Capítulo 9
Sólo un Poco de Amor
Fue la peor discusión en meses entre Rin y Sesshoumaru y terminó con Sesshoumaru dando un portazo antes de irse de la casa. al medio día, cuando volvió con Taro y Ayumi, ellos notaron que no se hablaban. Sesshoumaru se marchó de nuevo sin decir palabra.
Estaba ya avanzada la tarde cuando Taro se acercó a Rin con Daisuke en brazos, la vio secarse el rostro al verla cerca.
-Mamá...
-Taro, qué pasa?
-Dai está caliente...
Rin recibió al pequeño entre sus brazos, en efecto, estaba caliente, lo besó en la cabeza.
-Es por una vacuna... va a estar bien...
-Estás segura?
-Sí, amor...
-Mamá... tú y mi papá...
-No lo sé, Taro... no puedo contestarte eso porque no lo sé...
Taro bajó la mirada. Se sentó a su lado.
-No has parado de llorar... qué te hizo mi papá?
-No es...
-Yo sé que no es tu culpa...
-Olvida eso, sí? Son cosas que no deben preocuparte...
Pasado la medianoche, Sesshoumaru volvió a la casa, al subir las escaleras, siguió el murmullo hasta la habitación de Daisuke.
-...Entonces, la princesa...
-Preciosa...
Rin levantó la mirada. Sesshoumaru se arrodilló a su lado.
-Perdóname, Rin... yo... no sé qué me pasó... pero...
-Ahora no, Sesshoumaru...
Sesshoumaru bajó la mirada y asintió. Rin comprobó que Daisuke estaba dormido.
-Dulces sueños, mi angelito...
Sesshoumaru acomodó al pequeño en la cuna, vio los medicamentos para la fiebre.
-De dónde sacaste esos? No había...
-Inuyasha me hizo el favor de traérmelos... Daisuke tenía mucha fiebre y no pude contactarte...
Rin salió de la habitación no sin antes segurarse de pisarlo con la silla al girar, se dirigió a la suya. Poco después, Sesshoumaru entró en la habitación.
-Está bien, me lo merecía... Rin...
-No soy un juguete, Sesshoumaru... y no voy a seguir aguantando tu circo de cambios de humor cada 3 minutos.
Sesshoumaru se sentó en la cama.
-Yo no sé cómo es que lo haces, Rin... pero tienes que enseñarme... no sé cómo es que logras seguir como si nada hubiese pasado... te haces oídos sordos a los comentarios... pero yo no puedo, Rin... no puedo seguir haciéndome la vista gorda, ni oídos sordos... no puedo seguir escuchando que te lancé por las escaleras porque me querías dejar, porque no son mis hijos... no sé cómo lo haces... pero yo no puedo más... y lo intento... y quiero estar a tu lado y estar para ti... y quiero ayudarte...
-Sesshoumaru...
Sesshoumaru tomó sus manos.
-Yo te amo, Rin... y me prometí que nada de esto se interpondría entre nosotros... pero lo está haciendo... dame de tu fortaleza... dame de tu voluntad...
-No sé qué quieres, Sesshoumaru? Te doy todo lo que soy... te doy mi vida... pero... no sé... no sé porqué lo siento, pero es como si estuvieras arrepentido de estar conmigo...
-No! Jamás...
-Entonces? Porqué insistes en romperme el corazón? Porqué haces las cosas que más me hieren?
-Perdóname... onegai, Rin...
-Claro que te perdono, mi amor...
Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Te amo... Rin, te amo, te amo!
Rin acarició su rostro, lo besó con ternura.
-Sabes? Te habías convertido en un hombre abierto, sin temor a amar, quiero que vuelvas a ser ese hombre, Sesshoumaru, sin reservas...
Sesshoumaru asintió.
-Dónde estuviste todo el día?
-Meditando.
-Meditando?
-No sé cómo... pero llegué a un templo budista y simplemente... me dejé llevar... tenía demasiadas cosas en la cabeza... y mientras mi mente se despejaba, sólo una cosa quedaba presente...
-Qué cosa era?
-Mi familia... tú y mis hijos... sólo ustedes... no uno por uno... sino todos juntos...
Rin sonrió y lo abrazó con fuerza.
-Por fin lo comprendiste!
-Rin...
-Por fin comprendiste...
Sesshoumaru acarició sus mejillas mojadas y la besó con ternura.
-Te amo, preciosa...
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Sesshoumaru despertó, Rin acostada entre sus brazos, la besó con ternura y respiró profundamente. Rin se movió en sueños. Sesshoumaru sonrió. Más tarde, a la hora de llevar a Taro y Ayumi al colegio, se despidieron con un apasionado beso.
-Segura que estarás bien?
-Puedo vivir dos horas sin ti... ya vete...
-Te amo, preciosa...
-Te amo...
Sesshoumaru se marchó con los niños. Al volver con las bolsas del supermercado, las dejó a un lado y tomó a Rin por sorpresa, llevándola en brazos hasta la cama.
-Sessh...
-Si sientes tus pies, estoy muy seguro de que puedes sentir esto...
Sesshoumaru deslizó sus dedos bajo su interior, acariciándola, Rin dejó escapar un suspiro dibujándole una sonrisa en sus labios.
-Y la luz te sigue alcanzando...
Sesshoumaru rió a carcajadas, comprendiendo el intento de Rin semanas atrás.
-P-pero estás segura de que puedes hacer el amor?
-Cariño, te aseguro que el acero es mucho más fuerte que los huesos... pero... no intentes nada mortal...
Sesshoumaru rió. Aferrado a su cintura se dedicó a saborear y redescubrir su cuerpo, aún con las secuelas del embarazo, le sorprendía cómo Rin podía recuperar su figura.
-Cómo lo haces, preciosa?
-Qué cosa?
Sesshoumaru movió la cabeza negativamente a la vez que volvía a perderse en su piel. Rin pensó que enloquecería con sus caricias, sus dedos perdidos entre su cabellera y finalmente aferrada a su espalda. Sesshoumaru pareció saciarse de su piel temporalmente, acariciándola, la supo lista.
-Estás lista?
-Sí...
Sesshoumaru exhaló a la vez que se perdía por completo entre los pliegues de su piel.
-Tadaima...
-Okaerinasae...
Ambos sonrieron antes de volverse a besar, Sesshoumaru la besó apasionadamente mientras iniciaba sus movimientos, la sentía aferrada su cuello y espalda sin pasar mucho antes de perderse en un mar de placer.
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Rin despertó por los besos y caricias que sentía en su espalda.
-Hm! Amor...
Sesshoumaru la hizo quedar boca arriba, la besó apasionadamente.
-Te amo, Rin...
-Yo también, mi amor... pero... no te detengas...
Sesshoumaru sonrió y dibujó un camino con sus besos hacia su cuello y pecho. Se estaba divirtiendo en grande, disfrutando del sabor de sus pezones cuando los gemelos comenzaron a llorar. Ambos rieron, Sesshoumaru la besó con ternura y la ayudó a vestirse.
-Los traes?
-Claro...
Poco después, Sesshoumaru volvió con los pequeños y las botellas en los bolsillos, Rin cargó a Daisuke y lo llenó de besos.
-Hola, mi amor! Ya no estás enfermito, verdad? No... porque mami se encargó de curarte...
El pequeño reía entre sus brazos. Rin sonrió y lo volvió a besar.
-Ve a comer con papá... yo le daré la comida a tu hermanita.
Sesshoumaru sonrió, cargó al pequeño y se acomodó a su lado con el pequeño.
-Hola, precioso... recuerdas a papá?
Rin sonrió y lo vio interactuar con el pequeño. Se concentró en Sakura, la pequeña, aunque tomando de una botella, se aferraba al pecho de Rin.
-Así es, mi amor... te lo tomas todo para que crezcas fuerte y bella como tu hermanita...
Una vez que los pequeños terminaron sus botellas, Se mantuvieron alertas, viendo a sus padres, Rin sonrió y llenó a Sakura de besos, la pequeña reía a carcajadas. Después de un buen rato de juegos, los gemelos se durmieron.
-Preciosa... es normal que duerman tanto?
-Pero es que olvidaste que son tus hijos!
Sesshoumaru sonrió.
-No lo he olvidado, pero si es extraño... a los 5 meses, ni Taro ni Ayumi dormían tanto...
-Ayumi sí... Ayumi dormía toda la mañana corrida, la mayoría de las veces no podía salir de la casa porque no despertaba.
Sesshoumaru sonrió nuevamente.
-Así que mi enanita era otra dormilona?
-Sí...
Sesshoumaru sonrió. Esa tarde, después de comer. Taro jugaba en su habitación, Rin estaba con los gemelos y Sesshoumaru en el estudio. Salió para estirarse y vio a Ayumi en el piso de la sala, coloreando sola.
-Ayumi...
-Papa...
Se apresuró a recoger sus colores, Sesshoumaru se sintió un nudo en la garganta, tal vez pensó que le reclamaría.
-Ayumi, ven aquí, princesa...
-Papa...
-Qué pasa? Porqué estás solita?
-Mami está durmiendo a Daisuke y Sakura, Taro está jugando en su cuarto y tú estás trabajando...
Sesshoumaru le levantó la carita y la besó en la punta de la nariz.
-Ayumi, princesa...
No sabía ni qué decir, la pequeña lo besó en la mejilla.
-Puedo quedarme contigo? Prometo que no te molesto...
-Nunca me vas a molestar, mi amor...
-Papi...
-Dime, princesa?
-Por qué mami me pidió perdón?
-Cómo así?
-Yo le dije que quería jugar y ella comenzó a llorar y me pidió perdón...
-Qué tal si vamos con ella?
Fueron a la habitación. Sesshoumaru llevó a los gemelos a sus cunas.
-Mami...
-Ayumi, mi amor...
-Mami... gomen...
-Porqué, mi amor?
-Porque te hice llorar...
Rin acarició sus mejillas.
-No te preocupes, mi amor... es sólo que... recordé cómo jugábamos y quiero hacerlo... quiero volver a hacer todo eso... pero no puedo...
La pequeña la abrazó con fuerza.
-Yo te prometo que voy a dejar de crecer... voy a ser una niña para siempre, para que cuando puedas caminar otra vez, volvamos a jugar...
Rin sonrió y llenó a su pequeña de besos.
-No, mi amor... tú sigue creciendo, quiero verte crecer... convertirte en una jovencita preciosa...
Ayumi se quedó recostada de su pecho, Rin acarició sus mejillas y la besó con ternura, vio a Sesshoumaru y le sonrió, él se inclinó y la besó con ternura.
-Necesitas algo?
-Nada... gracias, mi amor...
Sesshoumaru sonrió volvió a besarla y besó a la pequeña en la cabeza.
-Te amo, princesa...
-Te quiero, papi...
Sesshoumaru sonrió, Ayumi seguía abrazando a Rin.
-Te amo, preciosa...
-Te amo, Sessh...
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Sesshoumaru esperó paciente a que Rin durmiera a sus pequeños, una vez, dormidos, ella los besó en la cabeza y él los llevó a sus cunas.
-Preciosa... ven conmigo...
-A dónde?
-Abajo...
-Kami, Sessh... no te pongas a hacer cosas... ya estoy...
Sesshoumaru la besó apasionadamente y la tomó en brazos, la llevó hasta el jardín, donde los esperaba un picnic a la luz de la luna.
-Sessh...
-Sólo para ti...
Rin sonrió, recostada de su pecho y con tiernos besitos en su cuello, Rin disfrutaba del postre que Sesshoumaru le daba a comer.
-Está rico, mi amor...
Sesshoumaru la vio bajar la cabeza.
-Rin...
-Sessh...
-Qué pasa, preciosa?
Rin vio sus manos rodearla y levantándolas las besó. Sesshoumaru sintió en ellas el frío de sus lágrimas.
-Rin...
-Te amo, Sesshoumaru...
-Preciosa...
Sesshoumaru la apretó en su abrazo, la besó con ternura.
-Yo también te amo, mi amor... qué pasa?
Rin se aferró a su abrazo.
-Kami es testigo de que eres un hombre maravilloso... pero...
Rin se enjugó las lágrimas.
-No puedo seguir hacíendote esto...
-Rin...
Rin acarició sus mejillas.
-Te amo, pero quiero el divorcio.
-Qué?! Rin, te estás volviendo loca? Es que acaso no te das cuenta de lo que dices?
-Kami, Sesshoumaru, no lo hagas más difícil de lo que ya es! Es que no comprendes que me duele verte así? Me duele verte esclavo de mis necesidades!
-Porque quiero! Quiero ser todo lo que necesites, por Kami, Rin, esto es una locura!
Sesshoumaru tomó su rostro entre sus manos y la hizo verlo a los ojos.
-Dime que no me amas.
-No puedo y lo sabes.
-Entonces? Porqué quieres hacerme a un lado?
-Por Kami, Sesshoumaru, casi se cumplen los 6 meses...
-Rin... aunque te las hayan cortado, preciosa, te amo y quiero continuar a tu lado mientras Kami me lo permita, así que deja de decir tonterías...
-Perdóname, Sesshoumaru... yo ya no sé... estoy...
-Shh...
Sesshoumaru la besó apasionadamente, Rin se refugió en su pecho llorando amargamente.
-Calma, preciosa... estamos juntos... para bien o para mal...
La besó en la cabeza, una vez que estuvo calmada, acarició su espalda y sonrió.
-Recuerdas cuando salíamos?
-Kami, hace tanto!
-No tanto... unos... 15 años...
Ambos rieron.
-Tuviste esa horrorosa idea de cortarte el pelo...
-Qué?! decías que te encantaba!
-Preciosa... estás loca? Lo odiaba! Pero entonces me di cuenta que no podía vivir sin ti... con melena o no...
Rin sonrió y lo besó con ternura.
-Estás loco de remate... Sessh...
-Hm?
-Ayúdame a pararme...
-Cómo?
-Vamos, ayúdame...
Sesshoumaru le sirvió de soporte, tal y como las barras donde recibía terapia.
-Estás segura Rin?
-No me vas a dejar caer o sí?
-No quiero hacerlo, si es lo que preguntas.
Rin sonrió y rodeando su cuello, lo besó apasionadamente.
-Hm! Kami, eso fue delicioso!
Rin sonrió.
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Sesshoumaru veía a Rin en su terapia, habían días buenos y días malos, éste era uno de esos, donde las emociones la abrumaban y no podía hacer nada. Sesshoumaru se acercó a ella.
-Mi amor...
-Sessh... qué hago?
-Shh...
Sesshoumaru le secó el sudor y le ofreció agua.
-Rin... no importa lo que pase hoy... habrán otros días... quieres irte a casa?
-Yo no quiero otros días! Yo no quiero irme a casa! No en esa cosa!
-Rin...
-No puede ser posible que esté condenada a esa silla por el resto de mi vida! No quiero!
-Rin, cálmate!
-Crees que es fácil! Crees que es fácil cuando me estoy perdiendo la vida de mis hijos sentada en esa maldita cosa todo el día!
-Rin...
-No puedo salir con ellos, no puedo hacer nada! Y me parte el alma verlos despedirciar su tiempo sentados junto a mí, creyendo que me van a lastimar si me piden ir al parque!
-RIN, BASTA YA!
Rin vio a Sesshoumaru con lágrimas en los ojos.
-A mí me destruye escucharte hablando así! Me hace añicos! No vas a salir caminando de aquí hoy! Pero sí lo harás algún día! Y ese es el día que espero y si no llega, lo esperaré hasta que me muera!
-Sesshoumaru...
-Estamos juntos en esto, Rin... y te apoyo, decidas lo que decidas... quieres seguir o irte a casa?
-Vamos... vamos a seguir...
-Me alegro que lo dijeras... te amo, preciosa... y aquí me tienes... bueno... allí, sentado...
Rin sonrió, se besaron con ternura. Sesshoumaru la vio terminar su sesión de terapia con mucho más entusiasmo. Se acercó a ella.
-Estuviste genial, mi amor...
-Viste? Pude mover los dedos!
-Sí lo ví, cariño... oye... qué te parece si vamos a casa... un rico baño en el jacuzzi y dejamos los niños con una niñera?
-Sessh...
-Vamos, preciosa...
Sesshoumaru la besó con ternura. En la casa, le dio un delicioso masaje y la ayudó a vestirse.
-A dónde iremos, Sesshoumaru?
-Hm... A Proto's...
-Proto's?! Pero si odias ese lugar!
-Pero a tí te encanta y esto se trata de tí...
-Sessh... en serio, no tienes que hacerlo, sé cuánto odias la comida de Proto's... podemos ir a otro sitio...
-Rin, dije que iremos a Proto's y a Proto's iremos... pero no me harás comer nada que tenga feta!
Rin rió, en el restaurante, que era de hecho, uno bastante exclusivo, la gente los veía mientras pasaban hasta su mesa. Sin reparos, Sesshoumaru la acomodó en el sillón y se sentó a su lado.
-Qué quieres tomar, amor?
-Hm! Qué te parece champaña?
-Excelente...
Sesshoumaru pidió champaña y un aperitivo. Disfrutaban de sus mariscos llevándole la comida al otro a la boca.
-Kami, hacía siglos que no hacíamos esto!
-Ya sé porqué...
-Por qué?
-Porque soy un idiota...
Rin sonrió.
-Hey! No me vas a defender?
-Si tú dices que eres un idiota...
-Ven aquí!
Sesshoumaru la besó apasionadamente.
-Eso te convierte en la mujer inteligente que atrapó el mejor partido...
-Claro que sí!
Sesshoumaru sonrió, la besó nuevamente. Al momento del postre, disfrutaron de darse en la boca Kok, unas galletas rellenas de crema pastelera con un derretido de chocolate por encima.
-Hm! Qué rica!
-No como tus besos...
Rin tomó una y la sostuvo con sus dientes. Sesshoumaru tomó la otra mitad y la besó con ternura.
-Acaba de convertirse en mi postre favorito...
Rin rió a carcajadas. Al momento de marcharse, Rin esperaba por Sesshoumaru. Una mujer se le acercó.
-Rin...
-Señora Takaki! Cómo se encuentra?
-Rin, querida... no tienes que quedarte con ese hombre... la próxima vez, te va a matar...
-Disculpe?
-No tienes que soportar sus abusos...
-No sé de qué habla, en serio... Oh! Kami! No! No! Sesshoumaru nunca... no! Él no hizo nada! Yo me desmayé en las escaleras! No! Kami, Sesshoumaru jamás sería capaz! Es un hombre maravilloso!
Cuando Sesshoumaru aparcó el auto, abrió la puerta al bajar, cargó a Rin y luego de acomodarla, guardó la silla. En el camino a la casa.
-Rin...
-Hm?
-Rin, pasa algo?
-No... sí... Es eso sangre?!
Sesshoumaru se limpió el labio inferior.
-Me tropecé con una piedra...
-Kami, Sesshoumaru...
A llegar a la casa, después de despachar a la niñera y despedirse de los niños, Rin ya estaba en la cama cuando Sesshoumaru se sentó, lo escuchó suspirar, lo abrazó desde atrás y lo besó en la espalda.
-Mi amor...
-La gente cree que te golpeo, que soy una bestia que abusa de tí...
-Cariño... ya pasamos por esto... ambos sabemos la verdad... y es lo que vale...
Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Te amo, Rin... tú aún me amas?
-Por siempre, mi amor...
Rin descansaba sobre su pecho, con la mirada fija en su rostro, calmado lleno de paz. Lo besó en el pecho.
-Pasa algo, preciosa?
-No, amor... descansa...
Rin se detuvo de acariciar su pecho.
-No te detengas... es delicioso... me ayuda a dormir...
Rin sonrió, lo besó nuevamente en el pecho.
-Ah, Kami, qué rico!
Rin se lo encontraba sumamente divertido, Sesshoumaru hablaba completamente dormido.
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N/A: Hola!!! Aquí Mizuho de nuevo! No me he olvidado de ustedes, pero tengo tanto trabajo, que llego y me duermo de inmediato!
Espero que lo disfruten y que me dejen reviews.
Besitos
Mizuho
