Planes y Partida

Las semanas siguientes a su nombramiento como Príncipe de Annúminas, fueron realmente agotadoras, repletas de más adiestramiento, reuniones, y viajes.
En concreto, el viaje más agotador fue el que realizó a Hesinlant, se trataba de una ciudad amurallada, al norte de Fornost, y que se había edificado para vigilar el antiguo Reino de Angmar, conocido, entre otros, por ser el reino del Rey Brujo, el mayor y más leal servidor de Sauron. Aún siendo verano, aquella ciudad siempre estaba nevada, lo que dificultaba el vuelo a los wyvern de fuego, más acostumbrados a vientos con corrientes de aire más cálidas.

Hesinlant, era además el hogar de los Tharn, y el cuartel general de la Guardia de la Noche, así que Areagon aprovechó para adiestrarse con ellos durante la semana que pasaron allí, y aprendió técnicas que habitualmente no se enseñaban en la Escuela de Jinetes. La última noche, se convocó una reunión secreta para tratar la misión que, en cuanto Dumbledore y Sirius ultimaran los preparativos, iban a ejecutarla prácticamente de inmediato.
-¿A quiénes piensas enviar? -le preguntó Aragorn a Herendil.
-¡Ja! -exclamó Herendil- ¿De verdad me preguntas eso? Podría enviar a cualquier hermano o hermana de la Guardia de la Noche a cumplir esa misión, y sé que lo haría al milímetro, pero… -Echó un vistazo rápido a Areagon- tanto tú como yo sabemos que sería preferible enviar un grupo pequeño, y que funcionen bien juntos…
-¿En quién has pensado? -le preguntó Brom.
Sin decir mucho, puso una lista sobre la mesa.
-Herendil… -dijo Arya- esa es una lista muy corta… Por no hablar de que en esa lista, hay dos personas que no deberían estar…
Herendil se encogió de hombros.
-Me habéis pedido mi opinión sobre las personas que deberían acompañar a Areagon en la misión de proteger a Harry Potter… Esas son las personas que yo habría elegido si el mando de esa misión fuese exclusivamente mío…
Aragorn, Arya y Brom se miraron.
-¿Pueden hacerlo? -preguntó Aragorn.
-Ya han luchado todos juntos, ya se conocen -dijo Brom- como General, doy mi visto bueno, aunque por otro lado, lógicamente tengo mis reservas ¿en cuánto tiempo podéis tener listo el material para partir?
-En veinticuatro horas como muy tarde los podéis tener en Minas Tirith, y creo que en cuarenta y ocho horas, podría estar todo el grupo volando rumbo a Hogwarts.
-Bien, Dumbledore y Sirius todavía no han terminado su plan -dijo Arya- pasaremos la noche aquí y mañana al amanecer volveremos a Minas Tirith… El grupo seleccionado por Herendil, debería llegar mañana por la noche a más tardar, para tener ya la reunión con Sirius.
-Bien, vayamos a descansar -dijo Aragorn- mañana volverá a ser largo.

A la mañana siguiente se despertaron con las primeras luces del alba, desayunaron y partieron inmediatamente a Minas Tirith para que Areagon pudiera empezar a empacar y a preparar su salida a Hogwarts. Había muchos nervios, y se notaba en el ambiente. Los armeros se afanaban en tener preparadas las armas y protecciones que iban a llevar a Hogwarts, los guarnicioneros se aseguraron de que todas las sillas de montar, sin importar la montura, estuvieran en perfectas condiciones, y los curadores les prepararon una gran cantidad de pociones, ungüentos y vendajes.
-¿Te han dicho a quién piensan enviar con nosotros? -preguntó Areagon a Halbarad, sin muchas esperanzas de que su primo le contase algo.
-Sí, me lo han dicho, pero de momento no te voy a decir nada hasta el momento de la partida -dijo Halbarad, mientras comprobaba las vestimentas de su primo, para aquella ocasión, Areagon había dejado las ropas verdes, marrones y grisáceas, en aquel momento, llevaba una armadura completa de color negro y con el árbol del Reino Unificado elaborado con hilo de plata. Le echó un vistazo rápido a su primo pequeño y sonrió- ¿Nervioso?
-Bastante -admitió Areagon.
-Tranquilo -dijo Halbarad con una sonrisa tranquilizadora- has protegido a Harry durante dos cursos seguidos, este sólo será diferente con que tienes a algunos miembros de la Guardia de la Noche para ayudarte.
-¿Crees que estaré a la altura? -preguntó Areagon con seriedad.
-No se me ocurre a nadie mejor que tú para proteger a mi ahijado -dijo la voz de Sirius, que había aparecido de entre las sombras- del mismo modo que sé, que si Harry supiera esto, te escogería a tí…
-¿Ya está listo el plan? -preguntó Halbarad, que con una simple afirmación de Sirius, entró al salón comedor, Areagon iba a seguir a su primo, pero Sirius le retuvo.
-Antes de entrar, quiero hablar contigo… No como Capitán, ni como tu mentor, sino como alguien que te ha criado desde que eras un niño, y como el padrino de Harry Potter… -se retuvo, pero Areagon le hizo un ademán para que siguiera- Areagon, ya sabes la verdad, por eso he de pedirte que oigas lo que oigas sobre mí, prométeme que no caerás y no me defenderás ante los insultos e infamias que se hagan contra mí…
-Lo prometo -musitó Areagon.
-Bien… Ahora he de pedirte otra parte, mucho más difícil… -Areagon lo miró extrañado- y esto, no está en el plan que he ideado con Dumbledore, y sólo lo sabéis tus padres, Brom, Herendil, Halbarad y tú…
-¿No te fías de Dumbledore? -preguntó Areagon.
-Sí, me fío… Me ha costado, pero confío en él -dijo Sirius- pero no está demás tener un plan B…
-Te escucho -dijo Areagon.
-Areagon, si algo me ocurriera…
-No tiene por qué…
-Déjame terminar… -le cortó Sirius- si me ocurre algo antes de que Harry cumpla su mayoría de edad, haz lo que debas para traerlo a Minas Tirith, y llévalo a mi casa, allí encontrará todas las respuestas que necesita… Ayúdale a convertirse en Jinete de Dragón, y matad a la serpiente.
-Pero… -iba a decir Areagon.
-Areagon, Sirius -dijo Eöwyn- os están esperando.

Ambos la siguieron, apenas hablaron hasta la sala que habían preparado para la reunión, sin embargo, Areagon aflojó el paso, y le susurró a Sirius.
-Tienes mi palabra.
Sirius sonrió, y puso su mano en su hombro, y entraron juntos en la sala. Se trataba de una sala sin ninguna decoración, sólo había tres mapas, el de Endor, el del Reino Unido, y otro de los alrededores de Hogwarts. Había varias sillas, perfectamente ordenadas, situadas frente a una mesa, encabezada por varias sillas de respaldo alto.
Areagon y Sirius se sentaron en sus respectivos sillones, Areagon se sentó a la izquierda del profesor Dumbledore, que encabezaba la mesa, y a la derecha de Aragorn; mientras que Sirius estaba sentado a la derecha del anciano profesor, teniendo a su izquierda a Brom. Aragorn se levantó, y todos lo imitaron, produciéndose un sonido metálico por las espadas y las armaduras.
-Damas, caballeros… Ya conocéis el motivo por el cual estáis aquí, profesor, Sirius, empezad a explicar el plan -y se sentó, seguido otra vez por todos.
Sirius se levantó y depositó un periódico en la mesa.
-La misión para proteger a Harry, y capturar a quién traicionó a James y a Lily ya ha empezado, esto es de esta mañana… -y les mostró la portada del periódico El Profeta, en la que podía verse una foto de Sirius y un titular alarmista "Sirius Black ha sido visto en Francia", le dió la vuelta y leyó:
-"El criminal Sirius Black, el que fuera uno de los aurores más reconocidos del GOME, y tristemente conocido también por haber asesinado a doce muggles, al mago Peter Pettigrew, y haber traicionado a James y Lily Potter, y haber confabulado…" -tuvo que hacer una breve pausa porque muchos de los que estaban allí, y que conocían la verdad, empezaron a abuchear al periódico- "y haber confabulado con Quienes-ustedes-saben para matar a Harry Potter en 1981. El señor Black fue reconocido por un empleado del Departamento de Seguridad Mágica, del Ministerio de Magia británico que se encontraba en Francia de visita oficial. Habrá ampliación".
-Entonces… -intervino Alcar Tharn- Si ya han visto al Capitán Black, y ha salido en las noticias. ¿Cómo vamos a ejecutar la misión?
-Eso forma parte de la misión, Alcar -dijo Halbarad, a quién Areagon miró con los ojos abiertos, ¿hasta qué punto conocía los detalles?.
-Así es -confirmó Dumbledore- parte del plan es poner nervioso a Pettigrew para que tenga miedo y cometa un error para capturarlo.
-¿Y si huye? -preguntó Areagon de pronto- Si asustas demasiado a la presa, esta se te puede escapar…
-Cabe esa posibilidad -dijo Dumbledore- pero para eso hay un plan B…
-¿Qué plan B? -preguntó Areagon.
-Ya llegaremos a eso -dijo Sirius- pero nuestra principal ventaja es que todos sabemos cómo es esa rata, pero él todavía cree que no, él solo sospechará que sólo voy a ir yo a cazarlo. Y si intenta escapar, tenemos a Jock, Alwaid, Kestrel y a Horus.
-Entonces… ¿Cuál es el plan? -preguntó Erunion.
-Albus -dijo Aragorn- haz los honores.

El profesor sonrió y tomó un largo sorbo de agua.
-Bien, voy a explicarles cómo van a sucederse los acontecimientos más inmediatos. Mañana por la tarde, uno de los aurores que pertenecen a la Orden del Fénix, informará al Ministro de Magia británico, de que ha visto a Sirius Black en Portsmouth, pero de que había muchos muggles, y que no pudo hacer nada para no violar el Estatuto del Secreto. Esa misma noche, el Ministro de Magia, se reunirá con el Primer Ministro muggle, y activarán el protocolo de emergencia, que pasa por informar a los muggles de que Sirius es peligroso… -se detuvo al ver la mano levantada de Herendil, al que le hizo una señal con la mano para que preguntara.
-¿Y no comprobarán que realmente lo ha visto? Quiero decir, nosotros confiamos en Sirius porque nos demostró con un recuerdo que era inocente…
-Sí, lo harán, por eso hemos decidido escenificarlo… -interrumpió el propio Sirius.
-Pero… ¡Eso es una locura! -exclamó Areagon.
-El auror que "accidentalmente" verá a Sirius en Portsmouth -dijo Dumbledore- es de los dos únicos aurores que le defendieron en su momento, y ahora ya saben con total seguridad que es inocente, y son totalmente leales a él y a James, así que por ende, son leales a Harry y a nosotros, de hecho, nos reunimos con él en España hace unas semanas, y ahí entra la siguiente parte del futuro inmediato… Sirius avanzará hacia el norte, hacia Hogwarts, dejándose ver de forma ocasional, lo que obligará al Ministro a asegurar el castillo para proteger a alumnos y a profesores…
-¿Cómo piensa el Ministro… -preguntó Eöwyn.
-Con dementores -dijo Sirius con cara de asco- unas criaturas que disfrutan haciéndote revivir tus peores momentos, muy similares en apariencia a los Nazgûl.
A todos les dió un escalofrío.
-A no ser -prosiguió Dumbledore con una sonrisa- que tenga una mejor opción… Como una fuerza militar especializada en dar caza a magos y criaturas tenebrosas, respaldada por los Ministerios de Magia asociados a la Orden del Dragón, de hecho, mientras hablamos, en Budapest están ya reunidos para ver cómo presentan una oferta irrechazable por Fudge, aunque nos ha costado mucho conseguir una reunión con todos esos ministerios -añadió con semblante agotado.
-¿Qué ministerios respaldan esta misión? -preguntó Laital Tharn, hermana de Alcar y Erunion.
-Todos, sin excepción -dijo Aragorn- pero no podéis utilizar el nombre de "Orden del Dragón" bajo ningún concepto, ya que en el Consejo ha habido discrepancias... En su lugar, incluso los que no forman parte, irán bajo el estandarte de la Guardia de la Noche.
-Disculpe… -dijo Erunion con una expresión de enfado en su rostro- ¿Quién va a utilizar el nombre de la Guardia de la Noche sin ser un hermano o hermana juramentado?
-Ahora lo sabrás -dijo Herendil entre dientes, lo que le obligó a callarse y a permanecer en silencio- Profesor…
-Así es, en una semana, la pequeña fuerza de la Guardia de la Noche, entrará el 1 de septiembre en Hogwarts, ante alumnos, profesores y la delegación encabezada por el Ministro de Magia, y permanecerá en el castillo hasta que Pettigrew sea capturado, ese momento será decidido por Brom y por Sirius, a no ser que, lógicamente, Peter intente escapar.

Hizo una breve pausa para tomar aire y fijarse en el ambiente para poder proseguir, pero un hombre de la Guardia de la Noche, levantó la mano, y el director, le hizo una señal para que preguntara.
-¿Para qué debemos estar una semana antes en Inglaterra, si hasta el 1 de septiembre no podremos entrar en Hogwarts?
-Muy sencillo -respondió Halbarad- durante esa semana, levantaremos el campamento exterior, y haremos patrullas por el castillo para habituarnos a él.
-Bien… -dijo Dumbledore- ¿Alguna pregunta?
-Yo tengo una… -dijo Eöwyn- ¿Por qué esperamos a Hogwarts? ¿No podríamos interceptar el tren o incluso asaltar la casa?
-No, no podemos hacer eso… -dijo Areagon negando enérgicamente con la cabeza, y se detuvo al ver que todos lo miraban- Bueno, creo que viajar hasta La Madriguera, echar la puerta abajo y capturar a Peter, nos traería problemas, y en cuanto a asaltar el tren… No creo que asaltar un tren de chicos de una edad similar a la mía con dragones sea una buena idea, aparte, Pettigrew iría disfrazado de rata, seria difícil de detectar con tanto caos…
Brom sonrió.
-Areagon tiene razón, ninguna de esas opciones es viable, salvo que queramos comprometer a la Orden del Dragón de una forma negativa…
-Bueno, ya conocéis los detalles de la misión -dijo Sirius- luego os daremos más información por escrito… Majestad, cuando quiera… -hizo una reverencia hacia donde estaban Aragorn y Arya, y volvió a su asiento.
Arya se levantó, estaba seria y llevaba un pergamino en la mano.
-Voy a leer los nombres de quienes iréis a la misión como parte de la fuerza principal, el resto de los que os encontréis en esta sala, permaneceréis en alerta para acudir en ayuda de dicha fuerza -se aclaró la garganta- como General al mando, Brom Holcombsson, como Comandante irá Sirius, y Halbarad asumirá el rol de Capitán de la Guardia… El grupo principal, estará formado por Erunion, Alcar, Eöwyn, Théodred y Laital, junto a alguno de los banderizos de Herendil. Y hay algo más… Areagon irá en calidad de escolta de Harry Potter, pero no irá solo… Eragon Holcombsson, prepara tu baúl, te vas a Hogwarts.
-¡Pero yo no soy mago! -exclamó- ¿Por qué yo?.
-No te preocupes Eragon -dijo Albus- yo ya me encargaré de ese detalle…
-Vienes a Hogwarts porque ya has luchado junto con Areagon -dijo Sirius- porque os complementáis muy bien, y porque cuatro ojos, ven mejor que dos.
Areagon miró con emoción a Eragon, ¡al fin iba a tener un compañero!

Todos se levantaron otra vez en cuanto Aragorn lo hizo, y salieron de la sala.
La misión de la Guardia de la Noche, de proteger a Harry Potter, acababa de empezar.