Siento si a algunos ya no les ha agradado la historia, y aunque me encantan de verdad todas sus sugerencias para la historia, no la quiero alargar mucho...

Bueno aquí esta otro capitulo muy corto dedicado a todas las lectoras...

BELLA POV

Habían pasado tres días desde que llegué a Phoenix y tanto Renée como Phil me recibieron muy bien. Me sorprendió que mi viejo cuarto estuviera exactamente igual que como lo dejé antes de irme a Forks, a excepción de que estaba un poco más polvorienta. Durante esos días, no había salido para nada de la casa y solo me dedique a limpiar mi cuarto o leer libros, además de cocinar. Me percaté que a Renée le hacían falta muchas cosas básicas para la cocina, así que hoy iría al supermercado para comprarlas.

-¿Qué haces Bella?.- me preguntó mi mamá mientras se sentaba a lado mío en la mesa.

-Escribir una lista de las cosas que se necesitan en la casa.-

-¿Vas a ir de compras?.-

-Sí, solo acabo esto y me voy.-

-¿Quieres que te acompañe?.-

-No, gracias mamá, yo puedo encargarme de esto.- le sonreí

- Bien, pero si cambias de parecer, ya sabes dónde encontrarme.- sonrío y asentí antes de que se fuera.

Una vez que termine con la lista, tomé un poco de dinero y salí de la casa. Mientras caminaba por la calle, miré hacia el parque que estaba enfrente y me pareció ver a alguien recargado en uno de los árboles a lo lejos que se parecía mucho a Edward…No claro que no podía ser él. Después de sacudir mi cabeza, volví a mirar hacia el parque, pero para mi sorpresa, él ya no estaba allí.

Seguí con mi camino hacia el supermercado y al llegar, no tarde mucho en conseguir todo lo que necesitaba. Cuando me forme para pagar las cosas, alguien dijo mi nombre:

-¡Bella! ¡Qué sorpresa!.- era una amiga de mi mamá que nos ayudo cuando nos mudamos aquí.

-Hola Sra. Stryder.-

-Que gusto verte de nuevo, creí que estabas con tu papá.-

-Sí, lo estaba, pero regrese hace 3 días.-

-Te entiendo, Phoenix es un lugar difícil de olvidar ¿cierto?.- asentí a pesar de que ese no era el motivo de mi regreso y para mi sorpresa, ella agregó: -Pero ese no es el motivo por el cual regresaste, lo puedo ver en tu mirada.- yo solo agache la cabeza.- Estoy segura de que es por un chico ¿verdad?.- estaba a punto de contestarle cuando dijo: -Perdón eso no me incumbe.- no le dije nada pues fue entonces cuando llegó mi turno de pagar. Cuando terminé con eso, simplemente me despedí de ella:

-Adiós Sra. Stryder, me dio gusto verla de nuevo.-

-Igualmente querida, espero verte pronto.- camine hacia la salida cuando de repente, agregó.-Bella…- la miré.-Aunque no se cual haya sido el problema, recuerda que los hombres suelen hacer cosas estúpidas, es su naturaleza y solo espero que todo se resuelva pronto.- me sonrió y con eso, seguí mi camino.

Al llegar a la casa, noté que la casa estaba muy silenciosa, cosa que me extraño bastante. Entré en la cocina y deje las compras en la mesa, donde había una pequeña nota que decía:

Hija, Phil y yo tuvimos que salir. Regresaremos para antes de la cena, así que no te preocupes.

Por cierto, hay una sorpresa esperando en tu cuarto.

Mamá

En cuanto termine de leer, subí las escaleras y poco antes de entrar a mi cuarto, encontré unos pétalos de rosa tirados en el piso que pasaban por debajo de la puerta. Lentamente la abrí, y simplemente me quede sin habla cuando vi el interior. Todo mi cuarto estaba lleno de flores, tan bellas, que se parecían a las de prado en el que Edward y yo….¿Acaso abría sido él quien las puso aquí? ¿Y si no fue mi imaginación cuando me pareció verlo en el parque? Mi corazón comenzó a latir rápidamente ante mis pensamientos, cuando de repente, pareció detenerse, cuando una voz suave dijo detrás de mí:

-Hola Bella.- me volteé con lentitud y vi a Edward en el marco de la puerta con una mirada triste en sus ojos. Lucía realmente fatal, estaba mucho más delgado de lo que recordaba, además de que a su cabello le faltaba brillo y tenía ojeras.

-¿Qué haces aquí?.-

-Yo…necesito hablar contigo.-

-¿Hablar?.- comencé a enojarme.-¿Sobre qué? ¿De cómo me rompiste el corazón?.-

-No, yo solo…- no lo deje terminar

-¿Y si yo no quiero hablar contigo?.-

-Al menos escúchame, por favor.- lo pensé por un momento, hasta que finalmente dije:

-No.- me acerqué a la puerta y la cerré con fuerza en su cara. Después de darle la espalda, me recargue en ella y me deje caer al piso mientras lloraba. Abracé mis piernas y solo espere a que Edward se fuera, no quería verlo, pues cada vez que lo hacía, la herida en mi corazón se abría más.

-Bella.- escuché desde el otro lado de la puerta.- no me voy a ir hasta que no me escuches.- no le respondí nada y solo seguí llorando. Pasaron unos minutos, cuando escuché un suspiró por parte de Edward y dijo:

-Bien, si no me vas a abrir, creo que tendré que hablar desde aquí afuera.- hizo una pausa, y al ver que no diría nada, continuó: - Bella, quiero que sepas que antes de conocerte estaba totalmente perdido, creía que el ser popular era lo más importante y fue por eso mismo comencé a juntarme con James y Laurent.- volvió a suspirar -Los veía como un modelo a seguir y hacía todo lo que ellos me pedían. Empecé a salir con chicas que luego botaba porque me decían que lo hiciera y aunque al principio yo no estaba de acuerdo, después comencé a disfrutarlo.- ¿porque me decía todo esto?.- Y como sabes, eso dañó mi relación con mis viejos amigos. Me veían con cara de decepción y enojo y solo yo pensaba que era porque estaban celosos de mí.- río para sí mismo.-Ahora sé lo estúpido que fui por creer eso.- por lo menos lo admitía.

-Las cosas se quedaron así por un tiempo hasta que a James ya no le bastó que solo me besara a las chavas con quien salía. Comenzó a presionarme para que me las llevara a la cama pero nunca pude ceder, era como si algo no me permitiera hacerlo.- su voz era sincera.- Fue entonces cuando tú apareciste en mi vida. Recuerdo que la primera vez que te vi, lo único que podía pensar era en lo hermosa que eras. Pensé en invitarte a salir ese día, pero cuando recordé quien era tu hermano decidí no hacerlo.- sonreí levemente al recordar a Emmett.-Después vino lo de la apuesta que hice con James, en el cual yo tenía que acostarme contigo para antes de la graduación- sentí como se me formaba un nudo en el estomago ante sus palabras.- Es cierto que me acerqué a ti por esa razón, pero en cuanto comencé a conocerte y noté que eras diferente a las demás, juró que ya ni siquiera me acordaba de la apuesta. Gracias a ti, me di cuenta de lo imbécil que fui al intentar cambiar y finalmente pude ver con claridad a James y Laurent. Me hiciste sentir cosas que jamás había sentido con nadie más y cuando menos me di cuenta, yo ya estaba completamente enamorado de ti.- lloré de nuevo.- Cuando me dijiste que también me amabas, no podía creer que un ángel como tú pudiera sentir eso por mí después de la manera como me había comportado.- se quedó callado por un momento.- De inmediato cancelé la apuesta con James e intenté decírtelo en varias ocasiones, pero temía tu reacción.- su voz comenzó a entrecortarse.- Yo…yo no quería perderte.-

-Lamento no haberte dicho la verdad, pero quiero que sepas que todo lo que hubo entre nosotros también fue real para mí. Aquella noche que estuvimos juntos, no lo hice por la apuesta.- solamente seguí llorando al escuchar aquello.

-Bella no vine aquí para que me perdonaras porque sé que no lo merezco. Vine porque necesitaba que supieras la verdad, toda la verdad- hubo un poco de silencio antes de que agregará:

-Antes de irme, quiero confesarte que eres la persona más maravillosa que he conocido, que por ti, ahora soy un mejor hombre de lo que nunca fui y solo quiero que tú seas feliz.-

-Te amo y siempre lo haré. Adiós Bella.- lo escuché caminar por el pasillo y después bajar por las escaleras. Yo aún estaba intentando digerir todo lo que me había dicho cuando oí como abría la puerta de la entrada.

EDWARD POV

Listo. Ya no había nada más por hacer, le había dicho todo lo que sentía y ahora, mientras caminaba hacia en parque, intentaba pensar de lo que sería de mi vida sin Bella en él.

Sentí como finalmente salieron algunas lágrimas que me había guardado y no me moleste en limpiarlas para aparentar.

De repente, escuché a Bella gritar:

-¡Edward!.- de inmediato me di la vuelta, y allí estaba ella en medio de la calle, con sus ojos rojos de tanto llorar.-Edward, yo….- sin decir nada más, cerró sus ojos.

En eso, vi como un auto que se había dado la vuelta, se dirigía a toda velocidad hacia mi Bella. Quería gritar pero la voz se me apagó del susto, así que corrí con todo lo que tenía hacía ella y la empuje fuera del camino. Por un momento, sentí felicidad de verla a salvo, hasta que escuché un claxon y vi una luz acercarse a mí, antes de que todo se volviera negro y un ángel gritara con terror:

-¡EDWARD!.-

Lamentablemente, Edward aquí no es un vampiro, así que no puede salir ileso.

Espero subir rápidamente el capítulo que sigue y prometo que sera más largo que este.

Nicole Weasley Cullen