φThïs мüst bє ℓσvє φ
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φTαмï-Hαrüиoφ
Ʀєsuмeи:Sakura y Sasuke Uchiha son hermanos mellizos. Los dos son inscriptos en una academia Ninja, pero en eso vendrán los celos, las peleas, sobreprotección y el amor. ¿Sera que hay algo más que cariño de hermanos? ⟡Incesto⟡
Cαpítulo II: Sєcuєstяo
—Sakura, la pasaremos genial —Festejo Ino, dando brinquitos por su habitación.
—Tranquila, Ino-chan —Susurro Hinata, con las mejillas sonrosadas con pena.
La pelirosa no pudo evitar sonreír. Las tres se encontraban en el asa de Ino, ya que ella estaba muy emocionada por la próxima fiesta se organizaría en Konoha. Al parecer había sido invitada por Sai, por lo que estaba apuradísima en encontrar un vestido para esta noche. Hinata en cambio, había sido invitada por Naruto y… bueno, todavía el tinte de las mejillas no se le iba, pero la rubia se había encargado de buscar un vestido perfecto para las tres.
—Anda frentona, ponte el vestido —La apresuro, lanzándole el vestido en la cara y arrastrándola al baño para que pudiera vestirse sin interrupciones.
Sakura no protesto, ya que sabía que cualquier cosa que le dijera a su amiga sería usada en su contra para que usara algo mucho más comprometedor. Mientras se vestía, pensaba en que podría estar haciendo su hermano, seguramente, tendría que soportar a Naruto con sus anécdotas de cómo había invitado a Hinata, y tratando de ignorar las estupideces de Sai. No pudo evitar que una sonrisa escapara de sus labios, iría con Sasuke al baile, y no es como que estuviera emocionada… bueno en realidad si lo estaba, pero sobre todo estaba feliz porque él no iría con ninguna otra.
Cuando al fin salió de vestirse, Ino pego el grito en el cielo de emoción, mientras que su tímida amiga la felicitaba. Sakura se miro al espejo y se sorprendió al ver lo bien que le quedaba el vestido de color negro, por encima de las rodillas pero no muy corto. Tenía una escoté en 'V' que dejaba notar —creía que poco tenia— la redondez de sus pechos color cremoso, unas finas tiras sobre sus delicados hombros la dejaban ver de una forma radiante. Ino la había peinado con un rodete sensual, que dejaba caer mechones color rosa elegantemente por su cara, con una delicada tiara color negra. La leve pintura en sus ojos resaltaba el verde profundo que tenía, el rubor natural la dejaba encantadora y sus labios con un poco de brillo… estaba perfecta.
—¡Te ves perfecta Sakura! —Grito Ino, encantada por el trabajo que había logrado con tanto esfuerzo decisión—. Junto Sasuke parecerán una pareja de cuento.
La chica se ruborizo avergonzada. Pero a la vez encantada, ahora si parecería linda junto a su hermoso hermano.
—Es cierto Sakura-chan, estas hermosa —Le dijo elegantemente su amiga, con una sincera sonrisa en sus labios.
—Gracias chicas, pero recuerden que iré con mi hermano.
—Y eso es lo que no entiendo Sakura —Comento Ino, un poco más seria de lo normal, cosa que sorprendió a sus amigas—. Podrías haber asistido con algún otro chico, sabes que casi toda la aldea está interesada en ti.
—Lo sé, pero… —Se ruborizo—; Yo quiero ir con Sasuke-kun.
—Entiendo que este muy apegada a él por todo lo que les paso Sakura —Susurró—, pero debes recordar que los dos crecerán, y el no estará siempre atrás tuyo. Algún día encontrara una mujer que realmente ame.
El corazón de Sakura se freno. Una mujer que realmente ame. No, Sasuke no la dejaría nunca, siempre estuvo con ella y nunca la dejaría por ninguna otra mujer. Entonces, la realidad le cayó como un balde de agua helada, ella solo era su hermana, no su esposa para querer retenerlo toda su vida junto a ella. Su corazón se acelero dolorosamente, mientras que sus ojos le ardían para dejar escapar las lagrimas… ¿Seria cierto? ¿Algún día Sasuke iría con otra mujer? ¿Alguien de quien él este enamorado?
Sintió como su cabeza giraba, por lo que se vio obligada a sentarse en la cama ya que ni siquiera podía cargar su propio peso. Estaba asustada. No quería que él se alejara de ella, lo necesitaba a su lado.
—¿Estás bien? ¿Sakura? —Preguntaba Ino con desesperación ante la repentina reacción de Sakura— ¿Necesitas que te lleve a un hospital? Si lo deseas puedo llamar a mi padre y—…
—Tranquila Ino —Susurro la pelirosa, encontrando estabilidad en su cabeza—. Solo que me sorprendió lo que me dijiste, nunca había pensado algo como eso.
—Oh, Sakura-chan, no debes preocuparte. Sabes que Sasuke te quiere tanto como tú a él y le duele mucho si están separados. —Le dijo Hinata, logrando que ella se tranquilizara.
—Tienes razón. —Concordó, pero sus pensamientos no la llevaban a lo mismo. Su mente estaba volando, pensando en Sasuke, en el futuro de ambos—. Bien, continuemos con nuestro arreglo.
—¡Kiba, dile a tu maldito perro que se quede quieto! —Gruño Sasuke, desde la parte delantera del auto donde miraba simplemente la calle.
Iban a casa de Ino a buscar a las chicas, aunque Sasuke no estaba seguro de donde se meterían con tremendo perro atrás. Sintió como si la sangre le hirviera al recordar todos sus nulos intentos porque Kiba no suba su estúpido perro al auto. Pero no, como siempre, nadie lo escuchaba, hacían lo que querían y después era él quien tenía que limpiar los pelos que perdía Akamaru.
Naruto iba en el lado del copiloto, Sasuke manejaba, mientras que Kiba y Sai estaban atrás con el perro que cada vez apestaba más. Solo esperaba que no llegue a hacer sus necesidades aquí adentro porque ahí sí que lo capaba.
—Eso intento Sasuke, pero está inquieto, creo que necesita hacer sus necesidades. —Comento, acariciando el lomo de tu perro. Entonces, Sasuke, con la poca paciencia que le quedaba, estaciono el auto a un costado, permitiendo que Kiba bajara seguido de su perro.
Mientras que Kiba bajaba del auto para llevar a su perro a hacer sus necesidades, a Sasuke se lo ocurrió una muy buena idea, miro por el retrovisor para ver si se había alejado lo suficiente y encendió en auto. Con un fuerte chillido de llantas desapareció del lugar como si nunca hubiera estado.
—¿Qué haces Sasuke? Dejamos a Kiba atrás, ¿No recuerdas? —Le dijo Naruto, sin entender todavía que su buen y querido amigo lo había dejado tirado a veinte cuadras de la fiesta.
—Aa.
—Eres malo teme. Pero en fin, el olor no lo soportaba mas, además con Akamaru no creo que tarde en llegar. —Comento, antes de abrir el vidrio para que se ventile el asqueroso olor.
Al llegar a casa de Ino bajaron para buscarlas, en cuanto aparecieron. Sasuke creyó que sus ojos se salían de sus cuencas al ver lo hermosa que se veía su hermana, sus ojos jades se encontraron con los suyos viéndose segundos que parecieron una eternidad.
Se saludaron e ingresaron de nuevo al vehículo, para llegar lo más pronto posible a la fiesta. Era en la plaza al aire libre, y parecía más una feria para comprar cosas y jugar en los juegos, aunque había pistas de bailes donde pasaban distintos tipos de músicas. Tan pronto como llegaron, las dos parejas que los acompañaban desaparecieron.
—¡Sasuke-kun, vamos allá! —Señalo con emoción un puesto de juegos. Al acercarse el pelinegro pudo ver que se trataba del juego que disparas para pinchar los globos y ganas un oso de felpa. Era sencillo, más aun cuando pasaste tu vida entrenándote como ninja, algo como esto es pan comido.
—Buenas noches —Saludo el hombre que trabajaba en aquel puesto, era viejo y tenia los pelos canosos, ambos asintieron ante el saludo—. Solo tienen que disparar a los globos, mientras más pinches más posibilidades tendrás de ganar un oso de felpa. Sería un lindo detalle para tu hermosa novia.
Ambos se sonrojaron. Y Sasuke deseo con toda su alma que eso fuera real, y que no estuvieran cometiendo nada prohibido. Pero no le costó darse cuenta que eso no era más que una fantasía, y que nunca podría tenerla como algo más que su hermana más querida. Ni siquiera porque la amara con todas sus fuerzas, de una forma tan fuerte que hasta dolía el no estar correspondido.
—Nosotros no—…
—Yo jugare —La interrumpió Sasuke, ante esto la chica se sorprendió mas no dijo nada.
Miro con una sonrisa como Sasuke pinchaba todos los globos de colores sin ningún tipo de problema. Al final, termino ganando un hermoso y peludo osco color azul, algo que le encanto ya que se parecía al cabello de Sasuke, lo abrazo con fuerzas y le dio un beso en la mejilla, dejando al pobre pelinegro en las nubes.
Pasaron a distintos juegos, primero anduvieron en los autitos chocadores —a petición de Sakura—, luego pasaron a tomar unos grandes helados, ya que su hermana tenía hambre, mas tarde anduvieron en la Noria, viendo las luces de Konoha, aunque Sasuke se dedico a ver a Sakura a todo momento, guardando cada una de sus muecas y actitudes que tanto amaba. Por último, decidieron ir a bailar, justo la música se paso a una lenta por lo que Sakura abraso a su hermano por el cuello, mientras que él la tomaba por la cintura, escondió la cara en el hermoso y delicado hombro de Sakura, aspirando su riquísimo aroma, tan perfecto como siempre.
—¡Prepárense que en unos segundos comenzaran los fuegos artifíciales! —Dijo un hombre que tenía el micrófono en la mano, dejando a todos apurados para encontrar un lindo lugar donde ir a ver la hermosa presentación.
—Vamos a buscar logar, Sasuke-kun.
—Yo conozco uno perfecto.
Sasuke guio a la pelirosa por entre la gente, hasta llegar al bosque, donde subieron corriendo con rapidez hasta la cima. Una vez que estuvieron en lo alto, pudieron notar que sería un lugar perfecto para ver los fuegos artificiales, parecería como si estuvieran al lado de ellos, sería un momento mágico.
Ambos se sentaron en el césped verde, a esperar que el espectáculo comenzara. Cada uno estaba con los sentimientos desbordados y confundidos, pero con distintos pensamientos, Sakura todavía le seguía dando vuelta a lo que había dicho Ino.
—Sasuke —Dijo, casi en un susurro. La vista del pelinegro voló a la suya—. ¿Algún día me vas a dejar sola?
—¿Qué? —Pregunto, desconcertado. Sin embargo, Sakura estaba desesperada y con mucho miedo, pero más que todo temía que él se fuera a enamorar de alguien, de otra mujer, eso dolería demasiado.
—¿Te enamoraras de alguien?
Solo de ti, pensó. Noto la desesperación en la voz de ella, el miedo y el terror que la recorrían, como aquella vez que hubo una tormenta y el no estaba en casa. Había llorado toda la noche y ni siquiera su madre la había podido calmar. Solo lo hiso cuando llego a Sasuke y encontró a una Sakura angustiada que se arrojo a sus brazos llorando.
—No te entiendo Sakura. ¿Qué sucede?
—Hoy, mientras me arreglaba para esta noche… Ino comento que tenía que acostumbrarme a la idea de que tu pronto te enamorarías de una mujer, y que yo tendría que hacer lo mismo, que eso sería normal… pero yo… yo no quiero que te alejes de mi Sasuke-kun, y no quiero estar con nadie más —Dijo ella entre sollozos— Solo te quiero a ti.
Sasuke, todavía sorprendido atrajo a Sakura a sus brazos, acerrándola como si la cubriera con una manta. Ella se acurruco en su pecho y dejo escapar las lágrimas que había tenido escondidas toda la noche. La respiración de Sakura se fue calmando como siempre que Sasuke la tenía cerca, en sus brazos.
—Así será Sakura, siempre me tendrás para ti —Le dijo con voz tranquila, mientras acariciaba sus cabellos rosados, hipnotizado—, para lo que quieras. Nunca podría enamorarme de otra mujer.
Sakura se aferro más a él, pero levanto la cara para mirarlo a los ojos con calidez. No entendía porque sentía esas cosas hacia Sasuke, porque lo necesitaba tanto, ni siquiera porque deseaba besar sus labios en este mismo instante. Solo sabía que sin él, no podría vivir, porque era dependiente de Sasuke, tanto como él de ella. Se necesitaban para sobrevivir, eran como una misma alma dividida en dos partes.
—Tú igual me tendrás por siempre Sasuke-kun —Susurró—. Porque yo tampoco podría enamorarme de otro hombre.
Sus miradas estaban conectadas como si estuvieran atadas, sus respiraciones se sentían entre ellos, y sus corazones latían con desesperación dentro de sus pechos. No escucharon como los fuegos artificiales se adueñaban del cielo, ni siquiera podían voltearse a verlos, ellos estaban en sus mundos. Alejados de cualquier realidad, juntos en un sinfín de emociones.
Sus rostros se fueron acercando con lentitud, hasta que sus labios estuvieron unidos con dulzura y delicadeza. Sasuke pasó su brazo por el cuello de Sakura con lentitud, acercándola aun más a su cuerpo, mientras que Sakura tomaba sus cabellos para profundizar el beso. Uno que fue correspondido con mucho deseo por parte del pelinegro.
Mientras su beso los llevaba al cielo y los hacía bajar de nuevo, las distintas luces de colores los iluminaban como si fuera magia. Era magia. Y ellos mismos la creaban. Cada gesto, cada suspiro los elevaba cada vez más a aquella felicidad que les sonreían con dulzura, porque estaban juntos de una vez por todas, porque ya nada les impedía estar juntos toda la vida.
Se tuvieron que separar por falta de aire, mirándose a los ojos con sus frentes apoyada en la otra. Podían ver sus rostros brillar de distintos colores, pero sus ojos tenían un brillo especial, algo único que solo las personas realmente enamoradas poseen, esas que están destinadas a estar juntas. Ambos tenían las respiraciones entre cortadas pero una hermosa sonrisa en los labios.
—No quiero alejarme nunca de ti Sasuke-kun —Murmuro ella, abrazándolo con fuerzas. Todavía sentada en las piernas de su hermano, y le daba igual que fuera su familiar y compartían la misma sangre, lo quería tanto que renunciaría a todo por el, daría hasta su propia vida.
—Nunca lo permitiré, Sakura —Aseguro, con la cabeza enterrada en la curvatura de su hombro, aspirando su embriagado aroma.
—Te creo.
Un fuerte ruido se escucho desde debajo de la montaña, por lo que ambos se miraron alarmados, miraron para abajo y vieron como una gran bola de fuego arrasaba el lugar. Se levantaron con rapidez, para enseguida bajar a pelear contra los enemigo, cuando sintieron como un chakra se acercaba a ellos, no era fuerte, pero de todas formas Sasuke cubrió a la pelirosa con su cuerpo, como hacia siempre que eran amenazados.
Los pasos se siguieron acercando y procedía desde la explosión, parecía estar severamente lastimado. Apareció por entre las ramas y ambos Uchiha suspiraron con tranquilidad al ver que solo se trataba de un Ambu, que seguramente buscaba a Sasuke. Se tambaleo hasta quedar en frente a ellos y se quito la máscara, su cara era como la de cualquier otro ninja, solo que estaba levemente quemada por el fuego.
—Sasuke Uchiha, fui mandado a llamar por Tsunade-sama, para que venga en persona a buscarlo —Le dijo seriamente, a pesar de estar a punto de caer derrotado—. Lo necesitan, Akatsuki está atacando justo hoy, cuando teníamos las guardias bajas, están todos en la pelea…
—¿Akatsuki? —Susurro con pánico Sakura, sabiendo que ahí se encontraba su hermano Itachi, instintivamente vio a Sasuke, que estaba con el Sharingan activado mirando fríamente al Ambu.
—Sí, señorita. —Aseguro el hombre, jadeante—. Sakura Uchiha, a usted la necesitan resguardada porque como tiene grandes alcances médicos podrá salvar a la gente que esta herida. Los escuadrones fueron mandados a llamar para traer a los lastimados aquí.
—¡No! Yo no puedo, debo ir con Sasuke es… —Trato de explicar Sakura alterada, viendo como su hermano se prepara para ir a pelear contra Itachi.
—Lo siento, pero fueron órdenes estrictas de Tsunade-sama.
—Quédate aquí, Sakura —Pidió Sasuke, desactivando el Sharingan para mirarla, sabiendo que ella se negaría—. Es lo mejor… y por favor, no discutas.
—Sasuke —Murmuro, pero no se negó. Sabía que Sasuke estaba preocupado por ella, además, siendo ninja medico su deber era curar a los que se lastimaban. Suspiro, por primera vez, él había ganado—. Está bien.
—Gracias.
Antes de irse, deposito un suave y dulce beso en los rosados labios de Sakura. Dejándola embobada mientras él se alejaba a pelear contra su hermano, y a vengar a su clan y el de su hermana, ese era su deber.
Sakura se encargo de curar las heridas del Ambu, y una vez curadas este se marcho diciendo que mandaría a más gente lastimada. La pelirosa se sentó en una de las piedras del lugar, con los nervios de puntas, deseando que todos estén bien y que ninguno salga herido, se preguntaba si en algún momento podría salir de aquel lugar para ir a pelear junto a Sasuke.
—¿Qué diablos…?
Su pregunta quedo en el aire al sentir como alguien la tomaba de la espalda y le ponía un trapo en la boca. Busco escapar, moviéndose con desesperación, pero ni siquiera podía controlar su flujo de chakra correctamente. Y entonces, su cuerpo se empezó a entumecer, hasta que no sintió ninguno de sus brazos ni piernas, todo su cuerpo comenzó a pesarle y la vista se le iba nublando. No pudo ni siquiera seguir forcejeando… estaba perdiendo el conocimiento, seguramente por alguna droga, pero no podía hacer nada, su cuerpo no tardaría en caer desmayado.
Y así lo hiso.
—Muy bien pequeña, es hora de irnos —Susurro una voz, mientas que tomaba a Sakura para largarse de aquel lugar.
Sasuke estaba concentrado en su pelea, mandando y recibiendo golpes. Pero cierta parte de su cerebro continuaba pensando cómo se encontraría Sakura. Una fuerte ola de chakra lo mando lejos de su lugar, pero se recupero con rapidez volviendo para enfrentarse con ese enfermo que tenia por hermano.
—Has mejorado hermanito, pero no lo suficiente —Bromeo con voz fría como el hielo y tan filosa como una navaja. Ambos tenían el Mangekyō Sharingan activado, a pesar de que Sasuke había prometido a Sakura no usarlo si no era por mucha importancia. Esta si era la ocasión.
—Cállate y pelea —Gruño.
—Claro, pero ya que venimos… ¿Dónde está Sakura-chan? —Pregunto. Pero se vio obligado a retroceder ante el golpe que su hermano le iba a dar, el piso estaba gravemente dañado.
—Ella no tiene nada que ver con esto —Advirtió, con la voz acida. No permitiría que nadie se acercara a ella.
—¿Qué? ¿Tan pronto la eliminaste de la familia? Pobre Sakura-chan —Sasuke sentía su sangre hervir, por lo que no le importo utilizar de mas chakra en su ataque con el Chidori.
La pelea se estaba poniendo interesante, antes de que Itachi se frenara y sonriera con arrogancia, antes de desaparecer solo dijo: —Deberías cuidarla mejor. Dejando a un Sasuke petrificado en su lugar, no escuchaba nada, hasta que sintió a Naruto zamarreándolo a su lado con desesperación.
—Se la llevaron, Sasuke. ¡Se llevaron a Sakura-chan!
Y su mundo de derrumbo. Sakura. Su Sakura no estaba.
CHAN-CHAN… o.O
Jeje, que suspenso, no? Seguramente ya se habían dado cuenta de que sucedería algo así… y es que, no hay que ser tan inteligentes contando con que el capitulo se llama: Secuestro. Fue algo estúpido, lo sé… solo falta de inspiración ¬_¬
IMPORTANTE: agradezco de corazón sus reviews y verán que siempre trato de subir los capis lo más rápido posible. Solo quiero su opinión y que me ayuden en algo que me estoy debatiendo hace un buen rato… ¿Debería haber Lemon? Quisiera su opinión así puedo imaginarme cuantas mentes pervertidas (además de la mía) hay en este mundo jaja, además… ¡Necesito su ayuda! No estoy segura y quisiera saber si a ustedes les agradaría que hubiera Lemon… en fin, lo dejo a su criterio.
Les digo a:
Hatsumono-san
Setsuna17
Nanami11
Chio-miau
Lilu the Little Witch.
Jesybert
Sakura26
Tsukisaku
Camony
Shie24
¡¡¡¡¡MUCHISISISISMAS GRACIAS!!!!!
Me despido alegremente ^_^
P.D: ¡No sean malitas! Ayuden a esta pobre alma con su adicción a los fics! -.-
¡Muaaa, Besos!
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¿Review?
