Disclaimer: Shingeki no Kyojin pertenece a Hajime Isayama.


El escuadrón Braun

Mayo 879

La mañana era perfecta para salir a tomar el aire libre o ejercitarse en los campos arbolados cercanos al cuartel de Erhmich. Sin embargo, los cadetes de la generación 123 habían sido citados desde primeras horas a uno de los patios para recibir indicaciones, todos habían llegado puntuales esperando encontrarse con algún líder de escuadrón o con el subcomandante, sin embargo, quien los esperaba era Gabi Braun, quien se tomó su tiempo para hablar. Pues, hasta pasados 10 minutos de completo silencio, donde ella solo se había mantenido de pie con los ojos cerrados, torturando a los jóvenes, quienes no sabían si era adecuado llamarla o moverse siquiera; por fin habló.

―Ya que tengo su total atención ―mencionó con relativa calma, desesperando internamente a los cadetes

"¡Tienes toda nuestra atención desde que llegamos!" gritó Bastian para sí.

―Tengo un aviso importante que comunicarles ―continuó agravando su voz. Los cadetes se pusieron tensos, temían malas noticias ―¡Desde ahora seré su instructora! ―exclamó Gabi con orgullo, esta vez causando escalofríos en los jóvenes, especialmente en el príncipe

―P-pero Capitán... ―habló Gretel. Braun le lanzó una advertencia con la mirada, la joven astutamente logró suavizar el asunto ―usted solo entrena a los candidatos de élite ¿cierto?

―Así es ―respondió Gabi con una sonrisa arrogante ―pero esta vez haré una excepción

―¿P-por qué? ―formulo Bastian sorprendido

―Les explicaré... ―suspiró frustrada ―en esta generación hay varios primeros lugares, además contamos con el titan Fundador ―señaló al pelirrojo ―así que por órdenes superiores, los entrenaré para que igualen al escuadrón de élite

―¡¿Cómo?! ―mencionaron los jóvenes asombrados ―¡aún somos cadetes! ―pronunció Kesia

―Precisamente por eso ―Gabi bufó ―necesitamos a soldados mejor preparados, especialmente aquellos cercanos a los titanes cambiantes

―¿Eso no es excesivo... ―apuntó Natan

―¡No! ―exclamó la capitana sobresaltando a los jóvenes ―Es lo mínimo a lo que deben aspirar. ¡Atención! Desde ahora trabajaran en grupos pequeños para actuar de forma rápida y coordinada, así que, ¡¿están listos para conocer a su equipo?!

―¡Si señor! ―pronunciaron los cadetes firmemente, aunque estuvieran nerviosos

―Eren, Murakumo y Anya ―los tres mencionados dieron un paso al frente, ante la mirada inquisitiva de Braun ―Ustedes serán el equipo número 1, si los he elegido es porque tienen años de conocerse. Quiero que usen eso a su favor, ¡¿están de acuerdo?! ―exclamó la castaña, manteniendo su mirada en el pelirrojo

Los jóvenes asintieron, Gabi entonces enunció al segundo equipo ―Tabatha, Gretel y Jason ―los cadetes también avanzaron hacia el frente ―Tabatha, siendo un titán cambiante será la fortaleza, Gretel sobre ti recae la toma de decisiones, y Jason seras el apoyo de tus compañeros

―Hugh, Derek y Kesia, equipo 3. Lo mismo va para ti Hugh, aunque siendo el titán Carguero debes ser auxiliado, y no hay mejor defensa que la ofensiva de Derek ―el mellizo alzó una ceja muy levemente ―Kesia en tanto es buena manejando al personal, especialmente a dos chicos problemáticos ―la muchacha de piel oscura sonrió

―Equipo 4: Bastian, Mei, Natan, Achim e Irina ―los chicos se pusieron firmes para escuchar la explicación de su equipo ―Bastian seras el líder ―Bastian Steinbach quedó asombrado por su nombramiento, pero después de unos segundos lo aceptó con entereza ―Mei, Natan y Achim ustedes deberán apoyar a su líder con sus aptitudes, además deben proteger a Irina ―los demás voltearon a ver a la melliza ―ella no es un titán, pero es tan importante como si lo fuese, de ahí que este equipo será el único con 5 integrantes

―¡Pero yo no necesito protección! ―argumentó Irina Merian, para sorpresa de sus compañeros

―Si la necesitas ―respondió Gabi con seriedad ―a menos que tu hermano este dispuesto a ocupar tu lugar ―Derek chasqueó la lengua molesto, no había podido aprender nada de sus poderes Zwilling

―D-de acuerdo ―la melliza se resignó, logró ver que el príncipe le sonreía con complicidad como diciendo "te comprendo", por lo que ya no reprochó más

―Bien, ustedes 14 desde ahora forman parte del escuadrón directo bajo mi mando ―Gabi llevó las manos atrás y en posición firme, recalcó las reglas a sus ahora alumnos ―¡Recuerden bien esto! ¡No aceptaré sentimentalismos baratos, ―fijo su mirada en el trío real quienes solo se encogieron de hombros ―ni desobediencia, ―volteó a ver al mellizo que ni se inmutó ―ni juegos, ―la castaña volteó el rostro hacia Jason y Achim ―ni rumores, ―Kesia, Natan y Tabatha fueron los señalados ―tampoco quiero muestras de debilidad ―ahora giró a ver a Mei, Hugh e Irina ―no toleraré muestras de hormonas alborotadas o coqueteos descarados, ―la capitana mantuvo contacto visual con Bastian ―o cualquier otra cosa que ponga en riesgo la misión!

―¡Si señor!

―Ahora ¡¿están preparados para comenzar su entrenamiento?!

―¡Si señor!

―¡¿Están listos para convertirse en los mejores soldados de Paradis?! ―exclamó la castaña con furor

―¡Si señor!

―¡Pues demuéstrenme de que es capaz la talentosa generación 123! ―retó Braun con cierta malicia, cosa que hizo efecto en los chicos, quienes se mostraron impacientes

―¡Si señor! ―los jóvenes respondieron con fervor, dispuestos de aprender de aquella que fue una orgullosa Guerrera de Marley


...

Marley

El Mariscal de Marley se dirigió a aquel castillo rodeado de un espeso bosque y que anteriormente había pertenecido a la noble familia Messerli ―los portadores por años del titán Mandíbula―, ahora era una especie de centro de mando escondido. Ahí había citado a Herschel y al señor S para explicar los detalles de su plan, sonrió cuando al llegar los vio sentados con obvias caras de incomodidad.

―Buenas tardes Caballeros ―saludo cortésmente a sus invitados, quienes solo le asintieron con la cabeza

―¿Ahora si nos dirás el plan? ―cuestionó Lars Herschel impaciente

―Para eso los cité ―el Marsical hizo una seña y de inmediato una joven soldado le llevó un mapa grande que extendió sobre la mesa, así mismo le entregó unas piezas metálicas ―como ven, es una misión muy importante

En el mapa se apreciaba la isla de Paradis y se detallaban sus regiones naturales, así como los asentamientos humanos. El Mariscal von Ziegler comenzó a mover las fichas metálicas.

―Como sabrán, la meta de esta misión es capturar al titán Fundador que posee actualmente el príncipe Eren, y de paso desestabilizar la isla para apropiarnos de sus tesoros, y para eso... ―el Mariscal colocó una pieza de color rojo en el centro de Paradis ―tenemos que llegar hasta Mitras

―¿Y cómo piensas llegar hasta allí? ―cuestionó nuevamente Herschel ―si tienes que pasar dos murallas y varios bosques y pueblos. Te recuerdo que la invasión del 854 se dificultó tanto, que le dio tiempo suficiente a Jaeger de sacar a los Colosales de una muralla

―Es una buena pregunta General ―Emil sonrió torcidamente ―primeramente, me complace comunicarte que tú serás el encargado de comandar al ejército en Paradis

― ¡¿Pero qué?! ―exclamó Lars anonadado

―Tranquilo, seguirás contando con el apoyo de Brown y Wózniak, y de sus titanes. Además, contamos con ese espía que puede apoyarnos desde el interior de Paradis

― ¡No iré en una misión suicida! ―clamó Herschel irritado ― ¡Prefiero que me mates a que me culpes de un fracaso destinado!

―No fracasarás ―dijo von Ziegler con tono fuerte ―por eso me estoy tomando la molestia de reclutar gente útil

― ¿Eh?

―El señor S, no, Connie Springer, aquí presente ―señaló al hombre que aún se cubría el rostro cuidadosamente ―los guiará por sendas donde no podrán ser detectados, igualmente aportará información útil sobre los altos mandos del Cuerpo de Investigación y...

―Me desharé de ellos ―sentenció Springer con tono sombrío

―Además también he mandado una solicitud de alianza con la tía de la reina, de quien dicen, es responsable de transformar a los titanes modificados ―explicó el Mariscal

― ¿Eso es cierto? ―Lars estaba impactado ante aquella revelación

―Sí, y es muy probable que se ponga de nuestro lado

―Entonces ¿cuántas tropas vas a enviar? ―Herschel aún no estaba seguro de liderar la invasión a Paradis

―Eso puede esperar ―pidió Emil ―ahora también quiero avisarles de dos cosas que también serán vitales para la misión

― ¿De qué trata? ―interrogó Connie

―La misión no solo dependerá del ejército

―Eso veo ―comentó Herschel con acidez viendo a Springer ―has conseguido aliados, un tanto, salvajes

Connie iba a contestarle, pero fue interrumpido por el Mariscal ―No solo ellos y los aliados que están en Paradis, también he conseguido un grupo para "trabajos especiales"

― ¿Qué tipo de trabajos? ―preguntó Lars intuyendo la razón

―Ya sabes, una guerra no solo se gana con fuerza ―Emil se llevó el dedo índice a la sien ―sino también con astucia, y con miedo

Tanto Connie como Lars quedaron pasmados, especialmente cuando entró al despacho un hombre alto, de rostro tosco, ojos rasgados y bigote. Pero lo que les dio escalofríos a ambos hombres, fue el adorno que orgulloso portaba en el cuello: un colgante grande de oro y varios dientes humanos.

―Les presento a nuestros aliados especiales: Terbish y su grupo de asalto

― ¿Acaso no ellos son de... ―Lars no completó la frase, pues Terbish le lanzó una mirada amenazante

―Correcto, son de Khüree ―mencionó von Ziegler ―conocidos por ser excelentes jinetes y arqueros, y este grupo en especial es famoso por causar terror

― ¿No estarás pensando en…?. ―Connie pasó saliva ante "ese" posible escenario

―Ya lo dije, esta misión no fracasará ―dijo Emil seguro de sí ―por eso, si es necesario llevar mercenarios para destruir, torturar o saquear, lo haré

―P-pero...

― ¿No querrás abandonar esta misión a estas alturas? ―le cuestionó el Mariscal a Connie

―No, es solo que...

―Mientras ustedes se enfrentan al Ejército de las Murallas, ellos se escabullirán hasta algunos poblados, y presionarán al príncipe a salir de Mitras

― ¿Incluso si eso involucra inocentes? ―cuestionó Springer algo turbado

―Olvidas que todos los de esa isla son demonios traicioneros ―dijo Emil con la intención de que Connie no mostrara debilidad, cosa que surtió efecto, quedándose callado ―Terbish y su grupo, solo los cazaran

― ¿Eso realmente servirá? ―se cuestionó Lars ―dudo que el príncipe se exponga

―Reveló su identidad como portador del titán Fundador por salvar a un compañero aquí en Marley ―pronunció Emil ― ¿de qué será capaz por salvar a los débiles pueblerinos? ―sonrió complacido

―Eso lo descubriremos ―sentenció Terbish

―Bien, ahora comencemos a preparar las rutas de invasión ―dijo el Mariscal y con la ayuda de las piezas metálicas fue marcando los caminos que lo llevarían a la victoria

Herschel aún tenía dudas con respecto al plan, pero no podía hacer mucho más que aceptar órdenes y crear varias estrategias de respaldo. Connie, realmente no prestaba mucha atención y solo participaba robóticamente, se debatía en si realmente valía la pena masacrar a civiles solo para poder vengarse de sus "amigos". Y Terbish dio unos consejos sobre que terrenos eran los mejores para emboscar o, en su caso, huir.

―Por cierto, había otra cosa que tenías que comunicarnos además de lo del grupo Terbish ―mencionó Lars Herschel

―Lo había olvidado ―von Ziegler se aclaró la garganta y dijo: ―también tengo a una persona designada para eliminar a quien se le ocurra traicionarnos, huir o no hacer nada. Así que vayan con cuidado

―Lo raro sería que no tomaras esa medida ―reprochó Lars ―pero descuida, todos aquí somos unos perdedores, ¡qué más da, si perdemos la vida! ―sonrió resignado

Emil dio por terminada la junta y espero a que todos salieran de la habitación, entonces entró un hombre rechoncho y de bigote bien recortado, juntó a una mujer rubia.

― ¿Y bien? ―cuestionó el recién llegado

―Aun no confió plenamente en ellos ―contestó Emil con sinceridad

―Eso significa que si aceptaste mi propuesta

El Mariscal von Ziegler gruñó y el hombre regordete sonrió divertido.

Non v'è rosa senza spina

―Tú ganas Barone ―Emil lanzó un suspiró

―Vamos Sonia, hay que comenzar con los preparativos para ayudar a nuestro amico el Mariscal

El hombre de cabellos negros rogó por primera vez al cielo, que el dictador de Viteau fuese un hombre confiable, o al menos, alguien prudente.


...

Ehrmich

Después de varias pruebas fallidas, y de un montón de teorías y cálculos, por fin, el pequeño grupo de investigación científica se daba un respiro. Los papeles aún seguían apilados y el material de laboratorio se encontraba dispersado por toda la habitación, sin embargo, lo que ambos hombres custodiaban con recelo, era un tubo de ensayo que albergaba un líquido rojizo.

―¡Por fin! ―mencionó el rubio subcomandante soltando un fuerte suspiro ―¡está listo!

―Al menos la información de ese tal Surt sirvió para el antídoto ―dijo Anansi secándose el sudor de la frente ―por fin logramos revertir su efecto

―Sí ―respondió Arlert, miró una vez más al sujeto de prueba que reposaba en la mesa, que por ahora, parecía haber regresado normalmente a su anatomía humana

―Me preguntó si esto ¿también servirá para los titanes puros y para los cambiantes? ―se cuestionó Zoë

―Eso debemos averiguarlo ―el rubio miro de reojo al joven de piel oscura, le alegraba que de cierto modo, Anansi terminó lo que su madre no pudo ―aunque a estas alturas, con excepción de Florian Reiss ya no debería existir nadie capaz de transformar en titanes a los humanos

―Tiene razón ―comentó el joven de anteojos ―pero aún queda averiguar el verdadero origen de los titanes

―Así es ―Armin volteó la mirada hacia los escritos que había obtenido del diario de Surt, aquel sujeto realmente era un genio ―una vez que obtengamos eso, ya ningún eldiano o mestizo se podrá convertir en titán

―Eso suena muy optimista ―dijo Zoë con una sonrisa irónica

―Lo sé ―el rubio se estiró un poco, miró nuevamente el tubo con el antídoto ―por ahora esto es una gran ganancia ―Anansi asintió satisfecho

Armin recordó la promesa a Connie de que juntos descubrirían un antídoto para convertir a su madre nuevamente en humana. También le juro a Mikasa que con las muestras Ackerman que ella aportó, llegaría a encontrar una solución contra los titanes modificados. ¿Y por qué no?, en ese pacto también estaba ligado Eren, por él, llegaría al fondo del asunto para no repetir la tragedia.

―Por ahora las piezas se van uniendo ―mencionó Zoë ―ya sabemos que son los titanes modificados, conocemos el núcleo que los comanda, tenemos en nuestras manos un suero de transferencia titán, sabemos que los nuevos titanes cambiantes son las extensiones de los titanes cambiantes originales y ahora logramos hacer el antídoto ―Armin sonrió agradecido, todo había valido la pena ―pero aun no entiendo como una persona fue capaz de realizar todo esto

Aquellas palabras causaron una conmoción interna en Arlert, quien desde inicios de año se cuestionaba si había alguien más involucrado en toda esa problemática. En un inicio siempre culpó a Jaeger, aunque ahora veía que el asunto tenía un fondo más profundo y oscuro, uno donde Floch y sus jaegeristas estaban involucrados, y recientemente habían descubierto que hasta aquel científico marleyano estaba implicado.

―Puede que Surt solo haya sido el cerebro tras esto ―mencionó el subcomandante ―pero quienes se mancharon las manos fueron los jaegeristas, la Fraternidad Fritz y los aliados de Florian

―Aun así ―Anansi miró de reojo el diario de Surt ―es increíble que un solo tipo hubiese tenido tanto conocimiento sobre los titanes

Nuevamente las alarmas de Armin se encendieron, según lo entendido, en Marley había una Sociedad exclusiva para el estudio de los titanes, pero tanto Magath como Gabi juraron que no habían más investigaciones secretas. Incluso Falco desconocía a ese tal Surt. "¿Quién será ese hombre?".

―No te preocupes Anansi ―dijo Armin al despejarse de sus pensamientos ―con sus notas podremos encontrar una forma de solucionarlo

―Tiene razón ―comentó Zoë despreocupado ―creo que iré a comer algo, estoy hambriento, ¿gusta que le traiga algo? ―le preguntó al rubio con cortesía

―No, gracias ―Arlert sonrió amablemente ―ve a descansar Anansi, has trabajado mucho. Te lo agradezco

―¡No es nada! ―exclamó el joven de piel oscura rascándose la cabeza ―¡La ciencia es mi pasión! ―dicho esto salió rumbo a la cocina

Una vez solo, Armin nuevamente pensó en el tal Surt y sintió escalofríos. Aquella vez que Eren logró ver las memorias donde le heredaban el poder de los titanes, había dicho algo ―tal vez insignificante― que hasta ahora le causaba una intensa migraña al rubio: Eren Jaeger fue hasta Naraka para eliminar a los científicos de Surt, lo que indicaba claramente que el castaño estaba en contra de los titanes modificados. ¿Pero dónde estaba Surt?, ese tipo también estaba fuera del radar de Florian y de Inocencio, entonces ¿cuál era su paradero?, y lo más importante ¿por qué había hecho esos experimentos?. En sus notas no había ningún interés en ayudar a Marley o desear algo de Paradis.

―¿Qué es lo que realmente deseas? ―preguntó Armin al silencio, pero manteniendo su mirada en las notas del diario.


...

Frontera entre Gelus, Medio Oriente y Khüree

Un gran campamento se encontraba instalado en aquella región llena de bosques y montañas, los alrededores estaban completamente vigilados por un motón de soldados con uniformes de al menos tres diferentes colores. En medio del campamento se hallaba colocada una extensa carpa y al lado, izadas a la misma altura, ondeaban las banderas de Gelus, Khüree y el Medio Oriente, de este último país, se podría decir que era más bien la bandera del único gobierno que más o menos tenía controlada la región.

El motivo de este campamento era porque ese día se reunían los representantes de dichos países para reforzar su alianza en vista de los recientes acontecimientos en Marley, Hizuru y Balyak.

―Es un honor conocerla Comandante Supremo ―reverenciaron un grupo de hombres trajeados a una hermosa mujer de uniforme militar blanco

―Es importante conocer a los aliados ―contestó la mujer rubia con seriedad ―además tenemos que ponernos al tanto de lo que está ocurriendo con las demás potencias

―Por supuesto ―dijo un hombre barbado que usaba un elegante kufiyya ―debo admitir, que no esperaba que una mujer comandara a las Tropas de Invierno ―mencionó como si nada, hasta que al volver la mirada a la comandante, ésta le amenazó con una seña grosera

―La comandante Belyaeva es extraordinaria, por eso está en el puesto ―Yuri Lebedev salió a calmar los ánimos ―nuestro Presidente y el pueblo de Gelus, confiamos plenamente en ella

―Lo entendemos ―un hombre de ojos rasgados les ofreció sentarse a degustar el banquete ―pero, mejor charlemos con una buena merienda y vino de la mejor cosecha

Al escuchar sobre la bebida alcohólica Tatiana Belyaeva no reprochó nada y fue gustosa a pedir una copa. Así, ya sin roces y con la advertencia de no decir nada que molestase a la comandante gelusiana, se llevó a cabo el banquete en honor a los pactos de alianza entre los tres países.

―¿Es cierto que aquel espantoso hombre es el nuevo jefe del Estado Mayor del ejército de Hizuru? ―cuestionó el hombre de ojos rasgados que era el delegado de Khüree, se escuchaba bastante preocupado

―Era la única opción viable según sus normas ―explicó Yuri ―a pesar de que lleva a cuestas la responsabilidad de la "Pesadilla de Xin Zhou"

―Entre ellos y el loco de Eckart ―maldijo el hombre del kifuyya ―ustedes son los únicos aliados confiables

―¿Qué hay de Bhara-Dochi? ―cuestionó Tatiana mientras bebía su cuarta copa

―La parte más oriental está siendo amenazada por Hizuru, debido al avance en Xin Zhou, aunque si llegan hasta ahí, no durarán mucho si no pide ayuda ―relató el delegado de Khüree ―y aunque lo haga, nosotros no podríamos ser de mucha ayuda

―¿Es por el terrorista Terbish? ―preguntó Belyaeva, enterada de la situación de Khüree. El delegado asintió con pesadez

―¿Terbish? ―interrogó el Jeque que usaba la kufiyya ―según mis informantes ese mercenario pasó por Iprafe y se dirigía hacia el norte

―¿Al norte? ―repitió Tatiana, esa información significaba un movimiento de Marley

―Sí ―respondió el hombre barbado ―a su paso dejaron muertes y saqueos, es fácil seguirles el rastro

"¿Para qué los querrá el Mariscal de Marley?" se cuestionó la rubia internamente. Desde que Emil von Ziegler tomó las riendas del ejercito marleyano, las cosas se ponían interesantes, pero también peligrosas.

―De seguro se dirigen a Marley. Ese hombre, von Ziegler, es bastante hermético ―contribuyó Yuri ―no podemos ni siquiera intuir sus próximos pasos, y espiarlo no es una opción viable

―¿No es viable espiarlo?, ¿por qué razón? ―cuestionó el representante del gobierno de Medio Oriente

―Porque era parte del Departamento de Inteligencia, sabe cómo moverse en ese ámbito ―respondió el de Khüree

―¡Eso ya lo sé! ―exclamó el Jeque ―yo me refería a que aún podemos probar con lo más básico

―¿Básico? ―se preguntaron los demás presentes

―Ya saben ―el hombre bajo su tono de voz ―a los instintos primitivos

―¿Piensas poner a una prostituta como espía? ―Yuri arqueó las cejas al entender sobre esos instintos

―No es cualquiera, ella es alguien encantadora

―Por más encantadora que sea, dudo mucho que alguien logre acercarse al círculo íntimo del Mariscal

―No la forzaremos a entrar, haremos que él la integre por su propia voluntad ―sugirió inteligentemente el medio oriental

―¿Y cómo lograríamos eso? ―mencionó Lebedev, no creía que eso funcionara

―Usted es el más indicado para eso, puede llevarla como una bailarina exótica a Marley, ahí, soltaran rumores sobre su belleza para que todos sientan curiosidad por verla, y así será invitada a círculos más importantes con mayor frecuencia

―Eso es una estupidez... ―soltó la comandante Belyaeva sonriente ―aunque puede servir con otros idiotas que también poseen información importante

―P-pero... ―Yuri quiso declinar la oferta, pero fue silenciado por una seña discreta de la rubia

―¿De esa forma la conoció, Jeque? ―indagó Belyaeva

El mencionado se encogió de hombros, confirmando ―Ya les dije que es hermosa, es carismática y tiene un increíble talento para hechizar a los hombres ―el Jeque buscó entre sus ropas un papel y se los mostró a los demás ―júzguenla ustedes mismos

Los invitados no pudieron evitar mostrarse asombrados ante el retrato de aquella hermosa joven de rasgos sur-orientales, de ropaje vistoso y de pose seductora. Por muy hermético que fuese un hombre, una mujer como la de la foto, podía hacerlo caer a sus pies.

―¿Cuánto nos saldrá esta "adquisición"? ―habló la comandante, iniciando el plan

―Me gusta como habla comandante ―sonrió el Jeque complacido ―el precio se lo daré mañana que la conozca, y si quiere llevársela ya, no habrá problema

A Belyaeva no le agradó nada que aquel hombre dispusiera de esa mujer como si fuese un simple objeto, aunque fue ella quien comenzó la negociación.

―Bien ―acordó la rubia con simpleza

A la mañana siguiente en una carpa bien custodiada, el jeque medioriental hacía entrega de aquella bailarina que buscaría sacar información al enemigo. Tanto Yuri como Tatiana se asombraron al notar que la mujer era aún más bonita en persona, aunque para pasarla desapercibida, fue vestida como un simple cabo.

Ya de camino a Gelus, Belyaeva se dedicó una rato a observar a la próxima espía. En el momento que estuvieron a solas le preguntó su nombre, la mujer contestó con voz suave:

―Geeta Nisha

Yuri interrumpió de pronto, para ofrecerle alimento a su invitada y para explicarle el próximo paso que llevarían a cabo. Una vez que llegaron a Gelus, Yuri Lebedev ordenó que la mujer fuese llevada a una base secreta cercana a Marley; mientras la bailarina se subía al auto, Belyaeva pasó muy cerca del Ministro de Exteriores, y de manera bastante discreta le aconsejó en un susurro:

―No bajes la guardia, no te fíes de ella

Lebedev arqueó una ceja confundido, ¿qué podía hacer una simple bailarina como para representar una amenaza?. Pero Belyaeva conocía mejor a sus congéneres, y sabía lo que una mujer experta en el arte de la seducción podía conseguir.


...

En algún lugar del Distrito Ulklin

Debido a que actualmente eran los criminales más buscados de la isla, Stan Ilyin y Florian Reiss debían estar cambiando de lugar continuamente, ahora se encontraban en la región limítrofe con el distrito Dirk, sabían que si intentaban salir por Frieda serían capturados prontamente, así que sus opciones se reducían a Dirk o el norte de la isla. Las Tropas Fronterizas rodeaban casi por completo las costas de Paradis.

―Esto es una mierda ―se quejó Stan, su traje formal estaba bastante sucio

―Deja de quejarte ―mencionó Florian entre dientes, también hastiada ―y piensa como podemos escapar y a donde

―Pensé que tu tenías asegurada una ruta de escape

―La tenía ―explicó la rubia, se había detenido frente a una ladera montañosa, donde no parecía haber asentamientos humanos ―pero fue asegurada gracias a Herman

―No pensé que ese idiota hablara tan pronto ―Stan comenzó a recorrer con la mirada aquella ladera en busca de alguna cueva ―solo era un cretino después de todo

―Probablemente quiere un trato un privilegiado, o incluso, negociara su tiempo de condena ―Florian tomó asiento en una roca grande, estaba bastante cansada de caminar ―nunca confié en él

―¿Entonces porque te asociaste a él? ―cuestionó mordaz el hombre de cabellos grises ―gracias a él, estoy en esta situación

―Él ya era socio de Surt, así que pensé que un aliado dentro del ejercito sería formidable

―Pero sus hormonas lo jodieron ―sonrió Stan imaginándose la vergonzosa situación en la que atraparon a Inocencio

―Debí haberlo castrado ―bufó Reiss mirando su deplorable aspecto, al menos Inocencio tenía comida y un lugar donde dormir. Por un segundo pensó en entregarse

―¡Hey, encontré algo! ―gritó Stan

Florian se levantó y apresuró sus pasos hasta donde estaba el hombre, arqueó una ceja al ver el descubrimiento del hombre.

―¿Una cueva?

―Exacto, o dime ¿en dónde pensabas pasar la noche?

―Olvídalo ―rezongó la dama, entrando a la cueva y buscando un lugar para acomodarse

―¿No tienes algún otro aliado? ¿Alguien que te deba un favor? ―cuestionó Stan, preguntándose internamente porque la seguía

―No, ya no queda ninguno ―la rubia pensó en que ya no tenía aliados formidables y de confianza,

Entonces, de forma repentina una piedra con un papel atado, cayó hasta sus pies, dejando al par de prófugos anonadados.

―¡¿Q-que di-ablos?! ―se cuestionó Florian palideciendo del susto

―Calma ―susurró Stan, quien de inmediato sacó una daga de su chaleco y camino con precaución hacia la entrada, "¿Nos han encontrado?" pensó.

Stan salió del escondite buscando pistas con la mirada, pero solo logró ver como una lagartija se deslizaba sobre las rocas.

―No hay nadie ―mencionó después de unos minutos de revisar el perímetro del lugar y se adentró al refugio. Florian solo observaba la roca con miedo

―¡Llévatelo! ―ordenó la rubia

El Verdugo rodó los ojos ante la paranoia de la mujer, así que tomó la roca entre sus manos y desato el papel adjunto.

―¡Puede ser peligroso! ―Reiss exclamó alarmada

―Creo que si alguien te envía un papel en una roca es porque quiere que leas el mensaje ―explicó el hombre con un deje de desesperación ―aunque es extraño que nos encontrará ―le extendió el papel a Florian

La rubia no quería tocar el papel, aunque después de escuchar el tono amenazante de Stan, cogió el mensaje y lo leyó detenidamente.

―¿Que mierda dice?

Reiss se quedó callada y en su rostro no reflejó ninguna emoción.

―¡Hey! ―Stan le chasqueó los dedos en su cara ―¿qué dice la carta?

Florian parpadeó varias veces hasta que por fin habló. ―Dice que Marley viene a invadir Paradis y que nos quieren de aliados

―¿Marley vendrá a invadirlos? ―se cuestionó el hombre, el no se consideraba eldiano ―¿realmente es cierto?

―No lo sé ―respondió la rubia ―pero mencionan que nos darán el control de la isla, si los ayudamos y nos aliamos

―¿Solo nosotros dos? ―Stan se preguntó si aquella propuesta no era una trampa ―¿vas a aceptarlo?

Florian sonrió levemente y poco a poco fue subiendo su tono y exagerando su gesto. ―¡Por fin sacaran a esa bastarda del poder!

―¡Oí! ¡No te confíes tanto! ―el hombre le habló con seriedad ―puede ser una trampa, ¿quién la envía?

―El titán Copiador

―¿Eh? ―El Verdugo arqueó las cejas ―¿cómo sabemos que dice la verdad? Es un titán del cual no se conoce el portador

―Aún no lo conocemos ―dijo Florian ―pero es nuestra única opción

―Sabes que pueden deshacerse de nosotros cuando les convenga

―Tienes razón, aun así... ―la furia de la rubia seguía creciendo conforme sus planes se iban torciendo ―soy la única con vida que sabe sobre Surt y puede transformar sus titanes modificados

―Es cierto, aún queda esa habilidad ―pensó el hombre, si los de Marley se lo proponían podían hacerse de un ejército de titanes modificados ―¡podrías destruir a todo Paradis!

―Exacto, yo soy la única que puedo transformar los cadáveres en seres gigantescos, tanto para eliminar a Paradis como a Marley ―Reiss contempló una vez más la carta, el remitente era lo bastante astuto como para pedirle su cooperación sin amenazas

―Y a todo esto, ¿cuándo será la invasión? ―preguntó el Verdugo

―Pronto ―contestó la mujer ―más pronto de lo que se imaginan ―sonrió malignamente-


...

Mitras

Dentro del cuartel general del Ejercito de las Murallas, Jean Kirstein, en su papel de líder del Cuerpo de Investigación había llamado a una reunión a los altos mandos del ejército para darles a conocer los descubrimientos en Naraka. Por fin demostraría que todo el esfuerzo y los sacrificios no habían sido en vano.

―Por fin lo hemos logrado ―aseguró el comandante ante los altos mandos militares que le observaban atentos ―tenemos la pista definitiva de la creación de los titanes modificados

El Comandante en Jefe y el resto de los presentes quedaron boquiabiertos ante la declaración.

―¡¿Qué esperas Kirstein?! ¡Dinos de que se trata! ―ordenó impaciente Randall Kubal, levantándose de su asiento

―Se trata de esto ―mostró aquel cuadernillo forrado de piel negra, los espectadores quedaron confundidos ―este diario perteneció a un científico marleyano que se instaló en esta isla hace años para probar sus experimentos, los cuales dieron como resultado los titanes modificados

―¡Ah! ―se escucharon las exclamaciones de incredulidad e incluso de rabia ―¡fue por culpa de un marleyano!

―Su nombre es Surt Weldon y trabajaba para la Sociedad de Investigación en Biología Titán, llegó a Paradis después de la guerra ―Jean contemplaba a su alrededor, quería dar la información de manera que no generara un caos ―fue apoyado en sus experimentos primeramente por los Jaegeristas, y después por la Fraternidad Fritz

―¡Esos malditos traidores! ―exclamó Randall con furia ―¡No puedo creer que se rebajaran a apoyar a ese marleyano!

―No solo de ellos, también recibió apoyo de Herman Inocencio y de Florian Reiss... ―completó el comandante, luego suspiró lentamente, la siguiente noticia sería algo abrumadora ―de hecho, ella es la portadora del titán de la Tragedia de Mitras

―¡¿Ahhhh?! ―las caras de los presentes se mostraron estupefactas

―¿Ella fue la causante de la tragedia? ―habló Hitch con amargura ―entonces, eso significa que ella...

―Ella asesinó a su propia hermana ―completó el generalísimo Dok, apretando su puño derecho

―Entonces esa mujer realmente quería el trono ―mencionó Boris Feulner con incredulidad ―ella también estuvo involucrada en la reciente Tragedia de Utopía

―Aún no sabemos sus razones ―comentó el comandante Kirstein ―por desgracia esta prófuga junto a Stan el Verdugo

―¡Debemos atraparla cuanto antes! ―ordenó Rico ―para evitar más tragedias

―Estoy de acuerdo con eso, tengo a algunos hombres tras su rastro ―informó el castaño ―ella aún puede transformar en titanes puros a las personas que ingieran el suero titán. Por fortuna, no tiene más suero con ella, así que hay que impedir que se suministre de éste. Tampoco sabemos si ella aún puede controlar a los titanes modificados

―Feulner, Rheinberger, mantengan vigilados los almacenes, puerto, aeropuerto, entradas a las ciudades y costas ―mencionó Nile Dok ―¡no permitan que Florian o sus secuaces causen más alboroto!

―Si, señor ―respondieron los mencionados

―Gracias Jean, por la valiosa aportación del Cuerpo de Investigación ―mencionó el Comandante en Jefe, satisfecho del resultado ―esto es algo bastante increíble, incluso comenzamos a dudar de su deber. Ahora mismo, estamos profundamente apenados

Kirstein notó a los altos mandos hacer muecas de vergüenza o poner rostros serios, y eso le hizo sentir miserable. Especialmente por el anuncio final que tenía que hacer, de otra manera, se hubiese regocijado en la victoria ante el Comité Interno Marcial.

―Aún hay otra cosa que anunciarles ―pronunció Jean con falsa tranquilidad

―Si es un bono, estoy de acuerdo ―sonrió Dennis Einbringer, sin embargo Jean no le siguió el juego, su rostro era sombrío ―¿Qué... es? ―cuestionó el hombre percibiendo la tensión del comandante Kirstein

―Adelante Chad ―llamó Kirstein al joven, éste apareció escoltado por Elisa Blanchett. Esta vez, el joven portaba el uniforme del Ejercito de las Murallas ―él es Chad Aaltonen, sirvió como agente encubierto en Marley y hoy le he llamado para informar de algo muy importante

―¿Aaltonen? ―cuestionó Boris con curiosidad, aún recordaba ese apellido ―¿no eres el hermano de Corina?

―Así es ―el joven había dejado libres sus negros cabellos que le rozaban los hombros y ya no usaba aquellos anticuados anteojos con fondo de botella

―¡Pero los reportes lo daban por muerto! ―exclamó Boris sorprendido ―¿Qué sucede aquí?

―Como lo dije ―Jean volvió a tomar la palabra ―Chad fue un agente encubierto, por lo que se tuvo que hacer pasar por fallecido ―Blanchett arqueó levemente la ceja ante ese comentario ―esa fue la única manera para no levantar sospechas

―¡No entiendo nada! ―reclamó Randall ―¡¿Qué tiene que ver él con el anuncio?!

―Es gracias a su trabajo de espionaje que nos enteramos de información ultrasecreta ―mencionó el comandante ―por eso mismo, regresó hasta Paradis para avisarnos

―¿Cómo sabemos que no es una trampa? ―interrogó Anka siendo precavida

―Porque mi cabeza ahora tiene precio ―intervino Chad ―ya sea de parte de Marley o de Paradis, soy consciente de que pueden matarme. Así que prefiero morir entregando este mensaje

―¿Y cuál es? ―preguntó Nile con tono firme

Chad notó que ahora todas las miradas estaban puestas en él. Tomó una bocanada de aire y mencionó con un tono serio ―La misión que actualmente está preparando Marley es invadir Paradis, quitarle el poder del Fundador y quedarse con los recursos naturales

Se formó un silencio tenso en la habitación, ninguno de los altos mandos emitió palabra, pues estaban bastante aturdidos por aquella noticia.

―Eso... eso no es posible ―Hitch logró formular palabras ―el Tratado de Hizuru está vigente

―Fue Magath quien lo firmó ―explicó Aaltonen ―si el actual presidente Eckart, no lo revalida, entonces...

―Podemos hacer un esfuerzo para lo revaliden ―opinó Dennis ―el Canciller puede intentar negociar ¿cierto?

―Por eso decidimos anunciarlo ―dijo Jean ―¡necesitamos discutir que opciones tenemos!

―Esto es algo urgente ―mencionó Boris Feulner ―¿cuánto tiempo tenemos para evitarlo?

―Aproximadamente tres años ―respondió Aaltonen, seguro de lo que escuchó del coronel von Ziegler

―Entonces comencemos a trabajar ―Nile Dok se puso de pie ―debemos informarle a la reina y llamar al Canciller para renovar los Tratados o crear unos nuevos. No tenemos tiempo que perder

Los demás soldados asintieron y por primera vez en muchos años decidieron unir esfuerzos en vez de culparse, con la mano en el corazón pronunciaron una frase sincera y cargada de valor ―¡Por Eldia!


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***Notas***

*Es increíble que este capítulo me costó casi ¡5 meses! en escribirlo.

*La Gabi a veces es medio troll.

*Inconscientemente le hice un guiño al "opening" de Bob Esponja.

*Non v'è rosa senza spina = No hay rosa sin espinas. Amico = amigo.

*Kufiyya= pañuelo usado por los hombre árabes se cubren la cabeza, a veces sujeto por una banda.

*Espía de guerra, bailarina, bella, ¿a quién se les recuerda?.