Así es como desaparezco
La joven se encontraba sentada en el suelo atenta a un polvoroso libro y con el filo cortando su muñeca.
Habían pasado exactamente 8 años desde el funeral y ella nunca había superado aquella muerte.
Escaleras abajo, un niño de cabellos dorados esperaba en silencio sentado en la cocina. Era de noche, tenía hambre y no faltaban muchas horas para que sea oficialmente su octavo cumpleaños; aun así, en aquellos momentos su madre no estaba junto a el, en realidad nadie lo estuvo nunca.
Nunca entendió por que esa fecha ponía de tan mal humor a su madre. Había preguntado un par de veces, pero nunca recibió respuesta alguna, y en el peor de los casos su madre le propinaba una bofetada o simplemente se ponía a llorar.
La puerta sonó, sobresaltándolo.
Para no explicar lo imperdonable,
Drena toda la sangre y dale un espectáculo a los chicos.
Bajo la luz de la calle, esta oscura noche
parece decaer
Hay cosas que he hecho
De las que no deberías enterarte!
-¿Qué haces aquí solo? ¿No deberías estar durmiendo ya?- pregunto con una sonrisa
- ¡Qué te importa!- exclamo con el seño fruncido, luego miro al suelo apenado- lo siento-
-Esta bien- se sentó en el sofá y suspiro profundamente- el mal humor esta en tus genes-le sonrío y desordeno los rubios cabellos del niño- ¿Tu madre?-
-llorando en su cuarto-murmuro- no entiendo porque siempre se pone tan mal por aquel idiota-
- ¿A que te refieres?-
-mi padre, siempre anda llorando por el, seguro ese cobarde la abandono y anda revolcándose por ahí con cualquiera…-
-Nunca jamás vuelvas a decir algo así!- el grito retumbo en las paredes- tu padre no era así, nunca haría algo como eso, tu ni siquiera llegaste a conocerlo!- todos los recuerdos se agolparon en su mente y amenazaron con cubrir sus mejillas- con todas sus cosas, tu padre siempre fue un gran hombre-
Y sin ti es como desaparezco,
Y vivir mi vida solo de ahora en más.
Y sin ti es como desaparezco,
Y vivir mi vida solo de ahora en más
Con las luces apagadas y un par de velas a su alrededor, esperaba de verdad que aquel libro funcione. Había pasado tanto tiempo y cada año era una agonía. Quería que la abrace, escuchar su voz, decirle lo hermoso que era su hijo.
Por eso estaba depositando toda su fe en que aquel libro la ayudaría a comunicarse finalmente con el. No es que siempre halla creído en cosas esotéricas y de más, pero simplemente por esa vez, deseaba creer en que podía ser verdad.
Recito las palabras en el idioma extraño que ordenaba el libro y espero en vano, nada ocurrió a su alrededor. Las lágrimas comenzaron a caer de sus ojos de nuevo.
-Es una lastima-dijo hablando consigo misma- si por lo menos hubiese sido una buena chica habría ido al cielo con el- sonrío- tonta de mi.
Quien camina junto a los famosos muertos vivos
Ahoga a todos los niños y niñas dentro de tu cama.
Y si pudieras hablarme
Dime si es verdad
Que todas las chicas buenas van al cielo.
Bueno, el cielo sabe.
Corrió escaleras arriba hasta el cuarto de la muchacha, sabia que lo necesitaba ahí, aunque ella nunca lo admitiría.
Todo era demasiado complicado. Casi nunca alguien se ocupaba del pequeño niño, Amelia había cambiado demasiado y el se esforzaba en vano por crear una familia feliz. Y aunque intentase ser el mas fuerte, por las noches el también lloraba, el también se maldecía
Que sin ti es como desaparezco,
Y vivir mi vida solo de ahora en más.
Y sin ti es como desaparezco,
Y vivir mi vida solo de ahora en más.
-Tan solo me gustaría…que pudieras escucharme- las lágrimas amenazaban con formar un pequeño charco en el suelo- que pudieras tratarme de idiota- sentía que no podía hablar, la voz se le apagaba- o que te enojes porque pronuncio mal tu nombre, tan solo…-
Me puedes oír llorando por ti?
Palabras que nunca pensé que me ahogarían
-"nunca fue mi intención hacerte tanto daño"- intento secar las lágrimas de la muchacha, pero le era imposible. Quería abrazarla, decirle las cosas que no le dijo cuando estaba con vida, que había estado esperándola y que siempre lo estaría- "en verdad nunca fue mi intención hacerte llorar"-
Date cuenta
Ya no estoy mucho contigo
Soy solo un fantasma
Así que no puedo herirte nunca mas,
Así que no puedo herirte nunca mas.
-"Debes dejar de aferrarte, Ame"- La puerta se abrió de golpe, el rubio corrió junto a la muchacha tomándola entre sus brazos, acunándola y secando sus lagrimas- "Tienes quien te cuide ahora, Déjame ir y se feliz hasta que volvamos a vernos los tres"-
Y ahora, quieres ver cuán bajo caigo?
Déjame ir!
-"Estoy en paz porque se que el puede cuidarlos a ambos ahora que estoy lejos"- intento acariciar los cabellos de ambos y aunque no pudiera hacerlo sonrío. Era bonito verlos así de juntos, le traía recuerdos muy calidos. Sintió el peso de una mano en el hombro, sin borrar su sonrisa, se volteo- "en seguida voy"-
Entonces, tu puedes, bueno ahora sabes, tu puedes
Estoy tan lejos de ti.
Bueno ahora si, tu puedes.
-Estas completamente loca- dijo un tanto aliviado y volvió a estrecharla en su pecho sin decir mas.
La ventana se abrió de golpe, y luego ambos lo escucharon claramente. Pueden llamarlo alucinamiento colectivo, pero aquella noche escucharon esa risa tan calida y familiar.
Amelia contuvo la respiración y luego miro a su acompañante con los ojos abiertos como platos; el silencio duro un rato, y luego ambos comenzaron a reír y llorar a la vez, les era completamente increíble.
Entre el llanto y la felicidad se besaron como hacia años que no lo hacian.
Y sin ti es como desaparezco,
Y sin ti es como desaparezco,
Para siempre, de ahora en mas!
N/A: Gracias por los comentarios :3
A partir de acá es cuando empieza a contar los echos anteriores. Como en si las canciones no tienen un tiempo fijo (saltan con recuerdos en cualquier estrofa xD) la historia va a ser lo mismo, sepan disculpar xDD
