Capítulo 2
Fin de Semana Padre e Hijo
Sesshoumaru decidió salir el fin de semana de la ciudad, sólo para hombres, irían él, Taro, Inuyasha e Inutaisho a las montañas.
-Demo, yo quiero ir con papa!
-Lo siento preciosa, sólo para niños...
-Yo quiero ser un niño...
Ayumi lo abrazaba con todas sus fuerzas, llorando en silencio.
-Onegai, papa... no me dejes...
-La próxima vez podrás ir...
-Demo...
Rin cargó a la pequeña, que continuó llorando.
-Papa!!!
Taro se acercó y la abrazó.
-Me lo prestas Umi?
-Nii-chan...
-Me lo prestas sólo un día? Tú lo tienes siempre...
-Usodayo!
-Es mentira?
-Papa llega muy tarde y yo me duermo y no lo veo...
-Gomen Umi...
Luego de despedirse, se marcharon, la pequeña se quedó aferrada al cuello de su madre.
-Papa no me quiere!
-Ayumi, sabes que no es verdad!
-No! Quiere más a Taro.
....................................
Sesshoumaru no iba conduciendo, se quedó viendo hacia afuera.
Flashback. -
Sesshoumaru había gastado todos sus ahorros en efectivo en tratamientos de fertilidad. Cada intento fallido era como si muriera por pedazos.
-Rin... Rin, este tiene que ser el último intento...
-Pero...
-Rin... Ya hemos gastado 220 mil dólares...
Rin asintió, las lágrimas corrieron como torrentes por sus mejillas.
-Preciosa...
-Bien... si es el último... olvidémonos de todo... Sesshoumaru, vamos a hacerlo inVitro...
-El que quieras...
Rin asintió. De 4 embriones, sólo uno se fijó. Aunque el embarazo fue excelente, según los médicos, Rin tuvo contracciones a los 6 meses y Ayumi nació antes de tiempo.
- Fin del Flashback.-
Sesshoumaru llegaba todos los días a las 5 en punto a la casa, para estar con su pequeña, dejaba todo a un lado y se tomaba el día libre. Pero todo aquello cambió sin darse cuenta. Llegaba a las 10 de la noche, sólo la veía dormida, le daba un beso y se iba a su habitación. El escucharla llorar y decir que no era justo que ella no fuera, le partió el alma.
-Sesshoumaru, estás bien?
-Papá...
Sesshoumaru vio hacia atrás, Taro e Inuyasha dormían.
-Papá... qué hago? No sé ser un buen padre para ninguno de mis dos hijos...
-No creo que seas malo... te preocupas por ello...
-Sí? Sólo preocuparme no le borrará las lágrimas a Ayumi...
-Eso que acabas de decir... eso te convierte en un padre excelente...
-No me siento como tal...
Durante todo el día Taro lo notó ido, ausente y hasta torpe. Fue hasta el bulto de su padre y buscó su celular.
-Papá...
-Taro...
-Llámala...
Sesshoumaru vio el celular, movió la cabeza de lado a lado.
-Llámala, papá...
Sesshoumaru se negó nuevamente. Se pasaron el resto del día pescando y bañandose en el río.
.................................
Llegaron domingo en la noche, Sesshoumaru se sorprendió al encontrar la casa vacía. Apenas encendió su celular, entraron alarmas y mensajes de llamadas perdidas, todas de Rin, no perdió tiempo en llamarla.
-Sesshoumaru?
-Rin, qué pasa? Me voy por dos días y me llenas el buzón?!
-Sesshoumaru...
-Por Kami, 52 llamadas! Rin!
-CÁLLATE LA BOCA Y ESCÚCHAME!!!
-Rin...
-Tuvimos un accidente... Ayumi no ha despertado...
Taro se sujetaba a lo que podía, Sesshoumaru conducía como loco y sólo se repetía estúpido.
-Papá! Nos vas a matar!!!
Sesshoumaru frenó de golpe, a escasos centímetros del auto de enfrente.
-Qué pasó? Papá, porqué estás así?!
Al llegar a la clínica, corrió a la habitación. Vio a Rin con la cabeza vendada y una mano enyesada, la abrazó con fuerza.
-Qué pasó?! Kami, estás bien?! Rin, estás bien?!
-Estoy bien... un... un conductor ebrio se pasó la luz en rojo... Kami, Sesshoumaru, sabías que se sabe quitar el cinturón?
-Qué?!
-Se lo quitó, se acostó en el asiento trasero...
Sesshoumaru se acercó a la pequeña, sus ojitos hinchados y negros, sus lágrimas cayeron sobre su frente.
-Qué le pasó a mi hija, Rin?
-Tiene una fractura en la base del cráneo... no ha despertado...
-Qué quiere decir eso, Rin?
-Taro...
-Qué quiere decir?
-Que está muy lastimada...
Sesshoumaru lloraba en silencio, viendo a su pequeña inmóvil.
-Perdóname, princesita...
..........................
Los días se comenzaron a acumular, el tratamiento era un arma de doble filo, y aunque los médicos le daban buen pronóstico, no despertaba. Rin estaba dormida en el duro sillón de las visitas. Sesshoumaru, sentado en la silla. Acarició las mejillas de su pequeña.
-Despierta, princesita... despierta, mi amor...
Taro le pidió a Joyce llevarlo a ver a la niña.
-Para qué quieres ver a esa mocosa?
-Es mi hermanita, mamá...
-Hace lo mismo viva que muerta...
Taro se la quedó viendo.
-Eres cruel... muy cruel... es mi hermana y la quiero!
..............................
-Ma-ma...
-Rin!
-Ma-ma...
Rin se acercó a la cama, la pequeña abrió sus ojitos, sonrió al verlos abrazados.
-Pa-pa... vol-vis-te...
-Claro que sí, mi princesita...
La pequeña vio a su madre con lágrimas en los ojos.
-Ma-ma...
.................................
La pequeña estaba completamente recuperada, 3 semanas después. Era nuevamente fin de semana de visita de Taro, al verla, la abrazó con fuerza.
-Umi!!!
-Taro!!!
Rin sonrió al verlos, Taro la abrazó a ella también.
-Mi mamá no me dejó ir a verlas...
-No importa, cariño...
Cuando Sesshoumaru llegó, saludó a su hijo con un fuerte abrazo, a Ayumi la llenó de besos, haciéndola reír, al dejarla en el piso, la pequeña volvió con sus lápices y hojas.
-Preciosa...
-Mi amor...
Se besaron con ternura. Sesshoumaru se pasó el resto del día con Taro. Incluso mientras veían una película, notó que la pequeña sólo se aferraba a Rin. Rin estaba preparando la cena, Taro se le acercó.
-Rin...
-Necesitas algo?
-No... Rin... qué pasó con papá y Ayumi?
-Porqué lo preguntas?
-No ha hecho ni una de las cosas que siempre hace...
-Cómo cuáles?
-Como irle a enseñar sus raspones, ni a simplemente abrazarlo... papá la ve y se nota triste, que pasó?
-No lo sé, Taro... ahora que lo mencionas, sí es cierto... Ayumi no se le ha acercado hoy... ni siquiera se inmutó cuando salieron.
-Está rara... Rin, porqué mi papá está tan triste? Él no es así!
Rin suspiró.
-No me corresponde decírtelo, Taro... habla con él...
-Demo...
-Taro, vamos al parque... Ayumi, vamos al parque...
-Mami va?
-No, cariño, yo voy a hacer la cena.
-Yo me quedo con mami...
-Ayumi, ve con tu papá al parque...
-No, que se vaya con Taro.
Sesshoumaru suspiró y se marchó con Taro. Al finalizar el fin de semana, Sesshoumaru mismo llevó a Taro con Joyce. Al volver, se dio un baño y se acostó. Ayumi se subió a la cama y lo abrazó, lo besó en la mejilla, Sesshoumaru le sonrió y la abrazó con fuerza.
-Te quiero, papi...
-Te amo, mi princesita...
Sesshoumaru la besó en la cabeza.
-Ayumi... Taro y yo hicimos algo malo?
-No...
-Porqué ya no quieres estar con nosotros?
-Tú tienes dos... mami solo tiene uno...
-Dos qué?
-Mami siempre se queda sola... y tú ya no le dices que la quieres...
-Claro que la quiero!
-No...
-Ayumi, yo amo a tu mamá...
-Mami también se cortó... y se lastimó... y le duele cuando se levanta...
Sesshoumaru recordó que la noche anterior, al hacer el amor, Rin se quejó de un calambre. Ella solía levantarse media hora antes, así que esta vez, él también despertó con la alarma. La vio sentarse en la cama y llevarse las manos a la espalda para ponerse de pie.
-Acha!
Cuando Rin salió del baño, Sesshoumaru estaba sentado en la cama. Rin se sentó a su lado, él la besó en la mejilla.
-Hola, mi amor... cómo dormiste?
-Te amo, Rin... cuándo fue la última vez que te lo dije?
Rin acarició sus mejillas.
-El día de mi cumpleaños...
Era como un recuerdo que atesoraba.
-Perdóname, soy un imbécil de primera...
-Has estado muy ocupado...
-Eso no es excusa...
Rin lo besó con ternura, él acarició su espalda.
-Te lastimaste la espalda en el accidente...
-Sessh...
-Rin!
-Me disloqué una vértebra... pero ya volvió a su sitio...
-Cuando lloraste en el baño.
-No tienes idea de todo lo que dolió. Pero el doctor dice que está en su sitio y que me acostumbraré al dolor.
Sesshoumaru la abrazó con fuerza atrayéndola a su pecho.
-Sessh...
-Doushio?
-Sessh...
-Nadie es feliz en esta casa... qué pasó? Qué hago? Cómo lo remedio? Dímelo, Rin...
-Tú te dejaste engullir por tu trabajo... Ayumi te extrañaba mucho... te sentías culpable por dejarla y con el accidente, pensaste que si te la hubieras llevado, no habría pasado... estás tan confundido después de 12 años acerca de cómo criar a Taro que te alienas...
-Es que está comenzando a ver las cosas como un adulto!
-Déjalo crecer! Déjalo que comprenda la arpía que tiene por madre!
-Rin...
-Porqué le mentiste? Él te preguntó si alguna vez me había dicho mamá y tú le dijiste que no. Tenías que decirle la verdad! Tenías que decirle de la brutal paliza que Joyce le dio por hacerlo, que no pudimos ganar la demanda por la custodia, pero que lo intentamos...
Rin se calmó, acarició sus mejillas.
-Eres un buen padre, Sesshoumaru... no te desanimes... eres un buen hombre... no cambies...
-Y qué tal soy como esposo? Soy un completo fracaso!
-No, amor... Eres maravilloso... sólo... me gustaría volver a sentirte parte de mí... yo sé que aún queda mucho entre nosotros por lo que vale la pena luchar... podemos hacerlo...
-Lo prometo, preciosa...
Rin lo besó con ternura.
....................................
Rin estaba sacando cosas viejas de la habitación, se encontró con el paquete de lencería sin estrenar de hacía dos meses. Entonces fue cuando notó que realmente estaban cayendo en una rutina y que tarde o temprano, uno de los dos se cansaría.
Decidida a cambiar eso, terminó de arreglarlo todo, cuando Sesshoumaru llegó la encontró en la cocina, la abrazó desde atrás y la besó en el cuello.
-Mi amor...
Rin se dio vuelta sorprendida, Sesshoumaru la besó apasionadamente y deslizando sus manos hacia abajo, le apretó el trasero.
-Cómo estás, preciosa?
-Sessh...
Sesshoumaru sonrió, acarició sus mejillas y volvió a besarla.
-Esta noche te voy a recordar porqué te casaste conmigo...
Rin rió a carcajadas y rodeando su cuello con sus brazos, lo besó.
-No creas que eres el único que tiene planes...
Rin le dejó espiar dentro de su blusa, no pasó mucho antes de sentirlo erecto, presionando contra su piel, mientras sus ojos vagaban sobre la lencería oculta.
-Sabes que me vuelves loco...
-Hm! Es bueno saberlo!
Sonrieron, continuaron besándose hasta que escucharon una risita.
-Ayumi...
-Papi!
Sesshoumaru le dio un último beso a Rin y cargó a la pequeña fuera de la cocina.
Rin recogía la mesa después de cenar, tocaron a la puerta.
-Taro!
Rin salió de la cocina, apenas vio a su padre, lo abrazó con lágrimas en los ojos.
-Papá!!!
-Taro, qué pasó?! Cómo llegaste aquí?!
Rin vio al taxi esperando su paga, le pagó y volvió a la casa.
-...Onegai, papá!
-Taro...
-Qué pasa?
-Rin, onegai, deja que viva con ustedes! Yo sé que tú puedes hacer que mi papá diga que sí!!!
Taro la abrazó con fuerza. Rin pasó sus manos por su cabeza.
-Taro, cariño... qué pasó?
Taro se levantó las mangas de su camisa y dejó ver las heridas redondas aún sangrantes en sus brazos.
-Kami! Qué es esto?
-Es el novio de mi mamá, me dijo que si digo algo me mata... onegai, papá, no me hagas volver!
Sesshoumaru lo llevó a una clínica y levantó una denuncia contra Joyce y contra el novio. Al volver a la casa, Rin bajaba las escaleras, abrazó a Taro.
-Qué te dijeron?
-Todo está en manos de la policía, mañana a primera hora, tú...
Rin movió la cabeza negativamente.
-No debo ser tu abogada, no esta vez...
-Rin!
Rin besó a Taro en la cabeza.
-Soy tu esposa, Sesshoumaru... no debo ser tu abogada en un litigio por una custodia...
-Pero no es tu hijo...
-Papá...
Rin levantó la mirada, esta vez con las lágrimas saliéndose de sus ojos.
-Gracias por recordármelo...
Rin acarició la espalda de Taro.
-Vamos, cariño... tienes que descansar...
Rin lo llevó a su cama. Él acarició sus mejillas.
-No llores, Rin... mi papá es un tonto por hacerte llorar...
Rin sonrió y lo besó en la frente.
-No le faltes el respeto a tu papá...
-Demo...
-Dai... Perdón... Taro...
-Porqué siempre me dices así? Dai...
Rin cerró los ojos.
-Mucho antes de casarme con tu papá, soñaba con tener un bebé... me dolió mucho saber que yo no sería quien le diera su primer bebé... y mucho más saber que sería niño...
-Perdóname, Rin...
-Tú no tienes la culpa de nada...
-Demo, me llamo Taro...
-Tú no elegiste tu nombre, cariño...
-Demo...
-Taro, amor... yo le había sugerido a tu papá llamarte Daisuke, como él... Después de todo, sí eres su hijo y... bueno, no importa... tu mamá se nos adelantó y te nombró Taro... Al principio sí me dolió mucho... y lloré mucho... pero tú eras un bebito hermoso y feliz que me llenaba los días de alegría. Joyce creía que me hacía daño al dejarte tanto tiempo con nosotros, pero la verdad es que te sentía mío... y tu primera sonrisa fue para mí...
-Alguna vez te dije mamá?
-Esa fue tu primera palabra... decías Pa, pero no papá...
-Pero te la dije a tí?
-Sí, cariño... fue a mí...
Taro la abrazó con fuerza.
-Kami se equivocó... yo tenía que ser hijo tuyo...
-Kami actúa de formas muy extrañas, mi amor...
Rin lo besó en la cabeza.
-Olvídate de todo eso... descansa...
Rin salió de la habitación, suspiró, se dirigió a la suya, pero no quería discutir. Bajó las escaleras, Sesshoumaru estaba en la sala.
-Preciosa...
-Ahora no, onegai...
-Perdóname, Rin...
-Taro dice que eres un tonto por hacerme llorar...
-Y tiene razón...
Rin se recostó de su hombro, él la rodeó con sus brazos y la besó en la sien.
-Vamos a hacer esto juntos...
-Sí...
Sesshoumaru sonrió y la besó apasionadamente.
-Aún tienes ganas de hacer el amor?
-El muerto quiere misa? Te extraño, mi amor!
Sesshoumaru sonrió y la cargó para llevarla a la habitación, todo el camino, Rin iba besándolo en el cuello y mordisqueando su oreja.
-Preciosa, nos vamos a caer!
-Shh!!!
Una vez en la habitación, Sesshoumaru la besó apasionadamente y la dejó sobre la cama, Rin se deslizó hacia abajo y lo acarició antes de salirse por completo.
-Oye, preciosa...
-Qué tal si te sientas y te relajas?
Sesshoumaru sonrió, se quedó recostado y vio a Rin desvestirse poco a poco, dejándole ver la lencería ajustada a su figura.
-Qué te parece?
-Deliciosa... se come, verdad?
Rin sonrió.
-Sólo el bikini...
-Bikini? Eso es una tanga...
Rin rió mientras se sentaba sobre sus piernas y lo besó apasionadamente.
-Quiero que me hagas el amor...
-Y yo quiero hacerte el amor...
Rin sonrió y lo desvistió entre ardientes caricias y apasionados besos.
-Se derrite el interior...
-Entonces aprovecha...
Sesshoumaru la haló encima suyo.
-Hm! Chocolate blanco!
Rin rió, pronto sus risas fueron sustituídas por gemidos de placer.
-Ah! Mi amor...
-Date vuelta...
Rin así lo hizo, y mientras disfrutaba de los labios de su marido entre sus piernas, comenzó a acariciarlo por encima del boxer.
-Rin...
-No te detengas, mi amor...
Rin lo besaba en especial en la punta, mientras sus caderas se movían involuntariamente por el estímulo de las caricias de Sesshoumaru, por momentos se apartaba para dejar escapar gemidos, incitándolo a más.
-Estás lista, preciosa...
-Hm... sigue...
Sesshoumaru sonrió y continuó con sus besos y caricias, Rin lo apretó entre sus dedos al sentir los de él en su interior.
-Ah, mi amor!!
-Shh!!!
Sesshoumaru apenas pudo disfrutar de ver su cuerpo contraerse antes de que el propio se rindiera ante el inminente climax.
Rin se acomodó sobre su pecho y lo besó apasionadamente.
-Hm! Eres delicioso...
-Lo mismo puedo decir de ti, preciosa...
Rin se apoyaba en su pecho mientras se movía sobre él, sus manos recorrían su pecho y se aferraban a su trasero para moverse más, la sintió apretarlo en su interior y la acompañó en la culminación de su pasión, Rin se dejó caer sobre su pecho, presa de su abrazo, sentía tiernos besitos.
-Te amo, Rin...
Rin levantó la mirada y vio la suya, con aquél brillo que creyó perdido, acarició sus mejillas.
-Yo también te amo, mi amor...
..............................
Taro se levantó, al bajar las escaleras, se encontró con Rin y Sesshoumaru, unidos en un apasionado beso, ya sonrojado notó cómo Sesshoumaru la sujetaba, con un mano en su espalda y la otra en su trasero.
Se separaron dándose tiernos besitos, hasta que Sesshoumaru vio a Taro, abrazó a Rin con ambos brazos.
-Cómo te sientes?
-M-mejor...
Rin se dio vuelta, lo vio sonrojado y un tanto apenado.
-Ven aquí, mi amor...
Sesshoumaru le dio un beso en la mejilla y dijo que esperaría el desayuno en el estudio, Rin abrazó a Taro.
-De verdad te sientes bien? No tienes que mentirnos, cariño...
-Estoy bien... pero me pican mucho...
-Sí, las quemadas suelen picar, pero evita rascarte, sí?
-Sí...
Rin lo besó con ternura.
-Qué te parece si te hago tu favorito de desayuno?
-A Ayumi no le gusta... yo me conformo con cereal...
-Taro, no te pregunté qué le gusta o no a Ayumi.
Rin le preparó su favorito y unos extras. Cuando Sesshoumaru volvió, la abrazó con fuerza.
-Hm! Qué rico! Italianas!
-Son de Taro...
-Pero...
-Al menos deja que se sirva primero! Voy por Ayumi...
Rin subió las escaleras, Taro cogió dos salchichas y le dejó dos a Sesshoumaru.
-Papá... si voy al colegio... no crees que mamá me vaya a buscar?
-Llevaré una orden, nadie excepto Rin y yo podrá sacarte del colegio, a la salida, espérame en la dirección.
-Hai...
Sesshoumaru lo notó sonrojado.
-Taro... lo que viste entre Rin y yo es completamente normal...
-Hai...
Ayumi llegó al comedor y besó a Sesshoumaru en la mejilla, también a Taro, Rin le sirvió el desayuno y se sentó a la mesa. Luego del desayuno, Rin bañó a la pequeña y se dispusieron a salir.
-Te espero en la oficina...
-Sí...
Se despidieron con un beso, Rin se dirigió a la oficina de Sesshoumaru y Sesshoumaru con los niños al colegio.
-Papá...
-Todo va a salir bien...
Sesshoumaru llegó a su oficina, Rin lo esperaba con uno de los socios de su firma.
-Sesshoumaru!
-Hola, Miroku... cómo está Sango?
-Muy bien... feliz con los gemelos...
-Y qué me dice el orgulloso padre?
-Feliz como una lombriz...
Sesshoumar sonrió.
-Qué te trae por aquí?
-Rin...
-Miroku puede llevar el caso...
-Estás segura?
-Oye!
-Ya perdimos una lucha por la custodia, discúlpame, pero necesito grandes ligas.
Rin sonrió.
-Cálmate amor, Miroku es excelente en casos de custodias, por eso lo llamé.
Sesshoumaru pareció respirar aliviado, Rin sonrió y se acercó a él.
-Qué dices?
-Sí, está bien...
Sesshoumaru le entregó un folder.
-Aquí hay unas fotos que le tomé con el celular a las heridas y la copia de la queja en la policía...
-Bien, comenzaré el proceso de petición de custodia...
-Cuánto tiempo se toma?
-Unos 6 meses...
Luego de dejar todo en orden, Miroku se marchó, Rin lo masajeó en los hombros.
-Tan temprano y estás tan tenso?
-Kami, preciosa...
Sesshoumaru se dio vuelta y la abrazó hundiendo su rostro en su vientre. Ella acarició su cabeza.
-Lo vamos a lograr, mi amor...
-Yo no quería esto...
-Sessh...
-Amo a mi hijo, pero no quería que viviera con nostros...
-Sesshoumaru...
-Es demasiado cruel para ti!
Rin le levantó el rostro y lo besó con ternura.
-Yo amo a Taro, Sesshoumaru... y lo amo como si fuese mi hijo...
-Pero...
-Ya no me duele, amor... ni es tu culpa... ni es suya... Sesshoumaru, haré todo en mi poder por el bien de ese niño...
Sesshoumaru acarició su rostro.
-Eres un ángel que Kami me envió para evitar volverme loco...
Rin sonrió, se sentó sobre sus piernas.
-Qué tal si te tomas la tarde libre? Yo saldré con Ayumi y tú con Taro? Llévalo a elegir su consola de video juegos... ya me encargaré de hacerle unos cambios a su habitación...
-Está bien...
-Bien... estaré en mi oficina...
-Dame un beso...
Rin lo besó apasionadamente antes de salir de la oficina.
Al medio día, almorzaron juntos en la casa, Rin distrajo a Ayumi hasta que Sesshoumaru y Taro se marcharon.
-Qué te parece si hacemos una tarde sólo para niñas?
-Qué vamos a hacer, mami?
-Hm... Vamos al salón de belleza, para ponernos bellas para papi... y después, a dónde quieras?
-Y vamos a comer helado?
Rin sonrió y le hizo cosquillas.
-Eres una maquinita de comer helados!
-Ja ja ja! Mama!!!
-Sí, mi amor... te llevaré a comer helado...
-Sí!!!
En el salón de bellezas, les hicieron un corte de limpieza de puntas, Rin se puso una mascarilla de fango y Ayumi no tardó en llenarse todo el rostro también, en el manicure y pedicure, le pintaron las uñas de esmalte transparente con escarchas de colores y estrellitas.
-Mira, mami!
-Wow! Qué lindas!
Rin aprovechó y se compró unos zapatos, luego llevó a la pequeña a la juguetería, la pequeña ya se notaba desanimada, Rin se arrodilló a su lado y la besó en la mejilla.
-Qué pasa, mi amor? Porqué esa carita tan triste?
-Mami... papi quiere a Taro más que a mí?
-Ayumi, mi amor... tu papi los quiere a los dos por igual... pero como Taro no vive con nosotros, cuando viene, él le dedica un poco de tiempo...
-Demo papi no deja de trabajar para jugar conmigo...
-Ayumi, tu papi te ama igual... yo también, los amo a los dos por igual...
Rin la animó a elegir una muñeca de uno de sus personajes de Disney favoritos. Ya en la heladería, Ayumi se quedó viendo su helado.
-Ayumi...
-No es divertido sin papi...
Rin suspiró sospechando que no era el helado que Ayumi quería, si no las mil muecas que la hacían reír cuando Sesshoumaru la llevaba a comer helado. Comió desganada, al volver a la casa, Rin acomodó los paquetes, buscó a Ayumi, la encontró en su cama, llorando. Rin se sentó a su lado y acarició sus mejillas.
-Ayumi, mi amor...
-Mami...
Rin la abrazó con fuerza.
-Ayumi, no puedes ponerte así cada vez que Taro venga... Taro es tu hermano y te quiere mucho y Sesshoumaru también...
-Demo...
-Pero nada, cariño, Taro también tiene derecho a estar con su papá...
-Demo, papi no me quiere!!!
Rin suspiró con la pequeña en brazos, al levantar la mirada, Sesshoumaru estaba parado en la puerta.
-Ayumi... Ayumi, mi amor...
-NO!
-Ayumi, cariño... mírame...
La pequeña vio a Rin, quien le acarició las mejillas y la besó en la punta de la nariz.
-Cuando hablas así, haces a tu papá y a Taro tristes... porque ellos te quieren mucho, y no quieren hacerte daño...
Rin le secó las mejillas.
-Mira, papá está aquí...
La pequeña vio hacia la puerta y vio a su padre con los ojos rojos.
-Papi...
-Ayumi, mi amor...
Sesshoumaru dejó el juguete que le había comprado a un lado y la abrazó con fuerza.
-Perdóname, princesita... onegai, no repitas nunca más que no te quiero, mi amorcito precioso...
-Pa-pa...
-Te amo, princesita...
La pequeña abrazó a su padre con todas sus fuerzas.
…............................
N/A: holaa!!! Feliz navidad a todos y un próspero año nuevo!!!
Espero que les guste el cap y esperaré sus reviews.
Besos
Mizuho
