Mientras nos levantábamos para trasladarnos al patio trasero de repente...
- ¡Rey, escuche que tu hijo está vivo! ¡¿Qué demonios está pasando?!-
Vincent entro en escena, quiero decir, estamos en su casa después de todo. Y ellos ya quieren empezar a destruir la casa… Me gusta su forma de pensar.
-Vince, todos, me gustaría que conocieran a mi segundo hijo, Arthur. ¡Ha vuelto Vince! Jajajajajajaja. – El padre se rio entre la felicidad a un paso de la locura mientras ponía un brazo alrededor de los flacos hombros de Vincent con confianza, lo que evidentemente puso incomodo a Vincent. Aunque no sé si lo que lo puso incomodo fue la risa del padre o que este le pusiera el brazo en el hombro de esa manera.
- ¡Arthur preséntate! - El padre medio grito.
-Es un placer conocerte señor Vincent. Mi nombre es Arthur Leywin. No estoy seguro de que ha dicho mi familia sobre mí, pero si ha habido algún malentendido, me disculpo. Estuve en contacto con ellos desde hace un tiempo, así que fui yo quien les dijo que no dijeran nada, así que me disculpo por la confusión. Gracias por cuidar de mi familia todo este tiempo. – Dijo esto mientras se inclinaba en una reverencia de noventa grados.
Naturalmente como se esperaría de Arthur, se sacó un discurso de la manga como si fuera algo que harías todos los días.
- ¡Que modales! -
¿Deja vu?
- ¿Estás seguro que eres el hijo de tu padre? – Pregunto sorprendentemente audaz con confianza renovada Vincent.
-Me lo preguntan seguido pero sí. –
-Me alegro de que estés vivo y a salvo. Conoce a mi esposa Tabitha y a mi hija Lilia. – Vincent procedió a presentar a su esposa e hija a Arthur.
-Es un placer conocerlas señora, Lilia. – Arthur volvió a inclinarse para hacer su presentación, aunque mucho más corta que su discurso anterior.
Tabitha sonrió amablemente. – Es genial tenerte en nuestra casa Arthur. ¡Saluda Lilia! Debería tener tu edad, así que no seas tímida. –
- ¡¿Qué es eso?! ¡Es tan lindo! – Parece que eso que dijo Lilia puede o no haber molestado a Tabitha ya que decidió desobedecerla y remarcar la aparente ternura de Sylvie en vez de presentarse. Su sonrisa amable vacilo por un segundo.
Sin embargo, a Arthur no le importo nada de esto y procedió a presentar a su vínculo mágico.
-Esta es una bestia de mana infantil con la que estoy vinculado. Su nombre es Sylvie, saluda Sylvie. – Pidió Arthur a su pequeño lagarto.
La llamada Sylvie se bajó de la cabeza de Arthur y maulló a Lilia.
- ¡Oh dios mío! – Chillo por la ternura que exudaba la pequeña criatura.
-Bueno ¿Qué están haciendo todos parados de esta manera en el medio del pasillo?¡Siéntense!¡Los sillones están para usarse! – Vincent dijo supongo que queriendo saber la historia detrás de Arthur.
-Es que en realidad estamos yendo al patio para tener un pequeño combate- Dijo el padre como si estuviera hablando del clima.
-Ah, un combate... -
-Espera... ¡¿Combate?!- Parece que Vincent no había pensado en esa posibilidad como algo realista. Después de todo, en teoría mi padre, estaría peleando contra un niño de 8 años.
En todo el camino que nos habíamos estado moviendo al patio, Vincent tenía una cara estúpida como si se negara a aceptar la realidad. Por parte de la madre esto no era tan sorprendente. Quiero decir, había visto a Arthur pelear de igual a igual contra Adam (más o menos) cuando tenía 4 años. Habían pasado 4 años desde entonces así que es seguro asumir que sea vuelto más fuerte.
Reynolds y Arthur estaban posicionados uno en contra y enfrente del otro, ambos en una posición lista para saltar hacia la pelea.
-Espero que estés listo Art, tu padre no es el mismo hombre que antes. -
-Lo mismo digo. -
Arthur fue el primero en dar un paso adelante.
Parece que su movimiento fue fingir un puñetazo, para girar el torso de manera que pudiera darle una patada alta en la clavícula mientras saltaba, no obstante, el padre lo bloqueo fácilmente. Era evidente que el padre se esperaba la patada ya que la bloqueo con tanta facilidad.
También nadie esperaba que la patada de Arthur fuera lo suficientemente poderosa para que el brazo del padre se echara hacia atrás abriendo su guardia en el proceso, sin embargo, antes de que Arthur pudiera hacer uso de esa apertura, el padre, con la otra mano, intento golpear a Arthur.
Arthur tomo el golpe con el antebrazo izquierdo y uso la palma derecha para suavizar el golpe, además de aparentemente usarlo para poner su cuerpo dentro de la postura del padre.
Arthur le dio una patada en la parte posterior de la rodilla derecha para que perdiera el equilibrio.
Lo siguiente que hizo Arthur fue lanzarlo al aire usando fuerza imbuida a través del mana. Una fuerza impresionante considerando lo grande que es el padre. Es mucho más grande que Arthur.
El padre cayo hacia adelante. Desafortunadamente para Arthur el padre recupero el equilibrio bastante rápido poniéndose en guardia nuevamente. Parece que Arthur tuvo que poner distancia entre ellos para evitar ser agarrado en una llave.
- ¡Bueno, tendría que decir que eres mejor que todos los magos que he entrenado!¡Sin embargo, tu viejo se pondrá serio ahora! Ten cuidado. – El padre advirtió con arrogancia en sus palabras mientras abría los brazos.
Llamas se encendieron en su cuerpo alrededor de la capa de mana invisible que envolvía su ropa y su cuerpo ignorando la misma convenientemente. Parece que su control de mana había mejorado bastante con mi ayuda. Ahora ya no emanaba vapor de su cuerpo como lo hacía al principio así que desperdiciaba menos mana en el proceso, lo que le permite combatir durante más tiempo.
Sin embargo, Arthur demostraría algo aún más sorprendente.
-Impresionante papa, pero ahora es mi turno. Trata de no sorprenderte demasiado. -
Una fina capa de rayos envolvente se encendió desde la cabeza hasta los pies. Sonidos crepitantes de electricidad estallaron en el aire. Había corrientes eléctricas amarillas envolviéndolo mientras que su cabello se erizaba por la electricidad liberada.
- ¿Qué carajo? - El padre casi había detenido el ataque que estaba preparando después de quedar impactado por lo que estaba viendo y la verdad que no es para menos. Arthur es un desviante de rayos... Sí, muéstrame más de lo que eres capaz de hacer.
No pude evitar que una sonrisa se abriera paso en mi rostro tanto de orgullo como de hambre de batalla. Las pequeñas escaramuzas que tengo con los guardias tanto como para divertirme como para ponerme a prueba ya no son suficientes para divertirme ni para ponerme a prueba a mí mismo. Necesitaba un mejor desafío...
Ante la evidente sorpresa del padre, Arthur se movió a una velocidad sorprendente detrás de el mientras preparaba un gancho.
El padre, dándose la vuelta rápidamente a donde sintió a Arthur, intento darle un golpe. Sin embargo, todo lo que logro fue conectar el golpe con el gancho de Arthur creando un sonido atronador de explosión.
El golpe de Arthur fue mucho más fuerte de lo que el padre había estimado por lo tanto se llevó la peor parte de la explosión, lo que significa que también tuvo que aguantar la peor parte del retroceso lo que lo hizo retroceder con fuerza hasta un árbol con el que choco y derribo.
El padre en un instante se volvió a poner de pie mientras imbuía su brazo en mana de fuego. Se miraron por unos instantes creando una especie de pequeña tensión en el ambiente que por lo que pude observar puso más nerviosos a mis compañeros observadores de la pelea.
Pasaron rápidamente de observarse a atacarse mutuamente.
El padre se abalanzo rápidamente con una velocidad sorprendente para su tamaño mientras Arthur se preparaba para recibir el ataque. Apenas el padre estuvo al alcance, dejo escapar una ráfaga de golpes precisos, no obstante Arthur logro esquivar todos los ataques sorprendente mente. Me di cuenta de que Arthur, entre jab y jab del padre, empezó a lanzar pequeños ataques eléctricos dirigidos a sus brazos haciendo que sus golpes se volvieran más lentos y descuidados.
Justo cuando el padre cambio de estrategia al darse cuenta de lo que Arthur había hecho, intento golpear con un rodillazo, mientras que en el mismo instante Arthur intento golpear con un uppercut justo debajo de la mandíbula del padre, quedando ambos en un punto muerto.
La tensión de la escaramuza se limpió de inmediato cuando el padre disipo el mana de su cuerpo para levantar a Arthur en un gran abrazo de oso.
Me voltee para ver la cara de mis compañeros observadores y... Todos estaban sorprendidos más allá de la palabra, incluida la madre. Ciertamente yo tampoco esperaba que Arthur fuera tan fuerte, pero esto solo haría mejor nuestra futura batalla. Si fuera demasiado débil, entonces batallar no tendría ningún chiste.
Volví a mirar a Arthur y parece que se dio cuenta del silencio sepulcral que había creado con su pelea…
-Jaja… ¡Sorpresa! – Grito Arthur mientras abría los brazos como si fuera a abrazar a alguien. Mientras que yo no pude sacarme esta emoción de encima. Quería combatir aquí y ahora, aunque es poco probable que mi deseo se cumpla incluso si lo expreso.
- ¡Desviado! – Vincent parece que finalmente logro gritar.
-Dios mío…- Suspiro de asombro Tabitha usando una expresión graciosa.
-Entonces Art ¿Desde cuándo sabes este truco? – El padre pregunto con una expresión curiosa.
-No hace mucho papa, sin embargo, apenas puedo controlarlo y eso es todo lo que puedo hacer. -
"Apenas" y "Todo lo que puedo hacer". Oh, Arthur querido, no está bien mentirles a tus padres de esa manera. No es que yo no lo haga. Jejejejejeje.
Todos, mientras hablábamos de la locura que acabamos de presenciar, nos fuimos al comedor para comer la cena.
- ¿Rey, sabes el tipo de educación que le darás a tu hijo? Ed ya es impresionante, pero Arthur es una fuerza de la naturaleza. –
Si supieras... Oh, mi ingenuo Vincent, si tan solo supieras...
-Se qué tipo de educación le daré, lo supe desde que despertó a los 3 años. –
-¡¿Qué?!¡¿Despertó a los 3?! – Tabitha grito mientras se levantaba del asiento.
-Arthur logro volar la mayor parte de la casa en la que vivíamos en el proceso. –
-Ah ¡Que buenos tiempos! -
-Se que ya hemos discutido esto antes, Rey, pero… ¡¿Qué te parece si enviamos a Ed y Arthur a la academia Xyrus?!- Vincent dijo medio borracho.
-Ed tal vez podría entenderlo, pero Arthur... es demasiado joven. ¡Solo tiene 8 años! – El padre dijo inseguro.
-Además tendríamos que pagar la colegiatura, los uniformes, los materiales de estudio y no podemos darnos ese lujo no solo de uno, sino 2 de nuestros hijos. –
-Alice esa debería ser la menor de tus preocupaciones. Estaríamos encantados de patrocinarlos, de pagar las cuotas escolares de todo lo que mencionaste antes tanto de Ed como de Arthur. El talento que tienen estos niños es inmenso para decirlo fácilmente. Seguro podrías encontrar a otros nobles que suplicarían por patrocinarlos. –
Debo decir que estaba un poco irritado de que hablaran de mi como si yo no estuviera ahí, pero decidí guardarme mis palabras ya que se supone que solo tengo 11 años. Además, estaban discutiendo para que yo pudiera recibir mejor educación sobre magia lo cual sería bastante beneficioso para mí. Parece que los Helstea lo ven más como una inversión conveniente que simplemente pagar nuestras colegiaturas.
De todas formas, había alguien más que debería haberse quedado callado y por alguna razón (que no comprendo) decidió no hacerlo. Porque esta era una discusión que la madre no dejaría que se vaya en su contra. Y el que sus hijos se alejen de ella un metro, para ella es una desventaja.
-Ejem, ¿les importa si yo tengo algo que decir en esto? Digo, acabo de llegar a casa y me gustaría pasar tiempo con mi familia. – Arthur dijo de una sola vez mientras le daba una mirada dura a Vincent.
-Por supuesto, jajaja, me disculpo. Supongo que fui demasiado entusiasta. – Vincent dijo disculpándose.
-No te preocupes Art, con Ed fue igual, pero tal vez un poco menos entusiasta. – El padre le dijo a Arthur como para tratar de calmar sus nervios.
Arthur les dio a los Helstea una sonrisa que, en mi opinión, se sentía un poco falsa. -Gracias. – Arthur dijo con esa sonrisa que no se si era real o falsa.
-Mama- Arthur pregunto de repente.
- ¿Sí? – La madre pregunto mirando a Arthur para saber que quería.
- ¿Dónde dormiré? – Arthur hizo una pregunta bastante obvia pero sustancial.
-Oh, casi lo olvido. Dormirás en la habitación que esta al lado de la de Eleanor en el ala izquierda de la casa de la casa. Vamos, subamos ahora, que se esta haciendo tarde. – La madre dijo empezando a arrastrar a Arthur.
Parece que el lagarto de Arthur se había quedado dormida y Ellie estaba a punto de seguirla.
Mientras el padre cargaba a Ellie a su habitación, la madre, Arthur y yo lo acompañamos justo detrás de él.
El padre dejo amablemente a Ellie en su cuna mientras pasábamos a dirigirnos a la habitación donde dormiría Arthur que estaba entre la mía y la de Eleanor.
Abriendo la puerta, la madre nos dejo entrar a la habitación.
Era mucho mas grande que la habitación que compartíamos yo y Art cuando éramos pequeños, pero a pesar de eso aun estaba decorada de forma hogareña.
Arthur se tiro a la cama de un salto mientras se enrollaba a si mismo dentro de las sábanas. Parecía bastante cansado. Oh pobre humano, que necesita dormir...
-Iremos de compras mañana. Necesitamos comprarte ropa nueva. -
No pude evitar que una sonrisa se abriera paso en mi rostro nuevamente. Bienvenido al infierno Arthur.
-Deja sonreír de esa manera hermano. Es espeluznante. Sonriendo de esa manera nunca traerás una novia a casa. – Arthur me dijo con una sonrisa de comemierda en el rostro.
Le resople por sus tonterías.
-Eres uno para hablar. La mitad de los mensajes telepáticos que nos mandaste eran hablando de esta chica. ¿Cómo se llamaba? ¿Tesla? – Le tiré la contra, pero no recordé el factor más importante.
-Tessia. – La madre me dijo con una mirada de cómplice.
- ¡Ah! Tessia. Me imagino que la princesa se sentirá muy sola sin su príncipe... –
De repente Arthur parecía alarmado. - ¿Cómo supiste... -
-Ay por favor Art. ¿Crees que somos idiotas? Tessia Eralith, Virion Eralith. Esa es toda la prueba que necesitábamos para saber que la chica es de la realeza élfica. –
-Hoy estas muy hablador ¿No hermano? Con los Helstea no parecías tan hablador. – Arthur dijo, un poco malhumorado.
De repente hubo unos segundos de silencio cómodo. Supongo que en el fondo realmente extrañaba a mi hermano.
-Arthur- El padre empezó. Se agacho a su nivel para empezar a hablar.
-Seas un genio o no, sigues siendo mi hijo y estaré orgulloso de ti y te amare independientemente de las circunstancias. -El rostro del padre era serio mientras hablaba. Arthur asintió en silencio a sus palabras. Pude ver en su rostro que se estaba guardando algo que estaba dudando en revelar, pero al final parece que decidió no hacerlo ya que el padre siguió hablando.
-Además... Se que te contuviste con tu magia del rayo durante el combate de hoy. ¡No se te ocurra pensar que me engañaste! Tendremos una revancha pronto. – El padre dijo mientras pellizcaba a Arthur en la mejilla.
La madre empezó a reírse. -Lo juro, a veces siento que en lo único en lo que piensan es en pelear. –
De repente la madre también se puso seria. -Pero lo que dice tu padre es verdad. No importa que tipo de genio seas, siempre serás mi bebe. -
Arthur se rio nerviosamente. -Jajaja. ¿No podría ser tu adolescente? ¡Tengo ocho años! - Arthur medio grito indignado.
-No, no puedes. Bueno, ahora aprovecha para descansar un poco. Mañana iremos de compras con tu hermana y será el momento perfecto para que se unan un poco. – La madre dijo. Aunque yo creo que solo quería mantener a Arthur cerca suyo.
Mientras salíamos de la habitación, el padre volvió a hablar.
-Una cosa mas hijo... No te enojes con Vincent por estar tan emocionado antes. ¿Okey? – El padre dijo, aunque sospecho que era mas una orden que una petición.
Arthur no dijo nada mientras miraba hacia otro lado.
La madre solo resoplo de diversión porque hayan puesto incomodo de esta manera a Arthur.
-Hasta mañana hijo- Dijo el padre mientras cerraba la puerta. Paramos en la puerta de mi habitación. Cuando estaba en la puerta, a punto de abrirla...
-Ed, podemos hablar un segundo. – El padre puso una mano en mi hombro.
-Si, claro. – Me voltee para poder estar cara a cara con el y la madre que parecía algo nerviosa. Por alguna razón... Supuse que querían decirme lo mismo que le dijeron a Arthur, pero estar nerviosa solo por eso. ¿Tal vez sabe que me disgusta ir de compras y por eso esta nerviosa?
-Solo queríamos decirte que te amaremos incondicionalmente independientemente de las circunstancias. No importa que tan genio crees que seas, siempre serás nuestro hijo. – Dijo mientras la madre parecía que estaba a punto de llorar. Parece que una parte de ella todavía no acepta que su otro hijo esta en casa o algo así. Si no, no entiendo porque lloraría.
El padre paso un brazo alrededor de su hombro como para tratar de calmarla un poco.
-Hasta mañana hijo. – El padre dijo mientras me traía a un abrazo de 3 con la madre abriendo su otro brazo.
-Hasta mañana padre, madre. – Les dije a los 2. La verdad es que no soy muy fan del contacto físico, pero los complacería por esta vez.
Entre a mi habitación listo para descargar toda la cursilería que viví hoy gracias a la llegada de Arthur. Nada como un buen entrenamiento por la noche.
Empecemos con una sesión de meditación para purificar el mana.
