Capítulo 14

Fortaleza

Había una fusión y mientras se planeaba la compra de la nueva compañía, Sesshoumaru tenía más trabajo que nunca. Más de una vez no llegó a la casa. Rin intentó contrarrestar y le llevaba la cena, muchas veces, pensando que terminaría pronto, se quedaba a esperarlo y se dormía en el sillón de la oficina. Eran ya las 3 de la mañana cuando Sesshoumaru decidió detenerse. Rin estaba dormida, se acercó a ella y la despertó con un beso.

-Sessh...

-Vamos a casa, cariño...

Al llegar a la casa, vieron a sus hijos dormir y se fueron a la cama.

El ciclo se repetía y se estaba perpetuando, ya Rin no iba tan seguido, le enviaba la comida con el chofer. Los niños lo extrañaban y aunque quería, no podía relegar la tarea a nadie más.

-Papá...

-Necesitas algo hijo?

Sesshoumaru se sentó en la oficina de su padre.

-Necesito unos días...

-Sesshoumaru, estamos en medio de...

-Mis hijos me necesitan!

-Sesshoumaru...

-No sé quién necesita más a quién, si yo a ellos o ellos a mí, pero hace casi un mes que no los veo despiertos, Rin está enferma y... mi familia me necesita...

Inutaisho asintió.

-Sé que tenemos el tiempo en contra, pero en realidad...

-Ve, hijo... yo me hago cargo...

-No puedes, tu corazón...

-A éste viejo corazón le quedan un par de millas por recorrer... no puedo trabajar como tú, pero me haré cargo...

Sesshoumaru suspiró y luego de un apretón de manos se marchó.


Entró en la habitación con un par de rosas en las manos. Rin estaba arropada, empapada en sudor, se sentó a su lado y acarició sus mejillas.

-Preciosa...

-Sessh...

La besó con ternura.

-Ya no tienes fiebre... cómo te sientes?

-Me duele... me duele mucho...

Sesshoumaru la besó en la frente y apartó el cabello de su rostro.

-Kami, preciosa... llamaste al doctor?

-Sí... me dijo que en unos días el medicamento los destruiría...

Sesshoumaru la besó con ternura.

-Te amo, preciosa... necesitas algo?

-Los niños...

-Me encargaré de ellos, no te preocupes...

Sesshoumaru la dejó descansar y atendió a los pequeños. Al terminar el día, fue a la habitación, ayudó a Rin con el baño y cambió las sábanas.

-Gracias, mi amor...

-Es lo menos que puedo hacer...

-Sessh... y la negociación?

-El viejo se encargará hasta que estés bien...

-Sessh...

-Tú eres lo más importante en mi vida, preciosa...

Rin sonrió y se acomodó entre sus brazos.

-Cuando todo esto termine, te prometo que nos iremos tú y yo sólos a una isla desierta por quince días, donde nadie nos molestará y podré hacerte el amor como me plazca, hasta que todo tu cuerpo se moldee al mío y nunca más te voy a dejar sola...

-Eso suena maravilloso... pero primero me tengo que curar...

Sesshoumaru la besó en la frente.

-Por qué tienes cálculos ésta vez?

-Sólo Kami sabe... hace años que no pruebo una soda... hm... ese beso se sintió bien... dame otro...

Sesshoumaru sonrió y volvió a besarla.


Rin despertó y sonrió al ver a Sesshoumaru frente a ella, observándola, él le sonrió y la besó con ternura.

-Cómo te sientes?

-Hmm... mucho mejor...

-Sí?

-Sí... es más rico cuando te consienten...

-Dormiste bien?

-Sí... de hecho, me pasé la noche soñando con una chica con la que salía...

-Sesshoumaru...

-Muy hermosa... era única...

-Sesshoumaru!

-No quieres saber cómo terminó?

-Eres un idiota...

Rin se dio la vuelta, Sesshoumaru sonrió y la besó en el hombro.

-La quisiste?

-Mucho...

-Qué tanto?

-Una vez me dejó y me rompió el corazón... preciosa...

-No importa... es decir... eso ya... cómo terminaron?

-Hace 18 años me dio el sí más importante de toda mi vida... y es la madre de mis hijos...

Rin se dio la vuelta, Sesshoumaru sonrió y acarició sus mejillas mojadas.

-Feliz aniversario, preciosa...

-Sessh... hoy no...

-Me temo que el tiempo en cama te ha hecho perder la noción del tiempo...

-Y aún la amas?

-Más que a mi vida...


Con el paso de los días, el dolor fue cediendo hasta que finalmente, Rin se pudo volver a levantar, los pequeños estaban felices, pero a la vez desalentados, aquello significaba que Sesshoumaru volvería a trabajar. Al ver a Rin incluso preparando el desayuno, hizo que Sakura rompiera en llanto.

-Qué pasó, mi amor? Sakura, cariño, qué pasó?

-Papa ze va otda vez!!!

-No! Cariño! Sólo voy a trabajar... no me voy a ninguna parte...

-Iiee!!! Papa!!!

-Sakura, mi amor...

-Papa mío!!!

Al momento de marcharse, lo hizo con el corazón hecho un guiñapo mientras veía a Rin retener a la pequeña, una vez que no estuvieron a la vista, Sesshoumaru suspiró. Llevó a Ayumi a la escuela, lo besó en la mejilla.

-Ayumi... soy un buen papá?

-Si es porque nos quieres, sólo deseas lo mejor para nosotros y todo eso... sí...

Sesshoumaru vio a su hija sorprendido.

-Ayumi...

-Loa mellizos son muy pequeños... ya se acostumbrarán...

-Acostumbrarse?

-A que eres un adicto al trabajo...

-Adicto al trabajo?

-Sí... me tengo que ir... te quiero, papá...

Aunque intentó trabajar, Sesshoumaru no podía sacarse de la cabeza las palabras de su hija, llamó a Rin.

-Sessh, pasa algo?

-No... Rin... tú le dijiste a Ayumi que soy un adicto al trabajo?

-Yo? Pero imposible!

-Y de dónde ella sacó eso?

-Tiene 10 años, Sesshoumaru... bien pudo deducirlo...

Sesshoumaru suspiró. Esa tarde salió temprano, volvió a abordar a Ayumi.

-Ayumi, de dónde sacaste que soy un adicto al trabajo...

-Ay! Papi, no vengas con eso otra vez!

-Sólo quiero saber...

-Mira, papi... te pasaste dos semanas corridas durmiendo en tu oficina, dime si no lo eres?

-Yo... pero es que...

-Sí, sí, la fusión, bla-bla...

-Ayumi... qué pasó con mi hija? Con la niñita dulce y encantadora...

-De ser una niñita no sé... yo soy tu hija...

-Pero...

-Sólo crecí, papá... y me dí cuenta de que es mejor así...

-Cómo?

-Es mejor no depender de nadie... al final, siempre te fallan...

Sesshoumaru bajó la mirada.

-Así que es eso... te fallé...

-No, papá... sólo has estado prácticamente ausente durante los últimos dos años de mi vida... nada para alarmarse...

-Ayumi, por qué hablas así? Tú no...

-Yo no qué? Te das cuenta? En tu mente tienes a una niña... de seguro y que piensas que aún juego con muñecas...

-Sólo tienes 9 años!

-Tengo 10! Papá, gracias por recordarlo... pero claro... sabes? A veces me pregunto si no te olvidas de mi mamá sólo porque la ves cuando vas a dormir?

-Ayumi!

-Eres un troglodita!

Ayumi se fue a su habitación. Sesshoumaru vio a Rin que se acercaba.

-Qué fue todo eso?

-No sé quién fue el adulto y quien fue el niño...

-Hmm... Ayumi ganó...

-Rin...

-Sabías que seguimos casados por que sí?

-Qué?!!!

-Es obvio, Sesshoumaru... no me divorcio por los niños... pero tú... eres como una visita... esa maldita fusión te convirtió en el témpano de hielo que me costó tanto derretir...

-Rin, yo no...

-No, Sesshoumaru... ya lo sé... no te dabas cuenta... no lo sabías... en verdad te agradezco que me cuidaras mientras estaba enferma, pero tú ya no eres mi marido...

Rin subió las escaleras, entró en la habitación de Ayumi.

-Qué haces cariño?

-Mamá... si mi papá no fuera rico... sería igual?

Rin lo pensó un segundo.

-Me temo, cariño... que sí...

-Demo, si él no fuera el dueño, no tendría que preocuparse por la compra...

-Sabes? Cuando se fusionan dos compañías, suelen hacer limpieza de personal, quedarse sólo con los mejores... entonces se preocuparía por perder su empleo y no tener con qué cubrir las necesidades... y si es uno de los mejores, trabajaría más duro aún para demostrar que vale el puesto que tiene...

Ayumi se tiró de espaldas a la cama.

-Odio las corporaciones!

Rin rió y la abrazó.

-Fuiste muy dura con él... cariño, él vino temprano para estar con ustedes...

-Y qué se cree? Que voy a correr a abrazarlo y a contentarme con un dulce como cuando tenía 4?

-Ayumi, es tu padre, no hables así...

-Si me comparo con otros niños, no puedo decir que es un mal padre...

-Ya ves? Tu papá se preocupa por ustedes... y nunca sería capaz de hacerles daño...

-Sí... bueno... pero de ahí a decir que tengo uno...

-Ayumi!

-Mira mamá, si nos quiere, muy bien, pero no lo demuestra... ni tampoco que parezca tu esposo...

-Ayumi, nosotros...

-No, mamá, ustedes no son un matrimonio comprensivo ni un carajo... tú sólo... aún lo amas...

Rin cerró los ojos.

-Mamá... aún lo amas, verdad?

-Con todo mi corazón, cariño...

Ayumi la abrazó con fuerza.

-Ya comprendo porqué Taro se fue a los puños con él...

-Ayumi...

Acarició sus mejillas eliminando las molestas lágrimas.

-Se hartó de verte llorar... y para serte franca, yo también, mamá... no es justo...

Rin la abrazó con fuerza.

-Aunque hablas casi como un adulto... Ayumi aún hay cosas que no comprendes... aún eres una niña... el matrimonio no se trata sólo de sentarse a una mesa y comer todos juntos... y requiere de un sacrificio constante... aún mayor cuando hay hijos...

-Mamá... pero tú no eres feliz...

-En parte sí, mi amor! En parte sí... porque de no ser por él... yo no tendría las 3 bendiciones más hermosas... de no ser por él, yo no sabría lo que es amar más allá de lo... el amor de una madre es algo superior a todo lo demás... es algo que da y quita fuerzas... es un alimento constante al alma... y de no ser por él, yo no lo tendría... pero esa misma cualidad se ha convertido en su defecto... no sabe detenerse, no sabe darse por vencido, no sabe reconocer que es necesario compartir la carga... esa perseverancia me dio 3 hermosos hijos...

-Demo, mamá...

-Todos somos humanos, Ayumi... todos tenemos defectos... pero a pesar de todo... tu papá los ama... y le duele cuando siente que los ha defraudado... no te pido que lo hagas pensar que todo está bien, no lo está... todos estamos pagando las consecuencias... pero dale la oportunidad... él también sufre el estar lejos de ustedes... encerrado en su oficina mientras piensa en los días que no los ha visto...

Rin le levantó la mirada.

-Por más grande y fuerte que lo veas... es humano... y tiene los mismo sentimientos que tú...

-Qué hago, mamá?

-Ve con él... disfruta ahora que está aquí... sabes? Me dio una muy buena noticia...

-Sí? Qué? Ya no va a trabajar más?

Rin sonrió y la abrazó con fuerza.

-Taro vuelve a casa...

-Hountou?!!!

-Sí, mi amor!

Ayumi corrió escaleras abajo, corrió por todas partes buscándolo, lo encontró en el jardín, en un punto alejado en lo que parecía ser que admirara las flores, lo alcanzó y lo abrazó con fuerza desde atrás.

-Papá!!

-Ayumi!

Sesshoumaru se dio vueltas, Ayumi lo besaba por todo el pecho.

-Te quiero, papi!!!

-Ayumi...

Sesshoumaru se bajó a su altura, acarició el rostro sonriente y lleno de lágrimas.

-De verdad Taro va a volver?!

-Sí, cariño...

-Síii!!!

Ayumi lo abrazó con fuerza.

-Te quiero, papi!!!

-Mi princesa!

Sesshoumaru la apretó entre sus brazos. Ayumi detalló su rostro, sus ojos rojos. Acarició su mejilla lo vio cerrar los ojos ante la caricia.

-Papi... qué te pasa?

-Nadie más puede hacer mi trabajo... pero yo ya no quiero seguir... no quiero seguir perdiéndolos...

-Papi...

-Te amo, tanto, mi amor! Perdóname!

Los pequeños habían despertado y corrieron al jardín al verlo allí. Ayumi le dio un beso en la mejilla antes de apartarse para que lo pudieran abrazar.

-Papa!!!

-Paa!!!

-Dai! Sakura!!!

Rin los veía a la distancia, jugar por todo el jardín. Sintió un abrazo desde atrás y un beso en la mejilla, al darse vuelta ahogó un grito y lo abrazó con fuerza.

-Taro!!

-Mamá...

-Kami, mi amor! Pero qué... si apenas han pasado...

-6 meses en una academia militar hacen muchas cosas...

Rin acarició sus mejillas y una cicatriz del lado derecho en su barbilla.

-Qué te pasó?

-Heridas de guerra...

-Taro...

-Un pequeño accidente...

-Kami, eso no importa, estás aquí! Y... qué grande estás!

Taro sonrió.

-Te pareces tanto a tu padre! De seguro que ya eres un rompe corazones...

-Mamá... dónde están los demás?

-Con Sesshoumaru, en el jardín...

Taro salió, al verlo, Ayumi corrió hacia él quien la abrazó con fuerza, luego los pequeños. Por último, Sesshoumaru se acercó no muy seguro de qué era precisamente lo que quedaba de la relación con su hijo.

-Hijo...

-Papá!

Taro lo abrazó con fuerza, Sesshoumaru sonrió y lo abrazó de vuelta. Pasó la mano por la cabeza pelada al ras. Taro sólo sonrió.

-Eso no te lo perdono...

-Ya crecerá...

-Pues cuando crezca...

Las palabras no fueron necesarias. Taro tenía el carácter de un hombre.


Una vez las negociaciones estuvieron listas, Sesshoumaru cumplió con su palabra, se tomó todo un mes de vacaciones, primero con Rin en lo que fue una segunda luna de miel y luego se llevaron a los niños 15 días a Disney.

-Ésto es sólo para decirles que lo siento mucho... todo lo que los hice pasar...

-Papa...

-Espero que me perdonen...

Sakura se puso de rodillas en su asiento y lo besó en la mejilla.

-Te quiero, papa...

-Mi princesita...

-Pero no me gusta que trabajes tanto...

-Ya todo volverá a como era antes... lo prometo...

-Papi...

El resto del viaje, Sesshoumaru fue con la pequeña recostada de su pecho, vio a Rin, quien tenía a Daisuke acomodado de la misma manera, se tomaron de manos y él cerró los ojos.

Una vez en el hotel, Sesshoumaru fue a la habitación de los niños.

-Sakura, Dai, Ayumi... Todos tienen que obedecer a Taro, si no lo hacen, los castigo, entendido?

-Hai!!

Luego de pasarse todo el día de juego en juego, Rin se llevó a los pequeños para bañarlos, quedaron de encontrarse en el restaurante. Taro se sentó a su lado en la barra del bar.

-Tomaré lo mismo que él...

-Lo siento, pero no se puede...

-Tengo 18 años!

-21...

Taro suspiró y pidió una soda.

-Qué tal?

Sesshoumaru vio a su hijo.

-Sé que te sentirás algo fuera de lugar aquí... prometo compensártelo...

Taro movió la cabeza negativamente.

-Sabes algo? Eres un buen padre... pero como ni tú sabes apreciarlo, te equivocas mucho...

-Taro...

-Cuando crecía... me dí cuenta de eso... eres un buen padre... y no eres mejor, porque siempre tienes ese sentimiento de culpa atravesado... metiste la pata, sí, mi mamá me odia, nadie puede cambiar eso... pero ya basta! Vives con miedo, amas con miedo... y piensas que todo se compensa con bienes... porqué no en lugar de pasarte dos horas en la tienda buscando juguetes, pasas esas dos horas en tiempo de calidad con tus hijos?

Sesshoumaru bajó la cabeza.

-Yo sé que tenías miedo a amar a Ayumi y que yo pensara que la amaras más que a mí...

Sesshoumaru se concentró en la bebida entre sus manos.

-Yo quisiera ser el padre que ansían...

-Ya lo eres... sólo que es como mamá dice... no sabes separar una cosa de la otra...

Sesshoumaru vio a su hijo.

-Papá... no intentes compensar tu ausencia con regalos...

-Yo...

Taro sonrió al ver a Rin.

-Kami, luce hermosa! De no ser mi madre...

-Oye!

-Qué?! Es una mujer hermosa y nadie en su sano juicio creería que tiene 3 hijos...

-Son cuatro...

Rin lo besó en la mejilla.

-Gracias por tu observación, cariño...

-Taro...

Taro cargó a Sakura, quien lo besó en la mejilla.

-Oni-chan...

-Vamos a comer sí?

-Hai!!!

Con la mayoría de los niños, comiendo comida rápida, Rin vio por el suelo el intento de hacer que sus hijos comieran vegetales. En la mesa del buffet se sorprendió cuando no pidieron nada remotamente parecido, pidieron mariscos y pasta, Ryu pidió frutas y Sakura pidió ensalada. Atónita, Rin vio a su marido y les tomó la temperatura.

-Qué quieren qué?!

-Sí! Mama, se ve rico!

Sesshoumaru se alzó de hombros y les sirvieron lo que pidieron. La mayoría de los comensales veían asombrados a los dos pequeños de 3 años devorar ensalada, frutas y mariscos.

-Les gusta?

-Mama lo hace mejor!

-Sí! Mama lo hace mejor!

Rin y Sesshoumaru cruzaron miradas y continuaron comiendo completamente anonadados. Después de comer, los pequeños pidieron helado y los complacieron.

-Rin...

-No lo sé, Sesshoumaru... quizás se cansaron de comer lo mismo...

En la habitación, los gemelos dormían en una cama, Ayumi en otra y Taro en un sofá cama. Luego de que los gemelos se durmieran, Rin los besó de buenas noches, igual a Ayumi, se acercó a Taro.

-Lo siento... prometo recompensarte...

-Con esta cama tan dura... aparte del quiropráctico, espero un auto!

Rin sonrió, acarició sus mejillas.

-Kami, eres idéntico a tu papá... ten cuidado sí? El que puedas tener a muchas chicas, no quiere decir que las tengas a todas...

-Sólo quiero una, mamá...

Rin sonrió y se fue a la habitación del junto, Sesshoumaru la siguió.

-Mi amor...

-Preciosa...

Rin lo besó con ternura.

-Qué te parece... si tú y yo...

-Estoy de acuerdo...

Sesshoumaru acarició sus caderas sintiendo cómo la piel bajo su cintura despertaba.

-Sessh! No hablo de eso!

-Ah? No?

-No!

-Entonces?

-Sólo quiero dormir, mi amor... estoy muy cansada...

Sesshoumaru sonrió.

-Bueno... pero mañana me las cobro!

Rin rió a carcajadas.

-Me voy a dar un baño...

-No me ignores! Oi! Rin!

-Puedes acompañarme si así lo deseas...

Sesshoumaru no lo pensó dos veces y antes de Rin abrir la ducha, ya la rodeaba con sus brazos.

-Sessh!

-Mmm! Hueles delicioso, preciosa!

Rin rió mientras Sessoumaru besaba su hombro y le dijo que fuera preparando el jacuzzi, como el más obediente, se apartó y comenzó a llenar la tina, probó las funciones del hidromasaje y sonrió.

-Está listo...

-Yo también...

Mientras se relajaban, Rin reía intentando deshacerse de las manos de Sesshoumaru. Parecía un animal en celo, no se controlaba con nada.

-Vamos, preciosa...

-No! Tú estás que le brincas a todo lo que se mueve con falda!

-Falda no... son esos pechos deliciosos que me desquician! Si no supiera mejor, diría que son falsos!

Rin rió a carcajadas. Lo que los mantenía así, era parte del mismo descontrol hormonal que le impedía embarazarse.

Contrario a lo que Rin esperaba, Sesshoumaru se tomó su tiempo, acariciándola con suavidad, disfrutando de sus curvas, perdido en la piel de su pecho, en sus pezones, los cubría con su boca por turnos y los acariciaba con la punta de su lengua haciéndola jadear, mientras sus caderas se movían instintivamente, rozando sus sexos sin penetrarla. Se detuvo y se apartó, la vio con el rostro teñido de rojo.

-Rin... qué es esto?

Saboreando el líquido en su boca, comprendió y acomodándose a su lado, la besó con ternura.

-No es motivo de vergüenza, preciosa...

-Lo siento!

Acariciándola, succionó sus pezones, tragando una buena cantidad, al ver que le molestaba, desvió sus besos.

-Rin, es algo natural, eres madre...

-Sesshoumaru!

-Bien...

Sesshoumaru le hizo el amor tomándose su tiempo, haciéndola gemir y jadear con el movimiento de sus caderas hasta que ambos alcanzaron el clímax envueltos en una nube de placer.

Descansaban abrazados, Sesshoumaru acariciaba su espalda.

-Preciosa...

-Hm?

-No te gustaría tener otro hijo?

-Dime si te estás volviendo loco?!

-Rin, tú...

-Yo tengo una hija de 9 años y unos gemelos de 3 años que criar y tú?!

-Es sólo una idea... antes...

-Sesshoumaru, tu hijo tiene 18 años... sabes qué significa eso?

-Que... pronto se irá a la universidad?

-Significa que antes de que los gemelos sepan escribir sus nombres tú serás abuelo! De verdad estás pensándolo en serio?

-Me estás diciendo viejo?

-Claro que no! No seas idiota! Me refiero a que ya ese tiempo pasó... ya sólo tenemos que criar a nuestros hijos y asegurarnos de hacerlo bien...

Rin se dio la vuelta y acarició sus mejillas.

-Sesshoumaru... no estamos en condiciones de tener otro hijo...

-Pero preciosa... eres joven y...

-Y ya ese capítulo cerró... mi amor, ya tenemos 4 hijos maravillosos...

-Y qué hay de tí? De tu sueño?

-Mi sueño? Mi amor, ya cumpliste mi sueño... con creces... no sólo tengo una hija, tengo 2 maravillosos gemelos y una familia grandiosa... y sabes algo?

-Qué?

-La parte más fantástica de todo es que tú estás ahí...

-Rin...

-Que tú eres mi esposo y padre de mis hijos...

Sesshoumaru la besó con ternura.

-Te amo, preciosa...

-Te amo, Sesshoumaru...

Rin sonrió y acarició sus mejillas nuevamente y sus labios.

-Además, es más divertido hacer el amor... no crees?

-Eso sí puedes apostarlo...

Ambos rieron y se perdieron entre las sábanas.


Sesshoumaru despertó y estaba sólo, pensando que Rin debía estar en la habitación de los niños, se levantó y fue al baño, Rin estaba allí, viéndose frente al espejo y examinándose el pecho, de pronto el estímulo fue demasiado y la eyección dio contra el vidrio.

-Ah! Kami! Esto es un desastre...

-Rin...

-Sesshoumaru!

-Qué haces, preciosa?

Rin desvió la mirada avergonzada.

-Debo tener un descontrol muy grande, es anormal la cantidad de leche...

-Si dejas de estimularla, no sale verdad?

-Eso se toma semanas...

Sesshoumaru asintió y la besó con ternura.

-Lo haré...

-Sessh... no seas tonto, cuando vuelva a Japón voy al doctor...

-Y mientras tanto? Tengo que verte llorar cada vez que hagamos el amor?

Rin desvió la mirada.

-Lo siento...

-Rin...

No se volvió a tocar el tema durante todo el viaje. Al volver a Japón, Sesshoumaru intentaba arduamente cumplir con sus promesas, aunque no todos los días, pero lograba salir temprano más veces que tarde.

Rin había preparado la cena, una vez que todos durmieran, compartieron una botella de vino y entre risas y caricias termiraron entregándose a la pasión. Intentando evitar que se sintiera mal, Sesshoumaru evitaba estimular demasiado su pecho, al final fue algo frío y mecánico, se sintió como una escoria al escucharla llorar con la cara contra la almohada.

-Rin, lo siento... yo...

-No importa...

-Sí importa, Rin, estuve fatal, lo reconozco, no te pude satisfacer y...

-No importa, ya olvídalo...

-Rin...

Rin se levantó aún sin verlo, Sesshoumaru la siguió y la abrazó desde atrás.

-Te amo, Rin, onegai, perdóname... mi amor... mírame...

-No...

Sesshoumaru la hizo verlo a los ojos, ella se resistió.

-Rin, maldición, mírame!

-No puedo!

-Porqué no?

-Debo darte asco... mi cuerpo es... es asqueroso y...

Sesshoumaru se enfureció de oírla hablar así y le dio una cachetada.

-Ya reacciona! Deja de hablar estupideces!

-Sesshoumaru!!

Las lágrimas corrían como salados ríos por su rostro, cayó de rodillas frente a ella y refugiando su rostro en su vientre le pedía perdón desesperado. Rin lo sabía, aquello no se podía imitar, estaba arrepentido.

-Perdóname, mi amor, lo siento tanto!!! Rin!


-Ya me voy, ma-...

-Taro...

Al ver el rostro marcado de Rin, Taro sintió que la sangre le hervía en las venas y fue por Sesshoumaru, apenas lo alcanzó y le dio sendo puñetazo.

-Taro, no!!!

-No eres más que un abusador!!! Porqué no me das a mí?!!

Taro volvió a golpearlo.

-La oyes defenderte? No vales nada!!! Eres de la peor calaña!!!

Su puño se detuvo porque Rin se interpuso. Sesshoumaru se puso de pie y limpiándose la boca, apartó a Rin con cuidado.

-Aún tienes ganas de más?

-Ni eso vales... me da vergüenza llamarme hijo tuyo...

-Taro, onegai, detente! No es lo que crees?!

-No?! Y qué es entonces? Acaso lo vas a defender? Vas a decir que no te hizo nada?!!

-No es lo que crees, Taro... Sesshoumaru no lo hizo por hacerme daño...

-Eso es mentira!!!

Rin tomó su rostro entre sus manos.

-Taro, onegai, tienes que creerme... ésto es entre él y yo... sólo tienes que saber que no lo hizo por hacerme daño...

-Déjalo, mamá... déjalo sólo como el perro que es...

-Taro, tu papá nunca me ha tocado para hacerme daño... podrá haber hecho muchas cosas, pero nunca me ha golpeado...

Taro se marchó. Rin curó las heridas de Sesshoumaru mientras con lágrimas en los ojos le pedía perdón. La única respuesta que obtuvo fue cuando tomó sus manos y las besó.

-Siento un vacío en mi pecho... siento que no tengo ganas de vivir... perdí tu amor... es eso cierto, Rin? Finalmente la hice tan grande que tu amor no puede con ella?

-Puedes tener la mujer que te plazca... una mujer sana que te de todos los hijos que desees... alguien que no sienta vergüenza ni asco... porqué yo? Porqué a mí? Porqué me amas?

-Porque eres todo lo que quiero... y si el amor tuviese explicación, perdería la magia...

Sesshoumaru acarició sus mejillas, la vio esconder una muesca de dolor.

-Podemos superarlo... juntos... qué me dices?

En medio de todo aquello no se daba por vencido. Rin vio su mirada llena de arrepentimiento y a la vez cálida, esperando por ella, apesar de sus complejos la amaba tal cual era. Lo abrazó con fuerza y lo sintió suspirar antes de aprisionarla entre sus brazos.

-Te amo, mi amor, te amo tanto!!!


Rin estaba preparando la cena, cuando Sesshoumaru llegó, escuchó a los pequeños gritar y correr a recibirlo. Pensó que se había ido a bañar cuando sintió las manos de su marido rodear su cintura y un beso en el cuello.

-Sessh!

-Cómo estás, preciosa?

-Bien, amor... Cómo fue tu día?

-Está a punto de mejorar... sé que cocinas delicioso, pero esmérate, preciosa... quiero que los enanos duerman hasta el año que viene!

Rin rió a carcajadas.

-Vamos amor... me tienes en sequía!

-Es parte del tratamiento, Sessh...

-Y aún no podemos?

Rin se dio vuelta y lo besó apasionadamente.

-Sí... ya sí...

-Y tú estás bien?

Sesshoumaru acarició sus pezones sobre la blusa, notó la respuesta inmediata a la caricia y sonrió.

-Quiero que estés segura, Rin...

-No importa lo que pase... te lo prometo, mi amor...

-A mí me encantas de todas maneras...

Dijo esto mientras mordisqueaba su pecho por encima del escote. Rin rió a carcajadas, Sesshoumaru casi le hacía el amor con la ropa puesta.

-Vamos, amor... cálmate... los niños están despiertos...

-Y qué se supone que haga con esto?

Sesshoumaru se apartó lo suficiente para mostrarle su erección bajo el pantalón.

-Vamos amor... sólo un par de horas... no quieras arruinar la diversión...

-Grrr!!

Una vez que los pequeños se durmieron, Sesshoumaru cargó a los gemelos y Rin guió a Ayumi a su cama, al entrar a su habitación, Rin sonrió. Sesshoumaru tenía todo iluminado con velas y una música suave, apenas entró y él cerró la puerta pasando el seguro y besando su cuello, comenzó a desvestirla, acariciando su abdomen y sus caderas mientras mordisqueaba su hombro, soltó el sostén y la hizo darse vuelta para contemplar su pecho.

-Hmm! Mamacita!

Rin sonrió, Sesshoumaru la tomó en brazos y la llevó a la cama, deshaciéndose de su yukata, se deslizó entre sus piernas y perdido entre sus labios, se besaron hasta agotar el último halo de aliento. Sesshoumaru deslizó sus labios por su cuello y pecho y hasta llegar a sus senos, jugó con sus pezones dentro de su boca y con su lengua, sonrió al verla nuevamente confiada, feliz. Haciendo dibujos con su lengua sobre su piel llegó a su intimidad, donde la besó y la hizo destilar deseo y pasión por cada poro de su piel. No pudiendo esperar más se deslizó en su interior haciéndola ahogar un gemido en su garganta, presa del apasionado beso. Comenzó con movimientos suaves y pronto se movía como si su vida dependiese de ello, haciéndola aferrarse a él y clavar sus uñas en su espalda.

La mañana los atrapó aún presas de la pasión, Rin cerró los ojos mientras se acomodaba contra el colchón.

-El que haya dicho que con la edad el sexo empeora, es un reverendo embustero!

Sesshoumaru rió a carcajadas y la atrajo a su pecho.

-Y quiero que sepas que no tuve ayuda de ningún pastillita... esto es 100% puro jarabe de viejo...

-Tú? Viejo? Ni en sueños, mi amor! Sino, dónde me dejas a mí?

-Sabes qué dicen en la calle cuando salimos juntos?

-Qué cosa?

-Piensan que soy un viejo rabo verde que sólo anda con jovencitas. Te ves muy bien, preciosa... yo ya no me veo tan joven...

Rin rió y lo llenó de besos.

-Vamos a descansar un poco, los enanos no tardan en despertar...


Sesshoumaru abrazaba a Rin por la cintura mientras veían a Taro subir todas sus pertenencias en el auto, se acercó a ellos y la abrazó con fuerza.

-No llores, mamá... tampoco es que me iré a otro planeta...

-No es tristeza, mi amor... son lágrimas de felicidad...

-Mamá...

-Estoy feliz por tí, mi amor...

Taro la abrazó con fuerza, ahora era él quien no podía ver por las lágrimas.

-Tú siempre serás mi mamá... mi única mamá...

-Te amo, hijo...

Taro recibió su bendición y se acercó a su padre, se abrazaron con fuerza, Sesshoumaru lo besó en la cabeza.

-Aunque no vivas en mi casa, sigo siendo tu padre...

-Lo sé, papá... y gracias... por todo... gracias por darme una verdadera madre...

Sesshoumaru sonrió ampliamente y abrazó a Rin.

-Te traeré tu auto mañana...

-Ah! Acerca de eso...

Sesshoumaru le entregó un sobre, dentro había dinero y unos papeles.

-El auto es tuyo...

-Eh? P-papá...

Taro lo abrazó con más fuerzas aún, Sesshoumaru rió pidiéndole que lo soltara.

-Me vas a romper más de una costilla...

-Gracias, papá! Gracias!

La joven que acompañaba a Taro se acercó a ellos e hizo una reverencia.

-Gracias por todo...

-Gina... espero que sepas hacer a mi niño feliz...

-Mamá!

Rin sonrió.

-Eso mismo... una madre siempre vela por la felicidad de sus hijos...

-Nii-chan...

Taro abrazó a Ayumi con fuerza y la besó en la sien.

-Siempre puedes llamarme... antes que todo... soy tu hermano...

-Te quiero nii-chan...

-Te quiero, Umi...

Sakura se enganchó de su cuello como monito y lo llenó de besos en las mejillas.

-Por cada día que no te veré...

-Pero si me verás todos los días!

-No importa...

Daisuke y Taro tenían un saludo secreto, lo hicieron y el pequeño se abrazó a sus piernas. Una vez que Taro se marchó, Rin suspiró y vio a Sesshoumaru y a sus hijos, sonrió mientras se acercaba y lo besó apasionadamente.

-Menos uno... faltan 3...

Sesshoumaru sólo rió y la abrazó con fuerza, se quedaron sentados en la terraza viendo a sus hijos jugar por todas partes, se tomaron de manos y sonrieron.

-Gracias por mis hijos...

-Gracias a tí, preciosa... por ellos y por tu amor...

Se besaron apasionadamente, se separaron riendo por que los pequeños les abuchaban, Sakura se subió en el regazo de Sesshoumaru y Daisuke en el de Rin, Ayumi junto a ellos.

-Papa...

-Sí?

-Tú quieres a mama para siempre?

-Para siempre y por siempre... para toda la vida...

-Dai, mi amor, por qué le preguntas?

El pequeño sólo sonrió y la abrazó.

-Te quiero, mama...

-Yo también amo a mis bebés y a mi niña preciosa...

Ayumi sonrió cuando Rin le acarició la mejilla.

-No soy una niña, mamá...

Sesshoumaru la abrazó con fuerza y le hizo cosquillas hasta hacerla reventar de la risa.

-Para mí, aún lo eres...

-Papá!

Tirados en el pasto, con sus hijos entre ellos, se vieron y sonrieron, aquella era la promesa que hacía tanto tiempo se habían hecho y ya se cumplía. Un amor que rompía las barreras del tiempo y los obstáculos que se le presentaran, eterno.

FIN

N/A: Hola! Espero que les haya gustado! Quiero darles las gracias por apoyarme todo este tiempo, siempre que recibo un review me siento feliz por la acogida que tienen mis fics, muchas gracias... (ya parezco que gané un Oscar)...

Espero que estén bien y que sigan leyendo mis futuros trabajos, tengo uno en el horno, casi listo, se llama.... jeje un secreto, pero pronto comenzaré a publicarlo.

Mizuho