—¡Ya estoy aquí, Bruja!.— Vegeta esperaba en medio del desierto a que apareciera una conocida y peculiar figura. La siempre confiable Uranai Baba, una mujer pequeña de estatura, con algunos cientos de años de edad y flotaba en su esfera. —¡Ah!, vienes con Bulma, hace mucho que no nos vemos pequeña.— la peli azul saludaba a la hermana del maestro Roshi —Uranai Baba, que gusto... pero ¿Que hacemos aquí?.— la chica se preguntaba sobre el lugar donde habían llegado. —¿Tu?, estorbar.— Vegeta estaba de muy mal genio, en parte porque lo que iba a hacer podría tener graves consecuencias para la misma Bulma. —La joven Lázuli me pidió ayuda para el príncipe Vegeta, al parecer tendremos que liberarlo de algo oculto.— Bulma miraba con extrañeza a Vegeta. —No pensé que creías en esas cosas.— entonces Vegeta volteaba la cara. —¡Claro que no! Solo vine porque la rubia me lo pidió.— Vegeta se cruzaba de brazos y la peli azul subía una ceja y apretaba los dientes. —Así que solo venimos porque Lázuli te pidió ver a una bruja.— la mujer se tragaba su rabia, si bien, creía en su amiga, no estaba segura de que la rubia le fuera indiferente a su... ex novio ... "No debería sentirme tan celosa, en realidad... Vegeta y yo ya no somos nada...". La rabia de la científica se transformaba en tristeza, la tristeza que el voluble saiyajin no resistía. —¡Yo no te obligue a venir!, si no te calmas ya te regreso a tu casa.— Vegeta lanzaba una mirada profunda a la mujer y luego la ignoraba para atender a las indicaciones de la vieja bruja.

—Bueno, primero necesito descubrir que es lo qué te sucede muchacho, para eso tenemos que ir a mi casa, síganme.— no se podía observar nada más que desierto. En las aventuras por tantos planetas de Vegeta, había pasado por mundos completamente fuera de cualquier lógica, así que sin preguntar más decidía seguir a la bruja, pero Bulma iba dudando, agorándose en cada paso que daba y sin querer... queriendo, se pegaba del príncipe tomándolo del brazo. —Traer grilletes sería más manejable que tú, mujer miedosa.— en realidad el calor de la mujer se sentía bien, pero temía hacerle daño si el espectro decidía atacar.

Pronto pasaron un umbral secreto y el desierto se transformaba en un lujoso jardín Zen japonés, con una laguna llena de peces dorados, flores y grandes cerezos en flor que pintaban de un bello rosa todo el paisaje, en el centro una gran pagoda con un templo. —¿Está es tu casa? ¡No pensé que fueras tan rica!.— La peli azul se maravillaba del magnífico lugar, la anciana reía. —en tantos cientos de años, te sorprenderías la cantidad de dinero que puedes hacer.— mencionaba la mujer mientras avanzaban hacia su "oficina" —Si, estafando a la gente como la "Terminator", deberías arreglarle las tuercas para que no crea en estas cosas.— Vegeta miraba de reojo a Bulma mientras entraba en la habitación, —¡Ay Vegeta! ¡Que grosero eres!.—

—Bien, mmmm príncipe, necesito que te recuestes aquí.— la anciana le daba un espacio a Vegeta en una cama para examinarlo, el príncipe subió los hombros en signo de conformarse y se recostó. Uranai Baba encendía con su Ki algunos inciensos y veladoras, a la vez que hacía pasar su bola de cristal sobre el príncipe, —¿Que haces?.— Bulma no comprendía bien lo que sucedía, entonces la bruja explicaba. —Investigo... puede ser una maldición, posesión, algún parásito de conversión... hay muchas posibilidades. Es algo nuevo, la semilla de la vida y el árbol de la muerte... pensé que eran mitos, pero estos muchachos hacen realidad lo que no creemos y aquí está, el único sobreviviente de la sabia de la muerte.— Uranai Baba seguía inspeccionando a Vegeta mientras Bulma seguía de curiosa, lo que no dejaba que Vegeta estuviera "adecuado para cualquier procedimiento", fue así que Uranai baba decidía poner a Vegeta en un transe. —Mmm necesitamos ir más allá, toma esto.— la Bruja le daba un brebaje muy extraño al principe. —¡Que asco, esto huele horrible!.— Vegeta no lo quería tomar, como saiyajin comía de todo, pero había límites. —¡No seas mimado, tómatelo y cállate!.— La bruja le daba el cuenco con la mezcla y el saiyajin a regañadientes se lo tomaba. "Mataré a la rubia después de esto".

Vegeta caía en un sueño profundo y entonces la anciana pasaba nuevamente su bola de cristal, ésta vez el artefacto se llenaba de humo negro y la bruja comenzaba a ver algo. Mientras tanto en el subconsciente de Vegeta, él se encontraba nuevamente en la oscuridad. —Bueno, aquí de nuevo, ahora ¿Que vision tienes? ¿Cómo planeas asustarme?... ¡Te advierto que ya me das igual, no te tengo miedo!.— el saiyajin cruzaba los brazos y caminaba en círculos sin ninguna respuesta. —¡BIEN AHORA TÚ ME TIENES MIEDO!. JAJAJAJA COMO YA SOY UN SÚPER SAIYAJIN NO PODRÁS HACERME NADA.— Vegeta se sentía muy seguro de su poder, ahora ya dominaba su transformación y podía hacerlo cuando quisiera.

—¿Estás seguro? Jijijiji.— un susurro se escuchaba en medio de la nada, risas infantiles por varias direcciones como si fuera un patio de recreos en una escuela, niños riendo y corriendo por todos lados y el príncipe no podía enfocar el punto exacto del espectro, trataba de rastrear el Ki, pero estaba muy disoperso, como si todo el lugar fuera el mismo ki, era imposible. —Asesino.— Nuevamente el susurro de siempre —Ay ya cámbiale ¿No?.— el príncipe se burlaba, la bravuconería le funcionaba cuando sabía que se encontraba en una situación de la cual no podría escapar fácilmente, el espectro de figura en forma de Bulma se materializaba muy cerca del rostro de Vegeta, logrando asustarlo ya que no lo había visto venir, esperaba que susurrara y apareciera de espaldas como siempre. —¡MALDITO ESPECTRO TE ASESINARÉ!.— el espectro se reía de Vegeta, tenía el mismo aspecto y voz que la Bulma del mundo real. —Vegeta, Vegeta, por fin tenemos más tiempo para platicar... ahora no puedes despertar, siempre me abandonas y me dejas muy sola. Ahora no puedes escapar de mí— El espectro comenzaba a caminar en círculos al rededor del príncipe quien estaba demasiado enfadado. —Bien, quieres que te mate, lo haré con gusto.— Vegeta se transformaba en súper saiyajin en su mente.

—Jajaja piensas que me puedes tocar... eres un iluso.— El espectro se burlaba y Vegeta con media sonrisa. —Normalmente no sería tan agresivo con una dama, pero tú no eres una dama, eres un asqueroso espectro.— El príncipe tomaba su posición de pelea y el espectro con cuerpo de Bulma se acercaba caminando tranquilo. —Bien entonces, no te contengas, ataca con todo lo que tengas.— El espectro quería ver si era capaz de golpear a su amada Bulma, pero Vegeta se multiplicaba y comenzaba a atacar al espectro en varias direcciones, el espectro esquivaba y comenzaba a volar. Vegeta regresaba a su forma única y la perseguía con ataques que eran fáciles para el espectro. —Eres muy lento, te hace falta mucho poder jajaja.— hasta que Vegeta logró parar al espectro con un gran ataque —Te voy a acabar .. ¡Garlic hooooo!.— se hacía un gran estallido sobre el espectro pero éste se levantaba como si nada. —Mi turno.—

El espectro golpeaba a Vegeta acabando con sus energías hasta que de una patada le rompía el brazo izquierdo y con un gancho al rostro,m Vegeta salía disparado hacia un punto de la oscuridad. El espectro se derretía en donde estaba parado y volvía a tomar forma de pie al lado donde yacía el súper saiyajin, quien intentaba responder con un ataque con la otra mano sin embargo el espectro no lo dejaba mover y aplastaba su otro brazo al punto de casi quebrarlo —¿Así? ¿O mas?.— El espectro con la forma de la peliazul se reía y poco a poco adoptaba otra forma, una conocida por Vegeta, la peor figura de sus pesadillas... sus finos tacones se convertían en garras moradas, Vegeta subía la mirada y ahí estaba, el gato morado...El espectro había tomado la forma de nada más y nada menos que Bills.

—Con que a a esto es a lo que le tienes más miedo... a este poder... es interesante.— la forma del dios de la destrucción pateaba a Vegeta y lo mandaba lejos mientras se acercaba caminando sin más. —Le tienes miedo a Bills, fue quien dió la orden de destrucción de tu raza ¿No es verdad?. Es bueno te er acceso total a tus memorias y recuerdos, sabes no me puedes engañar... El Dios de la destrucción, el ser supremo más poderoso de todo este universo, nadie puede derrotarlo...Nadie con un poder natural claro, quizás en muchos años... con mucho entrenamiento y tal vez ni así... pero ¿Si tu vieras ese poder sobrenatural?.— el espectro tomaba del cuello a Vegeta y lo levantaba. —Tú, jovencito... estabas condenado a muerte, normalmente no perdonó la vida de nadie ... pero, ¿Sabes por qué te perdone la vida? — Vegeta se incorporaba nuevamente y se reía, escupía sangre y se detenía el brazo izquierdo. —No me importa, si lo que quieres es matarme, hazlo, a mi me da igual.—

—Jajaja muchacho, ¡te escogí porque tienes hambre de poder, quieres ser el más poderoso del universo y harías cualquier cosa!...¡CUALQUIER COSA!.— el espectro reía levantando las manos y se transformaba nuevamente en Bulma. —Cualquier cosa, incluyendo asesinar a tu amor verdadero ¿No es así?.— Vegeta negaba con la cabeza. —No le haría daño a Bulma.— el espectro sonreía con los labios carmesíes de la científica. —¡LO ADMITISTE! Soy tu amor verdadero.— el espectro celebraba saltando, pero Vegeta se reía cínico. —Tal vez, pero ella no eres tú.— el espectro paraba y miraba al príncipe. —Si te dijera que si asesinas a Bulma, podrías desbloquear el máximo poder del universo...¿Aceptarías?, ¡Solo piénsalo!, todo el poder del universo en tu pequeño cuerpecito... —el espectro con forma de mujer se acercaba coqueto a Vegeta y le tocaba el pecho con su dedo índice, tal y como lo hacía Bulma al regañarlo.—nadie podría hacerte frente, ni el saiyajin extraño, ni Goku, ni el mismo Bills, tendrías la capacidad de matar a Xeno sama si quisieras. Con un dedo puedes acabar con su delicada y frágil vida.— La forma de la peliazul pestañeaba coqueta, pero Vegeta no se dejaba corromper —¿Cual es el truco aquí? Acabó con la mujer... ¿Y qué? ¿Ya con eso seré más fuerte? ... Por favor, eso no tiene una pizca de lógica, no son más que trucos baratos.—

—Entiendo que no le tocarías un pelo a Bulma, pero puedes hacer que ella misma acabe con su vida y seguirías obteniendo el Gran Premio, muy cuerda esa mujer no está... incluso podría ser más divertido.— el espectro reía sin control, Vegeta se desmayaba del dolor en ese mundo y volvía en el mundo real. Apenas abría los ojos y tenía nuevamente la mirada de ojos azules sobre él, se sobresaltó al verla .—Vegeta ¿Estas bien?.— la mujer preguntaba al príncipe quien al darse cuenta que no era el espectro respiraba con más tranquilidad. —Si...— se limitaba a un monosílabo y le apartaba la vista, lo último que quería ver era ese rostro.

—Bueno muchacho, no es algo fácil, tomará un tiempo.— La bruja iba a preparar más brebajes.

—Pero ¿qué es lo que tiene?.— Bulma se preocupaba por lo que acababa de decir Uranai Baba. —Bueno, no se trata de una posesión demoníaca, si eso fuera ya lo habría expulsado, me inclino por algún parásito o una maldición que traía consigo la sabia de la muerte, estoy en contacto con colegas... Hasta el momento, todo aquel que intensional o accidentalmente ha probado la sabia del árbol de la muerte... no ha vivido para contarlo.. tienes suerte, eres un caso único.— Vegeta levantaba una ceja. —¡Yo me largo! Ya cumplí con el show que querían que hiciera.— la bruja invocaba un hechizo que cerraba el lugar, el saiyajin intentaba teletransportarse pero no podía ubicar ningún Ki debido a la barrera, miró a la bruja, apretó los dientes emberrinchado y despegó hasta que chocó con la barrera mágica de Uranai Baba. —Espero que comprendas muchacho, que es sumamente riesgoso que te deje ir, definitivamente es algo muy maligno lo que tienes dentro.— la bruja subía a su bola de cristal —Necesito tiempo para descubrir cuál es el problema real y curarte.— mientras la bruja se retiraba Vegeta hacía tremendo coraje —¡Esas son patrañas de vieja Bruja!.— mientras descendía suavemente hasta llegar a tierra firme.

—Vegeta, no es tan malo... el lugar es hermoso.— Bulma sonreía al disfrutar del paisaje. —Si, hermoso... ¡me atrasaré con mi entrenamiento todo por culpa de sus malditas cosas de humanos... no tengo nada!.— entonces Bulma recordaba el miedo de Vegeta, los gusanos. —Uranai Babba dice que posiblemente sea un parásito.— la joven miraba las reacciones del saiyajin. —Si...¿Y qué?.— La peli azul caminaba hacia una banca que se veía muy cómoda. —Pues que podrían ser unos asquerosos gusanos en tu estómago o hasta en tu cerebro, ¿Te imaginas todo tu cuerpo invadido de gusanos saliendo por tus oídos?.— Vegeta se ponía verde del asco —¡CÁLLATE MUJER ASQUEROSA!.— el príncipe se alejaba para pasar su imagen mental mientras Bulma se reía en la banca.

Pasó un buen rato y fueron a cenar con la Bruja, había manjares imposibles de cocinar tan rápido, era arte de magia que estuviera todo eso allí. —Está delicioso Uranai Baba, pero todos los ingredientes ¿De donde los saco?.— La bruja reía con los comentarios de Bulma. —Digamos que tengo influencias en el más allá.— el comentario llamaba la atención de Vegeta, recordaba que la mujer los había guiado con Kaiosama, pero no tenía idea de que se había encontrado en el reino de los muertos. —Es por eso que Kaiosama tiene una aureola... ¡Está muerto!.— Vegeta se sorprendía un poco mientras devoraba los manjares que ofrecía Uranai Baba, "Entonces ya estuve vivo en el l reino de los muertos... puede que la vieja no sea del todo un fraude".

—Por cierto, príncipe Vegeta, observé que mientras duerme lo que sea que haya invadido su cuerpo tiene más actividad... por nuestra seguridad, lo aislaré de Bulma y de mi con un sello— por primera vez, Vegeta no reclamaba nada y asentía, la oferta del espectro era muy tentadora "Poder ilimitado a cambio de la vida de Bulma..." No podía evitar verla y considerarlo seguido de una culpa terrible, ¿Cómo era siquiera capaz de considerar asesinar a Bulma con tal de obtener poder ilimitado? , si esta oferta se la hubieran hecho cuando recién la conocía, no habría dudado en arrancarle la cabeza en ese instante. Vegeta siguió a Uranai Baba hasta el recinto donde permanecería encerrado. —El sello de salida se activará cuando tu subconsciente domine tu cuerpo, a partir de este momento solo tú puedes entrar. En caso de que sientas que podrías perder el control es el lugar a donde debes ir.— el saiyajin asentía y entraba.

Para ser una carcel era muy cómodo, tenía colchonetas al estilo de las camas japonesas antiguas, los muros eran de bambú y papel de arroz, parecía un lugar sumamente frágil, pero la magia que lo protegía y es sumamente poderosa. Uranai Baba ocupaba el Ki de los muertos, cada guerrero poderoso que lograba preservar su cuerpo gracias a que la vieja intercedía por ellos, en agradecimiento le ayudaban para cumplir misiones de los vivos y brindaban su energía cada que la mujer lo requería. Era sencillo darse cuenta que el lugar estaba plagado de fantasmas, era una especie de limbo.—Al menos así no corre peligro.— Vegeta podía observar a Bulma a lo lejos, quien se divertía caminando entre las flores disfrutando de la Luz nocturna. Vegeta volteaba buscando la luna, pero no era posible verla gracias a la magia de Uranai Baba —La bruja está bien informada, se aseguró que no me convirtiera en Ozaru.— luego se retiraba a recostarse un momento y la voz de la peliazul resonaba en sus oídos. —¿Q... qué?.— Vegeta abría los ojos y Bulma estaba sentada al lado suyo con las rodillas de frente y los pies hacia atrás, muy sonriente. —Ay Vegeta, ya es muy tarde tontito, es hora de despertar... ¿Por qué no vienes? Te he preparado mucha comida. Vegeta sacudía su cabeza y la seguía mirando, ella se levantaba u caminaba a la salida. —B... Bulma, estás aquí... La bruja dijo que nadie más que yo podía entrar... esto es extraño.— el saiyajin se levantaba por la insistencia de la mujer . —Ven Vegeta, sígueme ...— la mujer lo jalaba a la puerta, pero sus manos... sus manos no eran cálidas como las de Bulma, el guerrero comprobaba su entorno u decidía caminar, la chica salía por la puerta pero él no... —¡MALDITO ESPECTROOOO!.—

Inmediatamente atrás de él aparecía el espectro con forma de Bulma —Vaya, no eres tan tonto, descubriste mi juego, pero creo que como eres muy listo vas a aceptar mi oferta... no niegues que la estás considerando.— el espectro se burlaba del príncipe mientras éste se enfurecía. —¡MI RESPUESTA ES NO!— Vegeta se transformaba listo para atacar al espectro.—Jajaja será no mientras logres identificar la realidad del sueño, pero me pregunto... ¿Que pasará el día que ya no se pueda?, obtendrás muchísimo poder Vegeta, ¡serás el ser más poderoso del universo entero!... tu sed de poder pronto será más y más hasta que no te importe y la asesines, así tu única debilidad será eliminada y lograrás tu más anhelado sueño.— Vegeta no soportaba más . —¡ALÉJATE MALDITAAAAAA!.— un tronido retumbaba por toda la habitación, pero en el resto de la casa todo era calmado y normal. Vegeta estuvo consiente luego de ello y decidía salir a tomar aire.

Observó la banca de la tarde, estaba antes del puente que cruzaba de una orilla a otra sobre la laguna, claramente se reflejaba la luna pero la magia cubría las ondas Blutt y era seguro admirarla aunque fuera en reflejo. "No puedo estar cerca de ella... el espectro ya me lo advirtió, si me quedo, la asesinaré en algún momento". El saiyajin tomaba el único camino que veía plausible, o era eso o seguro Bulma moriría a manos de él. Y su sed de poder ya era bastante como para arriesgarse. —No sabía que te encontraría aquí.— las manos de la humana tocaban al saiyajin, eran cálidas ... si era ella. Por un momento hubiera deseado que no fuera ella, que fuera el espectro a quien podría destrozar y no la verdadera Bulma, ante estos sentimientos y su decisión, el príncipe intentaba ignorar a la humana sin querer verla a los ojos. "Tengo que hacer que me odie, que me odie mucho", se repetía en su mente.

—Desde que te fuiste, es gracioso...— la peli azul reía un poco —Te veía en todas partes, al principio me causaba miedo, luego me acostumbre a que estuvieras allí sin estar. Los médicos decían que era una tristeza profunda por haberte perdido. No podía estar en los lugares donde estuvimos, ni siquiera podía ir a casa, luego todo se complicó, Vegeta... te necesito.— La chica se sentaba en la banca y tomaba la mano del príncipe, había buscado tanto tiempo el espacio que ahora tenían para hablar con él, trataba de encontrarle una expresión pero el guerrero permanecía estoico, sin emoción alguna, —Vegeta, ¿Aún me amas?.— El príncipe se sorprendía con esa pregunta y al fin la miraba al rostro. —Yo... No.— bajaba nuevamente la mirada, la peli azul cerraba los ojos un momento y Vegeta se ponía de pie, alejando la distancia. —Yo.. te necesite todos estos años, aún te necesito—

Bulma derramaba una pequeña lágrima, su corazón estaba completamente roto y no se resignaba a que su amor verdadero no la correspondiera. —¡Si te dije que fueras feliz era porque no pensaba regresar jamás!.— La científica cambió su actitud a un reclamo entonces —¡Si sabías que te tenias que ir y que no iba a ser para siempre...! ¡¿Por qué Vegeta, por qué hiciste que me enamorara como una idiota de ti?!— la mujer soltaba chispas del coraje y Vegeta orgulloso cruzaba los brazos. —Sabes que... tienes razón, si alguien cometió un error aquí fui yo, jamás debí ser amable contigo, yo solo fui amable y tu te enamoraste, no sabía que sería tan fácil conquistarte. ¡Tu me pediste como un simple deseo a Sheng Long y no por eso estoy obligado a estar contigo para siempre!.— Vegeta rompía su coraza y bajaba los brazos para señalar a Bulma. —¿No lo entiendes? Yo estaba concentrado en Freezer y me dejé llevar, para mi solo fuiste un momento...¡No eres más que una niñita caprichosa y consentida! Yo sólo te hice un favor... ¡Eres un reina que cree que merece todo lo que se le viene en gana en la vida por el simple hecho de ser Bulma Briefs!, ¡NO TE AFERRES A ALGUIEN COMO YO! encuentra quien te acompañe, alguien que si se quede contigo hasta el final.—

La mujer lo miraba seria, escuchando todo lo que el príncipe le decía, al principio no podía creerlo, no era algo que esperaba que saliera de su boca, pero después de decepcionó, Vegeta la miró brevemente en un silencio y se disponía a irse, al darse la vuelta, Bulma lo tomaba de la muñeca —Basta.—el príncipe no la quería mirar de nuevo y se negaba a voltear. —Suéltame.— sin soltarlo ella se ponía de pie y sin mirarlo daba su respuesta —Yo me iré primero.— El saiyajin abría los ojos y volteaba lentamente, ella tenía la mirada perdida. —No voy a volver a ver como te vas de nuevo, siempre te vas primero tú, lo hiciste cuando te fuiste con Freezer, lo hiciste en mi casa. Esta vez no, recuerda esto Vegeta ... ¡YO TE ESTOY ABANDONANDO!... Eres tú, príncipe saiyajin... quien se quedará solo.— Vegeta la miraba a los ojos y encontraba odio en la mujer, entonces ella soltaba al príncipe con fuerza y se iba del lugar a buscar a Uranai Baba, quería salir tan pronto como le fuera posible de ese lugar. "Él no existió, nunca existió, aunque haya existido, haz como si no hubiera existido". Las lágrimas comenzaban a salirse de los ojos de la peli azul y corría para alejarse más rápido —Eso haré, puedo hacerlo, soy Bulma Briefs, yo puedo, yo puedo.—

El príncipe se quedaba mirando como la mujer retiraba del lugar, no hizo ningún movimiento para detenerla y tampoco tenía expresión alguna, "Así es mejor..." —Maldito espectro... — apretaba los puños conteniéndose para no gritar y transformarse. Salía volando a encerrarse a la habitación y que le había asignado Uranai Baba. Allí dentro el espectro aparecía con forma de Bills, aplaudía pausadamente —Excelente actuación saiyajin, ¿Cuánto más vas a soportar sin decirle la verdad?.— entonces Vegeta se reía descaradamente. —Ya me odia, si el amor era lo que impedía que me dejaras en paz, ya no es más una debilidad, no quiero tu poder ilimitado o no se que trucos baratos tengas. ¿Por qué no te largas de una buena vez?.— El espectro negaba con la cabeza —Para ser un saiyajin inteligente, sigues siendo un idiota. El que ella te odie no quiere decir que tú lo hagas, de hecho... has dado la muestra más grande de amor... dos veces. Prefieres dejarla para que viva, incluso si eso significará que tú mueras.— Vegeta entonces miraba al espectro y subía los hombros. —¿En verdad dejarías de decir estupideces si me matas?... hazlo ya, no tengo problema... escucharte es peor que la misma muerte... ¡Anda ya!.— el espectro desaparecía y aparecía sobre un mueble. —¿Por qué te mataría? Un amor trágico donde ambos merecen estar juntos, pero no pueden. Es de lo más entendido.—Vegeta se recostaba dispuesto a dormir e ignorar ya al espectro .—Mejor cambiemos la historia, descubro cómo puedo matarte y te asesino. No me gustan los dramas románticos, prefiero la acción.— Vegeta se reía y se acomodaba para dormir sin hacer más caso al espectro. —No sabes con quien te metiste muchacho.—

Continuará

Awww por fin esa escena que tanto había querido incluir está aquí.