Hola mis queridos lectores! Siento mucho no poder actualizar con frecuencia, por eso intento darles siempre capítulos considerablemente largos. Les agradezco muchísimo sus reviews, me animan mucho y me dan una idea de que tal lo estoy haciendo, también a quienes leen pero no dejan comentarios. A partir de ahora tendremos mucha mas interacción entre nuestra amada parejita y algo grande va a suceder en Hogwarts! Cada vez estamos más cerca de la tan esperada boda!!! Acepto tomatazos, ataques de lechuga y bromas de Sortilegios Weasley!! (Intenten evitar por favor los cruciatus y demás maldiciones dolorosas)…

En la mitad del chap hay una parte que va muy bien con la melodía en la que me inspire, es de Sailor Moon, que se llama My Blue Heart. Si la buscan en van a encontrarla al toque. El punto donde hay que ponerla esta señalado.

Ahora… VAMOS CON EL NUEVO CHAP!

Capitulo 11: My Blue Heart

Muchas veces nos encontramos en situaciones que no buscamos, muchas veces las cosas no salen como las planeamos pero siempre, en todo momento, nuestras decisiones marcan una diferencia e influyen en el mundo, afectando a personas que conocemos y a aquellas que no.

Ron… Ron… ¡RONALD WEASLEY!- el pelirrojo despertó de su letargo sobresaltado- ¿Qué quieres Ginny?

¿Qué te sucede?- el pelirrojo cerro los ojos y se acomodo mejor en su butaca favorita de la sala común de Gryffindor.

Nada, solo pensaba en todo lo que esta pasando.

Mmmm…- Ginny miro con suspicacia a su hermano, sabia que sus gritos de la otra noche le habían afectado- Voy a subir con Harry al cuarto de Hermione, esta acomodando sus cosas para mudarse fuera de la torre.

La verdad estoy algo cansado, vayan ustedes- abrió los ojos y miro a la pelirroja con una sonrisa triste en la mirada- Cuando quieran mover las cosas a su nuevo cuarto me avisas.

Como quieras pero si no subes con una chica la escalera…

Se convertirá en tobogán, lo sé.

La pelirroja se fue sin más remedio. Harry la esperaba al pie de las escaleras que conducían al dormitorio femenino de 7° año.

Sigue mal…- contesto ante la mirada interrogante de su novio- Ya se le pasara, debemos darle tiempo, de todas formas, Hermione debería hablarle sino se le pasa pronto.

Cierto, anoche no durmió muy bien.

Se nota- contesto pensativamente- Muy bien, debemos movernos al mismo tiempo para que el encantamiento no se active.

Ok, ¿lista?

Juntos pusieron el primer pie en el escalón… Lo malo fue que Harry puso el derecho y Ginny el izquierdo, lo que provoco un buen resbalón que casi los tumba, lo intentaron de nuevo y luego de unos minutos se hallaban ante la puerta.

Hermione ¿estas presentable?- pregunto Harry mientras tocaba la puerta.

Un momento, Lavander esta terminando de cambiarse- contesto Hermione del otro lado.

¡Hola Harry!- exclamo la rubia cuando salio alegremente de la habitación- ya pueden pasar. Nos vemos luego- bajo las escaleras rápidamente, al parecer tenía algo muy importante porque estaba bastante arreglada y dejo el aire detrás de ella impregnado de una suave fragancia.

¿Cómo va todo Herm?- pregunto Ginny.

Ya estoy terminando, no sabia que tenia tantas cosas, generalmente ya casino queda nada a fin de año pero ahora esta todo lleno.

Vas a tener un cuarto entero para ti sola, fui a ver si estaba limpio o había que arreglar algo, es como un pequeño apartamento, un elfo me dijo que suele ser como un cuarto de huéspedes.

No tiene importancia realmente, de todos modos solo estaré allí unos meses- se sentó agotada en la cama y acaricio las cortinas- No sé que debo hacer, es bastante difícil acercarme a Snape con las clases y los deberes y nuestros horarios son bastante incómodos… Nos casaremos y casi no compartimos nada de tiempo junto.

A mi me pasaba algo parecido cuando salía con Dean- contesto Ginny, Harry miro con recelo a su novia.

¿Y como hacían?

No te pongas tonto Harry- contesto divertida- sencillamente hacíamos los deberes juntos, o yo estudiaba mientras el me observaba y cosas así, solíamos tomarnos algún recreo luego de terminar con cada materia para…- se puso algo colorada y no continuo.

Voy a hacer de cuenta que no lo escuche, Dean es un buen amigo y no quiero sentir celos.

Serian infundados, con el no compartí ni una décima parte de lo que tengo contigo- la pelirroja se acerco y le dio un suave beso.

Ejem… Recuerden que estoy aquí, por favor.

Lo siento- se disculparon ambos.

Tal vez deba hacer eso pero no sé si querrá..

Con intentarlo no pierdes nada pero ganas mucho… Lo peor que puede pasar es que te diga no.

El rostro de la joven castaña se ilumino, el peso que sentía en su estomago se aligero un poco para ser reemplazado por una pequeña esperanza.

Ginny me harías un gran favor si…

No te preocupes, Herm, recoge tus libros que Harry y yo nos encargamos de todo.

La castaña sonrío y se apresuro a buscar sus libros y meter todo en la mochila. Se arreglo un poco ante el espejo, para extrañeza de sus espectadores, y salio luego de darles un abrazo lleno de emoción a ambos.

Severus caminaba de un lado a otro en su habitación, con todo el trabajo que tenia apenas si veía en las comidas y durante las clases a su prometida. Seria bastante incomodo pasar a convivir todo el tiempo sin conocerla completamente. Claro que sabia bastante luego de observarla tanto pero jamás la había mirado mientras estaba con sus amigos o en su cuarto o haciendo cualquier otra actividad.

El sonido de la puerta llego lo alerto. No esperaba a nadie y Draco solía avisarle cuando iría a verlo.

Draco no me dijiste que… Buenas tardes, Srta. Granger- no estaba seguro de haber podido disimular su sorpresa.

Perdón por aparecer así, si quiere vengo en otro momento, este… Yo solo… Adiós.

En un par de zancadas alcanzo a la muchacha y tomo su mano para detenerla, ella se giro a mirarle, su sonrisa tímida parecía ser todo en el mundo, sacudió un poco la cabeza para recuperar el habla.

Me alegra que viniera, Srta. Granger. Yo le dije que podía venir cuando quisiera y cumplo siempre mi palabra.

No quiero molestarlo, profesor.

No lo hace ¿Qué puedo hacer por usted?- la incomodidad era latente y no soltó su mano, sintió el metal calido del anillo y deseo que pronto lo acompañara una alianza.

Yo pensé que…- desvió la mirada avergonzada, lo que minutos antes le parecía una gran idea ahora le parecía estúpido, se fijo en como sus manos calzaban perfectamente y el rubor invadió sus mejillas.

Lo siento- dijo Snape liberando su mano.

No me molesta- murmuro con timidez evitando a toda costa sus profundos ojos.

Ven, estaba terminando de preparar mi próxima clase- se acerco al sofá y la invito a sentarse- ¿Qué pensaba? Si ha venido hasta aquí es por alguna razón.

Yo… Creí que, bueno, ya que casi no nos conocemos a nivel personal pensé que talvez, podríamos compartir un poco mas… Y sé que no tiene tiempo, y nuestros horarios no son una gran ayuda, por el contrario pero tal vez…

El rostro de Snape era sorpresa pura, parecía incrédulo de lo que escuchaba, de hecho Severus se sentía así, ella, por libre albedrío, decidió buscarlo para pasar mas tiempo con el, era increíble por lo que el súbito movimiento que la joven realizo lo sobresalto un poco.

Siento molestarlo, no debí venir…- era una completa estúpida por pensar que el aceptaría algo así, era un hombre ocupado y ella… ella solo debía casarse con el.

Si debió venir, pienso que es una…- iba contra su propio instinto expresar algo bueno ante una persona que tuviese el escudo de Gryffindor en su pecho- idea muy inteligente y practica, para ambos.

¿De verdad?- la castaña se mordió el labio con ilusión.

Mire, yo debo ir ahora a dar mi ultima clase de la tarde pero puedes quedarte, en mi biblio… Bueno, pronto también será de usted y puede ir acostumbrándose al lugar mientras esta sola. Luego, otro día podemos hacer lugar en mí… nuestra biblioteca para sus libros, y la decoración, puede ir agregando cosas…- nunca en toda su vida se había encontrado ante tan buenas expectativas, se freno, no le gustaba perder el control pero esto podía con él, se sentía… ilusionado.

Yo…- no sabia si sonreír o reírse a carcajadas, jamás pensó que vería a Snape tan ¿feliz?- me encantaría- algo calido y apabullante comenzaba reemplazar la angustia que de alguna manera cargaba desde la decisión de casarse.

Entonces, yo debo irme, tenga cuidado con los libros de la fila mas alta, son… bueno, están encantados, luego arreglare esos para que no corra ningún riesgo.

Severus tomo sus papeles y salio de la habitación conteniendo las carcajadas de alegría, Hermione comenzó a recorrer la casa, la decoración era de su total agrado, la habitación… un poco menos de Slytherin no estaría mal, el ropero podía modificarse, siempre quiso uno que rotara y parecía lo mejor, ese le gustaba mucho pero no había suficiente espacio para la ropa de ambos y no podía tener todo en su baúl todo el tiempo. Agregaría algunas fotos en la sala, una de sus padres y de sus amigos, alguna de la boda. También quería un estudio privado, el laboratorio podían compartirlo seguramente.

Con estas ideas en la cabeza, acomodo en la mesa ratona frente al fuego y saco sus libros, comenzaba a hacer frío en el castillo, el invierno se acercaba lentamente. Termino con runas y comenzó con pociones, debían hacer un ensayo de un metro para Slugorn sobre la poción mata lobos, no la prepararían pero debían conocer sus características y demás.

No tengo suficiente información aquí- murmuro fastidiada para si misma mientras cerraba el libro de Pociones Avanzadas 7° curso.

Se dirigió a la biblioteca y comenzó a leer los títulos. En una mesita en el centro, al lado del diván aterciopelado, había un gran libro rojo brillante. Se veía muy fuera de lugar en una casa donde casi todo era blanco, plata, verde o negro. Dudo un momento, intento verificar si era uno de los que no podía leer pero no hallo ningún hueco en las filas superiores. Examino la portada atentamente, no tenía titulo alguno o autor, titubeo antes de acercar su mano.

Todo sucedió en segundos. Apenas hizo contacto con la tela del extraño volumen, sintió como si se quemara, no podía separar su mano. Sintió a Snape gritar algo detrás de ella y en el momento salio disparada hacia atrás dando contra los estantes y recibiendo un golpe en el estomago que termino de tumbarla.

Abrió los ojos aturdida, la ultima vez que recibió un golpe así fue cuando Bella la tuvo en su poder. Snape, estaba a su lado algo despeinado.

¿Dónde se golpeo, esta bien?- la preocupación era clara en su mirada pero mantenía la voz tranquila- Es mi culpa, olvide por completo ese libro estúpido.

Estoy bien, me duele mucho la mano, no es nada realmente- pero cuando observo la gran herida estuvo a punto de desmayarse, parecía como si un bowtrackle hubiera intentado quitarle la mano a arañazos.

No se preocupe, vamos al aula, la poción que necesito esta terminando de cocerse. Tu gato me trajo hasta aquí- la ayudo a ponerse de pie con cuidado, sosteniendo firmemente su cintura.

Puedo caminar- dijo con una leve sonrisa.

Prefiero no arriesgarme.

Entraron al aula y se dirigieron al escritorio, ayudo a Hermione a sentarse encima, primero le dio una poción para mitigar el dolor del golpe y luego sostuvo su mano mientras vertía un líquido gris sobre la herida. En ese momento, un grupo de estudiantes entro al aula precedido por un distraído Flitwick.

Ambos giraron al mismo, tiempo, la falda de Hermione estaba algo subida, por lo que sus piernas podían apreciarse sin problemas, su camisa desarreglada y ambos estaban despeinados. El pequeño profesor miro la escena confundido, sus alumnos estiraban el cuello para ver mejor y comenzaron a murmurar.

Lo siento Severus, me dijiste que podía… No imagine…

No es lo que parece- contesto ofuscado y siseante- la Srta. Granger tuvo un accidente y estoy curándola- una pequeña risa se escucho entre los estudiantes.

¡Silencio!- exclamo Flitwick- puedo esperar afuera- en eso la herida empezó a humear y Hermione se quejo.

Listo, ahora podemos irnos- los alumnos se apartaron y salieron veloces, Hermione muy sonrojada por la escena y el hecho de que, al parecer, Snape había olvidado soltar su cintura.

Llegaron a la casa con Snape maldiciendo por lo bajo. En la cena seria el gran tema de conversación. Una vez dentro se percato de que la castaña seguía a su lado sin moverse.

¿Por qué sigue ahí Granger?- pregunto de malos modos.

Porque usted no me suelta- el tono de su respuesta fue duro, se sentía estupida, dividida entre la vergüenza, la emoción y ahora el fastidio por su mal carácter.

Lo siento- se soltó bruscamente y avanzo a zancadas hasta la biblioteca.

¿Por qué se comporta así?

¿Qué es así?- pregunto sarcásticamente.

Como un…- Snape seguía siendo su profesor pero en ese momento no eran solo eso- grandísimo idiota. ¡No es mi culpa que usted olvide cosas peligrosas por ahí!

Como si fuera lo más natural del mundo se dirigió al baño y dio un portazo. Sorprendida de su propia reacción, se sentó en el batter y oculto el rostro entre las manos. Afuera Snape se maldecía a si mismo dividido entre la exasperación y la preocupación, todo había estado tan bien hasta ese momento.

Srta. Granger… Ejem…- se sentía completamente idiota hablando con la puerta- perdóneme, tiene reacción… digo… razón, por favor, abra.- el adolescente inseguro surgía como una sombra, volviendo en el tiempo, era la puerta de la sala común de Gryffindor la que se habría para negarle una vez más el amor.

No quise azotar la puerta- contesto mientras salía, tenia los ojos brillantes- a pesar de todo lo que dijo ¿se avergüenza de que nos vean juntos?

Jamás sentiría vergüenza de usted, jamás.- No, esta vez era la puerta de su baño y no era Lily quien surgía sino Hermione, su dulce Hermione.

No es un peso para mí y… después de la pus de bubotuberculo ¿cree que me preocuparía por los comentarios de un montón de mocosos?

La castaña sonrío débilmente, el decidió que no era momento de contener impulsos, limpio la lagrima que escapo de la nívea mejilla, sonrío suavemente y se dirigió a la sala.

¿Qué buscaba en la biblioteca?- se acerco al ensayo- Ya veo. Tengo el libro que necesita, lo traigo en un momento.

Gracias, profesor.

Snape volvió al los pocos segundos con un libro de cubierta verde botella con letras doradas. Aquí tienes todo sobre esta poción, es del creador de la poción matalobos y tiene algunas anotaciones propias que tal vez encuentres interesantes.

Hermione se acomodo y abrió el libro, mientras tanto Snape comenzó a quitarse la tunica distraídamente, desabrocho algunos botones de la camisa blanca y se recogió el cabello en una cola a la altura de la nuca. Se recostó en el sofá detrás de ella con algunos ensayos y observo la melena revuelta. Ya no era el adolescente tímido e idiota, era un hombre que luego de muchas penurias encontraba su redención en esa joven, sorprendiéndose a si mismo.

Srta. Granger…

¿Mmm?- contesto sin apartar la vista del libro, el no respondió, se giro y lo encontró mirándola atentamente, parecía que quería decir algo pero no podía- Yo también pienso que esto puede resultar, profesor.

Ninguno hablo durante lo que quedo de la tarde y parte de la noche, cenaron juntos una rica sopa de pollo y de postre una tarta de manzanas.

La mañana siguiente, Hermione despertó sonriente por primera vez en mucho tiempo, mientras se arreglaba Ginny llego para saber las novedades, por primera vez la castaña se comportaba como una adolescente hablo emocionada sobre la tarde anterior, Ginny contribuía con exclamaciones y caras pero en un momento titubeo…

¿No olvidas nada?- pregunto entrecerrando los ojos.

Creo que no ¿por q…?- la comprensión invadió el rostro de la castaña- ¿Qué fue lo que escuchaste?

Cosas…- respondió con picardía.

¿Qué cosas?

Bueno… algunos alumnos te vieron con Snape en el aula de Defensa, ambos algo desarreglados y el te sostenía por la cintura.

Cierto… Sigue…

Dicen que tienes una aventura con Snape, otros que Snape seguro intento obligarte a algo… Otros que intentas sacar mejor nota en los éxtasis seduciendo a Snape.

Me sorprende lo segundo, nada porque alterarme- contesto riendo.

Te lo tomas muy bien- respondió la pelirroja mientras abría la puerta.

Ginny, creo que las cosas pueden funcionar con él, creo que después de todo, ese cáliz sabe lo que hace realmente.

Bajaron hablando sobre la casa, cuando podría llevar a Ginny a conocerla y sobre la nueva habitación de Hermione. Al llegar al Gran Comedor, los murmullos no tardaron en iniciar mientras muchas cabezas giraban para ver a la joven. Ella busco con la mirada a Snape que la observaba desde la mesa, el solo inclino la cabeza imperceptiblemente, ella le sonrío con la mirada antes de sentarse junto a sus amigos.

Snape no había sacado tan barato el descuido, McGonagall le dio una charla completa sobre su irresponsabilidad, incluyendo frases como "para el caso que sea algo público, para que molestarse manteniendo el secreto". Dumbledore, lo persiguió por todos los retratos del castillo con preguntas sobre la tarde anterior, cuando llego su primera clase tenia un humor de perros que aligero descontando puntos a los leones.

Esperaba la tarde con ansiedad como cada día de esa semana.

El domingo, luego del almuerzo volvió a su hogar, no le sorprendió encontrar a Hermione instalada frente al fuego con un ensayo casi terminado, se acerco y miro sobre su melena el titulo, era increíble lo rápido que se había adaptado a su presencia, la naturaleza con la que ambos se desenvolvían alrededor del otro.

Srta. Granger, creó que hoy podemos ver lo de sus habitaciones personales y hacer espacio en la biblioteca para sus libros y me gustaría mostrarle una habitación especial.

Un segundo…- respondió sin girar la cabeza mientras escribía la ultima frase y firmaba- perfecto, ahora estoy libre.

Perfecto, aquí tengo un plano mágico, lo que modifiquemos aquí…

Se modificara en el espacio real en cuanto dejemos el lugar.

Correcto.

Extendió un plano de la casa sobre la mesa ratona y se sentó junto a ella. Hermione se estremeció un poco al sentir su aroma.

He pensado en tener un pequeño estudio, con un ventanal y… ¿Estaría mal si compartimos el laboratorio?

Creo que podemos intentarlo- añadió con un toque de varita lo Hermione pidió, agregaron un cuarto extra para huéspedes y agregaron un ventanal en el baño frente a la bañera.

Perfecto- dijo la castaña con una sonrisa admirando el plano.

Lo sé- respondió el a lo Slytherin.

Alto…- acababa de divisar un pequeño cuarto que no recordaba haber visto antes.

¿Qué sucede? ¿Mas ventanas?- sabia perfectamente porque el alto de la castaña.

Ese cuarto…

Era lo que quería mostrarle, pero antes, salgamos un momento para que este lugar cambie. Con un pase de varita cubrió todo con sabanas y guío a la joven hacia fuera.

Se mantuvo de pie en el pasillo que conectaba el despacho con la casa, el suelo tembló un poco, Hermione se apoyo en la pared frente a él observándolo, había algo mas en ese hombre y quería descubrirlo, además… su mente le jugaba malas pasadas en sus sueños, sueños que hacían que toda su entrepierna se humedeciera, sueños en los que Snape lograba un estado de éxtasis total en su cuerpo.

Creo que ya es seguro entrar, Srta. Granger- Hermione se ruborizo fuertemente.

Claro.

Las sabanas estaban cubiertas de polvo, con un movimiento de varita, Hermione dejo todo limpio. Snape extendió su mano hacia ella mirándola fijamente, observaron los cambios en cada habitación y la nueva, Snape le dijo a Hermione que podían comprar los muebles durante su luna de miel donde ella quisiera para su estudio y cuado entraron al baño Hermione casi cae en la bañera luego de frenar de golpe sin avisar a Snape que alcanzo a sostenerla.

Ahora veamos la biblioteca, podemos añadir algunas repisas si hace falta.

Pero quiero ver el cuarto que estaba…

Luego Srta. Granger.

En la biblioteca, Snape le indico los libros de artes oscuras, los encantados con sus correspondientes encantamientos, agregaron algunos estantes e hicieron lugar en otros.

Creo que este libro puede interesarle mucho- dijo señalando un libro gastado de cubierta negra que no tenia nada escrito.

¿De que trata?- pregunto extendiendo su mano para tomar el volumen, en cuanto tiro de el, las estanterías se hundieron y se hicieron a un lado, dejando al descubierto una puerta labrada de color negro.

Adelante- dijo ante la cara de sorpresa de Hermione y su mirada interrogante.

Al entrar en la habitación no pudo hacer menos que exclamar con sorpresa, se encontraban en lo que parecía un bosque en pleno otoño, con un pequeño arroyo corriendo debajo de un lustroso piano negro, donde debería haber un techo de piedra, se encontraba el cielo, igual que e el gran comedor, solo que el encantamiento era mas como el aula del centauro Firence.

Es… hermoso… es… No recuerdo haberle dicho que toco el piano, aunque mis manos están un poco duras porque no lo hago hace mucho.

No sabia, mi madre tocaba maravillosamente y ella me enseño.

¿Puede tocar para mi, profesor?- Snape se dirigió al taburete y pidió a Hermione que se sentara indicando el espacio a su lado.

-------------------------------------------------------------Poner melodía "My Blue Heart"

No dijeron ninguna palabra mas, Severus se acomodo y cerrando los ojos comenzó a tocar una melodía hermosa y melancólica, cada nota tocaba el corazón de Hermione, las imágenes pasaban por su mente, tuvo conciencia sobre quien estaba a su lado, sintió cada movimiento de sus manos como escrito en ese cielo que oscurecía al paso de su melodía y se llenaba de estrellas, miro su rostro apacible, y fue conciente también del sentimiento que había crecido en ella durante ese ajetreado mes, sintió la fuerza que amenazaba con explotar ahora y que manaba, sin que ella lo supiera, durante sus sueños… Sintió que las palabras dicha durante su primera cena eran ciertas ahora más que nunca antes.

Quería transmitirle todo su amor en esa canción, todo lo que el era, lo que era su vida, quería decirle cuanto dependía de su sonrisa, abrió los ojos, ella le miraba, cuando sus ojos e encontraron surgió una comprensión total entre ambos, no hizo falta la legeremancia, estaba todo dicho en sus ojos, sus labios comenzaron a acercarse lentamente y en ese momento la melodía termino devolviéndolos al lugar donde estaban, faltaban escasos milímetros para que se unieran finalmente pero ninguno se atrevía a seguir, una suave brisa, surgida de quien sabe donde los envolvió, levantando a su alrededor algunas hojas, sus cabellos sueltos danzaron rozándose mutuamente, sus labios cosquillearon y finalmente, Severus acorto el espacio rozando apenas los rosados labios femeninos que respondieron de la misma forma, al separarse, Hermione sonrío abiertamente, el sonrió aliviado por su reacción, ambos sabían que ese beso no significaba nada y a la vez significaba todo, ninguno esperaba nada después de eso pero ambos sabían que acababan de terminar con la incomodidad y que ambos se entendían y conocían como nunca nadie mas podría hacerlo.

Es una melodía hermosa, profesor.

La escribí luego de un extraño sueño que ahora entiendo.

Creo que Winky ya tendrá lista la cena.

Otro día, deberá tocar usted.

Se me da mejor el canto.

Esperare el momento para oírla.

Sin más que decir, salieron de la sala y tal como Hermione predijo, Winky esperaba con una suculenta cena servida.

El día siguiente amaneció lluvioso, el techo del Gran Comedor se arremolinaba en grises y agitadas nubes. McGonagall, se veía extrañamente ansiosa, el día anterior había aparecido un cartel en las salas comunes comunicado que al día siguiente durante el desayuno se haría un anuncio importante.

Hermione miraba de reojo a su profesor a pesar que este no daba señal alguna de notar su presencia. Se sentía ausente, pensando en Hogwarts después de la gran batalla. Esa mañana, una alumna de séptimo de Ravenclaw se había retirado de Hogwarts para terminar su educación en Beuxbaton, luego de estar varios días en la enfermería a causa de las pesadillas que le atormentaban, pesadillas causadas por los mismos muros que alguna vez consideró su casa. La excitación de la victoria pasaba y dejaba lugar a la melancolía, tristeza y desesperación. Una semana atrás, la señora Weasley contaba en una carta que George no mejoraba y que había destruido una buena parte de los inventos para la tienda. Percy se hacia cargo pero no era lo mismo y las ventas habían bajado un poco. La señora Weasley, sabia Hermione, solo se mantenía de pie por sus otros hijos, pero la desolación era un presente constante en su mirada, fuera de lugar. No reparo en McGonagall hasta que el silencio llamo su atención.

Este año, debido a circunstancias especiales, nadie podrá quedarse a pasar las navidades en Hogwarts- las caras de interrogación aparecieron por todo el comedor- La restauración del colegio no ha sido terminada, la protección del castillo debe reinstaurarse.

Harry Potter venció al Que- No- Debe- Ser- Nombrado ¿de que debemos protegernos?- sonó una voz desde la antigua mesa que solía ser de Gryffindor.

Muchas gracias por recordarlo Sr. Corner, pero la protección de los estudiantes siempre será primordial, con Vo….Voldemort o no, deben entender que Hogwarts vale demasiado como parte de la comunidad mágica como para dejarle sin protección alguna. Muchas gracias.

McGonagall se sentó y continuo su charla con Snape, Hermione le vio fruncir le entrecejo, había algo raro en esa resolución.

Hermione ¿crees que sea por tu boda?- Ginny le hablaba lo suficientemente fuerte como para que solo Harry y Ron pudieran oírle.

¿La boda de Hermione?- exclamó Ron, a lo que varias cabezas dieron la vuelta

No estupido, estoy hablando de la boda de Percy- dijo más fuerte Ginny.

¿Percy se casa?- pregunto con cara estupida el pelirrojo.

¿No lo recuerdas Ron? ¡Oh! Es que olvide contarte, mama mando una lechuza avisándonos.

¡WOW! ¿Con quien?- pregunto con los ojos abiertos como platos.

Ginny, me voy a clases. Búscame en mi habitación después- Ginny inclino la cabeza mientras fulminaba a su hermano. Los curiosos que habían parado la oreja miraron a la castaña irse y centraron su atención de nuevo en su desayuno.

¡Ouch!- fue el grito ahogado por la comida que dio Ron tras una fuerte, muy fuerte patada de Ginny en las piernas.

Eres un patán, ¿quieres que todo el mundo sepa lo que sucede con Hermione?

Lo siento…- Harry miraba concentrado su desayuno, había aprendido a dejar que se mataran, no se había librado de Voldy para que lo mataran su novia y su mejor amigo- No me di cuenta.

Tu estupidez podría traer problemas a Hermione.

Dije que lo siento…- murmuro- y entonces, ¿Cuándo se casa Percy?

Eres tan…- Ginny se giro y se alejo de la mesa hacia sus clases sin siquiera despedir a Harry.

Mujeres… ¿Tu sabes algo?- pregunto aun despistado a Harry.

Percy no se casa, solo lo dijo para salvar tu error.

¡Ah! ¿Me pasas los buñuelos?

¿Que te sucede?

Nada.

Actúas extraño, no eres tan estupido como intentas parecer- Harry tenia fruncido el ceño- Ron sabes perfectamente que no había forma de saber que…

Lo sé, pero es más fácil si no tengo que meterme en el agua helada de a poco. Prefiero hacerlo de una vez… ¿Entiendes?- había resignación en su voz, la resignación de quien ha perdido todas las esperanzas.

¿Te has dado por vencido?- pregunto Harry por impulso.

Anoche, cuando por quinta vez esta semana, no durmió en su cuarto. La espere bajo la capa, casi toda la noche.

Quieres decir que ella y Snape…- la sorpresa era franca, el había alentado a Hermione a acercarse a Snape pero siempre guardo la esperanza de que el fuera tan desagradable que ella eligiera a Ron.