Capítulo 5
La Verdad
Rin salió con Taro nuevamente a una plaza.
-Hm... me dio hambre... aquí hay una repostería, te animas?
-Sí...
Rin le sonrió, fueron a la repostería, Rin pidió su postre favorito, tiramisú, Taro un donnut y chocolate caliente.
-Qué es eso?
-Es lo más delicioso que probarás. Tiene chocolate, crema y café, es rico!
-Si es tan bueno, porqué nunca hay en la casa?
-Porque si lo comiera siempre, pesaría como 400 libras...
Taro sonrió.
-Eres muy bonita... aunque peses 400 libras serías bonita...
-Gracias, mi amor... pero no creo que a tu papá le gustaría...
Rin acarició su cabeza y revolteó su cabello.
-Tienes el mismo tipo de cabello que tu papá...
Taro sonrió. Esa noche, después de la cena, se acercó a Sesshoumaru.
-Papá...
-Hmm?
Vio a Rin subir con Ayumi las escaleras.
-Papá... tú dejarías de comer por Rin?
Sesshoumaru vio a su hijo más que extrañado.
-Cómo que si dejaría de comer por Rin?
-Tu brownie con helado. Lo dejarías de comer por Rin?
-Estás loco? Si es lo más delicioso que hay, especialmente cuando lo prepara ella.
-Entonces no crees que es injusto?
-Qué cosa? Taro, de qué hablas?
-Ella deja de comer su postre favorito por ti, porqué tú no haces lo mismo por ella? Creí que de verdad la querías papá, no por como se ve, sino por quien es!
-Claro que es así!
Taro se fue a su cama, Rin se aseguró de que durmiera y fue a su habitación. Sesshoumaru estaba sentado en la cama, se sentó detrás de él y lo besó con ternura.
-Mi amor... estás muy tenso...
Rin le comenzó a masajear los hombros.
-Rin...
-Sí?
-Cuándo fue la última vez que comiste tiramisú?
-Esta tarde...
-Y antes de eso?
Rin rió.
-Kami, no lo recuerdo, porqué me lo preguntas?
-Yo he comido 4 volcanes... 3 los preparaste tú...
Rin interrumpió el masaje, se sentó a su lado.
-No te comprendo en lo absoluto, Sesshoumaru...
-No me importa en lo absoluto como te veas, Rin... me importas tú...
Rin suspiró y rió, lo besó en la mejilla.
-Eres un mentiroso... estás así porque hablaste con Taro.
Sesshoumaru la vio, ella le sonrió y le explicó su conversación con Taro en la repostería.
-De verdad piensas eso de mí? Eres esclava de esas dietas y todo por mí?
-Sessh...
-Por Kami, Rin, estás loca!
-No he oído quejas de tu parte.
-Creí que lo hacías por tí, porque te gustaba mantenerte saludable, pero no para verte bien por mí! Claro que disfruto de los resultados... pero...
Sesshoumaru acarició sus mejillas.
-No quiero eso, Rin... quiero que seas feliz, mi amor... porqué es que no lo logro? Porqué no consigo hacer a la mujer que amo feliz?
Rin acarició sus mejillas.
-Soy feliz, mi amor... soy inmensamente feliz... porqué piensas lo contrario?
-Una mujer feliz no llora por las noches...
-Sessh...
-Dímelo, Rin... dime entonces porqué te encierras en el baño a llorar?
Rin tomó sus manos, las besó.
-De alguna manera tengo que desahogarme...
-Entonces te estoy presionando...
Rin lo besó con ternura.
-Qué tal si te olvidas de todo eso y me haces el amor?
-No, Rin! Quiero saber!
Rin bajó la mirada.
-Tú no eres el único que se preocupa por Taro... yo también... y no voy a permitir que le vuelvan a hacer daño...
-Rin...
-Sesshoumaru... vamos a divorciarnos...
-ESTÁS LOCA?!!!!
-No! No, escúchame! Si nos divorciamos, puedo representarte en la corte... mientras sea tu esposa, está prohibido que te represente en la lucha por la custodia...
-DE NINGUNA MANERA!
-Sessh, es su madre... sabes lo difícil que es quitarle un hijo a su madre? Ningún juez lo hará!
-NO Y MIL VECES NO!
-Sesshoumaru...
-Papa...
Sesshoumaru abrazó a Ayumi, la besó en la cabeza.
-No, Rin, no te atrevas... ni siquiera lo pienses...
-Sessh...
-Papá... qué pasó?
Sesshoumaru la vio, abrazando a sus dos hijos.
-Haremos esto juntos, Rin... lo lograremos juntos...
Rin lo abrazó con lágrimas en los ojos, Sesshoumaru soltó a los niños y la abrazó con fuerza, sintió su cuello mojado.
-Kami, esto era lo que te torturaba tanto...
-No le veo otra salida...
-Yo sí... y la respuesta no está en separarnos...
-Papá...
-Vayan a dormir... todo está bien...
-Demo, mama...
Rin se apartó y acarició las mejillas de su pequeña.
-Ve a dormir, mi amor...
Rin volvió de la habitación de Ayumi, Sesshoumaru estaba sentado en la cama nuevamente.
-Por un segundo temí que aceptaras.
-Y porqué me lo dijiste?
-Prefiero que sepas las posibilidades...
Sesshoumaru la vio fijo a los ojos.
-No es una posibilidad, no si no te tengo a mi lado...
-Sessh...
Sesshoumaru la hizo quedar contra el colchón, le abrió la yukata y deslizó sus manos sobre su piel desnuda.
-Eres una tonta por pensar tantas idioteces juntas...
-Amar significa hacer sacrificios...
-Deberías aprender un poco de egoísmo... Eres mía, de nadie más...
Rin se retorció ante las cosquillas provocadas por las caricias de su marido, se entregó a sus besos y a una noche apasionada.
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Rin orientó a Miroku en la forma de llevar el interrogatorio y lograr demostrar al menos la demencia de Joyce. Cuando Sesshoumaru llegó, Rin hacía reír a carcajadas a uno de los gemelos mientras Sango y Miroku la veían sorprendidos.
-Hola...
-Hola, tío!
Rin levantó al pequeño entre sus brazos para que saludara a Sesshoumaru. Él sonrió y lo besó en la cabeza, dejando su maletín y saco a un lado, cargó al otro pequeño.
-Qué tal? Y esta sorpresa?
-Ya ves... verdad que están preciosos?
-Sí...
Sesshoumaru se sentó a su lado.
-A ver... aún no los sé diferenciar bien... éste es Juro... y el que está con Rin es Akira?
-Sí, así mismo es.
Sesshoumaru sonrió, vio a los pequeños, los besó en la cabeza.
-Ya los pueden dejar solos con su tío loco, ya no los voy a confundir.
Los demás rieron. Sango le tomó una mano a Miroku.
-Miroku... diles...
-Diles tú...
-Vamos...
Rin y Sesshoumaru cruzaron miradas.
-Pasa algo?
-Si necesitan algo, sólo...
-No, no es nada parecido... pero...
-No sabemos agradecerles todo lo que hicieron por nosotros... y...
-No es necesario... Kami, olvídense de eso! Me asustaron!
-Rin, Sesshoumaru... nos sentiríamos honrados si aceptaran ser el padrino y la madrina de Juro y Akira...
Sesshoumaru sonrió y asintió feliz, Rin por igual.
-El honor es nuestro... saber... que piensan en nosotros de esta forma...
Miroku sonrió. Rin los invitó a quedarse a cenar, después de que se marcharan, Sesshoumaru abrazó a Rin.
-Te amo, preciosa...
-Sessh...
Sesshoumaru la besó con ternura y acarició sus mejillas sonriendo. Al volver al interior de la casa, Rin acarició la cabeza de Ayumi.
-Ayumi, cariño... es hora de dormir...
Sesshoumaru besó a la pequeña en la frente.
-Qué tal si hoy te llevo a tu camita?
-En serio, papa?
-Ven, princesita...
Rin sonrió al verla emocionada, se acercó a Taro.
-Qué tal va ese trabajo?
-Ya casi termino...
Rin se sirvió un vaso con agua, Taro la vio tomarse dos pastillas.
-Estás enferma?
-Cómo?
-Estás enferma?
-No te preocupes, cariño...
-Onegai, dímelo...
Rin se sentó a su lado.
-Tomaba demasiadas sodas al día... ahora tengo cálculos renales... tengo que tomar mucha agua y medicinas para que se rompan los que están y no se formen nuevos... Cuando se mueven, duelen mucho, y eso es lo que pasó hace semanas...
-Demo, no estás enferma?
-No es de gravedad... sólo tengo que comer mejor...
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Sesshoumaru se llevó a Taro a chequear el carro en el mecánico.
-Papá...
-Sí?
-Papá... Rin... llegó a estar embarazada antes?
Sesshoumaru vio a su hijo.
-Qué le dijiste a Rin?
-Nada... pero encontré un video... pero es de 4 años antes que Ayumi naciera...
Sesshoumaru recordó el día, bajó la mirada.
-No tienes la edad suficiente para saberlo...
-Papá...
-No vuelvas a mencionarlo nunca. Y mucho menos frente a Rin.
Taro se quedó en silencio, notó el cambio en su padre, apenas llegaron a la casa, abrazó a Rin con fuerza.
-Mi amor...
-Te amo, Rin...
Rin lo abrazó y acarició su espalda.
-Sessh, pasó algo?
-No...
Rin lo besó con ternura, acarició sus mejillas.
-Te amo, Sesshoumaru...
Flashback. -
Rin estaba en su oficina, Sesshoumaru entró en la misma con una bolsa color rosa.
-Mi amor... ya casi termino...
-Preciosa...
Rin se sorprendió de que la besara en la oficina, Sesshoumaru sonrió y le entregó la bolsa, Rin sospechó algo al verla con diseños de bebés.
-Qué es esto, mi amor?
Rin sacó de la bolsa un precioso perrito de felpa, muy blando, y suave.
-Cariño...
-Es el primer regalo para mi bebé...
Rin sonrió, Sesshoumaru acarició su vientre que apenas mostraba un bultito, se besaron apasionadamente.
-Es precioso... cuando el bebé nazca, va a querer mucho este peluche...
Sesshoumaru sonrió. Salieron de la oficina dándole fin a la semana, Taro estaría con ellos ese fin de semana e irían a un hotel. El pequeño gozó un mundo y Sesshoumaru le tomó varias fotografías intentando esuchar al bebé en el vientre de Rin.
Al volver el domingo en la noche, Taro le dio la noticia a Joyce emocionado y fue por sus cosas, Rin y Joyce discutieron como de costumbre, pero esta vez, Joyce la empujó, Rin resbaló en los escalones de la entrada y cayó por los mismos, Sesshoumaru volvía en ese momento y vio todo lo sucedido. Agarrando a Joyce por el cuello, juró que la iba a matar, la soltó para atender a Rin y ayudarla a levantarse. Una vez solos, Rin se aplicaba hielo en el tobillo mientras Sesshoumaru caminaba como perro enjaulado de un lado a otro.
-La mato, la mato... si algo le pasa a mi hijo, la voy a matar!
-Sesshoumaru, onegai... cálmate...
-Rin...
Rin se quitó las compresas frías y se examinó el tobillo.
-Kami, está horrible...
-Rin, no pueden hacerte radiografías...
-Algo harán...
Sesshoumaru la llevó a emergencias. No pasaba de un esguince y le vendaron el pie con media férula. Debido a lo aparatosa de la caída, decidieron hacerle un ultrasonido.
-Ponga el sonido, doctora...
Sin embargo, permanecía muda.
-Sessh...
La doctora imprimió varias imágenes y salió del cubículo.
-Vuelvo en un segundo...
Poco después entró el doctor de Rin.
-Rin... voy a examinarte... si quieres, tu esposo te espera afuera...
-No, se queda...
El doctor la examinó, Sesshoumaru le sostenía las manos y le besaba la frente. Pero al ver el guante ensangrentado, se le salieron las lágrimas de inmediato.
-Doctor...
-Lo siento mucho, Rin...
-Marcus...
-Estás abortando...
-No! No! Marcus, detenlo! Haz algo!
-No puedo...
-Marcus, es mi bebé! Marcus!
-No puedo hacer nada, Rin! Ya murió!
-Marcus...
-Su corazón ya no late... lo estás expulsando... lo mejor sería que te hiciera un legrado.
-NO!
-Rin... hay que sacarlo...
-Es mi bebé!
-Rin, ya no está vivo... hay que sacarlo...
Rin se negó rotundamente, la ingresaron y por no hacerlo a tiempo, sufrió una infección, Sesshoumaru firmó un documento donde le quitaban la cualidad psicológica de comprender de que su vida corría peligro y autorizó el procedimiento. Una vez fuera de peligro, ya en la casa, Sesshoumaru la cuidó día y noche, sin apartarse de ella, pero no soportó más a Joyce y se violentó a un punto en que terminó encarcelado y a punto de perder el derecho de ver a Taro, Rin le pagó 10 mil dólares a Joyce para que retirara los cargos.
Fin del Flashback.-
Sesshoumaru la contempló dormida, la besó con ternura. Estaban en el jardín, Rin se había quedado dormida entre sus brazos.
-Te amo, preciosa...
Sesshoumaru vio a Ayumi frente a ellos, la pequeña se llevó una mano a la boca.
-Papa...
-Dime...
-Le puedo dar un besito a mama?
-Sí...
La pequeña la besó en la mejilla y se acomodó entre sus brazos. Rin despertó sonriendo, la rodeó con sus brazos.
-Te quiero, mami...
-Yo también te quiero, mi amor!
La pequeña sonrió, se quedó abrazada a su madre, con los ojos cerrados. Sesshoumaru sonrió y las abrazó a ambas. Taro veía desde su ventana.
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El día de la audiencia llegó, donde el juez sólo tuvo que ver las fotografías de Taro y le quitó la custodia a Joyce, por encima, transfirió el caso a la justicia, donde otro juez la condenó a 5 años de prisión por abuso y maltrato de menores y 20 al novio. En menos de 2 semanas aquél capítulo doloroso en la vida de todos estaba cerrado.
Taro recibió feliz la noticia de que Rin y Sesshoumaru se irían de vacaciones por dos semanas, Ayumi no tanto. Taro entró en la habitación de Ayumi.
-Umi... no llores...
-Nii-chan... mama y papa se van...
-Umi... ellos van a volver... pero necesitan estar solos... tú y yo vamos a ir a la casa de abuelo y también vamos a hacer muchas cosas divertidas...
La pequeña levantó la mirada.
-Te prometo que te voy a cuidar, Umi...
La pequeña abrazó a su hermano mayor, Taro sólo acarició su cabeza.
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Rin admiraba el paisaje desde el balcón de su habitación, Sesshoumaru la abrazó desde atrás y haciéndola girar, la besó apasionadamente.
-Preciosa...
-Es bellísimo, mi amor!
-Te gusta?
-Me fascina...
-Eso es lo importante...
Rin sonrió. Se dedicaron el tiempo, como una segunda luna de miel, entre spas y masajes, caminatas por la playa, paseos a caballo y noches apasionadas.
Sesshoumaru había reservado en el restaurante más lujoso de la ciudad, Rin ya estaba vestida, mientras él se bañaba, al salir, la vio contemplar su celular.
-Preciosa...
Se sentó a su lado, la besó en la mejilla.
-Qué pasa?
-Mi bebé...
Sesshoumaru sonrió, era un video de Ayumi aprendiendo a montar bicicleta. Luego le mostró una fotografía de él y la pequeña dormidos y abrazados.
-La extraño mucho... nunca me he separado de ella...
Sesshoumaru la besó en la mejilla, tomó su celular y llamó a Japón.
-Bueno?
-Taro...
-Papá! Papá, son las 2 de la mañana...
-Lo sé... están bien?
-Sí... Ayumi está aquí...
-En serio?
-Sí, no quiere dormir sola... es una mimada...
Sesshoumaru rió, Rin habló con él y luego con Ayumi. Al cerrar la llamada, abrazó a Sesshoumaru y lo besó en la mejilla.
-Gracias, mi amor!
Sesshoumaru sonrió, entre el mar de besos, la detuvo poco a poco.
-Preciosa... la reservación...
-Antepones la comida a mí?
-Jamás, mi amor... pero ya hemos hecho el amor 3 veces hoy... necesito comer...
Rin lo vio con la cara roja como tomate, él sonrió y la besó con ternura.
-Y me encantó cada vez...
En el restaurante, Sesshoumaru le pidió que se adelantara, que había olvidado algo. Rin llevaba un vestido largo, color rojo vino, con un provocador abierto en la espalda y unos finos tiros a los hombros, se había hecho un peinado, pero Sesshoumaru se lo quitó diciéndole que le gustaba más suelto.
-Pero amor...
-Te lo prometo, preciosa, será cosa de un minuto...
Rin entró en el lugar, apenas el maitrê la acomodó, Sesshoumaru la alcanzó.
-Preciosa...
-Estás raro...
-Nada que ver...
La besó en la mejilla, ordenaron una entrada y Sesshoumaru ordenó champaña.
-Prométeme que comerás bien, nada de dietas hoy...
-Pero mi amor...
-Pero nada, no te traje al restaurante más caro del lugar para que te atasques de lechuga.
Rin lo vio y rió, lo besó en los labios en una abierta provocación. Al separarse, lo vio como pocas veces en público, completamente rojo.
-Rin, no estamos solos...
Rin sonrió, después de cenar, mientras esperaban el postre, Sesshoumaru se rascó la nuca nervioso.
-Preciosa... yo te prometí la boda que siempre habías soñado... pero siempre hubo algo más y siempre la pospusimos hasta que no hablamos más de eso...
-A dónde quieres llegar?
Rin desvió su mirada hacia el camarero parado frente a ellos con una bebida.
-Sí?
-El caballero de la barra le invitó una bebida...
-Dígale por favor que gracias... pero que no me interesa... ya tengo quien me invite mis bebidas...
El mesero se alejó, Rin vio al tipo de reojo y volvió a concentrarse en Sesshoumaru.
-Qué me decías?
-Er- sí...
Sesshoumaru se crispó al ver al mesero nuevamente interrumpirle.
-Como traigas otro mensaje, bebida o lo que sea de ese o cualquier otro tipo, te parto la crisma.
-Señor...
-Es mi esposa!
El camarero se disculpó y se alejó lo más rápido que pudo.
-Sessh, mi amor... cálmate...
El gerente les llevó el postre, disculpándose por lo sucedido. Luego de degustarlo, decidieron pasear por la ciudad de noche. Mientras esperaban por un taxi, Sesshoumaru la besó en la mejilla.
-Espérame aquí, preciosa... voy al baño...
Rin lo esperó paciente en el lobby, sintió una mano en su hombro.
-Qué rápido, cariño... Disculpe...
-Acaso me crees poca cosa?
-Qué dijo?
-Me escuchaste! Qué te crees la gran cosa? Dime cuánto te paga, te daré el doble...
Sesshoumaru le dio un puñetazo que le partió la nariz.
-A mi esposa la respetas! Malnacido!
Rin lo tomó por los brazos.
-Sesshoumaru, onegai... basta...
Se marcharon del lugar, Rin veía la noche perdida, sin embargo, no dejaba de pensar en lo que Sesshoumaru intentó decirle tantas veces, comprar champaña de la más cara no era algo de todos los días, tampoco que se rascara la nuca, sólo lo hacía cuando estaba nervioso. Tomó su mano, lo vio desviar la mirada de la ventana hacia ella.
-Estás bien?
-Sí... amor... vamos al hotel...
-Pero... Rin...
-Onegai...
Sesshoumaru aceptó y le pidió al chofer llevarlos al hotel.
-Perdóname... por arruinarte la noche...
Sesshoumaru bajó la mirada, Rin acarició sus mejillas y lo besó con ternura.
-Mi amor... mientras estés conmigo, la noche es perfecta...
Sesshoumaru se la quedó viendo. Rin lo besó con ternura y aquél beso se fue profundizando y haciéndose más apasionado a medida que sus lenguas se encontraban y jugueteaban entre ellas, el chofer sonrió al verlos, y subió el panel que separaba ambos compartimentos.
Al llegar al hotel, entraron abrazados, atravesando el lobby entre risas y caricias.
-Señor! Señor...
Sesshoumaru se detuvo, el chofer le entregó una caja alargada forrada en terciopelo.
-Olvidó esto...
-Gracias...
Entraron en el ascensor aguantándose las ganas de comerse a besos. Una vez en el penthouse, Sesshoumaru la llevó en brazos, como una pareja de recién casados, Rin reía aferrada a su cuello, una vez en la habitación, la dejó sobre la cama, Rin acarició su rostro sonriendo.
-Este es más mi Sessh...
-Tú Sessh?
-Sí... el hombre con el que me casé...
Sesshoumaru sonrió y la besó, deslizando su lengua sobre sus labios, acariciando su oreja, cuello y bajando hacia su pecho. Rin suspiró al sentir sus manos, le fascinaba la sensación de aquellas manos siempre tibias deslizándose sobre su piel. Arqueando su espalda como respuesta a sus caricias, Sesshoumaru aprovechó y deslizó sus manos por debajo de su espalda, sentándose y haciéndola sentarse sobre sus piernas. Degustando la piel de sus senos, la sentía sujetarse a sus hombros y perderse en su delirio. Deslizando una mano por su abdomen y hacia su intimidad, la sintió estremecerse al sentir sus dedos acariciarla y bañarse en la esencia de su deseo.
-Mi amor...
La siguió acariciando, determinado a llevarla al clímax con sus manos, aferrada a su cuello y hombros, Rin gemía presa del placer que experimentaba.
-Ah! Sessh!
Sesshoumaru sonrió, sujetándola por las caderas, la hizo acomodarse en la cama y levantando sus caderas, se perdió en el deleite de escucharla gritar ante las caricias de su lengua.
-Ahhh! Preciosa!
Sesshoumaru se distrajo y vio sorprendido a Rin en la posición que había logrado para acariciarlo también.
-Necesitas ayuda?
-Algo más cómodo...
Sesshoumaru sonrió y se acomodó contrario a ella, brindándose placer mutuamente, hasta alcanzar el clímax. Rin se acomodó sobre su pecho, dándole besos en el mismo, él tomó su rostro entre sus manos y la besó apasionadamente, deslizando sus manos hacia su trasero, la apretó.
-Eres deliciosa, preciosa...
Rin sonrió sintiéndolo erecto, intentó volver a su entrepierna, pero él la detuvo.
-Suficientes besos por un día...
-Le falta un poquito...
Rin lo excitó completamente y se irguió sobre él, guiándolo a su interior, aprisionándolo entre los pliegues de su piel, vio sus ojos brillar, Sesshoumaru era adicto a verla gozar mientras le hacía el amor.
...............................
Rin despertó sintiendo la suave caricia de la respiración de Sesshoumaru sobre su rostro, abrió los ojos y sonrió al verlo, recostado de su mano, la contemplaba dormir.
-Hola, mi amor...
-Buenos días, preciosa...
La besó apasionadamente, se apartó acariciando un pezón, sonrió al verlo reaccionar a su caricia.
-Cómo dormiste, preciosa?
-Hm... riquísimo... tienes manos de seda...
Sesshoumaru rió a carcajadas.
-Preciosa... anoche te quería decir que...
-Sí, estabas bastante raro...
-Rin!
Rin sonrió y guardó silencio. Sesshoumaru se tomó su tiempo, la besó con ternura.
-Amor... no te he dado ni la mitad de lo que te prometí...
Rin se incorporó, notando la dirección de esa conversación, lo besó en la mejilla.
-Me has dado una felicidad infinita, me diste una hija... Sessh, me has dado mucho más de lo que cualquier hombre haría por su esposa... no sé de nadie que vaya a la bancarrota virtual por pagar tratamientos de fertilidad...
-Yo le prometí a tu padre...
-Mi papá y mi mamá están descansando... Sessh, soy feliz...
Sesshoumaru acarició sus mejillas.
-Eres verdaderamente feliz?
-Te contestaré esa pregunta después de que me hagas el amor...
Sesshoumaru sonrió y la haló sobre él haciéndola reír.
…............................
N/A: Hola!!! Nop, no me morí! Aquí estoy! A sólo 20 días de la libertad!! Aunque sólo por una semana, pero algo es algo... Espero que estén bien y que disfruten el cap luego de tanto tiempo, las quiero mucho. Besitos, Mizuho
