¡Si, este si es el capitulo! Perdon por los que se ilusionaron antes... Es que queria dejarles un aviso debido a mi pronunciado y hermoso secuestro... Estas son 7 paginas A4, espero las disfruten y tengan tiempo de leerlas todas.
Por ultimo( hoy estoy jodida) quiero agradecerles por sus reviews a: Roguelion, Cleoru Misumi, lunnaris, sindzero, Kambrin Potter, SeverusSnapeAr, Neran, tercy-S-Scloe, Lupita. Snape, Hestia.Phoenix, dulceysnape , little-angel77, PandorasnapeB19, Elita Dakashi, mpottergranger, MAGGIEHP, maring, carolinepottergranger, KslySlytherin, kei111, S.S.´sLover... Tambien a todos los que llen y no tienen time de dejar comentarios... Muchos besos y... ¡a leer!
Capitulo 4: ¡Feliz Cumpleaños! Y… ¿Bailamos?
En el tren todos tomaron con tristeza la separación de Hermione y Ron, siempre imaginaron que quedarían juntos. A Luna no le sorprendió la noticia y se limito a comer pasteles de calabaza. Harry no estaba seguro de que hacer, eran sus mejores amigos y siempre habían estado juntos pero ahora sentía que tal vez las cosas cambiarían, ya no seria lo mismo. La ex pareja hablaba con "normalidad", ambos estaban incómodos y hablaban con mucho respeto y palabras muy medidas.
- Bueno, creo que los muchachos deben retirarse un momento para que nosotras nos cambiemos- dijo Ginny
- Cierto, en 10 min. estaremos en Hogsmeade y debemos colocarnos el uniforme.
Los muchachos salieron de mala gana del compartimiento. Y fueron a buscar a sus compañeros para pasar el rato.
- Y… entonces… ¿Qué tal las cosas?- pregunto la pelirroja un poco dudosa.
- Mmmm… No sé de que hablas Ginny.
- Hermione… Ustedes tratan de ser amigos de nuevo ¿verdad?- dijo la rubia al paso
- Si, como siempre acertaste Luna… Es extraño… Las cosas cambiaron entre nosotros, no pudimos mantener ni una sola charla coherente en estas semanas…
- Yo pienso que los unió la cercanía a Harry… Porque ustedes no pegaban con nada… Ni siquiera son exactamente polos opuestos o muy parecidos… Solo tienen en común a Harry…- dijo Luna
- ¡Oye Luna! Yo quiero mucho a Ron, es mi mejor amigo junto a Harry y…- dijo ofendida la castaña
- Luna no se refiere a eso Herm- respondió conciliadora Ginny- Creo que se refiere a que… son demasiado amigos como… mmm… ¿Hermanos puede ser?
- Sí…- la castaña se tiro en el sofá mientras se colocaba las medias negras- ese es el problema me parece… No podemos vernos…
- Sexualmente- termino la frase Luna- Es normal luego de tanto tiempo estando juntos… El no te vio como mujer sino hasta 4° año… Eso ya es mucho decir.
- Pues la verdad yo si fuera Ron no dudaría en quitarte la ropa con ese cuerpo Herm- dijo la pelirroja mientras observaba a su amiga, tenía un conjunto negro con detalles rojos que realzaba la forma de sus senos y caderas.
- Ginny deja de observarme
- ¿Cómo hiciste para aumentarte los senos?- pregunto curiosa Luna
- Seguro algún hechizo o…
- ¡Yo no me aumente nada! ¡Hago deportes!
- ¿Cuál?- preguntaron a dúo las jóvenes
- Natación
- ¿Lo juras?- pregunto Ginny
- Claro. Además… mi cuerpo cambio, esta mas definido. Mi mama me dijo que es porque estoy alcanzando la cresta de mi crecimiento.
- Es cierto, vas a alcanzar todo tu desarrollo mágico también.
Al poco tiempo llegaron los muchachos, ellos habían mantenido casi la misma charla pero con mas referencias al cuerpo de Hermione.
Cuando llegaron al Colegio se sorprendieron al verlo todo reconstruido, la última imagen que tenían del lugar incluía manchones de sangre y pedazos faltantes.
En Hogwarts las cosas habían cambiado, el Gran Comedor tenia las cuatro mesas dispuestas como siempre pero los alumnos no se ubicaban de la misma forma. Exceptuando a Slytherin, las otras casas se sentaban mezcladas. Los únicos que no podían cambiar de mesa eran los prefectos porque debían recibir a los de primer año. Harry deseaba escuchar lo que diría el sombrero esta vez, anhelaba mucho escucharlo cantar que los problemas estaban lejos, sentía que con eso todos sus temores se desaparecerían.
Ahora la encargada del sombrero era la Prof. Sprout, llego seguida de tiritantes pequeños de 11 y 12 años, esta vez serian muchos los alumnos ingresantes. Coloco al viejo gorro sobre el taburete y se alejo un poco. Esta vez se tomo su tiempo para empezar a cantar:
Oscuros tiempos hemos pasado,
Hogwarts fue tomado,
El niño que vivió venció,
Y la amistad prevaleció.
Por eso escúchenme jóvenes estudiantes,
La única advertencia de esta canción
No hay peor enemigo que el olvido,
Recuerden siempre que juntos ganamos,
No desmembrados.
Y aunque hoy los separo,
Que solo valga para el Quidditch y el dormir.
Ahora ponme sobre tus orejas,
No me equivoco nunca:
Echaré un vistazo a tu mente
¡Y te diré de qué casa eres!
Todos aplaudieron con regocijo la canción del sombrero, y pronto muy emocionada la Prof. Sprout llamo a todos los alumnos de 1°. La cena no tubo contratiempos. Hermione observaba de a ratos a Snape. No entendía porque seguía vivo pero le agradaba, todos merecen una segunda oportunidad.
Snape por su parte había observado al trío disimuladamente desde su entrada, ese mismo día, McGonagall le había contado al paso que fue la Insoportable Sabelotodo quien lo había salvado. Tenía que agradecerle, aunque no le agradara nada la idea… Mucho menos el recuerdo que guardaba en su mente...
Flash Back
SSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHG
Severus Snape despertó de su inconciencia, recordaba los ojos esmeraldas de Lily… No, eran de su hijo, de Potter. Recordó porque estaba despierto, soñó con ella y Dumbledore… Una segunda oportunidad le dijeron, vive de nuevo…
Al principio su idea era continuar su camino hacia la muerte, ya había cumplido su promesa. No debía nada, solo quería descansar, terminar con su dolor. Estaba por darse por vencido cuando sintió un cosquilleo en el rostro, quería despertar, eso era agradable. Tal vez un poco mas…
- Estoy vivo- pensaba desesperado- estoy vivo…
Despertó un poco mas de su inconciencia, no podía moverse. Enfoco la vista todo lo que pudo- Esos ojos son tan calidos…
Lo único que vislumbraba eran hermosas gotas de miel brillantes, la dueña de esos ojos tenia tanta calidez… Él quería eso…
- Debo vivir… Yo quiero esos ojos…
SSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHGSSHG
Había pensado en eso todo el tiempo que estuvo en el hospital, cuando comía, soñaba con encontrar a la dueña de esa mirada y esas manos. Descubrir que le pertenecían a su alumna y encima una Gryffindor… Sacudió la cabeza y se dirigió a sus aposentos para terminar de preparar la primera clase.
Esa noche Hermione durmió tranquila pero expectante… sentía que ese año seria único.
El 19 de septiembre llego rápidamente, la Sala común de Gryffindor estaba atestada d regalos dirigidos a Hermione Granger. Esa mañana la cumpleañera despertó en medio de una maraña roja de cabello, Ginny quería ser la primera en darle su regalo.
- ¡¡BUENOS DIAS!! Despierta dormilona que hoy es TU día
- Sí, ya voy… ¿Qué?- Hermione abrió los ojos sorprendida- No me digas que me quede dormida, mierda, quería ir a la biblioteca a buscar un hechizo sobre…
- Hermione no te quedaste dormida- la corto la pequeña Weasley
- Pero… ¿Entonces como es que estas despierta antes que yo?- pregunto confundida a modo de respuesta
- Es que hoy es tu cumpleaños y quiero ser la primera en darte tu regalo
- Jajaja…Ginny eres tan... No me imagino una amiga mejor que tu… ¡Ahora dame mi regalo!
Ambas jóvenes rieron un buen rato, Ginny había comprado un collar en oro blanco con un dije en forma de dragón con dos relucientes rubys por ojos.
- No puedo aceptarlo Ginny, te debe haber costado una fortuna… Es hermoso pero…
- No puedes decir que no. Nunca tuve dinero para poder hacerle un regalo decente a mis seres queridos y ahora que lo tengo… Eres mi mejor amiga, me devolviste a Harry vivo y a mi estúpido hermano… Te lo mereces… Además, sé que en el mundo muggle la mayoría de edad se alcanza a los 18, por lo tanto es una buena excusa para regalarte algo grande…
Las jóvenes se abrazaron y luego de que Ginny obligara a Hermione a arreglarse más de lo normal, bajaron a la sala común, Harry y Ron al parecer habían estado esperando a Hermione porque estaban roncando sonoramente en medio de los regalos.
- ¡WOW!- exclamo sorprendida la Gryffindor ante la cantidad de paquetes- ¿todos son…?
- Sí, todos son para ti, los revisé personalmente- la interrumpió Ginny mientras se preparaba para asustar a los muchachos. Tomo un pequeño frasco y le apunto con su varita haciéndolo estallar.
Harry resbalo de su butaca y quedo sentado en el suelo con los lentes cruzados, Ron se puso de pie y trato de correr pero se tropezó con algunos regalos y cayo al suelo. La risa de las jóvenes los saco de su confusión.
- Como te decía Hermione, algunas secuelas de la batalla son muy graciosas si las usas bien
- ¡Confirmado!- respondió Herm entre risas
Pasados un par de gritos dirigidos a Ginny, los muchachos saludaron a la cumpleañera y le entregaron sus regalos. Harry le regalo una bonita pulsera que combinaba con el collar de Ginny y Ron le obsequio una bonita agenda marroquí con su nombre escrito en árabe.
Se sentaron en medio de los paquetes y ayudaron a Herm a realizar un encantamiento detector de trampas (incluidas pociones de amor) en cada uno. Al terminar, la sala común empezó a llenarse y muchos se sentaron a acompañar a Herm mientras desenvolvía los regalos que habían pasado la prueba. Así que entre varios "Ese es mió", la joven terminó con un montón de túnicas nuevas, joyas semipreciosas y demás objetos.
Durante el desayuno llegaron flores y bombones, invitaciones y más cosas. Hasta que…
- ¡Llega uno grande Herm!- casi grito Ron- Harry atrápalo tú esta vez.
- Uno, dos, tres…- el ojiverde dio un pequeño salto para evitar que el objeto chocara con la mesa
- No realices el encantamiento Ron, yo se de quien es y que es- interrumpió Herm al pelirrojo cuando se disponía mover su varita- Es de mis padres
- ¿Y que es?- pregunto Ginny mirando el paquete sin desenvolver al igual que muchos otros
- Un narguile
- ¿Qué cosa?- pregunto Harry
- ¿Es para comer?- pregunto Ron
- Seguro sirve para ampliar el conocimiento- dijo Luna acercándose mas
- Debe ser una estatua bonita- dijo Ginny con aires de superioridad
- Realmente son un montón de tarados- interrumpió Snape apareciendo de la nada- Supongo Granger que usted sabe que es
- Por supuesto- contesto distraída la sabelotodo- es una pipa de agua, actualmente es muy popular en todo el mundo y se utiliza para fumar una variedad de tabaco oriental…
- Excelente, Granger, como siempre nos ha aburrido a todos con su lección- dijo el sexy profesor ponzoñosamente- supongo que sabe usarlo
- Sí pero…
- La espero esta noche en mi despacho Granger, a las 22 en punto- concluyo Snape retirándose.
A Hermione no se le escapo el fru fru producido por su capa al ondear detrás de el y sin darse cuenta, se encontró siguiendo a su temido profesor con la mirada…
- Hermione, HERMIONE…- gritaron a coro Harry y Ginny para llamar su atención.
- Díganme…- respondió disimulando la castaña
- Si quieres podemos hablar con McGonagall para que no tengas que ir a la oficina de Snape, es tu cumpleaños y…
- No se preocupen, no creo que sea nada importante- respondió la castaña dándose cuenta de lo que implicaba el despacho de Snape- seguro me pondrá a fregar calderos, nada importante.
El resto del día paso normalmente, a la hora del almuerzo, una lechuza atigrada se paro ante Hermione con una nota.
"Olvide decirle que traiga el narguile, no comente esto con nadie o… Ya sabe las consecuencias."
Prof. Severus Snape
La castaña miro disimuladamente la mesa de profesores, y por un segundo la mirada oscura del emisor de la nota se cruzo con la suya provocándole un nudo en el estomago que le quito el apetito y la obligo a recordar la piel de su profesor.
La tarde pasó con más regalos y felicitaciones para la joven gryffindor, el sábado siguiente saldrían a Hogsmeade. Faltando 15 min. para las 22, Hermione y Snape se levantaron de sus mesas.
En el camino, la joven paso por el baño y se arreglo lo mejor que pudo, no entendía porque pero quería verse bien.
- No debe encontrar ningún error en tu apariencia, por eso debes arreglarte. No puedes darle ninguna excusa para que le quite puntos a Gryffindor- se decía la castaña
Toco la puerta en las mazmorras y al instante Snape abrió, esto le extraño porque generalmente el solo dice "Adelante" desde su escritorio.
- Buenas noches Srta. Granger
- Buenas noches, Profesor.
- Espero haya hecho lo que le pedí.
- Sí, profesor- respondió segura y sin bajar la mirada
- Bien, sígame- Snape toco con su varita un ladrillo oscuro detrás de su escritorio- "Bodas de Sangre"- la pared se movió hacia atrás y se corrió hacia la izquierda- ¿Se va a quedar ahí como tonta o va a seguirme?
- Perdón
- No tiene que pedir perdón por todo Granger, es una palabra que alberga demasiado como para usarla con tal ligereza.
- Tiene razón profesor.
- Como siempre Granger, como siempre.
Luego de caminar un pasillo de al menos 30 mts. llegaron a una habitación con paredes blancas y zócalos en ébano, los muebles de madera oscura contrastaban exquisitamente con los ornamentos plateados. Frente a la chimenea había una alfombra en verde y gris marroquí, con sofás de cuero color blanco grisáceo, dos de una plaza y uno de tres, al medio una mesa ratona. Habían cuatro puertas mas, una llevaba a la habitación, otra al baño, la tercera a una biblioteca y la cuarta al laboratorio privado de Snape.
Hermione quedo fascinada con el lugar, era acogedor y muy bien iluminado, contrario a lo que ella esperaba pues siempre daba sus clases en lugares oscuros y su despacho era bastante oscuro.
- No se sorprenda tanto Srta. Granger, ¿ya termino de examinar mi "casa"?- pregunto clavando su mirada en la joven.
- Eh… Sí…Digo no… Tiene una sala muy bonita, profesor- respondió sonrojada y evitando al hombre
- Era de suponerse, los Slytherins siempre hemos tenido un excelente gusto- contesto haciendo gala de su arrogancia.
Si la castaña hubiera entrado a esa sala antes de la caída de Lord Voldemort, no habría reconocido el lugar. Las paredes eran de piedra oscura y estaban húmedas, el lugar era muy frío, habían un par de sillones desgastados y nada más.
Severus Snape entro por una de las puertas, Hermione supuso que era su habitación, luego de 5 min. volvió con una pequeña caja rozada, un tenedor oscuro, y un envoltorio de aluminio.
- Tome asiento Granger, no va a crecer mas por estar de pie- dijo mientras aparecía un almohadón a cada lado de la mesa ratona y tomaba su lugar de espaldas a la chimenea- creo que ubicados así será mas cómodo por la altura de la mesa- dijo con su grave voz- ¿Alguna vez preparo un narguile?
- No, profesor. Observe como lo hacían en un bar en Londres.
- Bien, yo la guiare
- Si, gracias…- contesto confundida mientras colocaba la shisha en medio de los dos.
- Bien, primero toma el tabaco y lo desmenuza colocándolo en círculos en la cerámica, debe evitar tapar los agujeros- Hermione realizaba lo que le indicaba- Bien, llene el botellón de agua hasta la punta de la boquilla de adentro con su varita, un poco mas, perfecto. Ahora se coloca el papel de aluminio sobre la cerámica cubriéndola muy bien, se hacen un par de pinchazos encima de esta forma con el tenedor. Ahora coloque el carbón encima del tenedor y préndale fuego- el mineral se prendió en medio del humo causado por la pólvora- y colóquelo encima del papel, que no quede muy encima, muy bien. Aspire por la boquilla un par de veces hasta que el botellón se llene de humo…- Observo como la joven realizaba con precisión cada movimiento- Listo, ya esta fumando.
- ¡Genial!- exclamo la joven dedicándole una sincera sonrisa a su profesor- Muchas gracias, profesor.
- Es mi deber enseñarle- contesto sin mirarla
- Cereza- susurro entre el humo la gryffindor
- Pensé que este sabor le gustaría
- Jamás habría imaginado que usted…
- No diga nada, en silencio se ve mas bonita.
La joven le pasó la boquilla bastante sonrojada, en ese momento se dio cuenta de lo que había dicho y se maldijo mentalmente por su estupidez. Cambio de tema rápidamente, la siguiente hora hablaron sobre las culturas del medio oriente, las alfombras, etc.
- Gracias profesor.
- No le enseñe nada que no pueda aprender en un libro Granger, ya es tarde, lo mejor será que se retire a su torre.
- Si- guardo el narguile y Snape la guió hacia la salida- Profesor…
- Diga Granger- respondió con un tono cansado que no sentía.
- Gracias, de verdad…- Se dio media vuelta sin esperar respuesta- Buenas noches
- Buenas noches, Granger- contesto Snape sin dejar de observar el caminar de su alumna hasta que se perdió en una curva.
Cuando Severus entro a su hogar observo la caja de tabaco y los carbones sobre la mesa ratona, olvido decirle que se los llevara. Preparo su ropa de cama en la habitación y se dio un baño caliente en la tina mientras bebía una copa de vino de elfo.
- Granger ha cambiado mucho, para ser gryffindor tiene muy buen gusto, habría quedado bien en Slytherin de no ser por su estúpida nobleza… Me habría encantado tenerla en mi casa y poder presumir de su inteligencia como Minerva…- Se levanto de golpe y abrió la ducha- ¡Que carajo hago pensando en esa mocosa! Por Merlín, es una Gryffindor… Como Lily, hija de muggles… Parece ser que me encanta torturarme…
Salio de la ducha y se puso el pantalón de su pijama, miro un rato la cajita rosa y se coloco su túnica por encima.
En la mañana Hermione se despertó temprano, observaba el techo de la habitación pensando en que ese día les había prometido a sus amigos que fumarían juntos la pipa…
- ¡Oh no!- exclamo sentándose de golpe en su cama- No tengo tabaco, no podremos…- corrió el dosel de su cama y se quedo en silencio mirando su mesita de noche- ¿Y esto?
Sobre el velador había un sobre con un pequeño paquete al lado envuelto en papel de aluminio, lo desenvolvió con cuidado y sonrió al encontrarse con la cajita de tabaco árabe sabor cereza y una tira de 6 carbones. Abrió la carta y leyó:
Srta. Granger:
Estoy seguro de que no tiene tabaco ni carbones, no creo que sus padres hayan recordado enviarle esto. Tómelo como un pequeño obsequio… Y ya sabe… Silencio.
S. S.
Se acerco a su escritorio y escribió una pequeña nota en un pergamino, la hechizo y la envió a su destinatario.
A media mañana el grupo se encontró en la sala común y mientras Hermione preparaba el narguile ante la atenta mirada de sus amigos sonreía recordando el día anterior…
La semana pasó sin contratiempos, Snape se portaba como si nada hubiera pasado. El sábado amaneció nublado. Ginny, Luna y Hermione se arreglaban en el baño de prefectos. Debajo de sus túnicas llevaban ropa de baile. En Hogsmeade habían abierto un pub bailable estilo muggle, para que los jóvenes mayores de 17 pudieran bailar como en el Londres nocturno. Hermione se puso unas botas tacón alto con una minifalda y una camiseta rojo brillante que destacaba el colgante y la pulsera que le regalaran Ginny y Harry. Ginny llevaba un pantalón chupin ajustado con una camiseta de mangas ¾ muy escotada color violeta y Luna una pollera sobre las rodillas con un pronunciado tajo del lado derecho y una blusa azul eléctrico.
Severus Snape era el encargado de controlar la salida a Hogsmeade ese día, cuando vio aparecer a Hermione se sonrojo imperceptiblemente al imaginar a la joven con el, sacudió la cabeza rápidamente para alejar esos pensamientos. Los profesores también irían a la disco para controlar un poco a los jóvenes… Mentira, ellos iban por pura curiosidad y diversión pero controlar a los alumnos era muy buena excusa.
En el camino los chicos hicieron bromas y se elogiaron mutuamente, Harry y Ginny estaban muy pegados…
Cuando entraron a la disco quedaron alucinados. Solo Hermione había ido antes a una en Londres. Las paredes tenían dibujos fosforescentes, y las luces de colores cambiaban continuamente, en el centro estaba la barra en color violeta intenso con taburetes rojos. En los costados habían algunas mesas con sofás rojos también. En ese momento se escuchaban orixas, las chicas comenzaron a bailar inmediatamente. Un rato después el lugar estaba repleto.
Hermione se acerco a la barra con los demás, Ginny pidió un cosmopólitan, Luna un toc toc; Harry, ron y Neville pidieron wisky de fuego. Cuando le toco a Hermione pidió dos tequilas "José Cuervo", cuando se disponían a brindar llegaron a la barra McGonagall, Snape y Sprout.
- Vaya, vaya… Que coincidencia… Es una pena que no estemos en le colegio- dijo siseando Snape
- Oh, Severus, déjalos tranquilos… No necesitas que te recuerde tus años de colegio ¿no?- le reprendió McGonagall- Srta. Granger… ¿Va a tomar eso?
- No te lo recomendaría querida a menos de que estés acostumbrada, vas a marearte mucho…- dijo con tono preocupado Sprout
- No se preocupen profesoras, sé lo que hago… Tomo tequila desde los 14…
- Y por lo que veo del bueno ¿no?- en ese momento comenzaron a pasar merengue- Espere y brindamos- le dijo Snape para sorpresa de todos- después de todo, nunca tuve la oportunidad de agradecerle por encontrarme en la casa de los gritos.
Hermione se limito a sonreírle, esperaron a que el barman preparara los tragos de los profesores.
- ¡Por el mundo mágico, libre de Voldy!- exclamo la profesora Sprout provocando al risa de todos
Brindaron y varios miraron a Herm que tomo su tequila bien a la mexicana, sin limón ni sal, al igual que Severus.
- ¿Vamos por el segundo Granger?- dijo el oscuro profesor mientras tomaba el segundo vasito
- Si, profesor
Tomaron el 2° trago e inmediatamente Hermione se dirigió a la pista sonriéndole para empezar a bailar, en ese momento empezaron a pasar reggeton.
La castaña fue seguida por sus amigas, las tres bailaban sensualmente, cada una mirando al objeto de su deseo, Hermione bailaba sola y rechazaba todas las invitaciones. Los chicos las miraban babosos, Neville junto valor e invito a la profesora Sprout que trataba de seguir el ritmo en la barra, al ver esto Harry invito a McGonagall…
Ron y Snape quedaron solos hasta que Ginny se dio cuenta del estado de las orejas de su hermano y lo saco a bailar… Como Sev estaba solo… Hermione se atrevió a acercarse un poco…
- ¿Le gustaría bailar conmigo profesor Snape?- sentía que debía salir corriendo velozmente
- Ya que no hay de otra…Deberé bailar con usted Granger
Snape se saco su túnica quedando solo con un pantalón de vestir negro, una camisa blanca que tenia gemelos de serpiente. Los demás miraron impresionados cuando tomo la mano de la ojimiel, sonó Locura automática y aunque no bailaban muy cerca y no continuaban con las manos tomadas, bailaban muy bien juntos.
Varios alumnos señalaban y cuchicheaban alrededor de las extrañas parejas…Principalmente señalaban al Slytherin.
- Seremos la comidilla del colegio por bastante tiempo.
- Si quiere…
- ¿Alguna vez me ha importado lo que dijeran de mi Granger?
- No, creo…
- Nunca…
- Baila muy bien profesor…
- Como todo lo que hago Granger- dijo levantando una ceja
La joven sonrió y sacudió la cabeza, ese hombre había cambiado mucho pero nunca dejaría de ser un Slytherin.
Un rato después los profesores volvieron al castillo… Lo que no sabían era la áspera sorpresa que los esperaba.
