La vida de un editor…
-Tu, tu, tu veamos editamos esta parte y esta otra de aquí. ¿Tal vez deba cambiar este fondo por el otro? Nah, mejor lo dejo así y uso la superposición de fondos. Ya de paso cambio el tamaño del titulo y con un poco de iluminación suave debe quedar…creo-. Fue lo que pensaba un joven peliverde mientras movía el mouse a tras vez de la alfombrilla y veía los cambios en la pantalla.
Este alejo sus manos del escritorio y se estiro…
-Uff al menos por hoy ya terminé…no es bonito editar 78 horas de trabajo…me pregunto en que momento se me ocurrió aceptar esto…cierto ya recordé…necesitaba dinero y como soy mas asocial que nada…era esto o salir de mi cueva…si como que estoy mejor con esto-. Fueron las palabras que el chico se dijo así mismo mientras cerraba los programas y apagaba su pc.
Este opto por salir de su habitación y bajo las escaleras hasta llegar a la cocina…al llegar, la vio como siempre, sin nada que resaltar más allá del refri, la estufa y los típicos complementos de una cocina.
-Hola…de nuevo-. Dijo el joven mientras sacaba algunas cosas del refri para hacer un batido. La pregunta era a quien le había saludado, respuesta a nadie.
El joven vive solo desde hace ya hace algunos años, se mudo de la casa de sus padres para poder seguir estudiando la universidad. Aunque al final vio que la bolsa de empleo de la carrera que estaba estudiando no era lo que esperaba y decidió abandonar la carrera.
Siguió trabajando unos años más y con el tiempo opto por hacerse un Set Up Gamer y vaya que la inversión le salió mejor de lo esperado. Empezó a tomar un curso de diseñado grafico y despues de ello empezó a editar para pequeños puestos y con el tiempo se fue haciendo conocido.
-Vaya…vivir solo es una mierda, quien lo diría, al final extrañaría a mi familia. Oh la ironía-. Se dijo mientras se preparaba el batido.
-Salir no es una opción, solo es gastadero de dinero, además no hay nada tan interesante afuera de todos modos. Mejor hago la cena, si mal no recuerdo tengo pollo así que un caldo no caería nada mal-. Se dijo mientras sacaba los utensilios que usaría para hacer dichosa comida.
-Y mi suerte ataca de nuevo…como mierda es que voy a hacer caldo de pollo si no tengo pollo…¿En que lo ocu…? A cierto, en los tacos dorados…soy tremendo imbécil. Genial ahora tengo que salir de mi cueva…-. Tras unos insultos que no pondré…fue que el joven se cambió y salió de su departamento. Incluso el guardia de seguridad se sorprendió al verlo salir.
El joven solo le dio el típico saludo y se fue sin tomarle mucha importancia al rostro del guardia…
-Creo que estoy soñando-. Fue lo que dijo el guardia mientras se frotaba los ojos. -Sí eso debe de ser…-. Se dijo así mismo mientras veía las cámaras de seguridad.
Ya afuera del complejo departamental, es que podemos ver como el joven está caminando en dirección de una verdulería/carnicería pequeña. Al entrar vio que no había nadie en el mostrador…
-[Genial…¿Qué sigue? ¿Qué no tengan pollo?]-. Fue lo que pensó para si, mientras tocaba el timbre.
Tras unos segundos que parecieron eternos para el joven, fue que un señor algo bajo de estatura entro. Las canas en su cabello delataban que era alguien ya mayor.
-Oh don "Chuy". ¿Cómo ha estado?-.
-Pero mira que nos trajo las corrientes de la vida-. Fue lo que dijo el señor al ver al joven.
-Respondiendo a tu pregunta, me encuentro bien muchacho. ¿Qué es lo que necesitas?-. Pregunto el señor mientras se ponía unos guantes.
-Oh si. ¿De casualidad tendrá pollo?-. Dijo el joven mientras veía al señor.
-Huy muchacho, llegaste en muy mal momento, se me acaba de terminar-.
-Ah no me diga eso don chuy-. Fue lo que salió de la boca del joven, aunque internamente estaba maldiciendo su suerte…
-Déjame adivinar…¿Estabas por hacer cena y te diste cuenta que no tenias pollo verdad?-. Comento con algo de diversión el señor mientras miraba el rostro de sorpresa del joven.
-Que bien me conoce…-. Fue lo que dijo mientras agachaba la cabeza y aun aura depresiva aparecía sobre esta.
-Hay muchacho, tu suerte es un caso…-. Dijo mientras abría el acceso al mostrador.
-Pasa-. El señor invito a pasar al joven, el cual se lo pensó dos veces. Ah que mas da la verdad, lo conoce desde hace rato.
-¿No me va a secuestrar verdad?-. Fue la pregunta del joven mientras pasaba por la puerta.
-¿Bueno que es esto? ¿Ciudad Juárez o qué?-. Tras ese pequeño intercambio de palabras ambos varones soltaron una risa, no era la primera vez que hacían esto.
………
-Buenas noches doña Lucy-.
-Oh mira nomás, hasta que se le hizo al viento verte de nuevo-. Expreso a mujer mientras veía al joven entrar por la puerta.
-Je, que puedo decir, necesitaba salir de mi cueva ya-.
-Adelante hijo, sabes que eres bienvenido aquí-.
-Gracias doña Lucy, si hay algo en lo que pueda ayudarle no dude en decírmelo-. Fue lo que dijo el joven mientras se sentaba en una de las sillas enfrente de la gran mesa.
El matrimonio intercambio miradas rápidamente…no quieren abusar de la humildad de este joven, pero la situación lo amerita…
-Oh no hijo, no te preocupes-.
-Bueno, le diré a "Chicles" que baje-. Fueron las palabras de la mujer. Aunque al ver como el joven le suplicaba con la mirada que no lo hiciera era divertido de ver. Lastima que no le haría caso. Solo ignoro la mirada olímpicamente.
…
Los minutos habían pasado y la cena ya estaba lista. Aunque ver la tensión que había entre ambos jóvenes era tal que se podría cortar con un cuchillo.
-Bueno admito que la cena estuvo rica doña Lucy-.
-Hay gracias por el alago querido, aunque fue "Chicles" la que hizo todo-. El ver como el rostro del joven paso a uno de incredulidad era divertido de ver. Con una mirada rápida paso a ver a su hija, la cual tenia un sonrojo marcado en su rostro, aunque su expresión de enojo y su brazo lo ocultaban muy bien.
Por otro lado, Don "Chuy" veía con seriedad la interacción de esos dos. Sera complicado pedirle ayuda…
-Bueno muchacho, la verdad es que no se que tan posible sea que me ayudes con algo-. Tras esas palabras todas las miradas se dirigieron al señor. Al ver que logro su cometido vio al joven en espera de su respuesta.
-Bueno si no es algo tan complicado…creo que si lo puedo ayudar don-. Expreso el joven mientras se rascaba la nuca. Pequeño tick nervioso que tiene.
-Bueno la verdad es que esto tiene que ver con ella-. Ahora era doña Lucy la que tomó la palabra, mientras señalaba a su hija. La mencionada abrió los ojos al tener una leve idea de cual sería la petición…
-[¡Eso es traición!]-. Fue lo que pensó la joven mientras miraba a sus padres, estos sabiendo que pensaba su hija, solo hicieron lo que todo padre hacer. Ignorar la mirada.
-¿Eh? ¿Qué tiene que ver ella con el favor?-.
-Bueno, es simple joven Jack…quiero que sea el prometido temporal de mi hija por favor-. Fueron las palabras del señor mientras tomaba las manos del joven…
-¿Eh…?-.
Fue lo mejor que salió de su boca…
