El capítulo esta corto, pero espero que les guste:
EDWARD POV
Bella se quedó asombrada al ver el prado que pocos años atrás encontré. Este era el lugar al cual siempre venía cada vez que necesitaba tiempo para pensar o simplemente necesitaba estar solo y nunca antes se lo había enseñado a nadie más.
-¿Qué te parece?.- le pregunté a Bella en voz baja.
Me volteo a ver con sus ojos aún abiertos por la sorpresa y dijo en voz entrecortada:
-Y..yo…el campo…n..no lo puedo creer.-
-Es hermoso ¿verdad?.- solo asintió pero su expresión no se relajo ni un poco, lo que causó que me preocupara.
-Bella ¿qué sucede?.- toque sus hombros con mis manos y la miré directamente a los ojos.
-Edward ¿ me creerías si te dijera que este lugar ya lo había visto antes?.-
-Pero…¿Cómo? ¿Ya habías caminado antes por esta parte del bosque?.- estaba completamente confundido
-No.-
-¿Entonces como…?.- pero no me dejo continuar
- Lo vi en sueños.- contestó simplemente y mientras intentaba digerir lo que me acababa de decir, se alejó de mí diciendo.-Ahora has de pensar que estoy completamente desquiciada.-la tome por el brazo para que dejara de caminar y dije:
-No pienso que estés desquiciada.-
-¿A no?.-
-No ¿Acaso olvidas que tengo una hermana que prácticamente ve el futuro?- dije mientras le sonreía.
-¿Eso significa que me crees?.- decidí contestarle dándole un beso en los labios y cuando me separé, dijo:
-Espero que eso sea un sí.- solo puse mis ojos en blanco ante eso.
Después de tomar su mano, camine hasta el centro del campo donde nos sentamos. Bella se recargó en mi pecho y yo la abracé acercándola lo más posible a mí, volví a oler ese delicioso aroma a frambuesa proveniente de su cabello antes de que ella me mirara con ojos llenos de curiosidad y preguntará:
-¿Desde cuándo conoces este lugar?.-
-Desde hace un par de años, lo encontré por casualidad una vez que me perdí en el bosque.-
Bella miró el campo por un rato y comentó:
-Imagino que a Alice le encanta venir aquí.-mientras decía esto, no pude evitar imaginarme a Alice corriendo de un lado a otro en el campo con una sonrisa en sus labios.
-Estoy seguro que si lo conociera sería así.- vi como su mirada mostro desconcierto
-¿Ella no lo conoce?.-
-No, nunca se lo he mostrado a nadie… es un lugar que visito cuando necesito estar solo y no quiero que nadie me encuentre.-
-No entiendo.- dijo con mucha confusión.- En ese caso ¿por qué me lo enseñaste a mí?.- ahora que lo preguntaba, ni siquiera yo sabía la respuesta. Lo único que pasó por mi mente cuando decidí traerla aquí, fue lo mucho que le gustaría verlo al igual que a mí.
-No lo sé- fui sincero.-Creo que tal vez…solo tal vez de manera inconsciente quise compartir una parte mía contigo.- Bella se sonrojo y su sonrisa se ensanchó.
-Gracias.- toqué su mejilla y la acaricié suavemente
-Me encanta cuando te sonrojas, hace que te veas aún más linda.- si antes estaba sonrojada, ahora estaba completamente roja, no pude evitar reírme de lo tierna que se veía. Escondió su cara en mi pecho y después dijo:
-Odio sonrojarme así.-
-¿Por qué?.-
-Porque siempre me delata.- me miró a los ojos y agregó.-Nunca puedo decir una mentira o avergonzarme sin ser descubierta.- solté una leve carcajada cuando dijo, ella siempre decía las cosas que menos esperaba.
-Cualquiera podría detectar tus mentiras aunque no pudieras sonrojarte, eres pésima mintiendo.- me sacó la lengua.- Además si no te sonrojaras, simplemente no serías tú.- la simple idea de que Bella fuera diferente me aterraba, no quería pensarlo ni mucho menos imaginármelo.
Ella me miró atenta por un momento, antes de decir: - ¿Cómo lo haces?.-
-¿Hacer qué?.-
-Decir siempre lo correcto.-
Me encogí de hombros pero contesté bromeando.-Es un don natural con el que nací.- rodó sus ojos y dijo con rapidez:
-¿Sabes? Retiró lo dicho.-
-O no, no te puedes retractar, una vez dicho, no hay vuelta atrás.- seguí bromeando
-Claro que sí puedo y ya lo hice.-
-Mmm…en ese caso tendré que obligarte a cambiar de opinión.- me acerqué a sus labios para besarla, pero sorprendentemente, ella se puso de pie.
-Eso será solo si me atrapas.- dijo mientras comenzaba a correr. Si quería jugar, así sería. Me levante de mi lugar y comencé a seguirla, yo sabía que podía atraparla en el momento que quisiera, pero decidí darle un poco de ventaja.
Estuve corriendo tras ella por un rato disfrutando del momento, pero como hubo varias ocasiones en las que estuvo a punto de caerse, preferí acelerar mi paso y alcanzarla a que se lastimara de una caída.
Envolví su cintura con mis brazos, levantándola un poco del suelo mientras ella reía. Cuando la baje, le di la media vuelta con suavidad para que volteara a verme y al hacerlo, simplemente me quede sin aliento, Bella lucía completamente hermosa, más hermosa de lo normal, si es que eso era posible. ¿Acaso quería volverme loco? Con esa sonrisa suya y esos ojos color chocolate parecía que era así…
La bese con fuerza causando que un leve gemido surgiera de ella, sus manos comenzaron a jugar con mi pelo y esa fue mi perdición. Sentí fuego prender cada una de mis células como solo ella lograba hacer. Sus labios se abrieron permitiéndome morder sin fuerza su labio inferior al mismo tiempo que mi manos la sostenían más fuerte. Aún me sorprendía lo bien que nos amoldábamos al besarnos, era como dos piezas de rompecabezas que encajaban a la perfección y me encantaba.
Cuando finalmente libere sus labios para poder respirar un poco, ella bajo sus manos hasta mi pecho y solo dijo:
-Wow, eso fue…-
-Lo sé.- bese su nariz y la mire a los ojos.
En ese momento sentí una cálida sensación atravesar mi cuerpo que jamás había sentido y era sorpresivamente agradable, era como ver a Bella en una nueva luz, una más brillante y grandiosa que la anterior, que causó que sintiera una felicidad profunda. Me dejé sumergir en esos sentimientos por un instante tratando de descifrarlos y al regresar supe que las cosas serían diferentes, muy diferentes, pues me di cuenta que amaba a Bella Swan.
-Edward ¿Qué sucede?- preguntó Bella mirándome a los ojos.
-N…nada ¿por qué?.- oculte muy mal mi tono de nerviosismo y ella lo notó. Se quedó callada esperando a que contestara con la verdad y suspiré antes de decir:
-Bella…no creo que sea conveniente que te lo diga, por lo menos ahora no.-
-¿Por qué?¿Es algo malo?.-
-No, claro que no, creo que es todo lo contrario pero…no quiero asustarte.-
-¿Asustarme? Edward, no entiendo nada de lo que me dices.- lucía un poco frustrada
-Créeme, es mejor así.- sabía que si le decía, corría el riesgo de arruinarlo todo.
-No, por favor Edward, dímelo, prometo que no me asustare.- prácticamente me estaba rogando y sabía que no me podía negar a eso.
Pase mi mano por mi cabello y tome un bocado de aire antes de hablar con un tono serio:
-Bella… mi vida cambio drásticamente desde que te conocí, he sentido cosas por ti que jamás pensé que sentiría y… cada día que pasa se vuelven más fuertes…lo que quiero decir Bella, es que me acabó de dar cuenta que…que…- esto era más difícil de lo que creí. Sostuve mi mirada en la suya tratando de tomar valor para lo que iba a decir, pero de repente, sus labios se posaron sobre los míos como forma de apoyo y al separarse, no me costó trabajo decir:
-Te amo.- sus ojos se abrieron de sorpresa, pero noté un brillo extraño en ellos.
-¿Qué fue lo que dijiste?.-
-Que yo te amo.- la segunda vez fue más fácil, pero ella se quedó sin decir nada por lo que me parecieron horas, así que agregue.-No tienes que contestarme nada, yo entiendo sino…-
-Yo también te amo.- no podía creer lo que me acababa de decir, una gran felicidad atravesó mi cuerpo y lo único que pude hacer para demostrarlo fue besarla.
El resto el día fue grandioso, después del campo, la lleve a comer y después fuimos a su casa. Definitivamente había sido uno de los mejores días en mi vida.
Cuando me recosté en la cama por la noche, aún no podía creer que alguien como Bella pudiera amarme a mí, después de la reputación que me cargaba… fue entonces cuando mi sonrisa se apagó.
¿Cómo se me pudo haber olvidado? ¿Qué tan estúpido podía llegar a ser? Por primera vez en semanas, recordé la razón de mi relación con Bella, la apuesta.
Esa asquerosa apuesta que acepté hace tiempo con James y Laurent, estaba seguro que seguía en pie a pesar de que ya no hablara con ellos… recordaba bien la última vez que vino James a mi casa y estuvo a punto de decirle a Bella. No podía permitir que eso sucediera, tenía que terminar esto de una vez por todas…
Ahora sí estaba seguro que la persona a quien menos merecía era Bella, pero me aterraba la idea de dejarla ir…
También estaba consciente de que si terminaba con la apuesta, tendría que decirle adiós a la Universidad de Alaska. Me sentía terrible por lo que había hecho y todo por querer que me aceptarán.
Pero nada de eso me importaba más, ni la amistad de James ni la universidad de Alaska, lo único que me importaba ahora era Bella. Mañana mismo hablaría con James para acabar con esta locura...
Lamento haber tardado tanto en publicar, tuve algunas complicaciones.
Espero con ansias sus comentarios sobre la historia.... Me gusta saber lo que opininan de él y de nuevo gracias por ser tan pacientes :D
En el sig. capitulo, voy a continuar con el punto de vista de Edward
