φThïs мüst bє lσvє φ
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φTαмï-Hαrüиoφ
Ʀєsuмeи:Sakura y Sasuke Uchiha son hermanos mellizos. Los dos son inscriptos en una academia Ninja, pero en eso vendrán los celos, las peleas, sobreprotección y el amor. ¿Sera que hay algo más que cariño de hermanos? ⟡Incesto⟡
Cαpítulo I: Hєrмαиos
—¡Cuidado Sakura! —Rugió Sasuke.
La chica elevo la vista rápidamente y pudo ver como un Kunai volaba a su dirección dispuesto a arrancarle todo lo conocido como cabeza. En un rápido movimiento desvió el arma para tomarla entre sus manos finas y delicadas, mirando al atacante con el entrecejo fruncido. Con rapidez se acerco al enemigo sin que este se diera cuenta y lo desmayo de un solo golpe.
Estaba a punto de darse vuelta a maldecir a Sasuke por su constante sobreprotección, pero sus sentidos volvieron a alertarla con que otro enemigo se acercaba, obligándola a dejar la charla para más adelante. Ahora tenía que proteger su vida, la de sus compañeros de equipo y por sobre todas las cosas, la de su hermano —aunque él no la necesitara tanto como ella.
Ya a sus dieciséis años conformaban un grupo muy fuerte que recibía misiones de rango B —ya que eranChūnin, a pasos de ingresar como Jōnin—, no era para menos. Teniendo dos Uchiha juntos más un adolecente con el Kyūbi, su equipa uno de los más poderosos de Konoha; El equipo siete. Naruto Uzumaki es su compañero, un chico de cabellos rubios y hermosos ojos azules, una personalidad hiperactiva y súper amistosa. Además estaba su sensei Kakashi Hatake, al que habían decidido poner como un igual en el grupo pero debido a un problema, cambiaron de persona.
Lo que paso fue que, Tsunade había decidido cambiar a Sasuke y Sakura del mismo grupo ya que siendo hermanos cada vez era más difícil que se concentraran en sus propias peleas, eso había sido un problema desde el principio. Ninguno de los dos acepto la propuesta. Por lo que la Hokague se vio obligada a integrar a un nuevo integrante en el equipo; Sai. El chico poseía grandes habilidades ninjas al igual que el resto, por lo que no le costó demasiado integrase al equipo. Kakashi quedo fuera ya que no era necesario en el grupo, y fue integrado a una fuerza mayor.
—¡Eso es, dattebayo! —Festejo Naruto cuando derrumbo a tres de un solo golpe. La pelirosa sonrió ante lo infantil que era su amigo.
Los cuatro se colocaron en posición defensiva, Sakura sentía como Sasuke protegía su espalda sin alejarse. Observaron como mas enemigos salían por entre los árboles, al parecer todavía quedaba una gran cantidad por desparramar.
—¿Por qué nunca estas alerta cuando estamos en una pelea? —Gruño el pelinegro, fulminando con la mirada a su hermana.
—¡No es tu problema! Además, no estaba distraída, solo que no lo vi venir —Se explico molesta la pelirosa, sin importarles los espectadores que los observaban.
No era la primera vez que peleaban frente a sus compañeros, de hecho, se pasaban gran parte de las misiones peleando. Y siempre por el mismo problema: Sasuke se enojaba porque Sakura se distraía en las peleas o algo por el estilo. Pero ella no se enojaba mucho, ya que, al conocerlo sabía que él solo lo hacía porque se preocupaba mucho por ella.
—Solo que no lo vi venir —Repitió cortante, produciendo que la pelirosa frunciera el ceño. Si, entendía a Sasuke, pero no tenía la suficiente paciencia como para soportarlo.
—¡Sasuke—!
—Ya basta chicos, se la pasan peleando —Interrumpió Naruto. Al principio las peleas de ambos habían sido graciosas para el rubio, pero con el tiempo se volvieron más molestas, a demás que se la pasaban gritando gran parte de las misiones. Hermanos tenían que ser.
Sakura suspiro. Lo que decía Naruto era cierto, se la pasaban todo el día peleando y no era justo para sus compañeros. Asintió con la cabeza, dando por terminada la discusión. La chica miro a su hermano y no pudo evitar sonreír, se veía de lo más tierno con el seño fruncido y mirando al piso con las brazos cruzados sobre el pecho.
Sin previo aviso la pelirosa corrió a abrasarse a su hermano, produciendo que este se balanceara por la sorpresa. La chica reía con diversión y cariño, mientras que el pelinegro todavía trataba de comprender lo que sucedía, no pudo evitar que sus mejillas se sonrojaran ante el contacto. Y no es como que dejara que mucha gente lo abrasara, es más, guardaba cierta distancia con todo ser vivo sobre la tierra, pero claro… su hermana era otra cosa, otra totalmente diferente.
—Neh, Sasuke-kun, no estés enfadado —Pidió la pelirosa con una sonrisa brillante, todavía aferrada al cuello de su hermano. Sasuke, todavía medio conmocionado se limito asentir, con la cabeza dándole vueltas. Una hermosa y encantadora sonrisa se apodero de los labios de Sakura, y dándole un fuerte beso en el cachete se separo de él—. Qué bien Sasuke-kun, te quiero.
Los dos chicos que presenciaban tremendo acto de cariño, no miraban extrañados. Ya que conocían a ambos Uchiha, y a pesar de sus peleas, se podría decir que eran los hermanos más unidos que había en Konoha. La mas afectiva era Sakura, por supuesto. Y a pesar de que Sasuke se muestre un cubito de hielo con el mundo entero, todos sabían que Sakura era su debilidad. Lo único que le importaba.
—¡Miren el teme esta rojo! —Se burlo Naruto, dejando escapar una fuerte risotada. Que era coreada levemente por su compañero Sai.
Sasuke fulmino a los dos chicos, mientras que Sakura bajaba la mirada apenada con las mejillas en llamas. Siempre pasaba lo mismo cuando ella hacia eso, además de sentir esa descarga eléctrica en la piel y el pecho con una sensación extraña.
—Creo que será mejor que volvamos a Konoha —Comento Sai, evitando así que sus dos amigos desaten una batalla en mitad de una misión. Miro alrededor, se percato de algo que lo hiso reír como demente—. ¡Mira Naruto, la feíta esta apenada!
Silencio.
—¡Maldito Sai, enfermo autista! —Gruño Sakura lanzándose encima del pelinegro con clara intención de lastimarlo severamente. Peleas entre Sakura y Sai tampoco era algo anormal, de hecho, no se sabe que podría ser lo normal que haya en el equipo 7.
Sakura le dio varias piñas antes de que Sasuke la detuviera, ya que después gastaría su chakra curando las heridas de su compañero. Y nuevamente, con un compañero medio tambaleante por los golpes, otro hiperactivo y los hermanos continuaron regreso a Konoha.
Al fin. Las puertas de Konoha eran visibles para el equipo 7. Aumentaron el paso queriendo llegar enseguida a su aldea, estaban cansados, además que cierto rubio estuvo molestando todo el camino con que tenía hambre. Sakura miro el cielo del lugar, las nubes cubrían gran parte y de un color oscuro, lo que le cercioraba que esa noche llovería. Maldición, pensó.
—¡Al fin, ahora iré a comer ramen con Hinata-chan! —Chillo con emoción Naruto.
Naruto y Hinata estaban comenzando algo así como una relación. La chica llevaba mucho tiempo enamorada de él, pero el muy torpe no se daba cuenta. En un principio, Naruto creía estar enamorado de Sakura, pero contando que ella no se interesaba nada de él en la parte sentimental, sumándole con más fuerza que Sasuke lo descuartizaría si se acercaba a su hermana. Termino por darse cuenta —a la fuerza—, que era solo cariño lo que sentía hacia ella, como si fuera una hermana para él.
—Hm, seguramente Ino querrá que la valla a ver, ¿Verdad feíta? —Le pregunto, sin importarle el sobrenombre que usaba. Para él estaba bien, nunca sabía como complacer a las mujeres, por lo que leía en los libros o pedía consejos a los más experimentados. En este caso, bueno, Sakura no era una experimentada en sí, es más, no estaba seguro de si habría dado su primer beso ya, pero no tenía a quien más preguntarle. Estaba seguro de que Sasuke no le daría la receta para tener a todas las chicas de la aldea detrás de él.
—Grr… no le sé, tu eres el novio —Gruño, por el sobrenombre que usaba en ella. Claro, a su amiga la cerda le decía lida y a ella fea… ¡Fea! No es como si fuera tan linda como Sasuke, pero bueno… al menos no rayaba lo feo, ¿Cierto?
—Feíta, creo que deberías experimentarte más en las relaciones. Cuando quieras yo te puedo ayudar… —Dijo tranquilamente.
Naruto, que se había mantenido al margen —vamos, el chico es despistado pero no estúpido—, trago con fuerza. A Sakura le hirvió una vena suicida, pero antes de que pudiera moverse, escucho un ruido como si miles de pájaros chillaran.
El Chidori de Sasuke. Bien, al menos no tenia que cansarse barriendo el piso con su pobre y estúpido compañero, su hermano querido lo haría por ella. No pudo evitar una extraña sensación de felicidad al saber que Sasuke la defendía, a demás de que siempre la protegía.
Una vez que le dejaron los informes de la misión a Tsunade, Naruto se fue a ver a Hinata ya que se le hacía tarde, mientras que un chamuscado Sai se escabullía para que Sasuke no lo viera y lo asesinara con su Katana.
Mientras, Sakura y Sasuke caminaban a su departamento, en silencio. Se les acerco una de las chicas que dirigía el club de Fans de su hermano, eso era algo que le molestaba a la pelirosa, y no es que lo celara pero… bueno, quizás si era eso. Instintivamente frunció en seño y fulmino a la chica, era de cabello marrón y ojos de un hermoso color lila con la piel clara como la crema, su nombre era Akemi y llevaba años enamorada de Sasuke.
—Hola Sasuke-kun —Suspiro la chica. Sakura hiso todo el esfuerzo que podía para no soltar un gruñido y descuartizar a la chica enfrente de ellos. Akemi paso su mirada a Sakura, no era nada amable cabe aclarar—, hola Sakura.
—Akemi —Se limito a decir Sakura, sabiendo que Sasuke no diría ni una palabra. Y eso era sumamente gratificante.
—Yo… solo quería decirte Sasuke-kun que, este fin de semana se organizara una fiesta… y bueno… este, quería saber si asistirías —Comento la chica, pero por la cara de desconcierto que tenían ambos, pudo deducir que no tenían ni idea de lo que les hablaba—. Se realiza todos los años, para el día de los enamorados.
—¿Enamorados? —Repitió extrañada Sakura, subido la vista para ver al pelinegro que estaba igual de extrañado que ella.
—Bueno si, no es que necesariamente tengan que estar enamorados para ingresar. —Comento, seguramente era lo que preguntaría la curiosa pelirosa, y efectivamente era así—; pero deben ir con alguna pareja, solos no pueden ir.
Sakura se asusto. Ahora entendía por donde venia la cosa, Akemi quería ir con Sasuke de pareja, por eso les estaba contando todo eso… no quería, no dejaría que su hermano vaya con alguien más, no lo soportaría. Era suyo.
—¿Quieres venir conmigo Sasuke-kun? —Se atrevió Akemi, dejando a una pelirosa con la mandíbula desencajada por la facilidad con la que lo dijo. Dentro suyo burbujeo el enojo, dejándola sin entender nada.
Hubo un silencio en donde la tensión era palpable. Akemi esperaba que el pelinegro aceptara la invitación, Sakura todo lo contrario a demás de querer cortarle el cuello, y Sasuke, el estaba en las nubes con el pensamiento de ir a dormir en su grande y cómoda cama. Hombres.
—Hn, no voy a ir —Término por decidir el pelinegro. La verdad es que en ningún momento se le había cruzado por la mente asistir a la maldita fiesta.
—Oh —Susurro con desilusión Akemi, bajando la vista entristecida. En ese momento Sakura si sintió pena por ella (ya que sabía que Sasuke no iría)—, en otro momento será. —Aseguro, y Sakura desecho la idea al instante.
—Hmp
La chica desapareció de su camino, y ellos caminaron al apartamento. Sakura tenía en la mente la fiesta, quizás no era muy aburrido asistir a ella, quería ir a divertirse con sus amigas y con Sasuke, por supuesto.
Al llegar, Sasuke se encamino a bañarse. Mientras que Sakura preparaba la cena. Desde hace años se manejaban así, desde la masacre de su clan. El peor momento de sus vidas, cuando Itachi acabo con las vidas de todos, hasta las de sus padres solo por obtener poder. Ellos dos habían sido los únicos sobrevivientes, mientras que Itachi escapo a una fuerte organización conocida como Akatsuki.
Solo se tenían ellos dos. Por lo que siempre les preocupaba la vida del otro, a demás de que Sasuke siempre había sido muy sobre protector con ella, desde que tenía memoria. Cuando el pelinegro salió del baño, con los cabellos negros chorreando gotitas de agua, pudo percibir el esquisto olor de la cena. No pudo evitar que una sonrisa escapara de sus labios, Sakura era la mujer ideal para cualquier hombre… lástima que él nunca aceptaría a ninguno, mucho menos los dejaría acercarse a ella.
Una vez que se sentaron en la mesa, Sakura decidió que era el mejor momento para decirle a su hermano sobre la fiesta.
—Sasuke-kun —Le llamo con una sonrisa, el Uchiha enseguida supo que quería pedirle algo, no por algo la conocía tanto—. Quiero que asistamos a la fiesta que dijo Akemi.
—No —Negó.
—¡Sasuke! —Se quejo, con un puchero infantil. Uno de las tantas actitudes infantiles que tenían y que a su hermano le agradaban—. ¡Yo quiero ir! Sera divertido.
—No.
—Sí.
—Hn.
—¡No gruñas! Quiero ir a la fiesta.
—Hn.
—¡Pues, entonces iré yo sola! —Mascullo, con el seño levemente fruncido. Ambos sabían que si iba sola, no tardaría ni más de dos minutos en volver a casa, a demás de que todos los chicos se pasearían atrás de ella (ya que su sobre protector hermano no iba con ella) cosa que molestaba a Sasuke.
—No irás sola.
La chica sonrió. —Entonces… ¿Vendrás conmigo?
—Aa. —Suspiro.
—¡Sii! Ya verás que nos la pasaremos genial, no te aburriras. Bueno, con lo amargado que eres quizás sí pero—…
—Sakura —Gruño.
La chica sonrió y se tiro a abrasarlo, dando por terminada la discusión. La cual había ganados con una gran ventaja Sakura; como siempre.
Una vez que terminaron de comer, limpiaron las cosas y Sakura se fue a dar un baño. Mientras que Sasuke se acostaba a dormir. Una vez que la pelirosa salió de bañarse, escucho un fuerte trueno que resonó en la oscuridad, un escalofrió le recorrió la espalda y corrió a su cama. Esta noche abría una fuerte tormenta.
—Sasuke-kun —Murmuro bajito.
Sakura estaba parada en el costado de la cama de su hermano, no había podido pegar el ojo con los fuertes truenos que se escuchaban. Puede que parezca chiquilina, pero desde niña le tenía miedo a las tormentas, era algo que no se le iba nunca. El pelinegro se giro en su cama adormilado, pero sonrió al escuchar la voz de su hermana, al parecer soñaba.
—Sasuke-kun —Vivió a llamar esta vez mas angustiada.
Sasuke se giro hacia su hermana, son los ojos entreabiertos, tratando de ver si era un sueño o de verdad Sakura estaba frente a él. Tenía puesto un pijama estilo vestidito corto color pastel, con un hermoso dibujo en el frente, cualquiera que la viera dudaría si en verdad era una poderosa ninja.
—¿Mm?
—¿Puedo dormir contigo? —Pregunto con las mejillas ruborizadas. El pelinegro no tardo en seguir la misma actitud de su hermana, su corazón se acelero y sus mejillas se tornaron con un hermoso tinte rosa.
Sasuke hiso a un lado las colchas para dejarle espacio, Sakura con una gran sonrisa en los labios se adentro con rapidez y se abraso contra el pecho de su hermano. El pelinegro la rodeo con sus fuertes brazos y la atrajo más hacia su cuerpo, ignorando el fuerte calor que corría por sus venas, atormentándolo.
—Sakura, eres Chūnin y medico Ninja, aun así le tienes miedo a las tormentas —Se quejo el pelinegro, logrando que su hermana se sonrojara como un tomate—. Eres todo un caso.
—Sasuke-kun —Se quejo, suspirando en el cuello de su hermano, logrando que este se estremeciera hasta la medula, pero como siempre, lo ignoro.
—Duerme.
—Hasta mañana Sasuke-kun, te quiero. —Murmuro la pelirosa, cerrando los ojos y dejándose llevar por los brazos de Morfeo, sintiéndose en la mejor tranquilidad en la que podría encontrarse.
El pelinegro serró los ojos con fuerza, enterrando la cabeza en sus cabellos, que tenían un hermoso y dulzón olor a cerezas. Y se maldijo internamente, como lo hacía hace todas noches ya. Se maldijo por quererla de esa forma, no como hermanos, si no que de una forma más fuerte y encantadora, pero a la vez prohibida y peligrosa. Se odio por sentir eso, pero a la vez la atrajo más a su cuerpo, protegiéndola del mundo entero. Y le susurro esas palabras que lo atormentaban todo los días y noches, las culpables de sentir esas sensaciones tan fuertes, los deseos de ella… las que encerraba en lo más profundo de su ser.
—Te amo.
Santo dios, como se odiaba por amarla tanto.
HOLA =)
Espero que les haya gustado el Capítulo uno! Sinceramente, a mi me encanta lo lindo que es Sasuke-kun… me pregunto si Sakura sentirá lo mismo, ustedes que piensan?? Jaja, se los contare en el próximo Cap.
XD Jajaja!
Me gustaría mucho que me dejaran su opinión sobre que les pareció!! Lo espero con ansias para darme más inspiración. Ustedes junto con Sasuke-kun me harán muy feliz *¬*
¿Review?
