En este capítulo aún se encuentran en la playa...

BELLA POV

Al besarlo, Edward se quedó inmóvil por unos segundos, pero después, para mi sorpresa, comenzó a responderme mientras rodeaba sus brazos alrededor de mi cintura.

Sus labios se movieron contra los míos de manera suave y lenta. Mi corazón palpitaba tan rápido, que por un instante, creí que se me saldría del pecho. No podía pensar en otra cosa que no fuera él y yo en ese instante.

Nos mantuvimos así hasta que la necesidad de aire nos venció y tuvimos que separarnos.

Lo primero que vi al abrir mis ojos, fue a Edward con los suyos aún cerrados tratando de recuperar el aliento. Mi mente se lleno de miles de preguntas entonces, y cuando él abrió sus ojos, la respuesta me llegó de golpe, Edward Cullen me gustaba y mucho.

-Lo lamento.- dije sin pensar mientras me quitaba de su pecho y me sentaba a un lado de ahí.

No paso mucho antes de que los dedos de Edward tocaran mi barbilla para dirigir mi mirada hacia él.

-¿Por qué lo lamentas?.-

-No debí haberte besado, estuvo fuera de lugar, tal vez tú ni siquiera lo querías y yo…-no pude continuar pues lo labios de Edward me silenciaron con otro beso.

Mi mente volvió a ponerse en blanco mientras mis manos se movían hasta su cabello y él volvía abrazarme por la cintura.

A comparación del beso anterior, este fue más apasionado pero también fue más corto porque no tardo en separarse de mí y decir:

-Por supuesto que lo quería Bella, no sé cómo siquiera puedes pensar lo contrario cuando fui yo quien intentó besarte primero.-

Eso era algo que aún no entendía….

-¿Por qué?.- pregunté en voz baja

-Porque me gustas, eres bonita, inteligente, siempre piensas en los demás primero que en ti y nunca intentas ser alguien que no eres.-

Mi cara se sonrojo al rojo vivo antes de decir:

-Tú también me gustas Edward, me has demostrado que eres diferente a lo que los demás dicen y siéndote sincera eso…. me asusta.- se quedó callado y solo me abrazó más fuerte contra su pecho.

No supe cuanto tiempo transcurrió antes de que Edward me dijera:

-Será mejor que nos vayamos, ya casi es hora de salida.- me besó el cabello antes de soltar su abrazo para levantarse y ayudarme después a mí.

El camino de regreso fue igual de silencioso que el de ida, pero esta vez Edward mantuvo mi mano agarrada con una de las suyas, mientras que con la otra se dedico a manejar.

Esto me habría preocupado de no saber que él era un excelente conductor.

Yo me dedique a pensar en todo lo que había sucedido en esos últimos días, y cuando recordé lo sucedido en la playa, volví a sonrojarme. Nunca creí que mi primer beso fuera a ser así de grandioso, aunque técnicamente no era el primero si consideraba el que Jacob me había dado cuando tenía 5. No pude evitar reír al recordar lo enojada que me puse con él después de eso.

Edward me volteo a ver un poco extrañado y preguntó:

-¿De qué te ríes?.-

-De algo que me acorde.-

-Espero que no sea de mí.- dijo mientras su sonrisa se anchaba

-No, en realidad tiene que ver con Jacob.-

-¿Jacob?.- preguntó con recelo

-Sí, de cuando teníamos 5 años y me besó sin mi permiso, recuerdo que me enoje tanto con él, que le eche encima el jugo que traía en la mano, además de que le deje de hablar por una semana.- Edward comenzó a reírse cuando le dije eso y cuando finalmente se calmo, fue para decir:

-Ya llegamos.-

Al parecer habíamos llegado antes de lo planeado, porque todo lucía tranquilo y los autos aún estaban allí. Cuando Edward apagó el motor, me volteo a ver y dijo:

-Faltan cinco minutos para que salgan de clases ¿Qué quieres hacer?.- lo analice un poco y contesté:

-Pienso que sería bueno que me fuera a mi camioneta de una vez, no quiero que mi hermano me vea salir de tu coche y se dé cuenta de que no estaba en clases.-

-Creo que es buena idea, además no quiero que mi novia se meta en un lío con su hermano.-

¿Acaso dijo novia?

-¿Tu novia?.- pregunté confundida. Vi como sus ojos se alarmaban y se ponía nervioso.

-Perdón…es que creí que…- tomo aire y añadió.- entiendo sino…-

-No es eso.- interrumpí.- Es solo que… pensé que no te gustaba tener novias.-

-Bueno, eso era hasta ahora.- dijo claramente.

-Así que novios ¿eh?.- aún me era difícil imaginarme a mí como novia de alguien –Ese término aún me resulta extraño.- Edward solo me sonrió y me susurró al oído:

-Te acostumbrarás, lo prometo.- me beso la mejilla y luego pasó un poco de mi cabello detrás de mi oreja.

-Aunque me encantaría que te quedaras conmigo- agregó después de un rato.- Será mejor que te vayas si no quieres que Emmett nos descubra.- a pesar de que yo tampoco quería irme, tenía que darle la razón en ese punto.

-Tienes razón…entonces…mañana nos vemos Edward.- le di un beso rápido en los labios y salí del coche.

Al mismo tiempo de que yo llegué a mi camioneta, el timbre de salida sonó. Emmett no tardó en salir de la escuela y cuando me vio, para mi suerte, parecía no haberse enterado de mi ausencia.

Me apresuré en irme a la casa para no arriesgarme y cuando llegué, preparé algo rápido de comer para después subirme a mi cuarto y simplemente acostarme en mi cama.

Me puse los audífonos del discman y durante el resto de la tarde estuve escuchando música en la cual no pude concentrarme porque mi mente se inundó de nuevo con pensamientos de Edward.

De repente, la puerta de mi cuarto comenzó a sonar y pensé que tal vez era Emmett o Charlie para decirme que era hora de cenar. Pero al abrir, me encontré a Alice parada fuera de mi cuarto.

Ella entró sin decir nada. Yo cerré la puerta antes de preguntarle:

-Alice ¿Cómo entraste aquí?.-

-Tu hermano me dejó pasar.- noté un tono más serio del que ella solía usar

-Y ¿a qué se debe tu visita?.- vi como se cruzaba de brazos y dijo:

-Bella… necesitamos hablar muy seriamente.-

-¿De qué hablas?.- por primera vez en el día me puse nerviosa.

-No te hagas, sabes perfectamente de lo que te estoy hablando.-

-No… la verdad es que no.-

-¿A dónde se fueron mi hermano y tú esta mañana?.-

¿Cómo se entero de eso? me pregunté a mi misma en pánico

-¿C..Cómo…su..?.- me dio una sonrisa antes de interrumpirme:

-Fue fácil adivinarlo, primero tú faltas a clase de deportes misteriosamente y después mi hermano llega a la casa con una sonrisa de idiota en el rostro.- esa última parte fue confusa.

-¿Y qué tiene que ver que Edward estuviera sonriendo? Eso lo puede hacer cualquiera.-

-Lo sé, pero él solo utiliza esa sonrisa después de haber estado contigo.- yo dude de eso.- Entonces ¿Dónde estuvieron?.- suspiré pues sabía que no tenía sentido intentar contradecirla.

-Fuimos a la playa de la Push.- sus ojos se abrieron antes de preguntar:

-¿Y por que hasta allá?.-

-Porque yo le puse de condición ir a un lugar fuera de Forks para que Charlie no se pudiera enterar.- pareció entender al instante y después preguntó en voz baja:

-¿Lo besaste?.- me puse roja de inmediato y creo que con eso contesté su pregunta por qué dijo:

-Eso fue lo que creí.- puso su mano en su barbilla y agregó sin mirarme esta vez –Claro, también eso explicaría porque Edward llegó a tocar el piano.- parecía estar hablando consigo misma.

-No entiendo.- dije por lo que acababa de decir. Regreso su atención a mí antes de explicarse:

-Edward tiene AÑOS sin tocar el piano, todo porque James.- escupió el nombre.- dijo que no era de hombres tocar ese instrumento.-

-Pero aún no entiendo ¿Qué relación tiene el beso con eso?.-

-Mucho.- dijo mientras daba un salto y una enorme sonrisa aparecía en sus labios.

En eso la puerta sonó de nuevo y esta vez sí fue Charlie quien tocó.

-Bella, acabo de servir la comida en la mesa.- dijo a través de la puerta

-Gracias, ahorita voy.- contesté, mire a Alice y le pregunté:

-¿Te gustaría quedarte a cenar?.-

-Me encantaría pero le prometí a mamá que no me tardaría en regresar a la casa.- dijo en tono de tristeza

-Ya será en otra ocasión.-

-Eso tenlo por seguro.- dijo.-Ya me voy para que vayas a cenar.- se dirigió a la puerta y la abrió, pero para mi sorpresa, se regresó hasta a mí y me abrazó.

-Gracias por regresarme a mi hermano Bella.- susurró

-Eso quiere decir que ¿no estás enojada conmigo?.-

-Claro que no Bella.- me soltó y con eso salió del cuarto.

Esa conversación había sido completamente extraña y dejo a mi mente dando vueltas sin llegar a ningún lugar.

Definitivamente hoy había sido uno de los días más raros de mi vida…

Al día siguiente, mientras me bañaba, escuché a Emmett gritar desde el piso de abajo:

-¡¿QUÉ?!.- aunque quería bajar para ver lo que había sucedido, debido a las circunstancias, eso me resultó completamente imposible.

Rápidamente termine de bañarme y me apresuré en arreglarme para bajar a la cocina. Cuando finalmente pude bajar, me encontré a Edward esperándome enfrente de la puerta.

-¿Edward? ¿Qué haces aquí? ¿Dónde está Emmett?.- me sonrió y dijo:

-Tranquila, una pregunta a la vez.- se acercó a mí dándome un rápido beso en los labios.

-Emmett se acaba de ir a la escuela.-

Fue entonces cuando reaccione Emmett, Edward, grito, mismo cuarto. Eso no podía ser algo bueno.

-Edward ¿Por qué Emmett gritó hace rato?.- pregunté completamente aterrada.-No le dijiste lo de nosotros ¿verdad?.- solo se quedó mirándome y fue cuando mis peores temores se hicieron realidad.

-¿Por qué lo hiciste?.- dije ahora con un tono de enojo, alejándome de él.

Edward me tomó de los hombros y dijo:

-Tarde o temprano se iba a enterar Bella, preferí decírselo yo directamente a que se enterará de otros lados y luego se enojara contigo.-

-Estoy segura de que ahorita está enojado conmigo.-

-No Bella, te equivocas- dijo en un tono calmante –Sí se molesto un poco, pero no fue contigo, lo juró.

-¿Cómo es que sigues vivo?.- pregunté sorprendida de que mi hermano no lo golpeara.

-Creo que por milagro, eso o mi habilidad de convencimiento es muy grande.-

-No puedo creer que solo vinieras a decirle eso a mi hermano.-

-No solo vine por eso.- me beso la frente y añadió.- También vine por ti para llevarte a la escuela.-

-¿Por qué?.- pregunte con una combinación de enojo y confusión

-Porque eso es lo que hacen los novios.- me estremecí al escuchar esa palabra pues aún me resultaba un poco extraño.

-Está bien, en ese caso será mejor irnos.- dije sin ánimos

-¿No vas a desayunar?- preguntó preocupado

-Se me quito el apetito.- y dicho eso, salimos de la casa.

Camino a la escuela, me mantuve completamente seria con él, aún estaba molesta y estaba segura de que él lo sabía.

Al llegar, Edward me abrió la puerta para bajar del coche y mientras caminábamos por el estacionamiento pude notar algunas miradas en nosotros.

Cuando llegué a mi casillero, los brazos de Edward me abrazaron y me susurró en el oído:

-¿Aún estas enojada conmigo?.- me voltee a verlo y dije:

-Si.- regrese mi atención al casillero y volvió a hablar:

-Lo lamento, no fue mi intención hacerte enojar.- saqué las cosas que necesitaba, cerré el casillero y lo miré de frente.

-Lo sé, solo necesito un poco de tiempo para calmarme.- lo bese en la mejilla y agregué mientras le sonreía -Me voy a mi salón, nos vemos en el receso.-

-Por supuesto.- dijo mientras me soltaba para dejarme ir.

Ya me sentía mucho más relajada cuando estaba a punto de llegar a mi salón.

De repente, escuché a alguien decir mi nombre detrás de mí y al voltear, miré a Jessica, Lauren y Tanya paradas detrás de mí con una sonrisa claramente hipócrita en sus caras.

Oh no….

Hasta aquí llega el capítulo...

Gracias a los que me han apoyado en seguir mi historia :D y por su paciencia