Bueno acá empieza el fanfic...

me costo escribirlo...

aun así espero que les guste!!

Dejen comentarios plisss

PD: no me odien por poner a Ginny de mala...jeje

Karmen...


Capitulo 1: Mimada y Antipática


Era una mañana muy fría. La señora Weasley ya estaba en la cocina preparando el almuerzo. Esa tarde de domingo irían todos sus hijos a pasar una tarde en familia. Bueno, no todos. Ella no estaría, hace 3 años que no la veía y lo único que sabía, por las cortas cartas que su hija menor le enviaba desde Francia, era que llevaba una vida absolutamente feliz y que no tenía intención alguna de regresar.

Nunca entendió muy bien que fue lo que paso entre ella y Harry. A simple vista se veían una pareja feliz y Harry era todo lo que ella podía esperar para su hija. Nunca olvidaría cuando su hija entro por la puerta de su casa, con la cara cubierta en lagrimas y murmurando que se iría. Intento muchas veces sacarle información a Harry, pero el solo bajaba la cabeza con los ojos brillantes cada vez que ella mencionaba el tema. Así que decidió no preguntar más, para no causarle más dolor a ese muchacho que ya había sufrido demasiado a lo largo de su vida. Harry también asistiría a la comida. Por supuesto, si él era parte de la familia y ella lo amaba como si fuera su propio hijo.

- ¡Hola mamá!

- Ron!! Hola cariño… llegas temprano… ¿y Hermione? – pregunto Molly mirando alrededor

Viene enseguida, está revisando unos papeles para la oficina – respondió Ron

- Hola Ronald – Arthur acababa de entrar por la puerta de la cocina

- Hola papá, ¿ha llegado alguien más? – pregunto

- No querido, nadie más – dijo Molly despreocupadamente, mientras revolvía la olla.

De pronto escucharon que alguien tocaba la puerta de entrada y Ron fue a abrir.

- HARRY!! – exclamo – que bueno que llegaste!!


- Alan puedes apurarte!! No tengo todo el maldito día!!

- Tranquila amor – respondió Alan con paciencia – llegaremos a tiempo. Por cierto, les avísate que iríamos?

- No, es mi casa, yo puedo ir cuando quiero!! – respondió Ginny

- Pero si llegamos en mal momento cariño? – pregunto preocupado mientras metía sus últimas túnicas a la maleta

- Ya te respondí!! No me hagas repetírtelo, que fastidio!! - dijo antipáticamente Ginny

- Ya estoy listo, nos vamos amor –

- Si, vamos…


- Harry cariño, que bueno que llegaste!! – dijo la señora Weasley

- Gracias señora Weasley, traje a Teddy… hoy me tocaba a mí cuidarlo porque Andrómeda tiene cosas que hacer, ¿le molesta? – pregunto el pelinegro

- Por supuesto que no!! Hola Teddy, ¿como estas cariño?

- Hola tía Molly!! Estoy muy muy bien!! Adivina lo que me compro mi padrino!! Adivina, adivina!! – dijo el niño alegremente

- ¿Qué te compro Harry cariño?

- Una escoba!! La mejor que hay!! La más rápida!! Y me dijo que podría jugar Quidditch aquí… ¿puedo tía Molly? ¿Cierto que puedo jugar aquí en la madriguera? – pregunto poniendo cara de inocente, él sabía que si ponía esa cara y parpadeaba un par de veces conseguiría todo lo que quisiera.

Por supuesto querido, claro que puedes jugar aquí- dijo Molly sonriéndole al pequeño niño de 7 años.

Ella miro a Harry quien le sonrió en señal de apreciación, luego dejo que su ahijado fuera al patio a jugar con su nueva escoba.

Harry Potter no era el niño de hace 7 años. El niño que había derrotado al señor tenebroso murió dejando paso al hombre apuesto que ahora se encontraba vigilando que su ahijado no se hiciera daño con la escoba nueva. Aunque sus ojos verdes esmeraldas y su pelo alborotado no habían 

cambiado, Harry se había trasformado en un hombre maduro y responsable. Sin embargo, él no había dejado que las cosas malas que habían pasado en su vida eclipsaran su personalidad amable. El se había jurado así mismo que encontraría la felicidad la noche que mato a Voldemort, y que no dejaría que nadie le hiciera daño de nuevo.

Aunque había fallado, hace tres años ella lo había hecho sufrir. Ella, a quien amo, a quien cuido, a quien entrego algo más que su vida, entrego su alma. Ella lo había traicionado y la muy descarada había escapado del país dejando que todos pensaran que él era el culpable. Pero no era así, el solo se vengó… le pago con la misma moneda. Le hizo sentir a ella lo mismo que el sintió al percatarse de su traición. Pero ya no la odiaba, el rencor se había pasado con los años y ahora solo sentía un poco de lastima por su cobardía. El ya no se acordaba de ella, tenia mejores cosas en que pensar y ella estaba lejos, no había ninguna razón para que el dedicara ni siquiera un minuto de su tiempo recordándola. Después de todo ¿Cómo podría Ginny Weasley afectarlo a él sino se veían hace años y ella no daba señales de vida?

A las 2 de la tarde todos la familia (incluyendo a Hermione, Fleur, Angelina y Audrey "la esposa de Percy") habían llegado a la madriguera y se encontraban disfrutando de la suculenta comida de la señora Weasley. Las chicas reían de un chiste que había hecho el pequeño Teddy, mientras que los hombres hablaban de sus respectivos trabajos. El almuerzo estuvo bastante ameno hasta que llego la hora del postre.

Estaban todos riendo y conversando tan fuerte que no sintieron cuando la puerta de entrada se abrió e ingresaron a la casa dos personas: una chica pelirroja y un hombre alto y rubio.

- HOLA FAMILIA!!...

Y ahí estaba ella, más hermosa que nunca, igual de pequeña y delgada, pelirroja y con pecas, pero con una expresión de autosuficiencia que la familia jamás había visto en el rostro de Ginevra Weasley. El silencio se apodero de los que estaban sentados en la mesa, y ninguno pudo emitir palabra ni moverse por algunos segundos.

Harry sintió que su alma lo abandonaba. Por unos instantes dejo de respirar, de pensar. No se lo esperaba… no esperaba encontrarse con esa mujer en ese instante. No estaba preparado para verla así, tan hermosa, tan perfecta, igual que cuando la amo… después de unos momentos (días según Harry), Molly rompió el silencio, y su mente volvió a la cocina de la madriguera.

- Gi…Gi…GINNY!!...Ginny!! Mi pequeña!! Estas aquí…pero… cuando….como… no nos dijiste que vendrías…Dios, Ginny está aquí Arthur!! – Molly se paró de su silla y corrió a abrazar a su hija menor. Esta le sonrió y respondió el abrazo efusivo de su madre, cuando se separaron Ginny miro la mesa para ver quien más se encontraba allí. Una sonrisa malévola, carente de felicidad, inundo su rostro al ver al chico de pelo negro que estaba sentado al lado de su mejor amiga, Hermione. Luego extendió los brazos y mirando a sus hermanos y a su papa dijo:

- Que… ¿acaso nadie más va venir a saludarme?… ¿acaso la única feliz con mi regreso es mama? –

Ante esas palabras la familia pareció salir del trance y muchas sillas se movieron, Hermione fue la primera en llegar donde la pelirroja y la abrazo con fuerza mientras otros gritaban ¡Ginny, volviste! O ¡bienvenida Ginny! O simplemente se unían al abrazo colectivo que algunos de la familia le estaban dando a la menor de los Weasley.

De pronto todo se volvió confuso e intentaban saludar y abrazar a Ginny. Alan parecía incomodo, sin embargo sonreía ante la bienvenida, ya que muchos lo saludaban aunque no tenían idea quien era el rubio.

Harry no fue el único que permaneció sentado en la mesa, ya que el pequeño Teddy no se acordaba mucho de Ginny y Audrey no la conocía. No sabía qué hacer, ¿debía disimular felicidad ante la llegada inesperada de su ex novia?… no… no podía…dios…porque tenía que volver… porque ahora que se encontraba tan feliz…

Agregaron dos sillas más en la mesa pero Ginny no se sentó… se quedo parada mirando a su familia con una sonrisa cínica en la cara. Después de que hubo silencio todos la miraron y ella hablo.

- Familia… tengo algo que anunciarles… y ya que estamos todos aquí voy a aprovechar este momento… les presento a…

- Ginny dirigió su mirada hacia donde se encontraba Harry y cambio su sonrisa por una falsa expresión de sorpresa

- Potter!! Que haces aquí!! No te había visto… tanto tiempo….porque nadie me dijo que Potter estaba aquí – dijo con una falsa voz cantarina – qué tal te encuentras, eh?

- Bien y tú? – Respondió Harry parcamente

- Yo…jajaja… Acaso no me vez Potter? No podría estar mejor!! – respondió con altanería –

- mmm… - solo respondió Harry

- Bueno, en fin… parece que los años no te han tratado muy bien… - dijo mirándolo con desprecio.

Ella sabía que lo que decía era mentira. Harry no podía estar más guapo. Sus jeans y remera negros hacían resaltar aun más sus bellos ojos verdes, estaba más alto, y su rostro demostraba mas madures e inteligencia.

- Tú crees? – dijo Harry con indiferencia

- Sí, eso creo… bueno… Potter… te puedo pedir un favor…

- Sí, claro…

- Puedes irte… no quiero parecer grosera… pero necesito hablar con mi familia, en privado…

Todos en la mesa no podían creer que Ginny fuera tan maleducada y estuviera tratando a Harry de esa manera. En todas las caras (incluso en la de Alan) se podía ver desconcierto ante las palabras de la pelirroja. Harry no reaccionó al instante. No podía creer que Ginny lo estuviera echando de la casa. Se quedo muy quieto durante unos segundos y después dijo fríamente:

- Sí, claro… no quisiera molestar…nos vamos Teddy – Harry se levanto de la mesa pero alguien lo tomo del brazo.

- No… Harry no tiene porque irse Ginny. No puedo creer que estés siendo tan maleducada!!... Harry es parte de la familia y si tienes algo que decir el también debe estar presente!! – dijo el señor Weasley con voz seria

- No se preocupe señor Weasley, no quisiera molestar… no te preocupes Ginevra… teddy y yo nos vamos – dijo Harry

- Oh… lo siento… no sabía que eras tan importante Potter? Jajaja… bueno…en fin…quédate quédate… ya sé que a veces te gusta sentir que tienes una familia…

- Ya basta Ginny!!...porque actúas así? – dijo Ron enojado

- Bueno Familia!! – Dijo Ginny ignorando por completo a Ron – debo anunciarles que Alan y yo vamos a casarnos!!

Se hizo el silencio. Diablos!! Si había algo que Harry no se esperaba era eso… maldición… porque volvió la muy desgraciada… solo para insultarlo y para anunciar que se casaría con el francés ese. Bueno… si se casaba…era cosa de ella… a él no le importaba. Eso si sentía un poco de lastima por el tal "Alan".

- Que Alan? – dijo ron de pronto, rompiendo el incomodo silencio

- Mi lechuza Ron…!! – dijo sarcásticamente- dios… sigues tan idiota como siempre… Alan es mi novio – dijo señalando al chico rubio, el cual estaba un poco nervioso por la extraña manera que Ginny había anunciado su compromiso.

- Hola…Mucho gusto – dijo Alan tímidamente a toda la familia

Nadie respondió… todos miraron a Ginny como si estuviera loca. ¿Por qué había cambiado tanto? ¿Por qué se había transformado en esta antipática chica mimada? Harry no era el único que estaba pensando estas cosas. Parecía como si la pequeña e inocente Ginny hubiese muerto y la malvada Umbrige estuviera ocupando su cuerpo. A lo mejor siempre fue así, pensó Harry con amargura,… es solo que yo no me di cuenta…tal vez yo…cegué mis ojos… mi corazón… bueno… en realidad ya no importaba… porque ya no sentía nada por Ginny Weasley… o casi nada.




Les gusto??

Ginny es un poco pesada no...?? bueno ya cambiara...jeje...

porfa pongan comentarios...ya sea para saber qué rumbo quieren que tome la historia, para criticar o cualquier cosa. si creen que le falto algo al capítulo o creen que debo cambiar algo díganmelo...

ya saben...su opinión siempre el valida!!

jaja...saludos a todos!!...

y gracias por leerlo...

Karmen...