4.-Fear
Una mente con miedo es aquella que se debate entre la locura y la cordura.
Las pesadillas me impiden dormir, llevo horas tratando de conciliar el sueño, pero es en vano. Cada vez que cierro los ojos las pesadillas no dejan de atormentarme. Todas las noches es lo mismo y esta no es la excepción. Tengo miedo de la noche. Cada vez que la oscuridad cubre el cielo, empiezo a temer, porque se que mis pesadillas no dejaran de torturarme. No puedo dormir y tampoco puedo estar tranquilo. Cada sombra que hay en la oscuridad es como si fuera un vampiro que busca mi sangre. No puedo seguir así. No lo soporto. Estoy acostado en mi cama dando vueltas y vueltas, tratando de dormir un poco, pero no tiene sentido.
Me levante y fui a buscar a Selene en su habitación.
-¿Estás bien?- le pregunte
-Si- respondió con una sonrisa- Mi medallón de la Luna me protegerá del medallón del Sol; pero no debes acercarte demasiado a mí.
-¿Cómo vamos a detener al Rey de los Vampiros?
-Tenemos que esperar al próximo eclipse de Luna y usar nuestros medallones para derrotarlo
-¿Por qué no podemos vencerlo ahora mismo y ya?
-Porque él es muy poderoso e incluso con la ayuda de los medallones no podremos derrotarlo fácilmente, pero cuando hay eclipse de Luna él se debilita y el poder de los medallones aumenta.
-Ya veo
-Faltan dos semanas para el próximo eclipse de Luna; mientras tanto tenemos que tener mucho cuidado. No creo que piense quedarse de brazos cruzados, intentara quitarnos los medallones. Por favor no salgas en la noche.
-Sí, no lo hare.
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Después de platicar un rato más, me fui a acostar. Raramente no tenía nada de sueño, dada vueltas y más vueltas en mi cama, pero no lograba conciliar el sueño. Me levante e invadido por un extraño impulso; salí de la casa y empecé a caminar por las calles. Repentinamente todo se cubrió con una espesa niebla y sentí como iba perdiendo el conocimiento. Al despertar noté que estaba atado en una silla; mire a mi alrededor y vi que estaba en un lugar muy antiguo cubierto con cosas de la Edad Media, como en los castillos. De pronto de la oscuridad surgió una figura. Era un hombre de unos cincuenta años, con el cabello blanco, llevaba una capa de color negro y sus ojos eran rojos como la sangre.
-¿Quién eres?- pregunte- ¿Qué quieres de mí?
-Yo soy el Rey de los vampiros- contesto lentamente con una sonrisa. Un escalofrió recorrió mi columna vertebral
-¿El Rey de los vampiros?
-Así es y me imagino que tú debes ser Lyserg.
-¿Qué piensa hacer conmigo?
-Debes entregarme tu medallón
-No lo pienso hacer nunca
-Ya veo. Selene te metió esa tonta idea en la cabeza.
-¡Déjeme ir! – grite tratando de liberarme-¡No voy a ayudarlo!
-No creo que sea necesario pedirte tu ayuda. Tal vez pueda matarte y tomar tu medallón-dijo mientras se acercaba a mí y tomaba mi medallón
-¿Por qué no le pasa nada?- pregunte al ver que no le afectaba el medallón.
-¿Acaso no te lo dijo Selene? El medallón no puede afectarme, yo fui uno de los que los creo y por lo tanto soy inmune a ellos. Excepto en los eclipses de Luna. Pero eso debió decírtelo Selene ¿no es así?
-Si
-Es tonta cree que podrá derrotarme… Para que veas que soy bueno, te dejare vivir a cambio de que me des tu medallón y también Selene dejara de ser un vampiro ¿Qué te parece? ¿Es un trato?
En ese momento una de las ventanas se rompió y entro Selene
-¡No lo hagas Lyserg!
-Vaya, vaya- dijo el rey de los vampiros- pero si eres tu querida Selene. Tanto tiempo sin verte, es un placer volver a verte…
-No creo que sea un placer
- No seas tan cruel, Selene. Recuerda cuál es tu deber y que es lo que me debes.
-Déjalo en paz, el no tiene nada que ver con esto
-Claro que sí. El posee el medallón y yo debo quitárselo. Si le sucede algo malo será tu culpa.
-¡Cállate! ¡No te atrevas a tocarlo!
-¡No puedes desobedecerme! – grito tomando a Selene de cuello y tirándola contra la pared-Recuerda que soy más poderoso que tu.
-¡No le hagas daño!- exclame
-¡Qué lindo eres al tratar de defenderla!- dijo el Rey de los vampiros acercándose a mi- No sé cómo puedes defenderla cuando deberías odiarla…
-¿A qué se refiere?- pregunte
-¡No le hagas caso! – grito Selene tratando de levantarse
-¿Acaso no te dijo la verdadera razón por la cual murieron tus padres? ¿No te dijo que por su culpa tus padres están muertos?
-¡Cállate!- gritaba Selene desesperadamente- ¡No lo oigas, Lyserg! ¡No caigas en su juego!
-¿Acaso no quieres que sepa la verdad?- dijo el rey de los vampiros con un sonrisa- La verdad es…
En ese momento una de las paredes se derrumbó y aparecieron dos personas. Eran Marco y la Doncella Jeanne. Ambos apuntaron con sus armas al Rey de los vampiros
-Veo que tenemos compañía- exclamo con una sonrisa- Por esta vez te has salvado, pero muy pronto me volverás a ver…
De repente desapareció y Marco se acerco a mí para desatarme. Una vez que estuve libre corrí hacia donde estaba Selene, y vi que se había desmayado. Luego de que Marco reviso todo el lugar nos fuimos de ahí.
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Nos dirigimos a una iglesia abandonada a las afueras de la ciudad. Al llegar deje a Selene en una de las habitaciones de la iglesia y empecé a platicar con Marco y Jeanne
-¿Qué hacen aquí? ¿Cómo me encontraron?- les pregunte.
-Después de lo que ocurrió en el torneo de shamanes- dijo la Doncella Jeanne- decidimos convertirnos en cazadores de vampiros. Luego de mucho investigar descubrimos que el rey de los vampiros estaba aquí, en Londres. También encontramos que la única forma de derrotarlo es con unos medallones. Por lo visto la leyenda era cierta. Lyserg, quiero que te unas a nosotros y nos ayudes a derrotarlo.
- Pero ¿y Selene?
-Si se une a nosotros- respondió Marco- Tal vez podamos ayudarla ¿Te unirás a nosotros?
-Tendría que pensarlo un poco- conteste
-Está bien- dijo la doncella Jeanne- puedes pensarlo el tiempo que quieras.
Me retire de ahí y fui a ver a Selene. Al entrar en la habitación vi que se estaba preparando para irse
-¿Te encuentras mejor?- pregunte
-Si
-¿Por qué no te quedas?
-No, Lyserg. Quédate con ellos, te protegerán. Pero yo no puedo estar aquí, ellos son unos cazadores de vampiros y no me agradan.
-Pero, tal vez puedan ayudarte…
-No lo creo. No te preocupes, estaré bien
-Selene…- dije recordando las palabras del Rey de los Vampiros- ¿Era verdad lo que dijo el Rey de los vampiros?
-No quiero hablar de eso ahora. Adiós, Lyserg. Descansa.
Se acerco a mí y me dio un beso. Cuando abrí los ojos ya había desaparecido.
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-Muy pronto obtendré el medallón del Sol- decía el Rey de los Vampiros- y cuando lo haga nadie podrá detenerme…
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Hola!
Espero que les guste este capítulo y dejen sus reviews. Cada vez se pone más interesante la historia… Próximo capitulo: Silence Quisiera agradecer a Lune y a Lisbeth Diethel Asakura por sus reviews. Gracias!
Bye
