Marron se quedó sin habla por varios segundos. Lo último que se esperaba es que le hubieran preparado una fiesta sorpresa… en casa de Trunks. Trago saliva y respiro hondo. Miro a todos los asistentes, sus amigos, sus compañeros de universidad y los guerreros Z que eran como su familia. Miro las enormes cantidades de globos que estaban por todas partes. La pancarta de "Feliz Cumpleaños Marron "al lado de un gigantesco número 24. Observo el salón del fondo y vio una enorme mesa llena de comida y bebida. También vio un gigantesco regalo en medio de la entrada. Había incluso un DJ que estaba pinchando su canción favorita. Todo ese gran trabajo había sido por ella, y no podía defraudarles. Una traicionera lágrima de emoción se le escapo, y los presentes interpretaron que no había dicho nada porque estaba muy emocionada.

Krilin comenzó a llorar de la emoción, era un momento muy bonito. Toda esa gran fiesta era exclusivamente por su hija, y se regocijo al saber que Marron tenía unos muy buenos amigos. La Androide también se emocionó mucho, pero ella sabía disimularlo bien. 18 era fría, y no le gustaba mostrar sus sentimientos a los demás. Marron ya no podía aguantar más y se le escapo un sonoro sollozo. Eran muchas emociones juntas y eso hizo que estallara en llanto. Era una mezcla de alegría y amargura. Quería llorar y así lo hizo, la mayoría de los presentes solo le echaban la culpa a la emoción del momento. Sin embargo, más de una persona sabía que quizás sus lágrimas no eran solo de alegría.

Sus dos mejores amigas se acercaron a ella y la abrazaron felicitándola por su cumpleaños. Bra le dio un pañuelo y Marron se secó las lágrimas.

— Te lo mereces, disfruta de tu fiesta — Pan la acompaño hacia el resto de invitados para que la felicitaran.

Trunks estaba en el fondo de la multitud, no le pareció oportuno estar en primera fila. Observaba muy atento como todos felicitaban a Marron. Él también quería hacerlo, pero se reprimió y decidió esperar.

— Mejor a solas — Uub parecía que le había leído el pensamiento a su amigo.

Después de saludar a la mayor parte de invitados, Bra y Pan llevaron a la cumpleañera justo delante del enorme regalo que estaba en medio de la entrada.

— ¿Para mí? —

— ¿Para quién sino, tonta? — dijo Pan indicándole que le levantara la enorme caja.

Marron hizo lo que le indicaron, levanto la enrome caja de regalo poco a poco descubriendo que es lo que había en su interior. Lo primero que vio fue tela de color azul, seguido de unas sandalias con tacón plateadas, y acabo confirmando que esa tela azul correspondía a un precioso vestido. La chica se volvió a emocionar llevándose una mano a la boca.

— Vamos a ponértelo, la protagonista tiene que ser la más guapa del lugar — dijo Pan cariñosamente.

Y es que la hija de Gohan se sentía culpable por haberla difamado ante los ojos de Bra. Quizás Marron no debió de haber dicho eso de su tío, pero no era motivo para calumniarla diciendo que estuvo enamorada de él. Sabía que eso traería consecuencias, y es que Bra no estaba tan entusiasmada con la fiesta. Había sido la princesa la principal responsable del evento, se había preocupado mucho para que todo estuviera perfecto. Y así había sido, el plan había salido a pedir de boca, y la fiesta estaba perfecta. Sin embargo, Bra estaba algo incomoda, y Pan sabía por qué.

Bra se sentía rara, había preparado todo esto con mucha ilusión. Se sentía en deuda por lo sucedido con su hermano y puso mucho empeño en la fiesta. Pero desde que ayer se enteró de lo sucedido entre Marron y Goten, no podía de dejar de pensar en ello. De cómo se atrevió a inventarse que Goten la estaba engañando. Pero no dijo nada, ahora no podía. Y allí estaba ella, sonriendo mientras ayudaba a su amiga a cerrar la cremallera del vestido azul que ella mismo había elegido.

Mientras en la fiesta…

La música sonaba no muy alta. Los invitados se dividieron en grupos por toda la Capsule Corp en espera de la cumpleañera. Los más glotones se concentraron en el salón donde se encontraba la mayor parte de la comida. Y como no, allí estaban los saiyans.

— Oye Vegeta, ¿cómo lleváis los entrenamientos? — preguntó Goku agarrando un montón de canapés con su mano.

Vegeta resopló fastidiado por la falta de modales de su compañero de lucha — Parece que Trunks por fin se los está tomando enserio —

— Que bien, Gohan y Pan también han entrenado mucho. Aunque siempre tienen cosas que hacer, han conseguido sacar bastante tiempo para entrenar —

— ¿Y Goten? — preguntó el príncipe al no mencionar al susodicho.

Goku hizo una mueca de disgusto para después seguir comiendo, pero esta vez fue a por los sándwiches.

— Ese es un caso perdido, dice que no necesita entrenar — después de dar un par de bocados, Goku continuó — Y lo necesita. Además, estoy seguro de que en cualquier momento que bajemos la guardia nos atacaran. He irán a por los más débiles —


En otra parte de la fiesta…

— Goten esto se te ha ido de las manos — Uub y el hijo menor de Goku estaban solos en uno de los balcones de la mansión — ¿Sabes la que se va a liar cuando Bra hable del tema con Marron? —

— Ya lo sé — respondió el chico dándole un trago a su copa — No pensé que pudiera complicarse tanto — esta vez dio un trago más largo — Por lo menos hoy puedo estar tranquilo, estoy seguro que Bra no sacara el tema —

— Tú mismo lo has dicho, "hoy" — Uub hizo énfasis en esa última palabra.

— ¿Y qué quieres que haga? —

— Solo te digo que podías haber estado quietecito mientras intentabas ganar la apuesta — el moreno no paraba de chinchar a su amigo — Lo peor es que Bulma os pillo y Trunks te tiene en el punto de mira —

Goten se bebió toda su copa de un trago ante tal frustración. Su amigo tenía razón. Se suponía que debía de haber sido algo discreto y él había hecho todo lo contrario.

— Pero todavía estas a tiempo — Uub intento dibujar una ventana en el oscuro agujero en el que estaba metido su amigo — Puedes decirle a Bra que no estás seguro de tus sentimientos. Y a Bulma le dices que no quieres hacerle daño y que prefieres no continuar con la relación — Goten escuchaba atentamente las palabras de su amigo — Si haces eso, seguro que Bra no le sacara el tema a Marron. Al menos en una temporada —

Goten se quedó callado. Se acercó a su amigo y le arrebato la copa que estaba sujetando con su mano derecha. La alzó sobre la cabeza de Uub y la dejo caer de repente. El aldeano quiso cagarse en todo al ver como su amigo le estaba derramando su gin-tonic por encima. Pero lo hizo en silencio para no llamar la atención de los demás invitados.

— Y una mierda — le susurró Goten al oído de su amigo después de haberlo empapado — Esta apuesta la voy a ganar cueste lo que me cueste —


Mientras los invitados charlaban y se divertían, Marron ya había pasado por chapa y pintura. Las chicas la habían ayudado a vestirse. La habían maquillado y le habían hecho un peinado semirecogido hacía un lado. Ya estaba lista cumpleañera. Marron bajo por las escaleras de la Capsule Corp llamando la atención de todos los presentes. Sonó una música de fondo y explotaron varios cañones de confeti y pétalos de rosa. Sin duda Marron estaba teniendo un cumpleaños extraordinario.

— Estas preciosas — habló Yamcha en cuanto Marron bajó las escaleras obteniendo una sonrisa de esta.

— Bien — Pan agarró un micrófono y se dirigió a los invitados — A llegado la hora de movernos un poquito todos, así que… ¡A bailar! —

Dicho esto, la música empezó a sonar más fuerte y la mayoría de los invitados hicieron caso a la petición de Pan. Krilin sacó a su hija a bailar, era música actual y el hombre no seguía mucho el ritmo. Pero a Marron le pareció muy tierno y le siguió el compás con sus pasos imitando sus descoordinados movimientos. Número 18 sacó rápidamente su teléfono móvil para inmortalizar ese momento tan adorable entre padre e hija. El baile fue tan divertido, que muchos de los invitados hicieron un corro alrededor para ver de cerca esa graciosa actuación.

— ¡Como te mueves, Krilin! — jaleo Yamcha — Vamos, dalo todo —

Acabo la canción y todos aplaudieron eufóricos a los dos bailarines. Pero enseguida el Dj puso otra canción, y Marron y Krilin se apartaron del centro. Animada por la emoción del momento, Videl salió al centro del corro tirando del brazo a Gohan, el cual se resistía a salir allí en medio.

— Pero Videl, yo no sé bailar — dijo un Gohan avergonzado bajo la atenta mirada de decenas de personas.

— No seas aburrido cariño, tú solo déjate llevar — le dijo Videl a su marido mientras alzaba los brazos siguiendo el ritmo de la música.

Gohan intentaba seguir el compás torpemente, el baile no era lo suyo y eso provoco la risa de muchos de los invitados, especialmente de los guerreros Z.

— Gohan, menos mal que no bailas igual que luchas, porque si no… — se burló Yamcha provocando todavía más risas.

— Que vergüenza — musito Pan tapándose la cara con ambas manos.

— Mira mis niños como se mueven — Chichi estaba encantada de ver a su hijo y su nuera bailar juntos.

Los bailes estaban siendo tan divertidos que llamaron la atención de casi todos los invitados. La mayoría de los asistentes estaban en el enorme corro que se había formado alrededor de Gohan y Videl. En cuento terminó la canción, el primogénito de Goku se apartó rápidamente, sin embargo, Videl se quedó allí en medio recibiendo los aplausos de la multitud. Pero poco le duraron los aplausos, ya que enseguida sonó otra canción, esta vez country. Y sin pensárselo mucho fue Bulma la que salió en medio. Hizo como si tuviera una cuerda imaginaria haciendo círculos en el aire, y se la lanzo a nada más y nada menos que a Yamcha, tirando de la cuerda para que saliera a bailar.

El príncipe que hasta ahora se había mantenido al margen de esa tontería, se le encendió una alarma cuando escucho varias veces el nombre de su esposa entre la muchedumbre. Sin pensárselo mucho, Vegeta se acercó haciéndose paso en el corro hasta llegar a primera fila. Al príncipe le empezó a salir humo de las orejas cuando vio cómo su mujer estaba bailando con esa sabandija de Yamcha. No estaban pegados, pero si se acercaban mucho en según qué movimientos. La pareja de baile estaba muy coordinada, recibiendo varios halagos por parte de los espectadores.

— Esto sí que es un baile — vociferó el Maestro Muten Roshi.

— A tu madre siempre se le ha dado bien el baile — le dijo Goten a Bra la cual no sabía dónde ponerse de la vergüenza que le estaba haciendo pasar su madre. Aunque bailara muy bien, no le daba derecho a hacerlo delante de muchos de sus compañeros de instituto.

Vegeta se estaba poniendo más rojo que un tomate, y el humo de que le salía por las orejas ya empezaba a ser preocupante. Sin embargo, antes de que el volcán Vegeta estallara, la mano de Goku posada en su hombro lo detuvo.

— ¿No estarás celoso, Vegeta? — le preguntó divertido su eterno rival.

Vegeta en ese momento se sintió herido en su orgullo. Claro que estaba celoso, y mucho. Pero no iba a demostrarlo.

— Por supuesto que no — respondió tajante — Pero tampoco veo normal que una mujer casada se ponga a bailar con otro hombre que no sea su marido —

— Supongo que lo habrá hecho porque sabe que tú no hubieras salido a bailar con ella — razono Goku.

— Hmp — El príncipe no añadió nada más y se limitó a cruzarse de brazos. Eso sí, sin moverse del sitio.

La canción acabo, y Bulma y Yamcha daban las gracias a su público por tanto halago recibido. Pero igual que paso anteriormente, la pausa fue muy breve ya que enseguida sonó otra música, pero esta vez fue un tango. Los presentes se emocionaron y se escuchó un sonoro — Uuuhhh — en el salón. Estaban entusiasmados por ver cuál sería la pareja que se atrevería con semejante desafío. Y entonces una idea retorcida cruzó la mente de Pan. Ella estaba en primera fila, justo en medio de Goten y Bra. Pan sonrió maléficamente, extendió los brazos por detrás de ambos chicos y sin previo aviso empujo a ambos en medio del corro.

Los invitados se entusiasmaron al ver a la pareja que se había "atrevido" a bailar ese elegante y difícil baile. Gritaron y silbaron para animarles. Bra y Goten le dedicaron una mirada asesina a Pan, la cual sonrió divertida. Después ambos chicos se miraron entre ellos, iban a quedar muy mal si no lo hacían, los invitados estaban deseando verlos en acción. Trunks, que hasta este momento se había mantenido al margen de la fiesta para no incomodar a Marron, se incorporó de golpe de la pared en la que estaba recostado. Se acercó al círculo de personas y se adentró en el, para asegurarse de que había visto que los siguientes que iban a bailar eran su hermana y su mejor amigo.

Vegeta que ya estaba calentito solo le faltó ver como su pequeñina había salido a bailar con el mequetrefe de Goten. Bulma se llevó una mano a la cabeza y Uub cerró los ojos bien fuertes esperando que cuando los abriera no fuera cierto lo que acababa de ver. Pero no funciono, Goten y Bra seguían en el medio.

La pareja se miraron profundamente a los ojos y asintieron, dándose permiso mutuo para comenzar. Estaban uno enfrente del otro, mirándose. El tango es como el arte de la seducción, y eso empieza con la mirada. Tenían una posición relajada, torso erguido y brazos relajados a ambos lados del cuerpo, con la cabeza siguiendo la línea de la columna y una respiración profunda y pausada. O bueno, al menos lo intentaban. Se acercaron, y Goten abrazo a Bra envolviendo su torso con su brazo derecho a la mitad de la espalda de la chica. Bra correspondió al abrazo posando su mano izquierda sobre el hombro derecho del chico. Goten le toma la mano que le quedaba libre a Bra y juntos elevan sus brazos hasta que sus manos queden a la altura de sus hombros.

— Llévalo tú — le susurró Bra al oído de Goten, dándole así permiso para que dirigiera el baile.

Flexionaron levemente sus rodillas y giraron la cabeza al mismo tiempo hacia una misma dirección. Comenzaron a dar pasos firmes hacia delante, cambiaron hacia un lado y enseguida cambiaron para atrás, haciendo que Bra retrocediera. La chica lo miro confundida, pues no tenía ni idea de lo que estaba haciendo. Pararon unos instantes y Goten sujeto a Bra más firmemente, pegándola por completo a su pecho para así guiarla mejor. Necesitaba que Bra sintiera todos sus movimientos, si querían bailar bien el tango. Aunque ese acto provoco el sonrojo de la chica, y el enfado de más de un espectador.

No todos estaban disfrutando con el espectáculo. A Trunks y a Vegeta les hervía la sangre. El más joven conocía tanto a su mejor amigo, que sabía perfectamente que Goten no era capaz de acercase tanto a una mujer sin querer llevársela a la cama. Estaba viendo de qué manera la estaba abrazando, como los senos de su hermana estaban literalmente aplastándose contra el pecho de su mejor amigo. Y eso no le gusto ni un pelo a Trunks.

El príncipe por su parte estaba intentando acordarse del momento en el que su hija cambio tan de repente. ¿Desde cuándo Bra se restriega con hombres? Y no estaba exagerando, no podía verlo de otra manera. Allí estaba su pequeña hija espachurrada contra el hijo de Kakarotto. Y no parecía nada disgustada Ambos chicos se miraban con intensidad, se notaba que había complicidad entre ellos. Y lo notaron.

Los chicos seguían con sus pasos de un lado a otro. Con Bra pegada al pecho del joven, el cual la guiaba decidido y firme. Sin dejar de mirarse a los ojos, Goten la alejo indicándole que ahora le tocaba moverse a ella. La chica le hizo caso y fue ella la que tomo el mando, guiándolo de un lado a otro del circulo que habían formado los invitados. Bra movía sus piernas al compás de la melodía dejando a los presentes gratamente sorprendidos por sus compas con la música. Para terminar, Goten la alejo de él sin dejar de soltar su mano, y de un golpe la volvió a atraer hacia él golpeándola con algo de fuerza contra su pecho. Bra envolvió con su pierna derecha la pierna izquierda de Goten quedando así entrelazados y muy cerca el uno del otro para darle un final perfecto a este baile tan seductor.

Al acabar hubo un silencio sepulcral, habían dejado al público mudo. Pero solo fue una pequeña calma antes de la tormenta de aplausos que estaba por llegar. De repente los invitados empezaron a aplaudir y a silbar como locos. Goten y Bra seguían abrazados, con la mirada clavada el uno del otro a pesar de que ya no sonaba ninguna música. Solo se escuchaba a la multitud emocionada por el espectáculo que acababan de dar. Y se sonrieron, porque esa complicidad que habían tenido en el baile había sido una conexión muy especial que solo una pareja de enamorados sería capaz de transmitir.

Pan reía divertida por ser la responsable del que sería sin duda el mejor momento de la tarde. Aunque no a todos les encanto el baile. La realidad golpeo a Goten y a Bra que se separaron casi de golpe, se habían dejado llevar olvidándose del público que tenían. Sin más se camuflaron entre los invitados dando así por terminada la ronda de bailes. Ahora tocaba llenar la barriga con toda la comida que había en la fiesta. Y así pasaron alguna hora hasta que se hizo de noche y los más mayores tenían que abandonar la fiesta para dejar disfrutar a sus anchas a los más jóvenes.

— Oh vamos Vegeta por favor, esto ya lo teníamos hablado —

— No tengo porque irme de mi casa— El príncipe y Bulma eran los únicos adultos "mayores" que todavía no habían abandonado la Corporación.

— Quedemos en que dejaríamos solos a los chicos —

— "Quedaste" — rectifico Vegeta a la científica.

— Vamos Vegeta se suponía que nos íbamos a ir los dos solos, ya ni me acuerdo de la última vez que salimos a divertirnos — insistía Bulma jalando del brazo a su Marido.

— No pienso irme de aquí — sentenció el príncipe sin moverse ni un solo milímetro.

— ¿Pero por qué? — Bulma ya se estaba comenzando a desesperar. Al ver que su marido no daba respuesta, puso sus manos en su cintura en forma de jarra y enfrento al príncipe — ¿No será por la niña? —

— No pienso dejar a mi hija sola en este ambiente —

— Pero que tonterías dices ¡ Si está aquí Trunks! —Bulma ya se desesperó.

— La niña está muy rebelde últimamente ¡has visto cómo va vestida! No me fio de dejarla con esta banda de buitres, ni aunque este su hermano—

Bulma cerro mucho los ojos y apretó mucho labio, parecía un volcán a punto de entrar en erupción. Pero intento controlarse para no perder los estribos o sabía que no iba a conseguir nada con su marido.

— La niña… — hizo una breve pausa — tiene ya 17 años, está en una fiesta en SU casa con SU hermano mayor y con todos sus amigos. La niña… — volvió hacer otra pausa para coger aire — es más fuerte que todos los humanos que están en esta fiesta. Y nosotros solo nos vamos a ausentar unas horas, y luego volveremos aquí a nuestra casa — Bulma hablaba despacio para controlar las ganas que tenia de morder a Vegeta — Así que tú y yo nos vamos a ir, porque aquí no hay ningún peligro para ella ¿entendido? —

Vegeta se quedó callado he hizo un puchero. Lo que dijo su mujer era muy coherente y el príncipe se había quedado sin argumentos, solo le quedaba decir que estaba celoso y no quería dejar a su pequeñina en una fiesta llena de chicos. Pero era demasiado orgulloso como para admitirlo, así que no dijo nada y siguió a Bulma la cual había emprendido camino hacia la salida.

Por fin los jóvenes se quedaron sin supervisión, llegando la hora del verdadero desmadre. Pan se subió en medio de una mesa con una botella de champan, la agito con fuerza mientras gritaba.

— Empieza la fiesta — grito la chica mientras descorchaba la botella de champan apuntando a los invitados, empapando así a una gran parte de ellos.

Bra dio un gritito al verse empapada por ese glorioso licor. Y es que la chica estaba justo enfrente de Pan cuando esta descorcho la botella, acabando así bien refrescada. A pesar de su evidente enfado, nadie le hizo caso y siguieron con la fiesta subiendo el volumen de la música y sacando las mejores marcas de bebidas alcohólicas que tenían reservadas para este momento de la fiesta. Tan solo Goten fue el que se preocupó por el baño en champan que había recibido Bra. Aunque se le escapo una pequeña risita al ver cómo había quedado su novia.

— Por lo menos estás en tu casa y tienes ropa para cambiarte — Goten intento ser positivo.

Bra paso sus manos por su cara para intentar sacar restos de bebida que caían por su rostro y resoplo resignada. Al menos estaba en un buen sitio para socorrer una situación como esta.

— Vamos, te acompaño a cambiarte —

Bra emprendió camino a su habitación seguida de su novio. Goten la siguió no sin antes escudriñar bien la sala antes de seguir los pasos de Bra. Al confirmar que su amigo Trunks no se encontraba a la vista, se escabullo rápidamente hacia las escaleras. Con tanto alboroto, era difícil darse cuenta de lo que pasaba alrededor. Los robots no daban abasto con la preparación de bebidas, la música estaba a todo volumen y la juventud no paraba de bailar como locos.


— ¿Te lo estás pasando bien? — pregunto Pan a chillo pelado para que su amiga Marron la escuchara.

— La verdad es que sí — respondió la rubia sin dejar de bailar — Lo necesitaba, gracias amiga mía.

— No me lo agradezcas a mí, la cabecilla de todo fue Bra — confesó Pan mientras lo daba todo con sus bailes.

— ¿Como? — Era difícil entenderse con la música tan alta, sumado a que ambas chicas estaban tocadas por el alcohol y su pronunciación no era la mejor.

Pan dejo de bailar y se acercó al oído de su amiga — Que fue todo idea de Bra, ella lo hizo prácticamente todo — esta vez grito más fuerte y al acabar siguió bailando como loca.

Marron sonrió, puede que haya tenido mala suerte en el amor. Pero Dende la había recompensado con las mejores amigas del mundo. Sin más, Marron se abalanzo hacia Pan y la achucho en un amoroso abrazo.

Pan se quedó inmovilizada unos segundos, ya que la pillo por sorpresa, ella estaba muy concentrada en su baile y su amiga se le tiro encima.

— Sois las mejores amigas del mundo —grito la cumpleañera sin dejar de soltar a Pan.

A pesar de estar medio borracha la realidad le golpeo igual a Pan, la cual en este momento se sentía una mierda. Hacía 24 horas que había calumniado a su amiga solo por salvar a su tío. Y ella la estaba abrazando en este momento. Más que una buena amiga en realidad era una traidora.

— Bueno ya está, he, a ver si van a pensar mal — Pan aparto suavemente a su amiga — Que yo busco novio — bromeó intentando disimular lo mal que se sentía.

Marron reía divertida y volvió a bailar con su amiga sin pensar en nada, solo quería disfrutar y olvidarse de todo. Al menos por hoy.

— ¿Quieres otra copa? — pregunto la morena.

— Bien cargada — respondió la rubia sin dejar de mover sus caderas al ritmo de la música.


Uub y Trunks estaban en el balcón principal de la Capsule Corp, ahora mismo era uno de los pocos sitios en los que se podía hablar con tranquilidad. Era difícil conversar con ese nivel de decibelios y 6 cubatas.

— Tengo un regalo para ella, pero nos como dárselo —

— No me gustaría estar en tu lugar compañero — habló el moreno para seguramente darle un trago a su bebida.

Trunks imito a su amigo acabando así con toda la bebida que quedaba en su copa de un solo trago.

— Lo que está claro es que no podéis estar así toda la vida. Tenéis que hablar las cosas como personas civilizadas que sois — Uub intento hacerse el serio.

— Ya intenté a hablar con ella y me mando a freír espárragos —

— Ha, es verdad — los efectos de las copas iban haciendo efecto.

— Pero tengo que insistir — Trunks cambio su actitud repentinamente — Ya somos adultos y tenemos que hablar las cosas, no ignorarnos como unos chiquillos —

— Claro que sí — Uub se puso en pie de golpe — No seas cobarde, enfréntala a las mujeres no les gusta que nos acobardemos —

— Tienes razón— Trunks hizo una pose de victoria alzando su puño — Ahora mismo voy a hablar con ella y me va a escuchar si o si —


De camino a su habitación se dirigían Bra y Goten, el cual tropezó al llegar al último escalón de las escaleras que llevaban al segundo piso.

— ¿No iras borracho? — preguntó la chica al ver la torpeza de su novio.

— Claro que no — respondió el chico ofendido.

Borracho no, pero sí que iba bastante achispado. Goten estaba muy acostumbrado a beber, y el alcohol no le afectaba fácilmente. Pero después de llevar horas y horas y gin tonic tras gin tonic, sí que se notaba algo más "contento" que de costumbre, aunque intentara disimularlo.

Los chicos entraron en la habitación, y Goten cerró la puerta tras asegurarse de que no los había visto nadie. Bra se dirigió a uno de su armario y abrió las puertas.

— Vamos a ver — titubeo la chica mirando su ropa.

— Ponte cómoda, ahora ya no hace falta que vayas tan arreglada —

— La fiesta todavía no ha terminado, y siendo la anfitriona no voy a ir vestida con cualquier cosa — Respondió ofendida la princesa.

— Bra con cualquier cosa que tú te pongas te ves despampanante— Goten abrazo por la espalda a su novia y continúo hablando — No hace falta que te marees tanto —

La chica se tensó con ese abrazo. Ellos dos solos en su habitación, ella empapada en champan y Goten abrazándola de esa forma hizo que le saltaran las alarmas a la semisaiyan.

— Bueno pues escoge tú algo — habló rápidamente la chica mientras se escabullía del abrazo — Yo mientras me voy a dar una ducha rápida, estoy pegajosa —y sin más Bra se metió en el baño de la habitación.

Goten dirigió su vista hacía el armario y se quedó pasmado de ver que toda esa cantidad de ropa cavia en ese mueble. Él también era muy fan de la moda, le encantaba ir bien vestido. Pero lo de las mujeres era diferente, especialmente de su novia que era una apasionada de la moda, casi cada día se compraba un modelito nuevo. Le encantaba estrenar ropa.

Después de vacilar por unos segundos, se decidió por un básico vestido negro. Era sencillo y liso, sin mangas y corto. Esa prenda con cualquier complemento le iba a quedar bien, no había que ser un experto para saber que la opción fácil era usar un básico. Lo sacó del armario con la percha y en ese momento escucho caer el agua de la ducha. Una idea maquiavélica cruzo la mente del chico. A apenas unos metros de distancia tenía a Bra completamente desnuda. Estaban solos en una habitación, sin Vegeta en casa y con Trunks abajo en una fiesta llena de gente. Miro el pomo de la puerta y sonrió ampliamente al ver que la puerta tenia seguro. Era arriesgado, y esa idea 2 horas antes le hubiera parecido una locura, pero gracias a los efectos del alcohol ahora mismo esa idea tampoco le parecía tan loca. Así que no se lo pensó más y entró en el baño sin llamar. Bra estaba en la ducha, pero debido a la mampara no podía ver más que el moño mal hecho que llevaba la chica.

No tardó mucho en escuchar cómo se cerró el grifo y el agua dejo de caer. Para a continuación ver como se deslizaba la puerta de la mampara hacia un lado, para dar paso a una Bra como Wiss la trajo al mundo. Goten no pudo evitar que se le escapara un jadeo al ver a su novia totalmente desnuda, a pesar de que fue un momento fugaz. La chica al ver que su novio estaba allí parado frente a ella, con una toalla preparada para recibirla, casi le da un infarto. Gritó y se escondió de nuevo tras la mampara.

— ¡Pero como se te ocurre entrar! —gritó la chica encolerizada y abochornada.

— Eres mi novia y tengo todo el derecho a verte desnuda — ante ese comentario, Bra se puso todavía más roja y se escondió todavía más.

— No sin mi permiso — Bra se había puesto muy nerviosa.

— Esta bien — Goten intento serenarse un poco — ¿Me das tu permiso para verte? —

— No — respondió Bra con decisión.

— Vale — Habló resignado el joven — Cerrare los ojos, yo solo te sujetare la toalla —

— Déjala aquí y sal del baño, no necesito que me sujetes la toalla. Para eso tengo un magnifico toallero —

— Bra soy tu novio ¿acaso no confías en mí? ¿Piensas que voy a aprovecharme o algo parecido? — Goten intento disuadirla un poco.

Bra no dijo nada y se quedó pensando. Eran novios, tampoco había nada malo en que la viera desnuda. Simplemente que para ella era muy pronto. Estaban solos en su habitación, y eso la hacía ponerse muy nerviosa. Se acordó de lo que Goten le había dicho esta tarde " que quería hacerle el amor " y eso la había hecho temblar de miedo. Pero si de algo estaba segura es de que Goten no la obligaría a hacer nada que ella no quisiese hacer, así que le permitió quedarse en el baño.

— Cierra los ojos y no los abras —

Goten sonrió ampliamente y cerró los ojos extendiendo la toalla con sus manos. Bra se asomos para ver como si novio tenía los ojos cerrados y al confirmarlo, salió rápidamente y se tapó con la toalla que el chico le estaba ofreciendo.

— ¿Ya? —

— Si, ya puedes abrirlos —

Goten abrió los ojos y le dio mucha gracia ver la cara de su novia. Era una mezcla entre un puchero, rabia y mucha vergüenza. Se acercó a ella y le dio un beso en la frente.

— Bra no quiero que me tengas vergüenza, eres mi novia y quiero que tengas plena confianza en mí —

La chica lo miro a los ojos, pero no dijo nada, solo sujetaba la toalla con fuerza para que está no se le cayera.

— ¿Sabes qué? Que me voy a desnudar yo —

— ¿QUE? — Bra no podría creer lo que había dicho su novio.

— Para que veas que no hay nada malo en ello, y pierdas ese pudor— Habló el chico mientras se desabrochaba los botones de su camisa.

Bra no podía creer que su novio estará hablando en serio, pero cuando se bajó los pantalones confirmo que no estaba bromeando. Bra volvió a gritar y se dio la vuelta cuando el chico dejó toda su virilidad al aire libre.

— Vamos princesa esto es una prueba de confianza—

— Pues vaya prueba has elegido, yo prefiero tirarme de espaldas y confiar en que no me dejes caer —

— Lo estoy haciendo por ti, para que pierdas esa vergüenza que tienes—

No hubo respuesta, Bra seguía de espaldas a él y Goten con las manos en la cintura y completamente desnudo.

— ¿Bra tú me quieres? — pregunto de repente el chico.

Bra no respondió enseguida ya que se quedó pensando el porqué de ese giro en la conversación.

— Si — Respondió con voz apenas audible.

— ¿Entonces porque no quieres verme desnudo? —

— No quiero mirarte mientras me estas apuntando con...eso— Bra se refería a la virilidad de Goten.

Y en efecto, el chico no se había dado cuenta, pero su pequeño Goten estaba erecto y apuntando hacia delante. Y a pesar de que Bra se dio la vuelta muy deprisa, alcanzó a ver el miembro de Goten en todo su esplendor, aunque fue fugazmente.

— Vaya— Goten miro su miembro y siguió hablando— Bra es normal que el pobrecillo reaccione así, no se lo tengas en cuenta — dijo como si estuviera hablando de otra persona — Pero aún mejor, así te demostrare que no tiene por qué pasar nada. Yo nunca haría nada que tu no quisieras Bra, solo quiero que me demuestres que tú también confías en mi —

La chica no dijo nada, así que Goten continuó hablando.

— Bra el amor se basa en la confianza, el sexo no lo es todo y quiero que confíes en mí, que puedas estar tranquila aun cuando estemos desnudos, no quiero que te preocupes quiero que confíes en mi —

Las palabras de Goten fueron calando poco a poco en Bra que fue dándose cuenta que Goten quería que confiara en él. Que a pesar de estar solos y sin ropa puede estar segura y no tener por qué avergonzarse. Así que después de soltar un largo suspiro de resignación, Bra comenzó a darse la vuelta poco a poco intentando parecer lo más tranquila posible.

—Ves cómo era fácil— le dijo a una Bra que no dejaba de mirarlo a los ojos para evitar mirarlo allí abajo.

— ahora tu —

Bra abrió mucho los ojos ante la petición del chico.

—No pienso hacerlo —

Goten vio la determinación en los ojos de ella, pero aún así no iba a darse por vencido. Posó ambas manos en las mejillas de Bra con cautela, fue acercándo su rostro al de ella para darle un suave beso al que ella no opuso ninguna resistencia. Siguió besandola despacio, dándole suaves mordisquitos en el labio inferior. Goten jamás había dado un beso tan tierno y Bra nunca había recibido un beso tan lleno de amor, o al menos así lo había percibido ella. Pasados unos minutos el chico rompió el beso alejándose a la misma marcha en la que se había acercado, y se quedaron mirando profundamente a los ojos.

— Te amo Bra Briefs, y lo último que quiero es que te sientas incomoda conmigo—

Y la chica se derritió con esas palabras, y Goten lo sabía. Bra no le respondió, pero lentamente fue soltando el agarre con el que estaba sujetando su toalla, su mano lentamente se fue abriendo hasta que la fuerza de la gravedad hizo el resto y la toalla cayó al suelo dejando al desnudo el cuerpo de la chica.

Y llego la parte difícil para el joven. Debía mantener la cordura estando medio borracho y con su objetivo enfrente de él sin una pizca de tela puesta. Goten trago saliva y empezó una lucha contra sus impulsos. Bra era simplemente perfecta, su piel de porcelana era tersa. Tenía una figura totalmente tonificada, un abdomen totalmente plano, unas piernas larguísimas y contorneada y su pecho, sin duda lo que más le llamaba la atención eran sus grandes, firmes y redondos pechos. Todo eso lo inspección en apenas un abrir y cerrar de ojos para no incomodar más a la chica.

— Eres perfecta—

Bra no sabía dónde meterse, sentía que iba a morir se la vergüenza en cualquier momento. Goten noto que Bra estaba muy incómoda y la abrazo pegándola por completo a su pecho.

— No quiero que estés incomoda ni que te avergüences de nada ¿está claro? —

Bra asintió como respuesta mirándolo directamente a los ojos. Y estando los dos abrazados, se volvieron a besar tiernamente, algo que fue sumamente difícil para Goten. El chico sentía los enormes senos de su novia pegados a su pecho y eso no ayudaba a frenar sus impulsos, pero se controló. No podía hacer ningún movimiento precipitado sino quería que Bra saliera corriendo. Así que siguió besándola despacio y con mucha delicadeza.

Cuando de repente la puerta del baño fue golpeada con fuerza.

—¿Braa estás ahí? —

Goten y Bra se separaron abruptamente del beso. Esa era la voz de Marron, ambos se miraron horrorizados, pero no dijeron absolutamente nada. Optaron por el silencio para ver si su amiga se marchaba. Pero no lo hizo y Marron puso la mano sobre la maneta de la puerta, Bra se dio cuenta y antes de que su amiga abriera, respondió.

— Si Marrón estoy aquí, ahora salgo —

Bra envolvió su cuerpo rápidamente de nuevo con la toalla y Goten recogió su ropa como un rayo y se escondió en la ducha. Bra cogió aire varias y abrió la puerta del baño dispuesta a salir de él, pero Marrón fue más rápida y se abalanzó a abrazarla antes de que pudiera salir del cuarto.

— Amiga mía gracias por todo — Marrón estaba achuchando a Bra — Pan ya me ha dicho que lo has organizado todo tú, eres la mejor amiga del mundo, te quiero — gritó la última palabra achuchando a Bra más fuerte.

— ¿Marrón estás borracha? — pregunto Bra quitándose de encima a su amiga.

— Puede — respondió sin más la rubia — Es mi cumpleaños y tengo derecho a hacer lo que quiera. Y todo gracias a que tú lo organizarte todo, te quiero amiga — Marrón volvió a abrazar a su amiga sin darle ninguna opción, ya que se le tiro encima.

Goten que seguía escondido dentro de la ducha se maldijo por ser tan torpe. El muy imbécil no había puesto bien el seguro, si hubiera estado perfectamente no hubiera tenido ese fallo, pero como él también iba algo achispado no se dio cuenta de que no estaba bien puesto el seguro de la puerta de la habitación de Bra. Si pensaba que ya no se podía ser más torpe, estaba muy equivocado, ya que casi se le salió el corazón cuando se fijó que no llevaba los zapatos puestos.

— Si em, yo también te quiero mucho Marron — dijo Bra intentando separarse del abrazo de su amiga — Déjame que me cambie y bajamos a la fiesta — Pero nada, la rubia no se separaba del abrazo — Marron nos estamos perdiendo la mejor parte — insistió la princesa, pero no había manera de librarse del abrazo de la rubia.

Instantes después, aun estando abrazada a Bra, Marron fijo su vista en el suelo. Soltó a Bra de repente y fue directa hacia el calzado que se encontraba tirado en medio del baño. Bra se dio la vuelta para ver el porqué de esa actitud. Algo se le subió a la garganta, y eran unos nervios que la estaban estrangulando. Vio cómo su amiga se acercó a los zapatos de Goten y tomó uno en su mano, examinadores muy de cerca. Marron achico los ojos y miró a su amiga.

—¿Y esto? —

— Son de Trunks, ese chico es un desastre lo deja todo en cualquier lugar — Respondió Bra lo más serena posible.

Pero a pesar de estar borracha, el sentido común de Marron le hicieron notar que su amiga estaba escondiendo algo.

Se quedó hacía la ducha, y sin mediar palabra se acercó a la mampara y la abrió de golpe a pesar de que Bra le pidió que no lo hiciera. Y allí se encontró a Goten, con la camisa abierta y el pantalón mal puesto. El chico hizo una mueca al verse descubierto y Bra se tapó la cara.

—No me lo puedo creer — chillo la rubia — Como has podido liarte con él después de lo que te conté— Marron estaba que echaba fuego.

Goten salió de la ducha con la mirada fija en Bra, intentaba decirle con la mirada que no le hiciera caso y que la ignorara. Sin duda no era el mejor momento para hablar del tema. Y Bra lo captó.

—Marron ya hablaremos de esto en otro momento —

— No — en estos momentos Marron no pensaba con cordura – Tú — se dirigió a Goten apuntándole con el dedo en el pecho — Eres un sin vergüenza. Ni siquiera respetas a los amigos de la familia. ¿Qué crees que dirá Trunks cuando se entere de que te estas aprovechando de su hermana, he? O mejor aún ¿qué aras cuando Vegeta se entere? Destruirás una amistad de décadas solo porque tú no puedes ignorar una sola falda que se te pase por delante —

Bra sabía que si Marron hubiera estado sobria no se hubiera atrevido a hablar de esa manera. Pero aun así le afecto el discurso. Le dolía que su amiga no pudiera aceptar que Goten se hubiera enamorado de ella. Y le dijera esas barbaridades solo porque no logro conquistarlo. Por su parte para Goten era como si le hubiesen dado un golpe en la boca del estómago. Por qué si, su amiga tenía razón. Chica hermosa que se le cruzará por delante, chica que tenía que conquistar. Y si, las consecuencias que había descrito Marron eran ciertas. Había puesto en peligro la amistad de décadas de los guerreros Z. Y quizás si no fuera tan impulsivo y hubiera meditado su apuesta, habría actuado con cabeza y se hubiera negado a hacerlo. Pero no lo pensó, actuó y se dio cuenta tarde de que había sentenciado la amistad de los Brief/Son. Pero ahora ya no había marcha atrás, y estaba dispuesto a hacer lo que sea para llegar al final y ganar su apuesta.

— Marron, no te lo voy a tener en cuenta. Solo espero que no hagas ninguna tontería esta noche, es tu fiesta y tienes que disfrutarla — pues Goten tenía miedo de la rubia montará un escándalo.

Marron lo miro con rabia, pero no dijo nada, salió del lugar dedicándole una última mirada a su amiga. Goten salió tras ella, no quería que Marron fuera a liarla así que la siguió. Bra movió su cabeza en señal de aceptación y se quedó allí sola envuelta en una toalla.


La cumpleañera estaba tan indignada y crispada, que no se dio ni cuenta que tras ella iba un alterado Goten. Marron se hizo paso entre los invitados para llegar a la barra que había en el medio del salón. Tras ella había decenas de robots haciendo de cocteleros.

— Un margarita — pidió la rubia dando una fuerte palmada en la barra.

— Marron — escucho su nombre tras ella.

Y es que, si la joven no se encontraba ya lo bastante molesta, solo le faltaba tener que enfrentar al responsable de la mayoría de sus males. Cerró los ojos con la esperanza de que fueran los efectos del alcohol lo que provocaba que escuchara voces. Pero volvió a escuchar su nombre, y ella no quiso responder, ni siquiera se dio la vuelta. Trunks al ver que la chica no hacía caso a sus llamados, la agarro por la cintura y le dio la vuelta para quedar frente a frente.

— ¿Se puede saber qué haces? —respondió la rubia apartándole las manos bruscamente de su cintura.

— Tenemos que hablar —

— Tú y yo no tenemos nada de qué hablar — la chica se dispuso a darse la vuelta, pero Trunks la detuvo.

— Es algo sobre tu padre… — dijo el chico no muy convencido.

— ¿Sobre mi padre? — repitió ella extrañada.

— Sí, y es importante — la chica frunció el ceño ante las palabras de Trunks — Vamos a un sitio en el que podamos hablar — Trunks le indicó con la cabeza que lo siguiera.

Después de dudarlo unos instantes, Marron lo siguió no sin antes coger el Margarita que un robot le había dejado en la barra. Mientras a lo lejos Goten se paseaba una mano por la cara en señal de nerviosismo. Trunks y Marron hacía días y días que no se dirigían la palabra, y tenía que ser justo ahora cuando tenían que volver a hablarse. Trunks emprendió camino hacia su habitación, encontrándose en el piso de arriba con su hermana. Bra contuvo la respiración al ver que Marron estaba con su hermano, pero no dijo nada, solo sonrió y emprendió su camino hacia el piso de abajo. Marron la miro con el rabillo del ojo, pero tampoco dijo nada. Ambos chicos entraron ella habitación de Trunks y este cerró la puerta colocándose delante de ella.

— ¿Qué pasa con mi padre? — preguntó la chica de brazos cruzados.

— Nada… solo era una excusa para hablar contigo a solas —

Marron apretó los puños con rabia y camino hacía la puerta, pero Trunks extendió los brazos haciendo de barrera para que no pudiera pasar.

— ¡Sal de en medio! — gritó la rubia.

— Por favor Marron escúchame, solo quiero arreglar lo nuestro —

— ¡No hay nada nuestro! — Marron intentaba hacerse paso, pero Trunks se lo impedía.

— Te he comprado un regalo — soltó sin más el joven Brief.

Marron dejo de luchar por salir y se lo quedó mirando a los ojos. Trunks parecía algo más aliviado al ver como la chica había dejado de intentar huir. El chico le indico con la cabeza que mirara hacia el fondo de la habitación, y la chica le hizo caso. Giro levemente la cabeza y vio un enorme bulto, casi tan largo como ella, pero mucho más ancho, y envuelto en papel de regalo. Después de observar el enorme paquete, volvió a mirar a los ojos a Trunks.

— Ha — Marron alargo esa última vocal para darle un tono irónico a sus palabras — Me has comprado un regalo… ¿Entonces como quieres que siga enfadada contigo? Vamos Trunks amor mío, hazme el amor aquí mismo — acabo Marron haciendo una pose sensual.

Trunks parpadeo un par de veces y sin más el abrazo he intento besarla. Marron giro la cara bruscamente para evitar el beso y lo empujo lejos de ella.

— ¿Pero qué haces idiota? — gritó la chica.

— Pero si me has dicho que te haga el amor… — Trunks tenía una autentica cara de confusión.

—¡Era una ironía! —espetó la chica. Era obvio, pero Trunks también iba muy bebido como para leer entre líneas — No quiero tu regalo, no tenemos nada de que arreglar, así que déjame salir ahora mismo —

— Marron desde que estuvimos juntos no he podido dejar de pensar en otra cosa. No puedo concentrarme en el trabajo, ni en el entrenamiento, ni en mi día a día no puedo estar bien si estoy mal contigo —Trunks iba a seguir hablando, pero la chica lo corto.

— Pues eso no debería de quitarte el sueño ¿Quieres que te diga de lo que te tienes que preocupar? le habló Marron en un tono de verdadero enfado — De Goten — pronunció el nombre de su amigo con lentitud — Y de los acercamientos que tiene con tu hermana —

Trunks se quedó frio al escuchar las palabras de Marron. Esta quiso aprovechar el bloqueo de Trunks he intento salir de la habitación, pero antes de que Marron pudiera agarrar el pomo de la puerta, Trunks le agarro la muñeca.

—¿Qué has querido decir con eso? — la cara de Trunks estaba desencajada.

— Solo digo que tengas cuidado con Goten — Marron intento librarse del agarre, pero Trunks la atrajo hacia él para quedar a escasos centímetros.

— ¿Marron dime ahora mismo lo que está pasando entre Goten y mi hermana? — el semblante y el tono de voz de Trunks habían cambiado radicalmente, y entonces Marron se dio cuenta de que se había ido de la lengua.

— Me da la impresión de que últimamente pasan mucho tiempo juntos — respondió algo intimidada por la mirada de Trunks.


En cuanto Bra puso un pie en la planta de abajo, Goten apareció de repente y le agarro de la muñeca para llevársela de allí. La llevo a una terraza para poder contarle lo que había visto.

— Marron ha subido con… —

— Trunks — Acabo la frase la chica — Yo también los he visto —

— ¿Crees que diga algo? — Goten estaba realmente nervioso.

— Esperemos que no —


Mientras a unos escasos metros de distancia se encontraban un grupo de 20 guerreros de distintas razas, escondidos por los alrededores de la Capsule Corp. Todos armados hasta los dientes y con unos intercomunicadores en sus orejas.

— Están divididos — dijo uno de ellos mientras observaba con unos prismáticos — Hay dos en la fiesta, dos en la planta de arriba, y dos en la terraza de la parte trasera de la casa —

— Es el momento — habló otro guerrero.

— Señor — otro guerrero de piel rosácea hablo por el intercomunicador— Solicitamos permiso para atacar — hubo unos segundos de silencio hasta que hubo respuesta.

— Permiso aceptado —