Recordando que ninguno de los personajes me pertenece, todos son de STEPHENIE MEYER.

BELLA POV

Cuando desperté, sentí unos dedos acariciar mi cara. Lentamente levante mi mirada y me encontré con unos ojos verdes que me veían fijamente.

-¿Dormiste bien?.- preguntó Edward

-Descanse un poco.- miré la tele y al ver que estaba apagada, agregue.-¿La película ya terminó?.-

-Sí, te quedaste dormida antes de llegar a la mitad.-

-Lo siento.- dije avergonzada

-No tienes porque disculparte, estabas cansada.-

Vi como sonrió ante algo que recordó, así que decidí preguntarle:

-¿De qué te ríes?.-

-No, de nada.- hizo una pausa antes de continuar.-Bella ¿sabes que hablas cuando estás dormida?.- me sonroje y en ese momento deseé que me tragara la tierra.

-¿Qué fue lo que dije esta vez?.- odiaba hablar cuando estaba dormida, sobre todo porque Emmett siempre me hacía burla a la mañana siguiente.

-Fue algo confuso… primero mencionaste algo sobre mordeduras y… vampiros, y después dijiste algo sobre Italia.- nada de eso tenía sentido.

-¿Eso fue todo?.- pregunté sorprendida de que no hubiera revelado nada importante.

-Sí, creo que si.- me sentí aliviada cuando dijo eso.

De repente, la puerta se abrió de golpe, revelando a una alegre Alice…

-Alice ¿Acaso sabes lo que es tocar?.- ella lo ignoró y dijo:

-Mamá me mandó para decirles que la cena ya está servida.-

-Gracias, dile que ahorita vamos.- y dicho eso, Alice se fue.

Cuando llegamos al comedor, sus padres y Alice ya estaban allí. Los tres me sonrieron y Carlisle me saludo:

-Hola Bella, es un placer verte de nuevo.-

-Igualmente, Doctor Cullen.-

-Bella, no estamos en consulta, no hay necesidad de tanta formalidad.- Solo asentí mientras tomaba asiento a lado de Edward.

-Espero que te guste el pollo Bella.- mencionó Esme.-Hubiera preparado algo mejor de haber sabido que tendríamos visitas.-

-El pollo está bien.- dije en voz baja mientras tomaba un bocado. La comida estaba deliciosa y estaba segura de que si hubiera alguien a quien no le gustara el pollo, haría una excepción con este guisado.

En eso, el timbre de la puerta sonó, todos se quedaron un poco confundidos pues al parecer no esperaban a nadie más. Edward se levantó de la mesa y dijo:

-Yo abro.-

Se escuchó como abrió la puerta y exclamó sorprendido:

-¡James! ¡Qué sorpresa verte aquí!.-

-Solo vine a cerciorarme de que aún siguieras con vida.-alcancé a escuchar un tono de sarcasmo en su voz.- Con eso de que ya no te dejas ver… nunca creí que Bella fuera de las que requirieran tiempo completo.-

-Cállate.- dijo Edward en un susurró.-Ella está aquí.-

-Uyy… lo lamento.- hizo un pausa y añadió.- ¿Pero no vas invitar a pasar?.-

Después de ahí, solo se alcanzo a oír como se cerraba la puerta y al poco tiempo Edward y James entraron al comedor.

-¿TÚ qué haces aquí? ¿Acaso se te perdió algo?.- preguntó Alice de manera agresiva

-¡Alice!.- la regaño Esme.- ¿Qué son esos modales?.- regreso su atención a James y dijo:

-Buenas tardes James, ¿te gustaría comer algo o ya comiste?.-

-Buenas tardes señora.- contestó James.-Si no es mucha molestia quisiera algo de comer.-

-No es molestia, ahorita mismo te traigo un plato.- se paró y se dirigió a la cocina.

Edward regresó a sentarse a mi lado mientras que James se sentó en la silla que estaba junto a Alice al otro lado de la mesa. Alice recorrió disimuladamente su silla alejándose de él como si tuviera alguna clase de enfermedad contagiosa.

- Hasta que finalmente nos conocemos en persona Bella.- dijo James con una sonrisa extraña en su rostro.-Edward me ha platicado mucho sobre ti.- en ese instante, Edward se puso más rígido en su silla y su cara se tenso.

Esme no tardó en regresar con la comida de James y cuando se sentó en su lugar, ella rompió el silencio preguntándome sobre mi madre y Phoenix. A partir de allí, tanto ella como Carlisle lucieron muy interesados en todo lo que tenía que decir, pues los dos se mantuvieron preguntándome cosas de mi vida durante el resto de la cena.

Una vez que terminamos de comer, Edward me ofreció su mano para salir de allí y cuando la tome, pude notar que sus ojos aún estaban un poco rígidos. Después de darles las gracias a Esme por la cena, nos fuimos a la sala acompañados por James.

-¿Por qué esa cara Edward?.- comenzó James después de sentarse en el sillón.-Lucías muy contento cuando llegué aquí, pero ahora actúas como tu hermana.- sonrió y dijo.-O ¿será que tal vez te preocupe algo?.- Edward lo miró de inmediato, chocando con su mirada y se quedaron así por un rato como si estuvieran en una plática mental.

De repente James se carcajeó y después dijo:

-Tranquilízate un poco Edward, de verás te falta salir con nosotros, todo esto del noviazgo sí que te estresa bastante.- me miró y añadió.-No te lo tomes a pecho cariño, pero es cierto.- solo le contesté con una sonrisa desganada.-Por eso yo nunca tengo novias, soy de la idea de que eso solo le quita diversión a las cosas.-

Entonces comprendí porque Alice no lo soportaba y me pregunté como él era amigo de Edward.

-¿Y dónde está Laurent?.- habló Edward por primera vez.

-Yo que sé, no soy su mamá.- se encogió de hombros.-Pero quedamos de vernos a las 8:30 cerca de la escuela para ir a otra fiesta en Port Angels. Te iba a invitar, pero al parecer estas muy ocupado.- de nuevo hubo sarcasmo en su voz.

-Sí, lo estoy.-

Yo no quería que Edward se quedara aquí por mi culpa, así que le dije en un susurró: -Si quieres ir Edward, ve, yo me puedo ir a pie a mi casa o si quieres le pido a Alice que me lleve.- me miró a los ojos y me contestó de manera firme:

-No Bella, me quedare contigo.-

-¿Saben qué?.- dijo James mientras se ponía de pie.-Mejor me voy, Edward obviamente no quiere ir y la verdad no me gusta ser mal tercio. Además entiendo que quieran la noche para ustedes solos.- se rió para sí mismo y añadió mientras veía directamente a los ojos a Edward.-Esas siempre son las partes más interesantes de las citas ¿verdad EDWARD?.-

Comencé a pensar en lo que había querido decir con eso, pero no paso mucho antes de que declinara esta decisión pues no quería imaginar a Edward con alguien más.

Escuché entonces como Edward gruñía levemente causando que James riera un poco más y dijera: -Bella, antes de irme me gustaría recomendarte que le dieras un masaje a Edward, porque de verdad lo necesita.- sonrió aún más y agregó.-Eso entre otras cosas…-

-¿No que ya te ibas?.- dijo Edward un poco agresivo y cortante.

-Sí, en eso estaba.- caminó hacia la salida y añadió.-Espero verte otro día cuando no estés con ese genio.- y dicho eso, desapareció de nuestra vista.

Después de que James se fuera, Edward continuó tenso por varias horas y cuando finalmente pareció relajarse, lamentablemente fue cuando íbamos camino a mi casa.

Al momento de bajar del auto, me tomó de las manos y dijo:

-Quiero pedirte disculpas por mi comportamiento de hace rato, por mí culpa la velada se echó a perder.- acaricié sus manos antes de contestar:

-No tienes de que disculparte. Yo me la pasé muy bien y no creó que echarás nada a perder.-

Me observó fijamente por un rato antes de decir en voz muy baja:

-Eres maravillosa.-

-Aunque me encantaría creer eso, sé que no es cierto.- vi como rodaba sus ojos ante esto.

-¡¿BELLA?!.- gritó Emmett desde la casa.-¡¿Eres tú?!.-

-¡Si, ahorita voy!.- miré a Edward y le dije.-Ya me voy porque al parecer Emmett está un poco ansioso.- solo asintió y antes de irme, le pregunté:

-¿Mañana vendrás por mi?.-

-Eso tenlo por seguro.- me sonrió y después me dio un beso en los labios.

Al entrar en la casa, Emmett solo me preguntó en donde había estado, después de contestarle, me subí a mi cuarto y simplemente me acosté en mi cama pensando en lo que había sucedido hoy. No lograba comprender porque Edward había reaccionado así con James, sobre todo cuando se supone que es su mejor amigo. Mi mente recorrió todas las posibilidades para explicar su comportamiento, pero no logré encontrar una que me convenciera del todo. Al final me sentí tan frustrada por no llegar a ningún lado, que mejor decidí dormirme y tal vez a la mañana siguiente mi mente cooperaría un poco más.

Pero al día siguiente y en los días que le siguieron, no logré resolver mi propio enigma y aunque tal vez preguntarle a Edward hubiera sido una opción más fácil, no lo hice. Él siguió sentándose con nosotros en el almuerzo y muy rara vez mencionaba algo relacionado con James, cosa que hizo muy feliz a Alice, pero que me extraño mucho a mí. Además continúo haciendo un grandioso papel como novio y entre más días pasaban, más me preguntaba cómo era posible de que alguien como él estuviera conmigo. La gente también parecía tan sorprendida como yo de que aún no me botara como a todas las demás y las primeras en las que noté esa duda fue en Tanya, Jessica y Lauren.

En mi hermano, no tuvieron que pasar muchos días para que regresara a la normalidad, pero el que aún no se lograba acostumbrar a la idea era Charlie, quien se entero pocos días después de haber ido a casa de los Cullen.

Antes de que me percatara, había pasado ya un mes desde que Edward y yo comenzamos a salir. Mis sentimientos por él cada vez se hacían más fuertes y durante los últimos días llegué a considerar la palabra amor en esos sentimientos.

Hoy, a pesar de que era domingo, me desperté temprano porque Edward me dijo que pasaría por mí a las 11 de la mañana. Aún no sabía a dónde me iba a llevar, pero me dijo que me pusiera algo cómodo y unos tenis.

Acababa de terminar una llamada con Jacob cuando finalmente tocaron la puerta, corrí a abrir y en cuanto lo hice, me sorprendió ver a Edward con una hermosa rosa roja en la mano. Una vez que me la dio, le pregunté confundida:

-¿Y esto?.-

-Por nuestro primer mes como novios.-

-No tenías que…- comencé a decir, pero me calló con sus labios.

-Ya lo sé, pero quería hacerlo.- me ofreció su mano y dijo: -¿Nos vamos?.- solo asentí, tomé su mano y nos fuimos al auto.

Condujo hasta llegar a un lugar de terracería, donde se estacionó y al salir del coche, comentó:

-Tendremos que caminar un poco para llegar a donde quiero, por eso te pedí que te trajeras ropa cómoda ¿no hay problema?.-

-No, creo que no, pero te advierto que iremos un poco más lento de lo normal si no quieres que mis pies arruinen esta salida.- después de sonreírme, nos condujo hasta el bosque donde caminamos un buen tramo y en varias ocasiones Edward me tuvo que ayudar para no caerme.

De repente se paró y me dijo mientras sacaba un pañuelo de su bolsillo:

-Ya casi llegamos, pero no quiero que veas el lugar antes de llegar allí.-

-¿Quieres vendarme los ojos?.- pregunté en voz alta-

-Si me lo permites, sí.-

¿Cómo podía negarle algo con ese tono de voz?

-Bien.- dije a regañadientes.

Vi como Edward se ponía más feliz y se colocaba detrás de mí, antes de que el pañuelo me cegara.

-Lo malo de todo esto.-dije.- es que así nunca llegaremos a ningún lado porque tendremos que reducir aún más el paso.- escuché su hermosa sonrisa antes de que me susurrará en el oído:

-¿Y quién te dijo que ibas a caminar?.- sentí como me levantaba del piso por las piernas y automáticamente le puse mis brazos alrededor de su cuello.

-¿Qué haces?.- le pregunté al instante

-Ahorrando un poco de tiempo.- y comenzó a caminar hacia algún lugar que obviamente no pude ver.

Pasaron unos minutos para que finalmente me bajara y dijera:

-Ya llegamos.- me volvió a susurrar y en eso quito el pañuelo de mis ojos.

Al principio no pude ver nada, pues mis ojos aún se estaban ajustando, pero en cuanto lo hicieron, me quede sorprendida con lo que vi. Era un campo completamente hermoso, donde las flores tenían hermosos colores y el sol hacía que se viera aún más bello.

No lo podía creer, era el campo de mis sueños….

Esta vez no tarde mucho en subir un capítulo, ojala lo hayan disfrutado.

El próximo será desde el punto de vista de Edward :D....