Capítulo 11

Temor

Sesshoumaru yacía acostado en la cama, Rin sobre su pecho, dormida, pasaba ya de las 4 de la mañana y él aún no podía dormir. Pudo ver la decepción en el rostro de Rin, él había terminado y ella aún ni comenzaba a excitarse.

-Rin...

-Hm?

-Preciosa...

-Sesshoumaru, a menos que alguien se esté muriendo, puede esperar a mañana.

Sesshoumaru la dejó dormir. Al día siguiente, llevó a Taro y Ayumi al colegio y volvió a la casa, Rin estaba bañando a los gemelos.

-Así es... te gusta el agua calientita, mi amor, verdad?

Daisuke reía a carcajadas.

-Y a tí, cariño? Ese pato debe estar delicioso...

Sakura le sonreía con la cola del pato de hule dentro de la boca. Al ver a Sesshoumaru, soltó el pato y levantó los brazos.

-Pa!

-Papá no está aquí, mi amor... papá fue a trabajar...

-Preciosa...

Rin vio por encima de su hombro, Sesshoumaru se acercó a ella, se paró a su lado y la besó en la mejilla.

-Puedo ayudar?

-Claro... lávale la cabeza a Sakura...

Sesshoumaru se subió las mangas de la camisa y ayudó a Rin con los pequeños, después de bañarlos, Rin acunó a la pequeña y Sesshoumaru a Daisuke, una vez dormidos, los llevaron a sus cunas. Al salir de la habitación, Rin siguió a Sesshoumaru a la suya.

-Mi amor, estás bien? Luces cansado...

-No dormí nada... me acompañas?

-De qué me querías hablar?

-Algo... algo no está bien... con Ayumi... me trata diferente... pasó algo en el fin de semana?

Rin se sentó a su lado en la cama.

-Ayumi piensa que de alguna manera, el accidente fue un castigo por la rabieta que hizo cuando te fuiste la primera vez...

Sesshoumaru exhaló.

-Kami, por eso no se quiso quedar...

Rin tomó sus manos y bajó la mirada.

-Yo también tengo la culpa...

-Qué pasó, Rin?

-Yo me salí de control y le grité... le grité cosas que no debería saber una niña de 6 años...

-Rin, qué pasó? Mi hija ni se me acerca más que cuando llegué... qué pasó?

Rin lo vio con el rostro lleno de lágrimas.

-Porqué te preocupa tanto que ya no te busque si cuando lo hace tú la ignoras? Pero...

-Rin...

-Pero! Yo me puedo pasar una tarde completa tratando de atraer su atención y ella ni se inmuta... Y me sentí impotente, se pasó toda la mañana llorando porque piensa que no la quieres... desesperada porque tiene la razón... y al final, allí estaba ella... pidiéndome perdón por llorar y yo sentía tantas cosas juntas...

-Rin...

-Eres un completo idiota! Das su cariño por sentado y haces exactamente lo que ella me dijo. Dejas de trabajar para estar con Taro y sales temprano del trabajo para estar con los gemelos y a ella? Dónde la dejas? No es tú hija también? Ella no quiere que le traigas un peluche cada semana, ella quiere pasarse 5 minutos con su papá... es todo lo que Ayumi quiere, que le dediques un tiempo así como a los demás... y te busca constantemente pensando que si ahora no tienes tiempo, más tarde sí lo tendrás...

Rin bajó la cabeza.

-Y yo termino limpiando sus lágrimas... yo termino con una niña que no le importa nada más que su papá no tiene tiempo para ella...

-Rin... lo siento...

-No es conmigo, Sesshoumaru... me sentí como una completa idiota al preguntarle si mi cariño no contaba... porque nada la satisface... nada la calma... nada la distrae... ella sólo quiere estar contigo... y aún así... así fue mi culpa, yo me salí de control... yo le grité... y ella me pide perdón, porque para ella es un castigo que la ignores!

Rin le dio con el puño en el pecho.


Rin se había desahogado, aquello que la atormentaba ya había salido por completo. Volvió a la habitación calmada. Esperaba ver a Sesshoumaru dormido, pero en su lugar, lo encontró con los ojos rojos, acostado de lado viendo una fotografía de ellos dos. Ayumi lo abrazaba desde atrás y ambos reían.

-Sessh...

-Kami, tienes razón, Rin... no recuerdo la última vez que de verdad me dediqué a Ayumi... la última vez que me interesé por lo que le gusta...

Rin se sentó a su lado y acarició sus mejillas, él tomó su mano y la besó.

-Le gusta mucho la música, quiere aprender a tocar piano. También le gusta el ballet, se sabe más recetas de cocina que yo y quiere ser, en sus palabras, doctora de animales...

Sesshoumaru sonrió, Rin se inclinó acercándose a su rostro que sólo la punta de sus narices rozara.

-Le iba a regalar un perro de cumpleaños... pero mejor se lo regalas tú...

-Por qué no de parte de los dos?

-Excelente idea, mi amor...

Se besaron con ternura. Rin acarició sus mejillas.

-Me perdonas?

-No tengo nada que perdonarte...

-Sabes que te amo, verdad?

-Lo sé...

-Te amo, mi amor...

-Te amo, preciosa...

Rin se levantó.

-Los gemelos ya despertaron...

-Tráelos...

Rin le llevó los pequeños, ambos querían estar con él.

-Estarás bien con ellos?

-Sí, a dónde vas?

-Tengo que revisar unos documentos, Miroku quiere que tome un caso...

-Vas a volver a trabajar?

-Aún no lo sé... por el momento es un favor...

Rin se sentó a su lado, pasó una mano sobre la espalda de Daisuke.

-Amo a mis hijos, Sesshoumaru, que no te quepa duda... pero también me gusta mi trabajo... y me hace falta...

Sesshoumaru vio a sus pequeños.

-Ya tienen 8 meses...

-Sessh...

-Supongo que cuando cumplan el año, podrían quedarse en una guardería o podríamos contratar una niñera a tiempo completo...

Rin lo vio sorprendida.

-Sessh, tú...

-Yo quiero que seas feliz, mi amor... y si te hace falta tu trabajo, entonces, adelante...

Rin lo abrazó con fuerza, lo besó apasionadamente.

-Gracias, mi amor...

-Rin...

-Hm?

-Te amo...

-Te amo, Sessh...

Rin se quedó a su lado un rato y luego se marchó. Era ya cerca del medio día, Sesshoumaru bajó con los pequeños y les extendió una manta para que jugaran.

-Pa!

-Sí, mi princesita, yo soy papá! Pa-pá...

-Pa!

Mientras Sesshoumaru le hacía gracias a Sakura, desatendió a Daisuke, quien gateó hasta el estudio.

-...Probablemente de un 20 a un 30%... sí... oye... te llamo después... mis hijos me necesitan...

Rin cerró la llamada y cargó a Daisuke, evitando que se llevara las manos a la boca.

-Están sucias, mi amor...

-Ba-ba-ba...

Rin lo llenó de besos y salió con el pequeño. Sesshoumaru iba a entrar en ese momento.

-Kami, tú lo tenías...

-No... vino gateando. Lo dejaste solo...

-Me distraje sólo un segundo... Kami...

-Kami, qué descuidado... no sabes cuidar de ellos...

-Estoy acostumbrado a sólo uno.

Rin lo besó en la mejilla y a Sakura en la cabeza.

-Qué será de mis bebés cuando yo no esté? Su papi se va a volver loco...

Sesshoumaru rió.

-Me quedaré con Dai...

-Está bien...

Rin se llevó al pequeño al estudio. Mientras leía el documento, Daisuke se divertía con su celular, ya había descubierto el botón del volumen del timbre, y reía a carcajadas cada vez que el celular vibraba. Reía hasta quedarse sin aire. Rin le quitó el celular.

-Ya basta de juegos, mi amor...

El pequeño la vio fijamente sin recuperar el aliento del todo. Rin lo besó en la punta de la nariz.

-Te amo, mi principito...

-Aba...

El pequeño balbuceaba pidiendo el celular. Rin se lo dio nuevamente, al terminar el documento, salió del estudio. Sesshoumaru tenía las llaves del auto en las manos.

-Preciosa, vamos a salir a comer...

-Está bien...

-Te encuentras rico el celular de mamá?

Sesshoumaru le hizo cosquillas a Daisuke quien rió con la pieza en la mano.

-Crees que sirva después de eso?

-Ha funcionado durante 8 meses... no lo sé, le fascina mi celular...

-Es por las luces a los lados cuando timbra...

-Tal vez... pero no es un dulce, Dai, dámelo...

Rin le puso la mano extendida frente a él, el pequeño la vio y vio la mano.

-Dame el teléfono, por favor.

Daisuke la vio nuevamente y puso el celular sobre la mano de Rin, ella lo besó.

-Gracias, mi amor...

-Amma... ma...

-Sí, cariño, yo soy mamá...

Fueron por Ayumi y Taro al colegio y de allí a un restaurante. Al volver a la casa, Rin llevó a los gemelos a dormir, Taro se fue a su habitación.

-Ayumi, vienes conmigo?

-No vas a trabajar?

-No, hoy no... voy a salir, me acompañas?

Ayumi vio a Rin bajar las escaleras.

-No, me quedo con mami...

Una vez que Rin llegó abajo, la pequeña la abrazó.

-Mi amor...

Sesshoumaru se acercó a Rin notándose decepcionado. Rin le acarició una mejilla.

-Ayumi, mi amor, yo tengo trabajo que...

-No, Rin... si no quiere, no...

-Sessh...

Sesshoumaru la besó con ternura y se alejó. Rin vio a Ayumi y pasó su mano por su cabeza.

-Ayumi, mi amor... tengo trabajo pendiente... ve a hacer tus tareas...

-Hoy no tengo...

Rin la besó en la cabeza y se fue al estudio. Ayumi vio a Sesshoumaru hojeando una revista.

-Papi...

-Dime, princesa...

-No vas a salir con Taro?

-No...

-Ni vas a jugar con los bebés?

-No, están durmiendo...

-Estás enfermo?

-No...

-Pero mami está trabajando, y porqué no estás trabajando tú también?

Sesshoumaru acarició sus mejillas.

-No quiero trabajar, quería estar contigo... verás, princesa, tienes un papá muy tonto... tan tonto que se olvida de lo mucho que te quiere...

-Papa...

-Me perdonas, Ayumi?

Ayumi lo abrazó con fuerza, Sesshoumaru la besó en la mejilla.

-Papi, de verdad dejaste de trabajar por mí?!

Sesshoumaru asintió sin poder evitar las lágrimas, le partía el corazón ver a su hija emocionada sólo por eso, dándose cuenta del daño que le estuvo haciendo sin siquiera notarlo. La abrazó con fuerza.

-Hoy haré todo lo que quieras, Ayumi...

-Papi...

-Dime...

-A dónde ibas a salir?

-Quieres ir conmigo?

Ayumi asintió. Sesshoumaru le avisó a Rin que saldrían y se marcharon.

-Un pajarito me contó que te gusta mucho la música... eso es cierto?

-Sí!

Sesshoumaru se aparcó frente a una tienda de instrumentos musicales.

-Y te gusta tocar música?

-Sí! Yo quiero aprender a tocar el piano!

-Pero no puedes aprender si no tienes uno...

-Mami me dijo que me va a poner en clases...

-Sí... pero yo soy quien te va a enseñar...

-Tú?!

-Sí... ven...

Entraron en la tienda, la pequeña estaba maravillada. Sesshoumaru habló con el gerente para que le permitiera tocar el órgano que tenían en exibición.

-Seguro, adelante...

Sesshoumaru tocó "Piano man" pero sin cantarla, al ver a su hija fascinada, sonrió.

-Sí sabes! Yo quiero!!!

-Qué quieres aprender a tocar? Rock?

Sesshoumaru tocó algo de Rock.

-Sí!! Sí!!

Sesshoumaru sonrió y se puso de pie.

-Bien... quiero uno de esos, la base, el banco... tienen libros para principiantes?

-Sí, allí...

Sesshoumaru eligió los libros más adecuados para su edad. Al llegar a la casa, Rin estaba con los gemelos.

-Mi amor...

-Cuidado...

-Qué es eso?

-Papi me va a enseñar a tocar piano!

Rin sonrió. Sesshoumaru dejó la caja a un lado y abrazó a Rin, la besó apasionadamente.

-Sessh!

-Qué? Tenía ganas de besarte... esos labios deliciosos y me encanta cuando me muerdes...

-Sessh, no frente a los niños...

Sesshoumaru vio a Ayumi sonriendo y sonriendo él, besó a Rin con ternura.

-Te amo, preciosa...

-Te amo, Sessh...

Después de una hora de lección, Sesshoumaru le dijo a Rin que saldrían a cenar.

-Pero mi amor...

-Pero nada, ya llamé a la niñera y tú y yo saldremos a cenar esta noche.

-Sessh, no tengo nada que ponerme, los vestidos me tienen que quedar pequeños, no he perdido el peso del embarazo.

-Entonces ve y cómprate un vestido...

-Sessh!

-Nada me detendrá de hacerte el amor esta noche hasta que grites basta.

Rin se sonrojó. Ya en la noche, Sesshoumaru se estaba haciendo el nudo de la corbata mientras Rin se maquillaba. Ayumi entró en la habitación.

-Papi...

-Dime, princesa...

Ayumi le hizo señas para que se inclinara, Sesshoumaru así lo hizo, la pequeña lo besó en la mejilla.

-Te quiero, papi...

-Te quiero, mi princesita...

Rin los vio sonriendo. Poco después que Ayumi saliera, Taro entró en la habitación.

-Lo siento!

Taro se devolvió, Rin se había quitado la yukata para ponerse el vestido y tenía el pecho desnudo.

-Kami, Sessh!

-Ya...

Sesshoumaru salió de la habitación. Taro estaba sentado en su cama, sonrojado hasta las orejas.

-Taro...

-Papá, lo siento... no...

-No importa... qué querías?

-Dinero, para pedir una pizza...

Sesshoumaru le dio el dinero y fue con los gemelos.

-Pa!

-Mi princesita bella!

-Pa-ba!

Sesshoumaru tenía a ambos pequeños sobre sus piernas. Rin bajó las escaleras y no le quedó más que chiflar.

-Wow! Preciosa!

Rin sonrió y lo besó con ternura. Fue donde Taro.

-Rin! Er...

-Otra vez con el Rin? Qué era lo que querías?

-Ya papá me lo dio... lamento haber entrado así...

-No te preocupes, cariño...

Rin lo besó en la mejilla.

-Kami, te ensucié...

Rin le limpió el labial.

-Rin...

-Sí?

-De verdad no te molesta que te diga mamá?

Rin tomó su rostro entre sus manos, acarició sus mejillas.

-Taro, cariño... quieres hablar de algo?

-No...

-Entonces te aclaro las dudas... nada me haría más feliz... y lo sabes bien... sabes que te amo sin distinción de Ayumi, Dai o Sakura...

Taro asintió con los ojos rojos.

-No llores, cariño...

-Lo siento...

-Ni tienes que disculparte...

Taro la abrazó con fuerza. Rin sintió que no era buena idea salir esa noche.

-Kami, mi amor... Joyce te hizo tanto daño...

-Todo lo que yo quería era una mamá que me quisiera... todo lo que le he pedido a Kami era ser tu hijo...

-Y lo eres, cariño... lo eres...

Taro vio a su padre parado en la puerta.

-Rin...

-Sessh... no creo que sea buena idea salir esta noche...

-No, no! Mamá, onegai...

-Taro...

-Ya estás vestida... y luces despampanante...

Rin sonrió.

-Gracias, mi amor... pero...

-Estoy bien...

Rin y Sesshoumaru se marcharon. En el restaurante, Sesshoumaru la notaba distante.

-Rin...

-Deberíamos llevarlo a un psicólogo...

-Estás segura?

-No lo sé, Sesshoumaru, necesitamos orientación. No sé cómo lidiar con su dolor...

-Preciosa, Taro es feliz...

-No es feliz, Sesshoumaru... nadie que se pregunte por qué su mamá no lo quiere, es feliz...

Sesshoumaru bajó la mirada.

-Tienes razón... debemos ir...

Tomando sus manos, las besó.

-Pero preciosa, esta noche... vamos a dedicárnosla a nosotros... amor, necesitas relajarte...

Rin asintió. Sesshoumaru sonrió y acariciando sus mejillas, la besó con ternura.


Sesshoumaru estaba en una cena de gala con Rin, varios socios se acercaban para saludarlos.

-Vaya, vaya... tienes suerte Kazami...

-Ah, sí?

-Claro... la señora sólo mejora con los años...

Rin sonrió y le agradeció el piropo.

-Y la pequeña?

-Ayumi o Sakura?

-Ah! Pero qué afortunados! Ya tienen dos niñas!

-Y dos niños.

Rin se apartó cuando la conversación se tornó estrictamente de negocios. Sesshoumaru le había prometido que saldrían de allí temprano. Rin aprovechó el aislamiento de la sala donde estaba, y llamó para saber de los pequeños.

-Taro, cariño, cómo sigue Dai?

-Está bien, todos están dormidos.

-Comieron bien?

-Sí...

-Bueno, no tardaremos...

-No te preocupes...

Rin cerró la llamada, al darse vuelta, se encontró con Naraku, de inmediato sintió náuseas al verlo sonreír. Naraku era un hombre adinerado y muy poderoso. La mayoría de sus contratos los conseguía por intimidación, pero aquellas fusiones terminaban por ser una absorción total de la empresa asociada y la bancarrota del antiguo dueño. También era conocido por que junto con las empresas, se quedaba con las mujeres de los estafados.


Rin salió de la sala como alma que se lleva el diablo, fue por Sesshoumaru.

-Sesshoumaru...

-Un segundo, Rin...

-Sesshoumaru, me voy...

-Espera...

-Sesshoumaru Kazami, me quiero ir!

Todos atendieron hacia donde estaban parados. Sesshoumaru la tomó de la mano y disculpándose, se apartó.

-Pero qué diablos te pasa?

-Me encontré con Naraku, te lo juro, me voy a ir sola...

-Está bien, está bien... vamos...

Sesshoumaru se excusó con los socios y se marcharon. En el camino, más calmada, Rin vio a Sesshoumaru, tomó su mano.

-Mi amor... lo siento, pero es que ese hombre me provoca unas ganas de vomitar, que ni te imaginas...

-Está bien, Rin...

Al llegar a la casa, Taro iba escaleras arriba con unas palomitas de maíz recién hechas.

-Mam... Mamá!

Rin tenía una mejilla marcada y los brazos comenzaban a mostrar lo que serían horribles moretes. Sesshoumaru entró en ese momento y al ver a Rin se detuvo.

-RIN!!!

-Estoy bien... me quise ir antes de que se notara...

-Pero... Kami! Fue Naraku! Por qué no me dijiste nada?!

-Porque solucioné el problema.

-Rin... tú...

-Le rompí el escroto...

Rin subió las escaleras, Taro abrió la boca junto con Sesshoumaru.

-Papá... eso significa que lo pateó en...

-Shh...

Sesshoumaru subió tras Rin. Taro se llevó una mano a la entrepierna.

-OUCH!


Rin estaba en la ducha, Sesshoumaru entró con ella, rodeándola por la cintura, la besó en el cuello.

-Sessh...

-Lo habría matado allí mismo...

-Créeme, mi amor... a partir de hoy respetará a las mujeres casadas...

Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.

-Sessh...

Rin se apartó y apoyándose de su pecho con sus manos, lo vio excitado.

-Qué pasa, preciosa?

-Sólo quiero descansar esta noche...

Sesshoumaru asintió y la besó con ternura.

-Te esperaré en la cama...

Tomando su toalla, salió del baño. Rin salió poco después. Se inclinó sobre Sesshoumaru, él acarició sus mejillas mientras la veía cerrar los ojos.

-Lo mataría...

-Olvida eso, mi amor...

-Cómo olvido que ese malnacido te hizo esto?

-Sessh...

Rin lo besó apasionadamente, se separó con lentitud y besando sus labios.

-Mejor?

-Mmmhmm...

Rin sonrió. Se acomodó sobre su pecho y lo besó en el mismo.

-Dulces sueños, mi amor...

-Sí! Enciende el motor y vete a dormir!

Rin rió a carcajadas. Sesshoumaru la besó con ternura.

-Me dio hambre...

-Sabes? Yo también...

Sesshoumaru se levantó, bajaron a la cocina.


N/A: Hola!!! Espero que estén bien y que les haya gustado el cap!

Espero terminar ya en diciembre! YEYYY!!!

Espero sus reviews,

Besitos

Mizuho