Holas!!!! llegue!

jaja

otro cap largo, espero ke les guste.

creo que el fic terminara pronto =(

asi como vamos... xD

yo esperaba hacer unos 35 capitulos, pero no kiero alargar tanto la historia..

uhmm ahi veremos, quizas solo tenga 23 capitulos xD

cuando lo decida se los informo. mañana subo otro capitulo mas. Llevo 3 seguidos eh jaja

asi ke esta vez no los abandonare ^^

muchos saludos a todos todos

este capitulo esta dedicado a ti... que sigues mi fic =)

MANDEN COMENTARIOS!! jaja

karmen


Capitulo 18: La intervención de Hermione

Hermione despertó feliz esa mañana. Hace dos días habían anunciado su compromiso ante la familia Weasley, y ayer habían visitado a su familia, para que Ron le pidiera su mano al señor Granger. Sentía que todas las cosas en su vida iban bien. Tenia un muy buen trabajo, el cual le hacia sentir que estaba haciendo algo bueno por el mundo y específicamente por los elfos domésticos. Tenía un novio maravilloso, que a pesar de ser terco, daba todo por ella y la amaba. Tenia a sus padres muy cerca suyo, y la familia Weasley la quería como a una hija. - ¿Qué mas se puede pedir? – se pregunto la castaña sonriendo.

Se baño, tomo desayuno y se fue al trabajo. Su novio se iba más temprano, ya que tenía mucho trabajo después de esa misión. Pero siempre se juntaban para almorzar. Pero ese día, Hermy le había pedido a su novio que la dejara almorzar a solas con Harry, ya que quería averiguar como iban las cosas con Ginny. Este, haciéndole jurar que le contaría todo lo que Harry dijera, había aceptado.

La mañana se paso rápidamente, ya que estaba muy ocupada redactando un nuevo proyecto de ley para defender los derechos de los elfos domésticos.

Se puso de pie con muchos ánimos, y se dirigió al cuartel general de los Aurors. Se acerco sigilosamente a su amigo, que en ese momento le daba la espalda. Iba a ponerle las manos en los ojos para darle una sorpresa cuando…

- Hola Hermione

- ¡Hey! Jaja no es justo! Yo quería darte una sorpresa – dijo con humor

- Jaja, eres muy predecible – le respondió Harry volteándose y sonriéndole.

Hermione le devolvió la sonrisa y lo abrazo. Harry sorprendido le pregunto:

- ¿acaso me extrañas?

- Sip

- ¡pero si nos vemos todos los días! – objeto divertido

- Si, pero ya no hablamos como antes y extraño eso – dijo encogiéndose de hombros.

Harry sabía que ella tenía razón, pero es que apenas tenia tiempo.

- ¿Vienes a buscar a Ron?

- No, te vengo a buscar a ti…

- ¿A mi? – pregunto extrañado

- Si, iremos a almorzar juntos – le informo

- Jaja, ¿y cuando ibas a decírmelo?

- Ahora – respondió simplemente la chica.

- Esto me huele mal – repuso frunciendo el seño. – tu siempre almuerzas con Ron. ¿acaso el también vendrá?

- No, solo tu y yo

- ¿Qué te traes entra manos, sabelotodo? – pregunto con desconfianza

- ¡Nada! Ey... ¿Acaso no puedo extrañarte? – dijo, haciéndose la ofendida.

- Claro que puedes, ok, vamos

Hermione feliz, lo tomo de la mano y se dispuso a llevárselo

- ¡Espera, mis cosas!

Harry tomo su maletín negro de su escritorio y salieron juntos del cuartel.

- ¿Dónde me llevas?

- Uhmm, ¿Dónde quieres ir? No quiero comer en el casino del ministerio. ¿te parece si vamos a el Callejón Diagon?

- Me parece perfecto – respondió sonriendo.

Salieron del ministerio y se aparecieron en el lugar. Caminaron conversando animadamente hacia el restaurante más próximo.

Conversaron sobre su matrimonio. Hermione estaba feliz, contándole como Ron le había pedido que se casara con el. Harry se reía ante la torpeza de su amigo al momento de hacerlo. La comida estaba bastante rica, el almuerzo fue perfecto para Harry, hasta que llegaron al postre. Hermione le había hecho una promesa a su cuñada, y debía cumplirla.

- Uhmm, ¿Harry?

- Dime

- ¿Tú confías en mí?

Harry la miro a los ojos.

- ¿tienes dudas de eso?

- Solo respóndeme…

- Hermione, eres mi mejor amiga. Si hay alguien en quien confió, esa persona eres tú.

- Bien, entonces te hare una pregunta y quiero que me la contestes con sinceridad ¿si? – dijo, algo nerviosa.

- Ok, adelante

- Uhmm, ¿me puedes decir porque engañaste a Ginny con otra mujer hace tres años?

Harry se quedo inmóvil. La miro a los ojos, un poco molesto.

- Ahora entiendo porque querías almorzar conmigo. ¿ella te mando?

- No exactamente, soy yo la que quiere entender que paso entre ustedes dos.

No quería hablar de eso pero aun así sentía la necesidad de contarle a Hermione lo que había pasado. Era un secreto que se había guardado por demasiado tiempo.

- Me engaño… - dijo Harry en voz baja – Me engañaba con Michel Córner

- ¿Qué? ¡Claro que no! Eso es mentira, es imposible… ella nunca haría algo así.

- ¡Lo vi con mis propios ojos, Hermione! – objeto enojado

- Harry… ella no te engaño, no se porque crees eso…

- Ella miente, no se que te habrá contado, pero es una mentirosa, una manipuladora, no se porque le crees…

- ¿Quieres saber lo que me conto?

Harry medito. En realidad no quería sufrir más. No quería escuchar las mentiras de la pelirroja, pero se moría de curiosidad.

- Si quieres contármelo, no te detendré.

- Pero prométeme algo – repuso la castaña

- ¿Qué cosa?

- Que yo te contare lo que ella me dijo, pero tú me contaras tu versión de los hechos con lujo de detalles.

- Ok, trato hecho, pero no nos alcanzara el tiempo, ya casi se acaba el horario de almuerzo.

- No te preocupes, Ron te cubre en el ministerio.

- Piensas en todo, ¿eh? – dijo con una sonrisa

- Por supuesto jaja

- Empieza, que mentiras te conto la pelirroja malcriada

- ¡¡¡Harry!!!

- Ya, ya… empieza.

Flash Back

Al día siguiente de la llegada de la pelirroja:

- ¿Por qué trataste a Harry así ayer? ¿Por qué te fuiste? ¿Quién diablos es el tipo con el que te vas a casar? ¿Y por qué… porque has cambiado tanto Ginny? –

- Hermione…

- ¿Me vas a contestar?

- Me traiciono Hermione… Harry me traiciono – dijo en voz baja, casi en un susurro, y sus ojos se aguaron al soltar esas palabras.

- ¿Qué quieres decir Ginny? –

- Harry… me engaño. Ese día en que me fui… ¿recuerdas ese día Hermione?

- No mucho en realidad

- Era nuestro aniversario. Cumplíamos cuatro años juntos. Yo estaba contenta, me levante temprano aquel día para ir al callejón Diagon a comprarle un regalo. Habíamos acordado que lo celebraríamos en su casa y tendríamos una cena romántica ahí. Yo estaba tan ilusionada. Cuatro años me dije, cuatro maravillosos años con el hombre de mis sueños. Con el hombre del cual me enamore a primera vista, el hombre que ame y espere por tanto años, el hombre que me hizo mujer…

Suspiro para serenarse un poco. Levanto la cabeza al tiempo que bajaba los brazos y continúo hablando.

- Después de que le compre el regalo, fui a comprarme ropa para estar hermosa para él. Me prepare todo el día Hermione. Quería demostrarle cuanto lo amaba. Quería que fuera una noche inolvidable. A la hora acordada me aparecí en su puerta. Nunca me había sentido tan ansiosa y feliz. Toque la puerta y Kreacher abrió sonriente. Tomo mi abrigo y me dijo que Harry estaba arriba en su cuarto. Yo… subí la escalera… entre en su habitación…y…

Ginny no pudo continuar. Por su cara caían y caían lágrimas. Dejo escapar un sollozo mientras trataba de limpiar su rostro con sus manos. Yo me acerque y la abrase. No quería escuchar más. Sabía cómo continuaría la historia aunque intentaba no creerlo. No… Harry jamás hubiese hecho algo así. El amaba a Ginny… siempre la había amado…

- Hermione… porque Hermione… porque… - dijo Ginny débilmente, no pudiendo controlar su voz temblorosa ni las lagrimas y sollozos que salían de su cuerpo.

Fin del Flash Back

Harry la miraba sorprendido. De pronto el enojo comenzó a nublar su mente y lo hizo reaccionar.

- ¡ESO ES MENTIRA!

- Harry no grites por favor… - suplico Hermione

- ¡PERO COMO PUEDE SER TAN MENTIROSA!

- Harry cálmate o me voy – dijo enojada

- Pero es que… Hermione ¿Cómo puedes creerle eso?

- ¿acaso no estabas acostado con otra cuando llego a tu casa?

- Yo… - empezó nervioso, y se sonrojo

- ¡¡¡ERES UN CERDO HARRY POTTER!!!

- ¡Ey! Dijiste que me escucharías a mí también y tengo una razón para mis actos, lo juro…

- Ok, te escucho, y espero que sea algo importante o te prometo que te matare…

- Escúchame…

Flash Back

Era una mañana muy cálida. Había decidido tomarse el día libre para comprarle un regalo de aniversario a Ginny. Aunque faltaban dos días para la dichosa celebración debía aprovechar ahora para buscarle un hermoso regalo a su novia. Y ya sabía cuál era el indicado…

Estaba caminando y observando las vidrieras del callejón Diagon. Después de caminar por cinco minutos encontró la tienda que estaba buscando, una elegante joyería. Quería comprarle un anillo soñado…

- Buenas tardes señor, ¿que desea? – preguntó el sonriente vendedor

- Busco un anillo para mi novia. Un anillo de compromiso –

- Oh, ¡por dios! Harry Potter!! – Dijo el vendedor – Un honor señor, todo un honor…

- Mmm… gracias – dijo incomodo

- Así que se va a casar, señor Potter? – preguntó el hombre interesado

- Eso espero. Pero le agradecería que no le contara a nadie que vine acá a comprar un anillo de compromiso. Al menos no hasta que yo lo haga público, si? – Le pidió al vendedor – vera, eso me arruinaría la sorpresa para mi novia…

- Por supuesto, señor Potter, por supuesto – aseguró el vendedor – Dígame, ¿que tipo de anillo está buscando?

- El mejor. Un anillo con el cual cualquier chica pueda sentirse como una princesa – dijo sonriendo – me da igual el precio, quiero el anillo mas impresiónate para mi mujer…

- Creo, que tengo el anillo indicado señor – dijo emocionado el hombre y se fue a la habitación trasera de la tienda para buscar la joya. Regreso unos momentos después con una pequeña cajita en su mano derecha – Es este, señor.

Abrió la pequeña cajita mostrándole a Harry un impresionante anillo con un pequeño diamante verde esmeralda en el centro. Apenas con echarle una mirada al hermoso anillo Harry supo que era el indicado. La joya tenía como una magia interna, que lo hacía sentir pleno. Era muy extraña la sensación…

- Este anillo señor, es muy muy antiguo. Perteneció a Madame Janette Brossard, una bruja de la edad media famosa por su gran habilidad mágica al hechizar objetos – explico el vendedor

- ¿Hechizar objetos? Y que le hace pensar que quiero darle a mi novia un anillo hechizado? – dijo desconcertado

- Es que este no es un anillo cualquiera, señor Potter – explico con tono misterioso – Este anillo le da una protección especial a la persona a la cual se le regala…

- ¿Qué clase de protección?

- Si en un momento determinado la señorita que usa este anillo necesitara ayuda, todo el poder mágico de la persona que se lo regaló, en este caso usted, se acumulará en el anillo, proporcionándole a ella un escudo tan potente, que ningún hechizo o maldición podría herirla – respondió misteriosamente el vendedor.

- Vaya… - dijo impresionado – es perfecto, justo lo que estaba buscando.

- Pero usted debe recordar, señor Potter, que el anillo solo funciona si usted siente verdadero amor por la destinataria del regalo.

- No podría sentir más amor por ella, créame – dijo con una tierna sonrisa

- Bien, entonces, ¿se lo lleva?

- Por supuesto – dijo feliz – y recuerde, guarde discreción por favor. Quiere que sea una sorpresa para mi novia

- Desde luego, señor Potter, desde luego.

Interrupción del Flash Back

- Uhmm, ¿dijiste Janette Brossard? – interrumpió Hermione con el ceño fruncido.

- Si ¿Por qué?

- Me suena ese nombre… pero no se donde lo he escuchado. Debe ser en algún libro – respondió ansiosa y curiosa – Uhmm… no puedo recordarlo

- Bueno ¿importa? – dijo enojado por la interrupción – lo importante es lo que ocurrió después, así que déjame terminar Hermione

- Ya, perdón – dijo aun pensativa – no puedo creer que ibas a pedirle matrimonio…

- ¡Déjame continuar Hermione!

- Ok, ok… sigue

Continuación del Flash Back

Unos minutos después estaba caminando por el callejón Diagon para ir a beber algo al caldero chorreante. Su pecho casi explotaba de felicidad. Estaba seguro de que su amor era correspondido y que muy pronto tendría la familia que tanto había añorado.

Entro al lugar y pidió una copa de whisky de fuego. Se sentó lo más alejado de la demás gente que estaba en la taberna. Después de unos minutos se percato de que alguien muy cercano a él entraba en el local.

Era Ginny. Pero no iba sola. Estaba acompañada por un joven alto y moreno que Harry también conocía. Era Michael Corner. El la tomaba de la mano con un poco de violencia pero ella no protestaba. Hablo con Tom, el dueño del lugar, quien le paso una llave y los condujo a las habitaciones del segundo piso.

Harry asombrado, se preguntó que podría estar haciendo allí Ginny, con su ex novio y a sus espaldas. No es que no confiara en ella, pero la situación le dio mala espina. Saco de su bolsillo su inseparable capa de invisibilidad, la cual llevaba a todas partes, y se la puso para seguirla y averiguar que estaba sucediendo.

Subió lentamente las escaleras, y vio como Tom salía de una habitación cercana. Frunció el ceño al no ver a Ginny en el pasillo y supuso que estaría con Michael en el dormitorio. Su respiración se estaba volviendo agitada y sus manos comenzaron a temblar. Sintió una fuerte opresión en el pecho y su boca se seco por completo. Comenzó a caminar con temor y muy despacio, dirigiéndose a la habitación. Se paro al frente de la puerta, aun con la capa puesta, y se dispuso a escuchar, apoyando su oído en ella. No se escuchaba nada. Todo su cuerpo comenzó a temblar y se quedo varios minutos ahí parado, sin saber qué hacer.

Puso su mano en la manilla de la puerta y giro lentamente…

Se introdujo en la habitación con temor. Camino silenciosamente hasta terminar el pequeño pasillo que había dentro y al terminar su recorrido pudo mirar la plenitud de la habitación y el mundo se vino a sus pies…

Allí estaba ella. Completamente desnuda y dejándose besar por el hombre que yacía encima de ella. Gemía… y echaba su cabeza hacia atrás para darle al chico más acceso a su cuello. Se sintió desvanecer, en alma, no en cuerpo y salió a toda velocidad de la habitación sin siquiera cerrar la puerta.

Corrió… salió de la taberna y siguió corriendo. No sabía donde estar ni a donde ir. Su respiración era agitada y aun con la capa puesta cayó de rodillas hacia el suelo en medio del callejón, mientras la gente a su alrededor, ignorando su existencia, seguía caminando de un lado a otro.

Temblaba. Y sin poder moverse comenzó a llorar… se sintió asqueado. No podía quedarse ahí. Aun sin fuerzas se levanto y desapareció en Grimmauld Place…

Corrió escaleras arriba sacándose la capa y tirándola lejos. Llego al baño de su habitación y sin saber porque… vomitó.

Cuando volvió a recuperar el control de su cuerpo, se condujo a sí mismo a su cama y ahí… lloró… Lloró toda la noche sin moverse siquiera de su posición inicial… Lloró y se juro a si mismo que se vengaría…

Fin del Flash Back

Hermione se quedo muda, mirando a Harry con expresión horrorizada.

- …No – dijo con voz temblorosa

- Te lo podría jurar Hermione, por mis padres… por todo.

- Ginny no haría eso…

- Yo… estaba destrozado, Hermione. Pero de a poco, sentí que mi tristeza, por alguna razón que ni yo mismo entiendo, se transformaba en rencor y deseos de venganza. Quería pagarle con la misma moneda. Se que quizás no fue la mejor decisión, que debería haberla enfrentado, pero no pude. Algo me lo impedía. Me sentía como poseído… como absorto en una pesadilla donde debía ser yo el que vengara a mi alma…y me acoste con otra mujer, procurando que Ginny nos viera en el momento indicado… yo…

Hermione vio como los ojos de Harry se aguaban, pero no dejo caer ni una sola lagrima. Ella también tenia ganas de llorar, al ver a su amigo destrozado. Pero algo no le calzaba en todo esto, sabia que había algo importante pero no se daba cuenta que era.

- Harry… ¿Por qué no lo hablas con ella? Estoy segura de que hay una explicación en todo esto… Ginny es inocente – afirmo con convicción.

- No puedo creerlo… después de todo lo que te conté, tu aun confías en ella – dijo molesto.

- ¡¡Claro que confío en ella!! Yo la veo llorar cada día, porque tú piensas equivocadamente que ella te engañaba…

- ¡¡¡HERMIONE YO LA VI!!! – grito desesperado

- ¡LO SE! Pero tiene que haber una explicación en todo esto – afirmo testaruda.

- Si, la hay…

- ¿Qué piensas que puede ser?

- Que tu amiga es una puta traidora…

Plaff…

- ¡Mierda! ¡Segunda cachetada que recibo en 2 días! – le espeto Harry enojado - ¿Qué mierda te pasa?

- Harry, actúas como un idiota… - dijo decepcionada

- ¡No por eso tienes que pegarme!

- Tienes que creer en ella – repuso desesperada

- ¡NO LO HARE!

- Maldito testarudo… - dijo Hermione – al menos, déjame investigar que paso, ¿si?

- Has lo que quieras, pero no me obligues a hablar con ella porque no lo hare, no hasta que demuestres su supuesta "inocencia" – dijo con ironía.

- Trato hecho – dijo Hermione con una sonrisa.

Harry la miro ofuscado.

- Eres imposible, Granger… imposible.


ojala les haya gustado

dejenme un comentario plis.. se les agradece

muchos besitos

y nos vemos mañana!

xauz!