¡Hola! Esperando estén todos muy bien :D quisiera que leyeran las notas al final del capitulo.

Letra negrita en referencia a mensaje escrito/virtual.


Capitulo XIV

"Shibuya"

Para variar llovía, a días de inicio de la primavera, y en Japón llovía, Tomoeda verdaderamente no estaba lejos de Tokio, unas 3 horas eran las que nos separaban de la ciudad, yo frecuentaba irme en autobús porque partía de su aeropuerto cuando iba a Hong Kong.

Estábamos refugiados bajo el techo de los casilleros junto a la entrada mientras los maestros verificaban quien faltaba, ya estábamos por grupos me encontraba con Eriol y Takashi esperando a los demás, faltaban 20 minutos para las cinco de la tarde, es decir llegaríamos alrededor entre ocho y nueve de la noche, se observaban coches y familiares por todos lados que venían a dejar a sus hijos y algunos padres querían hablar de los maestros encargados, la mamá de Takashi nos había saludado cuando pese a los ruegos de Takashi de no bajarse del auto, paso a hablar con alguno de nuestros "chaperones", que justo hoy nos habían dicho quienes eran, ah porque tuvimos que asistir a clases todo el lunes, a lo único que faltamos fue a soccer, y para mala suerte de Eriol, sí la profesora Mizuki sería una de las asignadas a nuestro grupo junto al maestro Sasai de química. Mi primo no hizo ni un comentario al enterarse, y es que desde la plática que tuvo con mi tío, que no sabía si Eriol se había sincerado con él, ha evitado todo tema referente a ella, ambos se nos unieron cuando mis hermanas llegaron de su salida con Sakura y Daidouji con bastantes bolsas y unos como guardapolvo, estaban fascinadas porque les habían regalado unos kimonos japoneses tradicionales por lo que quedo de la velada se pasaron hablando maravillas de ambas señoritas, junto a mi tío partieron a media noche a Tokio justamente, sin embargo, yo no era lo suficientemente entrometido para preguntarle que le dijo o que no le dijo, solo sabía que Eriol estaba demasiado serio, al igual que Takashi.

¡ATENCIÓN, PERMANEZCAN CON SU GRUPO, LOS AUTOBUSES LLEGARAN EN 15 MINUTOS, Y VIAJAREMOS DE ACUERDO A CURSO, FORMENSE CONFORME A LA LISTA DE ASISTENCIA, LOS DEL 1, COLOQUENSE CON LA ENTRENADORA INOUE, LOS DEL 2 CON LA PROFESORA MIZUKI, Y LOS DEL 3 CON EL ENTRENADOR ISHIZAKI! … REPITO… ATENCIÓN… - una voz distorsionada por megáfono de la profesora Tsutsumi, empezaba a repartir el mensaje.

Por lo que los alumnos empezaron a moverse, los padres ya algunos se iban despidiendo, ya nos encontramos con Makoto, Shigeru, Yanagisawa y Sasaki en la parte trasera de la fila, Eriol todavía no iba para la parte delantera, veía mi reloj, Sakura seguramente llegaría corriendo, de lejos estaban Mihara y Daidouji. Las líneas que se habían formado nos separan por 2 metros únicamente, del curso 1 pude ver a Airisu ser la primera en la fila, hablaba con la entrenadora, seguida de la capitana del grupo de porristas, la extrovertida Akizuki, revise la fila, Saya se encontraba más atrás, así como Misugi. Al otro lado, en la fila del grupo 3 estaban Genzo, con cruzamos miradas, me saludó, Satoshi y Masato estaban formados en su fila.

Creí que no llegaba, buenas noches- Sakura llegaba corriendo y se apoyaba en sus rodillas para tomar aire.

Justo a tiempo señorita Kinomoto – le sonreía la profesora Mizuki, ya no me daba buena espina esa mujer, veía con recelo como le hablaba a mi Sakura – por favor acomódese conforme a su número de lista, voy a hacer un anuncio – aclaro su garganta, llamando nuestra atención – ya vamos a abordar, ya anote que están los 29 aquí, para abordar podrán sentarse como deseen, pero ingresaran por número de lista, uno de abajo y uno de arriba, solo les pido de favor que los primeros asientos los dejen para el profesor Sasai, nuestros asistentes de viajes – señalo a un joven que ayudaría con el equipaje y el chofer que saludaron cordialmente – y para su servidora, vamos a empezar, Ahane –

Desvié mi atención a Sakura que ya se había situado detrás de mí, mientras esperábamos turno.

Ya me estoy acostumbrando a que aparezcas de último minuto – le dije divertidamente.

Creerás que no encontraba mi credencial, no había acabado mi maleta, y es que … - me dijo en tono más bajo y poniéndose de puntitas para susurrarme - la entrenadora Inoue salió hoy con que lleváramos nuestro uniforme, porque habrá evento deportivo el día de despedida –

Casi me absorbo en la corriente de aire que sus palabras hacían en mi cuerpo, pero no nos habían dicho nada a Eriol ni a mí, por lo que seguramente no seria soccer lo que se presentara. Aborde mientras Sakura me explicaba que su hermano justamente estaría en el hospital Universitario, él había egresado de la facultad de Medicina, y que en el hospital lo llamaban seguido, trate de no reflejar mi cara antipática porque no me emocionaba verlo, pero notaba que ellos eran apegados, por lo que, si pretendía algo más con Sakura, tenía que tolerar a ese individuo. Eriol ya había abordado, estaba en el asiento del pasillo, asi que me tocaría la ventana, Sakura se sentó en los asientos delanteros junto a Sasaki, Yanagisawa y Shigeru estaban cerca, Takashi se sentó con Sono, un compañero con el que gustaba de películas de terror, y normalmente iban a los cines juntos cuando salía un nuevo thriller.

En un abrir y cerrar de ojos, habíamos llegado a la ciudad, nos alojaríamos en una zona de hoteles no muy lejana a Kōkyo, como los cuartos dependían del grupo, fuimos los primeros en llegar, disponíamos del lobby, nos tocó la habitación 309, mientras que a Eriol y los demás les había tocado la 306, el tercer piso sería nuestro curso, los del 3, estarían en el segundo, y los del 1 estarían en el primer piso. Takashi y yo ayudamos a Sakura y Sasaki con sus maletas, ambas traían dos cada una, aparte de un pequeño estuche, que Sakura se reía porque no pude pronunciar bien su nombre, era neceser, a mí tontamente me salía decir 'neceseser' y una mochila, pero en total pudimos hacer un solo viaje con todas las maletas en el elevador, nos situamos atrás de nuestros amigos y agradecí no estar con Daidouji, ya que gracias a los reclamos de Eriol protagonizaban una escena cómica.

¡Tomoyo, no inventes! ¡¿Por qué traes 5 maletas y aparte esas pequeñas cajas?! – subía de tono mi primo.

Oh – con una sonrisa tranquila la pelinegra agregó – creo que tendremos que hacer más de un viaje en el elevador – no se inmutaba por los ademanes de mi primo y sus ojos desorbitados.

No me causo tanta gracia, cuando justamente dos de esas maletas fueron a parar a nuestra habitación. Ya faltaban solo 10 minutos para las diez de la noche, por ser el primer día el rondín seria a las 11, nos habíamos dividido para bañarnos, las chicas lo harían en nuestra habitación, mientras que nosotros en la de Shigeru y Eriol, no me terminaba de acostumbrar a las costumbres japonesas, y el baño colectivo era una de ellas, así que me había mentalizado para no demorar en eso.

¿Creen que todavía no se instalan los del curso 1? – Shigeru colocaba un paño caliente en su frente y se relajaba.

Me sorprende más que el entrenador aceptara ser entrenador con los intercolegiales a vuelta de esquina – apuntó Eriol.

¿Ustedes saben que antiguamente en los intercolegiales japones se usaban yukatas y kimonos? – Takashi se colocaba en medio de ambos.

Ya vas a empezar – Shigeru volteaba sus ojos, y le arrogaba agua a Takashi con su mano, la bañera era bastante amplia para que todos entráramos cómodamente.

A veces me pasaba de ingenuo imaginándome lo que Takashi decía, pero trataba de que ya no fuera tan obvio.

Dejen de pelear, ya pasmaron al niño – dijo Eriol, sin lentes su sonrisa se me hacía maliciosa.

Tarde en reaccionar que era a mí quien se refería, y también opte por tratar de sumergir a Eriol, asi entre luchas pasó el tiempo para nuestro baño, posterior a eso salimos y mientras nos cambiábamos, tocaron la puerta, pasando, si habían abierto seguramente o eran las chicas o los chaperones que tenían llaves de los cuartos de sus grados asignados.

Es hora de apagar las luces – la profesora Mizuki pasaba. - ¡Oh! Joven Li y joven Yamazaki, ustedes no van en este cuarto – y por primera vez, vi como fijaba su mirada en Eriol quien tenía su dorso desnudo, solo traía un pants.

Sí profesora, dábamos la privacidad a nuestras compañeras de tomar un baño más cómodas - señalaba Takashi.

Ya veo – dijo y tardo demasiado en retirar la vista de Eriol, para girar en nuestra dirección y agregar – los escolto, adelante – abriendo más la puerta en señal de invitación – recuerden que tres faltas al itinerario y se retiran sus privilegios, por hoy no habrá reporte por ser el primer día… – sentía que era un mensaje oculto – pero ustedes no escucharon eso – añadió mientras nos guiñaba un ojo.

Cruzamos el marco de la puerta, había mucho ruido en el pasillo, saltando las puertas que nos separaban de nuestra alcoba, llegamos a nuestra puerta, toco dos veces, espero un momento al contrario de la otra habitación, la puerta se abrió por Sasaki, la profesora solo sonreía, la seria chica se había sonrojado probablemente por ser descubierta por la profesora al ver que la acompañábamos en el marco de la puerta, con Takashi entramos.

Tienen 20 minutos para acomodarse – apuntó Kaho Mizuki.

Con una reverencia cerraron la puerta, al entrar busqué a Sakura con la mirada y la vi con una toalla en forma de nido en su cabeza, inmediatamente se puso más roja que un tomate y vi a Daidouji reírse.

Pusimos un biombo para separar la vista de las camas en lo que acabaron su rutina, de ahí Daidouji, Mihara y Yanagisawa se fueron a su habitación, las chicas nos desearon buenas noches, pronto empezó a hacer silencio por lo que la vibración de mi celular generaba un sonido que cualquiera pudo escuchar.

¿Sigues despierto?- Eriol me preguntaba

Sí. –

¿Ya están dormidos todos? –

Sí. -

Te vayan a cobrar los mensajes por letra, ábreme no puedo dormir acá – contestaba.

-.- ¿Por qué no? -

Creo que si estoy solo pueda hacer cosas estúpidas. –

Me concentre en un momento en todos los posibles panoramas que Eriol y sus arrebatos podían ocasionar, y cuando pensé en más de tres opciones vi que sería más prudente recibirlo.

Apúrate ya me quiero dormir – me apresure a contestar no quería pensarlo mucho.

Pero si el lento eres tú, te dije ABREMEEEEE, muévete. –

Me levante en silencio procurando hacer el menor ruido posible y no despertar a nadie, baje la palanca y con sigilo deje pasar a mi primo.

Te toca en medio, de una vez te digo. –

¿Entre tú y Takashi? Mi más grande sueño – susurraba – mejor lo dejo a él en medio para que me vaya temprano y nadie lo note.

Como quieras entonces. –

Entonces rodeaba la cama, y tomando una almohada empezó a empujar a Takashi al centro, sentía que emanaba signos de interrogación pero también tome una almohada y la puse para separar a Takashi de mí. Por varios minutos quería charlar con Eriol, se me había ido el sueño, y presentía que estaba despierto, por lo que empecé a contar borregos para ver si servía, pero solo empecé a escuchar como ligeros ronquidos.

No podía dormir, no estaba incomodo ni nada parecido, había suficiente espacio para los tres, pero simplemente no podía, me la pasaba viendo a la cama donde estaba la causa de que hubiera caído en los tormentos adolescentes, mi primer interés amoroso, me había golpeado con demasiado impacto, ¿acaso siempre era así de escandaloso? No, o quizás sí, no pareciese que fuera algo que le preguntara a mis amigos, sin embargo pensaba más que la razón principal era la bondad de esa chica, el que siempre ella este interesada en los demás lo que me confundía, su optimismo constante, que cuando converso con ella, se que no me ejerce presión, no esta esperando nada, me daba cuenta que podía ser yo mismo con ella, algo aburrido si me veía objetivo, sin embargo me escuchaba atenta, y no creía que fingiera, su personalidad era así, me daba su punto de vista a lo que yo le dijera, recuerdo que la primera vez que entable una conversación con ella, fue cuando en una excursión escolar donde Takashi conto una de sus historias, acerca de que como se esquiaba en la antigüedad, que era sobre raquetas, y ella y yo fuimos los únicos ingenuos que lo creyeron, y tardamos media hora hablando del tema, ella siempre había sido mi gentil compañera, pero ahora aparecía como algo más.

Tan ensimismado estaba en eso, que no había notado que se había levantado, y su silueta estaba ahora junto a la ventana, había una mesita de té con sillones, veía la ciudad, no pensé mucho cuando me levantaba yo también y me acercaba. Ahogo un grito y giro en mi dirección.

Me espantaste – murmuraba – discúlpame ¿te desperté? – preguntaba con cara de angustia.

Sonreí, era tan atenta siempre al sentir ajeno – no, que va, es que tampoco podía dormir, pero no quería moverme, no quería despertar a nadie. -

Que considerado eres Syaoran, eres un chico muy atento. –

Me petrifique un momento al oír eso, pues justamente estaba pensando eso de ella, que coincidencia.

¿Eriol está bien? – preguntaba al ver que no dije nada.

¿Te diste cuenta? – conteste mientras recargaba mis brazos en la mesa para estar más cerca de ella.

Sí, me sorprendí al verte pararte hacia la puerta, pero después escuché la voz de Eriol y vi que entro a acostarse con ustedes. –

Solo me dijo que tenía calor en su alcoba – no me gustaba mentirle, mejor desviaría la plática - ¿por qué no puedes dormir?

Abrió sus ojos un poco y volteo hacia la ventana – estoy un poco ansiosa, por mañana. –

¿Por cómo será el recorrido? -

Si y no, el mañana en general, ¿sabes? Soy muy hogareña, me da miedo el tema de la universidad - había bajado su mirada.

¿Por qué miedo? – me levantaba junto con mi silla, para sentarme a lado de ella, quería prestarle atención.

Mmmmm – dudaba – no quiero aburrirte con temas sobre mí Syaoran, no tiene importancia – agitaba una de sus manos.

¿Cómo? ¿Por qué dices eso? Claro que tiene importancia, si lo que sientes es tan grande para quitarte el sueño, claro que debe ser importante – era la primera vez que una de sus respuestas no me encajaba con su personalidad.

Apoyaba su mentón en un pequeño puño mientras me miraba, no sabía si era angustia o qué era - ¿de verdad no te molesta que te cuente? –

Claro que no Sakura, por el contrario, ahora me interesa más que antes. –

Sus ojos ¿se habían cristalizado? Sacudió un poco su cabeza y me sonreía.

Es que aun no estoy segura de que estudiar - se rascaba su nuca – la mayoría ya sabe, pero aún no me decido entre ser maestra o el modelaje, aparte de que te decía que era hogareña, porque no quiero irme de Tomoeda para la Universidad. -

Había captado algo en eso último - ¿no quieres o tienes miedo? – Le dije lo más tranquilo que pude.

Nuevamente estaba la conmoción en su mirada, sentía que sus ojos destellaban por el asombro – bueno, eso precisamente, temó, temó que me guste mucho la universidad y querer venir aquí, alejarme de mi papá, que esté solo, Touya ya vive aquí, no quisiera que mi padre se quedara solo en nuestra casa. -

Vaya, cuanta verdad había en ese refrán que decía que cabeza era un mundo, yo no pensaba que Sakura tuviera esa clase de presión para la elección de su futuro, ni cuáles eran sus opciones.

¿Y qué crees que él quisiera para ti? – Tenía curiosidad, a mi percepción Sakura podía tener mucho de su padre, pero no lo conocía, solo lo había visto una vez, pero parecía muy gentil. -

Pienso que él apoyara cualquier decisión que tomé – su voz se había quebrado y derramaba pequeñas lágrimas – pero no le he preguntado, he sido muy cobarde para hablarlo con él – sollozaba.

Ya veo – me estaba quedando sin saber que decir, quisiera haber tenido un pañuelo que ofrecerle, sin embargo, no quería verla llorar, me levante repentinamente, me volteo a ver con su cabeza erguida con esas gotas cristalinas que no deberían estar en su rostro y le extendí la mano – te comprendo Sakura, y tu papá parece una persona comprensiva también, no tengas miedo, no eres cobarde, quiero que entiendas eso. –

Con indecisión al principio volteo a ver mi mano, poso su palma, se acercó, me sonrío y jalé suavemente mano, para colocar mi brazo sobre su espalda, esperaba que mi hombro y camisa pudieran sustituir un pañuelo, deseaba tanto desaparecer sus inquietudes, más sorpresa sentí al sentir ambas palmas sobre mis escapulas y que el espacio entre nosotros ya era inexistente – tengo miedo incluso de no quedar en la universidad, ¿Qué tal si no paso los exámenes? – sentí más rápida su respiración.

Shhhhh – la apreté contra mí – no pienses así, no será así, eres muy perseverante Sakura – y sí siempre lo era, recuerdo que cuando se proponía algo en cualquier cosa que le gustará, lo lograba, recuerdo que el año pasado en el intercolegial de porristas, una chica cayó al suelo, Sakura rápido la levanto, no dejo de sonreír, y animo a todos a continuar hasta el final, como si no hubiera sido nada, no ganaron obviamente, el fallo les había costado y es que las demás se habían detenido un instante cuando pasó el accidente, pero Sakura fue quién animo a continuar, era una persona tan entusiasta, no se porque no podía ver eso ahora.

Nos quedamos así varios minutos, su respiración empezaba de nuevo a regularse - ¿todo estará bien? – me preguntó.

Sí Sakura, todo estará bien – y la despegaba de mí, para comprobar que ya no lloraba.

Gracias al cielo, su sonrisa angelical ahí estaba, suspire agradecido, asegurándome que no quedaba rastro de que volvería a llorar, nos despedimos para acostarnos a dormir.

En este recorrido había tres preparatorias, la nuestra y una que provenía de la ciudad de Sendai y la otra de Hiroshima, nos ubicaron en un auditorio, juntos debíamos ser en promedio 500 personas, deseaba que hubieran elegido el auditorio Yasuda, tenía muchas ganas de conocerlo, por lo que entendíamos la escuela siempre recibía tours de las preparatorias que solicitaban, no se inmutaban con presencia de más alumnos, además de los recorridos se dividían entre las diferentes facultades, justo de eso trataba la bienvenida, para explicar un poco de la historia, lo logros, procesos de selección, porcentaje de alumnos extranjeros y demás, como si de un gigantesco museo se tratara, cabe mencionar que para diferenciarnos cada escuela portaba su uniforme.

Posterior al discurso de bienvenida, los profesores estaban entregado el itinerario personalizado asociado a nuestras optativas y las facultades que habíamos seleccionado para conocer que estaban destinados los días jueves y viernes, íbamos caminando para ver en el cual ya nos encontrábamos, al día siguiente, iríamos a nuestro viaje ganado, una pista de hielo, los otros grupos irían a un acuario y el otro a hacer senderismo.

¿Qué van a querer hacer? – pregunto Takashi mientras nos dirigían a una biblioteca.

Depende de la hora que nos libremos, si van a querer que recorramos todos paso por paso terminaremos mañana – contesto Eriol.

¿Vamos a un karaoke? – pregunto Shigeru con vergüenza.

Eriol agacho su cabeza y lo miraba escéptico por encima de sus gafas - ¿y vas a cantar? –

ShIigeru alzo sus hombros y contesto - las chicas quieren ir.-

Y todos nos vendimos con esa frase, yo queriendo ir por Sakura, Eriol siendo arrastrado por mí, Takashi por Mihara, y Shigeru por su novio. Sentía como escudriñaba con su mirada mi pariente, siendo justos yo también había tenido que asistir a salidas por intereses del otro sexo por acompañar a mis amigos, me quejaba mucho más que ellos, pero así fue como termine en una alberca con Saya y otras chicas, al fin y al cabo deseos carnales tenia.

Estaba tendido en la cama, no habían errado, terminamos exhaustos y hambrientos, pero como iríamos al cruce de Shibuya, venimos directamente a cambiarnos, nadie había comido nada, todos estábamos listos en el cuarto de Shigeru esperando a su novia y compañía, solo habíamos bebido agua, me estaba poniendo de malas, llevaba una playera blanca, cazadora de mezclilla encima, pantalón negro y botas café oscuro.

Ya me aviso Naoko –están listas.

Para cuando la vi, podría esperar un día entero, para cómo se veía soportaría hambre, golpes, la espera para verla, si podía entregar la respiración también lo haría, llevaba tacones negros, no muy altos, pantalón negro que llegaba hasta su cintura, su blusa era blanca me recordaba a los corsé, ¿así era la palabra? Ella tenía razón, sin el uniforme y la ropa que usualmente usaba, tenía todo para ser modelo, sus facciones, su cuerpo, estaba maquillada, sus ojos verdes se veían más profundos por el maquillaje alrededor, su cabello estaba ondulado hasta sus hombros descubiertos.

¡Wow! Que guapas están – las elogiaba Eriol.

Los demás parecíamos monos, porque solo asentimos como idiotas, mientras tomábamos camino.

Te ves preciosa – le susurre cuando tuve oportunidad y valor, quería decirle mas que eso, que se veía deslumbrante, radiante, magnifica.

¿Crees? Gracias – se ruborizaba – Tomoyo nos trajo ropa para todas, quiere sacarnos fotos en el crucero, Rika me ayudo con el maquillaje, aunque sé que me va dar frio. -

Claro que no Sakurita, para lo divina que te ves, vale la pena – Daidouji había salido de quien sabe dónde y llevaba una cámara - así que mejor vayan colocándose de una en una – decía para todas.

¿Es necesario Tomoyo? – Mihara se acercaba.

Claroooooo que siiiii, oportunidad de tomarnos fotografías así de preciosas y todas juntas, no habrá muchas – sus ojos parecía que tenían estrellas – y que mejor que el crucero de Shibuya, además mi mama me mando ayuda para que sea épico – y de la nada señalaba a cuatro señoritas vestidas de negro con gafas de sol, ¡se habían materializado como ella!

Con cara de extrañeza y de rendirnos, las vimos desfilar, Takashi y Eriol fueron a una tienda de con conveniencia por bocadillos que hasta mis compañeras estaban peleando, Shigeru y yo pasamos a ser parte de algunas fotografías.

Syaoran es para que Sakura tenga material si desea aplicar para modelaje, debe posar con un hombre – y agrega con tono bajo y cara picara – y que mejor que tú para eso, no te hagas del rogar, te daré copias. –

¿QUÉ? Yo no … ¿De qué hablas? – me había puesto completamente rojo.

Solo alzo una de sus cejas.

¿Qué que quieres que haga? –

Ponle una mano en su cuello, ella vera hacia mí ya sabe qué hacer, tu mira tu mano o su cuello. –

Me acerque a ella, la gente no dejaba de pasar, ni se inmutaban por el numerito que había montado la desenfrenada de Daidouji, ya solo quedábamos Sakura y yo, nos habían dejado al final, mis compañeros no pudieron con el hambre y dijeron que se adelantarían a ordenar algo de comer y a buscar una mesa.

Tranquilo Syaoran, si se te hace muy incómodo, dime – Sakura se situaba a mi lado.

Serás idiota Li, aprovecha tus oportunidades, negaba con la cabeza – quiero hacerlo – levante mi mano temblorosa, para situarla entre su mandíbula y su cuello, juraba que me estaba quemando la mano con el roce en su cuello, nuestros cuerpos estaban de frente, solo giraba su cara a la camara. Después me quitaron mi cazadora y nos tomamos de la mano como si fuéramos a caminar ahora ambos mirábamos a la cámara, y la ultima con ella de frente a Daidouji, mientras la rodeaba como si la fuera a besar de lado.

¡Listo! Dejen entrego mis cosas y vámonos que muero por comer – dijo tranquilamente Daidouji.

Yo estaba al borde colapsar mientras tanto, mi corazón taladraba mis oídos. Si fuera una caricatura juraba me sangraría la nariz.

¿Te costó mucho Syaoran? – Sakura tenía un rubor adorable en sus mejillas.

No, no, para nada.

Alcanzamos a todos comiendo, para calmar el ardor dentro de mí, me acabe un tarro gigante de cerveza, para cuando me había terminado otros dos mi temperatura ya estaba regulada, pronto empezaron las rondas para cantar, menos mal, abrieron Daidouji y Sasaki, llamaron la atención del lugar, incluso hubo quienes les enviaron tragos gratis a nuestra mesa, que Eriol se bebió complaciente. Como era una canción por mesa, se nos pasó el tiempo volando para cuando le toco a Shigeru y Yanagisawa, Takashi grabo el numero con su teléfono, estábamos pasándolo tan jocoso, pero habíamos dicho que nos moveríamos cada cierto tiempo de local, para no generar sospechas de la mayoría de edad, como nos habían dado gafetes de la universidad por el tour, pasábamos de primera instancia.

Fuimos a un segundo local, en este no cantábamos desde nuestra mesa, sino pasábamos al frente, y al llegar ya todos estábamos más vivos por perder los estribos, alguien ordeno una ronda de Sake, nos tocaba cantar a Eriol y a mí, optamos por un clásico, Bed of Roses, para el coro, varias chicas del lugar empezaron a gritar, Eriol aprovecho para mandar guiños entre el público, y yo ya estaba desinhibido.

Me situé desde la plataforma frente a nuestra mesa, con micrófono en mano me agache y se lo cantaba de frente a los más hermosos ojos verdes - I want to laaaay you down in a bed of roses … for tonight I'll sleep on a bed of nails – todas se levantaron apoyándome, también le guiñe a ojo, esperaba supiera que era para ella, al fin y al cabo, yo había sido claro con ella, ¿o no? Pero lo sería más a partir de ahora carajo, no me importaba ser discreto, ya no quería eso, no me importaba si me veían o no.

Vire hacia Eriol, nos estábamos comunicando con solo vernos, hizo un solo.

Eriol: Tonight I won't be alone, but you know that don't mean I'm not lonely.

Syaoran: I've got nothing to prove, for it's you that I'd die to defend

Ambos: I want to lay you down in a bed of roses, for tonight I'll sleep on a bed of nails, I want to be just as close as the Holy Ghost is, and lay you down … On a bed of roses...


Notas de la autora:

Primero que nada, quiero pedirles una disculpa u.u' por haber dejado la historia tanto tiempo sin actualizar. Realmente espero puedan entender, pero nunca salió de mi mente, así que ya tratare de actualizar mas seguido peeeerooo se me habían olvidado los procesos de la pagina, con decirles que este lo estaba publicando desde ayer pero no recordaba bien algunas cosas, por eso no les escribí nada la vez pasada.

Sin mas por el momento, cuéntenme, ¿les gusto el capitulo? Quiero leer mas reviews de ustedes! Para saber si alguien espera o no siguientes actualizaciones, asi que esperando sean varios, les mando un beso '3', y los veo pronto!