Holaaa!! aki yo de nuevo!

acabo de terminar de escribir este cap!

se me hizo largo asi ke tarde unas horas

cap dedicado a carlaobic, a ClausXD, Kyra L. Valkam y a fronfis ^^

los amo a todos

espero ke les guste

actualizo de nuevo en la noche o mañana en la mañana!

saludos!

Karmen


Capitulo 17: Reencuentro

Ya eran las seis de la tarde del día sábado. Muy pronto comenzarían a llegar los invitados. Bueno, en realidad solo eran los miembros de la familia Weasley, cada uno con sus respectivas parejas, algunos miembros de la orden, Teddy, Harry y Alan.

Estaba todo preparado para el cumpleaños de Arthur. Ginny se estaba arreglando en su habitación. Quería verse bonita hoy, lo necesitaba. Pero no se vistió de forma exagerada o sexy, solo se puso un vestido de color verde esmeralda con tirantes, dejando sus brazos y hombros descubiertos. El vestido le llegaba un poco mas debajo de la rodilla, se veía muy sencilla pero realmente hermosa. Tampoco exagero en el maquillaje, solo delineo sus ojos para destacar más su mirada, y puso sobre sus mejillas un poco de rubor. Su largo cabello lo llevaba suelto, recogido detrás de su oreja.

Se miro al espejo…

Su reflejo mostraba impaciencia y preocupación. Hoy se encontraría con el, lo vería después de tantos días. Esta noche seria importante, debía conseguir su atención, pero tenia miedo. No sabia como reaccionaria. Ya lo había decidido, por hoy se tragaría su orgullo e intentaría convencerlo de que ella no le fue infiel.

Cerró los ojos y suspiro. Escucho que los invitados ya comenzaban a llegar para la celebración. Sonrió al escuchar la vocecita de Teddy y se dispuso a bajar las escaleras.

Entro a la sala y lo vio. Estaba sentado en el sofá conversando animadamente con su padre, y tenia a Teddy sentado en sus piernas. El niño le sacaba la lengua y hacia caretas para llamar la atención de su padrino, el cual no lo miraba, absorto en la conversación con Arthur.

Ginny sonrió ante esto. Se quedo de pie en la puerta mirándolo. Se sentía extrañamente débil. Ese presentimiento de que el no tenia la culpa del pasado la estaba ablandando. Solo quería averiguar que había pasado, no más venganzas, no mas peleas. Solo necesitaba saber la verdad para continuar su vida, y desligarse de Harry, dejándolo continuar a el también.

- Uhmm, ¿padrino? – susurro Teddy al oído de Harry

- Shh, silencio Teddy, que hablamos de algo importante – respondió este, sin prestarle atención.

- Si, debe ser muy importante para que no te hayas dado cuenta que la Tía Ginny te mira como tonta hace mas de 5 minutos – volvió a susurrar el niño, pero no lo suficientemente bajo como para que Ginny no escuchara y saliera de sus pensamientos.

Harry se volteo y la miro directo a los ojos, sintiéndose nervioso y observado, ya que la pelirroja no paraba de mirarlo.

- ¡Hija! Estas realmente hermosa… - dijo el señor Weasley, sonriéndole

- Gracias Papá, tu también te vez genial – dijo sonriéndole - ¿te puedo abrazar?

- Eso no se pregunta – respondió Arthur extendiendo los brazos.

Ginny lo abrazo. Se aferro a su padre, tratando de decirle sin palabras que, aunque ella hubiese cambiado un poco, aunque pareciera que era una mujer fría y sin valores, su familia seguía siendo lo más importante para ella. Quiso agradecerle todo lo que le dio como padre y que ella no supo aprovechar, pero de su boca solo salió un susurro…

- Feliz Cumpleaños, Papá

Y no se soltó. Se quedaron así unos minutos, abrazados, como hace mucho tiempo no lo hacían. A Ginny le dieron ganas de llorar, andaba estúpidamente sensible hoy, incluso ya sentía que no seria capaz de enfrentar a Harry, pero es algo que debía hacer.

Se escucho un golpeteo en la puerta y ahí su padre de separo de ella, le sonrió y le dijo:

- Aun eres mi pequeña… - Y se fue a abrir la puerta.

Ginny se quedo ahí de pie, sonriendo levemente. Luego recordó quien mas estaba en esa habitación y se puso nerviosa. Se acerco al niño y a su padrino, y sin decir nada, los beso a ambos en la mejilla. Teddy respondió afectuosamente, pasándole los brazos por el cuello y colgándose un poco de ella. Ella se rio ante esto y se sentó en el sofá que había dejado libre su padre (justo al frente de Harry).

- ¿Cómo estas? – le dijo a Harry

- Bien ¿y tú? ¿mejorando? – pregunto el con voz un poco fría.

- Ya estoy recuperada… - respondió tranquilamente.

- Me alegra oír eso, te espera un montón de trabajo en el ministerio – comento con el mismo tono cortante.

- ¿informes de la misión?

- Exacto

- Odio hacerlos, nunca me gusto el trabajo de oficina

- Ni a mi, pero debe hacerse

- Si, lo se – dijo con resignación, tratando de mantener el tono amistoso, a pesar de la frialdad de su receptor. Miro a Teddy con una sonrisa y le pregunto - ¿y tu como estas, cariño?

- ¡Muy bien! Al fin veo a mi padrino, ¿sabes que me tenía abandonado? ¡Deberías regañarlo! Apuesto a que a ti te hace caso – respondió el niño, haciéndose el ofendido.

Ginny rio con ganas, y miro a Harry, a quien también se le escapo una débil sonrisa.

- Creo que a todos nos tiene un poco abandonados, Ted – respondió finalmente Ginny, con una sonrisa temerosa.

Harry clavo sus ojos en ella. ¿Por qué había dicho eso? ¿Por qué actuaba así? Eran precisamente esas actitudes tan bipolares las que lo confundían. Lo hacían sentirse manipulado, porque lo hacía caer fácilmente en sus redes solo con una sonrisa, una palabra tierna, una acción bondadosa.

Escucharon las voces de Ron y Hermione en la cocina y se percataron que ellos eran los recién llegados. George se asomo a la sala y dijo "hola simples mortales e hizo un gesto en forma de saludo", a su lado estaba su novia Angelina. Teddy grito "¡Tío George!" y corrió a sus brazos, quien se llevo al niño en su espalda a la cocina.

Estaban solos…

Harry hizo ademan de levantarse, para escapar de la situación incomoda, pero Ginny fue mas rápida y se hinco frente a el, poniendo sus brazos en las rodillas del chico. Lo miro a los ojos de manera suplicante y le susurro:

- No te vayas, por favor

El la miro de manera glacial y le pregunto

- ¿tienes algo que decirme?

- No…

- Entonces no tengo nada que hacer aquí – dijo fríamente

Se puso de pie y con fuerza la hizo a un lado, provocando que Ginny perdiera el equilibrio y cayera. Harry la miro, y sintiéndose culpable, extendió su mano para que la chica se pusiera de pie, pero esta no la tomo. Se aferro al sofá y se levanto, limpio su vestido, siendo consiente de que Harry la miraba atentamente y camino hacia la puerta de la sala.

Harry reacciono, la tomo del brazo y la volteo.

- Ginny… yo no quería… - dijo Harry nervioso

- No importa, déjalo así…

Se soltó del chico, y salió de la habitación rápidamente.

Ginny se encerró en el baño. Diablos, parecía que todo seria mas difícil de lo que ella pensaba. – El ya no quiere saber nada de mí… - se dijo con tristeza. No entendía porque se sentía así. Ella sabía que Harry había sido el infiel hace 3 años, pero tenía un mal presentimiento. Sabía que había algo más allá… y eso es lo que debía descubrir en diez días, porque eso eran los días que faltaban para su matrimonio con Alan.

Debía salir… no podía quedarse ahí encerrada, tenia que mostrar dignidad y enfrentarlo. No podía seguir cometiendo las mismas equivocaciones del pasado.

Armándose de valor, salió del baño y se dio cuenta que todos los invitados habían llegado, y se estaba sentando en la mesa para cenar. Ginny se sentó al lado de Hermione. Su amiga se veía preciosa y sonreía nerviosa. Ginny le sonrió también, dándole su apoyo. La cena estuvo bastante bien. Rieron, comieron, cantaron el "cumpleaños feliz", etc. Fue bastante agradable. El señor Weasley pidió la palabra y todos guardaron silencio, esperando a que hablara.

- Quiero darles las gracias a todos por venir esta noche. No se porque razón, hoy estoy mas melancólico que otros días, y estoy feliz de ver a toda mi familia reunida. Porque para mi, todos los que están sentados aquí, son parte de mi familia – dijo el señor Weasley, mirando a Harry, a Kingsley, a Teddy, y a las parejas de sus hijos. – Desearía que aquellos que nuestros corazones extrañan cada día estuvieran sentados en esta hermosa mesa, que mi esposa preparo con tanta dedicación, pero solo me reconforta el saber que, desde algún lugar, mi hijo Fred, Remus, Tonks, Sirius y tantos amigos que perdimos en la batalla, están en paz, cuidándonos desde el cielo.

La mesa entera se quedo en silencio. Teddy miraba a su "abuelo Weasley" con atención. Harry miraba a su plato vacio. Algunos sonrieron con nostalgia y George… George simplemente fijo su vista en el techo.

- Estoy feliz, porque los tengo a todos aquí. Todos mis hijos han sido personas exitosas, tienen su pareja, su trabajo, sus sueños… y me siento orgulloso de ustedes. Gracias por la felicidad que me dan a diario. Y cuando digo hijos, quiero que sepas que estas incluido en esa clasificación, Harry – dijo Arthur, mirando a los ojos verdes del chico, el cual lo miro sorprendido – Yo jamás olvidare que si no fuera por ti, yo no estaría celebrando mi cumpleaños en este momento. Estoy orgulloso de ti y quiero agradecerte todo lo que has hecho por mi y mi familia.

Maldición, no quería ponerse sensible porque sabia que mas tarde tendría que enfrentarse a la pelirroja, pero no podía evitarlo. Esas palabras lo hacían sentirse parte de algo… de una familia.

- Para mi usted también es como un padre, señor Weasley – dijo Harry, sonriéndole y mirándolo a los ojos.

Los de la mesa sonrieron (bueno, todos menos Alan, que estaba con cara de enojo). El señor Weasley se sentó y la conversación se reanudo cuando Ron se puso de pie y dijo: - ¡Esperen! – y sus mejillas enrojecieron, al igual que sus orejas.

Todos le prestaron atención.

- Ehmm, yo tenia que decirles algo…

- Habla hijo, habla – dijo con ánimos la señora Weasley

- Bueno, mmm – Ron estaba nervioso, Hermione lo miraba divertida desde su asiento, hasta que Ron la miro pidiendo ayuda y ella soltó una risita y se puso de pie también. – Bueno, uhmm, verán, se que tal vez no es el momento, pero queremos aprovechar la oportunidad, de estar todos reunidos aquí, para anunciarles algo.

Todos lo miraban fijamente, extrañados. Ron jamás se comportaba así, de manera tan "solemne".

Ginny sonreía desde su asiento. Era el gran momento para ellos, y aunque sabia que su hermano era un idiota, no había mejor hombre para su amiga que el.

- Bueno, lo que intentamos decirles es muy importante para nosotros dos – interrumpió Hermione, aun sonriendo.

- Pero díganlo pronto que me estoy poniendo nervioso – dijo Bill

- Si, dejen el misterio – agrego George

- Eh… - balbuceo Ron, tomando de la mano a novia – Hermione y yo… vamos a casarnos…

Se hizo un silencio de 5 segundos en la sala, hasta que todos parecieron reaccionar. Algunos gritaron de felicidad, otros reían, otros como la señora Weasley, se puso de pie y abrazo a su hijo y a su futura cuñada, radiante de alegría.

Harry se quedo en su asiento para que la familia lo felicitara primero. El ya sabia desde luego, Ron se lo había dicho hace unos días. Estaba feliz por sus amigos, ellos se merecían tanta felicidad. Ojala el pudiera tener a Ginny de su mano, y anunciar a la familia que se casarían…

Se puso de pie, y abrazo a su amiga Hermione, a la cual no había felicitado aun. A Ron le sonrió desde lejos, mientras este abrazaba a su padre. Todos comenzaron a caminar hacia la sala mientras el estúpido de Alan decía: - ¡Esto es perfecto, podríamos hacer un matrimonio doble! – a lo que Ron respondió con cara de pocos amigos, y Hermione dijo con tranquilidad: - no creo que se pueda, ustedes se casan en 10 días, y nosotros queremos planear bien nuestro matrimonio.

Harry necesitaba un poco de soledad, así que subió las escaleras, pasando desapercibido y se encerró en la ex habitación de su amigo Ron, sentándose en la cama. – Matrimonio doble… Ginny y alguien que no era el… con sus mejores amigos, esto realmente era una pesadilla. – pensó, mientras cubría su rostro con ambas manos.

Estaba tan absorto en sus pensamientos, que no sintió que alguien entro en la habitación. Solo se dio cuenta cuando una mano delicada acaricio su cabello. Levanto la mirada y ahí la encontró, parada frente a el…

La miro a los ojos y sintió una necesidad inmensa de lanzarse a sus brazos, pero se contuvo. Ella acaricio su rostro y el cerro los ojos ante su contacto. El ladeo su cara para sentir más la caricia de la pelirroja y beso su mano, deslizando el beso hacia sus dedos.

Ella tomo el mentón del chico, volteando su cara y dejándola frente a ella. Se inclino de tal forma, que sus caras quedaban enfrente. Se acerco mas a el, rozando sus labios con los del chico. Harry cerró los ojos para disfrutar el placer que le otorgaba el leve contacto de ella. Su nariz también rozaba con la de el… sentía su respiración, su aliento…

- Eres tan cruel…

Harry susurro aquello que lo atormentaba, aun con los ojos cerrados. Ella se aparto un poco y lo miro. Se veía hermoso con la luz de la luna, que se colaba por la ventana. Harry abrió los ojos al no sentir sus labios rozar los suyos y la miro. Tenía una expresión extraña en la cara. ¿Tristeza? No, ella no era capaz de sentir tristeza, porque se había vuelto una mujer fría y cruel… pero, eso era lo que reflejaba su rostro, tristeza era lo que Harry veía en la mirada de la chica.

- ¿Por qué me haces esto, Gin? – dijo Harry lentamente.

Ella bajo su mirada. Lo necesitaba. Su cuerpo pedía a gritos su contacto. Y de alguna forma, ella entendía lo que Harry le decía. Ella se casaría y el ¿Cómo quedaría? No era justo…

Sintió que Harry se movía, se asusto. - ¡no te vayas! – pensó desesperada. Pero Harry se sentó en el suelo, tomando la cintura de la chica para que lo imitara. Ella entendiendo lo que Harry quería hacer se dejo guiar, y apoyo su cabeza en el hombro del chico, ladeándola un poco, para sentir su aroma y refugiarse en su cuello.

Harry sintió como Ginny daba cortos besos en su cuello. Sintió escalofríos de placer al sentirla de nuevo, después de tanto tiempo. Esto estaba mal, no por Alan, el no le importaba, pero estaba mal porque sabia que cuando la pelirroja se fuera de su lado, sufriría aun mas. Pero no le importo, no en ese momento…

Volteo un poco mas su cuerpo y también se perdió en el cuello de la pelirroja. Con una mano en su espalda y otra agarrando con firmeza su largo cabello, la atrajo mas hacia el. Beso su mentón, con necesidad y pasión, deslizando a veces su lengua por los rincones que recorría. La sentía respirar agitadamente, con los ojos cerrados, disfrutando el momento. Capturo el labio inferior de la chica entre los suyos, presionándolo para causarle mas placer. El estaba casi encima del cuerpo de ella. Podía sentir como las manos de Ginny acariciaban su espalda bajo su camisa.

El con ambos brazos, tomo el cuerpo de la chica y lo apretó fuerte al de el. Ella inclino su cabeza hacia atrás por el movimiento, Harry volvió a besar su cuello y cuando Ginny volvió a poner su cara frente a el la beso.

- ¡¡Ginny!! ¿estas aquí? – alguien golpeaba la puerta violentamente.

Se separaron sobresaltados. Era la voz de Alan, que estaba detrás de la puerta buscando a su prometida. Ginny vio como Harry se ponía de pie y se disponía a salir de la habitación. Ginny, horrorizada, con un movimiento de la varita, cerro la puerta con llave. Harry la miro con desprecio ¿así que tenia terror de que Alan supiera que estuvieron a solas en la habitación de su hermano? Con otro movimiento de varita, Ginny lanzo un muffliato.

- No te vayas… - le dijo Ginny en un susurro.

- Maldita cínica – respondió Harry fríamente – solo lo haces para que tu noviecito no te descubra

- No, no es eso – rebatió la chica con tristeza – Te necesito…

- Tu no necesitas a nadie, tu solo piensas en ti misma

- Harry yo…

- No, Ginevra – dijo Harry, lanzándole una mirada glacial a través de sus anteojos – ya es hora de que termines de jugar conmigo…

- Tú no entiendes. Debemos hablar, debemos saber que paso hace 3 años, Harry… yo no te engañe, yo te amaba…

- ¡MENTIROSA! – le grito – te revolcabas con el como una…

- ¡¿como una que?! – le espeto

- ¡COMO UNA PERRA!

Harry creyó ver estrellas. La cachetada que le dio la pelirroja fue con tanta fuerza, que si no le quedaba su pequeña mano marcada en la cara, seria un milagro. La miro cuando pudo centrar su visión. Ahí estaba, de pie junto a el y con unas lagrimas amenazando salir de sus ojos. Se veía pequeña… indefensa…

La tomo de la cintura con fuera y la beso. Fue un beso breve y apasionado. Ella no reclamo, se dejo besar. Cuando el la soltó también lo hizo con violencia. Podían sentir como Alan seguía afuera, golpeando la puerta.

Ella se dirigió hacia la puerta y con la varita en la mano se volteo y pregunto con voz fría:

- ¿serás mi padrino de bodas?

Harry se sorprendió.

- Si – respondió, sin saber porque.

- Gracias – dijo Ginny fríamente, y con un movimiento de varita abrió la puerta y se encontró cara a cara con Alan.

Harry se quedo ahí de pie, viendo como Alan los miraba sorprendidos por estar encerrados. Fue realmente incomodo.

- Ginny… yo… uhmm, te estaba buscando – dijo Alan torpemente.

- Aquí estoy…

- ¿Qué hacían encerrados ahí? – pregunto Alan nervioso

- Harry no se sentía muy bien, así que vine a comprobar que estuviera mejor – mintió la pelirroja

- Ah… - dijo simplemente Alan, mirando directamente a los ojos de Harry, sin dejar de notar el color rojo que había en la mejilla de Harry, en forma de mano.

- ¿Nos vamos, mi amor? – pregunto Ginny con una sonrisa

- Si, vamos

Y bajaron las escaleras, dejando a Harry solo en la habitación.


les gusto? estuvo largo eh!

jajaja

buee pronto subire el otro... los kiero!

besos!

xauz!