Capítulo 3
Contra la Corriente
Taro estaba jugando con Ayumi, notó de repente la ausencia de Rin.
-Dónde está Rin?
-En su oficina... no le gusta que vaya a molestarla...
Rin salió de la oficina cerca de las 5 de la tarde, Ayumi se acercó a ella, Rin la besó con ternura.
-Quieren salir?
-Sí!!!
Rin sonrió, los llevó a un parque, al volver a la casa, Taro se fue a dar un baño, Rin bañaba a Ayumi, luego de sacarla de la tina, se encorvó llevándose las manos al abdomen.
-Mami...
-Traéme el teléfono, Ayumi...
-Mami...
Ayumi le llevó el teléfono, Rin estaba ya de rodillas.
-Gracias...
Rin llamó a Sesshoumaru.
-Sessh, te falta mucho para llegar?
-Aún estoy en la oficina...
-Kami, ven pronto...
-Qué pasa?
-No me siento bien... tengo un dolor y no me puedo mover...
Sesshoumaru llegó lo más rápido que pudo, Rin estaba sentada y encorvada, con lágrimas en su rostro.
-Rin!
-No me puedo mover...
Sesshoumaru la cargó y la llevó de inmediato a emergencias. Al cabo de varios minutos salió el doctor.
-Doctor, mi esposa...
-Ella estará bien...
-Pero...
-El dolor se debía a una pequeña calcificación... tenía una piedra en el riñón derecho, ya la expulsó...
-Tiene más?
-La enviaremos a hacerle una tomografía contrastada, quiero ver qué daño pudo hacer la piedra al bajar, si no fue nada, se podrá ir de inmediato...
Mientras esperaban, Rin sentada en una silla de ruedas, con la mirada hacia abajo todo el tiempo, Sesshoumaru continuaba con Ayumi abrazada a él y Taro a su lado. Luego de hacerle la tomografía a Rin y el doctor examinarla, le dio el descargo. Una vez en la casa, Sesshoumaru la llevó a la habitación. Estaba furioso con la información que Rin le había dado al médico.
-Papa...
-Vete a tu cuarto, Ayumi...
-Demo...
-Ya!
Sesshoumaru cerró la puerta y se quedó viéndola.
-Hasta cuándo, Rin?
-Sesshoumaru...
-HASTA CUÁNDO PIENSAS SEGUIR?!
-Onegai...
-POR FAVOR TE DIGO YO!!! CARAJO ES QUE ERES SUICIDA O QUÉ?!
-Mou, yamete...
-Qué me detenga?! Qué me detenga?! Por Kami, Rin, porqué no me dices las cosas? Porqué te empeñas en ocultarme que estás enferma?! 6 meses! Dímelo!!!!
Rin mantenía la mirada baja, Sesshoumaru se la levantó, ella se soltó de su agarre, no sin antes sus lágrimas mojar sus dedos. Sesshoumaru se calmó y la abrazó.
-Kami, mi amor... porqué lo haces? Porqué insistes en no decirme cuando algo anda mal?
-No quería preocuparte... ya tienes suficientes problemas como estabas...
-Pero mi amor... Rin... por Kami, me preocupo más cuando me entero tan tarde...
-Onegai, perdóname...
Rin se quedó con la mirada baja, Sesshoumaru le levantó el rostro y la besó con ternura.
-Descansa, mi amor...
-Perdóname... por preocuparte...
-Rin...
-Lo siento...
Sesshoumaru la acomodó en la cama y la besó con ternura.
-Sólo me importa tu bienestar, preciosa... recuerda que no soy nada sin ti...
Sesshoumaru iba a salir de la habitación.
-Sessh...
-Sí?
-Cómo te fue en la negociación?
-Tú eres más importante...
Sesshoumaru se quedó a su lado hasta que se durmió, salió de la habitación, vio a Ayumi con lágrimas en los ojos.
-Ayumi...
-Doushite, papa? Porqué le peleas a mami si está enferma?
-Ya no estamos peleando...
-Demo... la hiciste triste...
Sesshoumaru la vio dormir y cerró los ojos, vio a su pequeña.
-Te prometo que la voy a hacer feliz...
-Hountou?
-De verdad...
Besó a la pequeña en la mejilla y la envió a cuidar de Rin.
.................................
Rin se tomó dos días de descanso, pero ya estaba trabajando nuevamente. Revisó el correo y notó una carta del centro de fertilidad donde iba. Mientras la leía, con lágrimas en los ojos, sintió un abrazo desde atrás y un beso.
-Preciosa... Kami, qué pasó?
-Recuerdas que quedaron 3 embriones congelados?
-Sí...
-Se perdieron...
-Cómo que se perdieron?
-Hubo un incendio y parte de las reservas se dañaron, incluyendo los nuestros...
-Kami, mi amor... pero... porqué lloras? Tú misma te negaste a volver a intentarlo...
Rin bajó la mirada.
-Yo estaba esperando el momento... para pedirte hacerlo...
-Rin...
Sesshoumaru se sentó frente a ella y la besó con ternura.
-Rin...
-Lo siento...
-No, preciosa... mírame, mi amor...
Rin levantó la mirada, Sesshoumaru la besó con ternura nuevamente y acariciando sus mejillas, la haló hacia su pecho.
-Yo sé que ya no podemos...
-Sí podemos, preciosa...
-Pero...
-Eso fue hace 6 años... ahora es diferente... sólo falta que lo quieras hacer...
-Sessh...
-Recuerda que mi único trabajo es hacerte feliz, princesa... yo sé que no es lo que hago normalmente... pero intento recuperarme...
-Lo haces de maravillas...
Rin lo besó apasionadamente, al sentir ambas manos en sus caderas, rodeó su cuello con sus brazos, aferrada a él, se dejó llevar por sus besos, permanecían unidos en un apasionado beso cuando Ayumi entró en el estudio.
-Ma...
Así mismo salió, se separaron sonriendo, Sesshoumaru acarició sus mejillas.
-De verdad quieres otro enano merodeando la casa?
-Sabes que adoro los bebés... y más si son tuyos...
Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.
-Ya es tarde... ve con ella...
-Ya estás en casa...
-Tadaima...
-Okaerinasae...
Se volvieron a besar. Al salir del estudio, se encontraron con Ayumi, que los esperaba con el rostro rojo y empapado en lágrimas.
-Ayumi, mi amor...
-Mami...
-Qué pasó, cariño?
-Itai...
La pequeña le mostró su mano cortada.
-Kami, Ayumi... tenías que decirnos!
-Gomen...
Rin suspiró y le lavó la mano, era algo superficial, le puso una crema y una pequeña venda.
-Gomen, mama... rompí tu foto...
-Mi foto? Qué foto?
-Tu foto con papi...
-Dónde está esa foto?
La pequeña la sacó de su bolsillo, estaba manchada con sangre y toda estrujada.
-Ayumi...
Rin examinó la fotografía, era de su luna de miel. Sesshoumaru la abrazaba desde atrás y ambos sonreían viéndose mutuamente.
-Qué hacías con esta fotografía? Tomaste más?
-No... gomen...
Rin la vio aún con lágrimas en los ojos.
-Para tomarla, entraste en mi habitación, te subiste en una silla, bajaste el álbum de fotos que está en mi clóset, por qué?
Ayumi no dijo una palabra.
-Pudiste caerte de esa silla, nadie la usa porque es muy vieja, se pudo romper, pudiste hacerte mucho daño, Ayumi, porqué lo hiciste?
Al ver el mutismo de la niña, Rin suspiró.
-Te voy a castigar, Ayumi...
-No, mama, onegai!
-Hiciste cosas muy peligrosas...
-Onegai, mama, no...
-Vete a tu habitación...
-Ma-ma...
Con el corazón en las manos, Rin la vio caminar cabizbaja. Salió de la habitación, Sesshoumaru la vio.
-Qué pasó?
-La castigué...
Sesshoumaru hizo como si le tomara la temperatura.
-Estás cuerda?
Rin le enseñó la fotografía.
-Preciosa...
-Sabes todo lo que tuvo que hacer para conseguirla? Es una suerte que sólo se haya cortado en la mano. No dudo que haya sido con los patines para hielo, tal vez se le soltó el protector...
Sesshoumaru no puso en duda su decisión, Rin se decidió por hacer la cena. Mientras cortaba las papas, Sesshoumaru se le acercó.
-Deberías ir a verla...
-Sessh...
-No ha parado de llorar...
-Crees que no me duele? Debo ser fuerte...
-No, Rin... no de esta manera...
Rin fue a la habitación de Ayumi, la escuchó toser ya congestionada y seguir llorando tapándose con una almohada.
-Ayumi...
-Mami...
-Ayumi, mi amor...
-Gomen, mami... gomen...
Rin la abrazó con fuerza, sintió sus lágrimas mojar su pecho a través de su camisa.
-Ayumi... onegai, dime... porqué lo hiciste?
-Era una sorpresa...
-Sorpresa?
-Hai...
La pequeña le mostró el intento de portaretratos.
-Yo quería darte algo para que estés feliz... tú siempre dices que es tu foto favorita porque papi se ve riendo...
-Pero mi amor... yo soy muy feliz...
-Iie... tú estabas llorando...
Rin acarició sus mejillas.
-Me viste con el papel amarillo?
-Hai...
-Perdóname tú a mi, cariño...
Sesshoumaru entró en la habitación cuando Rin se levantaba de la cama.
-Preciosa...
-Está dormida...
Al salir de la habitación, Sesshoumaru la besó en la mejilla.
-Tengo algo para tí...
-Qué cosa?
Sesshoumaru le entregó una copia de la fotografía, Rin lo vio sorprendida.
-De dónde la sacaste?
-Encontré los negativos, me hicieron la copia en menos de 5 minutos...
Rin contempló el pedazo de papel, acarició las mejillas de su esposo, lo besó con ternura.
-Gracias, mi amor... no deja de ser mi favorita...
-Por nada... iré por Taro...
-Cuídate, onegai...
-Te lo prometo...
Rin volvió a la cocina, Ayumi se acercó.
-Mama...
-Ayumi, cariño...
-Mama, no puedo ayudarte?
Rin la vio y la cargó para subirla a la meseta.
-Qué tal si con este cepillo, lavas todas esas frutas? Tenemos que lavarlas antes de entrarlas en la nevera...
-Hai!
-Pero... creo que el jabón te va a picar...
-No, mama... onegai...
-Está bien...
La pequeña la ayudó a lavar las frutas. Mientras Rin sacaba las papas del agua hirviendo.
-Mama...
-Dime...
-Porqué Taro no es tu hijo si papi y tu se casaron antes de que él naciera?
Rin vio a la pequeña.
-Taro me dijo que quisiera ser tu hijo...
-Eres muy pequeña para comprender...
...........................................
Sesshoumaru llamó a Rin, estaba saliendo del consultorio médico.
-Preciosa...
-Sessh...
-Cómo te fue? Qué te dijo el doctor?
-Ahora mismo no tengo ganas de hablar... onegai... te llamo más tarde...
-Rin...
-Adiós...
Sesshoumaru se quedó extrañado viendo el teléfono, salió de la oficina y fue a la casa, Rin no había llegado.
Rin estaba en el cementerio, llevó dos ramos de flores, examinó las lápidas, removiendo unas hierbas crecidas, puso sus manos sobre las mismas, una al lado de la otra, dejó las flores a un lado y encendió dos varas de incienso.
-Kaasan... Tosan... De verdad espero que estén bien...
Rin se pasó las manos por los ojos, removiendo las lágrimas.
-Dasukete! Onegai! Mi matrimonio está en peligro...
-Porqué piensas eso?
Rin se asustó, al darse vuelta, Sesshoumaru estaba tras ella. La hizo levantarse y la abrazó con fuerza.
-Porqué piensas eso, Rin?
-Sessh... Kami...
-No deberías molestarlos por simples preocupaciones... vamos a casa... necesitas descansar...
Una vez en la casa, Sesshoumaru logró calmarla. Se sentó a su lado.
-Qué pasó, Rin?
-El doctor dijo que ya no se puede...
-Cómo?!
-Dijo que ya no se puede... que debí hacerlo cuando me lo recomendó...
-Rin...
-Qué hago, Sesshoumaru?
Sesshoumaru la abrazó y suspiró.
-Qué hago yo, Rin? Deseas tanto tener hijos y no puedo dártelos, no hay nada dentro de mis posibilidades... y me duele verte así, Rin... me duele verte llorar... discutir por estupideces... Por Kami, Rin, hace un mes que no hacemos el amor... entre discusiones y el cansancio del día, nos estamos dejando llevar...
Rin se dio vuelta entre sus brazos.
-No aguanto más, Rin... Kami es testigo... no aguanto más... ya alcancé mi límite...
Rin acarició sus mejillas.
-Perdóname... onegai...
Sesshoumaru la abrazó con fuerza, la besó con ternura, aún entre sus brazos, Rin vio un sobre de aerolínea.
-Te vas de viaje?
-Es algo repentino, pero tengo que ir a Estados Unidos... volveré el viernes...
-Dos días?
-De la próxima semana... pero... no sé si ir... no si estás...
-Estaré bien... ve...
-Preciosa...
-Ve, mi amor... tienes que trabajar...
................................
No se volvió a tocar el tema, la noche previa al viaje, Sesshoumaru se la pasó con los niños, Rin le preparó su plato favorito de cena. Luego de dormirlos, la tomó en brazos y la llevó a la habitación.
-Sessh...
-Ya te dije que estaba deliciosa la cena?
-Sí...
-Estaba deliciosa...
Rin sonrió.
-Qué tal si me dejas darme un baño primero...
-Aún no sabes cómo estoy...
-Vamos, amor... huelo a comida...
-Tienes dos minutos y van 4...
Rin lo besó apasionadamente, acariciándolo por encima del pantalón, se metió al baño mientras dejaba la ropa en el piso a su paso. Apenas cerró la ducha, lo sintió abrazarla y la presión de su erección a sus espaldas.
-Te he dicho cuánto me fascinan tus curvas?
-Las cóncavas o las convexas?
-Todas...
La hizo darse vuelta, y la besó apasionadamente, bajó a su cuello, pecho y se dedicó a saborear sus pezones.
-Ah, mi amor...
Sonrió al sentirlos responder a sus caricias en el interior de su boca, continuó sin detenerse, deslizó sus dedos entre sus piernas y la sintió separarlas, los deslizó en su interior, sintiendo cómo lo deseaba.
-Mira nada más, no hago sólo tocarte y mira todo esto...
Rin sonrió y acariciando su erección en toda su longitud, lo sintió estremecerse.
-Y qué me dices de tí, yo aún no hago nada y tú ya estás listo...
-Tú crees que ya estoy listo?
-Hmm... no, le falta un poquito... deja, yo lo arreglo...
Rin se arrodilló frente a él y lo acarició en toda su longitud y en especial en la base, Sesshoumaru sólo suspiró al sentir sus besos. Tal y como Rin decía, aún le faltaba, cuando alcanzó su punto máximo, se apartó masajeándolo con sus manos.
-Hm! Así es como me gustas, todo grandote sólo para mí...
Se puso de pie acariciándose a sí misma.
-Apúrate y hazme el amor!
-Cómo ordenes, preciosa...
Sesshoumaru la tomó en brazos y apoyándola contra la pared, entró en ella, moviéndose enérgicamente, acallando sus gemidos con apasionados besos, hundiendo su rostro entre su pecho.
-Sessh!!!!
Sesshoumaru permitió que su esencia corriera libre en el interior de su mujer. La mantuvo cautiva entre él y la pared unos minutos, abandonó su interior, pero no la soltó.
-Kami, mi amor... cómo puedes soportarlo?
-Eres una amante bastante exigente... debo mantenerme en forma...
Rin sonrió mientras se daban un duchazo. Tomándola en brazos, la llevó a la cama, se detuvo en la puerta del baño al ver a Ayumi sentada en la cama.
-Mama...
La pequeña vio a su padre.
-Papi, quieres hacer pipí?
Rin tomó su yukata y se vistió, Sesshoumaru se quedó en el baño.
-Ayumi, qué pasa?
-Mami, qué le pasa a papi?
-Está en el baño...
-Hay una cucaracha en mi cuarto...
-Sesshoumaru...
Sesshoumaru salió del baño con una yukata y pantalones de pijama, mató al insecto.
-Ya.
-Mama, me quiero quedar contigo.
-No.
La pequeña vio a Sesshoumaru.
-Onegai, papa...
-No. Ya lo maté y ya cerré la ventana, vete a tu cama.
-Demo...
Sesshoumaru se sentó a su lado y la abrazó.
-Ayumi, hoy me pasé toda la tarde con ustedes y mañana me voy de viaje, no crees que es justo que esté sólo con mamá? Ya estuve sólo contigo y con Taro, verdad?
-Hai...
-Y dónde estaba Rin?
-Aquí...
-Entonces? No puedo estar sólo con Rin?
-Hai...
Sesshoumaru la cargó y la llevó a la cama.
-Ya no van a entrar más... te puse sábanas nuevas... duérmete, mi princesita...
-Papa...
-Hm?
Ayumi acarició sus mejillas.
-Tú quieres mucho a mi mami?
-La amo, princesita...
Ayumi sonrió.
-Si se lo dices, mami se pondrá muy feliz y así mañana no estará triste cuando te vayas...
-No te preocupes, mi amor... la voy a llamar sólo para recordárselo...
-Y a mí?
-También, te voy a llamar para darte las buenas noches.
La pequeña sonrió, Sesshoumaru esperó a que se durmiera, se asomó en la habitación de Taro, estaba leyendo, entró.
-Taro...
-Papá...
-Taro, es un poco tarde...
-No puedo dormir...
-Porqué?
Sesshoumaru se sentó a su lado en la cama, Taro se sentó.
-Papá... yo de verdad no quiero dañar tu matrimonio con Rin... yo la quiero mucho...
-Ella también te quiere... Taro... no dañas mi matrimonio con Rin... sólo queremos lo mejor para ti, por eso estamos peleando por tu custodia... ya fallamos una vez...
-En serio?
Sesshoumaru asintió.
-Papá... yo alguna vez hice o dije algo a Rin que la lastimó de verdad?
-Una vez... tenías 5 años... querías helado, Rin no te lo dio porque ya era la hora de la cena... tú le gritaste que no era tu mamá para estarte dando órdenes... esa también fue la única vez que te golpeé... te di en la boca... tú le gritaste que la odiabas, que por su culpa yo no vivía contigo...
-Papá...
-Rin casi me deja esa vez... decía que no aguantaba más, que sabía que estabas manipulado por Joyce, pero que también decías la verdad... y que no me haría elegir entre ustedes dos...
-En serio?
-Estuvimos separados todo un mes...
-Gomen, papá...
Sesshoumaru pasó su mano por su cabeza.
-Quiero que te quede claro... no me arrepiento de que seas mi hijo... jamás... sólo me arrepiento de quién es tu madre... el error fue mío, Taro... yo fui quen como un idiota cayó en el jueguito de Joyce, dejé a Rin... pero ella me perdonó... ahí fue cuando nos casamos...
Rin entró en la habitación.
-Sesshoumaru, Taro no tiene porqué saber esas cosas...
-Pero yo quiero... quiero saber porqué mi mamá me odia... porqué no quiere saber nada de ti...
Rin lo besó en la frente y lo hizo acostarse.
-No son cosas para que te preocupes... descansa, cariño...
-Papá...
-Sí?
-Puedo ir al aeropuerto contigo?
Sesshoumaru vio a Rin, ella se encogió de hombros.
-No da tiempo para llevar a Ayumi al colegio e ir al aeropuerto...
-Yo me iré en taxi... lo siento Taro...
-Está bien...
-Es hora de dormir, cariño...
Salieron de la habitación. Ya en la suya, Sesshoumaru cerró la puerta con seguro y la abrazó haciéndola reír y caer en la cama. Con una pierna a cada lado, la besó apasionadamente a la vez que le abría la yukata, Rin sólo lo veía, con los ojos brillarle al ver su pecho.
-Cariño...
-Hm?
-Recuerdas esa cirugía de mamas que querías?
-Ajá...
-Olvídalo, me encantan tal y como están...
Rin rió a la vez que él se perdía en su piel.
-Sessh!
..................................
N/A: Holaa!!! Les cuento, aunque estoy feliz de ser Interna... no es nada fácil! Me verán poco, eso sí, porque el poco tiempo que tengo en mi casa, es para estudiar.
Espero que les guste, que lo disfruten y me dejen reviews!!! XD
Besos
Mizuho
