– ¿dónde estoy? – Alyss despertó después de que se la llevaran del internado, tardó unos segundos pero reconoció el lugar

– al fin despierta – el joven mayordomo entraba a la habitación cuando la vio reaccionar – cuidado con sus heridas – remarcó al acercarse después de verla intentar levantarse pese al dolor

– ¿por qué estoy aquí? – dejó de intentar levantarse – Bruce, ¿qué pasó? – el chico se sentó al lado de la cama y contó lo sucedido, conforme contó la historia, Alyss recordó a Garland – y ese rubio que dice ser su novio se niega a irse aunque no se le permite entrar – Alyss suspiró molesta en la cama

– déjalo entrar, tengo que hablar con él – sabía que Bruce se negaría, lo miró seria – date prisa, no puedo perder el tiempo – el joven se levantó con un gesto un tanto decepcionado y fue a buscar al rubio

Sergei se acercó preocupado al verla con golpes, Bruce los miraba serio en silencio desconfiando del rubio

– voy a encontrar al que te hizo esto – finalmente Sergei habló, se notaba que estaba enojado

– no necesitas buscarlo – habló adolorida – tienes que advertirles a Yume e Ivanov – trató de sentarse, pero la herida del cuchillo era la que más dolía cuando trataba de moverse – fue el baboso de Garland – Sergei no pudo ocultar su sorpresa – tenemos que hacer algo – Alyss estaba débil, Sergei le dijo que descansara

Alyss despertó prácticamente al día siguiente, al ver que el rubio seguía en su casa le dijo que tenía que volver a la escuela, tenían que hacer algo para detener al moreno, prometió volver a la escuela en cuanto se pudiera mover, pese a la negativa de su mayordomo

Alyss finalmente le contó a Sergei que ella nunca quiso asistir al internado, era la protegida de un magnate del país, pero ya que lo único que se sabía de sus padres es que la dejaron con él, Alyss creció volviéndose una chica rebelde, el único en quien confiaba era su mayordomo Bruce.

Ya que Alyss se negaba a seguir la etiqueta y normas, su tutor intentó ponerle profesores privados, pero Alyss siempre escapaba de las lecciones; no fue hasta que su tutor supo que debido a su salud, moriría pronto que tomó una decisión, al morir Alyss sería si heredera universal únicamente si la chica asistía al internado Bradford y se graduaba con un promedio superior al promedio

El señor murió cuando Alyss estaba a mitad de su último año de secundaria cuando se le leyó el testamento, al terminar el año escolar fue matriculada en el internado

– así que voy a volver – le dijo adolorida al rubio pese a la desaprobación de Bruce – ahora deja de perder el tiempo y ve a ayudar a Yume – se quejó del dolor

– haré que pague por lo que te hizo – el rubio se acercó para darle un beso antes de partir de vuelta al instituto

———_———_

– ¿crees que regrese? – el moreno escuchaba a sus compañeros de clase – escapar así en su último año… – la noticia de que Sergei había escapado del internado era el tema de conversación de los alumnos de tercero

Apenas pasaron unos días del atentado contra Alyss Black, alumna de primero, lo cual era el centro de las conversaciones del alumnado del instituto Bradford, junto a la escapada de su novio

– ¿por qué tuvo que pasar todo esto, Yuriy? – la pelirroja, como siempre, preguntaba a su novio – primero Boris, luego Alyss – hizo una pausa – y luego Sergei – miró triste sus manos

Tres días después de que se anunció la baja de su amiga Alyss del internado, seguida por su novio Sergei (quien escapó del instituto), la pelirroja no podía dejar de pensar en que de alguna u otra forma todas las personas que tenían algún tipo de relación con ella, no sólo recientemente, también pensaba en los hermanos Kinomiya

– te estás preocupando de más – el pelirrojo la tomó de las manos – no necesariamente tiene que ser algo malo – trataba de calmarla

La pelirroja abrazó a su novio, desde que sólo eran ellos dos del usual pequeño grupo, cambiaron el lugar donde se quedaban después de clases, el par de pelirrojos pasaba sus tardes en el área cerca de los establos de los caballos.

Aunque el pelirrojo trataba de calmar a su novia, había algo que no lo dejaba estar tranquilo; Yuriy no pudo evitar notar que todo lo sucedido recientemente había afectado directamente a su usual grupo social, pero no podía hablarlo con Yume, quien de por sí ya estaba triste por la ausencia de sus amigos como para decir algo que solo la preocuparía más. Yume abrazó con fuerza a su novio, no podía evitar preocuparse, se sentía vulnerable

– mañana es sábado – se notaba la tristeza y preocupación en la voz de la chica – y no nos dejan ir a ver a Boris – Yuriy sintió frustración de no poder ayudarla a sentirse mejor – ni siquiera podemos ir a decirle lo que le pasó a Alyss – sollozó tratando de no llorar

Yuriy miró alrededor sin soltar a su novia, no podía arreglar la situación, pero al menos podría buscar un lugar donde la pelirroja pudiera desahogarse libremente; miró a un lado, a unos cuantos metros le daban la espalda a los establos, considerando que la mayoría de los alumnos estaban en sus talleres de las tardes, estaba seguro que no habría nadie dentro, se levantó junto a la pelirroja y sin dejar de abrazarla caminaron hasta el interior de los establos, en efecto estaban vacíos, ni los caballos estaban ahí; la llevó al fondo y la abrazó diciéndole que podía llorar, nadie los molestaría

Yume agradeció el gesto de su novio, aunque no se contuvo tanto, tampoco se permitió llorar tanto. Conforme lloraba, la pelirroja se aferraba más al cuerpo del pelirrojo, los brazos protectores del Yuriy la hacían sentir que todo volvería a estar bien pronto, conforme fue prestando atención al sonido del latido del corazón del pelirrojo, lentamente aquel ritmo la ayudó a calmarse, pero no lo soltaría pronto; Yume se olvidó de todo y de todos por un momento, sólo eran ella e Ivanov; sin realmente soltarlo, los brazos de la pelirroja se movieron para, esta vez, abrazarlo por debajo del saco desabotonado del uniforme que portaba, recargando su rostro contra el pecho del chico, quien pese al notar que su novia estaba más tranquila, también se calmó olvidando un poco la frustración y estrés permitiéndose disfrutar de aquel momento a solas con Yume.

– me gusta estar así contigo, Yuriy – dijo tranquila la pelirroja y sin soltarlo miró hacia arriba – te amo – le sonrió al pelirrojo

Yuriy no pudo notarlo, pero se había ruborizado ligeramente tomando un leve tono rosado al escuchar la voz suave de Yume pronunciando aquellas palabras.

– te amo – respondió el pelirrojo antes de besar a la chica, apretándola más contra su cuerpo

Sabiendo que estaban solos, dejaron que sus bocas comunicaran sus emociones en un beso que lentamente se fue volviendo más intenso; Yume subió sus manos por el torso de Yuriy aún sobre su camisa y una vez en sus hombros empujó el saco hacia atrás quitándoselo

Aquel beso continuó y sin interrumpirlo, el pelirrojo llevó sus manos a los hombros de Yume, haciendo así que ambos se arrodillaran y esta vez fue Yuriy quien desabrochó y retiró el saco del uniforme de la pelirroja, seguido del chaleco para , al igual que él, quedara sólo con la camisa. Se separaron un segundo para tomar aire, ambos estaban agitados, pero la pelirroja tocó el pecho de Yuriy al verlo respirar así, lo miró con gentileza y el pelirrojo llevó sus manos a desfajar la camisa de Yume, quien se sonrojó, pero permaneció sin moverse para no interrumpir lo que hacía su novio; Yuriy empezó a desabotonar la camisa empezando por abajo, lo hacía lento dando un pequeño beso ocasional a la pelirroja. Yuriy no soltaba el cuello de la camisa ahora desabrochada, miraba los senos de la pelirroja aún en el sujetador, sus ojos cruzaron con los de Yume, quien avergonzada, asintió levemente para hacerle saber que estaba bien y Yuriy bajó despacio la camisa dejando descubierto el torso de su novia.

Un suspiro salió de Yume al sentirse expuesta a los ojos de su novio, dijo su nombre con suavidad antes de besarlo de nuevo, podía sentir las manos del pelirrojo subir hasta su espalda para alcanzar los ganchos de su sujetador, el pelirrojo desabrochó cada uno de los cinco ganchos y empezó a retirar la prenda con cuidado, la abrazó contra su cuerpo y sintió la suavidad de ambos senos contra él; sin dejar de abrazarla buscó bajó la falda del uniforme, dejándola caer, pero fue Yume quien se retiró la pantaleta frente a él, mostrándose completamente desnuda para Yuriy, nuevamente se miraban con atención, Yuriy se quitó la camisa, dejando ver su pálido torso y fue Yume quien bajó empezó a bajar el pantalón del pelirrojo, el miembro del chico estaba erecto.

Yuriy se sentó después de quedar desnudo y Yume, aún arrodillada bajo a la entrepierna del chico para empezar a darle atención con su boca; el pelirrojo empezó a gemir al sentir a la pelirroja lamerlo por completo antes de introducirlo en su boca, movía su lengua alrededor del miembro erecto y succionaba cuando lo hacía entrar y salir de su boca; Yuriy no esperó que su novia empezara a masturbarlo usando sus senos, aquella suave sensación era increíble, Yume agregó su boca a la atención, los senos de la pelirroja y el miembro de Yuriy estaban mojados tanto por la saliva de la chica, como por el líquido preseminal del pelirrojo; sin embargo Yuriy la detuvo antes de eyacular, la besó y la acostó, estaban tan sumergidos en el momento que poco les importaba estar sobre la paja del establo.

Yuriy empezó a tocar los senos de Yume, la pelirroja estaba sonrojada, la mano de Yuriy soltó lentamente el seno para bajar despacio hasta la entrepierna de la chica, apenas rozaron sus dedos la voz de Yume subió de volumen y el pelirrojo la besó, ahogando el sonido; Yuriy acarició el clitoris de Yume haciendo pequeños círculos, podía escucharla gemir mientras la seguía besando, pero lo que más disfrutó el chico fue sentir que la pelirroja empezó a abrir las piernas, dándole mejor alcance a Yuriy.

El pelirrojo se acomodó para empezar a lamer los senos de la chica y finalmente meter dos dedos en su entrepierna, los sacaba y acariciaba la zona antes de volverlos a meter sin dejar la atención con su boca, llevándola así a un primer orgasmo.

Después de que la zona quedara mojada y preparada, Yuriy acercó su miembro, lo frotó contra la zona íntima de Yume y finalmente la penetró, causando un dulce grito en la pelirroja; Yuriy sentía el interior de su novia estremecerse mientras tomaba la forma de su miembro, pero eso no lo detuvo hasta que su pene entró por completo a la vagina de Yume, ninguno se movió, dieron unos segundos para ajustarse a la sensación y fue el pelirrojo quien ansioso empezó a mover sus caderas, empezó lento, abriendo el interior de Yume en cada movimiento, salió casi por completo, dejando solo la puerta, tocó el clitoris de la pelirroja y en cuanto empezó a elevar su voz, sin dejar de usar sus dedos, entró en una lenta pero fuerte estocada llegando a la profundidad del cuerpo de Yume, quien inevitablemente soltó un chorro empapando la zona; Yuriy sonrió al ver el rostro excitado de Yume, acomodó sus manos a los costados recargándose para poder aprovechar aquella lubricación y penetrar a su novia con toda su virilidad, Yuriy gemía al sentir como entraba y salía con facilidad al interior de Yume acompañado de los gemidos suaves, fuertes y agudos de la pelirroja, quien tenía las piernas en el aire; las caderas de Yuriy intensificaron su velocidad y fuerza, nada más existía para el par de pelirrojos, ese momento era solamente suyo, Yume sentía los testículos de Yuriy chocando contra ella con cada movimiento, pero Yuriy estaba lejos de terminar, deseaba aprovechar al máximo aquel momento

Yuriy salió abruptamente, ambos estaban agitados, Yume, entre jadeos, suplicó que no se detuviera, estaba excitada, pero Yuriy se sentó y jaló hacia él; Yume también deseaba más de aquel momento, deseaba más de Yuriy y sin dudarlo, se penetró con el pene del pelirrojo cuando éste la puso sobre él

El gemido de ambos ante la penetración causó que Yume empezara a moverse, pese a no poder admitirlo abiertamente por su forma de ser, adoraba sentir que Yuriy entrara a su cuerpo, se colgó del cuello de su novio

– Yuriy… – gemía la pelirroja – me encanta, Yuriy – apenas podía hablar entre gemidos – más, quiero más – Yuriy disfrutaba la escena, la dulce y tímida pelirroja le pedía más mientras la penetraba

Ninguno de los pelirrojos prestaba atención a algo que no fuera aquella intensa forma de hacer el amor, estaban tan sumergidos en pertenecerse que no se percataron que alguien los había descubierto y los observaba, en particular al escuchar la forma en que Yume suplicaba a su novio por más, hizo que su espectador, Garland, enfureciera de ver como Ivanov, el maldito pelirrojo a quien odiaba, estaba teniendo sexo con la pelirroja que él amaba y a quien tanto deseaba mostrar su habilidad y de lo que el verdadero sexo trataba

Garland miró furioso que el pelirrojo no terminó cuando Yume alcanzó el orgasmo, la detuvo y acomodó en cuatro, posición que Yume asumió sumisa suplicando a Yuriy que se diera prisa y metiera de nuevo su miembro en ella

El pelirrojo no dudó, la penetró en una fuerte e intensa estocada que la hizo gritar al sentir todo el pene de Yuriy entrando a abrirla de nuevo; Yuriy la sujetó de ambos antebrazos y la jaló con fuerza hacia atrás para embestirla con todas sus fuerzas, la pelirroja ya no podía contener sus gritos de placer aún si lo deseara, Yuriy la llevó al extasis total, y su cuerpo reaccionaba chorreando gracias a lo que Yuriy le hacía

Yuriy lo sentía, su semen pedía salir, intensificó sus movimientos, soltó los brazos de Yume, quien se recargó completamente contra la paja al sentir las manos del pelirrojo en sus caseras, la velocidad de Yuriy incrementó hasta que liberó su semilla en la pelirroja, dejó sus caderas pegadas, ambos tenían espasmos mientras el miembro del pelirrojo liberaba otro poco de semen en el interior de la pelirroja, sin salir recargó su cuerpo sobre Yume hasta que su pene recuperó su flacidez y salió de ella, finalmente recostándose abrazados tratando de recuperar el aliento

Garland había dado media vuelta para retirarse cuando los vio, pero antes de salir había escuchado el momento en que ambos alcanzaron el último orgasmo, estaba colérico, odiaba a Ivanov, recordó a la pelirroja suplicando a Yuriy y golpeó uno de los árboles mientras se alejaba

– me las vas a pagar, maldito muerto de hambre – el moreno no podía contener su rabia – es hora de encargarme de ti de una vez por todas – los ojos de Garland parecían arden del odio al chico – consolaré a Yume cuando desaparezcas de su vida y haré que te olvide – y agregó casi como haciéndose una promesa – te haré pagar por todo, maldito pelirrojo – se fue furioso

Después de que ambos pelirrojos recobraron el aliento, Yuriy ayudó a su novia a vestirse antes de vestirse él también para salir del establo, notaron que ya era tarde y no tardarían en llevar los caballos al establo, ayudó a la pelirroja a quitarle algunos restos de paja del cabello y uniforme y caminaron tomados de la mano hacia los dormitorios, antes de llegar a la zona concurrida la besó y le recordó lo que sentía por ella, la despidió en la fuente antes de ir al dormitorio

No fue hasta el día siguiente, que Yuriy despertó para escuchar que, pese a ser fin de semana, la pelirroja recibió un citatorio urgente para estar a primera hora en la oficina del apenas volvió a los dormitorios el viernes en la noche, pero nadie sabía por qué; Yuriy se preocupó de que algún profesor o prefecto los hubiera visto y amenazaran con expulsarla y corrió hasta el edificio principal esperando encontrar a la pelirroja en el camino, pero no fue así, miró las escaleras que llevaban a la oficina, detestaba la sola idea de que la pudieran expulsar o suspender, sin darse cuenta empezó a apresurar el paso hasta que estuvo en la pequeña área que servía como recepción antes de llegar a la oficina del director, al ser sábado estaba vacía apretó su puño decidido y caminó hasta llegar a la puerta

– al fin llegas – el pelirrojo no podía creer lo que veía mientras una sonrisa burlona lo recibió – cierra la puerta, ¿quieres, Ivanov? – Yuriy titubeó, pero al ver al director y a la pelirroja simplemente cerró la puerta detrás suyo

– Yuriy… – la pelirroja trató de decir algo

– ¡silencio! – una bofetada hizo callar a Yume, haciendo enojar al pelirrojo

– ¿cómo puede permitir que la trate así – Yuriy reclamó al director, quien no se movió ni dijo nada – éste maldito siempre se ha creído dueño de la escuela porque ninguno de ustedes hace nada – finalmente el pelirrojo expresó lo mucho que odiaba el favoritismo que todos en la escuela le daban a Garland

Desde la puerta, éste estaba del lado izquierdo de la pieza, detrás del escritorio había libreros al igual que al frente del mismo y al fondo del lugar, de frente a la puerta estaba una gran ventana en el centro de la pared, el director estaba detrás de su escritorio, no miraba al pelirrojo y a su lado estaba Garland quien había estado abrazando a Yume por la cintura hasta el momento en que la abofeteó

Yuriy caminó molesto hasta el escritorio dispuesto a exhibir quién era el moreno realmente y exigir que se hiciera algo al respecto, pegó con ambas manos a un lado del escritorio exigiendo que al menos lo mirara

– pierdes tu tiempo, Ivanov – Garland se mostraba confiado – a partir de hoy te quitarán tu preciada beca por aprovecharte de mi novia – el moreno se acercó al director – ¿no es así? – finalmente el pelirrojo notó que Garland portaba un cuchillo militar y con este amenazaba tanto al director como a la pelirroja

– ¡Yume no es tu novia! – reclamó el pelirrojo – déjala en paz – agregó en un tono más tranquilo pero serio cuando lo volteó a ver, luego a Yume y finalmente el moreno levantó el cuchillo espantando a la pelirroja

– Yume es mía – acercó el cuchillo al cuello de la chica – que te hayas acostado con ella no la vuelve tu novia – pegó la hoja del arma al cuello de Yume, haciendo que la chica se pusiera nerviosa – y esta excusa de director permitió que me fuera infiel al quitarme lo que me corresponde por derecho – Garland levantó al director de la ropa

En ese momento ambos pelirrojos notaron que el director estaba herido, el moreno lo golpeó confesando que fue a verlo después de descubrir a los pelirrojos en el establo, pero se negó a cumplir la exigencia del moreno de retirar la beca del pelirrojo; en su enojo de que no cumplió su capricho finalmente el moreno explotó atacando al hombre creando así su nuevo plan de citar a Yume sabiendo que Yuriy trataría de defenderla

– por su culpa gente como este muerto de hambre me perdieron el respeto – lo pareó en el piso – le recordaré a todos que deben hacer lo que digo – Garland preparó el cuchillo para terminar con el director

– no, ya basta por favor, Garland – la pelirroja trató de hacer que se detuviera

– cállate, estúpida – el moreno se giró hacia ella como si fuera a atacarla – pudiste evitar todo esto si no hubieras desobedecido – la pelirroja empezó a retroceder hacia la a pared donde estaba la ventana; Yuriy aprovechó que el moreno se volteó para tratar de acercarse – ahora gracias a ti, tu amigo está en la cárcel y tu amiga la que se comporta como hombre se fue de la escuela – el director, Yuriy y Yume no podían creer lo que acababan de escuchar

– ¿tú atacaste a Alyss? – preguntó Yume temblando

– te dije que pagarías por tu insolencia , ¿recuerdas? – sonrió al verla acorralada en la esquina de la oficina y levantó su cuchillo listo para atacarla

Antes de que el moreno hiciera algo, el pelirrojo finalmente le soltó un golpe, al tomarlo desprevenido lo hizo soltar el arma, empezando así una pelea entre ambos

Yume miraba aterrada a ambos chicos golpearse, notó al director y sin dejar de mirar la pelea lo trató de ayudar a levantarse

– señorita Arakawa, el teléfono – se sujetaba con dolor a la altura del abdomen – tiene que pedir ayuda – Yume se acercó al teléfono sólo para ver con horror que el moreno empezó a dominar la pelea, se preocupó por su novio

– ¡deja en paz a Yuriy! – gritó la pelirroja antes de acercarse tratar de detener el brazo del moreno

Garland sujetó a Yume del brazo y le soltó un par de patadas al estómago, Yuriy estaba furioso y tratando de defender a la pelirroja volvió a atacar al moreno, pero esta vez estaba listo para él, contrarrestó sus golpes, soltó un rodillazo al estómago del pelirrojo sacándole el aire y lo golpeó en el rostro

– te entrometiste en mi relación por última vez, Ivanov – el pelirrojo apenas pudo levantarse – no importa si para que dejes en paz a Yume, tengo que matarte – Yume miró con horror la patada con la que el moreno terminó la pelea

El director no podía creer lo que veía, Garland soltó una fuerte patada haciendo que Yuriy chocara con la ventana rompiéndola antes de caer por la misma

– ¡no! – Yume trató de correr hacia la ventana como pudo – ¡Yuriy! – gritó al ver caer a su novio

Antes de poder asomarse por la ventana, Garland la detuvo jalándola por el cabello

– ese muerto de hambre por fin dejará de molestarnos – forzó un beso en Yume, quien trataba de hacer que la dejara en paz soltando golpes al aire – haré que te olvides de él – tomó su cuchillo y salió de la oficina llevándose a la pelirroja consigo – ¡deja de gritar! – el moreno le cubrió la boca furioso a la par que la azotó contra la pared – más vale que obedezcas – le mostró el cuchillo, Yume no tuvo más remedio que asentir mientras sollozaba

Garland tomó la mano de la pelirroja y la sacó del plantel, se sentía victorioso al saber que nadie se entrometería entre él y Yume; mientras el moreno se llevó a la chica, el director trataba de alcanzar el teléfono para pedir ayuda, cuando quien entró fue Sergei para ayudarlo, le dijo que pidiera ayuda por teléfono y contó lo sucedido; el rubio corrió a la ventana después de escuchar al director, pero no vio rastro del pelirrojo

El moreno llevó a Yume a donde había sido la fiesta a la que le había exigido ir cuando aún estaba Emily en la escuela, estaban solos y Garland estaba seguro que nadie interrumpiría su pequeña diversión con la pelirroja

– al fin podemos estar solos – la pelirroja aún sollozaba y estaba nerviosa, miraba alrededor buscando una posible salida

– ¿por qué… – Garland la miró esperando el resto de su pregunta – por qué hiciste todo esto? – la voz de la pelirroja sonaba temerosa

– te lo dije cuando volví, que devolvería las atenciones de todos mientras sanaba mi lesión – se acercó a la pelirroja, Garland mostraba un gesto serio – todos ellos se atrevieron a burlarse de mí – Yume se contrajo cuando vio la mano del moreno acercarse, creía que le pegaría – pero tú eres diferente a ellos – Garland tocó con suavidad el rostro de la chica y lo levantó para que sus miradas se fijaran en el otro – dime, ¿por qué no te burlaste? – finalmente Garland tenía la oportunidad de satisfacer su curiosidad, seguía sin entender por qué lo trataba bien después de que él la había tratado con desprecio

– porque eso no estaba bien – Garland soltó el rostro de la pelirroja pero siguió escuchándola con atención – sé lo que es ser aislado y nadie debería pasar por eso – Yume habló sin su usual timidez, pero bajó la mirada – no importa quién sea, creo que nadie debería pasar por eso – el moreno no entendía las palabras de Yume

– pero, ¿por qué? – preguntó con insistencia acorralándola contra la pared con sus brazos

– no lo sé… – respondió nerviosa agachando la mirada, el moreno comenzó a desesperarse – sólo no puedo alegrarme que alguien más pase por lo mismo – Yume se espantó cuando Garland sin dejar de acorralarla pegó con una mano contra la pared

– ¡eso no tiene sentido! – la exclamación espantó a Yume – ¿me estás ocultando algo? – la hizo mirarlo sujetando de nuevo su rostro apretando un poco sus mejillas

– es la verdad… – contestó nerviosa, pero la mirada del moreno la asustó, en especial al sentir que la mano de Garlando viajó hasta su cabello y apretó su puño, sintió que empezó a jalar su cabello y producto del miedo casi gritó – ¡me dio lástima que te trataran así después de que fuiste el centro de atención! – Yume se tapó la boca asustada por lo que dijo

– ¿lástima? – la pelirroja sintió que Garland le soltó el cabello – ¿te estás burlando de mi? – la empujó contra la pared poniendo ambas manos sobre los hombros de Yume y la pelirroja negó en silencio tratando de no llorar – te estoy dando mis sentimientos y me dices que me tienes lástima – el moreno se sentía enojado, frustrado, pero sobretodo humillado – ¡eres peor que los demás! – la pelirroja se espantó al ver que lo había hecho enojar – fingiste tratarme bien, pero también te burlas de mi – Garland se estaba furioso – hiciste que me enamorara de ti mientras te burlaste – Yume trató de decir algo – ¡cállate! – finalmente le soltó una bofetada – te haré respetarme – la miró enojado

Yume esperaba ser golpeada, en vez de eso el moreno la besó y la jaló contra él, la pelirroja sintió las manos del moreno abrazándola por la cadera mientras la lengua del moreno la invadió por completo

– basta, por favor – puso sus manos frente a ella para detenerlo – tengo novio y lo amo – Garland la soltó

Las palabras de la pelirroja se sintieron como un golpe en el moreno, la cólera lo hizo perder la poca paciencia que le quedaba y finalmente le sacó el aire a Yume con un rodillazo en el estómago, la empujó al suelo

– ¡Ivanov está muerto! – gritó poniéndose sobre ella – no dejaré que te burles de nuevo de mi diciendo que amas a un muerto de hambre – la miraba furioso – haré que lo olvides – se lanzó sobre ella besándola dispuesto a desnudarla mientras Yume gritaba pidiendo que se detuviera

Garland sujetó ambas manos de la pelirroja sobre su cabeza usando una mano y con la otra subió la falda que llevaba, Yume trataba de liberar sus manos, la fuerza del moreno era demasiada para ella

– después de esto, no volverás a pensar en el maldito pelirrojo ni en otro hombre – acarició el muslo de Yume –haré que me ames – empezó a tocarla bajo la ropa

La pelirroja suplicaba que la soltara tratando de zafarse, estaba a merced del moreno, quien ahora trataba acomodarse sobre la chica, pero movía demasiado las piernas

– ¡ya cállate! – gritó harto de la actitud de Yume, la soltó y comenzó a ahorcarla

– ¡déjala! – la voz hizo voltear a Garland – aunque la obligues, eso no hará que te quiera – Yuriy estaba herido por la caída, tenía una raspada con sangre en el rostro y apenas podía mantenerse en pie

Garland lo miró furioso y soltó el cuello de Yume, la pelirroja se sintió aliviada de ver que Yuriy estaba bien, trataba de recuperar el aliento cuando Garland se preparó para terminar con el pelirrojo de una vez por todas; Garland no perdió el tiempo y se lanzó a atacar a Yuriy, escena que Yume miraba con horror

El moreno no dudó en usar no solamente su repertorio de golpes de kickboxing, usó para su ventaja que Yuriy estaba herido, por primera vez Yume tomó valor y trató de detener al moreno y le sujetó el brazo.

Yume logró que Garland dejara de ponerle atención a Yuriy, se zafó y se acercó furioso a ella , mientras el pelirrojo trataba de reponerse

– n… no te acerques… – dijo con miedo la pelirroja mientras retrocedía

– no tienes porque tenerme miedo – dijo tranquilo con una sonrisa mientras se acercaba a la pelirroja – después de deshacerme de Ivanov, no habrá quien nos moleste, perderás ese miedo que me tienes – la acorraló contra la pared y le tocó el cuello como si amenazara con ahorcarla – y me amarás – la miraba a los ojos

– Pero yo amo a Yuriy… – la pelirroja respondió con sinceridad

El moreno enfureció, pero antes de poder hacerle algo a la chica, Yuriy lo atacó de nuevo, Garland estaba decidido a terminar con él pese a las súplicas de la pelirroja; Yuriy pese a estar en desventaja no se rendía

– ¡alto ahí! – gritó un policía – levante las manos y aléjense del chico – el moreno enfureció al ver que le apuntaba con un arma

Garland soltó a Yuriy, retrocedió un par de pasos y en un movimiento rápido sujetó a la pelirroja poniéndose detrás de ella rodeándola con ambos brazos como si abrazara su cuello

– si no estás conmigo – acomodó sus brazos alrededor del cuello de la chica – no estarás con nadie – la mirada del moreno dejó ver que no estaba jugando

Yume lloraba en silencio, estaba segura que Garland la mataría, sintió como aquella llave en su cuello se intensificó, miró al pelirrojo, quien se sentía frustrado, pues un movimiento en falso y Yume sería lastimada

– se terminó, Garland, déjalos en paz – Sergei entró detrás del policía que apuntaba al moreno

– ¿se terminó? – el moreno empezó a reír – ¿acaso crees que perderé contra un par de buenos para nada como ustedes? – empezó a apretar el cuello de Yume – sólo me falta deshacerme de ustedes dos, pero no me dejan otra alternativa que deshacerme de ella – miraba furioso a ambos chicos

– suéltala – Yuriy no gritó pero habló serio – esto no cambiará el echo de que no te quiere – Yuriy había ganado ma atención de Garland

– ¡cállate, Ivanov! – le gritó colérico – esta maldita se burló de mi – en su enojo le soltó el cuello para agarrarla del cabello y sacudirla mientras hablaba – se atrevió a decir que me tenía lástima – sujetó y dobló con fuerza el brazo de la pelirroja – ¡soy un Siebald, no dejaré que nadie se burle así de mi! – Yume lloraba por el dolor en su brazo

– perdóname… – lloró la pelirroja – haré lo que quieras – miró a Yuriy no volveré a desobedecerte, lo prometo – finalmente Yume cedió

– eso me gusta más – la besó sin soltarle el brazo – tengo tantos planes para ti – le acarició el rostro a la pelirroja con una mano – pero primero… – sonrió al ver el gesto en la pelirroja

Apenas habló el moreno, el crujido al romperle el brazo seguido del grito del dolor de la pelirroja le causó satisfacción a Garland

– maldito… – Yuriy se preparaba para volver a atacarlo sin importar nada más

La risa de Garland fue detenida por un disparo que acertó en su pierna, nadie se percató que un par más de policías entraron al lugar esperando el momento para detenerlo; el moreno soltó a Yume, en su enojo trató de huir, pero era tarde, lo tenían acorralado y finalmente lo esposaron

La policía se llevó al chico y llevaron a Yume y Yuriy al hospital a atender sus heridas, lugar donde también estaba el director.

El par de pelirrojos fueron dados de alta después de varios días, Sergei les había contado lo sucedido, pero al volver al internado, se dieron cuenta que nadie en la escuela supo lo que sucedió.

Después de detener a Garland, la policía lo interrogó, pero terminó confesando todo; su familia tratando de evitar un escándalo logró un acuerdo, el moreno no iría a prisión, pero sería encerrado en un instituto psiquiátrico, se le trasladó con discreción y la familia Siebald actuaba como si el moreno simplemente no existiera

– finalmente terminó, pequeña – Yume volteó para ver a quien le hablaba, no podía creer lo que veía

Los cargos contra Boris fueron retirados y lo dejaron libre, el platinado fue a visitar a los pelirrojos al instituto y cuando Yume lo vio de vuelta y aún con su brazo enyesado , no pudo evitar correr a abrazarlo

– Alyss volverá pronto a la escuela – agregó Sergei, cosa que alegró a Yume

– todo estará bien ahora – el pelirrojo la abrazó

Los chicos sabían que ahora las cosas mejorarían, los pelirrojos pronto pasarían a su último año de instituto, pero lo que le alegraba a Yume es que pronto estaría de nuevo con sus amigos.