveniente; pero ¿Podría haber manera más cruel de enfatizar que todo su poder, incluso sus vidas, les fueron arrebatados?
"Es inusual, ¿No es así? Que nadie se presente a reclamar una desaparición después de todo este tiempo", dice ella.
Harry asiente. "Casi nunca tenemos víctimas que permanezcan no identificadas, sin duda no una persona tan joven como esta". Toca su pluma en el escritorio. "Espero que podamos averiguar quién era ella".
"Si yo puedo hacer algo…".
Ella es interrumpida por un golpeteo en la puerta. Dennis Creevey asoma su cabeza.
"¿Está ocupado, señor?", pregunta.
Harry es cauto. "No más de lo usual, ¿Por qué?".
Dennis entra en la oficina, seguido de Oliver Wood, quien lleva un grueso fajo de pergaminos. Intercambian miradas; pero es Dennis quien habla:
"Creemos que encontramos a otra, señor".
"Mierda", murmura Harry otra vez. "¿De cuándo?".
"Junio de 1995".
"Mierda, mierda, ¡mierda!".
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*…*
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Michael le ha aconsejado a Neville que anime a Pansy a hablar; pero que no la presione. Hay una fina línea entre ambas cosas.
"No le preguntes directamente si recuerda algo o a alguien, sólo háblale de cosas con las que podría estar familiarizada. Las afirmaciones son mejores que las preguntas. La primera vez que dijo tu nombre, estaban hablando de flores, ¿Cierto?".
"Sí, de las flores que le traje. Mencioné que mi abuela siempre las tenía en la mesa en Navidad porque Pansy sabría eso. Ella pasó dos navidades conmigo en la casa de mi abuela".
Michael frunció el ceño. "Hermione me dio a entender que su relación era secreta".
"Lo era, esencialmente. Mi abuela era la única persona que lo sabía".
"¿Los padres de Pansy no preguntaban dónde estaba ella en Navidad?".
"Danos algo de crédito. Pansy era una Slytherin, y yo he estado en la Orden desde que tuve quince. Se nos ocurrieron buenas historias de portada para cubrirnos".
"¿Puedo preguntar por qué sintieron que era esencial que los Parkinson no los descubrieran? Tú eres un sangre pura, ¿o no?".
Neville suspira. Confía en un Ravenclaw para no ver el bosque a causa de los árboles.
"Sí. No que esto importara; pero los Longbottom siempre se han opuesto a la obsesión con la pureza de sangre. Mis padres lucharon contra ello en la primera guerra y fueron, como sabes, miembros de la Orden del Fénix. Los Parkinson se aliaron con los Malfoy y los Lestrange. Para ellos, yo era un traidor a la sangre".
"Disculpa", dice Michael, lamentando haber preguntado, "Debí darme cuenta de eso".
"Está bien. Sólo espero que lo hayamos superado".
"Le sugerí a Draco Malfoy que hablara con Pansy también", dice Michael, no del todo irrelevante, "Entiendo que ellos eran amigos de infancia".
"Le habló la otra noche y ella le respondió", le dice Neville, "pero no en forma que indique que sabía quién era era él".
"¿Qué otras cosas podrían ser familiares para ella?, ¿Música favorita, o libros u otros objetos?".
"No lo sé…".
Fuego crepitante, té con leche y uno de azúcar, mantas suaves, labial rojo… ¿Significarían algo para ella alguna de esas cosas ahora? Todas parecían triviales. Él no quería ser grosero con Michael; pero traer una grabación musical o peluches no tiene sentido. Él sabe que lo que Pansy quiere y necesita es su presencia, y esta conversación lo está manteniendo lejos de ella.
"Lo voy a pensar", le dice y regresa a la habitación para que Pansy sepa que él está ahí.
Los elfos domésticos de Blaise se han vuelto completamente comprometidos en el cuidado de Neville, y Franco está ahí cuando abre la puerta, hoy está acompañado por Beppo y Pina. La medimaga de turno ha convocado a Theo para traducir; pero él sólo está ahí de pie, sin tener una oportunidad de hablar.
Una vez más, Franco ha conjurado una mesa y un mantel de lino blanco –es la hora del almuerzo– y está recitando el menú.
"Yo trayendo cavatelli con salsiccia e rapini para el Amo Theo, el Amigo Neville y la bonita dama especial del Amigo Neville, y también ovviamente un'insalata fresca y mandarini…",
Beppo acomoda la comida y quita las tapas de los platos. La mesa es puesta con porcelana china y plata para tres. La medimaga sólo se queda mirando, aturdida.
"Grazie", logra decir Theo cuando Franco toma un respiro.
"Y también", continúa el elfo, "Pina está pensando…".
Pina da un paso adelante y le interrumpe, mientras Franco pone oficiosamente un hechizo de estasis sobre la comida.
Neville ya sabe que Franco maneja la cocina; pero Pina maneja el resto de la casa, y hay cierta competencia por estatus entre ellos.
"Yo estando muy preocupada", dice Pina, con una mirada aplacadora hacia los elfos machos. "Así que yo diciendo al Amo Blaise y al Amo Theo que le pidan ayuda a Pina con la bella Signorina amata di Amigo Neville. Hombres no comprendiendo a damas, ¿Cierto?".
Theo asiente. "Probablemente". Pina no se equivoca. Lo que él y Blaise no saben sobre mujeres podría llenar una larga biblioteca.
"Y ahora Pina está viendo que la bella Signorina è un po' triste". Pina se detiene, manos sobre sus caderas, y mira enojada a Theo primero, luego a Franco y a Beppo a su vez. Luego gira hacia Neville, quien hace rato ha perdido el hilo de la conversación, y le sonríe con gentileza. "Yo no refiriéndome al Amigo Neville, ovviamente", dice, "Amigo Neville está molto turbato porque él ama a la Signorina".
"Um, ¿Gracias?", se anima a decir.
Pina agita los brazos abarcando con su gesto toda la habitación. "Questa camera è brutta!", declara determinadamente. "¡È un grave errore! ¡È come un deserto, tutto è bianco, bianco, bianco!".
"Pina, inglese, per favore", le ruega Theo.
"Pina è molto dispiaciuta, muy, muy apenada", responde la elfina, lágrimas temblando en sus enormes ojos. "pero Pina estando también muy, muy triste de que la muy bonita y especial dama de Amigo Neville tenga sólo cosas feas en esta habitación, ¡Todo blanco, blanco, blanco!".
Ella voltea hacia Neville de nuevo y saca algo del bolsillo de su delantal que, claramente tiene un encantamiento de extensión.
"Pina haciendo pequeño obsequio para la bella Signorina, pero Pina estará ayudando más, ¡mucho más!".
Ella va a la cama y sostiene lo que sacó de su bolsillo para Pansy. Neville mira hacia Theo en pánico, y la medimaga da un paso adelante; pero Pansy está sonriendo. Pina también le sonríe y, con mucho cuidado coloca su obsequio– que parece estar hecho de tela rosa– encima de la cama. Luego Pina, Franco y Beppo se aparecen ruidosamente de regreso al Palazzo y Neville se le queda viendo a Pansy.
Ella acaricia la tela, sea lo que sea, y parece que le gusta la manera en que se siente. Entonces, con mucho cuidado, lo desenrolla. Es un camisón hermosamente hecho y cuidadosamente diseñado en un estilo modesto que demuestra respeto por la privacidad y la autonomía de Pansy.
"¡Qué bonito!", dice la medimaga, casi para sí misma.
Pansy levanta el camisón y lo sostiene contra su mejilla, y Neville desea que él hubiera pensado en eso. ¿Por qué no se dio cuenta que ella debería haber tenido algo bonito para usar?
Ella lo mira y sonríe.
"¿Ayúdame?".
Es una pregunta, no un pedido, y él no comprende.
"Adelante", dice la medimaga, y con un giro de su varita conjura una cortina opaca alrededor de la cama de Pansy.
Neville está temblando, y sus pies están congelados en el piso. Es Theo quien lo apremia. Se acerca por detrás y coloca las manos sobre sus hombros. "Adelante", repite lo que la medimaga. "Pansy ha pedido por tu ayuda".
"Yo no…".
Las manos de Theo presionan.
"Sabrás qué hacer. Estará bien".
Neville da un paso dentro de la cortina, y Pansy aún está sentada ahí pacientemente. Él se obliga a estar tranquilo.
"¿Quieres que te ayude a cambiar tu ropa?", pregunta.
Ella asiente y gesticula hacia el camisón que Pina hizo.
"Me gusta este".
Una oración. Eso es bueno.
"Te gusta este, y te gustan las flores", le dice.
"Sí". Está complacida de que él entienda.
"Será más fácil si te pones de pie", le dice Neville. "Te ayudaré".
Ella lo mira seriamente, como esperando más instrucciones. Él toma un respiro.
"De acuerdo, tú sujetarás mis brazos y yo te ayudaré a pararte. Después te darás vuelta para que pueda desatar el camisón blanco y ayudarte a ponerte el rosa. Sólo tomara unos pocos minutos, ¿Es lo que quieres hacer?".
Ella lo piensa, y él se pregunta qué parte de todo ello le está haciendo detenerse. ¿Piensa que podría caerse?, ¿está preocupada por darle la espalda?, ¿está preocupada de que sea un trampa…?, ¿…de que él se lleve el viejo camisón y no le de el nuevo, dejándola desnuda y vulnerable?
Si él hubiera sido torturado por seis años, ¿a qué le temería?
Le duele el corazón. Otra vez. Aún.
Extiende los brazos al frente.
"¿Tomarías mis manos?".
Ella mira al bonito camisón rosa a su lado, luego gira, se desliza fuera de la cama y se pone de pie, encarándolo, apoyándose contra la cama. Sus ojos están en los suyos, y ella toma sus manos.
"Oh, buena chica", susurra él, "¿Puedes dar un paso hacia mí?".
Ella se muerde el labio y lo hace.
"Eres tan buena chica", le dice él, y tiene que detenerse para tragar el nudo en su garganta. "Ahora, te voltearás para mí, y desataré el camisón que estás usando, ¿de acuerdo?".
Le preocupa que sea demasiada información a la vez; pero Pansy asiente. Entonces él lo hace, deslizando el camisón por sus hombros tan suavemente como es posible. Cae hacia el piso, y ella está de pie ahí, con su espalda hacia él, vistiendo únicamente lisas bragas blancas de hospital…
…y él no puede soportarlo.
Ella está aún demasiado delgada, sus omóplatos sobresalen bruscamente, y, a pesar de los mejores esfuerzos de Hermione, hay cicatrices que probablemente nunca se irán.
Él está lleno de un anhelo tal de tocarla que está indefenso. Ansía la sensación de su piel bajo sus dedos, como un hombre que se ahoga ansía el oxígeno, anhela poner su boca en su nuca, sólo un poco.
Negocia con los dioses. Sólo déjenme besarla una vez y… mierda, soy humano ¡y nadie dijo que no podía!
Pero, por supuesto, no puede. Ella no puede consentir en ninguna forma significativa, y Neville no puede usarla así para su propia necesidad.
Rápidamente, coge el camisón rosa, lo sacude y lo sostiene en frente de ella.
"¿Puedes poner tus brazos en la prenda, cariño?"
Ella asiente y hace como le pide, como una niña dócil, en absoluto como Pansy, y aún…
Neville encuentra las tiras en la espalda del camisón, satisfecho de que encajen. Pina no ha sido tacaña con la tela, permitiendo que tenga suficiente para dejar a Pansy menos vulnerable. Mientras sujeta los lazos, su pulgar, accidentalmente -él juraría que lo fue, porque está tratando muy duro de ser cuidadoso–, se desliza sobre su piel, y ella hace un pequeño sonido. Neville quiere que sea un sonido de contento o placer; pero puede ser de miedo, y él se paraliza.
Hay un momento de completa quietud, y luego ella voltea. Lo hace sin que se lo digan y lo mira, y… Oh, ¡a la mierda todo!, él la envuelve en sus brazos y la abraza.
"Mi buena, buena chica", le dice cerca a su oreja, "Mi perfecta chica. Te amo tanto".
Ella retrocede un poco para mirarlo; pero no está asustada. No está asustada. Sus ojos están en los suyos y, muy cuidadosamente, coloca su mano en su mejilla y la mantiene ahí.
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*…*
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Hermione manda una lechuza al hospital para decir que está ocupada en otro lugar, y manda también una lechuza a Draco con una explicación más detallada. Mientras tanto, alguien ha ordenado pizza porque ahora hay tres cajas en la oficina de Harry. El joven Creevey tiene una rebanada en una mano y una pluma en la otra, haciendo alguna especie de gráfico con las similitudes y diferencias en los tres casos.
Harry mismo está listo para hechizar a quien sea que lo mire mal, porque él debió hacer una revisión de casos sin resolver en el minuto en que se dio cuenta de la situación de Pansy, y lo sabe. Ahora, básicamente tiene tres casos sin resolver, ya que el de Pansy tiene meses, y el amargo conocimiento de que hay un violento sádico que retiene cautivas a jóvenes brujas y que las tortura en algún lugar de su comunidad se lo está comiendo como ácido.
El caso de 1995 (ahora conocido como caso de Helen Wandless) se lee casi como una copia del caso de Kate Wandless de 1998 y el caso de Pansy Parkinson del 2004. La gran diferencia es que Helen es más joven que Kate, aproximadamente entre los doce –¡Jodido, Merlín, doce! – y dieciséis años de edad.
"Era sólo una niña", dice Susan. "Los otras dos eran adultas, podían vivir por su cuenta; pero ella debería haber tenido padres que la estuvieran buscando".
Harry levanta la mirada. "Hermione, ¿Dónde estuvo viviendo Pansy después de Hogwarts?".
"Neville dice que desapareció después de la Batalla. Se suponía que iría a la casa de su abuela; pero él dice que podría haber regresado a la casa de sus padres para recoger algo, y luego, no sé si lo recuerdas; pero su abuela murió sólo unos días después…"
"Murió, ¿cómo?", pregunta Harry con brusquedad".
"Causas naturales", le dice Hermione. "Tuvo un derrame cerebral sólo unas semanas antes de su cumpleaños noventa". Sus ojos de repente se llenan de lágrimas. "Ella peleó en la Batalla".
Harry asiente. "Lo recuerdo".
Augusta Longbottom y su amiga Zenobia Kirke, dos imponentes y poderosas brujas mayores avanzando sobre los mortifagos, varitas destellando maldiciones. Zenobia había caído cerca de las puertas del Gran Comedor. Augusta sobrevivió a la batalla, sólo para morir una semana después.
Él parpadea para contener las lágrimas que no tiene tiempo de derramar. "¿Estamos seguros que Madame Longbottom murió de causas naturales?".
"No hubo duda en el momento", responde Hermione. "Estaba cerca de los noventa y había tenido estrés severo recientemente – pero, de nuevo, nadie lo cuestionó. Revisaré el informe de su muerte". Ella envía otra lechuza al Departamento de Registros Civiles".
"Gracias". Harry sabe que es improbable que haya nada sospechoso sobre la muerte de la abuela de Neville; pero en este punto, él no está dejando que nada pase sin revisar.
Golpea bruscamente su mano en su mejilla.
"¿Cómo es que tenemos a dos brujas jóvenes asesinadas en tres años y ninguna de ellas fue reportada como desaparecida?, ¡¿Quién carajo eran?!". Voltea hacia Oliver Wood. "¿Alguna vez hubo un reporte de persona desaparecida para Pansy Parkinson?".
Oliver niega con la cabeza. "No que yo haya podido encontrar. Los Parkinson se mudaron a Francia después de la guerra; pero ahí tampoco hubo un reporte".
"Eso no tiene sentido", dice Hermione de plano.
"No, seguro que no lo tiene", concuerda Harry. "Y eso debe ser la cosa más importante que tienen en común estos tres casos".
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*...*
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Neville no se mueve, apenas respira, sólo mira a los ojos de Pansy, su mano cálida y suave en su mejilla. Hasta ahora, ella sólo ha tocado su mano; esto es diferente. Es menos infantil y más íntimo. La cortina ha dejado fuera a la medimaga y a Theo. Ellos están solos juntos.
Él aún tiene sus brazos alrededor de ella, y no puede pensar en ninguna buena razón para dejarla ir mientras su mano esté en su rostro de esta manera. Su pulgar se mueve un poco como si quisiera saber cómo se siente su piel y, más que nada, él desea besarla. Sin embargo, no puede, así que le dice:
"Hola, cariño".
Ella sonríe. Es una débil sombra de la sonrisa que él conoció siete años atrás; pero es un millón de veces mejor que el terror en su rostro hace seis meses.
"Neville", suspira ella.
"Me gusta oírte decir mi nombre".
Ella entiende, porque lo dice de nuevo. "Neville". Se inclina un poco más cerca y los brazos de él aprietan. "Te escondí".
Eso no tiene nada de sentido. No significa nada para él en el contexto del pasado o del presente.
"¿Me escondiste?", repite cuidadosamente para estar seguro de que entendió las palabras.
Ella está complacida. "Sí".
"¿Cómo me escondiste?". Sigue sin tener sentido; pero tal vez ella dirá algo más.
Su sonrisa se desvanece, y maldita sea, él no debió hacerle otra pregunta, sólo debió decirle que era genial, incluso si no sabía a lo que se refería. Sin embargo, ella no se ha alejado, así que no está molesta, tal vez sólo un poco confundida. Bueno… ya son dos.
"Esa fue la forma correcta de actuar, cariño", le dice. "Gracias por esconderme".
Su sonrisa regresa, gracias a Merlín.
"Sí", dice de nuevo, su voz un poquito más fuerte. "Tracey dijo que te escondiera".
"¿Tracey?", pregunta él antes de poder detenerse, y de repente, siente que se le hunde el estómago.
Pansy asiente. "Tracey".
De alguna manera él mantiene su voz estable y hace una afirmación, no una pregunta.
"Tracey estuvo ahí".
Pansy asiente de nuevo, y dice la oración más larga que ha pronunciado en más de seis meses:
"Tracey estuvo ahí, y me dijo que te escondiera".
Neville besa la parte superior de su cabeza y habla tan calmado como puede.
"Eres asombrosa, cariño, estoy tan contento de que hayas hecho eso". Ella está cálida y viva en sus brazos, y tal vez, es posible que les haya dado una pista. "Vamos a regresarte a la cama ahora", le dice, renuente de dejarla ir, "Y puedes almorzar. Franco nos ha hecho una comida maravillosa".
Él la ayuda a subir a la cama y abre la cortina. La medimaga se ha ido; pero Theo sigue ahí, sentado en la mesa y comiendo pasta.
"Esto está delicioso", comienza y entonces ve el rostro de Neville. "Oh, mierda, ¿Qué sucedió?".
Neville toma un respiro. "Necesito hablar con Harry. Ahora mismo".
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*Fin del capítulo VII*
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