Y los seguí, hasta que llegué a la misma casa gigantesca que vi en primer día. Estaba igual que cuando la vi, colorida, vivaz, y ruidosa. Me acerqué lentamente hacia la puerta, cuando los gritos cesaron. Noté que dentro estaba muy tranquilo, y además, oscuro. Sí, todas las luces estaban apagadas. No me atreví a tocar la puerta y me di media vuelta, no quería molestarlos. Sin embargo sentí que alguien me tomaba del brazo y me jalaba, hacia adentro. Mis ojos ardieron en cuanto prendieron la luz de repente, y cuando gritaron "¡Bienvenida!" los cinco juntos, mis tímpanos casi estallan. Después de unos segundos, pude mirar a mi alrededor y me vi encerrada entre cuatro paredes, una era color aguamarina, la otra amarilla, la que estaba a mi izquierda era azul, y la que estaba a mi derecha estaba pintada de carmesí. Era muy peculiar.

No me di cuenta de que me estuvieron mirando con la misma cara de felicidad, la misma sonrisa de enajenados y los mismos ojos abiertos como platos. Cuando posé mis ojos en ellos dejaron de sonreír y se masajearon las mejillas, que deberían estar adoloridas de tanto forzarlas. Miré unos globos que estaban en el techo, al parecer estaban inflados con helio y se les escaparon. Tenían forma de pescado. Sin embargo, al ver un enorme cartel que decía un nombre, pensé que estaban recibiendo a la persona equivocada.

—Mi nombre no es Megurine Luka.—dije, extrañada. —Me bautizaron como...

—Shinjin Myoji, ¿no es así? —me interrumpió la gemela de Mikuo. Su voz chillona me irritaba un poco. —Ese fue nuestro primer nombre también.—concluyó. Señalándose a sí misma a un par de niños idénticos. Se me hacían muy conocidos. —Sin embargo, tu verdadero es Megurine Luka.—al decir esto, mi corazón dio un vuelco, ¿Megurine Luka era mi verdadero nombre? ¿Tenía realmente un nombre real? No pude reprimir el gemido de satisfacción que brotó de mis labios.

—Por si no nos conoces, —comenzó una castaña de grandes pechos. Esa de seguro que era Meiko. —somos Kaito y Meiko los primeros Vocaloids.

—Y por defecto los más viejos. —declaró el recién introducido Kaito. La dama en rojo golpeó su cabeza ni bien terminó de decir eso.

—¡Yo soy Rin!— Gritó una rubiecita de ojos azules, levantando al mano de repente.

—¡Y yo Len!— Agregó otro chico, también rubio y con los mismos ojos color del cielo. —Somos gemelos.

Gemelos, que bonito. Me hizo recordar a mi querido Mikuo, él también tenía una gemela, por lo que me contó. Pero se habían separado al nacer ya que solo uno podía tomar cargo de Vocaloid oficial. Entonces miré de nuevo a la joven de largo cabello aguamarina, que se parecía a Mikuo, pero solo físicamente, en mi opinión sus voces eran completamente distintas.

—Mi nombre es Hatsune Miku. — declaró la última, comprobando mi –obvia- teoría. —Estoy más que encantada de conocerte. — estreché su mano y la sentí La misma calidez que descansaba en el cuerpo de Mikuo, estaba también en de esta chica llamada Miku. Preferí no comentarle lo que había pasado entre Mikuo y yo, simplemente por una razón de respeto, tal vez le desagradaba que anden con su hermano, al igual que a Teto.

Y así, fijándome mejor en el cartel, adopté este nombre, Megurine Luka. La Vocaloid número tres, precediendo a Hatsune Miku, la número uno y a Kagamine Rin&Len, los segundos.

Aún ahora sigo conforme con mi posición y mi trabajo. Dejé mi relación con Mikuo en una simple amistad. Seguí hablando con Ruko posteriormente a mi mención como Vocaloid, no crean que no, seguimos siendo muy amigas. Al igual que con Neru, simplemente que ella desarrolló un tremendo odio hacia la inocente Miku. Que le voy a hacer, hablamos a escondidas sin que ella nos vea. Mi relación con todos es buena, en especial con Gakupo, pero secretamente, Rin me comentó que a Miku le molestaban las parejas en el grupo, después de todo, eran una familia. A mí no me importaba en realidad, si él quería algo más ya me lo demostraría. Si se preguntan sobre la extraña voz en mi cabeza, esta desapareció cuando lancé mi primer demo. Al parecer era mi conciencia, una malvada, retorcida, pero en el fondo bondadosa –como todas- conciencia.

Espero haber aclarado su duda, así es como nacen los Vocaloids. Así es como yo, Megurine Luka, la Vocaloid número tres, nació.


See, salió cortito, pero que se le va a hacer, en un capítulo final, Dios no soy como para hacer un final de cinco estrellas xDD

Muchas gracias a los seguidores de esta historia, espero que hayn quedado conformes con el final. Esperen mi próximo trabajo centrado únicamente en los UTAU.

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