Hola:

ven que no me demore ni un dia...jajaja

espero que no me odien... este capitulo es un poco cruel...

y trata de lo que le paso a Ginny despues de los apasionados besos de mi harry...

saludos a todos!!

Karmen.

Capitulo 6: Sin perder mi rumbo.


Corrió hacia la madriguera sin parar. Después de lo que parecieron horas, llego a su casa y sin mirar siquiera si los demás seguían en la sala, pasó directamente a su habitación. Cerró con pestillo la puerta y se lanzo en la cama, cabeza abajo y escondió su cara en la almohada.

Se quedo así por varios minutos. No pensó, no sintió, no lloro.

Después de serenarse se sentó en la cama y pensó en lo que acababa de pasar. Debía ser fría. No podía permitirse estúpidos sentimentalismos ni ponerse a pensar si le habían gustado o no los besos de su ex novio.

Analicemos la situación – pensó Ginny, tratando de ordenar sus ideas – nos besamos. Justo como lo había planeado. Que él solito cayera en su propia trampa. Después de todo fue él el que me abrazo. ¡El comenzó con las caricias y estupideces varias! No yo… un punto a mi favor. Sin embargo… me equivoque. Falle, porque el beso debería haberlo interrumpido mucho antes. La idea era que él se quedar con las ganas y yo la muy estúpida casi me acuesto con él… Diablos, pero bueno… valió la pena, porque él me salió persiguiendo. ¡Idiota! No puedo creer que sea tan arrastrado. Después de que lo trate pésimo en mi llegada no pasa ni un día y cae redondito a mis pies! ¡Así se hace Ginevra! No me parecería raro que el muy imbécil se hubiese quedado llorando. Si es tan sentimental que me llega a dar nauseas. Bueno, debo decidir como continuar esto…

Toc - toc – toc

- Ginny? Estas ahí? – Pregunto Hermione con voz dudosa – Ábreme la puerta, déjame entrar.

- Ya voy Hermione – Dijo con voz monótona. No quería ser molestada ahora, pero Hermione la había ayudado así que debía confiar en ella (bueno… así como que confiar… no tanto… pero algo es algo).

La pelirroja abrió la puerta y dejo a entrar a Hermione, la cual no dijo ninguna palabra hasta que Ginny se sentó en la cama junto a ella.

- Bien… suéltalo. Que paso. Quiero que me cuentes todo con lujo de detalles, Ginevra Weasley – dijo severamente la castaña.

- Y mi hermano, Alan y mis padres? Donde los dejaste? – dijo, tratando de desviar la atención de su amiga.

- Tus padres ya están acostados y Ron y Alan están jugando una partida de ajedrez. Pero no me cambies de tema. ¡No te hagas la tonta y respóndeme!

- Por donde quieres que empiece? – pregunto resignada

- No es obvio, ¡por el principio! – respondió Hermione

- Bien. Le pedí a Harry que me acompañara a dar una vuelta por el patio. El accedió y caminamos en silencio por varios minutos. Después nos sentamos y conversamos puras tonterías. Después el me pregunto si tenía frio y yo le dije que un poco. Me abrazo y al poco tiempo después me beso…

- QUE!! Como que te beso? Estás loca Ginevra Weasley, tu estas comprometida!! – dijo alarmada

- No grites Hermione!! Quieres que nos escuchen todos? Bueno… el me beso. Yo no pude hacer nada.

- Si claro…

- Es verdad. Bueno, el punto es que las cosas se salieron de control y no sé cómo paso pero yo termine en el suelo con el encima mío acariciándome por donde podía…

- Pero porque no lo paraste Ginny? Pobre Alan, te quiere muchísimo. ¡Él no se merece algo así!

- Ni siquiera lo conoces Hermione. Además Alan es tan idiota que no le importaría compartirme con tan de tenerme a su lado…

- GINNY! Eso que dices es horrible. No vuelvas a repetirlo!

- Ya, ya. Me vas a dejar continuar con la maldita historia o no?

- Continúa…

- Bien. La cosa es que después yo recupere el sentido común y le dije que esto estaba mal…

- Por supuesto, pobre Alan…

- No por Alan tonta! A la mierda Alan. Estaba mal porque ese no era el plan. Mi idea era dejarlo con las ganas!

- Oh, por dios Ginny. En que te has convertido? Estás loca. Lo único que vas a conseguir con esto es hacer sufrir a Alan y a Harry…

- Bueno, acaso no se lo merece! – Contesto la pelirroja enojada – respóndeme Hermione. Acaso ese maldito huérfano no se merece sufrir un poco…

- QUE DICES GINNY! HARRY HA SUFRIDO MUCHO EN SU VIDA! – grito Hermione enojada

- Si, sufrió. Pero por otros motivos que no tienen nada que ver conmigo. Yo no estoy haciendo nada que él no haya hecho, Hermione. El me hizo sufrir. El me engaño. Ahora le toca recibir un poco de su misma medicina. Ya estoy harta de que todos le tengan lastima. Llego a mi casa y lo primero que veo es al muy imbécil aun siendo adorado por mi estúpida familia. ¿Acaso a nadie le importa que mierda me pasa a mi? ¿Acaso mi sufrimiento no cuenta? Que tengo que hacer para que mi familia decida por mí y no por él. Tatuarme una estúpida cicatriz en la frente y hacer la heroína incomprendida!

- Quien eres y que hiciste con mi amiga? – dijo desilusionada Hermione. Miraba a Ginny con una mescla de tristeza y rencor.

- Acá esta tu amiga Hermione! Acá está la estúpida que se dejaba llevar por todos. La que espero seis años que su héroe se fijara en ella, para luego ser traicionada de la peor manera. – Respondió con rencor – Encontré en mi aniversario a mi novio acostado con otra, Hermione!! Acaso eso a ti no te importa? – dijo con lagrimas en los ojos.

Hermione la miro a los ojos y lentamente respondió.

- No es que no me importe, Gin. Es solo que esto no está bien. No quiero que ni tú, ni Harry, ni Alan sufran.

- Déjate de preocuparte por Alan, maldición – dijo molesta.

- Bueno, alguien tiene que preocuparse por el no? Ya que tu no lo haces… lo hare yo.

- Yo lo único que quiero es que intentes entenderme, Hermy. Has un esfuerzo, si. Te juro que lo único que quiero es averiguar porque me engaño.

- Y para eso tienes que besarlo? – pregunto la castaña arqueando las cejas

- Ya te dije que fue él quien me beso.

- Si, pero tu dijiste que tenias planeado dejarlo con las ganas…

- No se te escapa nada, eh…

- Por supuesto que no…

- Mira. Yo te jure que no haría sufrir a Harry y pienso cumplir mi promesa – mintió Ginny – Pero necesito que me ayudes. Para mí esto no es fácil…

- Entonces deja las cosas como están, Ginny…

- No puedo, Hermione. No puedo…

- Porque no?

- Porque si yo cambie mi manera de ser, fue por él. Fue su culpa. Necesito perdonarlo. Necesito saber que paso… es la única manera de volver a ser la Ginny que solía ser.

Eso era absolutamente mentira. Ella no tenía la más mínima intención de averiguar qué había pasado esa noche. Ya sabía todo lo que necesitaba saber, que Harry fue un maldito desgraciado. Tampoco tenía intención de volver a ser la misma niña tonta de antes. Eso solo lo dijo para adormecer a su amiga con unas cuantas palabras bonitas. Ella tenía muy bien claros sus objetivos, y no iba a descansar hasta hacer sufrir a Harry de la misma manera en que el la hirió a ella. Tenía que enamorarlo. Tenía que conquistar su corazón, y cuando el muy idiota babeara por ella de nuevo, ella se casaría con el millonario mas imbécil que encontró en Francia, Alan. Lo tenía todo decidido y por ningún motivo perdería su rumbo…

- Bien, te entiendo. Y te ayudare a averiguar que paso esa noche. Pero basta de besuqueos y juegos tontos con Harry. Me lo prometes?

- Te lo prometo amiga! – dijo sonriendo.

- Vas a bajar de nuevo?

- No, quiero descansar. Despídeme de Ron y Alan, si?

- Ok, yo les dijo que estas cansada – dijo Hermione dirigiéndose a la puerta – Que duermas bien Ginny…

- Buenas noches, Hermione.

Después de que Hermione saliera de su habitación, la pelirroja se desvistió y se puso el pijama. Quedo agotada por todas las mentiras que tuvo que inventarle a Hermione. Porque diablos tenía que ser tan inteligente? Bueno… El fin justifica los medios, se dijo.

Se acostó e intento no pensar en nada, para poder quedarse dormida. Intento desviar sus pensamientos hacia cualquier parte, pero nada impedía que recordara los cálidos labios de Harry besando su cuello. Sus manos tocando su espalda. Su lengua acariciando su boca…

Se sentó, apoyándose en el respaldo de la cama. No podía dejar de recordarlo. A pesar de que intentaba auto convencerse de que no lo quería y que sus caricias no le habían causado nada, no podía mentirse. Lo deseaba. El había despertado aquello que ella había guardado con llave hace tres años. Eso que nunca más iba a entregar. Eso que descansaba en su corazón después de tanta desilusión… el amor. Tuvo miedo. Hermione tenía razón, iba a sufrir. Lo amaba tanto que no podía hacerle daño sin dañarse a si misma también. ¿Pero qué podía hacer? Sus ganas de vengarse eran mayores a su miedo por salir dañada. Su rencor era mayor al amor que podía sentir en ese momento por el pelinegro.

Miro sus manos y sintió una profunda tristeza. A sus cortos 23 años se sentía exhausta. Sentía que le habían pasado demasiadas cosas en su vida y ya estaba cansada. Miro al espejo que estaba al frente de su cama y observo su tenue reflejo. Siempre se había sentido una chica hermosa, y después de la traición de Harry se había esforzado por mejorar su apariencia mucho más, para no sentirse menos. Pero lo que en ese momento reflejaba el espejo era una persona muy diferente a la Ginny que había huido hace tres años. Si bien era más hermosa, sus facciones se habían vuelto un poco crueles. ¿O era su imaginación? Tal vez pensaba eso debido a que le estaba entrando el remordimiento por hacerle daño al hombre que una vez amo. Y sin poder evitarlo, lagrimas silenciosas comenzaron a salir de sus ojos. Se quedo ahí, sin moverse y llorando en silencio. Las horas pasaron y poco a poco, su cabeza se ladeo hacia un lado y se quedo dormida. Sin saber lo que le esperaba enfrentar al otro día.


Les gusto?

Espero que si...

Pobre Ginny, no la odien tanto...

intenten entenderla, si?

saludos a todos y hoy en la noche o mañana subire el siguiente capitulo.

saludos!!

Karmen.