Capitulo 2
El pequeño Harry Potter de 8 años, intento ponerse cómodo en su pequeño catre dentro de la alacena debajo de las escaleras, intentando no llorar ante el dolor en sus costillas y espalda. Tenía mucho miedo porque su aun que Tío Vernon nunca le había tratado realmente bien, jamás le había alzado la mano como esa vez, aun se estremecía recordando su rostro furico, aun que Tía Petunia había intervenido antes de que escalara demasiado, aun así el pequeño sentía mucho dolor.
El sonido del timbre rompió sus pensamientos y presto atención, no era muy normal que tuvieran visitas a esas horas, ya que Harry estaba seguro que era de noche, las horas pasaban muy lentas cuando tenías hambre y eso. Escucho a Vernon gruñir algo sobre visitas tan tarde, y la puerta abriéndose.
-¿qué quiere? –escucho el gruñido de su tío nada amablemente, Harry frunció el ceño notando también cierto miedo en su voz, no entendiendo aquello.
-Vernon Dursley? Soy Evan Perevell, vengo a recoger a Harry –hablo una voz seria y calmada, alguien joven también al parecer, Harry sintió su corazón dar un brinco en su pecho de felicidad y esperanza.
Evan Perevell, había sido el nombre elegido por el Harry Potter del otro universo, considerando que era mejor acostumbrarse a su nuevo nombre, tan pronto todos sus papeles fueron colocados discretamente en los sitios adecuados junto con otros papeles que demostraban que era él un familiar lejano pero suficientemente cercano a Harry Potter como para reclamar por él, pero eso tardaría tiempo y Dumbledore no lo aria posible, creo también la existencia de su "hermano", ahora solo necesitaba ir por él, sentía que estaba en cierto peligro, así que no atrasó mas su visita y se apareció en Privet Drive.
Y ahora de pie frente a Vernon no pudo evitar la expresión de desagrado hacia este, quien le miraba con furia y terror.
-No sé de quién habla –gruño e intento cerrarle la puerta que Evan (de ahora en adelante así le llamaremos) le detuvo con facilidad.
-Yo sé que si sabe muy bien, ahora o se aparta o le aparto –le siseo y con facilidad abrió de nuevo la puerta y entro cerrando detrás de él, Evan de inmediato llevo su mirada hacia la puerta debajo de las escaleras y apartando de un empujón a Vernon fue hasta esa y la abrió, se quedo congelado ante lo que vio, encontrando evidentemente una diferencia entre ese mundo y el suyo, a él nunca le habían golpeado.
El pequeño Harry se encogió ante la repentina luz, tenía un gran morete en el ojo y parte de la mejilla inflamada, y se veía más pequeño que un niño de 8 años. Evan dirigió una mirada furiosa a Vernon quien se encogió, y luego se inclino con cuidado a tomar a Harry entre sus brazos, este jadeo de dolor cuando que sus lastimadas costillas fueron tocadas pero estiro sus brazos también rodeando el cuello de ese extraño de cabellos rojos, que por alguna razón le hacía sentir seguro, sabia instintivamente que este le cuidaría. Evan notando su dolor fue más cuidadoso y una vez afuera de pie con este en brazos le envolvió con su capa de viaje saco su varita con cuidado y apunto a Vernon con un susurro de Obliaviate borro todo conocimiento de Harry Potter de su mente y también de la de Petunia y Dudley. Y se fue de ahí desapareciéndose, Harry había caído dormido tan pronto estuvo en sus brazos.
Evan, llevo al pequeño Harry a la habitación principal donde le acomodo con delicadeza cuidando de no causarle dolor alguno, notando claramente una de las grandes diferencias entre su mundo y ese. Con un suave murmullo paso su varita por encima del pequeño con un hechizo diagnostico que le dijera que estaba mal.
Kreatcher entro silencioso llevando una cajita de madera que era el botiquín y lo dejo cerca, Evan solo le sonrió y termino el hechizo cuando salió de pronto una como lista de su varita donde venia todo lo que había de malo y posibles soluciones, frunció el ceño al notar el daño.
Ese muggle le había roto unas costillas y tenía un caso bastante serio de desnutrición, algo que se podía curar y arreglar fácilmente, pero de todas maneras no le hacía nada feliz. Con un movimiento de varita y un hechizo logro curar las costillas, ese hechizo en el que aun entendía como el inútil de Lockhart había fallado un hechizo tan sencillo.
Luego de asegurarse de que no quedara ningún otro morete que atender, transformo las ropas de Harry en una suave y cómoda pijama y le arropo mejor dejarle dormir y descansar.
Evan cerro silencioso la puerta del cuarto solo dejándola entreabierta, y se encamino a su oficina, tenía algunas cosas que arreglar para asegurarse de que Harry si es que era localizado no lo pudieran alejar de su lado, tendría que mover el árbol familiar de los Perevell ya que aun que en su mundo, reclamo la fortuna como Harry Potter, en ese universo tendría que reclamarlo como Evan Perevell, un personaje que claramente no existía, pero había descubierto como se había creado el árbol familiar, así como los hechizos para modificarlo que solo los de la familia conocían, había encontrado toda esa información en la bóveda junto con el árbol familiar, una vez cambiando este, todas las copias cambiarían también, por supuesto aria que de alguna manera Harry Potter en realidad fuera un sangre pura. Y tendría que enseñarle mucho porque para que estuviera más seguro necesitaría hacerse pasar por alguien más de la familia, tal vez su hermano, o hijo ya que era lo suficientemente joven, pero no, eso lo pondría a él como un padre demasiado joven.
Evan suspiro entrando a la oficina y extendió sobre el gran escritorio el árbol familiar, era una gran pieza de arte, en una tela parecida al terciopelo de un tono rojo tan oscuro que parecía negro, de lejos parecía un gran árbol con hojas de plata y las ramas color carmín, los nombres estaban bordados en un hijo plateado, las fechas en un tono cobre apenas notorias, había algunos nombres donde a su lado habían bordado una figura de una serpiente, Evan había descubierto que esos eran los que podían hablar con las serpientes, y esa habilidad no solo era de los descendientes de Slytherin, sino también de otros en la familia, también había otros que tenían alguna figura de un animal apenas notorio en unos cuantos colores brillantes, esos eran los animagos, o en algunos casos metamorfomagos. Los nombres bordados en un tono azul muy claro, eran los Squibs, y los nombres bordados en dorado eran los descendientes más poderosos y cabezas de familia o futuras cabezas de familia, había otros bordados en un tono negro que parecía absorber la luz, esos eran magos oscuros, como el nombre de Tom Riddle Jr. El árbol en si era impresionante con tanta información en una variedad de colores que solamente la familia sabia.
Busco en su baúl y saco una carpeta donde venia el árbol familiar de su madre, por suerte había logrado encontrar mucha información en sus viajes, tenía suficientes generaciones detrás como para no tener que inventarse demasiado, la agregaría a la familia del primer hermano, y el también seria pariente cercano cosa que le permitiría reclamar a Harry Potter.
-Kreatcher –llamo suavemente, el elfo pronto estuvo a su lado –Necesito que cheques Prived Drive, cuida que nadie te vea, busca algunas fotos de Lily Evans y de los abuelos, y cualquier antigualla que pienses es valioso, estoy seguro las cosas de mi madre fueron llevadas a Petunia –le dijo con calma –también ve si no ha ido algún otro mago en busca de Harry, Ah, y por favor, compra algo de ropa para el, tu sabes, algo digno de un pura sangre –el elfo asintió sonriente y acepto el dinero que le dio antes de desaparecer.
Evan rodo los ojos antes de volver su atención a lo que tenía que hacer, por suerte había ido por la varita de sauco, esta le ayudaría bastante, y como nadie sabía de esa segunda varita, nadie le perseguiría, además no podía usar su acostumbrada varita, no en público al menos.
Sin más comenzó a agregar los nombres, cuidando de que el árbol aceptara bien aquellos cambios. La historia seria, que el mayor de los hermanos Perevell, había tenido un único hijo, criado luego por otro de sus hermanos a la muerte de este, ese hijo había tenido otros tres, dos de ellos varones, y una mujer, el hijo de esa mujer había nacido un Squib, y este había decidido retirarse al mundo muggle, separándose de su familia cuando sus otros parientes lo vieron como una molestia, en aquel entonces se veía mal el nacimiento de estos, así que todos sus desentiendes nunca se enteraron de que provenían de una familia tan antigua de magos, ya que no nació ningún mago entre ellos hasta la llegada de Lily Evans, varias generaciones después. Evan Perevell, por otro lado, era descendiente del mayor de los dos hermanos, esta línea familiar había se había escondido cuando comenzaron a brotar los magos oscuros, así que temiendo que pudieran ser atacados se ocultaron, hasta ahora que Evan desidia salir y reclamar de nuevo su sitio en la sociedad.
Evan miro pensativamente el árbol, todo eso le daba derecho a reclamar a Harry de ser necesario, ahora bien, debía encontrar una manera de mantenerle oculto, Harry lucia bastante más joven que 8 años, tal vez incluso de 6 años, ahora bien, si hacían pasar a Harry por un niño de seis, bueno, tal vez siete, podría ser su hijo, aun que también él podría modificar un poco la fecha y hacerse pasar por alguien más grande tal vez unos cuatro años más grande así no sería tan extraño ni se vería tan joven como padre.
En todo caso eso tendría que hablarlo con Harry, decidió finalmente pero dejo aquello como una opción y de todas maneras modifico la fecha, además sería raro que cumplieran el mismo día y mes. Entonces escucho un ligero crujido en la puerta levanto con calma la mirada topándose con la tímida figura de un pequeño de ocho años de indomable cabello negro y brillantes ojos verdes, Evan le sonrió con calma sentándose –Buenos días Harry, ven entra, estoy seguro que tienes muchas preguntas en mente –le hablo muy suavemente invitándole a pasar, este tímidamente entro al cuarto y se sentó en el sillón que le señalaba el pelirrojo.
-Harry, dejame comenzar por presentarme, me llamo Evan Perevell, soy … bueno, podríamos decir que tu tio para no meternos en lios –le sonrio, el pequeño le miro confundido –si bueno, ves esto? –coloco una mano sobre el árbol familiar –este es nuestro árbol familiar ¿quieres verlo? –Harry asintió sus ojos brillantes, finalmente podía averiguar algo sobre su familia, se levanto y tímidamente se hacerco, sorprendiéndose al ver lo grande que era, Evan coloco su mano sobre un hombre que Harry identifico como el suyo "Harry James Potter". Con ojos atentos siguió a partir de ahí hacia arriba al nombre de sus padres y de sus abuelos.
-Tus padres aun que no lo sabían eran familiares muy lejanos, mira aquí estoy yo –señalo Evan, y Harry noto que él era más bien familiar de su madre, al menos mas cercano que a su padre –Lamentablemente nunca la conocí, pero ya mande por fotos y sus cosas, imagino que esa tal Petunia los debe haber ocultado, y estarán mejor en tu posesión –le dijo Evan suavemente. Harry asintió distraídamente aun atento al árbol cuando paso su mano por la serpiente junto a su nombre dio un respingo cuando esta se movió ligeramente, Evan le sujeto antes de que fuera a caer –Ah sí, Petunia no te abra dicho nada sobre ti –murmuro ganándose la mirada confundida de Harry, le guio con calma al sillón grande donde se sentó con él.
-Veras Harry –comenzó –Primero que nada la magia, existe, olvida todo lo que te dijeron esos muggles –se apuro antes de que Harry pudiera replicar
-¿Muggles?- repitió suavemente el pequeño, Evan asintió
-Muggles son personas nacidas sin magia, Harry tu eres un mago, como yo, como tu padre, como como puedes ver en el árbol como una gran cantidad de familiares tuyos, vienes de una ancestral familia de magos –comenzó a explicarle, no le gustaba nada eso de hacerle creer que era en realidad un sangre pura, pero era lo mejor, simplemente se aseguraría de que siguiera siendo educado.
Harry también creyó fácilmente las explicaciones de la magia, sobre todo al estar rodeado de esta en esa casa, pronto acepto felizmente a Evan como su tío, y nuevo guardián, Evan le explico también, como habían muerto sus padres y sobre Voldemort y sus mortifagos, también sobre como varios creían que este aun no había desaparecido.
En la cocina Evan coloco frente a Harry un plato con un desayuno abundante, dos vasos uno de jugo y otro de leche y un desayuno parecido frente a sí mismo.
-Queda algo Harry, aun ahí muchos de esos magos oscuros que quisieran herirte, por eso en parte fue que te busque tan pronto me entere donde te encontrabas, no me pareció muy seguro ese sitio, y por lo que encontré tenía razón, pensaba que disfrazarte sería una forma excelente de que pudieras conocer a otros magos sin que supieras que eres, ya que lamentablemente tu cicatriz es demasiado conocida –le explico, el pequeño Harry le escuchaba atentamente.
-¿disfrazarme cómo? –pregunto curioso comenzando a comer animadamente, tenía mucho apetito.
-Pues, podríamos hacerte pasar por mi hijo, aun que posiblemente te quitaríamos un año en la edad para que no fuera mucha la coincidencia –le explico, este asintió –y claro un nombre nuevo, el aspecto no te preocupes tengo los hechizos adecuados nadie podrá ver a través de estos –le dijo animadamente.
Harry mastico pensativo una salchicha, pensando en un nombre adecuado, necesitaría un tiempo, pero la idea no le molestaba, podría ser el mismo, ahora feliz, además nadie le conocería solo tendría que presentarse por otro nombre y nunca mencionar nada acerca de los Dursley, no parecía difícil. A decir verdad, estaba animado ante la idea de tener una vida normal, al menos normal para un mago en todo caso.
