Hola:
Me demore un poquito pero no fue mas de un dia...jejeje
Para todos los que me dijieron que tambien son de Blog Hogwarts les digo que mi nick en esa web es Ginny Potter, la que tiene esa imagen de daniel y bonnie... que es como rosada con celeste... me conocen?? creo que si porque ya voy a cumplir un año en BH.
Quiero darles mi msn para los que quieran agregarme... ginnypotter arroba live punto cl es es el msn que tengo solo para conversar con gente que le gusta HP.
Saludos a todos!!
Espero que les guste este capitulo... ya se que es corto... pero algo es algo, no?
DEJEN REVIEWS!!
Karmen.
Capitulo 10: Unas cuantas verdades en la cara.
- GINNY!!
- Que quieres mamá!! – grito la pelirroja
- Porque estas rompiendo tus cosas? – preguntó con miedo Molly
Después del encuentro con Harry, la chica había quedo tan enfada que ya había roto todas sus cosas en su habitación.
- ESE MALDITO DESGRACIADO, MAMA!! ME ENFERMA!!
- ¿Hablas de Alan?
-¿Que Alan? – Respondió despistada - Por supuesto que no hablo de Alan!!
- ¿Y de quien hablas cariño?
- De Harry!! De quien más…
- ¿Se… se pelearon? –
- No… olvídalo… - dijo la pelirroja recuperando la compostura. Se sentó en la cama y Molly la siguió.
- Hace tiempo quiero preguntarte esto, querida – dijo Molly con cautela - ¿Qué pasó entre tú y Harry hace tres años?
Ginny miro a su madre. Deseaba con toda su alma poder contestarle, pero algo le decía que no. Ella siempre había sido sincera con su madre y durante toda su vida tubo mucha confianza en ella. Pero ahora era diferente. No porque no la amara, sino que sabía que arriesgaba demasiado. Ella amaba a Harry por sobre todas las cosas y no quería desilusionarla.
- No quiero hablar de eso, mamá – dijo despacio
- ¿Y cuándo vas a querer hablar?
- Nunca – dijo rotundamente la pelirroja
- Creo que yo me merezco una explicación, Ginny – dijo seriamente la Sra. Weasley
- ¿Y porque no le preguntas a Harry?
- Porque tú eres mi hija… eres tú la que deb…
- Creí que Harry era como tu hijo… - la interrumpió – porque no le pides a el que te cuente y me dejas en paz a mí…
- Ginny… ¿Por qué has cambiado tanto? – le preguntó con tristeza
- Porque la vida no es fácil mamá – respondió la chica – Uno no puede dejarse llevar por los demás. No debemos mostrar debilidad, porque la gente se aprovecha de ti.
- No quiero hablar, déjame sola, si? – dijo Ginny mirándola directamente a los ojos – Algún día te contaré… pero ahora no estoy lista.
- Bueno… descansa cariño – dijo Molly saliendo de la habitación – Vas a salir esta noche?
Ginny dudo. Harry le había dejado en claro que la esperaba esta noche en su casa, pero ella ¿iría? ¿Sería tan tonta para caer en su juego?
- Si mamá. Voy a salir…
- ok – solo dijo Molly – Ah, por cierto. ¿Qué te respondió Harry? ¿Será tu padrino?
- Si, mamá. Aceptó…
- Me alegra… descansa cariño – y sin decir más se fue, dejando sola a Ginny con sus pensamientos.
Ya eran las nueve de la noche cuando Ginny salió de la madriguera para aparecerse en el número doce de Grimmauld Place. No quiso ir por red Flú debido a que no quería que los demás residentes de la madriguera supieran donde iba. Llegó al lugar y golpeó la puerta. Después de unos segundos apareció Kreacher y la dejo pasar.
- Buenas noches, señorita – dijo amablemente el elfo.
- Buenas noches, Kreacher. ¿Y Harry? ¿Dónde está?
- Esta en su despacho revisando unos papeles. ¿Quiere que le avise que ya llegó?
- No, yo iré. Quiero darle una sorpresa…
- ¿La señorita se quedara a cenar?
- No, Kreacher. Solo vengo de pasada.
- Estaba bien, entonces me retiro.
- Gracias, Kreacher.
Ella subió las escaleras y sin hacer ruido abrió la puerta de la oficina.
Ahí estaba Harry. Sentado en una gran silla de cuero negro al frente de un escritorio. La habitación estaba llena de muebles, los cuales estaban repletos de libros. Era una habitación muy elegante. Tenía un par de sofás de cuero negro y muchas pinturas y esculturas dispersas por el lugar.
Harry estaba absorto en la lectura de sus documentos. Tenía el ceño fruncido y se veía muy concentrado. Lo primero que pensó Ginny es que ese aire de chico interesante le venía de maravilla. Aun así, no venia para idolatrar a Harry. Estaba molesta porque sentía que su plan se estaba yendo a la mierda. No supo cómo ni cuándo fue, que Harry tomo el control de la relación y eso no le gustaba para nada. Decidió terminar con todo esto. Venia para decirle que esto se acababa porque no quería seguir engañando a Alan. Por supuesto que esto era mentira. Solo quería sentir que recuperaba el control y lo hacía para que él le rogara que no lo dejara.
Se quedo mirándolo por varios segundos y luego decidió acercarse. El no se percató de la presencia de la chica. Solo levanto la cabeza cuando Ginny estuvo a su lado y le dijo:
- Buenas Noches, Harry
- Ginny… - la miró asombrado y sobresaltándose – no te oí llegar. De hecho pensé que no vendrías… como son más de las nueve…
- Si… no estaba segura si venir o no – respondió la chica
- Bueno, lo importante es que ya estás aquí.
Harry la tomo por la cintura obligándola a sentarse encima de él. Ella lo miro seriamente y dijo:
- Debemos Hablar, Harry
- ¿Sobre qué?
- Sobre nosotros…
- Pero yo no te invite para hablar, cariño – dijo Harry con una sonrisa
- Me da igual para que me invitaste, así que saca esa sonrisa de tu cara, porque yo no vine a acostarme contigo – dijo con seriedad y parándose de las piernas de Harry.
El la miro asombrado por su tono de voz y se dio cuenta que la pelirroja quería hablar en serio. Preocupado la condujo a uno de los sofás que había en la sala. Se sentaron y después de un momento incomodo, Harry rompió el silencio.
- ¿Qué pasa, Gin?
- Harry yo estuve pensando y llegue a la conclusión de que no podemos seguir viéndonos. Al menos no de esta forma… yo no puedo seguir engañando a Alan. El no se lo merece – dijo rápidamente.
Harry la miro a los ojos, incapaz de asumir lo que la chica le decía. El no quería perderla y ella le estaba pidiendo que lo poco y nada que tenían se acabara. No respondió al instante. No sabía que decirle. Su corazón le decía que le rogara porque no lo dejara pero su mente se lo impedía. Está creciendo algo en su corazón, rabia. Rabia porque ella se preocupaba por Alan cuando de él nunca
se preocupó. ¿Cómo podía acostarse tranquilamente con Corner y no sentir remordimiento al estar con él? ¿Por qué se sentía culpable porque engañaba a Alan si solo se habían dado un par de besos y nunca había pasado a mayores? Suspiró y tratando de contener su ira le dijo:
- Así que lo haces por Alan. ¿No será que tienes miedo de enamorarte nuevamente de mí?
- Eso nunca va a pasar, Harry. Yo amo a Alan… no a ti. Entre nosotros han pasado demasiadas cosas… es por eso que nunca me volvería enamorar de ti. Todo esto que ha pasado ha sido solo por diversión… "mi despedida de soltera" como tú lo dijiste…
- Así que has estado jugando conmigo…
- ¿Tu creías que esto era algo serio? ¿Realmente pensabas que dejaría a Alan por ti?
- Yo no pensé nada, Ginny – dijo molesto Harry – me limite a disfrutar…
- ¡Yo también lo disfrute! No creas que no…. Es solo que Alan no se merece esto… las cosas se están saliendo de control, Harry.
- Y yo, Ginny. ¿Qué pasa conmigo? ¿Cuándo va a ser el puto día en que tú te preocupes de mi?
- ¿Que quieres decir?
- ¿Acaso te olvidaste lo que paso hace tres años?
- Trato de olvidarlo, créeme – dijo enojada Ginny
- ¿Porque? Mucho remordimiento no te deja vivir? – dijo Harry alterándose
- REMORDIMIENTO? – grito la pelirroja parándose del sofá – ERES TU EL QUE DEBERIA SENTIR REMORDIMIENTO, MALDITO IMBECIL!!
- YO, JA… NO ME HAGAS REIR – Harry también se paro y comenzó a gritar – ¿NO ME DIGAS QUE QUIERES QUE TE PIDA DISCULPAS PORQUE ME ACOSTE CON OTRA?
- ES LO MINIMO QUE PODRIAS HACER, NO?
- PUES NO ME ARREPIENTO, SABES?
- Eres un cerdo – susurro la pelirroja, lo suficientemente alto para que Harry lo oyera.
- Y TU ERES UNA CINICA – le grito Harry, tan enfadado que casi no podía controlar el tono de voz – ACASO NO TIENES NADA QUE CONFESARME, CARIÑO?
- DE QUE ESTAS HABLANDO IMBECIL!! SABES… EN REALIDAD NO QUIERO ESCUCHARTE MAS… ERES UN IDIOTA. PENSE QUE HABIAS CAMBIADO PERO NO ES ASI… SIGUES IGUAL DE IDITOA QUE SIEMPRE…
Dicho esto la chica se dirigió a la puerta, pero Harry fue más rápido que ella y con un brusco movimiento de su varita la cerró.
- Déjame salir… - dijo Ginny enojada
- No venias a hablar… ahora que te estoy diciendo un par de verdades te escapas como un rata!!
Ginny lo miro con furia e intento abrir la puerta con su propia varita. No le funciono así que volvió a enfrentar al chico de cabello negro.
- QUE ME DEJES SALIR!! TE LO EXIJO…
- No… llego la hora de que escuches unas cuantas verdades que tengo para decirte…
- ¿QUE TU ME TIENES QUE DECIR VERDADES A MI? – grito Ginny riendo – POR FAVOR, NO ME HAGAS REIR. CUANDO HAS HABLADO TU CON LA VERDAD, HARRY POTTER?!
- SIEMPRE… NO SOY COMO TU. JAMAS HE PECADO DE CINICO… ¿PUEDES DECIR TU LO MISMO, GINEVRA?
- POR SUPUESTO QUE SI… - afirmo la chica, con orgullo.
- cínica... – susurro él con enojo – SIEMPRE HAS SIDO UNA MENTIROSA… UNA EMBUSTERA…UNA…UNA…
- UNA QUE? UNA QUE, HARRY? – grito Ginny
- UNA PUTA!! ESO ES LO QUE ERES… DICES QUE SIENTES REMORDIMIENTO CON ALAN PERO A CADA OPORTUNIDAD QUE TIENES TE ME ABALANZAS COMO UN ZORRA!!
La cachetada que le dio Ginny llego a retumbar en la habitación. Harry abrió los ojos asombrado y aun con la cara volteada por el golpe se tocó donde la mano de Ginny había impactado. Le ardía. Miro a Ginny y la vio con los ojos llenos de lágrimas.
- Ginny… yo…
- Déjame salir… - susurro ella.
- Ginny… perdóname…. Yo no debí…
- Esto se acabo, Harry. Solo vine a decirte eso – lo interrumpió secamente la pelirroja – No quiero verte de nuevo…
- Ginny…
- Eres y siempre serás lo peor que me ha pasado en la vida, Harry Potter!! – dijo con voz temblorosa y sin quererlo dejo caer unas lagrimas.
- En cambio tú… tú siempre serás… lo más maravilloso que me ha pasado… siempre, Ginny – dijo él en un susurro.
- Ya no me importa… no me importa nada que tenga que ver contigo!! – Dijo temblando la chica – AHORA TE EXIJO QUE ME DEJES SALIR…
- no… no te dejare ir… no hasta que me escuches…
- ERES UN MALDITO!! VETE A LA MIERDA… TO ODIO… TE ODIO…
Ella se acerco a Harry y comenzó a pegarle con los puños en el pecho. El tomo sus muñecas, la acerco a su cuerpo y la abrazo. Ella comenzó a llorar en sus brazos y el la llevo nuevamente al sofá.
- Lo siento, cariño. Dije cosas que no debí decir. Perdóname… es que estaba enojado… y celoso… de Alan…
Ella solo lloró. No le respondió nada. Se sentía muy mal. Odiaba que él la tratara como si fuera la peor persona del mundo, cuando fue él quien la traiciono. ¿Por qué le decía esas cosas? ¿Por qué la trataba de puta cuando fue él el que arruino la relación?
Lo odio aun mas por eso, pero se sentía tan vulnerable que no quiso seguir peleando. La discusión la había afectado bastante. Ella jamás pensó que él reaccionaria así… su plan era que el chico le rogará que estuvieran juntos… no que la tratara de puta.
- Quiero irme… - dijo Ginny cuando ya estaba más tranquila.
- Me perdonas? No quise hablarte así… es solo que… no quiero perderte, Ginny…
- Déjame salir, por favor – suplicó
- ¿Me perdonas? Júrame que me perdonas, Ginny…
- Si… te perdono… pero déjame salir. No quiero seguir hablando. No ahora, ni mañana…
Harry se paró y ella lo siguió. Ginny lo miro fijamente pensando que por fin la dejaría salir, pero aprovechándose de lo débil que estaba la chica, la acerco a su cuerpo y la beso profundamente. Ella intento zafarse pero Harry la tenia aprisionada con tanta fuerza que no lo consiguió… poco a poco fueron cayendo en el sofá y las caricias siguieron a los besos. A pesar de que habían tenido una dura discusión sentían que se necesitaban el uno al otro… y la rabia fue remplazada por el deseo. Sin embargo no paso a mayores. Harry se acomodo para que la pelirroja apoyara su cabeza en su pecho y ella se quedo dormida por la paz que le inspiraba las caricias y los brazos de Harry.
El no se durmió en seguida. La observo dormir por más de una hora mientras pensaba en la conversación que habían tenido. No había sido capaz de enfrentarla y decirle que la había visto con Michael Corner hace tres años. No tuvo valor suficiente para pedirle explicaciones ni para decirle que ese había sido el motivo de su traición, la venganza.
Ella parecía tan serena durmiendo. El sentía un remordimiento tan grande por haberla tratado tan mal. Pasara lo que pasara en el pasado ella no se lo merecía. Una mujer tan hermosa como ella no merecía ser tratada como él la había tratado hace unos instantes. Sin hacer ruido alguno, lagrimas comenzaron a salir de sus ojos. Lloró en silencio por mucho tiempo. Se juro a sí mismo que nunca más le haría daño, ni con palabras… ni con acciones.
Que lastima que uno no pueda elegir su destino…
Les gusto?
espero que si...
ya se viene una mision muy importante para los aurors!!
jejejeje
un adelanto...jajaja
saludos!!
DEJEN REVIEWS!!
SALUDOS!!
Karmen.
