Aqui esta otro capitulo más, me costo bastante trabajo escribir desde el punto de vista de Edward, pero espero que les guste...
EDWARD POV
Tanya se mantuvo atacando mis labios hasta que el timbre finalmente sonó, en cuanto se separó de mí, me percate que Isabella ya se había ido de allí, y antes de que mi atacante pudiera decir algo más, entré al salón de clases que estaba justo a mis espaldas.
Una vez sentado en mi banca, Tanya tomó el asiento de a lado, como imagine que lo haría, no sabía cuantas veces le iba a tener que explicar que ella y yo no éramos nada, que solo salí con ella para pasar el rato y que no buscaba nada serio. Jamás la hubiera invitado a salir de haber sabido lo difícil que sería quitármela de encima.
En ese momento entró el maestro con su típico saludo – Bonjour étudiants, comment ca va?-
- Ca va bien- respondieron todos como coro de iglesia
- Ouvrez votre livre à la page 25-
En cuanto abrí mi libro, me di cuenta de que ese tema ya lo conocía a la perfección, así que durante el resto de la clase me la pase solamente pensando y por alguna extraña razón, lo único que ocupo mi mente fue el rostro de Isabella y la extraña sensación que tuve al tocar su mano. Ella realmente era muy atractiva, cada parte de su cuerpo estaba en el lugar correcto, su rostro era simplemente bello, con unos ojos que expresaban total pureza e inocencia. Estuve considerando durante un buen rato invitarla a salir, pero decidí no hacerlo, pues sabía que si la invitaba a salir y luego la dejaba, Emmett no lo pensaría dos veces antes de golpearme sin piedad. Claro que no era estúpido para mandarme a la horca yo solo.
Estuve pensando todo esto durante unos minutos más, y antes de que me percatara, la clase ya había terminado.
Rápidamente guarde mi libro y me apuré en salir de allí antes de que Tanya comenzará a molestar de nuevo. Realmente estaba agradecido de que no tuviera que compartir otra clase con ella, pues si hubiese sido así, estaba seguro de que en cualquier momento mi paciencia habría desaparecido por completo.
Durante el resto de las clases, me mantuve pensando en Isabella y sin darme cuenta, el tiempo transcurrió más rápido de lo normal, pues cuando mire el reloj, me di cuenta que ya era hora de receso.
Mientras me dirigía hacia la cafetería, una mano tocó mi hombro para detener mi avance.
- Edward amigo ¿Dónde has estado? No te había visto en todo el día- dijo James
- Pues que extraño, no he hecho nada fuera de lo normal y eso incluye mi horario de clases.-
- No es momento de hacerte el gracioso Edward, tenemos que encontrar a Laurent para poder contarles acerca de mi cita ardiente que tuve el viernes.-
- Y esta vez ¿con quien fue?- pero antes de que James pudiera contestarme, Laurent llegó corriendo hasta donde nosotros estábamos.
- ¡James, Eddie! ¿Como están? ¿Qué hacen?- suspire de fastidio, pues ellos sabían como me molestaba que me llamaran así.
- Estaba contándole a Edward acerca de la cita que tuve el viernes.-
- ¿Y quien fue la afortunada esta vez? O debería decir desafortunada?- preguntó Laurent, mientras yo me reía a carcajadas tras ese comentario.
- En un momento les diré, pero primero vayamos a buscar algo de comer antes de que las bestias hambrientas se acaben todo, solo espero que esta vez haya un poco de comida de verdad.- dijo James con cara de asco.
Después de comprar nuestra comida y sentarnos en la mesa de siempre, vi como Isabella entraba a la cafetería junto con mi hermana y sus amigos, todavía había ocasiones en los cuales extrañaba sentarme con ellos, pero trataba de no pensar en eso, y mejor recordaba lo mucho que había anhelado estar aquí sentado y todo lo que tuve que hacer para lograrlo.
Mientras comía, pude notar que Isabella volteo a verme en más de una ocasión, y me gusto ver como se sonrojaba cuando se daba cuenta que yo también la estaba observando. No paso mucho tiempo antes de que James y Laurent terminaran su comida, pues ellos siempre comían a una velocidad que a veces parecía inhumana.
- Ahora que mi estomago está finalmente satisfecho.- dijo James mientras se tomaba el último trago de refresco que le quedaba.- Ya les puedo contar con detalle lo de mi cita…-
Pero antes de que pudiera proseguir, Laurent dijo:
– Pero dinos ¿con quién demonios saliste?-
- Eso era exactamente a lo que iba, antes de que tú comenzarás a interrumpir idiota- le contestó James con un tono de enojo y después añadió – Ahora como les iba diciendo, el viernes salí con Victoria Weber.-
- ¡WOW! ¿Victoria Weber? ¿La hermosura que vimos en Port Angels? Escuche que le ofrecieron un contrato de modelaje pero que ella lo rechazó...- de inmediato se calló al ver la mirada que James le lanzaba, claramente advirtiéndole que si no se callaba, algo no muy bueno le iba a pasar.
- Mejor ya no digas nada Laurent y deja que James continúe con su historia.- dije tratando de calmar la situación.
- Gracias Edward- dijo James mientras me volteaba a ver y después regreso su mirada hacia Laurent.- Y tú, si me vuelves a interrumpir, te juró que te castro aquí mismo.- después tomo una bocada de aire y continuo.- Como les dije hace un momento, tuve una cita con Victoria, la invite a salir el jueves durante la cena que mi padre organizó, pues resultó que era hija de uno de los asociados con los que trabaja mi familia, y como es natural, ella aceptó, mmm…..si tan solo supieran el grandioso día que tuve, o para ser más preciso, noche que pase.- añadió con una cara de evidente excitación.- primero la lleve a la playa de la Push, ya saben, para darle el rollo de romanticismo y todo eso, además de que tenía ganas de verla en bikini...- realmente no me interesaba saber sobre su cita de ensueño, así que decidí darle otro vistazo a Isabella, y al igual que hace un rato, se sonrojo al darse cuenta que la veía y rápidamente se volteo, lo que causo que una sonrisa se escapara de mis labios-...después la lleve a una restaurante cerca de allí y le di el discurso que ustedes ya conocen a la perfección...- realmente odiaba que James fuese tan explicito cuando nos contaba acerca de sus citas, habia ocasiones donde literalmente lograba causarme nauseas-...cuando finalmente íbamos camino a su casa, me preguntó que si quería quedarme otro rato con ella en su casa y por supuesto que acepte, una vez que llegamos me sorprendió que no tuve que hacer muchos esfuerzos para llevarla a la cama…-
- ¿Y que tan buena es en cama? ¿Es tan buena como luce?- preguntó Laurent
- Pues, aunque he tenido mejores experiencias que esa, tengo que admitir que ella realmente sabe lo que hace con su….- decidí entonces que ya había escuchado demasiado – ¡James, no tienes por que siempre darnos todos los detalles de tu vida intima, la verdad es que no me interesa saber con que demonios ella es buena!-
- Edward tu solo dices eso por que nunca has estado con nadie, te aseguró que todo sería muy diferente si ya tuvieras alguna clase de experiencia en esa área…. sabes, a veces dudo de que seas siquiera un hombre.- respondió James
- ¿Qué demonios quisiste decir con eso James?- le pregunté con un tono de furia en mi voz
- Tu sabes exactamente lo que quise decir Edward, pero si quieres que te lo deje más claro de lo que ya esta, lo haré con gusto.- dijo mientras una risa maliciosa cruzaba su rostro.- Estoy casi seguro, de que tú, Edward Cullen, ERES GAY.-
Al decir esto pude sentir como todo mi cuerpo se tensaba debido al enojo
- ¿De donde sacaste esa absurda idea de que yo era gay? Dime, ¿Como podría serlo cuando he besado a casi toda la población femenina que asiste a este colegio? Explícame eso…- contesté con una furia que no sabía que existiera en mí y aunque creí que llamaria la atención con ese comentario, parecia que nadie en la cafeteria había notado nuestra pequeña disputa.
- Vamos Edward, cualquier gay puede hacer eso pero solo los verdaderos hombres logran satisfacer a las mujeres en todos los sentidos.- contestó con la misma sonrisa maliciosa plasmada en su rostro.- Además, todavía te la pasaría si jamás se te hubiera presentado la oportunidad, pero a ti no solo se te ha presentado una vez, sino miles de veces.-
- ¿Y tú cómo sabes eso?- pregunté tratando de desmentirlo, aunque en realidad sabía que tenía toda la razón en ese punto.
- Ayy, por favor, no se necesita ser un genio para darse cuenta de eso, además no es ningún secreto que las mujeres de este instituto se excitan cada vez que te ven- mientras decía eso, creí haber notado un tono de envidia en su voz.
- Sabes Edward, estoy comenzando a pensar que James tiene razón.- comentó Laurent por primera vez – Sé que has salido con casi todas la chicas de aquí, ya sea por que te retemos o por gusto, pero las veces que hemos intentado subir de nivel tus retos, siempre te has negado, pero tampoco tu has hecho nada por tu cuenta y eso que todas se te arrastran a tus pies.- simplemente ignore ese comentario.
- La última oportunidad que se te presentó fue con Tanya el viernes ¿no es así?.- preguntó James, pero decidí no contestar, así que continuó.- Estoy seguro de que te invitó pasar a su casa y tu te negaste o ¿me equivoco?- mantuve mi silencio ante su pregunta, al ver que tenía razón dijo.- Ves, tenía toda la razón del mundo al decir que eras gay.-
- ¡Yo no soy gay! Y haré cualquier cosa para demostrarte lo contrario.- esas palabras salieron de mi boca antes de pudiera detenerlas y en ese mismo instante sentí como algunas miradas eran dirigidas en nuestra dirección.
- Bien, hagamos una apuesta ¿te parece? Solo recuerda que esta será tu última oportunidad para demostrarnos lo contrario y que de verdad perteneces a este grupo.-
- Solo dime ¿qué tengo que hacer?-
-Tranquilo Edward te lo diré, pero antes dejemos algunas cosas en claro, si ganas, reconoceré mi error ante todo el mundo además de que podrás seguir siendo nuestro amigo y como bono extra te daré $80 dólares, pero si pierdes, serás conocido como el gay más grande de la historia, jamás podrás dirigirnos la palabra de nuevo y finalmente tendrás que darme $80 dólares. Esta será la cumbre de todos los retos anteriores que has logrado realizar, solo espero que no te asuste mucho.- pude observar como los ojos de Laurent se abrían expectantes a mi respuesta.
- ¿Desde cuando me asustan tus retos?- conteste con furia.
James hecho un vistazo rapido a toda la cafetería, para cerciorarse de que no tuviésemos espectadores y finalmente dijo -Buena respuesta, siempre me ha agradado esa actitud en ti, la apuesta consiste básicamente en esto:
Tendrás que acostarte con una chica antes del día de la graduación.-
- Eso será muy fácil ¿sabes? tú mismo has dicho que todas se mueren por mí – pero en ese momento recordé que James no era tonto y que había algo más allí.- Eso no es todo ¿verdad?.-
- De verás me conoces bien Edward, no, eso no es todo, tu crees que seria tan estúpido para nada más proponerte eso….- rió antes su propio comentario. – Bien, la chica con la que te tienes que acostar no la vas a elegir tú, lo haré yo.-
- ¿Y tienes a alguien en mente?-
Cuando vi de nuevo su sonrisa de malicia, supe que era así, de repente me fije que su mirada apuntaba directamente hacia algo o hacia alguien, decidí seguir su mirada y cuando finalmente fue a dar en la persona que miraba, me di cuenta que esa era Isabella.
- ¡¿Isabella Swan?!- le pregunté con un tono de sorpresa
Aunque no la conocía mucho, una parte de mí se alegro de que ella fuera la elegida, pero por otra no quería involucrarla en todo este asunto, además de que no quería ni pensar en lo que sucedería si se llegaba a enterar sobre la apuesta.
- Sí, creo que ella es la mejor candidata para esta apuesta, simplemente ve los hechos, es nueva en la ciudad, no sabe absolutamente nada sobre ti excepto que eres uno de los peores mujeriegos de esta escuela, tiene por hermano a la persona más musculosa del lugar y a simple vista puedes ver que no es como las demás.- eso no se lo podía discutir aunque hubiese querido.- Espero que no estés pensando en echarte para atrás.-
- No, por supuesto que no.- contesté al instante
- James, solo veo un pequeño inconveniente en todo este asunto- dijo Laurent - ¿como sabremos que Edward realmente hizo lo que le pedimos? puede que él diga que ya lo hizo, pero ¿como estaremos seguros de que no nos miente?-
- No te preocupes por eso Laurent, yo tengo mis maneras de averiguar la verdad, por si acaso intenta mentirnos- yo sabia cuan cierto era eso.
- Entonces ¿aceptas la apuesta?.- preguntó James dirigiéndose de nuevo hacia mi mientras levantaba su mano para que yo la estrechará.
Aunque una parte de mí me gritaba que estaba mal lo que hacia, por que sabía que esta apuesta involucraba mucho más que las anteriores realizadas, eso no me detuvo para responder:
- Acepto- y con eso estreche su mano.
La apuesta acaba de iniciar jeje
En el siguiente capitulo regresare al punto de vista de Bella
