Los personajes en su mayoría pertenecen a Meyer, pero la historia es mía.


CAPITULO 17

POV Edward

No podía evitar dejar de mirarla, contemplar lo hermosa que se veía con nuestros hijos creciendo en su vientre, no me acostumbraba aun a ese extraño color bronceado que tenía su cuerpo y ese color negro en el cabello, simplemente no me gustaba, me traía tantos feos recuerdos de otra época de mi vida hace unos años.

Ella se removía cada cierto tiempo y se acariciaba el vientre, en más de una ocasión estuve tentado en acariciarlo también, pero temía despertarla o molestarla, tenía que descansar y reponerse para que ella y nuestros hijos estuvieran bien.

Nuestros hijos, una sonrisa estúpida se formaba en mi rostro al recordar el ultrasonido de hace unas horas, no podía evitar tratar de imaginar como serian, y que serian, tal vez dos mini bellas, o algún mini yo.

Seriamos una hermosa familia todos juntos, me maldije internamente al siquiera contemplar esa posibilidad, no podía penar de esa manera ni contemplar siquiera alguna posibilidad con ella, ella me había traicionado, me había ocultado que seria padre, me había hecho mucho mas daño que cualquier persona, incluso mas que ella, Kate Denalli.

Había cometido el mismo error otra vez, solo que en esta ocasión yo no seria solo un espectador, yo ahora tomaría las decisiones y tendría las riendas de la situación, no le dejaría tomar ninguna a ella, ellos son mis hijos y yo decidiré que sucede con ellos.

Me había arriesgado mucho al afirmar que eran míos basándome solo en las fechas que indicaba el ultrasonido, no estaba seguro ya que las fechas no eran exactas, por eso la había confrontado rápidamente y sin rodeos, evitando así que pudiera pensar alguna manera de negarlo o afirmarlo sin ser cierto, como dice mi papa, las cosas son mejor en caliente.

Por eso la presione con el hecho de saber que eran míos y ella me lo confirmo haciendo que así pudiera creerle, mas para que supiera que no confiaba en ella le mencione lo de la prueba de ADN.

Pero ahora necesitaba pensar fríamente que haría al respecto de la situación, no confiaba en ella y quería a mis hijos conmigo, ser un padre las 24 horas del día, no uno de medio tiempo.

Así que solo tenía solo unas horas para decidir, el tiempo en lo que ella despertaba del tranquilizante para pensar y tomar mi decisión. Ahora solo tenía que llamar a Jane y avisarle que tardaría un poco más en volver a casa.

POV Rosalie

Todo el camino había sido pesado y eterno, los niños estaban intranquilos con el vuelo, René parecía una niña pequeña, se removía en su asiento nerviosa, se paraba cada cierto tiempo e iba al baño, pedía alguna bebida o caminaba por los pasillos, pero el que mas me preocupaba era Emmet.

Estaba muy serio, incluso más que el día que me pidió matrimonio, o cuando le dije que seriamos padres, y en ambas ocasiones termino con un colapso nervioso y una semana viajando al super mercado ya que el vaciaba el refrigerador comiendo compulsivamente deprimido.

Quieres hablar cariño (le dije entrelazando mi mano sobre la suya y sonriéndole), quieres que le dejemos los niños a tu madre y vayamos a averiguar el tamaño de los baños en el avión (le sonreí coqueta, nunca me rechazaba).

El negó con la cabeza y me sonrió, pero pude ver que la sonrisa no le llego a sus ojos, estos se veían tristes, pensativos y ausentes. Me dolía mucho verlo así, quite mi mano de la suya para poder convertirla en un puño, si por culpa de bella o de cualquiera mi osito sufría se las arreglaría conmigo y a nadie le convenía convertirse en mi enemiga.

No pudiendo soportar más verlo así de triste me levante para ir al baño, le encargue los mellizos y me levante, al hacerlo pude ver como los Sres. Cullen platicaban entre murmullos con René, los tres se veían preocupados por la salud de Alice y Jasper y eso que aun no les decía que quien me había avisado de todo había sido Isabella.

Y que probablemente ella aun estaría ahí, aunque por su bien ojala se hubiera marchado de nuevo, eso se le daba muy bien.

Al llegar al aeropuerto fue otro caos, no había ningún buen carro disponible, y los pocos que había eran muy pequeños, solo para 4 personas, así que rentamos dos, en uno iríamos Emmet, los mellizos y yo y en el otro los demás.

POV Bella

No había querido dormirme cuando la enfermera me puso en la intravenosa el tranquilizante, pero el cansancio me pudo más y caí en un profundo sueño rápidamente.

Había comenzado a soñar que veía a Edward de nuevo, que le decía por fin todo lo que había pasado, que esperábamos dos hermosos hijos juntos, que lo amaba y el me abrazaba para después comenzar a besarme y acariciar tiernamente mi enorme barriga y terminaba pidiéndome que me casara con el, que fuera su esposa y empezáramos una familia juntos.

Mi sueño era hermoso, todo era perfecto y justo cuando le iba a decir que aceptaba un molesto pitido me trajo a mi dura realidad.

Y entonces mi sueño se convertía en pesadilla, como había tenido que huir de mi hogar, de mi familia por su bien, todas las ocasiones que fui perseguida por Jacob o alguno de sus matones por un pelo, todos los cambios que había tenido que hacer, todo lo que había descubierto de Jacob Black, su larga carrera de crímenes, el episodio con Alice y Jasper y que por mi culpa habían terminado heridos.

El reencuentro con un Edward de lo más frio, el rencor, el rechazo y todas las acusaciones que había en su mirada.

Ah, veo que ya despertaste (un estremecimiento recorrió todo mi cuerpo ante la frialdad de su voz).

Qué hora es (le pregunte en un hilo de voz ya que las cortinas estaban cerradas).

Tarde Isabella (había un doble sentido en esa simple respuesta, y tuve que apretar mis puños para no ponerme a llorar y suplicarle perdón, en verdad sería demasiado tarde para que me perdonara y entendiera).

Por cierto, hice unas cuantas llamadas y mañana vendrán unos estilistas a arreglarte el cabello y a tratar de quitarte ese estúpido color en la piel, me temo que ese cambio no te favorece mucho que digamos querida (dijo encogiéndose de hombros y con tanta frialdad que me dieron ganas de llorar, gritar y lanzarle algo a esa cabezota suya).

Y a ti que fregados te importa hee (le pregunte encabronadísima, las hormonas del embarazo me tenían loca).

Porque no me gusta y punto, que te baste con saber eso, no quiero que cuando nos vean juntos por la calle tú te veas así (dijo encogiéndose de hombros y haciendo que me dieran ganas enormes de ahorcarlo), te ves mal y falsa.

Tú que sabes idiota por lo que lo he hecho, yo también lo odio pero lo tuve que hacer, al igual que los pupilentes y este maldito bronceado que a ti tanto te denigra que tenga, y fueron razones de peso no como las tuyas que solo son por el qué dirán (le chille repitiendo mentalmente sus palabras), además no tienes porque preocuparte que no nos verán juntos por las calles y en caso que así fuera solo sería poco tiempo y a mí me da igualmente vergüenza que me vean contigo en la calle (le dije sacándole la lengua y cruzándome de brazos en un gesto para nada infantil).

En eso te equivocas Isabella (me dijo el viéndome fijamente a los ojos, chocolate y esmeralda fundidos hipnotizantes), me importa la imagen que damos mi prometida y yo juntos (dijo el hechizándome con su mirada seductora, pero solo unos segundos en los que mi cerebro comprendía sus palabras).

Tú que (grite con los ojos abiertos de par en par).

Mi prometida, acaso tienes problemas de audición, en unos días nos casaremos, mis abogados ya están tramitando la licencia de matrimonio y un amigo mío nos casara (dijo el viendo el reloj).

Yo quería gritarle tantas cosas, pero mi garganta estaba cerrada, un enorme nudo me impedía hablar, estaba aun en shock.

A por cierto nuestras familias llegaron a la ciudad hace como media hora, ahora están en el cuarto de Jasper y Alice conociendo a los bebes, pero vendrán más tarde (dijo viéndome seriamente), y cuando vengan quiero que se lleven una buena impresión de nuestra relación (me advirtió), nos casaremos por amor (dijo sarcásticamente).

Pues no sé cómo le harás, pero yo no pienso casarme contigo y menos aparentar frente a los demás un amor que no existe, no pienso engañarlos (le dije enojada).

Lo cierto es que toda esa situación me estaba matando ya, yo lo amaba y esa forma de tratarme tan frio, distante, hace un tiempo y en otras condiciones hubiera aceptado encantada, pero solo si fuera por amor.

Que tú no puedes engañarlos, jajá, déjame reírme Isabella, eres una experta en engañar a las personas a tu alrededor con esa cara de mosquita muerta y no rompo un plato, yo ni siquiera mato una mosca, por dios (dijo el dejándome completamente en shock).

Además nos casaremos, te guste o no, yo tampoco estoy saltando de alegría, pero ante todo no quiero ni pretendo ser un padre de medio tiempo, de un fin de semana cada cierto tiempo, pienso formar parte de la vida de mis hijos activamente, ser un padre completo y a tiempo completo (me dijo él con un tono de voz que no dejaba lugar a replicas).

Y si mejor llegamos a un acuerdo más justo, estoy dispuesta a que el tiempo sea más equitativo entre los dos con los niños (le dije tensa y esperanzada).

Mira, ya te dije lo que pasara, y si no aceptas mejor, ahorita mismo les indico a mis abogados que vayan planeando la petición de custodia y así me quedo yo solo con mis hijos una vez nazcan (me dijo y en ese momento lo odie y supe tristemente que mi sueño de amor nunca se realizaría, no cumpliría mi sueño).

La puerta se abrió de golpe y unos pequeños brazos me sacaron el aire de la impresión por el abrazo asfixiante, mi madre se separo de pronto y se quedo viendo mi enorme vientre con sorpresa, entonces me volvió a abrazar y yo aproveche a ver hacia donde estaba Edward y asentí silenciosamente confirmando que aceptaba sus planes, no me alejaría de mis hijos.

Oh querida te ves…..enorme (me dijo René con todo el tacto que le caracterizaba).

Oh, gracias mama, tu sí que sabes hacer sentir a una mujer bien con tus palabras (dije sarcásticamente mientras luchaba por contener las lagrimas, andaba muy sensible y toda la situación me estaba superando emocionalmente).

La había extrañado tanto, sentí la mirada de alguien a mi costado, así que voltee a tiempo de entrar a mi hermano oso Emmet, sonreí para darle la bienvenida, pero su seriedad y tristeza me sorprendió, detrás de el entro una rose que me veía molesta y con reproche.

Era ahora que pensaba cuánto daño pude haber causado al querer protegerlos.


Hey que les pareció el capitulo, espero que les haiga gustado, en los siguientes capítulos se sabrá mas del pasado de Edward, el porque esta Emmet así y aparecerá nuestro querido jake jajjajaaj.

No he tenido oportunidad ni tiempo de agradecer personalmente sus reviews, pero apenas pueda lo hare, mientras tanto quiero agradecerles generalmente por sus reviews, alertas, favoritos y sobre todo por leer mis locuras.

Se los agradesco, como ya habia dicho yo los condidero una familia para mi, gracias.

Así que por favor

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