Siguió a Deku por todo él camino hasta una carpa que estaba situada a las afueras del desastre, no estaba prestando atención a lo que Deku le decía ya que solo podía pensar en la pelea con Kirishima. Primero el mitad y mitad y ahora él ¿De verdad se estaba comportando como un niño? Por supuesto que no, estaba en todo su derecho de no querer hablar sobre nada con nadie.
Llegaron al lugar donde dos guardias estaban fuera. Deku mostró una identificación y lo dejaron entrar. Cuando él lo intentó lo detuvieron.
— Viene conmigo — salió Deku de vuelta y lo dejaron pasar — Perdón por eso Kacchan, te daré la identificación mañana.
Dentro todo era un caos, varias personas moviéndose de un lado a otro. En medio de todo se encontraba Hawks, hablando con un oficial de policía. Cuando terminó se acercó a ellos.
—Bakugou, cuanto tiempo, bienvenido de vuelta a Japón. Gracias por ayudarnos.
—¿Para qué me necesitan?
—Mmm, tan maleducado como siempre. Es bueno ver que algunas cosas no han cambiado. Bueno, continuemos. El nombre del joven era Maroki Takamura, 20 años, antecedentes de robo a mano armada, compra de drogas e indecencia pública. En esencia no era un villano. No sabemos qué causa su ataque errático...
—De hecho, sobres eso — Deku lo interrumpió —encontramos esto entre la ropa del cuerpo —sacó un pequeño saco frasco vacío — Aún necesitamos mandarlo al laboratorio, pero es igual a los recuperados.
—¿Qué es eso? —preguntó una voz al fondo.
—Un frasco vacío de la droga Universe. Sabemos que causa episodios psicóticos. Aunque lo extraño es el quirk.
—¿Por qué eso sería extraño? — pregunto.
—Sabemos por el informe que su quirk era control sobre las rocas y poder calentarlas. Pero su alcance era solo de 5 metros, además el hecho que pudo envolverlas en magma. Esto nos da más pistas sobre lo que sucede al consumirla.
— ¿Pero por qué vender un producto que mata a sus consumidores? ¿Eso no sería contraproducente? — pregunto.
— Creemos que no es la primera vez que consumen la droga. Se cree que los ataques son producidos por consumidores frecuentes, pero al tener un alto grado de adicción necesitan más cada día. Hasta llegar a esto.
— Por ahora estas son solo hipótesis — interrumpió Hawks — la investigación sigue en curso. Los aquí presentes son los únicos que saben sobre esto y creo que está de más decir que cualquier mención a la prensa o alguien no autorizado será fuertemente castigado. Por ahora pueden retirarse, gracias a todos por su trabajo. — terminó y salió del lugar.
Camino fuera de la carpa, necesitaba una ducha urgentemente.
— ¡Kacchan! — volteo y vio como Denki corría rápidamente hacia él, trató de huir pero no lo logró — ¿A donde vas, no me escuchaste?
— Te estaba ignorando.
— Tan lindo como siempre, como sea ¿Qué es todo ese suspenso ahí dentro? No dejaban pasar a nadie más.
— Es un asunto que no es de tu maldita incumbencia.
— Vamos Kacchan, suelta la sopa.
— Aléjate de mí, no te metas donde no te llaman.
— Wow alguien está de muy mal humor, déjame adivinar ¿Viste a Kirishima con su amorcito?
— !¿Qué parte de no es de tu maldita incumbencia no entiendes!? — grito. Todos a su alrededor se le quedaron viendo fijamente. Los susurros no tardaron en llegar pero no le pudo importar menos.
— Perdón Kacchan, no era mi intención molestarte — dijo Denki, se le notaba arrepentido pero solo dio media vuelta y siguió su camino — Kacchan, no me dejes así, lo lamento.
— Déjame en paz Pikachu.
— Vamos, no seas así. Qué te parece si te invito un Ramen ¿Aún te gusta el picante? Te lo compraré extra picante.
Iba a rechazarlo, pero su estómago tenía otros planes.
— Veo que eso es una si, vamos conozco un lugar buenísimo que abrió recientemente. — dijo mientras lo jalaba. Dejándolos sin más opción.
El lugar era moderno y se sentaron en un lugar alejado.
— Hola, quiero su Ramen más picante y un Gyudon, por favor. — dijo sin mirar el menú. — Viejo, es una pena que no vendan hamburguesas aquí, me comería como 3 — se quedaron callados sin mirarse. Mientras esperaban vio como Kaminari sacaba su teléfono y escribía algo en él y luego lo dejó. Estuvieron así por varios minutos hasta que la comida llegó, el rojo del Ramen le encantaba, y podía sentir el olor del picante quemarle la nariz. Cuando lo probó pensó que era uno de los mejores Ramen que había probado en años, en Estados Unidos había locales de comida japonesa pero eran demasiado grasosas para su gusto por lo que no había comido comida japonesa decente en los 5 años que estuvo ahí.
Siguió sirviendo los fideos sin prestarle atención a nadie más. Al fin y al cabo era comida gratis y lo disfrutaría. Levantó la mirada y vio como Denki miraba a todos lados sin tocar su Gyudon. Luego de un rato sonrió y vio en dirección a la puerta. Cuando volteo vio como entraban Mina, Sero y Jirou, a quien no había visto en mucho tiempo. Lo miro enojado, era una maldita emboscada.
— ¡¿Pero qué mierda te pasa Pikachu?!
— Lo sé, perdón. No me hagas nada, no tuve otra opción — dijo.
— Literalmente no tuvo otra opción. — dijo Mina mientras se sentaba a su lado. — Los vi salir del lugar y le dije que si no me decía dónde estaban le daría a Jirou las fotos vergonzosas de lo que pasó hace dos años en esa fiesta.
— Te salvaste esta vez de mi, pero no creas que no conseguiré esas fotos, tengo mis medios. Hola Bakugou. — solo la miro fijamente — Mmm, la misma cara de amargado. Es reconfortante.
— ¿Verdad? Es bueno ver que algunas cosas no cambian. — dijo Denki mientras comía y Mina le robaba comida y Sero pedía Soju y comida para los demás.
— Entonces ¿Cómo has estado estos días? Vi la entrevista y dejame decirte que estoy completamente de acuerdo contigo. Los periodistas preguntando cosas tan tontas en vez de ver lo que hacemos se ha vuelto tan recurrente que da asco. Más si son los hombres preguntado sobre qué tipo de ropa interior usas para tu traje ¿Qué les pasa? Casi golpeo a uno hace unos meses si no fuera por que me detuvieron — dijo Jirou mientras bebía.
— Esa es mi chica, si señor. Completamente de acuerdo con ustedes. — dijo Denki
— Igualmente. Me gusta la admiración pero odio que se metan en mi vida privada — dijo Sero.
— Estamos todos de tu lado Kacchan. Los periodistas de farándula son imbéciles.
— Tomemos por eso — grito Denki levantando su copa. Los demás lo siguieron pero el no.
— ¿Qué pasa Kacchan? Vamos bebé.
— No quiero. Tengo trabajo mañana.
— Ah, ahí te equivocas Kacchan. Después del día que tuvimos hoy nos darán el día libre mañana, son las reglas de las agencia. El descanso es primordial, no quieren más renuncias y muertes por burnout.
Para él eran buenas noticias, solo quería terminar de comer e irse a su casa.
— Vamos Kacchan, fue un día horrible en especial para ti. Necesitas relajarte y beber algo. Vamos porfavor . — dijo Mina, la miró y pensó que tenía un punto, necesitaba relajarse y tal vez beber le ayudara un poco. Levantó la copa y se tomó un trago. Los demás aplaudieron y vitorearon, la noche recién estaba empezando.
